Hemos leído con interés el reciente artículo de Morales Martínez sobre la alergia a la penicilina1, y quisiéramos expresar nuestros comentarios al respecto ya que se trata de una situación clínica que acontece con relativa frecuencia en las consultas de atención primaria.
En el año 2024 también se han publicado varios artículos sobre el tema2,3 que, aunque con perspectivas diferentes y autores de ámbito hospitalario, coinciden en la necesidad de desetiquetar a muchos falsos alérgicos en pleno siglo XXI, por múltiples razones, sobre todo de índole coste/efectivas. En el estudio de Rodriguez Bote et al.4 realizado en nuestro país con 688 pacientes (edad media 38 años y el 65% mujeres) se confirma esta realidad de falsos alérgicos a betalactámicos, ya que el 33% seguían etiquetados sin serlo.
Una vez colocada la etiqueta de «alérgico/a a la penicilina» es muy difícil revertir este concepto, aunque en nuestra experiencia clínica personal, la mayoría de estas personas fueron clasificadas erróneamente como tales después de 4 situaciones: 1) antiguas inyecciones de penicilina IM, con cuadro vagal por el dolor y/o el miedo que generaban; 2) efectos adversos conocidos de los betalactámicos, pero no inducidos por mediadores alérgicos (inmunoglobulinas, inmunocomplejos, linfocitos T); 3) efectos adversos inespecíficos (cefalea, mareo, boca seca…) por sugestión o somatización, y 4) urticarias y exantemas cutáneos, cuando la penicilina es administrada en cuadros víricos.
Nos parece sumamente interesante y práctico el algoritmo PEN-FAST validado5 y, en consecuencia, lo hemos intentado aplicar —en los meses posteriores a la lectura de la actualización de Morales Martínez1— a 3 de nuestras pacientes con alergia a la penicilina autoinformada, cuyas características clínicas y resultados del test se detallan en la tabla 1. Se trataba de una especie de tanteo, para ver su aplicabilidad en nuestra práctica diaria. Sin embargo, nos encontramos con dificultades y resistencias a la hora de realizar el test de tolerancia oral con amoxicilina: a) por parte del paciente: miedo, rechazo, inexactitudes en la anamnesis, dudas con su historia clínica, etc., y b) por medios logísticos: falta de tiempo debido a las agendas masificadas, poca seguridad y supervisión si se precisara administrar adrenalina, falta de un box de monitorización disponible en ese momento, hospital de referencia lejano con retraso en el transporte en ambulancia, etc.
Características clínicas de las pacientes evaluadas con el antecedente de «alergia a la penicilina» registrado en su historial médico
| Caso 1 | Caso 2 | Caso 3 | |
|---|---|---|---|
| Sexo y edad | Mujer, 57 años | Mujer, 61 años | Mujer, 50 años |
| Años de evolución | Unos 45 años | Más de 50 años (cuando vivía en Cuba) | Unos 20 años |
| Sintomatología presentada | Mareo, sofocos, palpitaciones, desmayo,… | No la recuerda. Su madre le decía que «se moría» y que tuvo que ingresar | Exantema cutáneo |
| Vía de administración de la penicilina | Vial intramuscular | Vial intramuscular | Cápsulas vía oral |
| Confirmación por el servicio de alergia | No: nunca derivada ni visitada | No: nunca derivada ni visitada | No: nunca derivada ni visitada |
| Puntuación del test PEN-FASTa | 0 puntos=muy bajo riesgo | 2-3 puntos=bajo/moderado riesgo | 2 puntos=bajo riesgo |
| Prueba amoxicilina oral | No realizada por rechazo absoluto | No realizada por dudas en puntuación | No realizada por falta de medios |
| Comentarios | Perfil somatizador-psicosomático | Se basa en la historia referida de la madre | Box de observación lejano a la consulta |
Por ello, consideramos que para desetiquetar a los pacientes de bajo riesgo en atención primaria habría que equipar a los centros de forma segura, y dar el espacio de tiempo para la observación, monitorización y tratamiento en caso de reacción grave. Además, la utilización del test PEN-FAST puede ser muchas veces inaplicable porque numerosas falsas reacciones ocurrieron en la infancia y los pacientes solamente recuerdan lo que les contaron, a veces, incluso, con historias abigarradas o magnificadas de los síntomas y tratamientos que tuvieron.
En nuestra limitada experiencia, concluimos que probablemente no escogimos del todo bien a los candidatos para ser desetiquetados de alergia a la penicilina, aunque probablemente nunca lo fueron. Sin embargo, creemos firmemente que, con las medidas oportunas y adecuadas, esta herramienta puede ser utilizada de forma práctica en atención primaria.
FinanciaciónLos autores declaran no haber recibido financiación.


