Estudiar las características de los pacientes que consultaron en urgencias por tentativa de suicidio entre 2019 y 2023 y las características de los episodios.
Material y métodosEstudio descriptivo del 1 de enero del 2019 al 31 de diciembre del 2023. Se incluyeron variables demográficas (sexo, edad), clínicas (antecedentes psiquiátricos, medicación psicotrópica, abuso de tóxicos, seguimiento en Salud Mental, existencia de intento autolítico previo) y características del episodio (mecanismo, motivo, destino).
ResultadosConsultaron 810 pacientes, 64,6% mujeres, edad media 39,6 ± 18,1. Presentaban antecedentes psiquiátricos 688 (84,9%): hombres 228 (79,4%), mujeres 460 (87,9%). Realizaban seguimiento en Salud Mental 384 (47,4%): hombres 115 (40,1%), mujeres 269 (51,4%). Presentaron un intento de suicidio previo 271 (33,5%): hombres 78 (27,2%), mujeres 193 (36,9%). Consumían sustancias tóxicas 226 (32,8%): hombres 131 (45,6%), mujeres 135 (25,8%), alcohol 197 (87,2%), cocaína, 115 (43,2%), y THC 108 (40,6%).
En 551 (68%) episodios el mecanismo fue la ingesta medicamentosa. Benzodiacepinas en primer lugar, 423 (76,8%), seguido de antidepresivos 119 (21,2%) y analgésico/AINE 89 (16,1%). Ingerían tóxicos 185 (22,8%), 82 (28,6%) hombres, 103 (19,7%) mujeres, alcohol en 148 (80%). Presentaron lesiones autoinfligidas 88 (10,9%). Presentaron desencadenantes 331 (40,9%) casos: problemática de pareja 115 (34,7%), familiar 106 (32%). Se derivaron a Salud Mental 608 (75,1%) pacientes, ingresaron 73 (9%) en Unidades de Psiquiatría.
ConclusionesConsultaron 810 pacientes entre 2019 y 2023, un incremento del 80,8% en las consultas en urgencias por tentativa de suicidio durante el periodo de estudio. La mayoría fueron mujeres y tenía antecedentes psiquiátricos. Aproximadamente la mitad realizaba seguimiento en Salud Mental. Un tercio había intentado suicidarse previamente. La mayoría fue por ingesta medicamentosa, sobre todo benzodiacepinas. Los principales desencadenantes fueron problemas de pareja y familiares. El 75,1% de pacientes fue derivado a Salud Mental, el 9% ingresó en Unidades de Psiquiatría.
To study the characteristics of patients who consulted in the emergency department for suicide attempts between 2019-2023 and the characteristics of the episodes.
Material and methodsDescriptive study from 1 January 2019 to 31 December 2023. We included demographic variables (sex, age), clinical variables (psychiatric history, psychotropic medication, substance abuse, follow-up in Mental Health, existence of previous self-harm attempt) and characteristics of the episode (mechanism, motive, destination).
Results810 patients consulted, 64.6% women, mean age 39.6±18.1. They had a psychiatric history 688 (84.9%): men 228 (79.4%), women 460 (87.9%). Follow-up in Mental Health 384(47,4%): men 115 (40,1%), women 269 (51,4%). They had a previous suicide attempt 271 (33.5%): men 78 (27.2%), women 193 (36.9%). They used intoxicants 226(32.8%): men 131 (45.6%), women 135 (25.8%), alcohol 197 (87.2%), cocaine 115 (43.2%), and THC 108 (40.6%).
In 551 (68%) episodes the mechanism was drug intake. Benzodiazepines came first, 423 (76.8%), followed by antidepressants 119 (21.2%) and analgesic/NSAIDs 89 (16.1%). Ingestion of intoxicants was 185 (22.8%), 82 (28.6%) men, 103 (19.7%) women, alcohol in 148 (80%). Self-inflicted injuries were present in 88 (10.9%). There were 331 (40.9%) cases with triggers: relationship problems 115 (34.7%), family problems 106 (32%). 608(75.1%) patients were referred to Mental Health, 73(9%) were admitted to Psychiatric Units.
ConclusionsConsulted 810 patients between 2019-2023, an 80.8% increase in ED consultations for suicide attempts during the study period. The majority were women and had a psychiatric history. Approximately half were being followed up in Mental Health. One third had previously attempted suicide. Most were due to medication intake, mainly benzodiazepines. The main triggers were relationship and family problems. 75.1% of patients were referred to Mental Health, 9% were admitted to Psychiatric Units.
Según datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE)1 en el año 2023 fallecieron por suicidio en España 3.952 personas, lo que significa un descenso del 6,5% con respecto a 2022 y supone el primer descenso en la cifra de personas fallecidas por suicidio en los últimos 5 años. Entre los años 2019 y 2023 las muertes por suicidio en España fueron: 3.671, 3.941, 4.003, 4.227 y 3.952, respectivamente. Este descenso en 2023ha situado a las muertes por suicidio como segunda causa de muerte externa por detrás de las muertes por caídas accidentales. Los métodos de suicidio más usados en España son el ahorcamiento en los varones, la precipitación desde una altura en las mujeres1,2 y la intoxicación medicamentosa en los menores de 18 años3,4.
Según la OMS más de 720.000 personas muere cada año en el mundo por suicidio y por cada muerte por suicidio pueden existir hasta 20 intentos de suicidio. Sabemos que el 40-50% de los suicidios consumados presentaron tentativas de suicidio2,5. La existencia de tentativa se suicidio junto a la existencia de trastornos psiquiátricos, en especial depresión, constituye uno de los factores de riesgo más implicados en la conducta suicida3,5,6.
Nuestro estudio pretende determinar la prevalencia de la tentativa de suicidio durante un periodo de 5 años, entre 2019 y 2023, en la población de referencia de nuestro hospital, de unos 165.000 habitantes de 11 municipios de la provincia de Barcelona, por medio del análisis de las consultas realizadas en el servicio de urgencias del hospital por intento autolítico. Así mismo, pretende analizar las variables demográficas, los factores de riesgo y las características de los episodios autolíticos. Esta información aportará un mejor conocimiento de la tentativa de suicidio que, a su vez, permitirá mejorar la atención de la salud mental de nuestra población y poder elaborar estrategias de prevención frente a este problema de salud.
Material y métodosSe trata de un estudio descriptivo para determinar la prevalencia de la tentativa de suicidio entre el 1 de enero del 2019 y el 31 de diciembre del 2023 en 11 municipios de la provincia de Barcelona, analizar las variables demográficas y clínicas de los pacientes que consultaron y las características de los episodios autolíticos.
Se solicitó la autorización al comité de investigación de nuestro hospital mediante el formulario al uso que especifica los aspectos legales y éticos y la confidencialidad de los datos. Se siguieron las normas de la Declaración de Helsinki de protección de datos personales y garantía de derechos digitales de los pacientes.
Se analizaron los informes de urgencias con los diagnósticos de intento de suicidio T14.91XA e ideaciones suicidas R45.851 según la Clasificación Internacional de Enfermedades 10.ª Revisión, Modificación Clínica, Edición Española (CIE-10). También los informes en los que el diagnóstico principal fuese uno de los siguientes, siempre que apareciera como diagnóstico secundario la intención o ideación autolítica: envenenamiento por fármacos, medicamentos y sustancias; T50.904A; envenenamiento por benzodiacepinas; T42.4X4A, T42.4X3A, T42.4X2A; envenenamiento por analgésicos no opiáceos; T39.94XA, T40.2X1A; envenenamiento por otros antiinflamatorios no esteroideos; T39.94XA; abuso de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos; F13.11; abuso de otra sustancia psicoactiva; F19.11; efecto adverso de fármacos, medicamentos y sustancias; T50.905A; efecto tóxico de sustancia no especificada; T65.91XA; abuso de alcohol; F10.11, F10.10; dependencia de alcohol con intoxicación; F10.220, F10.188; abuso de cocaína; F14.11, F14.10; abuso de opiáceos; F11.11, F11.19; abuso de otro estimulante; F15.11, F15.29; historia personal de autolesión; Z91.5; herida punzante; T14.8XXA; trastorno de personalidad; F60.9; trastorno de ansiedad, F41.9; inquietud y agitación; R45.1; depresión; F32.9; trastorno delirante F22; trastorno de conducta. F91.8, F91.9; envenenamiento por hipnótico-sedantes T42.74XA.
Se recogieron también variables demográficas como edad y sexo; variables clínicas como antecedentes médicos y psiquiátricos; prescripción de medicación psicotrópica; historia previa de abuso de tóxicos; si el paciente realizaba seguimiento médico en salud mental, y la existencia de antecedentes de intento autolítico previo. Además, se recogieron las características propias del episodio autolítico: mecanismo empleado (ingesta de fármacos, tóxicos o lesión autoinfligida), motivo desencadenante del episodio y el destino del paciente al alta de urgencias (alta con o sin seguimiento por psiquiatría en el Centro de Salud Mental, ingreso hospitalario en la Unidad de Psiquiatría o fuga).
Análisis estadísticosSe realizó un análisis descriptivo de los datos, expresando las variables categóricas mediante frecuencia y porcentaje y las variables cuantitativas como media y desviación estándar. Las variables del estudio no siguieron una distribución normal y se aplicaron pruebas no paramétricas para el análisis estadístico: el test exacto de Fisher para las variables dicotómicas, la prueba de la chi al cuadrado para las variables politómicas, y la U Mann-Whitney para las variables cuantitativas. El análisis de los datos se realizó mediante el software estadístico Jamovi 2.6.25.
ResultadosSe recogieron 810 episodios de tentativa de suicidio durante el periodo comprendido entre enero del 2019 y diciembre del 2023, que se distribuyeron como sigue por años: 125 en 2019, 102 en 2020, 173 en 2021, 184 en 2022 y 226 en 2023 (fig. 1).
La distribución por sexo fue: hombres 287 (35,4%), mujeres 523 (64,6%). La edad media fue 39,6±18,1 y por sexo: 39,5±17 en hombres, 39,6±18,8 en mujeres. La edad mínima fue 12 años y la máxima 96.
Presentaron antecedentes médicos 380 (46,9%) pacientes: hombres 126 (43,9%), mujeres 254 (48,6%). En cuanto a antecedentes psiquiátricos, estos se presentaron en 688 (84,9%) de los pacientes, en hombres fueron 228 (79,4%) y en mujeres 460 (87,9%). Realizaban seguimiento en Salud Mental 384(47,4%) de los pacientes: hombres 115 (40,1%), mujeres 269 (51,4%). Habían presentado un intento de suicidio previo 271 (33,5%) pacientes, de los cuales 78 (27,2%) fueron hombres y 193 (36,9%) mujeres. Y finalmente, consumían sustancias tóxicas 266 (32,8%) pacientes, de los cuales 131 (45,6%) eran hombres, 135 (25,8%) mujeres. Los tóxicos más involucrados fueron: alcohol, presente en 197 pacientes, el 87,2% de los pacientes que consumían tóxicos, cocaína, 115 (43,2%) y THC 108 (40,6%).
En la tabla 1 se recogen las características de los pacientes del estudio y su distribución por año y sexo.
Características de los pacientes del estudio
| 2019-2023 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | p | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Pacientes | |||||||
| Total | 810 | 125 | 102 | 173 | 184 | 226 | 0,185 |
| Hombre | 287 (35,4%) | 54 (43,2%) | 34 (33,3%) | 56 (32,4%) | 71 (38,6%) | 72 (31,9%) | |
| Mujer | 523 (64,6%) | 71 (56,8%) | 68 (66,7%) | 117(67,6%) | 113(61,4%) | 154(68,1%) | |
| Edad media | |||||||
| Total | 39,6±18,1 | 38,8±15,2 | 41,8±19,7 | 37,9±18,5 | 38,3±18,3 | 41,3±18,4 | 0,409 |
| Hombre | 39,5±17,0 | 37,8±16,1 | 42,9±18,4 | 39,5±16,1 | 39,7±16,0 | 38,8±18,4 | |
| Mujer | 39,6±18,8 | 39,6±14,5 | 41,2±20,4 | 36,7±19,4 | 37,3±19,6 | 42,4±18,3 | |
| Enfermedad Psiquiátrica | |||||||
| Total | 688 (84,9%) | 113 (90,4%) | 87 (85,3%) | 143(82,7%) | 156(84,8%) | 189(83,6%) | 0,368 |
| Hombre | 228 (79,4%) | 47 (87,0%) | 27 (79,4%) | 43 (76,8%) | 57 (80,3%) | 54 (75%) | |
| Mujer | 460 (87,9%) | 66 (92,9%) | 60 (88,2%) | 100(85,5%) | 99 (87,6%) | 135(87,7%) | |
| Seguimiento Salud Mental | |||||||
| Total | 384 (47,4%) | 66 (52,8%) | 49 (48%) | 80 (46,2%) | 84 (45,7%) | 105(46,5%) | 0,001 |
| Hombre | 115 (40,1%) | 24 (44,4%) | 17 (50%) | 20 (35,7%) | 23 (32,4%) | 31(43,05%) | |
| Mujer | 269 (51,4%) | 42 (59,1%) | 32 (47,1%) | 60 (51,3%) | 61 (53,9%) | 74(48,05%) | |
| Intento autolítico previo | |||||||
| Total | 271 (33,5%) | 40 (32%) | 41 (40,2%) | 48 (27,7%) | 67 (36,4%) | 75 (33,2%) | <0,001 |
| Hombre | 78 (27,2%) | 11 (20,4%) | 13 (38,2%) | 11 (19,6%) | 22 (30,9%) | 21 (29,2%) | |
| Mujer | 193 (36,9%) | 29 (40,8%) | 28 (41,2%) | 37 (31,6%) | 45 (39,8%) | 54 (35,1%) | |
| Consumo de tóxicos | |||||||
| Total | 266 (32,8%) | 56 (44,8%) | 32 (31,4%) | 46 (26,6%) | 66 (35,9%) | 66 (29,2%) | 0,010 |
| Hombre | 131 (45,6%) | 28 (51,8%) | 18 (52,9%) | 26 (46,4%) | 31 (43,7%) | 28 (38,9%) | |
| Mujer | 135 (25,8%) | 28 (39,4%) | 14 (20,6%) | 20 (17,1%) | 35 (30,9%) | 38 (24,7%) | |
Datos presentados en valor absoluto, desviación estándar y frecuencia relativa.
p: significación estadística.
El principal mecanismo implicado en la tentativa de suicidio fue la ingesta medicamentosa en 551 pacientes, lo que representa un 68% de los casos. El grupo de medicamentos más usado fueron las benzodiacepinas en 423 pacientes, un 76,8% de los casos. El fármaco más usado fue el diazepam, 170 (30,8%), seguido de lorazepam 115 (20,8%), clonazepam 67 (12,2%) y alprazolam 59 (10,7%). En 134 (78,8%) ocasiones el diazepam se ingirió solo y en 36 (21,2%) en combinación con otros fármacos, algunas veces con otras benzodiacepinas. Los antidepresivos fueron el segundo grupo farmacológico más usado, en 119 (21,6%) pacientes, en este caso el subgrupo más frecuente fue el de los ISRS, 105 (88,2%), siendo sertralina la más usada con 23 casos, seguida de fluoxetina con 21.
El tercer grupo farmacológico más usado fue el de analgésico/AINE, 89 (16,1%), siendo paracetamol con 38 e ibuprofeno con 22 los más usados. Otros grupos representativos fueron: antipsicóticos 53(9,6%) (el más frecuente, la quetiapina en 38 casos) y anticonvulsionantes 25 (4,5%).
En 185 (22,8%) de las tentativas se produjo ingesta de sustancias tóxicas, que se presentaron en 82 (28,6%) hombres y 103 (19,7%) mujeres. El alcohol fue el principal tóxico presente en 148 (80%) casos, seguido de cocaína, 43 (23,2%), THC, 18 (9,7%) y productos de limpieza del hogar 6 (3,2%), habitualmente lejía.
Se produjeron lesiones corporales autoinfligidas en 88 (10,9%) de los episodios, siendo las más frecuentes las producidas en extremidades superiores, 72 (81,8%), seguidas de las de extremidades inferiores, 7 (7,9%).
En cuanto a los desencadenantes de los episodios de suicidio, estos se recogieron en 331 (40,9%) de los casos, siendo el más frecuente la problemática de pareja con 115 (34,7%), seguida de la problemática familiar con 106 (32%), depresión con 37 (11,1%), ansiedad con 16 (4,8%), problemas económicos con 14 (4,2%), laborales con 9 (2,7%), entre otros tipos de problemas: sociales, de vivienda, relacionados con la muerte de familiares, etc.
El destino final de los pacientes del estudio una vez atendidos en urgencias fue el siguiente: 608 (75,1%) fueron dados de alta para seguimiento en su Centro de Salud Mental de referencia, 88 (10,9%) fueron dados directamente de alta a su domicilio sin seguimiento por psiquiatría, precisaron ingreso en Unidades de Agudos de Psiquiatría 73 (9%) pacientes. Finalmente, 41 (5,1%) pacientes marcharon del Servicio de Urgencias sin completar el acto médico, muchos de ellos en el contexto de ingesta de alcohol o fármacos, y fueron dados de alta como fuga.
En la tabla 2 se recogen las características de los episodios de suicidio distribuidas por año y sexo. En la tabla 3 se recogen los principales medicamentos involucrados en los episodios de tentativa de suicidio por año.
Características de los episodios de suicidio
| 2019-2023 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | p | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Mecanismo | |||||||
| Medicación | |||||||
| Total | 551 (68%) | 86 (68,8%) | 69 (67,6%) | 122 (70,5%) | 119 (64,7%) | 155 (68,6%) | 0,159 |
| Hombre | 156 (54,3%) | 33 (61,1%) | 20 (58.8%) | 28 (50%) | 36 (50,7%) | 39 (54,2%) | |
| Mujer | 395 (75,5%) | 53 (74,6%) | 49 (72,1%) | 94 (80,3%) | 83 (73,4%) | 116 (75,3%) | |
| Tóxicos | |||||||
| Total | 185 (22,8%) | 38 (30,4%) | 33 (32,3%) | 29 (16,8%) | 39 (21,2%) | 46 (20,3%) | 0,103 |
| Hombre | 82 (28,6%) | 16 (29,6%) | 13 (38,2%) | 14 (25%) | 18 (25,3%) | 21 (29,2%) | |
| Mujer | 103 (19,7%) | 22 (30,9%) | 20 (29,4%) | 15 (12,8%) | 21(18,6%) | 25 (16,2%) | |
| Lesiones | |||||||
| Total | 88 (10,9%) | 14 (11,2%) | 16 (15,7%) | 15 (8,7%) | 30 (16,3%) | 13 (5,7%) | 0,173 |
| Hombre | 36 (12,5%) | 9 (16,6%) | 6 (17,6%) | 4 (7,1%) | 13 (18,3%) | 4 (5,5%) | |
| Mujer | 52 (9,9%) | 5 (7%) | 10 (14,7%) | 11 (9,4%) | 17 (15%) | 9 (5,8%) | |
| Desencadenante | |||||||
| Total | 331 (40,9%) | 44 (35,2%) | 46 (45,1%) | 57 (32,9%) | 71 (38,6%) | 113 (50%) | <0,001 |
| Hombre | 104 (36,2%) | 21 (38,9%) | 12 (35,3%) | 12 (21,4%) | 25 (35,2%) | 34 (47,2%) | |
| Mujer | 227 (43,4%) | 23 (32,4%) | 34 (50%) | 45 (38,5%) | 46 (40,7%) | 79 (51,3%) | |
| Destino | |||||||
| Domicilio | |||||||
| Total | 88 (10,9%) | 6 (4,8%) | 17 (16,7%) | 16 (9,2%) | 19 (10,3%) | 30 (13,3%) | <0,001 |
| Hombre | 35 (12,2%) | 2 (3,7%) | 7 (20,6%) | 7 (12,5%) | 10 (14,1%) | 9 (12,5%) | |
| Mujer | 53 (10,1%) | 4 (5,6%) | 10 (16,2%) | 9 (7,7%) | 9 (8%) | 21 (13.6%) | |
| Derivación a Salud Mental | |||||||
| Total | 608 (75,1%) | 105 (84%) | 66 (64,7%) | 124 (71,7%) | 148 (80,4%) | 165 (73%) | |
| Hombre | 207 (72,1%) | 47 (87%) | 22 (64,7%) | 36 (64,3%) | 53 (74,6%) | 49 (68%) | |
| Mujer | 401(76,7%) | 58 (81,7%) | 44 (64,7%) | 88 (75,2%) | 95 (80,1%) | 116(75,3%) | |
| Ingreso en Psiquiatría | |||||||
| Total | 73 (9%) | 11 (8,8%) | 13 (12,7%) | 19 (11%) | 10 (5,4%) | 20 (8,9%) | |
| Hombre | 24 (8,4%) | 4 (7,4%) | 2 (5,9%) | 4 (7,1%) | 6 (8,4%) | 8 (11,1%) | |
| Mujer | 49 (9,4%) | 7 (9,9%) | 11 (16,2%) | 15 (12,8%) | 4 (3,5%) | 12 (7,8%) | |
| Fuga | |||||||
| Total | 41 (5,1%) | 3 (2,4%) | 6 (5,9%) | 14 (8,1%) | 7 (3,8%) | 11 (4,9%) | |
| Hombre | 21 (7,3%) | 1 (1,8%) | 3 (8,8%) | 9 (16,1%) | 2 (2,8%) | 6 (8,3%) | |
| Mujer | 20 (3,8%) | 2 (2,8%) | 3 (4,4%) | 5 (4,3%) | 5 (4,4%) | 5 (3,2%) | |
Datos presentados en valor absoluto y frecuencia relativa.
p: significación estadística.
Principales fármacos empleados en los episodios de tentativa de suicidio
| 2019-2023 | 2019 86 | 2020 69 | 2021 122 | 2022 119 | 2023 155 | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Benzodiacepinas* | ||||||
| Total | 423 (76,8%) | 70 (81,3%) | 55 (79,7%) | 86 (70,5%) | 96 (80,1%) | 116 (74,8%) |
| Diazepam | 170 | 33 | 22 | 32 | 34 | 49 |
| Lorazepam | 115 | 17 | 19 | 22 | 28 | 29 |
| Clonazepam | 67 | 6 | 13 | 10 | 19 | 19 |
| Alprazolam | 59 | 7 | 11 | 13 | 14 | 14 |
| Antidepresivos* | ||||||
| Total | 119 (14,7%) | 19 (22,1%) | 17 (24,6%) 16 | 30 (24,6%) | 20 (16,8%) | 33 (21,3%) |
| ISRS | 105 | 15 | 26 | 18 | 30 | |
| Analgésico/AINE* | ||||||
| Total | 89 (16,1%) | 11 (12,8%) | 7 (10,1%) | 24 (19,8%) | 16 (13,4%) | 25 (16,1%) |
| Paracetamol | 38 | 5 | 5 | 10 | 7 | 11 |
| Ibuprofeno | 22 | 3 | 1 | 4 | 6 | 6 |
* Los valores totales de cada grupo farmacológico hacen referencia a los episodios en que se usan dichos fármacos, mientras los valores de los fármacos específicos hacen referencia a su uso en particular, dándose a veces un uso conjunto, por lo que los valores difieren del de los episodios. Además, se muestran solo algunos de los fármacos más representativos.
Los datos del estudio arrojan un aumento de las consultas en urgencias de nuestro hospital durante el periodo comprendido entre 2019 y 2023, exceptuando el año 2020 coincidiendo con la pandemia por COVID-19. Ese año se produjo un descenso significativo de las consultas a urgencias hospitalarias por la mayoría de enfermedades debido al miedo de contagio y a todas las restricciones a la movilidad y del acceso a las urgencias. En consecuencia, también disminuyeron las consultas por enfermedad psiquiátrica y, por tanto, por tentativa de suicidio, tanto aquí7 como en otros países8. Si consideramos el periodo completo de estudio, de 2019 a 2023, se ha producido un aumento global de un 80,8% en las consultas por tentativa de suicidio en nuestro hospital. Si desglosamos por años, se produjo un descenso del 18,4% entre 2019 y 2020, por efecto de la pandemia por COVID-19, y a partir de ese momento se han producido aumentos cada año: del 69,6% entre 2020 y 2021, el 6,36% entre 2021 y 2022, y el 22,8% entre 2022 y 2023. El INE en su estadística de defunciones según causa del año 2023 presentó un incremento global de suicidios entre 2019-2023 del 7,35%, aunque se produjo un descenso del 6,51% entre 2022 y 20231. Es de suponer que se ha producido también un aumento de las tentativas de suicidio, aunque no se dispone de datos contrastados. Sí que hay datos indirectos obtenidos a partir de la Línea 024 de atención profesional y apoyo ante la conducta suicida que puso en marcha el Ministerio de Sanidad en mayo del 2022. Desde mayo del 2022 hasta mayo del 2024 se han recibido más de 260.000 llamadas, de las cuales 12.846 fueron derivadas al servicio de Urgencias 112, lo que da una perspectiva de la gravedad de la situación en el país. https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6418.
En cuanto al sexo, más del 60% de los pacientes del estudio fueron mujeres, como en otros estudios, sin diferencias entre los diferentes grupos de edad3,6,7,9-11. Tampoco se observaron diferencias significativas en cuanto a la edad de los pacientes en los diferentes años del estudio: 38,8±15,2 en 2019, 41,8±19,7 en 2020, 37,9±18,5 en 2021, 38,3±18,3 en 2022 y 41,3±18,4 en 2023 ni con otros estudios12,13.
Más del 80% de los pacientes del estudio tenían antecedentes psiquiátricos, datos similares a otros estudios9,14-18 y en todos los años estudiados fueron las mujeres quienes más presentaron, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas. Casi la mitad de los pacientes del estudio realizaban seguimiento en Salud Mental y este era más frecuente entre las mujeres (p = 0,001). Aproximadamente un tercio de los pacientes habían realizado un intento previo de suicidio, lo que refuerza la asociación entre trastornos mentales y tentativas de suicidio12,14,15,18. En todos los años de nuestro estudio la existencia de tentativa previa fue más frecuente en mujeres de forma significativa (p <0,001), coincidiendo con la mayor prevalencia a nivel mundial de tentativa de suicidio en mujeres y la mayor consumación en hombres. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/suicide
En cuanto a las características de los episodios de intento autolítico, este se produjo la mayoría de las veces por consumo de medicamentos, con valores que oscilaron entre el 64,7 y el 70,5% según el año. Las benzodiacepinas fueron el fármaco más usado en todos los años, entre un 70,5% y un 81,3% de los casos, seguido de antidepresivos, entre un 16,8% y un 24,6%, y finalmente los analgésicos/AINE, entre un 10,1% y un 19,8%. Estos acostumbran a ser también los medicamentos más involucrados en la tentativa de suicidio en nuestro país19-21 y fuera9,15,17.
El acceso a este tipo de medicación y su implicación en los intentos de suicidio ha llevado a plantear el hecho de restringir el acceso a los tratamientos implementando la entrega semanal de la medicación en colaboración con el farmacéutico para reducir el riesgo de suicidio por ingesta medicamentosa22 en lo que podría ser un paso más en la lucha contra el suicidio.
Cuando se produjo la ingesta de alguna sustancia tóxica, la mayoría de las veces esa sustancia fue el alcohol, seguida de cocaína y cannabis. El consumo de tóxicos en nuestro estudio fue más frecuente en hombres de forma estadísticamente significativa (p = 0,01) como ya es conocido9,18.
En cuanto al desencadenante del episodio, en 2terceras partes se produjo como respuesta impulsiva a la problemática de pareja y familiar como en otros estudios9,17.
Todos los pacientes fueron evaluados por un psiquiatra de urgencia como parte del protocolo de actuación ante una tentativa de suicidio, bien en nuestro hospital durante el horario laboral, bien en uno de referencia en horario de guardia. Tres cuartas partes fueron finalmente derivados a su centro Salud Mental de referencia después de recibir el alta del servicio de urgencias y cerca de una décima parte ingresaron en unidades de psiquiatría debido a la gravedad de la tentativa o la posibilidad de recurrencia inmediata.
En cuanto a las limitaciones de nuestro estudio, una de ellas es que se ha realizado en el contexto del servicio de urgencias y por eso no tiene en cuenta a quienes acudieron a otros hospitales o a centros de atención primaria o de salud mental, debido a lo cual los resultados obtenidos se limitan a los pacientes de nuestro entorno que acudieron a nuestro servicio de urgencias y podría minimizar las cifras reales en nuestra población. Otra limitación es que se trata de un estudio retrospectivo a partir de los datos recogidos en el informe de urgencias, hecho que podría explicar la existencia de un 40,9% de desencadenantes en los episodios, no sabemos si no los había o no se recogieron en el informe médico. El informe está estructurado, pero no específico para este tipo de patología, ya que entre otras muchas características que serían interesantes conocer en un paciente con tentativa de suicidio se encuentran, por ejemplo, el estado civil, el nivel socioeconómico, la situación de convivencia, la situación laboral, el apoyo social y familiar, los antecedentes familiares de enfermedades mentales o la historia familiar de suicidio22-24. Entre ellos, por ejemplo, la desconexión/aislamiento social, que es frecuente en la población de mayor edad, se debería recoger con más atención en la evaluación geriátrica integral en urgencias porque es un tema muy relacionado con la tentativa de suicidio en muchos estudios9,15,18,25,26. Tampoco se hizo ningún seguimiento de los pacientes para valorar el riesgo o la existencia de reincidencia de suicidio, hecho que hubiera permitido valorar cuantos de los episodios del estudio se han producido en pacientes reincidentes y estimar mejor la prevalencia y las características de los mismos. Sin duda, estas limitaciones podrían servir para mejorar la preparación de los profesionales de salud a la hora de atender la conducta suicida en urgencias y también como punto de partida para plantear un nuevo estudio en nuestro entorno que ayudase a entender mejor esta enfermedad y todos aquellos condicionantes que influyen en su presentación.
ConclusionesEntre 2019 y 2023 consultaron 810 pacientes, lo que significa un incremento del 80,8% en las consultas en Urgencias por tentativa de suicidio durante el periodo del estudio. La mayoría de pacientes fueron mujeres y tenía antecedentes psiquiátricos. Aproximadamente la mitad realizaba seguimiento en Salud Mental y un tercio había intentado suicidarse previamente. La mayoría de casos fue por ingesta medicamentosa, sobre todo benzodiacepinas. Los principales desencadenantes fueron la problemática de pareja y problemas familiares. El 75,1% de pacientes fue derivado a Salud Mental y el 9% ingresó en Unidades de Psiquiatría.
La tentativa de suicidio no debe considerarse como una llamada de atención ni tampoco debe subestimarse la posibilidad de recurrencia ni el riesgo de muerte que conlleva. Los estudios como este aportan datos que suponen una aproximación al problema de los trastornos mentales y en especial de la tentativa de suicidio. Aunque tenga limitaciones por tratarse de un estudio retrospectivo realizado en un ámbito hospitalario, aporta un conocimiento necesario, más aún si cabe gracias al periodo de 5 años que abarca, y puede ser la base de futuros estudios para mejorar la atención de estos pacientes.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.





