Describir las dificultades percibidas por los profesionales sanitarios de atención primaria en el abordaje de los cuidados paliativos y su asociación con características sociodemográficas y laborales.
Material y métodoEstudio transversal sobre 224 trabajadores de atención primaria (medicina/enfermería). Las dificultades percibidas se evaluaron mediante la Escala de Dificultades en Cuidados Paliativos (PCDS), una escala validada que aborda 5 aspectos: comunicación en el equipo, comunicación con el paciente y la familia, apoyo del equipo de cuidados paliativos, alivio de los síntomas y coordinación con la comunidad. Se recogieron características sociodemográficas y laborales con cuestionarios autoadministrados. Para explorar las diferencias de puntuación de la escala PCDS según las características sociolaborales se empleó la prueba t de Student.
ResultadosLa dificultad percibida fue moderada (puntuación media [desviación estándar]: 41,7 [8,61]). Específicamente, la comunicación con el equipo, el alivio de los síntomas y la coordinación entre niveles asistenciales reportaron mayor dificultad percibida (8,10 [2,46]; 9,90 [2,67] y 10,1 [2,71], respectivamente). Tener más de 40años, la titulación enfermera, experiencia laboral <15años y mala percepción en el abordaje y los conocimientos de los cuidados paliativos se asociaron con una mayor dificultad percibida (p<0,05). El 79% de los participantes manifestaron necesidad de formación en cuidados paliativos.
ConclusionesLos profesionales de atención primaria tienen dificultad moderada en el abordaje de los cuidados paliativos, especialmente en la comunicación entre el equipo, el alivio de los síntomas y la coordinación en la comunidad.
Describe the difficulties perceived by Primary Care health professionals in approaching Palliative Care and their association with sociodemographic and work characteristics.
Materials and methodsCross-sectional study was conducted over a sample of 224 primary care workers (doctors and nurses). Perceived difficulties were assessed by means of Palliative Care Difficulties Scale (PCDS), a validated scale that includes five items: team communication, patient and family communication, Palliative Care team support, relief of symptoms and coordination with the community. Sociodemographic and employment characteristics were collected with self-administered questionnaires. To explore the differences in PCDS scale scores according to socio-occupational characteristics, Student's T-test was performed.
ResultsPerceived difficulty was moderate (mean score [standard deviation]: 41.7 [8.61]). Specifically, communication with the team, symptom relief and coordination between care levels reported greater perceived difficulty (8.10 [2.46]; 9.90 [2.67] and 10.1 [2.71], respectively). Being over 40years old, a nursing degree, work experience <15years and poor perception of the approach and knowledge of Palliative Care were associated with greater perceived difficulty (P<.05). 79% of the participants expressed a need for training in Palliative Care.
ConclusionsPrimary Care professionals have moderate difficulty in approaching Palliative Care, especially in communication between the team, symptom relief, and coordination in the community.
El aumento de las enfermedades crónicas, tanto oncológicas como no oncológicas, incurables ha incrementado la necesidad de cuidados paliativos (CP)1,2. A pesar de que su abordaje desde atención primaria (AP) puede ser una de las estrategias con menor coste y mayor impacto en la calidad de vida del paciente, la provisión de recursos continúa estando centrada en los hospitales.
Según el modelo organizativo propuesto en la Estrategia de CP del SNS3, se reconoce a la AP como eje central para el abordaje integral y continuado de estos pacientes. También existen equipos de soporte para cuando la complejidad de la situación o el equipo de atención primaria (EAP) lo requiera. La coordinación entre equipo hospitalario, equipo de soporte y EAP debe ser fluida para aportar los máximos beneficios posibles. En este sentido, la Estrategia de Cuidados Paliativos para Asturias4 sitúa en cada área sanitaria un equipo de apoyo de CP conformado por dos unidades específicas: Unidad de Hospitalización a Domicilio del Hospital de referencia y Equipo de Soporte de Atención Domiciliaria (ESAD) de la Gerencia de AP. Entre las funciones de estos equipos se encuentra dar soporte a profesionales y realizar actividades de coordinación entre los distintos niveles asistenciales.
La evidencia científica reciente muestra que, a pesar de los avances médicos de los últimos años, las competencias de CP en el ámbito de la AP son aún incipientes y presentan limitaciones y dificultades5. La falta de formación en CP entre los profesionales ha sido una de las barreras más comunes a la hora de brindar asistencia de calidad en las etapas finales de la vida6. Hasta la fecha, son escasos los estudios que exploran la percepción de los profesionales en el desempeño de los CP en España. Justino et al.1 identificaron en su revisión los problemas éticos, la falta de habilidades de comunicación y la dificultad para establecer límites en la relación clínica como importantes obstáculos de los sanitarios. Concluyeron que son necesarias normativas específicas y formación concreta a la hora de abordar los CP en AP. Por su parte, Sekse et al.5, en su estudio sobre el papel de la enfermería en los CP, observaron problemas de comunicación con el equipo médico y pusieron de manifiesto la necesidad de apoyo organizativo, tanto en atención hospitalaria como en domicilio. En este trabajo, los profesionales de enfermería manifestaban sentirse poco capacitadas para el abordaje adecuado de los cuidados al final de la vida, manifestando la necesidad de aumentar la formación y mejorar la comunicación con las familias. Por último, Serrano et al.6 no observaron dificultades en el abordaje de los CP por parte de AP, urgencias o medicina interna, aunque sí resaltaron la escasa formación en este campo.
Teniendo en cuenta el aumento de la demanda de CP y el relevante papel de los profesionales de AP, el objetivo del presente estudio fue describir las dificultades percibidas por los sanitarios de AP de Asturias en el desempeño de los CP. De manera específica se evaluó la asociación entre características sociodemográficas, laborales y de formación con las dificultades percibidas en el abordaje de los CP.
Material y métodosDiseño del estudio y participantesSe llevó a cabo un estudio transversal sobre una muestra de 270 profesionales de AP titulados en medicina/enfermería que se encontraban en activo en el ÁreaV del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA). Teniendo en cuenta que el número total de profesionales que se encuentran actualmente en activo en el ÁreaV del SESPA es de 335 y que el porcentaje esperado de dificultad percibida a la hora de abordar los CP es del 50%, se calculó que sería necesario encuestar a más de 180 profesionales para lograr un intervalo de confianza del 95%, con un margen de error del 5%.
La recogida de información se llevó a cabo durante el primer trimestre del 2023 por enfermeras que recibieron entrenamiento específico previo para garantizar la estandarización de la recogida de información. El muestreo se realizó de forma consecutiva y oportunista. Como criterios de inclusión se consideró al personal de medicina/enfermería que se encontraba en activo en el momento de la recogida de los datos en los centros de salud del ÁreaV. Se excluyeron aquellos sujetos que estaban en situación de incapacidad temporal o permanente, vacaciones o suspendidos de su actividad laboral. Para el trabajo de campo, se contactó con Dirección de Enfermería del ÁreaV (Gijón) para obtener los pertinentes permisos, previa explicación detallada de los objetivos y procedimientos del presente estudio. Así mismo, cada uno de los coordinadores de los centros de salud informó al personal de los objetivos y procedimientos del presente estudio. Posteriormente, un miembro del equipo de investigación se desplazó de forma presencial a los centros de salud para contactar con los sujetos susceptibles de participación en el estudio. Una vez aceptada la participación a estudio por parte del sujeto tras la lectura de la hoja de información y la firma del consentimiento informado, se le entregó el cuestionario para su cumplimentación. En total se recopiló información completa de 270 sujetos que aceptaron la participación en el presente estudio, obteniendo una tasa de respuesta del 80,6% (con respecto al total de la población activa en el ÁreaV en el momento de la recogida de datos). El presente estudio contó con la aprobación del Comité de Ética de la Investigación del Principado de Asturias.
Variables del estudioDificultades percibidas en los cuidados paliativosPara su evaluación se empleó la Escala de Dificultades en Cuidados Paliativos (Palliative Care Difficulties Scale [PCDS], Anexo I). La PCDS está validada y se puede emplear tanto a nivel hospitalario como de AP7. Está formada por 15 ítems agrupados en 5 dimensiones (3 ítems por dimensión), que incluyen aspectos relativos a la comunicación en el equipo, la comunicación con el paciente y su familia, la presencia de un apoyo por parte del equipo experto en CP, el conocimiento en relación al control de síntomas, y la coordinación entre los diferentes niveles de la comunidad. Cada uno de los ítems consta de una escala tipo Likert que oscila entre 1 y 5 puntos. La suma de cada uno de los 15 ítems da lugar a una puntuación global que oscila entre 15 (menor dificultad) y 75 puntos (mayor dificultad). Análogamente, la puntuación de cada dimensión oscila entre 3 y 15 puntos.
Variables sociodemográficas y características laboralesPor un lado, se recogieron las características sociodemográficas en relación al sexo, la edad y el cuidado de un una persona dependiente (sí, no). Por otro lado, se recogieron características laborales, como la titulación universitaria (medicina, enfermería), el tiempo trabajado en AP, el tipo de centro de salud (urbano o semiurbano, rural), la formación relacionada con el abordaje de CP (curso acreditado, experto universitario, máster universitario, título propio, otra formación, ninguna formación), la frecuencia de abordaje de los CP (nunca, pocas veces, casi siempre, siempre), la percepción del grado de abordaje de los CP (mala, buena), la percepción del grado de conocimientos sobre CP (mala, buena), las propuestas de mejora sobre el abordaje de CP (formación organizada desde el servicio de salud, mejora de ratio profesional-paciente, mejora de comunicación con el equipo de CP del área, protocolización del abordaje de CP).
Análisis estadísticoDel total de la muestra de participantes (n=270) se eliminaron aquellos sujetos de los que se carecía de información completa de las variables principales (n=46). Finalmente, la muestra a estudio se compuso de 224 participantes. Se emplearon procedimientos básicos de estadística descriptiva para la caracterización de la muestra. Para evaluar la asociación entre las variables sociodemográficas y las características laborales y de formación con el nivel de dificultades percibido se calculó la diferencia de medias mediante la t de Student. Solo se consideraron estadísticamente significativas las asociaciones con un valor de p<0,05. Los análisis del presente estudio fueron llevados a cabo utilizando el programa estadístico Stata versión 13.0 (Stata Corp, College Station, TX).
ResultadosLa tabla 1 muestra las características sociodemográficas, laborales y de formación de los participantes del estudio en función de la titulación universitaria (medicina/enfermería). La muestra estuvo formada mayoritariamente por mujeres, con una edad media en torno a los 43años, que desempeñaban su labor asistencial en el ámbito urbano. La mayoría de los participantes (9 de cada 10) afirmaron no convivir con personas dependientes. Sin embargo, 5 de cada 10 sujetos manifestaron haber tenido experiencia con los CP en su ámbito familiar cercano. En relación con las características laborales, a pesar de que la media de tiempo trabajado se situó en 14años, solo 4 de cada 10 encuestados poseían un contrato fijo. Casi la totalidad de los participantes trabajaban en el ámbito de la AP. Finalmente, la mitad de los participantes manifestaron una mala preparación tanto en la aplicación como en los conocimientos sobre CP en AP. Específicamente, en comparación con los profesionales de medicina, los titulados en enfermería estaban formados por sujetos más jóvenes, con menor trayectoria laboral y mayor temporalidad. Además, manifestaron una peor percepción tanto de los CP en AP como de los conocimientos.
Características basales de la muestra a estudio en función de la titulación universitaria (n=224)
| Enfermería (n=108) | Medicina (n=116) | |
|---|---|---|
| Sexo, n (%) | ||
| Hombre | 17 (15,7) | 28 (24,1) |
| Mujer | 91 (84,3) | 88 (75,9) |
| Edad, media (DE)* | 38,2 (15,6) | 47,2 (13,8) |
| Tipo de centro | ||
| Urbano | 98 (90,7) | 104(89,7) |
| Semiurbano / Rural | 10 (9,26) | 12 (10,3) |
| Cuidado de persona dependiente, n (%) | ||
| No | 95 (88,0) | 104 (89,7) |
| Sí | 13 (12,0) | 12 (10,3) |
| Experiencia personal en CP, n (%) | ||
| No | 57 (58,8) | 56 (48,3) |
| Sí | 51 (47,2) | 60(51,7) |
| Años experiencia en AP, media (DE)* | 8,18 (8,90) | 18,9 (12,5) |
| Tipo de contrato, n (%)* | ||
| Fijo | 24 (22,2) | 71 (61,2) |
| Interino | 43 (39,8) | 7 (6,03) |
| Eventual / sustitución | 37 (34,3) | 18 (15,5) |
| Residente | 4 (3,70) | 20 (17,2) |
| Ámbito laboral, n (%) | ||
| Consulta de AP | 103 (95,4) | 113 (97,4) |
| SAC / SUAP | 5 (4,63) | 3 (2,59) |
| Formación previa, n (%) | ||
| Experto | 3 (2,78) | 3 (2,59) |
| Título propio | 1 (0,93) | 5 (4,31) |
| Máster oficial | 3 (2,78) | 9 (7,76) |
| Cursos | 46 (42,6) | 55 (47,4) |
| Otrosa | 5 (4,63) | 9 (7,75) |
| Percepción de CP en AP, n (%)* | ||
| Mala | 66 (61,1) | 46 (39,7) |
| Buena | 42 (38,9) | 70 (60,3) |
| Percepción de conocimientos de CP, n (%)* | ||
| Mala | 67 (62,0) | 47 (40,5) |
| Buena | 41 (38,0) | 69 (59,5) |
| Puntuación total en la escala PCDS, media (DE)* | 43,4 (8,36) | 40,2 (8,59) |
La tabla 2 describe los resultados de la escala PCDS en función del ámbito de aplicación e ítem. En términos generales, en torno a 4 de cada 10 encuestados otorgaron una puntuación de 4 o 5 en la escala. Tras el análisis específico de cada una de las dimensiones se observaron puntuaciones moderadamente altas en algunos de los ítems. En el ámbito «comunicación con el equipo multidisciplinar» arrojó una puntuación de 8,10 puntos, especialmente en el ítem relacionado con la homogeneidad de la evaluación de síntomas del paciente, donde la mitad de los participantes manifestaron una elevada dificultad. El apartado «comunicación del profesional sanitario con el paciente y su familia» arrojó puntuaciones similares (7,69 puntos). Sin embargo, cuando se analizó cada uno de los ítems de forma independiente, la mayoría de los encuestados no manifestaron elevada dificultad percibida. En el apartado correspondiente a «apoyo por parte de un equipo experto en cuidados paliativos» se observaron las puntuaciones más reducidas (5,10), donde un reducido porcentaje de los encuestados (1 de cada 10) manifestaron elevada dificultad percibida. La puntuación relacionada con la dimensión «alivio de síntomas» se correspondió con una de las más elevadas (9,90 puntos). Específicamente, más de la mitad de participantes (7 de cada 10) manifestaron carencias con respecto a la formación recibida en CP. Por último, la dimensión «coordinación con la comunidad» tuvo la puntuación más elevada (10,1 puntos), destacando de forma específica el ítem de comunicación entre niveles asistenciales.
Descripción de resultados de respuesta en la escala PCDS por ítem y ámbito (n=224)
| Elevada dificultad percibida, n (%) | Media (DE)(rango 3-15) | |
|---|---|---|
| A. Comunicación en el equipo multidisciplinar | 8,10 (2,46) | |
| La evaluación de síntomas del paciente no es homogénea en el equipo asistencial, varía según el profesional que la realiza | 110 (49,1) | |
| Es difícil tener un objetivo común en el equipo, respecto al alivio de los síntomas del paciente | 38 (17,0) | |
| Es difícil establecer una comunicación entre los miembros del equipo, respecto al alivio de síntomas del paciente | 33 (14,7) | |
| B. Comunicación del profesional sanitario con el paciente y su familia | 7,69 (2,50) | |
| Cuando un paciente expresa ansiedad, es difícil darle una respuesta | 44 (19,6) | |
| Cuando una familia expresa ansiedad, es difícil darle una respuesta | 52 (23,2) | |
| Después de que un paciente es informado de malas noticias, es difícil hablar con él | 55 (24,6) | |
| C. Apoyo por parte de un equipo experto en CP, respecto al control de síntomas | 5,90 (2,80) | |
| Es difícil conseguir el asesoramiento de expertos | 34 (15,2) | |
| No hay ningún experto al que pueda consultar | 19 (8,48) | |
| No hay equipos de expertos a los que consultar sobre el control de síntomas del paciente en domicilio | 22 (9,82) | |
| D. Alivio de síntomas | 9,90 (2,67) | |
| Hay falta de conocimientos sobre el manejo del dolor oncológico | 98 (43,8) | |
| Hay falta de conocimientos sobre el manejo de la disnea y síntomas digestivos | 88 (39,3) | |
| No se recibe la formación necesaria sobre CP | 150 (67,0) | |
| E. Coordinación en la comunidad | 10,1 (2,71) | |
| No existe comunicación entre profesionales de distintos niveles asistenciales, cuando el paciente oncológico es dado de alta a domicilio | 152 (67,9) | |
| Es difícil obtener información sobre el cuidado en domicilio de pacientes oncológicos | 63 (28,1) | |
| Es difícil compartir información entre profesionales del hospital y profesionales que atienden al paciente en domicilio | 134 (59,8) |
La tabla 3 muestra la diferencia de medias de puntuación en la escala PCDS en función de las características sociodemográficas y laborales de los participantes. Una edad mayor de 40años y la titulación enfermera se asociaron de forma significativa con una mayor dificultad percibida en los CP (p<0,01). Una experiencia laboral menor de 15años y una mala percepción tanto de la aplicación de los CP en el ámbito de la AP como de los conocimientos sobre la materia se asociaron de forma significativa con una mayor dificultad percibida (p<0,05).
Diferencias de puntuación global (15-75) en la escala PCDS según las características sociodemográficas y laborales (n=224)
| Media (DE) | p | |
|---|---|---|
| Sexo | ||
| Hombres | 41,8 (9,10) | 0,968 |
| Mujeres | 41,7 (8,51) | |
| Edad | ||
| Más de 40 años | 43,2 (8,67) | 0,008 |
| Menos de 40 años 3 | 40,1 (8,31) | |
| Titulación universitaria | ||
| Enfermería | 43,4 (8,36) | 0,005 |
| Medicina | 40,2 (8,59) | |
| Tipo de centro | ||
| Urbano | 41,9 (8,78) | 0,246 |
| Semiurbano / Rural | 39,7 (6,74) | |
| Cuidado de persona dependiente | ||
| No | 41,8 (8,57) | 0,628 |
| Sí | 40,9 (9,10) | |
| Experiencia personal en CP | ||
| Sí | 41,0 (8,26) | 0,197 |
| No | 42,5 (8,93) | |
| Años en AP | ||
| Menos de 15 años | 43,0 (8,79) | 0,004 |
| Más de 15 años | 39,6 (7,91) | |
| Tipo de contrato | ||
| Fijo | 41,3 (8,81) | 0,160 |
| No fijo | 43,2 (7,79) | |
| Ámbito laboral | ||
| Consulta | 41,5 (8,53) | 0,053 |
| SAC / SUAP | 47,5 (9,40) | |
| Formación experto | ||
| No | 41,7 (8,62) | 0,909 |
| Sí | 41,7 (9,22) | |
| Formación título propio | ||
| No | 41,8 (0,87) | 0,381 |
| Sí | 38,7 (6,00) | |
| Formación máster oficial | ||
| No | 41,7 (8,71) | 0,796 |
| Sí | 41,1 (6,85) | |
| Formación cursos | ||
| No | 42,3 (8,72) | 0,245 |
| Sí | 41,0 (8,46) | |
| Percepción de CP en AP | ||
| Mala | 42,8 (8,29) | 0,049 |
| Buena | 40,6 (8,82) | |
| Percepción de conocimientos de CP | ||
| Mala | 44,7 (8,54) | <0,001 |
| Buena | 38,6 (7,51) | |
AP: atención primaria; CP: cuidados paliativos.
Finalmente, la figura 1 muestra las propuestas de mejora de los CP en AP. La medida más popular fue el aumento de la formación en CP seguida por el aumento del ratio de profesionales por paciente, la implementación de protocolos para el manejo y una mayor accesibilidad a la coordinación y la comunicación con el equipo de paliativos del área sanitaria.
DiscusiónEl presente estudio transversal sobre una muestra de 224 trabajadores de AP mostró una dificultad percibida moderadamente alta para el desempeño de los CP. Específicamente, la comunicación entre el equipo multidisciplinar, el alivio de síntomas y la coordinación con la comunidad fueron los aspectos que arrojaron una puntuación más elevada en la escala PCDS. Por su parte, la comunicación con el paciente y su familia y el apoyo percibido por los equipos de CP fueron aquellos que menor dificultad plantearon entre los trabajadores. Las características sociodemográficas asociadas a una mayor dificultad percibida fueron la edad y la titulación universitaria. Concretamente, los trabajadores mayores de 40años y titulados en enfermería mostraron puntuaciones más elevadas en la escala PCDS. En relación con las variables laborales y de formación, una menor experiencia laboral y una mala percepción subjetiva de la aplicación de los CP y los conocimientos se asociaron a una mayor dificultad percibida. En este sentido, una de las principales propuestas identificadas por los participantes para la mejora de los CP fue la necesidad de formación en la materia.
Los resultados del presente trabajo concuerdan con la literatura disponible. Con respecto a la comunicación con el equipo multidisciplinar, una reciente aproximación cualitativa de profesionales de enfermería españoles de AP identificó la falta de desacuerdo dentro del equipo y la heterogeneidad de sus intervenciones como una de las principales dificultades8. En relación con el alivio de síntomas, el estudio OPTIM, un estudio experimental para la mejora de los CP en Japón, observó que el manejo sintomatológico y, específicamente, la carencia de formación al respecto constituían los apartados con mayor dificultad percibida, estimados mediante la escala PCDS9. No obstante, Martin et al.10 observaron, desde el servicio de urgencias, que la dificultad en el alivio sintomatológico del paciente paliativo no estaba focalizada en el servicio de AP o en los equipos especializados, sino en el difícil acceso a los mismos. Por otro lado, uno de los apartados con mayor dificultad percibida en el presente trabajo fue la coordinación con la comunidad, especialmente en relación con los distintos niveles asistenciales. Un estudio reciente abordó la transición de pacientes entre el hospital y el domicilio, observando dificultades relacionadas con el cansancio del rol del cuidador y el abordaje del miedo a la muerte11. En España, Benítez del Rosario et al.12 ya señalaron la mala comunicación entre niveles asistenciales como una de las principales dificultades percibidas por profesionales de AP para el manejo de los CP, y parece que este problema continúa en la actualidad13. Finalmente, los aspectos que menor dificultad plantearon fueron la comunicación con el paciente y el apoyo por parte del equipo de CP. Estos resultados son coincidentes con los arrojados por Serrano et al.6, donde la mayoría de profesionales no consideraron la comunicación con el paciente y su familia ni la falta de coordinación con el equipo de CP como una barrera a la hora de abordar los CP. Este hallazgo es muy importante, porque la mayoría de pacientes y familiares consideran la comunicación con el profesional como uno de los principales reclamos en el cuidado del paciente paliativo8. La negativa a abordar el tema de la muerte por parte del paciente y los pactos de silencio entre familiares constituyen los factores que más contribuyen a su dificultad8.
En relación con los factores asociados con una mayor dificultad percibida, observamos que los titulados en enfermería mostraron una mayor puntación en la escala PCDS. Por el contrario, Serrano et al.6 observaron que eran los profesionales de la medicina en general, y los médicos de urgencias en particular, los que alcanzaron puntuaciones más elevadas en la escala PCDS, en comparación con el personal de enfermería. La experiencia laboral también contribuyó a una menor dificultad percibida en nuestro estudio. En este sentido, Chover-Sierra et al.14 observaron que los profesionales más experimentados obtuvieron mejores puntuaciones en cuanto a conocimientos sobre CP. Por su parte, nuestros resultados mostraron que la mala percepción de la aplicación y el conocimiento en CP se asoció con una mayor dificultad percibida.
En consecuencia, los profesionales entrevistados manifestaron una clara necesidad de formación en materia de CP. Estudios en los que se evaluó el nivel de conocimientos en CP obtuvieron resultados concordantes con dicha percepción15,16. En España, a pesar de contar con una elevada formación, el porcentaje de profesionales de enfermería que no se sienten preparados para el cuidado de personas con necesidades paliativas continúa siendo elevado17. Desde el punto de vista estratégico, dicha necesidad de formación ya se ha visto reconocida por la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), en la 67.a Asamblea Mundial de la Salud, y se encuentra recogida de forma específica en la Estrategia Nacional en Cuidados Paliativos18,19.
El presente estudio cuenta con las siguientes limitaciones. En primer lugar, preguntar por las dificultades percibidas para abordar los CP puede generar algún sesgo de información, donde los profesionales de la salud ven una oportunidad para realizar reclamaciones o dar respuestas social o laboralmente deseables. Además, en la recogida de información participaron varias entrevistadoras, que pudieron responder de manera diferente a dudas de los participantes. No obstante, se garantizó el anonimato, y las profesionales encargadas de la recogida de datos recibieron entrenamiento específico para estandarizar el proceso. En segundo lugar, hubiera sido deseable contar con puntos de corte en la escala PCDS, evitando interpretaciones a criterio del equipo investigador. En este sentido, se refleja la necesidad de llevar a cabo futuras investigaciones que añadan robustez y consistencia a la literatura científica disponible.
ConclusionesEl presente estudio observó una dificultad percibida moderada para el desempeño de los CP por parte de los profesionales de AP. Específicamente, la comunicación entre el equipo multidisciplinar, el alivio de síntomas y la coordinación con la comunidad fueron los aspectos donde se observó una mayor dificultad percibida. Las características asociadas a una mayor dificultad percibida en el abordaje de los CP fueron la edad y la titulación universitaria. Los trabajadores mayores de 40años y titulados en enfermería mostraron puntuaciones más elevadas en la escala PCDS. Asimismo, una menor experiencia laboral y una mala percepción subjetiva de la aplicación y los conocimientos de los CP en el ámbito de la AP se asociaron con mayor dificultad. Por tanto, una de las principales propuestas identificadas por los profesionales para la mejora en el abordaje de los CP en AP fue la formación en la materia.
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.
Consideraciones éticasEl presente estudio contó con la aprobación del Comité de Ética de la Investigación del Principado de Asturias.
Conflicto de interesesLas autoras no presentan ningún conflicto de intereses.






