El tratamiento del sinus pilonidal (SP) es habitualmente quirúrgico, pero no existe un procedimiento considerado como «gold stándard». La técnica de Karydakis (K) es ampliamente utilizada, y la puesta a plano, curetaje y marsupialización (PPCYM) de bordes es una cirugía sencilla y con buenos resultados.
Objetivo primarioEvaluar las complicaciones posquirúrgicas precoces (CPP) a 30 días tras la cirugía de la PPCYM en comparación con la técnica de Karydakis.
Objetivos secundariosEvaluar el tiempo quirúrgico, el dolor postoperatorio, la satisfacción del paciente, la reincorporación a las tareas habituales y la recidiva precoz a los 3 meses.
MétodosEstudio prospectivo, unicéntrico y aleatorizado en pacientes intervenidos de SP primario y sin absceso entre junio de 2016 y noviembre de 2017. Se aleatorizaron mediante un método de bloques balanceados generado por ordenador. Para analizar el objetivo principal se realizó un análisis de no inferioridad.
ResultadosCiento veintidós pacientes aleatorizados con SP primario sintomático: 60 en el grupo K y 62 en el grupo PPCYM. Ambos grupos fueron homogéneos.
Hubo diferencias significativas en las complicaciones postoperatorias a los 15 y 30 días a favor de PPCYM. También hubo diferencias a favor de PPCYM en el tiempo quirúrgico y en la reincorporación a las tareas habituales. Durante el seguimiento a 90 días hubo 3 recidivas en el grupo PPCYM y 0 en el grupo K.
ConclusionesLa PPCYM es una técnica sencilla, mínimamente invasiva, fácilmente reproducible, y que tiene una menor tasa de complicaciones precoces, con un menor tiempo quirúrgico y una reincorporación a las tareas habituales más precoz.
The treatment of pilonidal sinus (PS) is usually surgical, but no procedure is considered the gold standard. The Karydakis (K) technique is widely used, and unroofing and marsupialization (UM) is a simple surgery with good results.
Primary objectiveTo evaluate early postoperative complications (EPC) 30 days after UM surgery compared to the K technique.
Secondary objectivesTo evaluate surgical time, postoperative pain, patient satisfaction, return to daily activity and early recurrence within 3 months.
MethodProspective, single-center, randomized study in patients who underwent surgery for primary PS with no abscess between June 2016 and November 2017. They were randomized using a computer-generated block method. To analyze the main objective, a non-inferiority analysis was performed.
ResultsOne hundred twenty-two patients with symptomatic primary PS were randomized: 60 in the K group and 62 in the UM group. Both groups were homogeneous.
There were statistically significant differences between surgery and postoperative complications at 15 and 30 days in favor of UM. There were also differences in favor of UM in surgical time and return to daily activity. During the 90-day follow-up, there were three recurrences in the UM group and 0 in the K group.
ConclusionsUM is a simple, minimally invasive, easily reproducible technique that has a lower rate of early complications, with a shorter operative time and an earlier return to daily activity.
El sinus pilonidal (SP) es un seudoquiste que contiene folículos pilosos y está localizado principalmente en la región sacrococcígea. El diagnóstico se basa en el examen físico y la clínica, que varía desde un leve dolor durante la sedestación hasta un absceso agudo con dolor intenso. A menudo los pacientes refieren supuración y dolor intermitentes que se alternan con periodos asintomáticos.
A pesar de existir publicaciones que destacan la herencia como un factor importante en la génesis del SP1, la mayoría de la comunidad científica acepta que es una entidad adquirida2–4, en la que se produciría la penetración de pelo, favorecida por microtraumatismos en el tejido celular subcutáneo y, como resultado de una reacción a cuerpo extraño, provocando la formación del seudoquiste. Se han descrito múltiples factores de riesgo que podrían predisponer a la aparición del SP: edad comprendida entre los 15 y 35 años3, sexo masculino5, obesidad6, hirsutismo7, sedestación prolongada1, etc.
Afecta a 26 de cada 100.000 habitantes en la población general5,8, sin embargo, existe un porcentaje de casos que se mantienen asintomáticos, por lo que es difícil establecer la prevalencia real del SP9.
El tratamiento del SP crónico sintomático es habitualmente quirúrgico10, describiéndose numerosas técnicas que intentan alcanzar la «operación ideal» que tenga baja morbilidad y recidiva, una estancia hospitalaria corta con buen control del dolor postoperatorio y que sea estéticamente aceptable. Su forma de presentación, extensión y severidad son muy heterogéneas, por lo que no existe un único procedimiento quirúrgico que pueda ser considerado como ideal o «gold standard».
La técnica de Karydakis (K)11,12 es una cirugía estandarizada ampliamente aceptada y empleada por la comunidad científica13–15. Por otro lado, la puesta a plano, curetaje y marsupialización (PPCYM) de bordes es una técnica descrita a mediados del siglo pasado16, y que en las últimas décadas ha ido ganando más aceptación debido a su sencillez y resultados17.
El objetivo primario de este trabajo es evaluar las complicaciones posquirúrgicas precoces (CPP) a 30 días tras la cirugía de la PPCYM en el tratamiento quirúrgico del SP en comparación con la técnica de Karydakis. Como objetivos secundarios se evaluaron el tiempo quirúrgico, el dolor postoperatorio, la satisfacción del paciente, la reincorporación a las tareas habituales, el tiempo de cicatrización y la recidiva precoz a los 3 meses.
MétodosPacientes y diseño del estudioSe realizó un estudio prospectivo, fase III, unicéntrico, aleatorizado y controlado de grupos paralelos, de no inferioridad terapéutica en 122 pacientes intervenidos de SP primario en el Hospital Reina Sofía de Murcia entre junio de 2016 y noviembre de 2017. Se siguió la guía CONSORT para estudios aleatorizados18 (anexo 1).
Criterios de inclusión y exclusiónSe incluyeron aquellos pacientes mayores de edad diagnosticados de SP primario sintomático, sin absceso y sin afecciones que contraindicaran la cirugía o la raquianestesia, y que hubiesen firmado el consentimiento. Se excluyeron los SP recidivados, aquellos con absceso o episodio de inflamación en las 4 semanas previas, SP con orificios secundarios bilaterales o SP de gran extensión (superior a 12cm) y pacientes inmunodeprimidos o con radioterapia previa sobre la región sacrococcígea o que rechazasen la inclusión en el estudio.
Técnicas quirúrgicasLos pacientes fueron intervenidos por 3 únicos cirujanos, bajo raquianestesia, en régimen de CMA, y recibieron una dosis de antibiótico IV de forma profiláctica previa a la intervención (2g de amoxicilina-ácido clavulánico o 500mg de metronidazol + 240mg de gentamicina en alérgicos a betalactámicos). En decúbito prono y con las nalgas separadas, a los pacientes del grupo K se les realizó extirpación del seno con una escisión elíptica excéntrica vertical. Se creó un colgajo grueso socavando el borde medial y avanzándolo a lo largo de la línea media para lateralizar toda la línea de sutura (fig. 1).
En los pacientes del grupo PPCYM se canalizaron los trayectos con un estilete incidiendo la piel sobre el mismo y abriendo de longitudinalmente la cavidad del SP y sus trayectos, permitiendo poner a plano toda la lesión. Después se retiraron los folículos pilosos, se realizó un legrado de la base y se marsupializaron los bordes cutáneos dejando la herida abierta para cierre por segunda intención (fig. 2).
Variables del estudioSe recogieron datos sociodemográficos, antecedentes médico/quirúrgicos, presentación y tiempo de evolución de la enfermedad, tratamientos recibidos, características del SP y datos antropométricos. Intraoperatoriamente se midió el tiempo quirúrgico (desde el inicio de la incisión hasta el último punto de sutura) y postoperatoriamente las complicaciones relacionadas con la herida durante el primer mes (infección del sitio quirúrgico, dehiscencia de sutura, colecciones subcutáneas y sangrado postoperatorio), el dolor postoperatorio (mediante la escala visual analógica), la satisfacción del paciente (mediante una escala Licker de 5 puntos donde 1=muy malo y 5=muy bueno), la reincorporación a las tareas habituales, el tiempo de cicatrización y la recidiva (aparición de nuevos orificios acompañados de supuración o dolor) a los 3 meses de la cirugía.
Tamaño muestral y aleatorizaciónSe calculó el tamaño de cada grupo de tratamiento teniendo en cuenta el criterio de valoración principal (CPP). El porcentaje de CPP se sitúa en aproximadamente el 9% para la técnica de Karydakis, según los estudios de Karydakis19 y Bannura2 y en el 3% para PPCYM en el estudio de Karakayali et al.20.
Para evaluar el objetivo primario del estudio y declarar la no inferioridad de PPCYM frente a K, el límite inferior de un intervalo de confianza del 95% (IC 95%) bilateral para la diferencia en las tasas de CPP entre el grupo experimental y el grupo de referencia debía ser inferior al 5% (criterio δ de no inferioridad).
Para una potencia del 80% y un nivel de significación del 5%, si asumimos que la proporción de CPP en el grupo de referencia (K) es del 9% y en el grupo experimental (PPCYM) del 3%, que la proporción de unidades experimentales en el grupo de referencia respecto del total es del 50% y que el límite de no-inferioridad es del 5%, con un porcentaje de abandonos esperado del 5%, sería necesario incluir 60 sujetos en cada grupo, obteniendo un tamaño muestral de 120 pacientes.
Se aleatorizaron mediante un método de bloques balanceados generado por ordenador. Los códigos de aleatorización se generaron mediante un sistema informático externo al centro, permaneciendo ocultos y custodiados por una persona ajena al estudio, comunicándose a los cirujanos por teléfono justo antes de comenzar la intervención.
SeguimientoTras la intervención los pacientes fueron revisados por un cirujano ajeno al estudio a los 15, 30 y 90 días.
EnmascaramientoLos pacientes, los cirujanos y el evaluador de resultados no pudieron cegarse en cuanto a la técnica que se había realizado. Sí se ocultó la secuencia de aleatorización a los cirujanos y los datos fueron analizados por otro colaborador que desconocía a qué grupo pertenecía cada paciente.
Análisis estadísticoPara variables cualitativas se utilizó la Chi-cuadrado o el test Fisher. Para variables cuantitativas se aplicó la t de Student o la U de Mann-Whitney.
Para el objetivo principal de seguridad terapéutica se realizó un análisis de no inferioridad21 comparando, en cada grupo de tratamiento, la proporción de sujetos con complicaciones postoperatorias relacionadas con la herida quirúrgica durante los primeros 30 días. El análisis de no-inferioridad en la variable principal se llevó a cabo aplicando los test de Farrington-Manning Score, Miettinen-Nurminen Score y Gart-Nam Score, estableciendo un nivel de significación de 0,05, y un límite de no-inferioridad de 0,05.
El análisis primario del estudio se basó en un análisis de la población por intención de tratar (ITT).
El procesado de los datos y el tratamiento estadístico se llevó a cabo mediante el programa estadístico SPSS® v.22.0 (IBM® SPSS® Statistics 22) para Windows.
ResultadosDel total de 122 pacientes, 60 estaban incluidos en el grupo de K y 62 en el grupo de PPCYM (fig. 3). Las características de la población y de los SP se muestran en la tabla 1 siendo los grupos homogéneos.
Características de los pacientes y los senos
| Variable | Total | Grupo | Prueba | p-valor | |
|---|---|---|---|---|---|
| PPCYM (n=62) | K (n=60) | ||||
| Edad, media (DT) | 24,5 (9,3) | 24,2 (9,3) | 24,8 (9,4) | t=−0,35 | 0,728 |
| Sexo, n (%) | χ2=0,26 | 0,608 | |||
| Varón | 82 (67,2) | 43 (69,4) | 39 (65,0) | ||
| Mujer | 40 (32,8) | 19 (30,6) | 21 (35,0) | ||
| Hirsutismo, n (%) | χ2=1,54 | 0,673 | |||
| Sin vello | 29 (23,8) | 15 (24,2) | 14 (23,3) | ||
| Leve | 32 (26,2) | 15 (24,2) | 17 (28,3) | ||
| Moderado | 42 (34,4) | 20 (32,3) | 22 (36,7) | ||
| Importante | 19 (15,6) | 12 (19,4) | 7 (11,7) | ||
| Fumador, n (%) | χ2=1,60 | 0,206 | |||
| No | 62 (50,8) | 35 (56,5) | 27 (45,0) | ||
| Sí | 60 (49,2) | 27 (43,5) | 33 (55,0) | ||
| IMC (kg/m2), media (DT) | 24,9 (4,1) | 24,9 (4,2) | 24,9 (4,1) | t=0,05 | 0,959 |
| HTA, n (%) | χ2=2,98 | 0,084 | |||
| No | 119 (97,5) | 59 (95,2) | 60 (100) | ||
| Sí | 3 (2,5) | 3 (4,8) | 0 | ||
| DM, n (%) | χ2=2,98 | 0,084 | |||
| No | 119 (97,5) | 59 (95,2) | 60 (100) | ||
| Sí | 3 (2,5) | 3 (4,8) | 0 | ||
| AF, n (%) | χ2=2,62 | 0,105 | |||
| No | 68 (55,7) | 39 (62,9) | 29 (48,3) | ||
| Sí | 54 (44,3) | 23 (37,1) | 31 (51,7) | ||
| ASA, n (%) | χ2=0,72 | 0,699 | |||
| 1 | 89 (72,9) | 47 (75,8) | 42 (70,0) | ||
| 2 | 30 (24,6) | 14 (22,6) | 16 (26,7) | ||
| 3 | 3 (2,5) | 1 (1,6) | 2 (3,3) | ||
| Presentación inicial, n (%) | χ2=0,30 | 0,862 | |||
| Molestia local/tumoración | 42 (34,4) | 20 (32,3) | 22 (36,7) | ||
| Absceso | 68 (55,7) | 36 (58,1) | 32 (53,3) | ||
| Supuración crónica intermitente | 12 (9,8) | 6 (9,7) | 6 (10,0) | ||
| Drenaje, n (%) | χ2=0,83 | 0,662 | |||
| No | 14 (11,5) | 6 (9,7) | 8 (13,3) | ||
| Espontáneo | 63 (51,6) | 31 (50,0) | 32 (53,3) | ||
| Urgencias | 45 (36,9) | 25 (40,3) | 20 (33,3) | ||
| Evolución(meses), media (DT) | 31,0 (48,6) | 31,1 (44,6) | 31,1 (52,7) | t=0,01 | 0,998 |
| N.° de orificios, media (DT) | 2,4 (1,6) | 2,5 (1,7) | 2,3 (1,5) | t=0,69 | 0,492 |
| Tamaño (cm), media (DT) | 5,09 (1.86) | 5,06 (1,87) | 5,12 (1,85) | t=−0,187 | 0,852 |
| EVA basal, media (DT) | 2,6 (2,6) | 2,5 (2,8) | 2,7 (2,5) | t=−0,42 | 0,678 |
AF: antecedentes familiares; ASA: American Society of Anesthesiologists; DM: diabetes mellitus; DT: desviación típica; EVA: escala visual analógica; HTA: hipertensión arterial; IMC: índice de masa corporal; K: técnica de Karydakis; PPCYM: puesta a plano, curetaje y marsupialización.
Se hallaron diferencias significativas entre la cirugía y las complicaciones postoperatorias a los 15 días (33,3%; IC 95%: 21,4-45,2 en K y 8,06%; IC 95%: 0,12-14,6 en PPCYM; p<0,001), pero a los 30 días (23,3%; IC 95%: 12,6-34,0 en K y 8,06; IC 95%: 0,12-14,6 en PPCYM; p=0,02).
Las complicaciones en los primeros 30 días postoperatorios se recogen en la tabla 2.
Distribución de las complicaciones postoperatorias precoces
| Variable | Total | Grupo | Prueba(χ2) | p-valor | |
|---|---|---|---|---|---|
| PPCYM (62) | K (60) | ||||
| CPP totales, n (IC 95%) | 5,41 | 0,02 | |||
| No | 103 (78,28-91,06) | 57 (85,1-98,7) | 46 (65,91-87,43) | ||
| Sí | 19 (9,07-21,93) | 5 (1,32-14,88) | 14 (12,77-33,89) | ||
| Sangrado, n (IC 95%) | 1,97 | 0,161 | |||
| No | 120 (96,11-100,61) | 60 (92,38-100) | 60 (97,04-100) | ||
| Sí | 2 (1,6) | 2 (0-7,62) | 0 (0,11-5,90) | ||
| Colecciones, n (IC 95%) | 8,85 | 0,003 | |||
| No | 114 (89,06-97,82) | 62 (94,1-100) | 52 (70,09-95,25) | ||
| Sí | 8 (2,18-10,94) | 0 (0,01-5-82) | 8 (4,72-21,94) | ||
| DHS, n (IC 95%) | 9,61 | 0,002 | |||
| No | 110 (84,87-95,45) | 61 (95,26-100) | 49 (81,7) | ||
| Sí | 12 (4,55-5,13) | 1 (0-4,71) | 11 (8,53-28,13) | ||
| ISQ, n (IC 95%) | 4,14 | 0,042 | |||
| No | 113 (88,1-97,3) | 61 (95,26-100) | 52 (70,09-95,25) | ||
| Sí | 9 (2,72-12,04) | 1 (0-4,71) | 8 (13,3) | ||
CPP: complicaciones postoperatorias precoces; DHS: dehiscencia de sutura; ICC 95%: intervalo de confianza del 95%; ISQ: infección del sitio quirúrgico; K: técnica de Karydakis; PPCYM: puesta a plano, curetaje y marsupialización.
En negrita, valores con significación estadística.
Todos los test realizados en el análisis de no-inferioridad tenían un valor p<0,05 y, además, el valor 0 no estaba incluido en ninguno de los límites del intervalo de confianza de todos los test.
Los resultados de las distintas variables de los objetivos secundarios se muestran en la tabla 3.
Valores de los objetivos secundarios
| Variable | Total | Grupo | Prueba | p-valor | |
|---|---|---|---|---|---|
| PPCYM (n=62) | K (n=60) | ||||
| Tiempo quirúrgico (min), media (IC 95%) | 26,7 (25,0-28,4) | 20,2 (19,03-21,36) | 33,3 (31,06-35,54) | t=−10,35 | <0,001 |
| Dolor postoperatorio (EVA), media (IC 95%) | |||||
| 15 días | 3,49 (3,10-3,88) | 3,30 (2,75-3,85) | 3,70 (3,17-4,23) | t=−1,027 | 0,306 |
| 30 días | 1,42 (1,10-1,74) | 0,95 (0,65-1,25) | 1,95 (1,39-2,51) | t=−3,102 | 0,002 |
| Satisfacción, n (%) | χ2=8,452 | 0,076 | |||
| 1 (muy malo) | 6 (4,9%) | 0 | 6 (10%) | ||
| 2 (malo) | 4 (3,3%) | 1 (1,61%) | 1 (1,6%) | ||
| 3 (normal) | 19 (15,5%) | 8 (12,9%) | 11 (18,3%) | ||
| 4 (bueno) | 30 (24,6%) | 15 (24,2%) | 15 (25%) | ||
| 5 (muy bueno) | 63 (51,6%) | 38 (61,3%) | 27 (45%) | ||
| Regreso a las actividades habituales (días), media (IC 95%) | |||||
| 21,7 (19,34-24,06) | 17,5 (15,40-19,60) | 26 (21,84-30-16) | t=−3,51 | 0,001 | |
| Cicatrización (días), media (IC 95%) | 30,1 (27,12-33,08) | 31,5 (28,36-34-64) | 21 (15,76-26,24) | t=0,97 | 0,333 |
| Recidiva a los 90 días, n (IC 95%) | Test de Fisher | 0,244 | |||
| No | 119 (94,6-100) | 59 (89,9-100) | 60 (100) | ||
| Sí | 3 (0-5,1) | 3 (0-10,1) | 0 (0-4,60) | ||
DT: desviación típica; EVA: escala visual analógica; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; K: técnica de Karydakis; PPCYM: puesta a plano, curetaje y marsupialización.
En negrita, valores con significación estadística.
El tiempo quirúrgico fue significativamente menor en PPCYM (20,2; IC 95%: 19,3-21,16min vs. 33,3; IC 95%: 31,06-35,54min; p<0,001), mientras que el dolor postoperatorio no presentó diferencias entre ambos grupos a los 15 días, pero sí a los 30 días. La satisfacción de los pacientes con la cirugía fue muy buena o buena en ambas técnicas, y no hubo diferencias significativas entre ambos grupos. El tiempo medio de reincorporación sociolaboral fue de 17,5 días (IC 95%: 15,40-19,60) para PPCYM y 26 días (IC 95%: 21,84-30,16) para K, siendo la diferencia estadísticamente significativa (p=0,01). La cicatrización fue más tardía en PPCYM, pero sin diferencia significativa con K. Tres recidivas a los 90 días en el grupo PPYCM y 0 en el grupo K.
DiscusiónLa aleatorización, con el control del sesgo de selección, ha permitido estudiar 2 grupos homogéneos y que, pese a estar limitados a una población de un área de salud concreta, es una población diversa y pensamos que sus características son extrapolables a la población general. La PYCM es una técnica sencilla y podría aplicarse como opción quirúrgica en la gran mayoría de SP crónicos sintomáticos. Por el contrario, el estudio adolece de un seguimiento largo, y aunque no ha habido pérdidas, no es posible evaluar parámetros a largo plazo como las complicaciones tardías o las recidivas.
El SP continúa siendo una afección prevalente en la actualidad con una morbilidad nada despreciable. Con el reconocimiento del SP como una entidad adquirida, las técnicas quirúrgicas para este tienden a ser cada vez menos agresivas e invasivas20,22. Algunos autores afirman que las técnicas de extirpación radical son un «sobretratamiento» de la enfermedad pilonidal23, y sugieren técnicas como la puesta a plano, legrado y marsupialización como terapia adecuada para esta afección.
Nuestra tasa de complicaciones globales con la técnica K es del 23,3%, inferior a la comunicada por Alvandipour et al.24 en 2019 (37 pacientes K), que era 40,85% y superior a la comunicada por Caliskan et al.25 en 2020 (53 pacientes K), en el que tiene un 16,9% de complicaciones precoces, pero no tiene en cuenta el 5,6% de dehiscencias de herida que las incluye en las complicaciones tardías. Ersoy et al.13, en 2009 (50 pacientes K), comunican una tasa de infección del 26%, mucho mayor que la de nuestro estudio que fue del 13,9%. Keshvari et al.26, en un ECA de 2016 (161 pacientes K) comunican una tasa global de complicaciones del 18,7%, algo superior, pero próxima a nuestros resultados.
En el grupo PPCYM, las complicaciones ocurren en un 8,8%, porcentaje superior a lo comunicado en la mayoría de los estudios. Gencosmanoglu e Inceoglu23, en un ECA de 2005 (73 pacientes PPCYM) hayan una tasa de complicaciones del 2,7%, similar a la encontrada por Karakayali20 en un ECA en 2009 (70 pacientes con PPCYM) encontrando una tasa de complicaciones de 2,9%. Mahran et al.27 en 2018 comunican una tasa de complicaciones del 6,6% para el grupo de PPCYM, aunque solo incluye 15 pacientes, y Goyal et al.28 en 2013 comunican una tasa de infección del 13% para un grupo de 15 pacientes. En nuestro estudio, un paciente del grupo PPCYM cumplía con los criterios de ISQ21 (exudado purulento con cultivo + y celulitis perilesional) y otro presentó una dehiscencia de toda la sutura perdiéndose así el efecto de la marsupialización. No obstante, existe una diferencia estadísticamente significativa a favor del grupo de pacientes PPCYM.
En nuestra búsqueda no hemos encontrado estudios de no-inferioridad de la técnica PPYMC con respecto a las CPP. Al comparar esta técnica con K, los resultados de todos los test tienen un valor de p<0,05, por lo que podemos concluir que la técnica PPCYM no es inferior a la técnica de Karydakis en cuanto a las CPP con una confianza del 95%.
El tiempo quirúrgico también es significativamente menor en PPYCM, 20,2min en nuestro estudio, similar al comunicado por Mahran27 (22,6min) y menor que el comunicado por Yetisir et al.29 en 2005 (31,5min). Ambas técnicas son rápidas y una diferencia de 13min no parece muy relevante clínicamente.
El dolor postoperatorio a los 15 días no presentó diferencias en ambos grupos, pero sí a los 30 días a favor del grupo PPYCM, aunque la importancia clínica es escasa. Los pacientes del grupo PPYCM se mostraron más satisfechos con la cirugía que los del grupo K, aunque las diferencias no fueron significativas, resultados similares a los comunicados por Popesku30,31 en 2020.
La reincorporación laboral de los pacientes con K, en nuestra serie, es de 26±16 días, superior a la comunicada por Alvandipour et al.24 que es de 11,59±3,4 días y a la de Keshvari et al.26 con 14,5±0,67 días, aunque se acerca a la comunicada por Abellatif et al.32 con 20±6,1 días y Tokac et al.31 en 2015 con 23,29±6,42 días. En los pacientes con PPCYM, el regreso al trabajo se produjo a los 17±8 días, notablemente superior a los resultados de Gencosmanoglu e Inceoglu23 que son de 3 (2-8) días o Mahran et al.27 con 3,98 días, aunque más cercanos a los comunicados por Karakayali et al.20 (11,2±5,8 días) e inferiores a los obtenidos por Abdeeret al.33 con 25,2±5 días. Esta reincorporación más temprana, pese a ser una herida abierta y que precisa curas, podría estar influenciada por el menor dolor en los pacientes con PPYCM y un tamaño medio no excesivamente grande (5,06±1,87cm) de los SP de nuestra serie.
En nuestra serie se han producido 3 (4,8%) recidivas en los 3 meses de seguimiento en el grupo PPYCM y ninguna en el grupo K. Este dato es mayor que el encontrado por Gencosmanoglu e Inceoglu23 (1,4% a los 47 meses) y Mahran et al.27 (0 a los 6 meses) y menor que el comunicado por Abdeer et al.33 (7%, pero con un seguimiento de 12 meses). Estas recidivas precoces pensamos que se deben a una cirugía incompleta en la que quedó algún trayecto sin destechar. Sin embargo, este dato debería medirse con un seguimiento más largo, mayor de 12 meses, para ser más fiable.
ConclusionesLa PPCYM de bordes es una técnica sencilla, mínimamente invasiva, fácilmente reproducible, que permite la pronta reincorporación sociolaboral del paciente tras la cirugía, y que tiene una menor tasa de complicaciones en comparación con la técnica de Karydakis, precisando de un menor tiempo quirúrgico, con menor dolor postoperatorio y con un grado similar de satisfacción. Finalmente, la población que se ve mayormente afectada queda comprendida entre los 15 y los 35 años, de ahí la creciente preocupación por encontrar una cirugía que sea mínimamente invasiva, que se pueda realizar en régimen ambulatorio y que permita una pronta reincorporación sociolaboral, características que pueden atribuirse a la PPCYM, aunque se necesitarían estudios con mayor número de pacientes y un seguimiento más largo para confirmar estos datos y estudiar otras variables importantes como complicaciones tardías y recidivas.
Aprobación ética y consentimiento para participarEl protocolo experimental se estableció de acuerdo con las pautas éticas de la Declaración de Helsinki y fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación (CEI) del Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia. Se obtuvo el consentimiento informado por escrito de todos los participantes.
FinanciaciónLos autores declaran que no se recibió apoyo financiero para la investigación, autoría y/o publicación de este artículo.
AutoríasJorge Alejandro Benavides Buleje, Francisco Miguel González Valverde y Emilio Peña Ros: Concepción y diseño del estudio.
Nuria Martínez Sanz: Adquisición de datos.
Pedro Antonio Parra Baños: Redacción y revisión del manuscrito.
Todos los autores: Análisis e interpretación de datos, aprobación de la versión final del manuscrito y acuerdo para ser responsable de todos los aspectos del trabajo.
Conflicto de interesesLos autores declaran que la investigación se realizó en ausencia de cualquier relación comercial o financiera que pueda ser interpretada como un potencial conflicto de intereses.
Agradecemos por su participación a todos los pacientes e investigadores involucrados en este estudio.











