La detección de fragilidad en las personas mayores es clave para prevenir discapacidad. El principal objetivo de este trabajo es conocer la proporción de personas frágiles en sujetos de 70 y más años que acuden a consulta a un centro de salud en A Coruña (España).
Material y métodosEstudio transversal, realizado desde agosto de 2020 hasta abril de 2021. Selección consecutiva de pacientes≥70años, con Barthel≥90, que accedieron al centro de salud.
Variables dependientesShort Physical Performance Battery (SPPB), Get Up and Go y Velocidad de la marcha (VM); independientes: género, edad, número de caídas en el último año, número de fármacos usados de forma crónica e índice de Charlson.
ResultadosLa muestra fue de 114 personas. La proporción de frágiles es del 16,7% (IC 95%: 10,94-24,57) con el SPPB, un 28,6% en los de 80 y más años y un 36,8% usando VM. Aumenta, como mínimo, un 4,1% el riesgo de fragilidad por cada año de edad a partir de los 70. Ser mujer multiplica al menos por 1,5 el riesgo. La concordancia entre fragilidad según el SPPB y la VM es 46,8% (IC 95%: 30,85-62,77).
ConclusionesLa prevalencia de fragilidad en personas independientes para las AVD básicas que acuden a un centro de salud es, como mínimo, del 10,94%. Tanto el SPPB como la VM son métodos factibles y útiles en atención primaria.
The detection of frailty in the elderly is key to preventing disability. The main objective of this study is to find out the proportion of frail people in subjects aged 70 and over who attend a health center in A Coruña (Spain).
MethodsCross-sectional study, carried out from August 2020 to April 2021. Consecutive selection of patients ≥70 years, with Barthel ≥90, who accessed the health center.
Dependent variablesShort Physical Performance Battery (SPPB), Get Up and Go (TUG) and Gait Speed (MV); independent: gender, age, number of falls in the last year, number of drugs used chronically, and Charlson index.
ResultsThe sample was 114 people. The proportion of frail people is 16.7% (95% CI 10.94–24.57) with the SPPB, 28.6% in those aged 80 and over; and 36.8% using VM. The risk of frailty increases by at least 4.1% for each year of age after 70. Being a woman multiplies the risk by at least 1.5. The concordance between frailty according to the SPPB and MV is 46.8% (95% CI 30.85–62.77).
ConclusionsThe prevalence of frailty in independent people for basic ADL who attend a health center is at least 10.94%. Both the SPPB and the MV are feasible and useful methods in primary care.
La detección de la fragilidad y establecer estrategias de intervención para prevenir la discapacidad y la dependencia es más necesario a medida que se incrementa la esperanza de vida en la población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define envejecimiento saludable como el proceso de desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional que permite una situación de bienestar en las personas mayores1. La fragilidad supone un riesgo elevado de pérdida de capacidad funcional2, y es un factor predictor de institucionalización3 y un riesgo de hospitalización y muerte en pacientes que reciben tratamiento quirúrgico4 o presentan diferentes comorbilidades.
Existen múltiples instrumentos de detección de fragilidad. El documento español de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor5, actualizado en 2022, recomienda para su detección utilizar pruebas de ejecución física, como el Short Physical Performance Battery (SPPB)6 o el Test de velocidad de la marcha de forma preferente, con opciones de la Prueba levántate y anda cronometrado y la escala FRAIL, mediante cribado oportunista en todas las personas de 70 o más años, independientes para las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), que acuden a consulta sanitaria por cualquier motivo.
La prevalencia varía en función de las características de la población y el instrumento utilizado, según la revisión sistemática y metaanálisis realizado en el European ADVANTAGE Joint Action Member States, observando una estimación del 12% (IC 95%: 10-14%) en la comunidad7 e incrementándose en los estudios con grupos de mayor edad.
Aunque hay publicados estudios de prevalencia en España es conveniente estimar la fragilidad en diferentes ámbitos y buscar métodos de detección de uso factible en atención primaria para poder acceder de forma general a toda la población vulnerable.
El objetivo de este trabajo es, en primer lugar, conocer la proporción de personas frágiles en sujetos de 70 y más años, independientes para las ABVD, que acuden a consulta a un centro de salud en A Coruña (España), utilizando para su detección distintas pruebas de ejecución. En segundo lugar, observar la asociación entre fragilidad y otras variables de interés, como la comorbilidad, el riesgo de caídas, el número de fármacos y, finalmente, comprobar en nuestra muestra la concordancia diagnóstica de las diferentes pruebas de ejecución con relación al SPPB.
Material y métodosEs un estudio observacional transversal, realizado en el centro de salud San Xosé, de A Coruña (España), durante los meses de agosto de 2020 hasta abril de 2021, periodo en el que la atención presencial se vio limitada por las restricciones adoptadas en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2.
La población objetivo son los pacientes frágiles, independientes para las ABVD, de 70 y más años que acuden al centro de salud por cualquier motivo. Se estimó un tamaño necesario de muestra de 113 personas, considerando una prevalencia de fragilidad del 20%, con una seguridad del 95%, una precisión del 8% y una posible pérdida de sujetos del 15%. La selección fue consecutiva de los pacientes que acceden al centro de salud y cumplen los criterios de inclusión de tener una edad de 70 o más años y ser independientes para las ABVD, medidas mediante la escala de Barthel y puntuación igual o superior a 90. Se excluyeron las personas con un valor menor de 90 en esta escala, los que presentaban un deterioro cognitivo que impidiese la compresión de las instrucciones de realización de los test de fragilidad y aquellos que no podían acudir al centro de salud para aplicar las pruebas de ejecución. La población total del centro de salud de 15 y más años es de 16.049 personas, 4.352 de 70 y más años.
Las variables medidas fueron las siguientes: filiación (género y edad), escala de Barthel; número de caídas en el último año, número de fármacos usados de forma crónica, el índice de Charlson8 para medir comorbilidad (3 o más puntos implicaba comorbilidad y menos de 3 no comorbilidad) y 3 pruebas de ejecución para la detección de fragilidad. De estas últimas se midieron el SPPB como variable principal de valoración, la prueba de levántate y anda cronometrado o Test Get Up and Go (TUG) y el Test de velocidad de la marcha (VM).
El SPPB incluye un conjunto de pruebas que valoran el equilibrio, la velocidad de la marcha y la capacidad para levantarse y sentarse de una silla, en las que se consideró frágil si sumaba menos de 10puntos y no frágil a la puntuación de 10 a 12; el TUG mide el tiempo en levantarse de la silla, caminar 3metros y sentarse de nuevo (más de 12segundos indica fragilidad, igual o menos de 12 no frágil); y el VM (inicio en estático, medición con cronómetro) mide la velocidad en metros por segundo al caminar 4metros (menos de 0,8metros por segundo indica fragilidad y 0,8 o más metros por segundo es no frágil)5.
La recogida de datos se realizó por observación directa de las pruebas de ejecución y pregunta directa al paciente y revisión de su historia clínica y fue utilizada en el Servizo Galego de Saúde. Para el estudio se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes. Las variables fueron registradas en una hoja de cálculo de Excel y se realizó el análisis de datos con el programa estadístico SPSS 15.0 y Epidat 4.2. En todos los análisis se consideró significativo el valor de p<0,05. Se midió distribución de frecuencias, intervalos de confianza, prueba de normalidad (Kolmogorov-Smirnov) para variables continuas, test no paramétrico de U de Mann-Whitney para comparación de medias, Chi-cuadrado y Test exacto de Fisher para variables cualitativas. Se realizó modelo de regresión logística con fragilidad por SPPB como variable dependiente y análisis de concordancia mediante el coeficiente Kappa de Cohen.
El proyecto de investigación fue aprobado por el Comité ético de investigación clínica de Galicia con registro 2018-489.
ResultadosLa muestra estudiada fue de 114 personas, 47 hombres (41,23%; IC 95%: 33-50%) y 67 mujeres (58,77%; IC 95%: 50-67%). La media de edad fue de 77,65 años (77,03 en mujeres y 78,53 en hombres).
Utilizando el SPPB el 16,7% (n=19) de los pacientes son frágiles, incrementándose hasta un 28,6% en los de 80 y más años. Con el TUG es un 3,5% y con la VM un 36,8% (tabla 1).
Proporción de fragilidad según características de la muestra
| Medida | Sexo | Edad | Total | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Hombre | Mujer | 70-79 | 80-90 | >90 | ||
| SPPB | ||||||
| <10 | 4 (3,51%)(0,96-8,74) | 15 (13,16%)(7,55-20,77) | 9 (7,89%)(3,67-14,46) | 9 (7,89%)(3,67-14,46) | 1 (0,87%)(0,02-4,8) | 19 (16,67%)(10,94-24,57) |
| 70 y más años 19 (16,67%) (IC 95%: 10,94-24,57)80 y más años 10 (28,57%) (IC 95%: 16,33-45,05) | ||||||
| 10-12 | 43 (37,72%)(28,81-47,28) | 52 (35,09%)(26,38-44,59) | 70 (61,40%)(51,83-70,37) | 24 (21,05%)(13,98-29,69) | 1 (0,87%)(0,02-4,8) | 95 (83,33%)(75,20-89,66) |
| VM | ||||||
| <0,8m/s | 15 (13,16%)(7,55-20,77) | 27 (23,68%)(16,22-32,56) | 23 (20,18%)(13,24-28,72) | 18 (15,79%)(9,63-23,80) | 1 (0,87%)(0,02-4,8) | 42 (36,84%)(28-46,39) |
| 70 y más años 42 (36,84%) (IC 95%: 28-46,39)80 y más años 19 (16,7%) (IC 95%: 10,34-24,80) | ||||||
| ≥0,8 | 32 (28,07%)(20,06-37,26) | 40 (35,09%)(26,38-44,59) | 56 (49,12%)(39,64-58,65) | 15 (13,16%)(7,55-20,77) | 1 (0,87%)(0,02-4,8) | 72 (63,16%)(53,61-72,0) |
| TUG | ||||||
| >12 | 0 | 4 (3,51%)(0,96-8,74) | 1 (0,87%)(0,02-4,8) | 3 (2,63%)(0,55-7,50) | 0 | 4 (3,51%)(0,96-8,74) |
| 70 y más años 4 (3,51%) (IC 95%: 0,96-8,74)80 y más años 3 (2,63%) (IC 95%: 0,55-7,50) | ||||||
| ≤12 | 47 (41,23%)(32,09-50,83) | 63 (55,26%)(45,66-64,58) | 78 (68,42%)(59,05-76,81) | 30 (26,32%)(18,51-35-39) | 2 (1,75%)(0,21-6,19) | 110 (96,49%)(91,26-99,04) |
| 47 | 67 | 79 | 33 | 2 | 114 | |
Entre paréntesis los intervalos de confianza al 95%.
SPPB: Short Physical Performance Battery; TUG: Get Up and Go; VM: velocidad de la marcha
El porcentaje de pacientes con comorbilidad utilizando la escala de Charlson en el grupo de frágiles según el SPPB es de 31,6% (IC 95%: 15,4-54%), sin diferencias con los no frágiles (21,1%; IC 95%: 14-30%).
El número medio de caídas en los pacientes frágiles (SPPB) es de 0,63 frente a una media de 0,28 en los no frágiles, diferente significativamente (U de Mann Whitney p=0,026).
Los pacientes frágiles, con el instrumento SPPB, se caracterizan por ser fundamentalmente mujeres (78,9%; IC 95%: 57-91%), mayor que la proporción de hombres (21,1%; IC 95%: 9-43%), con una media de edad de 80,74 años, consumir una mediana de 5 fármacos crónicos y presentar, de media, 0,63 caídas en el último año. Se observa un riesgo incrementado de fragilidad con la edad, ya que se aumenta como mínimo un 4,1% el riesgo de fragilidad por cada año cumplido a partir de los 70 (OR: 1,145; IC 95%: 1,041-1,255) y el género femenino multiplica como mínimo un 1,5 su riesgo con respecto al hombre (OR: 4,229; IC 95%: 1,547-24,915) (tabla 2).
Modelo de regresión con fragilidad según SPPB como variable dependiente
| IC 95% Exp(B) | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Variables | B | Error estándar | Wald | gl | Sig | Exp(B) | Inferior | Superior |
| Edad | 0,135 | 0,47 | 8,379 | 1 | ,004 | 1,145 | 1,045 | 1,254 |
| Sexo (mujer) | 1,442 | 0,644 | 5,017 | 1 | ,025 | 4,229 | 1,197 | 14,936 |
| Constante | -13,215 | 3,857 | 11,736 | 1 | ,001 | ,000 | ||
Variables sin significación: Índice de Charlson, caídas y fármacos.
La concordancia entre fragilidad según el SPPB y la VM es 46,8% (IC 95%: 30,85-62,77) y entre SPPB y TUG 30,77% (IC 95%: 7,21-54,33).
DiscusiónLa prevalencia de alto riesgo de fragilidad en nuestro estudio, mediante SPPB, es de 16,67% en personas de 70 y más años, y de 28,57% en los que tienen 80 y más años. Usando VM la proporción sube al 36,8%, como mínimo 28,55% en 70 y más años. Podemos decir con una seguridad del 95% que son frágiles como mínimo un 10,94% de los de 70 y más años y un 16,33% de los de 80 y más años, según los intervalos de confianza encontrados, coincidiendo con otros estudios publicados, aunque los métodos diagnósticos y los grupos de edad y comorbilidad asociada estudiados varían y, en sentido estricto, no son totalmente comparables7,9–11. Nuestra población representa a las personas más válidas (pueden acudir al centro de salud de forma presencial en período de pandemia, presentan buen estado cognitivo y tienen un Barthel>90) entre los de 70 o más años de nuestra población.
La concordancia diagnóstica en la muestra entre SPPB y VM es moderada, débil con el TUG. El inicio en estático de la VM pudo influir en el resultado incrementado de proporción de fragilidad con este test. Se recomienda el inicio en dinámico12 pero hay revisiones que no encontraron diferencias entre estático y dinámico13,14. También sería necesario un número mayor de sujetos en la muestra para tener mayor potencia.
Es urgente incorporar a la práctica clínica diaria la detección de población con alto riesgo de fragilidad, confirmar el diagnóstico, realizar con este grupo valoración multidimensional e iniciar programas comunitarios de ejercicio multicomponente.
Tal como indica el proyecto ADVANTAGE europeo, es necesario realizar más estudios de prevalencia, estandarizando la medición, para obtener resultados completamente válidos.
Podemos concluir que la prevalencia de alto riesgo de fragilidad en personas que acuden a un centro de salud e independientes para ABVD es, como mínimo, del 10,94%, dato de utilidad para la puesta en marcha de programas preventivos. En nuestro estudio tanto el SPPB como el test de velocidad de la marcha son métodos factibles y útiles para la detección de fragilidad en atención primaria.
Conflicto de interesesNinguno.
FinanciaciónNo se recibió financiación de ningún tipo.
Agradecemos el apoyo metodológico de la Unidad de apoyo a la investigación del Área sanitaria de A Coruña y Cee, en concreto a Vanesa Balboa Barreiro y Jorge Suances Hernández por su colaboración en el diseño y análisis.


