La cirugía ha experimentado avances extraordinarios en las últimas décadas, fundamentalmente debidos a innovaciones técnicas y a la superespecialización de los cirujanos. Frente a estos avances, los cirujanos no hemos prestado suficiente atención al aprendizaje y puesta en práctica de otro tipo de habilidades conocidas como Habilidades No Técnicas (HNT). Estas pueden clasificarse en habilidades cognitivas (como la toma de decisiones y la conciencia situacional) y sociales (como el liderazgo, la comunicación y el trabajo en equipo). Estas competencias desempeñan un papel crucial en la seguridad del paciente y en el desempeño del equipo quirúrgico12.
El análisis de eventos adversos en el ámbito de la salud ha demostrado que muchos errores se originan por fallos en la comunicación y en otras habilidades cognitivas y sociales, más que por deficiencias en las habilidades técnicas3–5. La relación entre las HNT y la seguridad del paciente es evidente. Un estudio demostró que la mejora en la toma de decisiones y la conciencia situacional reduce significativamente la incidencia de eventos adversos en cirugía 6.
El conocimiento de las HNT comienza primero en otras industrias de alto riesgo y alta complejidad, como las plataformas petrolíferas, las centrales nucleares o la aviación civil, donde fue conocido como Crew Resource Management (CRM). La Unidad de Psicología Industrial de la Universidad de Aberdeen colaboró posteriormente con el Royal College of Surgeons de Edimburgo para llevar a cabo estudios en el entorno quirúrgico. Esto dio lugar a taxonomías y herramientas, primero con las Habilidades No Técnicas en Anestesia (ANTS)7 y, posteriormente, con las Habilidades No Técnicas para Cirujanos (NOTSS). Estas se categorizan en cuatro dominios: conciencia situacional, toma de decisiones, comunicación y trabajo en equipo, y liderazgo1. Identifican los comportamientos críticos que influyen en la seguridad y la eficiencia de los procedimientos quirúrgicos. 8
Además de NOTSS, existen otros sistemas de evaluación de HNT en cirugía. El sistema Oxford NOTECHS II, por ejemplo, se centra en la evaluación de las habilidades no técnicas de los equipos quirúrgicos y ha demostrado ser un instrumento fiable en múltiples estudios9. Asimismo, el Observational Teamwork Assessment for Surgery (OTAS) se ha empleado para evaluar el rendimiento del equipo en el quirófano10. El sistema NOTSS, aunque fue desarrollado para la evaluación de cirujanos individuales, es una herramienta útil para observar y calificar a los equipos quirúrgicos.11
El aprendizaje de las HNT debe iniciarse en la formación médica y consolidarse durante la residencia en cirugía. Tradicionalmente, los planes de estudio de cirugía en las Facultades de Medicina se han centrado en la adquisición de conocimientos teóricos y habilidades técnicas12 de forma que el aprendizaje de competencias en HNT ocupa en las facultades españolas menos del 10% del global de competencias en las asignaturas quirúrgicas13. La integración de estos conceptos en el currículo quirúrgico ha demostrado mejorar la seguridad del paciente y la eficiencia del equipo14 y en muchos países la formación en HNT forma es parte imprescindible de la formación del residente quirúrgico15. El sistema NOTSS ha sido adoptado por muchas comunidades quirúrgicas de todo el mundo para estructurar la formación y la evaluación, con evidencia acumulada que respalda su uso y proporciona observación y retroalimentación estructurada sobre las habilidades no técnicas de los cirujanos 17.
La competencia quirúrgica requiere más que solo experiencia técnica para garantizar la seguridad del paciente y el mantenimiento de los estándares de calidad4,16. Así, se ha podido comprobar que puntuaciones más altas en las HNT de los cirujanos se asocian a un menor riesgo de complicaciones postoperatorias, mortalidad y reintervenciones 18. Por ello, las estrategias para mejorar los resultados postoperatorios de los pacientes deben incluir la mejora de las habilidades no técnicas de los cirujanos 17. Por lo tanto, es importante evaluar las habilidades no técnicas de los cirujanos y proporcionar intervenciones estructuradas para mejorar la seguridad del paciente.
Métodos como la simulación han demostrado ser eficaces para el desarrollo de estas habilidades, permitiendo a los cirujanos en formación enfrentarse a escenarios críticos en un entorno seguro [11]. Además, el debriefing postoperatorio es una herramienta clave para la reflexión y mejora continua de las HNT [12].
Un liderazgo efectivo en el quirófano es fundamental para coordinar al equipo y gestionar situaciones de crisis. Los cirujanos líderes deben definir y mantener los estándares de calidad, motivar a los demás miembros del equipo y gestionar adecuadamente las situaciones de estrés y presión18.
El trabajo en equipo es otro pilar esencial de las HNT. Una comunicación clara y la colaboración efectiva entre los miembros del equipo quirúrgico reducen errores y mejoran los resultados clínicos [15]. Se ha demostrado que una mayor cohesión del equipo quirúrgico está relacionada con una menor tasa de complicaciones postoperatorias [16]. Un concepto clave en este contexto es el de los “Modelos Mentales Compartidos”.
Podemos decir que el interés en las HNT está en aumento, lo que demuestra la creciente conciencia de que la práctica quirúrgica requiere más que solo conocimientos clínicos y habilidades técnicas. Gracias a la experiencia adquirida en la industria del transporte aéreo y otros sectores de alto riesgo, ahora contamos con una definición clara de estas habilidades, aplicable al entorno quirúrgico y se han validado herramientas de evaluación de HNT que pueden servir como apoyo para la formación.
El desarrollo de habilidades no técnicas debe ser una prioridad en la formación quirúrgica y en la práctica diaria. Su implementación no solo mejora la seguridad del paciente, sino que también optimiza el desempeño del equipo quirúrgico y refuerza el liderazgo en el quirófano.
Herramientas como el sistema NOTSS, junto con otros sistemas de evaluación como Oxford NOTECHS II, OTAS y GANTS, proporcionan un marco estructurado para su enseñanza y evaluación, contribuyendo a una cirugía más segura y eficiente.
La formación en HNT debe incluirse en el itinerario formativo de los cirujanos en nuestro país, aunque queda por diseñar la mejor modalidad y los medios más adecuados para su enseñanza.



