
Editado por: David Palacios-Martínez San Blas City Community Health Center, Madrid, Spain Julio Antonio Heras Hitos Villarejo de Salvanés Health Centre, Villarejo de Salvanés, Spain
Última actualización: Marzo 2026
Más datosLa psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica asociada a un aumento del riesgo vascular tanto por la mayor prevalencia de factores de riesgo tradicionales como por el estado inflamatorio sistémico. Este riesgo es aún mayor en pacientes con formas moderadas-graves o artritis psoriásica. Diversos estudios evidencian un infradiagnóstico y un control subóptimo de la hipertensión, la dislipidemia, la diabetes y la obesidad en esta población. El cribado precoz y estructurado permite identificar pacientes con alto riesgo vascular susceptibles de intervención, siendo atención primaria el ámbito idóneo por su accesibilidad y experiencia en prevención cardiovascular. No obstante, se requiere una mayor formación del personal sanitario sobre la asociación entre psoriasis y riesgo vascular, así como la adaptación de las estrategias de cribado a las características individuales del paciente, especialmente en casos con mayor carga inflamatoria. Un abordaje proactivo podría mejorar la calidad y esperanza de vida de los pacientes con psoriasis.
Psoriasis is a chronic inflammatory disease associated with an increase in vascular risk, both for the higher prevalence of traditional risk factors as for the systemic inflammatory milieu. This risk is particularly increased in patients with moderate-to-severe psoriasis or psoriatic arthritis. Several studies have highlighted underdiagnosis and suboptimal control of hypertension, dyslipidaemia, diabetes and obesity in this population. Early and structured screening allows identification of patients with a high vascular risk eligible for intervention, being primary care the optimal area due to its accessibility and experience in cardiovascular prevention. Nevertheless, higher awareness about the association between psoriasis and vascular risk among physicians is required, as well as an adaptation of existing screening strategies to the individual characteristics of each patient, especially among cases with a higher inflammatory load. A proactive approach could potentially improve quality of life and life expectancy among patients with psoriasis.
La psoriasis (PsO) es una enfermedad inflamatoria sistémica crónica con expresión mayoritaria cutánea y articular1. Su prevalencia en población general se estima en un 2%2. Los pacientes afectos por PsO presentan un aumento del riesgo vascular (RV), evidenciado desde los primeros estudios de McDonald y Calabresi3,4, y esta relación se ha seguido consolidando en posteriores investigaciones5–7.
En pacientes con PsO existe un incremento de la prevalencia de factores de RV (FRV) modificables, como diabetes (10,9% en PsO vs. 5,1% en población general), obesidad (27,9 vs. 20,4%) y tabaquismo (30,1 vs. 18,7%)1, así como un incremento del riesgo de eventos vasculares y mortalidad vascular independiente de los factores de riesgo clásicos8,9. En el ámbito de la atención primaria, un estudio de pacientes con PsO encontró una mayor incidencia de obesidad (35%) y tabaquismo (18%) en esta población10.
Se ha señalado la asociación entre la PsO y el riesgo de eventos vasculares como el infarto agudo de miocardio, entre otros6,11,12. Por ejemplo, pacientes jóvenes con PsO grave presentan el doble de riesgo de padecer un infarto agudo de miocardio que la población general13; la prevalencia de ictus isquémico se encuentra incrementada en los pacientes con PsO (4,3%) frente a la población sin PsO (2,2%)1. El aumento del riesgo se correlaciona con la intensidad de la carga inflamatoria, siendo mayor la incidencia de eventos vasculares en pacientes con PsO cutánea moderada-grave13, con mayor duración de la enfermedad9 o con artritis psoriásica (APs)14. El incremento del RV a 10 años estimado por la calculadora QRISK2 para pacientes con APs es del 77% respecto a pacientes con PsO sin artritis, probablemente debido a la mayor carga inflamatoria y la mayor edad media de los pacientes con afectación articular10.
Este incremento de la tasa de eventos vasculares supone una reducción de la esperanza de vida de 5 años, siendo la enfermedad vascular aterosclerótica (EVA) responsable del 42% del exceso de mortalidad en los pacientes afectados por la PsO5. En los pacientes con APs también se ha confirmado este incremento de la mortalidad, cuya principal causa es la cardiovascular, ligada al exceso de comorbilidades de estos pacientes15.
Esto refleja la necesidad de realizar un abordaje estructurado del RV en pacientes con PsO y con APs para atender la mayor incidencia de FRV y de eventos vasculares. Atención primaria constituye el ámbito ideal para este abordaje, al representar el nivel de coordinación de la atención sanitaria global de los pacientes y tener mayor experiencia en el manejo del RV en población general.
El objetivo de esta revisión es reflejar la necesidad de un cribado dirigido a la identificación de FRV en pacientes con PsO y APs, así como ofrecer una actualización sobre las recomendaciones de manejo de las principales comorbilidades de esta enfermedad.
Cribado de riesgo vascular o de EVAEstudios de cribado de EVA han demostrado que los FRV están infradiagnosticados en pacientes con PsO. En un estudio en atención primaria, se detectó al menos un factor de riesgo no previamente conocido en el 48% de los pacientes y 2 factores en el 21%10. Más aún, otros estudios evidencian que los pacientes con PsO tienen mayor probabilidad de presentar FRV no diagnosticados ni tratados comparados con la población sin PsO8.
Por lo tanto, Rutter et al.10 concluían que el cribado de factores de riesgo aumenta la prevalencia de FRV en pacientes con PsO. Este aumento era independiente de la edad, la gravedad de la PsO o la presencia autorreportada de APs. El cribado permitiría identificar una mayor proporción de pacientes con alto RV que serían candidatos a una intervención terapéutica.
El nivel de control de los FRV conocidos también es subóptimo. La mitad de los pacientes con PsO presentaban un control insuficiente de la presión arterial (PA) (46%) y el colesterol (46%), y un cuarto mostraban niveles fuera de rango de hemoglobina glucosilada (26%)10. Solo el 24% de los pacientes con indicación de tratamiento con estatinas estaban recibiendo este fármaco8. En pacientes con PsO, el control de la hipertensión arterial (HTA) es más difícil que en la población general, dándose una relación directa con la gravedad de la afectación cutánea (OR de HTA mal controlada de 1,20 y 1,48 en PsO moderada y grave, respectivamente)16.
Se ha recomendado un cribado más temprano y con mayor frecuencia en los pacientes con formas moderadas-graves de la enfermedad8,17. Este cribado debería seguir las recomendaciones de las guías nacionales de cada país, aunque adaptadas a las características individuales de cada paciente. Estas guías recomiendan el cálculo del RV a 10 años para la estratificación de los pacientes; existen calculadoras para realizar esta estimación8. Las enfermedades inflamatorias crónicas, como la PsO, se deben considerar como un factor de riesgo modificador al alza, aumentando en un escalón la estratificación del riesgo del paciente18. Algunos autores consideran que la existencia de PsO, su gravedad y las comorbilidades deberían influir especialmente en pacientes con riesgo moderado estimado por estas calculadoras, recomendándose un manejo más proactivo17.
A pesar de la evidencia del RV incrementado en la PsO y las recomendaciones existentes para su cribado, su aplicación en la práctica es inadecuada. Un estudio que evalúa el cribado de RV entre médicos de familia, dermatólogos y reumatólogos reportó una frecuencia irregular del cribado. El 74,6% de los médicos afirmaban buscar activamente tabaquismo; el 45,5%, obesidad; el 37,8%, HTA; el 80,3%, dislipidemia; y el 79,6%, diabetes mellitus. Solo el 28,4% realizaban un cribado global y únicamente el 24,4% calculaban el riesgo a 10 años17.
En este estudio, los médicos de familia presentaban la mayor frecuencia de realización de cribado, aunque aquellos que no lo llevaban a cabo aducían razones como la falta de conocimiento sobre la asociación entre PsO y RV incrementado (32,8%) o las recomendaciones de cribado en PsO (38,8%)17.
La mayor experiencia en el cribado y manejo del RV de los médicos de familia y la mayor accesibilidad a estos profesionales, unido a la estrecha relación existente entre pacientes con PsO y los médicos de familia que se ha descrito en España (media de 8,7 visitas anuales)19, a diferencia de otros países, suponen que la atención primaria sea el ámbito ideal para la implementación de estrategias de cribado del RV en PsO (fig. 1).
Esto debe llevar asociada una mayor formación de los médicos de atención primaria en la relación de la PsO y el RV para poder atajar este riesgo y las posibles comorbilidades asociadas de manera temprana y efectiva. Este manejo se debe basar en diferentes objetivos terapéuticos según el FRV considerado (tabla 1).
Recomendaciones de cribado de los principales factores de riesgo cardiovascular establecidos por las guías de organizaciones nacionales
| Factores de riesgo cardiovascular (organización) | Recomendaciones |
|---|---|
| Presión arterial (American Academy of Dermatology and National Psoriasis Foundation) | Cribado anual en adultos con edad>40 años y adultos con riesgo incrementado (PA 130-139/85-89mmHg, sobrepeso u obesidad)Cribado cada 3-5 años en adultos entre 18-39 años con PA<130/85mmHgConsiderar un cribado más frecuente en pacientes con PsO moderada-grave |
| Colesterol (American Academy of Dermatology and National Psoriasis Foundation) | Cribado cada 1-2 años en adultos entre 20-79 añosaConsiderar un cribado más temprano y frecuente en pacientes con PsO moderada-grave |
| Glucosa (American Academy of Dermatology and National Psoriasis Foundation) | Cribado anual en adultos entre 40-70 años con sobrepeso u obesidadbConsiderar un cribado más temprano y frecuente en pacientes con PsO moderada-graveActualmente, se considera que el cribado de la DM debe comenzar a los 35 años en pacientes sin factores de RCV, y antes en pacientes de alto riesgo25 |
| Índice de masa corporal (United States Preventive Services Task Force) | Todos los adultos deben recibir un cribado de obesidadNo hay recomendaciones sobre la frecuencia del cribado |
| Tabaquismo (United States Preventive Services Task Force) | Todos los adultos deben recibir un cribado de tabaquismo |
| Estimación del riesgo cardiovascular (American Academy of Dermatology and National Psoriasis Foundation) | En adultos entre 40-79 años, estimar el riesgo de ECV a 10 años cada 4-6 añosEn pacientes con PsO moderada-grave, multiplicar el riesgo calculado por 1,5, y considerar un cribado más temprano y frecuente |
DM: diabetes mellitus; ECV: enfermedad cardiovascular; PA: presión arterial; PsO: psoriasis.
Los autores consideran más indicado la determinación del perfil lipídico de los pacientes con una periodicidad anual o bienal; la guía referenciada establece la recomendación de su determinación cada 4-6 años.
Los autores consideran más indicado la determinación de la glucemia con una periodicidad anual; la guía referenciada establece la recomendación de su determinación cada 3 años.
Tabla adaptada de Song et al.8.
La formación en el cribado del RV debe responder a 3 problemas centrales identificados en un estudio en Reino Unido: la excesiva atención a recopilar información en lugar de buscar la implementación de estrategias reductoras del RV; la falta de habilidades de entrevista centrada en el paciente; y, en particular, discusiones detalladas sobre el RV, individualizadas a cada paciente20.
Hipertensión arterialLa HTA es un FRV clásico con una relación lineal directa con la morbimortalidad vascular. La mayoría de los estudios epidemiológicos muestran que la incidencia de HTA está aumentada en pacientes con PsO, llegando a ser hasta un 12% superior a la de la población general.
No solo existe una mayor prevalencia de HTA en PsO, sino que existe una importante proporción de pacientes con cifras elevadas de PA no identificados por la baja tasa de cribado en consultas dermatológicas y reumatológicas17. La instauración del cribado de HTA en atención primaria aumentaba la prevalencia de esta comorbilidad hasta un 13% en pacientes con PsO, según algunos estudios10.
En España, la proporción de pacientes hipertensos bien controlados en el ámbito de la atención primaria en el año 2010 fue del 61,6%21, lo que supone un incremento significativo respecto a estudios anteriores, que estimaban un grado de control de PA del 38,8% en 2003 y del 13% en 199522.
Como se ha comentado, los pacientes con PsO presentan un peor control de la PA que sujetos sin PsO, y el estudio de Takeshita et al.16 relaciona con este peor control la gravedad de la enfermedad psoriásica.
Las guías vigentes en la actualidad (tabla 2) recomiendan el cribado anual de la PA en adultos con edad>40 años y adultos con riesgo incrementado (PA 130-139/85-89mmHg, sobrepeso u obesidad), pudiendo reducir la periodicidad a cada 3-5 años en adultos entre 18-39 años con PA<130/85mmHg. En el caso de pacientes con PsO moderada-grave se recomienda un cribado más frecuente, sin especificar el periodo de tiempo.
Objetivos generales de control de factores de riesgo cardiovascular recomendados por las guías de la Sociedad Europea de Cardiología y manejo farmacológico inicial
| Factores de riesgo cardiovascular | Objetivos | Manejo farmacológico inicial |
|---|---|---|
| Tabaquismo | Ningún tipo de exposición al tabaco | Tratamiento conductual y farmacológico con Todacitan® o vareniclina. Tratamiento en unidades de tabaquismo de los centros de salud |
| Dieta | Dieta sana, pobre en grasas saturadas y rica en productos de grano completo, vegetales, fruta y pescado | Dieta mediterránea (estudios Cordioprev y Predimed) |
| Actividad física | Ejercicio físico de moderada intensidad 3,5-7h a la semana o 30-60min la mayoría de los días | Se recomienda realizar ejercicios de fuerza combinados con ejercicio aeróbico dependiendo de la clase funcional del paciente y de sus comorbilidades |
| Peso corporal | IMC 20-25kg/m2 | En caso de obesidad con comorbilidades, valorar agonistas del receptor GLP-1 o agonistas duales |
| Presión arterial | <140/90mmHg | De inicio se recomiendan IECA o ARA-II, siendo también una opción razonable diuréticos como indapamida. Se debe tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones requerirán tratamiento combinado con, por ejemplo, la combinación de IECA/ARA-II con calcioantagonistas o diuréticos tiazídicos |
| c-LDL | Muy alto riesgo, al menos un 50% de reducción de c-LDL respecto al basal y <55mg/dLAlto riesgo, al menos un 50% de reducción de c-LDL respecto al basal y <70mg/dLRiesgo moderado, c-LDL<100mg/dLRiesgo bajo, c-LDL<130mg/dL | En los pacientes de alto o muy alto riesgo debería iniciarse tratamiento con estatinas de alta o moderada intensidad junto con ezetimiba (atorvastatina 40-80/ezetimiba 10 o rosuvastatina 10-20/ezetimiba 10mg)En casos de riesgo bajo o moderado, si se requiere intervención se podría tratar con estatinas en monoterapia de moderada intensidad siempre observando las interacciones. Pitavastatina y rosuvastatina son las estatinas con menos interacciones farmacológicas |
| Triglicéridos | <150mg/dL | Muy importantes las recomendaciones en el estilo de vida, evitando alcohol, grasas y azúcares. Solo se requerirá intervención farmacológica específica si el paciente ha tenido un evento, en cuyo caso se podría añadir al tratamiento hipolipidemiante icosapento de etilo a dosis de 4g diarios, o si los TG son>500mg/dL, que se podrían añadir fibratos como el fenofibrato o ácidos grasos omega-3 (DHA+EPA) si la función renal está alterada. No se recomienda la combinación de estatinas con otros fibratos que no sean el fenofibrato |
| Diabetes | HbA1c<7% | Inicialmente metformina a dosis bajas. Si existen comorbilidades como enfermedad renal o insuficiencia cardiaca, añadir o empezar con iSGLT2 y si hay obesidad importante añadir a la metformina un agonista del receptor GLP-1 |
ARA-II: antagonistas de los receptores de la angiotensina ii; c-LDL: colesterol transportado por lipoproteínas de baja densidad; DHA: ácido docosahexaenoico; EPA: ácido eicosapentaenoico; GLP-1: péptido similar al glucagón tipo 1; HbA1c: hemoglobina glucosilada; IECA: inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina; IMC: índice de masa corporal; iSGLT2: inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2; TG: triglicéridos.
Fuente: Authors/Task Force Members; ESC Committee for Practice Guidelines (CPG); ESC National Cardiac Societies23. ,
No existen recomendaciones específicas para pacientes con PsO diagnosticados de HTA; en estos casos, lo más indicado es iniciar el tratamiento como en población general y valorar la adecuación de intensificar el tratamiento de la PsO si presenta mal control.
DislipidemiaEl principal determinante lipídico del RV son las lipoproteínas que contienen apolipoproteína B, que incluye todas las lipoproteínas aterogénicas, incluyendo la lipoproteína a. En los ensayos clínicos de intervención se ha utilizado como objetivo de tratamiento el c-LDL, por lo que en la práctica clínica el objetivo principal del tratamiento es el c-LDL, quedando como objetivo secundario en caso de hipertrigliceridemia, enfermedad renal crónica o diabetes, el colesterol no-HDL. Estos ensayos han demostrado que cuanto menor sean los niveles séricos de c-LDL, menor es el RV, sin existir un límite inferior por debajo del cual no exista esta relación23.
La prevalencia de dislipidemia en la población de pacientes con PsO en atención primaria se estima en un 29%10, y puede estar condicionada por el tratamiento que recibe el paciente para la PsO (la ciclosporina y la acitretina pueden alterar el perfil lipídico)9. Las recomendaciones actuales (tabla 2) incluyen el cribado de los niveles de colesterol total, c-HDL y c-LDL cada 1-2 años en adultos entre 20-79 años, pudiendo ser más temprano y frecuente en pacientes con PsO moderada-grave.
Las guías de práctica clínica actual consideran que la determinación de los niveles de colesterol no necesariamente se debe realizar en ayunas. El nivel de colesterol total se debe utilizar en el cálculo del RV a 10 años mediante tablas de riesgo como SCORE2 –o SCORE 2-OP si el paciente es mayor de 70 años– para determinar el objetivo de c-LDL de cada paciente (tabla 1). En aquellos pacientes de riesgo moderado puede ser útil la identificación de placas de ateroma en la arteria carótida o la femoral con ecografía23. En el caso de pacientes con PsO moderada-grave, se recomendaría un tratamiento más proactivo al ser pacientes de riesgo moderado17.
En PsO leve no existen recomendaciones independientes del RV para el tratamiento de la dislipidemia en pacientes con PsO, aplicándose las mismas que en la población general. Sin embargo, en pacientes con PsO moderada-grave o mal controlada, la enfermedad actúa como un factor modificador del riesgo al alza, de manera que se aumenta un escalón en las recomendaciones de manejo de la dislipidemia ajustadas al RV.
Diabetes mellitus tipo 2La prevalencia de diabetes mellitus está incrementada en pacientes con PsO respecto a la población general (10,9 vs. 5,1%)1, y probablemente se encuentre infradiagnosticada10.
Se recomienda el cribado de diabetes mellitus mediante la determinación de la glucemia en ayunas, pudiendo complementarse con la determinación de la glucemia 2h después de la ingesta y la hemoglobina glucosilada. Este cribado es importante puesto que el diagnóstico precoz permite mejorar el pronóstico de los pacientes diabéticos; el control glucémico intensivo reduce la EVA y complicaciones microvasculares solo en fases iniciales de la enfermedad24.
En pacientes con PsO no existe una recomendación específica sobre el cribado de la diabetes. Algunas guías nacionales (tabla 2) establecen la recomendación de realizar un cribado cada 3 años en adultos entre 40-70 años con sobrepeso u obesidad, pudiendo retrasarlo hasta los 45 años en adultos sin factores de riesgo8. Sin embargo, las recomendaciones más recientes consideran que este cribado debería comenzar a partir de los 35 años, pudiendo adelantarse en pacientes con FRV25. Al igual que en los casos anteriores, se considera un cribado más temprano y frecuente en pacientes con PsO moderada-grave.
Los objetivos de control de la hemoglobina glucosilada y el tratamiento recomendado para la diabetes mellitus en pacientes con PsO no difieren de los de la población general24. Algunos estudios plantean que el uso de iSGLT2 podría tener un beneficio vascular en pacientes con PsO (datos no publicados), aunque esta recomendación se basa en los datos de estudios retrospectivos, siendo necesarios más estudios para confirmar este beneficio.
Sobrepeso y obesidadUn tercio de los pacientes con PsO son obesos (35%) y la mitad presentan un perímetro de cintura abdominal muy elevado (>102cm en hombres y >88cm en mujeres) (52%)10. Estas cifras superan las estimadas en población general, afectando al 10,8% de los varones y al 14,9% de las mujeres26. La obesidad es un FRV clásico, y predice una mayor gravedad y una peor respuesta a los tratamientos de la PsO9.
No existen recomendaciones específicas para el cribado de la obesidad en población general. Las guías (tabla 2) establecen la recomendación de realizar una determinación del IMC al menos una vez en la vida. No se recomienda el uso del perímetro de cintura abdominal de manera rutinaria, prefiriéndose su aplicación para predecir la aparición de complicaciones a largo plazo27.
El manejo del sobrepeso y la obesidad en pacientes con PsO no difiere de las recomendaciones de la población general, aunque en estos pacientes un manejo más proactivo es especialmente importante por la repercusión directa del peso corporal en la activad de la enfermedad y el manejo terapéutico27.
ConclusiónLa enfermedad psoriásica se asocia con un incremento del RV tanto por una mayor prevalencia de FRV tradicionales como por el estado inflamatorio crónico. Existe un infradiagnóstico y control subóptimo de los FRV en los pacientes con PsO. El desarrollo de una aproximación estructurada al cribado del RV en esta población sería esperable que repercutiera favorablemente en su calidad y esperanza de vida.
Atención primaria es el ámbito más adecuado para poder desarrollar esta estrategia de cribado (tabla 3) al disponer de una mayor accesibilidad para los pacientes y una mejor formación en el reconocimiento y manejo del RV en población general. Sin embargo, es necesario que los profesionales sanitarios reconozcan la asociación de la PsO con el RV y sepan ajustar las estrategias de cribado genéricas a estos pacientes, tomando en consideración datos como la gravedad de la PsO, la presencia de APs o el tratamiento que reciben.
Resumen práctico sobre las principales recomendaciones para el cribado del riesgo vascular en pacientes con psoriasis en atención primaria
| Identificar si el paciente tiene psoriasis moderada o grave, o artritis psoriásica |
| Evaluar comorbilidades presentes (diabetes, obesidad, dislipidemia, hipertensión) |
| Aplicar cribado sistemático de FRV según recomendaciones adaptadas a PsO: |
| PA: anual si>40 años o FRV; cada 3-5 años si<40 años y sin FRV |
| Perfil lipídico: cada 1-2 años |
| Glucemia y HbA1c: anual si sobrepeso/obesidad; desde los 35 años |
| IMC: al menos una vez en la vida. Medir perímetro abdominal si posible |
| Tabaquismo: preguntar en cada visita. Ofrecer consejo/tratamiento |
| Calcular riesgo cardiovascular a 10 años y multiplicar por 1,5 si PsO moderada-grave |
| Reforzar cambios en estilo de vida o iniciar tratamiento según indicación clínica |
FRV: factores de riesgo vascular; HbA1c: hemoglobina glucosilada; IMC: índice de masa corporal; PA: presión arterial; PsO: psoriasis.
Al no utilizar datos de salud individuales ni implicar la intervención o interacción con sujetos humanos, no ha sido necesario el informe favorable del Comité de Ética de Investigación.
No ha sido necesaria la obtención de consentimiento informado de los pacientes en este estudio.
Fuentes de financiaciónNo se ha recibido financiación para la ejecución de este estudio o la elaboración de este manuscrito.
Conflicto de interesesNingún autor presenta conflictos de interés en relación con el estudio actual.




