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DOI: 10.1016/j.edumed.2020.01.005
Open Access
Disponible online el 13 de Marzo de 2020
Automedicación en estudiantes de último curso de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Córdoba
Self-medication among final year students of Nursing, Physiotherapy and Medicine at the University of Cordoba
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Francisco González-Muñoz, Luis Jiménez-Reina, Irene Cantarero-Carmona
Autor para correspondencia
b12cacai@uco.es

Autor para correspondencia.
Departamento de Ciencias Morfológicas y Sociosanitarias, Facultad de Medicina y Enfermería, Universidad de Córdoba, Córdoba, España
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Tabla 1. Toma de automedicación en los alumnos de último curso de los grados de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Córdoba
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Resumen
Introducción

La automedicación es el uso de medicamentos para aliviar una dolencia o solucionar un problema de salud sin indicación médica y sin un diagnóstico apropiado. Es una práctica que entraña riesgos para la salud del consumidor y, a veces, un problema de salud pública si se hace referencia al uso indiscriminado de antibióticos. El objetivo del trabajo es analizar la prevalencia y factores que acompañan a la automedicación en estudiantes del último curso de los grados de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Córdoba.

Métodos

Estudio descriptivo y transversal. La información se recogió a través de un cuestionario cumplimentado telemática y anónimamente por los universitarios. Para el análisis estadístico se utilizaron las pruebas Ji-cuadrado y Kruskal-Wallis.

Resultados

Un 90,8% de los estudiantes encuestados afirma automedicarse. Para el tratamiento del dolor y síntomas leves, el 47,4% consume mayoritariamente un solo fármaco, siendo los analgésicos los más utilizados. Los conocimientos adquiridos durante el grado promueven esta práctica y la farmacia comunitaria es la principal fuente de obtención de fármacos.

Conclusión

La automedicación es una práctica habitual en los alumnos de último curso de los grados de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Córdoba. La elevada prevalencia de autoconsumo de medicamentos en esta población de estudiantes hace que se deba reflexionar sobre la importancia de una acción formativa eficaz con el fin de concienciar a este tipo de discentes sobre los riesgos de la automedicación.

Palabras clave:
Automedicación
Ciencias de la Salud
Universidad
Concienciación
Formación
Abstract
Introduction

Self-medication is defined as the consumption of medicines on a person's own initiative in order to alleviate some health problem without medical advice or an appropriate diagnosis. This practice is not only considered a major problem for the consumer, but also for public health when it involves antibiotics. The aim of this work is to determine the prevalence of self-medication in final year Nursing, Physiotherapy, and Medicine students at the University of Cordoba, and other factors associated with it.

Methods

A descriptive, cross-sectional study was designed using a validated questionnaire that was completed telematically and anonymously by the students. Chi-squared and Kruskal-Wallis tests were used for the statistical analysis.

Results

A total of 90.8% of the students confirm that they use self-medication, with the most common medicine used among the students being analgesics for pain management. Around half (47.7%) of the self-medicated students only took one drug. Results show that the knowledge acquired during their studies promotes this self-care practice, using their knowledge as the main source of information. The community pharmacy is the main source for medicines.

Conclusion

Self-medication is common among final year Nursing, Physiotherapy and Medicine students at the University of Cordoba. The high prevalence of self-medication in these students requires reflection about the importance of Education on potential risks associated with self-medication. It is recommended that an education pathway is establishes in order to make these students aware of the dangerousness of self-medication.

Keywords:
Self-medication
Health Sciences
University
Awareness
Education
Texto completo
Introducción

La automedicación se define como el consumo por iniciativa propia, o por consejo no cualificado, de medicamentos para aliviar una dolencia o dar solución a un problema de salud1. Para otros la automedicación también incluye todo uso inadecuado que se haga de la prescripción realizada por un médico, es decir, la adquisición impropia (adquiridos sin receta, recuperados de viejas prescripciones o compartidos por familiares o amigos2), uso de medicamentos de casa u otro lugar, interrupción o prolongación de un tratamiento o tomas de dosis diferentes de la prescrita.

La prevalencia de este hábito depende de la procedencia y fuente consultada; 20% según la encuesta nacional de salud de España para el año 2011/20123, 31,2% en personas mayores de 75 años según un centro de atención primaria de Sabadell4, y en otros países extranjeros, se pueden constatar cifras como 33,9% en una zona urbana de Sri Lanka5, 35% según estudios sobre la automedicación en Brasil6 o 67,9% en otras investigaciones en Italia7. En cualquier caso, la automedicación es un problema social practicado por un alto porcentaje de la población en todo el mundo. En el ámbito universitario, diversos trabajos recogen la prevalencia de esta práctica en las Universidades españolas. Así, el 73,8% de los estudiantes de la Universidad de Salamanca manifiestan automedicarse con relativa frecuencia8, el 72,7% de los alumnos de la Facultad de Educación de Málaga9 o el 93% de los estudiantes de último curso del grado de Farmacia de la Universidad de Murcia10.

Esta práctica habitual no está exenta de riesgos para la salud, sino que puede dar lugar a una reacción adversa a medicamentos, es decir, a un efecto perjudicial o indeseado, generalmente de carácter leve, pero que en determinadas ocasiones puede generar la muerte (anemia aplásica, tromboembolismo pulmonar, necrólisis epidérmica tóxica) o ser responsable de lesiones irreversibles (malformaciones congénitas, sordera, etc.) para el sujeto1,11,12. En un metaanálisis sobre epidemiología de las reacciónes adversas a medicamentos en Europa, se observó que un 3,5% de los ingresos hospitalarios estaban causados por efectos indeseables medicamentosos13, suponiendo además un riesgo para la vida de los pacientes, aumento de la morbimortalidad y, por ende, una disminución de la calidad de vida14. Otro riesgo asociado a la automedicación está relacionado con el abuso de antibióticos y la aparición de resistencias bacterianas. Considerado un problema de salud pública, España es uno de los países europeos de mayor consumo de este tipo de medicamentos y por tanto, de mayor porcentaje de cepas bacterianas resistentes10. Según un estudio realizado en la población de Zamora, un 15,8% del consumo de antibióticos se realiza sin prescripción médica, procedente de un botiquín familiar, o proporcionado por un conocido15. Al contrario que otros medicamentos, la automedicación con antibióticos es inversamente proporcional al grado de conocimiento que se tiene de estos fármacos16, probablemente debido a la concienciación del problema, las resistencias, competencias para diferenciar entre infecciones virales y bacterianas, efectos adversos, etc.

A pesar del riesgo que supone la toma por cuenta propia de cualquier fármaco, la Organización Mundial de la Salud contempla este uso de fármacos como instrumento de salud, lo que se denomina «automedicación responsable», entendiéndola como: «la voluntad y capacidad de las personas o pacientes para participar de manera inteligente y autónoma (informados) en las decisiones y en la gestión de las actividades preventivas, diagnósticas y terapéuticas que les atañen»17,18.

Siendo la automedicación una práctica mayormente extendida entre estudiantes universitarios, no existen datos sobre la prevalencia de esta práctica en los alumnos de último curso de los grados de Enfermería, Fisioterapia y Medicina. Igualmente, no existe información sobre los tipos de medicamentos consumidos, enfermedades o dolencias que la causaron, la fuente de información consultada o la forma de acceso a los medicamentos en dichos estudiantes de la Universidad de Córdoba (UCO). Por tanto, el objetivo de este estudio es analizar la prevalencia y características de la automedicación en los alumnos de último curso de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la UCO.

Material y métodos

Se trata de un estudio descriptivo y transversal que incluye a 217 estudiantes de último curso de los grados de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la UCO. Los estudiantes respondieron anónimamente a un cuestionario validado, obtenido de un estudio de similares características10, para evaluar y medir la automedicación (anexo 1, material adicional). En todo momento se garantizó la confidencialidad de los datos.

El cuestionario consta de diez preguntas de respuesta única y/o múltiple. Las variables recogidas fueron: sociodemográficas y académicas (sexo y grado cursado) y otras relacionadas con la automedicación (número de veces y tipo de fármaco, motivos y enfermedades desencadenantes de la práctica, fuente de información, percepción sobre la eficacia de los tratamientos y formas de acceder a ellos).

Los resultados se organizaron y presentaron en una hoja de cálculo Microsoft Excel para su posterior análisis con el programa estadístico SPSS versión 25.0. Para el estudio analítico se utilizó la H de Kruskal-Wallis y la U de Mann-Whitney para las variables ordinales y el test Ji-cuadrado, o en su defecto la prueba exacta de Fisher ante frecuencias menores de 5, en el análisis de las variables cualitativas. Para todos los análisis estadísticos se estableció un nivel de significación de p<0,05.

Resultados

En este estudio han participado un 72% (n=217) de los estudiantes matriculados en los últimos cursos de los grados de Enfermería (n=78), Fisioterapia (n=31) y Medicina (n=108) de la UCO, de los cuales, cerca del 70% fueron mujeres. El 90,8% de los estudiantes afirmaba automedicarse, frente a un 9,2% que lo negaba. Los alumnos de Enfermería se automedican más que los de Fisioterapia (p=0,015), sin que predomine la automedicación entre hombres y mujeres en ningún grado (tabla 1).

Tabla 1.

Toma de automedicación en los alumnos de último curso de los grados de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Córdoba

Automedicación  4.° Enfermería  4.° Fisioterapia  6.° Medicina  Promedio 
Sí  96,2*  80,6  89,8  90,8 
No  3,8  19,4  10,2  9,2 

Datos en %.

*

p=0,015 vs. 4.° Fisioterapia.

Con respecto al número de fármacos ingeridos, el 47,4% de los estudiantes admitía consumir un solo medicamento, el 27,7% tomaban dos fármacos, el 15% tres y menos del 10% cuatro o más. Solo en el caso de consumir un solo medicamento existen diferencias (p=0,009) entre los alumnos de Fisioterapia (68%) y Medicina (40,1%) (fig. 1A).

Figura 1.

A) Número de fármacos consumidos, a: p=0,009 vs. Medicina. B) Tipo de medicamentos consumidos, b: p=0,013 y c: p=0,031 vs. Enfermería. C) Enfermedades/síntomas causantes de la automedicación, d: p=0,006 vs. Enfermería, e: p=0,001 vs. Fisioterapia, f: p=0,009 vs. Enfermería, g: p=0,014 vs. Enfermería. D) Causas de la automedicación, h: p<0,001 vs. Enfermería y Medicina, i: p<0,05 vs. Fisioterapia.

(0,26MB).

En automedicación, los analgésicos son los fármacos más utilizados (99,13%) junto con los antigripales (26,89%) y antiácidos (22,3%). Los estudiantes del grado de Medicina consumen mayor cantidad de antibióticos y antihistamínicos que los de Enfermería (p=0,013 y p=0,031 respectivamente) y más antihistamínicos que los de Fisioterapia (p=0,002) (fig. 1B).

El dolor, los síntomas gripales y los trastornos digestivos son los mayores causantes de toma de medicamentos sin prescripción médica (fig. 1C). La alergia resultó ser motivo de mayor automedicación en los estudiantes de Medicina con respecto a los de Enfermería y de Fisioterapia (p=0,006 y p=0,001 respectivamente). Igualmente, los estudiantes de Medicina recurrieron a la automedicación en mayor medida que los de Enfermería en las patologías infecciosas (p=0,009) y en la ansiedad (p=0,014).

La levedad de los síntomas es la causa más frecuente de automedicación entre los estudiantes de los tres grados: Enfermería (69,34%), Fisioterapia (80%) y Medicina (74,22%). Existen grandes diferencias en cuanto a la percepción del alumnado sobre el nivel de conocimientos del tema como medida que justifica esta praxis; mientras que Enfermería y Medicina presentan porcentajes superiores al 60%, Fisioterapia no supera el 20% (p<0,001). A su vez, el grado de Medicina tuvo mayor confianza que Fisioterapia (p<0,05) a la hora de consumir medicamentos por cuenta propia. No se encontraron diferencias para el resto de afirmaciones (fig. 1D).

Los conocimientos derivados del grado fueron la mayor fuente de información que incitó a los estudiantes a automedicarse (fig. 2A), siendo el mayor porcentaje en los alumnos de Medicina frente a los de Enfermería (p=0,033) y Fisioterapia (p<0,001). Las consultas al médico son más utilizadas por los alumnos de Fisioterapia (76%) respecto a los de Enfermería y Medicina (p=0,008); del mismo modo, las consultas a familiares, vecinos y/o amigos predominan en los alumnos de Fisioterapia frente a los de Enfermería (p<0,001) y Medicina (p=0,011).

Figura 2.

A) Fuentes de información sobre fármacos, a: p=0,033 vs. Enfermería, b: p<0,001 vs. Fisioterapia, c: p=0,008 vs. Enfermería y Medicina, d: p<0,001 vs. Enfermería, e: p=0,011 vs. Medicina. B) Percepción de la eficacia automedicación, f: p=0,019 vs. Enfermería, g: p<0,001 vs. Fisioterapia, h: p=0,040 vs. Fisioterapia. C) Fuentes para la obtención de fármacos, i: p<0,001 vs. Medicina, j: p=0,005 vs. Fisioterapia.

(0,27MB).

El 70,4% de los estudiantes de Medicina perciben como «muy buena» la eficacia de la automedicación, frente al 52,6% de los alumnos de Enfermería (p=0,019) y al 32,3% de los de Fisioterapia (p<0,001) (fig. 2B), siendo también diferentes estas dos últimas (p=0,040). Únicamente en el grado de Medicina, las mujeres se encuentran más satisfechas sobre la eficacia de la automedicación que los hombres (p=0,037).

Por último, la mejor fuente de obtención de fármacos usados para el autoconsumo es la farmacia comunitaria (aquella cercana y de confianza al domicilio del encuestado) y el botiquín familiar, con independencia del grado analizado (fig. 2C). Por otro lado, Enfermería utilizó la farmacia familiar con mayor frecuencia que Medicina y Fisioterapia (p<0,001, p=0,005, respectivamente). En cambio, en Fisioterapia, a pesar de no obtener diferencias, se encuentran los alumnos con mayor tendencia a utilizar a familiares o amigos como medio para la adquisición de medicamentos (20%).

Discusión

La automedicación tiene una alta prevalencia en los estudiantes de último curso de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Facultad de Medicina de la UCO (90,8%), proporción similar a la encontrada en el estudio realizado por la Universidad de Valencia sobre al alumnado de los grados de Medicina, Odontología, Relaciones Laborales, Ciencias de la Alimentación, Nutrición y Veterinaria; en ese estudio se afirma que la automedicación está asociada a sexo y hábitos de información en determinados grupos de medicamentos16. También en estudiantes de último curso del grado de Farmacia de la Universidad de Murcia se mostró que la prevalencia de la automedicación es incluso mayor (92,9%)10.

Las cifras de prevalencia de nuestro estudio y de los realizados en la Universidad de Valencia16 y Murcia10 son claramente superiores a las comunicadas en otros estudios sobre la población general en nuestro país, con una prevalencia del 20%3 en la encuesta de Salud de España del Instituto Nacional de Estadística o del 31,3% en un estudio sobre automedicación y ancianos4.

Nuestro estudio es el primer caso publicado, que sepamos, que incluye análisis de prevalencia de la automedicación en estudiantes del grado de Fisioterapia, junto con los estudiantes de Medicina y Enfermería. Nuestros datos muestran que la automedicación y el número de fármacos consumidos es menor en los alumnos que cursan el grado de Fisioterapia. Como se apunta en el estudio realizado en la Universidad de Murcia 10, los grados de Enfermería y Medicina instruyen en mayor medida sobre el uso y aplicabilidad de los fármacos que en el grado de Fisioterapia, ya que durante las prácticas clínicas se tiene mayor contacto con el uso de los fármacos y se adquiere mayor conocimiento de ellos. El grado de Fisioterapia, al igual que el de Enfermería y Medicina, forma parte de los títulos universitarios de ciencias de la salud, todos ellos impartidos en la Facultad de Medicina y Enfermería de la UCO. Estos estudiantes, a pesar de formar parte del ámbito sanitario, no reciben formación farmacológica en su grado, es por ello que consideramos interesante comparar los hábitos de automedicación de los estudiantes del grado de Fisioterapia en relación con los estudiantes de Enfermería y Medicina, que sí reciben formación en farmacología. Apoyamos esta conclusión con los resultados obtenidos para las variables «conocimientos adquiridos durante el grado», como fuente de información usada para automedicarse, y «poseer suficiente conocimiento» como causa de automedicación, cuyos datos de prevalencia en este estudio son más altos en los grados de Enfermería y Medicina.

En concordancia con los resultados anteriores, los alumnos de cuarto de Fisioterapia confiaron más en el consejo del médico, aunque también en la información aportada por familiares, vecinos y amigos y lo hacen en porcentajes similares a los alumnos de primer curso de Farmacia10. Por tanto, cabe pensar que en la automedicación el menor conocimiento de los fármacos que se produce en algunos grados, hace que la recomendación de un conocido adquiera relevancia, sin despreciar otras variables como la sugerencia de un profesional o la lectura del prospecto del fármaco.

El consumo de medicamentos no recetados predominante en nuestro estudio es, con gran diferencia, el de los analgésicos; dato que coincide ampliamente con los estudios realizados en la Universidad Autónoma de Madrid19 o de Salamanca20. El hecho de que son medicamentos que pueden ser adquiridos sin receta médica, tienen bajo precio y que el dolor es un síntoma prevalente en muchas patologías, entendemos que justifica este resultado.

A pesar del peligro que conlleva el abuso de antibióticos, por la creciente aparición de resistencias, el 10% de los estudiantes de Medicina admitía haberlos consumido por cuenta propia, en mayor medida que los estudiantes de Enfermería. Estos datos sobre prevalencia son similares a los recogidos por las Universidades de Valencia16 o Murcia10. La Universidad de Medellín (Colombia) aporta cifras sobre prevalencia, para sus estudiantes del grado de Medicina, muy superiores; 21% en hombres y un 27% en mujeres21.

En suma, la automedicación es una práctica habitual en los futuros egresados de los grados de Enfermería, Fisioterapia y Medicina de la Universidad de Córdoba. Cerca del 50% de ellos consume un solo medicamento, con frecuencia analgésicos y con la finalidad de tratar el dolor en la mayoría de los casos.

La elevada prevalencia de autoconsumo de medicamentos en esta población de estudiantes nos hace reflexionar sobre la importancia de una acción formativa eficaz durante el grado con el fin de concienciar a este tipo de discentes sobre la peligrosidad de automedicarse. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Málaga22 en el que se midieron las prevalencias de esta práctica antes y después de una breve intervención educativa, no obtuvo diferencias con respecto a esta práctica, por ello pensamos que habría que integrar de manera global, y a lo largo del grado, contenidos que adviertan sobre la automedicación. En este sentido, sería interesante realizar un nuevo estudio con una intervención educativa más duradera y aplicada en cada curso de los principales grados sanitarios.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Agradecimientos

Los autores agradecen a todos los estudiantes de la Universidad de Córdoba que participaron en esta encuesta.

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