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Cómo transmitir de manera efectiva el conocimiento

How to effectively transmit knowledge
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Ana Senent Bozaa,
Autor para correspondencia
asenentboza@gmail.com

Autor para correspondencia.
, Salvador Morales Condeb,c
a Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo, Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla, España
b Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo, Hospital Universitario Virgen Macarena, Sevilla, España
c Departamento de Cirugía, Facultad de Medicina, Universidad de Sevilla, Sevilla, España
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El desarrollo de la medicina y la cirugía, como de cualquier otra disciplina, ha dependido de una transmisión efectiva del conocimiento adquirido durante generaciones, que ha sustentado nuevos estudios que han ido expandiendo la evidencia científica disponible. Como cirujanos, es nuestra responsabilidad transmitir nuestros conocimientos a los estudiantes de medicina y residentes de cirugía, así como trasladar a la comunidad científica los avances y descubrimientos obtenidos en nuestras investigaciones para contribuir al continuo desarrollo de nuestra especialidad.

La transmisión del conocimiento es un proceso de comunicación que implica varios componentes1: el emisor, el receptor, el canal (el medio de comunicación) y el mensaje (el contenido de la información). Además, puede distinguirse entre conocimiento explícito, que sería aquel que puede documentarse, estructurarse y transmitirse fácilmente, y conocimiento tácito2, que se refiere a las habilidades adquiridas a través de la experiencia, más difícil de formalizar y transmitir, pero esencial en el ámbito quirúrgico.

Para que la transmisión de información sea efectiva, el emisor debe adaptar el mensaje al receptor y al canal empleado. Es crucial evitar la sobrecarga de información a la que tendemos al dominar una determinada materia, presentando el contenido de forma clara y concisa, desglosándolo en bloques de información, repitiendo las ideas clave para facilitar su comprensión y adaptando la complejidad de la información presentada al receptor.

El medio de transmitir la información ha evolucionado significativamente en las últimas décadas. Las clásicas fuentes de información, como los libros y los artículos científicos, permiten adquirir el conocimiento de forma autónoma y sin que emisor y receptor tengan que coincidir en tiempo ni espacio. No obstante, cuando el receptor no es un agente pasivo en la comunicación, sino que participa activamente, mejora la eficiencia del aprendizaje3. El emisor debe promover la enseñanza activa mediante la discusión, la comunicación recíproca y el razonamiento guiado, incitando a formular y responder preguntas. Si bien tanto las clases como las prácticas quirúrgicas presenciales siguen siendo fundamentales, la tecnología y las múltiples plataformas digitales disponibles han diversificado el canal de comunicación y ampliado las posibilidades de aprendizaje. Los webinars, las conferencias virtuales y las plataformas digitales de contenido audiovisual específico, como AEC Connect, permiten que el conocimiento llegue a un público más amplio y heterogéneo, sobrepasando barreras geográficas y ofreciendo alternativas válidas en situaciones críticas, como ocurrió durante la pandemia por la COVID-19.

La cirugía se basa en la aplicación práctica de conceptos teóricos y el dominio de procedimientos quirúrgicos. La transmisión de este conocimiento tácito se ha basado tradicionalmente en el método see one, do one, teach one propuesto por William Halsted a finales del siglo xix4. Hoy en día, esto ha evolucionado hacia algo más parecido a see many, simulate many, do many, teach many, al complementarse con una simulación tanto física como virtual, lo que proporciona un entorno seguro para adquirir habilidades técnicas antes de aplicarlas en pacientes reales5–7.

En este proceso de adquisición de conocimientos y habilidades la estandarización de los procedimientos quirúrgicos es un elemento clave, ya que al fragmentar el proceso en distintas fases se facilita tanto su enseñanza como su aprendizaje y se permite una mejor interiorización del mismo. Tras una etapa inicial de comprensión de las fases de la cirugía mediante el estudio teórico, la visualización de vídeos y asistencia a cirugías en directo realizadas por expertos, es importante poner en práctica los conocimientos adquiridos mediante la fase de observación, realizando el procedimiento bajo la supervisión de un experto que corrija los errores que puedan producirse. Los avances tecnológicos también han supuesto una revolución en esta fase del proceso formativo en cuanto al canal de comunicación. La telemedicina permite hoy en día tutorizar un procedimiento quirúrgico en directo por parte de expertos a miles de kilómetros de distancia, y la inteligencia artificial puede proporcionar una supervisión y retroalimentación objetiva durante el aprendizaje de habilidades quirúrgicas y la toma de decisiones8.

Debemos tener en cuenta que dentro del conocimiento tácito no solo se incluyen las habilidades técnicas. Es necesario aprender a manejar el estrés, a investigar, a tomar decisiones bajo presión, a trabajar en equipo, a relacionarse con los pacientes y sus familiares, a resolver conflictos… Estas habilidades también deben transmitirse y son, junto al conocimiento teórico y las habilidades técnicas, un requisito para alcanzar la excelencia profesional. Sin duda, los programas de aprendizaje de habilidades no técnicas deben empezar a incluirse en nuestra formación formal como cirujanos9, pues también impactan en la salud de nuestros pacientes10.

La transmisión efectiva del conocimiento es esencial para el avance de la cirugía. Requiere entender y optimizar los componentes de la comunicación, lo que, como emisores, supone diversificar los canales de comunicación, adaptar el mensaje al receptor y fomentar una interacción bidireccional. La capacidad de transmitir lo aprendido no solo es una habilidad deseable, sino nuestra responsabilidad como cirujanos por el impacto que tiene en la atención proporcionada a los pacientes y el futuro de nuestra especialidad, con lo que debemos desarrollarla y potenciarla a lo largo de nuestra carrera.

Financiación

La presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.

Declaración sobre el uso de la IA generativa y de las tecnologías asistidas por la IA en el proceso de redacción

Durante la preparación de este trabajo los autores utilizaron ChatGPT con el fin de ajustar el número de palabras al máximo permitido. Tras utilizar dicha herramienta, los autores revisaron y editaron el contenido según su necesidad, asumiendo la plena responsabilidad del contenido de la publicación.

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