Evaluar la asociación entre variables sociodemográficas y hábitos de vida con el riesgo de enfermedad del hígado graso asociada a la disfunción metabólica (MASLD) en trabajadores sanitarios españoles.
MétodosEstudio transversal con 44.939 trabajadores sanitarios. Se analizaron variables sociodemográficas (edad, sexo, ocupación) y hábitos de vida (tabaquismo, actividad física, adherencia a la dieta mediterránea) en relación con distintas escalas de riesgo de MASLD (FLI, HSI, LAP, ZJU y FLD). Se utilizaron modelos de regresión logística multinomial para identificar asociaciones significativas.
ResultadosLa prevalencia de valores elevados en las escalas de riesgo fue mayor en hombres y aumentó con la edad. Los auxiliares de enfermería y celadores presentaron mayor riesgo en comparación con facultativos. La inactividad física (OR=2,65; IC 95%: 2,47-2,84) y la baja adherencia a la dieta mediterránea (OR=1,89; IC 95%: 1,69-2,10) se asociaron con un mayor riesgo de MASLD. El tabaquismo mostró una relación significativa con valores elevados en las escalas de riesgo (OR=1,17; IC 95%: 1,13-1,21).
ConclusionesEdad, sexo, ocupación, tabaquismo, actividad física y dieta mediterránea influyen en el riesgo de MASLD. Se requieren estrategias de prevención dirigidas a la promoción de la actividad física, la mejora de la alimentación y la reducción del tabaquismo en trabajadores sanitarios.
To assess the association between sociodemographic variables and lifestyle habits with the risk of metabolic dysfunction-associated fatty liver disease (MASLD) in Spanish healthcare workers.
MethodsA cross-sectional study including 44,939 healthcare workers. Sociodemographic variables (age, sex, occupation) and lifestyle habits (smoking, physical activity, adherence to the Mediterranean diet) were analyzed in relation to MASLD risk scores (FLI, HSI, LAP, ZJU, and FLD). Multinomial logistic regression models were used to identify significant associations.
ResultsHigher risk score values were more prevalent in men and increased with age. Nursing assistants and orderlies had a higher risk compared to physicians. Physical inactivity (OR=2.65; 95% CI: 2.47-2.84) and low adherence to the Mediterranean diet (OR=1.89; 95% CI: 1.69-2.10) were associated with an increased risk of MASLD. Smoking was significantly related to higher risk scores (OR=1.17; 95% CI: 1.13-1.21).
ConclusionsAge, sex, occupation, smoking, physical activity, and adherence to the Mediterranean diet influence MASLD risk. Preventive strategies should focus on promoting physical activity, improving dietary habits, and reducing smoking among healthcare workers.
La enfermedad del hígado graso asociada a la disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés) es la forma más común de enfermedad hepática crónica a nivel mundial1 y está estrechamente relacionada con el síndrome metabólico2, la obesidad3 y la diabetes mellitus tipo 24. Se define por la acumulación de grasa en más del 5% de los hepatocitos, en ausencia de un consumo significativo de alcohol (<30g/día en hombres y <20g/día en mujeres) u otras causas secundarias de hepatopatía5. MASLD abarca un espectro de entidades clínicas que van desde la esteatosis simple6, considerada una afección relativamente benigna, hasta la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA)7, que puede progresar a fibrosis8, cirrosis9 y carcinoma hepatocelular10.
Debido a su alta prevalencia y su potencial evolución a enfermedades hepáticas avanzadas, la MASLD es un problema de salud pública en constante crecimiento. Su estudio ha cobrado especial interés en los últimos años debido a su asociación con enfermedades cardiovasculares, que representan la principal causa de mortalidad en estos pacientes11.
La prevalencia de la MASLD varía a nivel global, con estimaciones que oscilan entre el 25 y el 30% de la población general12. En países industrializados como Estados Unidos y Europa, la prevalencia puede superar el 35%13, mientras que en Asia y América Latina la cifra continúa en aumento debido a cambios en los patrones dietéticos y al incremento del sedentarismo14.
La MASLD afecta predominantemente a personas con obesidad15, resistencia a la insulina16 y diabetes mellitus tipo 217, siendo estos los principales factores de riesgo. Se estima que hasta el 70-90% de los pacientes con obesidad y cerca del 50% de los diabéticos tipo 2 presentan esta condición. La distribución por sexo y etnicidad muestra una mayor prevalencia en hombres y en individuos de origen hispano, en comparación con poblaciones de ascendencia africana18.
El desarrollo de la MASLD es un proceso multifactorial19 influenciado por factores genéticos, metabólicos y ambientales. La hipótesis del «doble golpe» es la teoría más aceptada20:
- 1.
Primer golpe: Se produce por la acumulación de triglicéridos en el hígado debido a un desequilibrio entre la captación, síntesis y oxidación de ácidos grasos libres (AGL)21. La resistencia a la insulina facilita la lipólisis en el tejido adiposo, aumentando la disponibilidad de AGL y su captación por los hepatocitos22.
- 2.
Segundo golpe: Ocurre debido al estrés oxidativo23, la inflamación24 y la disfunción mitocondrial25, que desencadenan daño hepatocelular, activación de células estrelladas hepáticas26 y fibrosis progresiva.
Factores como la disbiosis intestinal27, el aumento de la permeabilidad intestinal28 y la translocación de endotoxinas29 también juegan un papel en la inflamación hepática a través de la activación del receptor Toll-like 4 (TLR4)30. Asimismo, variantes genéticas como PNPLA331 y TM6SF232 han sido identificadas como predisponentes para la progresión de la enfermedad.
La MASLD suele ser asintomática en sus primeras etapas y se detecta incidentalmente en estudios de imagen o por alteraciones en pruebas hepáticas. En algunos casos, los pacientes pueden presentar fatiga, malestar en el hipocondrio derecho y hepatomegalia33.
A medida que la enfermedad progresa, los pacientes con MASH y fibrosis avanzada pueden progresar a enfermedades como cirrosis, insuficiencia hepática y carcinoma hepatocelular34. Además, la MASLD se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares35 y renales36, lo que aumenta su impacto clínico y pronóstico.
El diagnóstico de MASLD se basa en la exclusión de otras causas de hepatopatía y en la combinación de pruebas bioquímicas, estudios de imagen y escalas de predicción de riesgo.
Las transaminasas GOT y GPT pueden estar elevadas en pacientes con MASH, aunque en muchos casos permanecen dentro de rangos normales. Otros marcadores como ferritina elevada y disminución de la adiponectina pueden sugerir inflamación hepática37.
La biopsia hepática es considerada el método de referencia para el diagnóstico y la evaluación de la gravedad de la MASLD. Su utilidad radica en la capacidad de diferenciar entre la esteatosis simple y la esteatohepatitis no alcohólica, así como en la cuantificación precisa del grado de fibrosis hepática, lo que permite una mejor estratificación del riesgo de progresión a cirrosis o enfermedad hepática avanzada. No obstante, su aplicación clínica se ve limitada debido a su carácter invasivo, su alto costo y la posibilidad de complicaciones como el sangrado o el dolor tras el procedimiento. Además, la variabilidad del muestreo y la dificultad para aplicarla en estudios de cribado a gran escala han llevado a un creciente interés en el desarrollo de métodos no invasivos que permitan detectar y estadificar la enfermedad de manera más accesible, segura y reproducible38.
Entre los estudios de imagen útiles para el diagnóstico encontramos:
- •
Ecografía hepática: Muy accesible actualmente en atención primaria, aunque con dificultad para su diagnóstico cuando la esteatosis es menor del 20% o en individuos con el índice de masa corporal (IMC) elevado (>40kg/m2), además de baja sensibilidad para identificar fibrosis39.
- •
Elastografía transitoria (FibroScan®)40: Permite medir la rigidez hepática y cuantificar la infiltración grasa a través del controlled attenuation parameter (CAP)41.
- •
Resonancia magnética con espectroscopia de protones (1H-MRS)42 y fracción de grasa por densidad de protones (PDFF)43. Métodos más precisos para cuantificar la esteatosis, y considerada el gold standard.
Diversas escalas de riesgo han sido desarrolladas y validadas para predecir la presencia de esteatosis y fibrosis hepática, evitando la necesidad de una biopsia hepática.
- 1.
Índice de hígado graso (FLI): Se basa en el IMC, la circunferencia abdominal, los triglicéridos y la gamma-glutamiltransferasa (GGT)44.
- 2.
Índice de esteatosis hepática (HSI): Calculado con GOT, GPT, IMC y presencia de diabetes, es útil para estimar la probabilidad de esteatosis hepática45.
- 3.
Índice de la Universidad de Zhejian (ZJU Index): Diseñado en población asiática, combina el IMC, la presión arterial, los triglicéridos, el colesterol HDL y la glucosa en ayunas46.
- 4.
Producto de acumulación de lípidos (LAP): Índice basado en la circunferencia abdominal y los triglicéridos en ayunas, útil para evaluar la acumulación de grasa hepática y su relación con el síndrome metabólico47.
- 5.
Índice de enfermedad del hígado graso (FLD)47: Emplea para su cálculo IMC, GOT, GPT, triglicéridos y glucemia.
- 6.
NAFLD Fibrosis Score (NFS): Considera edad, IMC, diabetes, GOT/GPT, albúmina y plaquetas. Es útil para identificar fibrosis avanzada48.
- 7.
Fibrosis-4 (FIB-4): Calculado con edad, GOT, GPT y plaquetas, ayuda a estratificar el riesgo de fibrosis significativa49.
- 8.
APRI (Índice de la relación entre GOT y plaquetas): Se utiliza para evaluar fibrosis en múltiples enfermedades hepáticas, incluyendo la MASLD50.
Las escalas validadas para la estratificación del riesgo de MASLD han demostrado ser herramientas valiosas, especialmente en estudios epidemiológicos y en el manejo de grandes poblaciones. Su uso permite identificar a individuos con mayor riesgo de progresión de la enfermedad de manera sencilla y accesible. Sin embargo, aunque se recomiendan ampliamente en la práctica clínica, estas escalas no reemplazan a la biopsia hepática, que sigue siendo el estándar de referencia para el diagnóstico definitivo y la estadificación de la fibrosis hepática. Su valor radica en que son predictores independientes, reproducibles y aplicables en diversas poblaciones, lo que facilita su integración en protocolos clínicos. No obstante, presentan ciertas limitaciones, especialmente en pacientes mayores, con obesidad mórbida, enfermedad renal crónica o aquellos en tratamiento con fármacos hepatotóxicos, donde su precisión puede verse reducida. A pesar de ello, siguen siendo herramientas fundamentales para orientar la toma de decisiones médicas y evitar procedimientos invasivos innecesarios. De acuerdo con la European Association for the Study of the Liver (EASL), se recomienda la combinación de al menos dos índices predictores para mejorar la exactitud en la identificación del riesgo de enfermedad hepática avanzada y optimizar el manejo clínico de los pacientes con MASLD51.
El objetivo de este estudio es valorar la asociación de diferentes variables sociodemográficas (edad, sexo y estatus socioeconómico) y hábitos de salud (dieta mediterránea, actividad física y consumo de tabaco) con los valores de distintas escalas de riesgo de MASLD como FLI, HSI, ZJU, FLD y LAP en un amplio colectivo de trabajadores sanitarios españoles.
Material y métodosCriterios de inclusión y exclusión- •
Criterios de inclusión:
- ∘
Personas con edades comprendidas entre los 18 y 69 años.
- ∘
Empleados de alguna de las empresas participantes en el estudio.
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Haber otorgado su consentimiento informado para participar.
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Autorización del uso de sus datos con fines epidemiológicos.
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- •
Criterios de exclusión:
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Individuos menores de 18 años o mayores de 69.
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Personas que no formen parte de las empresas incluidas en el estudio.
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Falta de consentimiento informado para participar en la investigación.
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No haber autorizado el uso de sus datos con propósitos epidemiológicos.
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Pacientes con antecedentes de patología hepática.
- ∘
El diagrama de flujo de los participantes en el estudio se presenta en la figura 1.
Procedimientos para la recolección de datosLa recopilación de datos fue llevada a cabo por equipos especializados en salud ocupacional pertenecientes a las instituciones participantes, siguiendo un protocolo metodológico estructurado que incluyó las siguientes etapas:
- •
Historia clínica: Se obtuvo información sociodemográfica de los participantes, incluyendo edad, género y puesto laboral. Además, se registraron hábitos relacionados con la salud, como el consumo de tabaco, la actividad física, el nivel de adherencia a la dieta mediterránea y la percepción del estrés.
- •
Evaluaciones antropométricas y clínicas: Se realizaron mediciones de estatura, peso, circunferencia de cintura y cadera, así como registros de presión arterial sistólica y diastólica.
- •
Análisis bioquímico: Se efectuaron estudios de laboratorio dirigidos a la evaluación del perfil lipídico, los marcadores hepáticos y la concentración de glucosa en ayunas.
Con el propósito de reducir sesgos, todas las mediciones se realizaron conforme a protocolos estandarizados:
- •
Medición de estatura y peso: Se utilizaron una báscula SECA 700 y un estadímetro SECA 220, asegurando que los participantes vistieran solo ropa interior durante la evaluación.
- •
Determinación de circunferencias: La medición de la circunferencia de la cintura se realizó con una cinta SECA, posicionada entre la cresta ilíaca y la costilla inferior, mientras que la circunferencia de la cadera se midió en la zona de mayor prominencia glútea. Todas las mediciones se llevaron a cabo con el participante en posición erguida y relajada.
- •
Registro de presión arterial: Se utilizó un esfigmomanómetro OMRON-M3, siguiendo un periodo de reposo de al menos 10 minutos en posición sedente. Se instruyó a los participantes a abstenerse de ingerir alimentos, bebidas o tabaco durante al menos una hora previa a la evaluación. Se realizaron 3 mediciones consecutivas con intervalos de un minuto, y se calculó el promedio de las mismas.
Las muestras de sangre venosa se recolectaron tras un ayuno de 12h, siendo posteriormente refrigeradas y enviadas a laboratorios acreditados en un plazo máximo de 72h para su análisis. Se determinaron los siguientes parámetros:
- •
Triglicéridos, colesterol total y glucosa: Se analizaron mediante métodos enzimáticos. Colesterol de alta densidad (HDL): Se cuantificó mediante un procedimiento basado en precipitación. Colesterol de baja densidad (LDL): Se calculó con la ecuación de Friedewald en casos donde los triglicéridos no superaban los 400mg/dl; en niveles superiores, el LDL fue determinado directamente52.
- •
Clasificación del personal sanitario: Los participantes fueron agrupados en 4 categorías: médicos, enfermeros, técnicos de salud (incluyendo laboratorios, patología y radiología) y auxiliares de enfermería o personal de apoyo.
- •
Criterios para la clasificación de fumadores: Se consideró fumador a aquel individuo que hubiera consumido, al menos, un cigarrillo diario o su equivalente en otras formas de tabaco durante el mes previo, o que hubiera dejado de fumar en el último año.
- •
Evaluación de la adherencia dietética: Se utilizó el Cuestionario de Adherencia a la Dieta Mediterránea, derivado del test PREDIMED. Este instrumento consta de 14 ítems, cada uno valorado con 0 o 1 punto. Se consideró una baja adherencia para puntajes inferiores a 9, mientras que valores iguales o superiores indicaron una buena adherencia53.
- •
Evaluación de la actividad física: Se empleó el Cuestionario Internacional de Actividad Física (IPAQ), un instrumento autoadministrado compuesto por 7 ítems que indagan sobre el tipo, duración y frecuencia de las actividades físicas realizadas en la semana previa54.
Las variables categóricas fueron descritas mediante frecuencias y distribuciones porcentuales. La normalidad de las variables continuas se verificó con la prueba de Kolmogorov-Smirnov, tras lo cual se calcularon medias y desviaciones estándar. Para la comparación de medias entre grupos, se empleó la prueba t de Student, y la prueba de chi-cuadrado para evaluar diferencias en proporciones. Adicionalmente, se analizaron factores asociados con el riesgo de MASLD mediante modelos de regresión logística multinomial, evaluando su ajuste con la prueba de Hosmer-Lemeshow. Se llevaron a cabo análisis estratificados para identificar posibles variables de confusión, sin encontrar ninguna de relevancia estadística. Todos los análisis se realizaron con el software SPSS (versión 29.0), estableciendo un nivel de significación de 0,05.
ResultadosLa tabla 1 presenta un resumen de las características antropométricas, clínicas, bioquímicas, sociodemográficas y de estilo de vida de los 44.939 profesionales de la salud incluidos en el estudio. La edad promedio de los participantes superó ligeramente los 41 años, con la mayoría de la muestra concentrada en el grupo etario de 30 a 49 años. En términos generales, las mujeres mostraron valores promedio más bajos en comparación con los hombres en todas las variables analizadas.
Características de la muestra
| Hombres n=14.305 | Mujeres n=30.634 | ||
|---|---|---|---|
| Media (dt) | Media (dt) | p | |
| Edad (años) | 41,1 (10,6) | 40,4 (10,5) | <0,001 |
| Altura (cm) | 176,0 (7,5) | 162,6 (6,0) | <0,001 |
| Peso (kg) | 81,2 (14,5) | 63,7 (13,3) | <0,001 |
| IMC (kg/m2) | 26,3 (11,8) | 24,1 (10,2) | <0,001 |
| Perímetro cintura (cm) | 89,7 (12,6) | 76,7 (11,8) | <0,001 |
| Perímetro cadera (cm) | 101,7 (8,8) | 99,3 (10,7) | <0,001 |
| Presión arterial sistólica (mmHg) | 128,2 (13,1) | 116,1 (13,8) | <0,001 |
| Presión arterial diastólica (mmHg) | 79,9 (10,6) | 74,8 (10,1) | <0,001 |
| Colesterol (mg/dl) | 191,8 (37,2) | 187,8 (34,6) | <0,001 |
| cHDL (mg/dl) | 48,9 (11,2) | 59,3 (12,8) | <0,001 |
| cLDL (mg/dl) | 165,2 (46,2) | 144,8 (38,9) | <0,001 |
| Triglicéridos (mg/dl) | 111,0 (73,2) | 81,7 (47,0) | <0,001 |
| Glucosa (mg/dl) | 93,6 (18,2) | 88,9 (12,4) | <0,001 |
| GOT (U/l) | 24,1 (17,2) | 18,2 (8,0) | <0,001 |
| GPT (U/l) | 29,0 (36,7) | 17,3 (13,7) | <0,001 |
| GGT (U/l) | 30,2 (28,8) | 18,1 (18,1) | <0,001 |
| n (%) | n (%) | p | |
|---|---|---|---|
| <30 años | 2.400 (16,8) | 5.984 (19,5) | <0,001 |
| 30-39 años | 4.200 (29,4) | 8.304 (27,1) | |
| 40-49 años | 4.512 (31,5) | 10.128 (33,0) | |
| 50-59 años | 2.449 (17,1) | 5.150 (16,8) | |
| 60-69 años | 744 (5,2) | 1.120 (3,6) | |
| Facultativos | 5.064 (35,4) | 5.024 (16,4) | <0,001 |
| Enfermeras | 4.008 (28,0) | 12.752 (41,6) | |
| Técnicos de salud | 1.728 (12,1) | 4.128 (13,5) | |
| Auxiliares enfermería-celadores | 3.505 (24,5) | 8.782 (28,5) | |
| No fumadores | 12.001 (83,9) | 26.094 (85,0) | <0,001 |
| Fumadores | 2.304 (16,1) | 4.592 (15,0) | |
| No actividad física | 7.512 (52,5) | 18.744 (61,1) | <0,001 |
| Sí actividad física | 6.793 (47,5) | 11.942 (38,9) | |
| No dieta mediterránea | 7.771 (54,2) | 19.213 (62,1) | <0,001 |
| Sí dieta mediterránea | 6.534 (45,8) | 11.413 (37,9) |
dt: desviación típica; GGT: gamma-glutamiltransferasa; GOT: glutamato-oxalacetato-transaminasa; GPT: glutamato-piruvato-transaminasa; HDL: lipoproteína de alta densidad; LDL: lipoproteína de baja densidad.
En cuanto a la adherencia a la dieta mediterránea, el 45,8% de los participantes masculinos informó seguir este patrón alimentario, mientras que, en el caso de las mujeres, el porcentaje fue del 37,9%. Respecto a la actividad física regular, el 47,5% de los hombres y el 38,9% de las mujeres declararon practicarla con frecuencia. Finalmente, la prevalencia de tabaquismo fue ligeramente superior en hombres (16,1%) en comparación con las mujeres (15,0%).
Las tablas 2 y 3 muestran los valores medios y la prevalencia de valores altos de las distintas escalas de riesgo de MASLD incluidas en el estudio.
Valores medios de las escalas de riesgo de MASLD según variables sociodemográficas y hábitos saludables por sexo
| FLI | HSI | LAP | ZJU | FLD | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Hombres | n | Media (dt) | p | Media (dt) | p | Media (dt) | p | Media (dt) | p | Media (dt) | p |
| <30 años | 2.400 | 18,7 (21,5) | <0,001 | 32,6 (6,0) | <0,001 | 16,5 (17,2) | <0,001 | 33,1 (4,8) | <0,001 | 28,3 (4,8) | <0,001 |
| 30-39 años | 4.200 | 30,6 (27,2) | 34,7 (6,0) | 29,6 (30,0) | 35,2 (5,4) | 30,2 (5,2) | |||||
| 40-49 años | 4.512 | 39,7 (28,0) | 36,4 (7,2) | 38,0 (35,7) | 36,7 (5,2) | 31,6 (5,1) | |||||
| 50-59 años | 2.449 | 55,3 (30,6) | 38,3 (6,8) | 54,3 (46,9) | 39,4 (6,3) | 33,9 (5,9) | |||||
| 60-69 años | 744 | 59,3 (23,9) | 38,7 (5,5) | 54,9 (59,0) | 40,2 (5,3) | 34,1 (4,9) | |||||
| Facultativos | 5.064 | 34,1 (27,5) | <0,001 | 35,6 (7,4) | <0,001 | 29,4 (29,4) | <0,001 | 35,9 (5,3) | <0,001 | 30,7 (5,0) | <0,001 |
| Enfermeras | 4.008 | 31,9 (27,8) | 34,6 (5,7) | 33,6 (39,2) | 35,3 (5,2) | 30,3 (5,2) | |||||
| Técnicos de salud | 1.728 | 41,4 (32,2) | 36,0 (7,3) | 38,2 (44,7) | 36,7 (6,7) | 31,5 (6,5) | |||||
| Auxiliares enfermería-celadores | 3.505 | 46,7 (31,9) | 37,6 (6,7) | 45,9 (47,7) | 38,0 (6,5) | 32,8 (5,9) | |||||
| No fumadores | 12.001 | 37,0 (29,9) | <0,001 | 35,0 (6,3) | <0,001 | 34,5 (38,8) | <0,001 | 36,0 (6,2) | <0,001 | 30,9 (5,5) | <0,001 |
| Fumadores | 2.304 | 37,5 (29,5) | 35,9 (6,9) | 41,7 (43,7) | 36,4 (5,8) | 31,3 (5,5) | |||||
| No actividad física | 7.512 | 46,7 (30,7) | <0,001 | 37,4 (7,7) | <0,001 | 44,9 (46,8) | <0,001 | 37,8 (6,4) | <0,001 | 32,6 (6,1) | <0,001 |
| Sí actividad física | 6.793 | 27,2 (25,1) | 34,0 (5,2) | 25,4 (26,7) | 34,7 (4,6) | 29,7 (4,4) | |||||
| No dieta mediterránea | 7.771 | 45,0 (28,9) | <0,001 | 36,8 (7,9) | <0,001 | 40,9 (26,0) | <0,001 | 37,0 (6,3) | <0,001 | 32,0 (6,0) | <0,001 |
| Sí dieta mediterránea | 6.534 | 29,5 (26,0) | 34,5 (5,5) | 29,5 (27,6) | 35,3 (4,9) | 30,0 (4,5) | |||||
| Mujeres | n | Media (dt) | p | Media (dt) | p | Media (dt) | p | Media (dt) | p | Media (dt) | pe |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| <30 años | 5.984 | 7,9 (12,0) | <0,001 | 31,4 (4,7) | <0,001 | 10,9 (10,6) | <0,001 | 32,5 (4,1) | <0,001 | 25,8 (4,0) | <0,001 |
| 30-39 años | 8.304 | 11,4 (18,7) | 32,4 (5,8) | 15,5 (20,1) | 33,5 (5,4) | 26,7 (5,2) | |||||
| 40-49 años | 10.128 | 17,8 (22,1) | 34,3 (5,8) | 20,9 (23,4) | 35,5 (5,4) | 28,5 (5,3) | |||||
| 50-59 años | 5.150 | 29,3 (27,9) | 36,0 (5,9) | 31,0 (27,9) | 37,4 (6,4) | 30,2 (6,1) | |||||
| 60-69 años | 1.120 | 33,3 (27,8) | 36,2 (6,8) | 36,1 (34,9) | 37,8 (6,1) | 30,5 (5,7) | |||||
| Facultativos | 5.024 | 7,9 (11,3) | <0,001 | 31,1 (4,1) | <0,001 | 11,4 (10,1) | <0,001 | 32,3 (3,7) | <0,001 | 25,5 (3,6) | <0,001 |
| Enfermeras | 12.752 | 12,1 (18,0) | 32,7 (5,4) | 15,1 (15,7) | 33,8 (5,0) | 27,0 (4,8) | |||||
| Técnicos de salud | 4.128 | 22,2 (25,6) | 35,4 (6,7) | 24,6 (27,2) | 36,4 (6,2) | 29,3 (6,0) | |||||
| Auxiliares enfermería-celadores | 8.782 | 25,4 (26,9) | 35,6 (6,6) | 29,0 (30,8) | 36,8 (6,2) | 29,8 (6,0) | |||||
| No fumadores | 26.094 | 15,9 (21,8) | <0,001 | 33,5 (5,9) | <0,001 | 18,9 (22,4) | <0,001 | 34,6 (5,5) | <0,001 | 27,7 (5,3) | <0,001 |
| Fumadores | 4.592 | 20,3 (24,9) | 34,1 (6,8) | 24,9 (27,0) | 35,1 (6,4) | 28,3 (6,3) | |||||
| No actividad física | 18.744 | 19,3 (24,5) | <0,001 | 34,4 (6,5) | <0,001 | 22,5 (25,8) | <0,001 | 35,5 (6,1) | <0,001 | 28,6 (5,9) | <0,001 |
| Sí actividad física | 11.942 | 12,1 (17,4) | 32,3 (4,9) | 15,4 (17,5) | 33,5 (4,5) | 26,7 (4,3) | |||||
| No dieta mediterránea | 19.213 | 18,2 (22,9) | <0,001 | 34,0 (6,6) | <0,001 | 21,3 (25,0) | <0,001 | 35,0 (6,0) | <0,001 | 28,1 (5,7) | <0,001 |
| Sí dieta mediterránea | 11.413 | 13,0 (18,0) | 32,6 (5,0) | 16,2 (18,0) | 33,7 (4,6) | 26,9 (4,4) |
FLD: índice de enfermedad del hígado graso; FLI: índice de hígado graso; HSI: índice de esteatosis hepática; LAP: índice de acumulación de lípidos; MASLD: enfermedad del hígado graso asociada a la disfunción metabólica; ZJU: índice de la Universidad de Zhejian.
Prevalencia de valores elevados de las escalas de riesgo de MASLD según variables sociodemográficas y hábitos saludables por sexo
| FLI alto | HSI alto | LAP alto | ZJU alto | FLD alto | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Hombres | n | % | p | % | p | % | p | % | p | % | p |
| <30 años | 2.400 | 8,0 | <0,001 | 21,6 | <0,001 | 5,2 | <0,001 | 12,5 | <0,001 | 4,5 | <0,001 |
| 30-39 años | 4.200 | 15,8 | 31,7 | 16,6 | 22,3 | 10,8 | |||||
| 40-49 años | 4.512 | 25,2 | 42,9 | 31,4 | 33,7 | 16,0 | |||||
| 50-59 años | 2.449 | 48,0 | 61,1 | 32,1 | 52,2 | 23,3 | |||||
| 60-69 años | 744 | 48,9 | 68,0 | 41,9 | 63,9 | 31,9 | |||||
| Facultativos | 5.064 | 20,4 | <0,001 | 39,8 | <0,001 | 19,0 | <0,001 | 28,7 | <0,001 | 11,0 | <0,001 |
| Enfermeras | 4.008 | 19,5 | 29,5 | 22,2 | 25,5 | 9,4 | |||||
| Técnicos de salud | 1.728 | 34,1 | 42,3 | 27,8 | 34,6 | 22,7 | |||||
| Auxiliares enfermería-celadores | 3.505 | 34,6 | 54,5 | 32,9 | 42,3 | 23,1 | |||||
| No fumadores | 12.001 | 24,9 | <0,001 | 38,0 | <0,001 | 23,4 | <0,001 | 25,3 | <0,001 | 11,4 | <0,001 |
| Fumadores | 2.304 | 25,3 | 41,2 | 29,2 | 32,9 | 15,3 | |||||
| No actividad física | 7.512 | 35,2 | <0,001 | 52,5 | <0,001 | 33,2 | <0,001 | 44,1 | <0,001 | 20,7 | <0,001 |
| Sí actividad física | 6.793 | 13,9 | 27,9 | 14,5 | 18,5 | 8,2 | |||||
| No dieta mediterránea | 7.771 | 32,8 | <0,001 | 50,1 | <0,001 | 27,6 | <0,001 | 41,3 | <0,001 | 18,8 | <0,001 |
| Sí dieta mediterránea | 6.534 | 15,7 | 29,9 | 15,9 | 21,2 | 9,5 | |||||
| Mujeres | n | % | p | % | p | % | p | % | p | % | p |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| <30 años | 5.984 | 1,5 | <0,001 | 13,5 | <0,001 | 3,2 | <0,001 | 10,5 | <0,001 | 1,8 | <0,001 |
| 30-39 años | 8.304 | 4,9 | 20,7 | 6,2 | 15,8 | 4,2 | |||||
| 40-49 años | 10.128 | 7,3 | 29,3 | 10,1 | 25,7 | 6,9 | |||||
| 50-59 años | 5.150 | 15,9 | 44,7 | 22,4 | 40,8 | 13,0 | |||||
| 60-69 años | 1.120 | 23,7 | 48,2 | 30,2 | 44,6 | 14,3 | |||||
| Facultativos | 5.024 | 10,7 | <0,001 | 10,2 | <0,001 | 1,9 | <0,001 | 9,9 | <0,001 | 1,1 | <0,001 |
| Enfermeras | 12.752 | 8,1 | 18,2 | 6,0 | 14,9 | 4,0 | |||||
| Técnicos de salud | 4.128 | 16,6 | 42,4 | 13,9 | 35,8 | 9,2 | |||||
| Auxiliares enfermería-celadores | 8.782 | 19,8 | 42,6 | 20,2 | 37,0 | 11,4 | |||||
| No fumadores | 26.094 | 6,8 | <0,001 | 26,4 | <0,001 | 9,1 | <0,001 | 22,5 | <0,001 | 6,0 | <0,001 |
| Fumadores | 4.592 | 10,8 | 30,9 | 18,1 | 27,0 | 8,9 | |||||
| No actividad física | 18.744 | 9,2 | <0,001 | 33,4 | <0,001 | 13,5 | <0,001 | 28,5 | <0,001 | 8,0 | <0,001 |
| Sí actividad física | 11.942 | 4,5 | 16,9 | 5,8 | 14,6 | 4,0 | |||||
| No dieta mediterránea | 19.213 | 8,7 | <0,001 | 31,4 | <0,001 | 12,1 | <0,001 | 25,9 | <0,001 | 7,5 | <0,001 |
| Sí dieta mediterránea | 11.413 | 5,3 | 18,7 | 6,9 | 16,8 | 4,4 |
FLD: índice de enfermedad del hígado graso; FLI: índice de hígado graso; HSI: índice de esteatosis hepática; LAP: íproducto de acumulación de lípidos; MASLD: enfermedad del hígado graso asociada a la disfunción metabólica; ZJU: índice de la Universidad de Zhejian.
En ambos casos los valores van aumentando a medida que lo hace la edad y cuando descendemos en el estatus socioeconómico. También se aprecia un incremento de estos valores cuando la persona presenta hábitos no saludables (tabaquismo, sedentarismo y bajo consumo de dieta mediterránea). Los valores siempre son inferiores en las mujeres. Todas las diferencias que se observan muestran significación estadística (p<0,001).
La tabla 4 muestra los resultados de la regresión logística multinomial donde se aprecia que todas las variables incluidas en el modelo (variables independientes) se asocian con la presencia de valores elevados de las diferentes escalas de MASLD analizadas. De todas las variables independientes las que muestran mayor asociación (valores de OR más altos) son la edad, el sexo, el tipo de trabajo y el nivel de actividad física.
Regresión logística multinomial
| FLI alto | HSI alto | LAP alto | ZJU alto | FLD alto | |
|---|---|---|---|---|---|
| OR (IC 95%) | OR (IC 95%) | OR (IC 95%) | OR (IC 95%) | OR (IC 95%) | |
| Mujeres | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 |
| Hombres | 5,88 (5,49-6,28) | 2,31 (2,20-2,42) | 3,89 (3,66-4,23) | 1,91 (1,81-2,01) | 3,15 (2,92-3,38) |
| <30 años | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 |
| 30-39 años | 1,46 (1,28-1,65) | 1,53 (1,35-1,71) | 1,72 (1,53-1,92) | 1,68 (1,49-1,88) | 1,64 (1,41-1,87) |
| 40-49 años | 3,82 (3,34-4,31) | 2,85 (2,54-3,15) | 3,23 (2,88-3,59) | 3,30 (2,94-3,66) | 2,83 (2,44-3,23) |
| 50-59 años | 6,19 (5,36-7,03) | 4,16 (3,69-4,63) | 6,23 (5,50-6,97) | 5,55 (4,92-6,19) | 4,20 (3,59-4,80) |
| 60-69 años | 12,28 (10,29-14,28) | 5,73 (2,05-6,41) | 12,69 (10,84-14,55) | 7,87 (6,90-8,84) | 8,11 (6,67-9,55) |
| Facultativos | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 |
| Enfermeras | 1,15 (1,11-1,20) | 1,16 (1,12-1,20) | 1,23 (1,13-1,33) | 1,19 (1,14-1,24) | 1,16 (1,12-1,21) |
| Técnicos de salud | 1,60 (1,47-1,74) | 2,28 (2,15-2,42) | 1,66 (1,54-1,79) | 1,96 (1,84-2,09) | 2,02 (1,83-2,21) |
| Auxiliares enfermería-celadores | 3,01 (2,74-3,29) | 2,85 (2,66-3,05) | 3,34 (3,06-3,62) | 2,75 (2,55-2,95) | 3,34 (2,98-2,70) |
| No fumadores | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 |
| Fumadores | 1,17 (1,13-1,21) | 1,24 (1,19-1,29) | 1,41 (1,31-1,52) | 1,29 (1,22-1,36) | 1,20 (1,15-1,26) |
| Sí actividad física | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 |
| No actividad física | 2,65 (2,47-2,84) | 2,56 (2,44-2,69) | 2,69 (2,53-2,85) | 2,70 (2,56-2,85) | 2,33 (2,15-2,52) |
| Sí dieta mediterránea | 1 | 1 | 1 | 1 | 1 |
| No dieta mediterránea | 1,89 (1,69-2,10) | 1,77 (1,60-1,95) | 1,90 (1,69-2,12) | 2,01 (1,88-2,14) | 1,70 (1,56-1,84) |
FLD: índice de enfermedad del hígado graso; FLI: índice de hígado graso; HSI: índice de esteatosis hepática; LAP: íproducto de acumulación de lípidos; OR: odds ratio; ZJU: índice de la Universidad de Zhejian.
Valores medios de las escalas de riesgo de MAFLD según variables sociodemográficas y hábitos saludables en hombres (fig. 2).
Valores medios de las escalas de riesgo de MAFLD según variables sociodemográficas y hábitos saludables en mujeres (fig. 3).
DiscusiónEl presente estudio analiza la asociación de diversas variables sociodemográficas y de estilo de vida con el riesgo de MASLD en una amplia cohorte de trabajadores sanitarios españoles. Nuestros hallazgos confirman que factores como la edad, el sexo, el estatus socioeconómico, el consumo de tabaco, la actividad física y la adherencia a la dieta mediterránea se asocian con la presencia de valores elevados en las escalas de riesgo de MASLD. Estos resultados coinciden con estudios previos y refuerzan la importancia de considerar estas variables en la evaluación del riesgo y en el diseño de estrategias preventivas (fig. 2).
Nuestros resultados muestran una asociación clara entre el aumento de la edad y la probabilidad de presentar valores elevados en las escalas de riesgo de MASLD. Este hallazgo es consistente con la literatura existente55, donde se ha descrito que la prevalencia de la enfermedad hepática grasa aumenta con la edad debido a una mayor resistencia a la insulina56, disfunción mitocondrial57 y cambios en la composición corporal58. En particular, los trabajadores de más de 50 años presentan un riesgo significativamente mayor, lo que sugiere la necesidad de un seguimiento más estrecho en este grupo etario59.
El incremento de los valores de riesgo de MASLD con la edad es un fenómeno multifactorial que involucra tanto cambios biológicos como determinantes sociales. En primer lugar, a medida que las personas envejecen, el metabolismo sufre modificaciones significativas, incluyendo una disminución de la tasa metabólica basal, alteraciones en la composición corporal con mayor acumulación de grasa visceral y una menor sensibilidad a la insulina, lo que contribuye al desarrollo de la resistencia a la insulina, un factor clave en la patogénesis de la MASLD.
Además, las escalas de riesgo utilizadas para la detección de MASLD pueden perder precisión en personas de mayor edad. Estas escalas, que incluyen variables como el IMC, las transaminasas hepáticas o la resistencia a la insulina, pueden verse afectadas por cambios fisiológicos propios del envejecimiento. Por ejemplo, en personas mayores, el IMC puede subestimar la adiposidad debido a la pérdida de masa muscular, mientras que otros marcadores pueden no reflejar con precisión la acumulación de grasa hepática en este grupo etario.
Por otro lado, el estatus socioeconómico juega un papel determinante en la prevalencia de la MASLD con el envejecimiento. Individuos con menores ingresos suelen tener menor acceso a una alimentación saludable, mayor consumo de alimentos ultraprocesados y menor adherencia a patrones dietéticos equilibrados, como la dieta mediterránea60. Asimismo, la práctica de actividad física suele reducirse con la edad, especialmente en poblaciones con menor poder adquisitivo, debido a barreras económicas, falta de acceso a espacios recreativos o limitaciones de salud61. Este estilo de vida más sedentario favorece la obesidad, el síndrome metabólico y, en consecuencia, el riesgo de MASLD.
Además, el envejecimiento se asocia con un mayor uso de fármacos, algunos de los cuales pueden influir en la salud hepática, bien sea por efectos hepatotóxicos o por alterar el metabolismo lipídico. Esto puede contribuir a una mayor acumulación de grasa en el hígado y aumentar la probabilidad de desarrollar fibrosis hepática en etapas avanzadas.
En conclusión, el aumento del riesgo de MASLD con la edad refleja una interacción compleja entre cambios metabólicos, la menor precisión de los índices de riesgo en adultos mayores y factores socioeconómicos que afectan el estilo de vida. Esto subraya la importancia de adaptar las estrategias de prevención y cribado en poblaciones envejecidas, considerando tanto aspectos clínicos como determinantes sociales de la salud.
Según los datos obtenidos en esta investigación, el sexo también se reveló como un factor determinante en la presencia de valores elevados en las escalas de MASLD. Los hombres presentaron valores significativamente más altos en comparación con las mujeres, lo que coincide con estudios previos que indican una mayor susceptibilidad masculina a la acumulación de grasa hepática62. Este fenómeno podría explicarse por diferencias en la distribución de grasa corporal63, niveles hormonales64 y sensibilidad a la insulina65. La protección hormonal conferida por los estrógenos en mujeres premenopáusicas podría ser un factor clave en la menor prevalencia observada en este grupo66.
Nuestros resultados muestran una relación inversa entre el estatus socioeconómico y el riesgo de MASLD. Los auxiliares de enfermería y celadores presentaron valores significativamente más altos en comparación con los facultativos. Este hallazgo es congruente con investigaciones previas que asocian un nivel socioeconómico inferior con un mayor riesgo de enfermedades metabólicas, posiblemente debido a diferencias en el acceso a recursos de salud, patrones alimentarios y niveles de actividad física67.
El tipo de trabajo también se asoció con la presencia de valores elevados en las escalas de MASLD en algunas investigaciones. Los profesionales con ocupaciones que implican menor actividad física y mayores niveles de estrés podrían estar en mayor riesgo68. Es fundamental desarrollar programas de promoción de la salud dirigidos a estos subgrupos de la población trabajadora.
Nosotros hemos encontrado que el tabaquismo se asoció significativamente con valores elevados en las escalas de MASLD, lo que respalda estudios previos que sugieren que el tabaco puede contribuir al desarrollo de la enfermedad hepática grasa69 a través de mecanismos inflamatorios, estrés oxidativo y alteraciones en la sensibilidad a la insulina70. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de implementar estrategias para reducir el consumo de tabaco en poblaciones con riesgo elevado de enfermedad metabólica.
Por otro lado, la actividad física regular se asoció con menores valores en las escalas de riesgo, confirmando su papel protector en la prevención de la MASLD. Este efecto beneficioso podría atribuirse a la mejora en la sensibilidad a la insulina, la reducción de la inflamación y la modulación del metabolismo hepático de los lípidos71. Las intervenciones dirigidas a aumentar los niveles de actividad física en la población trabajadora podrían ser una estrategia clave para la prevención de la enfermedad.
La adherencia a la dieta mediterránea se asoció con un menor riesgo de MASLD, lo que coincide con numerosos estudios que destacan su efecto protector en enfermedades metabólicas72. Este patrón alimentario, caracterizado por un alto consumo de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y aceite de oliva, ha demostrado mejorar la resistencia a la insulina73, reducir la inflamación74 y modular favorablemente el perfil lipídico75. No obstante, la proporción de participantes con una alta adherencia a la dieta mediterránea fue relativamente baja, lo que subraya la necesidad de iniciativas para fomentar hábitos alimentarios saludables en el entorno laboral.
Fortalezas y limitaciones del estudioEntre las fortalezas del estudio se encuentra el tamaño de la muestra, con una cohorte de 44.939 trabajadores sanitarios, lo que permite realizar un análisis robusto de las asociaciones entre diversas variables y el riesgo de MASLD. Además, el uso de múltiples escalas de riesgo validadas permite una evaluación integral del fenómeno.
Sin embargo, el estudio presenta algunas limitaciones. En primer lugar, la naturaleza transversal del diseño impide establecer relaciones causales entre las variables analizadas y el desarrollo de MASLD. Además, la información sobre el estilo de vida se basó en cuestionarios autoinformados, lo que podría estar sujeto a sesgos de información y deseabilidad social. Futuras investigaciones con diseños longitudinales y métodos objetivos de evaluación de la dieta y la actividad física podrían proporcionar evidencia más concluyente.
ConclusionesLos hallazgos de este estudio refuerzan la importancia de la edad, el sexo, el estatus socioeconómico y los hábitos de vida en la predicción del riesgo de MASLD. En particular, el consumo de tabaco, la inactividad física y la baja adherencia a la dieta mediterránea se asocian con valores elevados en las escalas de riesgo. Estos resultados destacan la necesidad de intervenciones dirigidas a modificar estos factores, especialmente en los grupos de mayor riesgo, como los trabajadores sanitarios con menor estatus socioeconómico y aquellos con hábitos de vida no saludables.
Desde una perspectiva de salud pública, se requieren estrategias multidisciplinarias que incluyan programas de promoción de la actividad física, educación nutricional y políticas para la reducción del consumo de tabaco en el entorno laboral. La identificación temprana y la modificación de factores de riesgo podrían contribuir significativamente a la prevención de la progresión de la MASLD y sus complicaciones metabólicas asociadas.
FinanciaciónLos autores confirman que no han recibido financiación para la realización de este estudio.
Consideraciones éticasEste estudio se llevó a cabo siguiendo los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y contó con la aprobación del Comité de Ética e Investigación de las Islas Baleares (CEI-IB), bajo el protocolo número IB 4383/20. Se obtuvo el consentimiento informado por escrito de todos los participantes, y los datos fueron anonimizados conforme a lo estipulado en la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos en España.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.









