la terapia sistémica primaria en el cáncer de mama es una herramienta eficaz para aumentar la respuesta patológica completa antes de la intervención quirúrgica y la supervivencia del paciente. El objetivo principal del estudio fue analizar las variables predictoras de la respuesta tumoral completa tras la neoadyuvancia.
Material y métodosSe revisaron los datos de 146 pacientes con cáncer de mama tratadas con terapia sistémica primaria en el Hospital de La Ribera entre 2018 y 2022. Se utilizaron métodos estadísticos, con el software SPSS® v.23, para identificar los factores que predicen la respuesta tumoral al tratamiento.
ResultadosDe las pacientes analizadas, un 22,6% presentó respuesta completa por imagen de resonancia magnética, y un 31,5% no mostró tumor residual en la pieza quirúrgica. En el análisis univariante, se identificaron variables asociadas a mayor presencia de tumor residual, como la invasión linfovascular (p=0; IC 95%: 2,361-45,390), el subtipo Luminal B (p=0,039; IC 95%: 1,028-5,826) y la afectación de ganglios centinela o ganglios en la linfadenectomía axilar (p=0,031; IC 95%: 1,006-72,361). En cambio, el tamaño tumoral menor a 2cm (p=0,002; IC 95%: 1,567-7,535) y el subtipo Her2+ (p=0,004; IC 95%: 0,086-0,667) estuvieron asociados con mayor probabilidad de ausencia de tumor residual. En el análisis multivariante, la invasión linfovascular fue el único factor estadísticamente significativo asociado a la presencia de tumor residual (p=0,021; IC 95%: 0,037-0,760).
ConclusionesIdentificamos la invasión linfovascular como factor predictor de la ausencia de respuesta al tratamiento neoadyuvante, y podemos considerar que el subtipo Her2+ es el que mejor responde a la terapia previa a la cirugía. Estos hallazgos sugieren que, para mejorar los resultados terapéuticos, es fundamental considerar estas variables a la hora de personalizar el tratamiento de las pacientes.
Primary systemic therapy in breast cancer is an effective tool for increasing pathological complete response prior to surgery and improving patient survival. The main objective of this study was to analyze the predictive variables for complete tumor response after neoadjuvant therapy.
Material and methodsData from 146 breast cancer patients treated with primary systemic therapy at La Ribera Hospital between 2018 and 2022 were reviewed. Statistical methods were employed using SPSS 23 software to identify factors predicting tumor response to treatment.
ResultsAmong the patients analyzed, 22.6% presented complete response according to magnetic resonance imaging, and 31.5% showed no residual tumor in the surgical specimen. In the univariate analysis, variables associated with higher presence of residual tumor included lymphovascular invasion (P=0; 95% CI: 2.361-45.390), Luminal B subtype (P=.039; 95%CI: 1.028-5.826), and sentinel node involvement or positive axillary nodes in axillary lymphadenectomy (P=.031; 95%CI: 1.006-72.361). Conversely, tumors smaller than 2cm (P=.002; 95% CI: 1.567-7.535) and the Her2+ subtype (P=.004; 95% CI: 0.086-0.667) were associated with a higher likelihood of no residual tumor. In the multivariate analysis, lymphovascular invasion was the only statistically significant factor associated with the presence of residual tumor (P=.021; 95% CI: 0.037-0.760).
ConclusionsLymphovascular invasion was identified as a predictor of lack of response to neoadjuvant treatment. Additionally, the Her2+ subtype demonstrated the best response to preoperative therapy. These findings suggest that, to improve therapeutic outcomes, it is crucial to consider these variables when personalizing patient treatment.
El cáncer de mama es la quinta causa de muerte en las mujeres a nivel mundial1. A pesar de los avances en la detección temprana y los tratamientos disponibles, una proporción significativa sigue presentando una respuesta insuficiente o inadecuada a los tratamientos convencionales. En este contexto, la terapia sistémica primaria (TSP) ha demostrado ser una herramienta eficaz, especialmente cuando se administra antes de la cirugía, incrementando las tasas de respuesta patológica completa. Sin embargo, no todas las pacientes responden igual a este enfoque, lo que subraya la necesidad de identificar los factores predictivos que nos ayuden a prever una respuesta tumoral completa tras la neoadyuvancia.
La terapia sistémica neoadyuvante es uno de los avances más importantes en el tratamiento del cáncer de mama. Esta modalidad permite la reducción del tumor antes de la intervención quirúrgica, lo que no solo facilita un tratamiento menos invasivo, sino que también mejora la posibilidad de obtener mejores resultados a largo plazo. A pesar de sus ventajas, la respuesta al tratamiento no es uniforme, ya que varía según las características individuales del tumor y de la paciente. Por ello, resulta crucial contar con herramientas predictivas que permitan personalizar los tratamientos y optimizar los resultados.
La TSP se considera el tratamiento inicial en los casos de tumores de gran tamaño o localmente avanzados (T3 y T4), con un tamaño tumoral de al menos 1,5cm y positividad para HER2/neu, triple negativos (TN) o afectación ganglionar. Los resultados en términos de supervivencia son equivalentes a los de la quimioterapia (QT) adyuvante, pero la TSP permite aumentar las tasas de cirugía conservadora y analizar la sensibilidad a la QT en vivo. Más de dos tercios de las pacientes con cáncer de mama potencialmente operable responden positivamente a la terapia, y la tasa de progresión de la enfermedad durante el tratamiento es inferior al 5%. De igual manera, se ha comprobado que una respuesta temprana al tratamiento está asociada con un mejor pronóstico a largo plazo2–4.
Varios estudios han intentado identificar biomarcadores capaces de predecir la respuesta tumoral a la TSP, como el índice Ki-67, los índices de proliferación celular y las mutaciones del receptor de estrógeno. Aunque algunos de estos biomarcadores pueden ser útiles para anticipar la respuesta a la TSP, es necesario realizar más estudios para validar su utilidad clínica. La evaluación de la respuesta tumoral a la TSP se realiza a través de una combinación de métodos, que incluyen exámenes físicos, imágenes radiológicas (como mamografía, ecografía, tomografía computarizada [TC], resonancia magnética [RM] y tomografía por emisión de positrones [PET]) y análisis histopatológicos5,6.
La correlación entre la respuesta tumoral en el cáncer de mama evaluada mediante la RM y la anatomía patológica (AP) ha sido objeto de varios estudios en los últimos años. La AP sigue siendo esencial para el diagnóstico y la evaluación de la respuesta al tratamiento en el cáncer de mama (CM). Sin embargo, la RM también ha demostrado ser un método preciso de evaluación de la respuesta al tratamiento. A pesar de la eficacia de los tratamientos neoadyuvantes, persiste una notable variabilidad en las respuestas tumorales, lo que resalta la necesidad de comprender mejor los factores que influyen en esta respuesta y sus implicaciones clínicas7.
La TSP puede incluir agentes quimioterápicos, terapia hormonal o terapia dirigida según el tipo de cáncer de mama y la expresión de los receptores hormonales y HER2/neu.
Los objetivos de este trabajo fueron:
- 1.
Identificar los factores predictores de la ausencia de tumor residual en la pieza quirúrgica tras el tratamiento neoadyuvante en el cáncer de mama.
- 2.
Determinar la tasa de respuesta patológica completa en función de los subtipos biomoleculares.
Se trata de un estudio observacional retrospectivo de pacientes consecutivas diagnosticadas y operadas de cáncer de mama tras recibir TSP en el Hospital de La Ribera entre enero de 2018 y diciembre de 2022. El seguimiento se realizó hasta el 30 de junio de 2023.
Criterios de inclusiónSe incluyeron las pacientes mayores de 18 años con diagnóstico de cáncer de mama, sin antecedentes de neoplasia de mama ipsilateral, intervenidas en nuestro hospital y que hubieran recibido previamente a la cirugía tratamiento neoadyuvante.
Criterios de exclusiónSe excluyeron aquellas pacientes con metástasis al diagnóstico y las que presentaron una historia clínica incompleta.
Datos clínicos recogidosLos datos clínicos recogidos fueron: la edad al diagnóstico, los antecedentes personales, los hallazgos radiológicos en la mama y la axila por mamografía, ecografía y RM (antes y después de la TSP), la histología del tumor y su perfil biomolecular en la biopsia al diagnóstico, el estadio, el tipo de intervención quirúrgica en la mama y en la axila, la respuesta patológica (según la clasificación Residual Cancer Burden [RCB]) el estado de los ganglios axilares, el tratamiento neoadyuvante y adyuvante administrado (combinación de quimioterápicos, terapias diana, hormonoterapia y radioterapia), las posibles recidivas y el estado actual de las pacientes.
Análisis estadísticoLos datos fueron analizados mediante el programa estadístico SPSS® v.23. Inicialmente realizamos un estudio descriptivo sobre las diferentes variables analizadas y posteriormente llevamos a cabo un estudio analítico univariante, tras redistribuir todas las variables a cualitativas dicotómicas y utilizamos el test de la t de Student para valorar la relación de las diferentes características respecto a la respuesta patológica tumoral completa. Calculamos la odds ratio para obtener el intervalo de confianza de las mismas. Las variables que resultaran o pudieran resultar estadísticamente significativas en el análisis univariante las incluimos posteriormente en el estudio multivariante, que realizamos mediante regresión logística binaria, con el método «atrás condicional» y comparamos como variable dependiente la ausencia de tumor residual (0/1) y como covariables las variables que resultaran significativas en nuestro estudio o pudieran serlo porque lo resultaron en otros estudios similares al nuestro.
ResultadosAnálisis descriptivoEn nuestro estudio se revisó retrospectivamente una población de 146 pacientes intervenidas de cáncer de mama tras TSP, entre los años 2018 y 2022, con seguimiento posterior hasta el 30 de junio de 2023.
La media de edad fue de 52,26 años y la mediana de 51,5 (desviación estándar de 11,43 años y rango intercuartílico de 15). El 75% de las pacientes fueron remitidas a la consulta de unidad de mama desde atención primaria, y el 23% acudieron derivadas de la unidad de prevención del cáncer de mama. El 69,9% consultaron por un nódulo autopalpado, mientras que el 24% eran asintomáticas.
El 87% de los casos fueron carcinomas ductales infiltrantes (CDI), seguidos de los carcinomas lobulillares infiltrantes (CLI) en un 6,8% de los casos. Encontramos tumores entre 3 y 90mm, la media fue de 33,51mm y su mediana de 27mm. El 24,7% de los casos fueron T1 (hasta 20mm), el 54,1% T2 (de 20 a 50mm) y el 21,2% T3 (mayores de 50mm).
El subtipo biomolecular más frecuente en la biopsia diagnóstica fue el TN (32,2%), seguido de Luminal B (28,8%), Luminal B Her2+ (17,1%), Her2+ (12,3%) y el menos frecuente el Luminal A (9,6%). El 23,3% de los casos presentaban invasión linfovascular.
El esquema de QT neoadyuvante (QTN) más frecuente se basó en antraciclinas combinadas con taxanos (59%). En un 29,4% se asoció además a terapias diana (trastuzumab y pertuzumab).
Respecto a la respuesta radiológica tras QTN de la mama por imagen de RM: presentaron respuesta completa (RC) el 22,6%, respuesta parcial mayor (RPM) el 41,1%, respuesta parcial menor (RPm) el 30,1% y ausencia de respuesta en el 6,2%.
El 67,8% de las pacientes fueron sometidas a mastectomía, de las cuales el 22,6% con reconstrucción inmediata.
Se practicó linfadenectomía axilar (LA) directa en el 58,9% de las pacientes, por lo que la excisión del ganglio centinela (GC) se realizó únicamente en el 41,1% de los casos.
El 60,27% de las pacientes presentaban ganglios axilares afectos al inicio del tratamiento, de las cuales, el 18,18% (16 pacientes) dejaron de objetivarse como patológicos por imagen (ecografía axilar) tras la neoadyuvancia. En el 9,09% (8 pacientes) se realizó terapia axilar dirigida, obteniendo carga tumoral en el 50% de los ganglios. Se completó la linfadenectomía axilar en estas pacientes y no se objetivó ningún ganglio más afecto en el estudio histológico.
Cabe destacar que, tras la neoadyuvancia, en el análisis definitivo de la pieza (según la RCB): el 31,5% de los casos (46 pacientes) no presentaron tumor residual en el análisis definitivo de la pieza (RCB 0), el 32,9% (48) presentaron respuesta parcial (RCB 1), el 19,2% (28) tuvieron respuesta moderada (RCB 2) y el 16,4% (24) respuesta mínima o no respuesta (RCB 3).
El 85,6% de las pacientes se encontraban libres de enfermedad a fecha de corte del 30 de junio de 2023, el 1,4% presentaban recidiva local en ese punto de corte, el 2,7% recidiva sistémica y el 2,1% padecían otro tipo de tumor. En cuanto a la mortalidad: fallecieron por cáncer de mama el 6,2% de las pacientes y por otras causas el 0,7%. En el 1,4% de los casos se perdió el seguimiento.
Factores asociados a la ausencia de tumor residualAnálisis univarianteEn la tabla 1 se resumen los resultados de las variables analizadas en el estudio univariante (Chi-cuadrado y odds ratioNA). Valoramos la significación asintótica (bilateral) con el Chi-cuadrado de Pearson y la significación exacta (bilateral) con el estadístico exacto de Fisher.
Análisis univariante de los factores asociados a la ausencia o a la presencia de tumor residual
| Tumor residual | Ausencia: número de pacientes (%) | Presencia: número de pacientes (%) | Valor de p | ORNA (IC 95%) |
|---|---|---|---|---|
| Tumor palpable | 34 (23,29) | 82 (56,16) | 0,261 | 0,699-3,697 |
| Tamaño tumoral (T1 vs. T2-T3) | 0,002 | 1,567-7,535 | ||
| T1c | 18 (12,33) | 15 (10,27) | ||
| T2 | 23 (15,75) | 56 (38,36) | ||
| T3 | 4 (2.74) | 27 (18,49) | ||
| Histología | 0,186 | 1,044-1,200 | ||
| CDI | 46 (31,51) | 81 (55,47) | ||
| CLI | 0 | 10 (6.85) | ||
| Grado (I-II vs. III) | 0,836 | 0.339-2,088 | ||
| Grado I | 2 (1,37) | 13 (8,90) | ||
| Grado II | 13 (8,90) | 39 (26,71) | ||
| Grado III | 14 (9,59) | 48 (32,88) | ||
| ILV | 2 (1.37) | 32 (21.92) | <0,001 | 2,361-45,390 |
| Ki-67 | 0,063 | 0,110-1,058 | ||
| Ki-67<20% | 4 (9,09) | 22 (15,07) | ||
| Ki-67≥20% | 41 (28,08) | 77 (52,74) | ||
| Triple negativo | 18 (12,33) | 29 (19,86) | 0,224 | 0,305-1,322 |
| Her2+ | 11 (7,53) | 7 (4,79) | 0,004 | 0,086-0,667 |
| Luminal B | 8 (5,48) | 34 (23,29) | 0,039 | 1,028-5,826 |
| Luminal B Her2+ | 8 (5,48) | 17 (11,64) | 0,954 | 0,386-2,451 |
| Luminal A | 1 (0,68) | 12 (8,22) | 0,062 | 0,782-49,262 |
| GC afectos | 0,031 | 1,006-72,361 | ||
| Sí GC afectos | 1 (0,68) | 8 (5,48) | ||
| No G afectos en LA | 31 (21,23) | 37 (25,34) | ||
| RC en RM | <0,001 | 0,016-0,124 | ||
| Sí RC en RM | 27 (18,49) | 5 (3,42) | ||
| No RC en RM | 19 (12,98) | 95 (65,07) | ||
| Recidiva | 0,392 | |||
| Sí recidiva | 3 (2,05) | 13 (8,90) | ||
| No recidiva | 43 (29,45) | 87 (59,58) | ||
| Exitus | 0,171 | |||
| Sí exitus | 1 (0,68) | 9 (6,16) | ||
| No exitus | 45 (30,82) | 91 (62,33) |
CDI: carcinoma ductal infiltrante; CLI: carcinoma lobulillar infiltrante; G: ganglios; GC: ganglio/s centinela; IC: intervalo de confianza; ILV: invasión linfovascular; ORNA: odds ratio no ajustada; RC: respuesta completa; RM: resonancia magnética.
En la tabla 2 se resumen los resultados de las variables analizadas en el estudio multivariante (tabla 3).
Análisis multivariante de factores asociados a ausencia o presencia de tumor residual
| Multivariante | Sig. | OR | IC 95% | |
|---|---|---|---|---|
| Inferior | Superior | |||
| Tamaño tumoral (T1 vs T2-T3) | 0,581 | 1,356 | 0,460 | 3,993 |
| Grado (I-II vs. III) | 0,622 | 0,736 | 0,217 | 2,496 |
| ILV | 0,684 | 1,51 | 0,208 | 10,983 |
| GC afectos | 0,302 | 0,26 | 0,02 | 3,365 |
| Ganglios positivos en LA | 0,871 | 0,809 | 0,062 | 10,537 |
| Ki-67 | 0,684 | 1,385 | 0,288 | 6,653 |
| Luminal B | 0,769 | 1,285 | 0,24 | 6,881 |
| Her2+ | 0,597 | 1,507 | 0,329 | 6,898 |
GC: ganglio/s centinela; IC: intervalo de confianza; ILV: invasión linfovascular; LA: linfadenectomía axilar; OR: odds ratio; Sig: significación.
Análisis multivariante reducido de factores asociados a ausencia o presencia de tumor residual
| Multivariante | Sig. | OR | IC 95% | |
|---|---|---|---|---|
| Inferior | Superior | |||
| Tamaño tumoral | 0,284 | 1,738 | 0,633 | 4,775 |
| Grado | 0,631 | 0,800 | 0,322 | 1,987 |
| Invasión linfovascular | 0,021 | 0,167 | 0,037 | 0,760 |
| Ki-67 | 0,457 | 0,624 | 0,180 | 2,164 |
IC: intervalo de confianza; OR: odds ratio; Sig: significación.
Dado que no todas las pacientes tienen realizado GC, ganglios positivos en la LA, subtipo Luminal B o Her2+, con la finalidad de aumentar el tamaño muestral a analizar en la regresión logística binaria, realizamos el mismo análisis retirando del mismo estas variables y obtenemos como única variable estadísticamente significativa la invasión linfovascular (p=0,021; IC 95%: 0,037-0,760). El resto de variables no resultan estadísticamente significativas en el análisis multivariante. Por tanto, el hecho de presentar ILV conlleva un mayor riesgo para no presentar ausencia de tumor residual en el estudio de la pieza quirúrgica. La ILV predice significativamente la presencia de metástasis en los ganglios linfáticos, y es un factor de riesgo de recurrencia local y metástasis a distancia, así como un factor de mal pronóstico para la supervivencia8.
DiscusiónEl cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes en las mujeres en todo el mundo. La terapia sistémica primaria previa a la cirugía, se ha convertido en una opción de tratamiento crecientemente popular en las pacientes con cáncer de mama localmente avanzado y en aquellos con tumores clínicamente menos avanzados, pero con un alto riesgo de recurrencia. Este enfoque tiene como objetivo reducir el tamaño tumoral antes de la cirugía, mejorar los resultados quirúrgicos y, en última instancia, incrementar la tasa de supervivencia. Sin embargo, no todas las pacientes responden de manera similar al tratamiento neoadyuvante, lo que resalta la necesidad de herramientas de predicción más precisas que permitan identificar a aquellas pacientes que se beneficiarán más de este tratamiento.
La evaluación de la respuesta tumoral a la TSP en el cáncer de mama es esencial para determinar la efectividad del tratamiento y guiar decisiones terapéuticas posteriores. Se han propuesto diversas técnicas de evaluación, como la RM, la evaluación clínica y la AP. Estas herramientas proporcionan información complementaria sobre los cambios estructurales y celulares que ocurren en el tumor durante el tratamiento. En particular, la RM se ha mostrado como una herramienta útil para identificar cambios en las características del tumor, como la reducción de su tamaño y variaciones en su densidad, lo que facilita la evaluación de la efectividad terapéutica. Además, la evaluación de biomarcadores específicos puede ayudar a predecir la respuesta a la TSP. Se han realizado múltiples estudios para evaluar la correlación entre la respuesta tumoral en el cáncer de mama entre la RM y la AP, pero todavía no existe evidencia suficiente para evitar la cirugía en los casos de respuesta radiológica completa (salvo en el contexto de ensayos clínicos).
En el presente estudio, observamos que el 22,6% de las pacientes presentaron una respuesta completa en la RM, y esta correlación fue altamente significativa con los resultados histológicos posteriores, con una tasa de concordancia del 84,4%. Los estudios de Kriege et al.9, Cho et al.10 y Lo Gullo et al.11, entre otros, también encontraron una correlación significativa entre la respuesta tumoral en la RM y la respuesta por AP en las pacientes con cáncer de mama tratados con TSP. Este hallazgo destaca el potencial de la RM para identificar la remisión tumoral, sugiriendo que podría ser útil para tomar decisiones terapéuticas más informadas y dinámicas, dado que es una técnica no invasiva que puede repetirse durante el tratamiento. Esta capacidad de realizar un seguimiento continuo de la respuesta tumoral permite ajustar el tratamiento de manera más personalizada.
Sin embargo, la RM presenta limitaciones importantes. Una de las principales es su incapacidad para diferenciar con precisión entre necrosis tumoral e inflamación, lo que puede llevar a una sobreestimación de la respuesta al tratamiento. Este inconveniente subraya la necesidad de complementar la RM con otras técnicas, como la AP, para obtener una evaluación precisa y completa de la respuesta tumoral. Además, la RM no puede identificar la presencia de pequeñas áreas de microinvasión, lo cual puede ser crucial en algunos casos, donde la imagen radiológica sugiere una reducción del tamaño tumoral, pero persisten focos microscópicos de enfermedad que solo pueden ser identificados mediante un análisis histopatológico detallado. En nuestro estudio encontramos un porcentaje de respuesta completa por imagen de RM del 22,6%, de los cuales, en el 84,4% de los casos, el diagnóstico se confirmó en el estudio histológico posterior. Encontramos una respuesta parcial mayor por RM del 41,1%, respuesta parcial menor del 30,1% y ausencia de respuesta en el 6,2%.
En el análisis de los factores que afectan la respuesta tumoral al tratamiento neoadyuvante, encontramos que el tamaño tumoral, la ILV, los subtipos biomoleculares, como HER2+ y Luminal B, y la afectación ganglionar, como variables estadísticamente significativas. Entre ellos, la ILV destacó por su asociación con un mayor riesgo de metástasis y recurrencia, siendo identificada como una variable significativa en el análisis multivariante. Las pacientes con cáncer de mama HER2+ demostraron la tasa más alta de respuesta patológica completa (pCR), seguidos por los tumores TN y los Luminal B. Estos resultados concuerdan con otros estudios previos que muestran variabilidad en la pCR según el subtipo biomolecular, lo que subraya la importancia de personalizar los tratamientos de acuerdo con las características moleculares de cada tumor12.
En el análisis univariante, se observó que tanto el tamaño del tumor, como la ILV y los subtipos HER2+ y Luminal B, influyen de manera significativa en la respuesta al tratamiento.
La pCR fue alcanzada por el 61,1% de las pacientes con tumores HER2+, el 38,3% en los TN, y el 32% en los Luminal B HER2+. Por otro lado, en los subtipos Luminal B puro, la pCR fue del 19%, y en los Luminal A solo del 7,7%. Estos hallazgos son consistentes con estudios previos, como el de Untch et al.13, que reportaron una pCR del 39,3% en las pacientes con cáncer de mama HER2-positivo tratadas con trastuzumab, y el metaanálisis de Houssami et al.14, que encontraron tasas de pCR del 6,7% en Luminal A, 13,2% en Luminal B, 18,7% en Luminal B HER2+, 38,9% en HER2+ y 31,1% en TN. En el estudio de Haque et al. que incluye 14.000 mujeres, la más alta tasa de pCR se observó también en los subtipos enriquecidos con HER2, seguida de TN y Luminal B15.
El tamaño tumoral resultó ser una variable significativa en nuestro análisis univariante, con un valor de p de 0,002 (IC 95%: 1,567-7,535), lo que está en línea con otros estudios que sugieren que los quimioterápicos tienen mayor dificultad para penetrar en tumores de mayor tamaño debido a su estructura central, lo que reduce la eficacia del tratamiento16.
Por otro lado, la afectación de los ganglios axilares se asoció con una menor tasa de pCR en las pacientes con GC afectado (p=0,031; IC 95%: 1,006-72,361) y/o ganglios positivos en la linfadenectomía axilar (p=0,001; IC 95%: 1,682-7,362), lo que ha sido reportado también en otros estudios17,18.
El Ki-67 en nuestro estudio no ha resultado ser un factor predictor de respuesta a QT neoadyuvante. Algunos estudios correlacionan el mantenimiento de Ki-67 elevado tras la neoadyuvancia como un marcador de mal pronóstico en cuanto a supervivencia19.
En el análisis multivariante, la ILV fue la única variable estadísticamente significativa (p=0,021; IC 95%: 0,037-0,760), lo que refuerza la idea de que la ILV es un predictor importante de la presencia de metástasis en los ganglios linfáticos y un factor de riesgo de recurrencia local y metástasis a distancia20.
En el consenso de los expertos en el 17.° Congreso Internacional de Cáncer de Mama de St. Gallen (SG-BCC2021) todavía ningún experto optó por omitir cirugías en el caso de respuesta clínica (cCR) o radiológica completa (rCR), y solo el 14% de los expertos optaron por omitir cirugías cuando la pCR se demostró mediante biopsia central21.
A pesar de los avances en las terapias sistémicas, las tasas de pCR han mejorado, particularmente en los subtipos HER2+ y triple negativo. Sin embargo, la cirugía sigue siendo una parte fundamental del tratamiento, incluso en casos con una respuesta radiológica completa. Actualmente, se están desarrollando herramientas predictivas más precisas, como los nomogramas que integran factores clínicos y radiológicos22, aunque aún no tienen la suficiente precisión como para excluir con certeza la necesidad de cirugía. La RM, aunque útil, sigue careciendo de la sensibilidad y especificidad necesarias para descartar la cirugía en todos los casos. En este sentido, se están realizando estudios para correlacionar la respuesta completa detectada por RM con la confirmación mediante biopsia con aguja gruesa, pero este sigue siendo un tema de debate22.
En resumen, aunque los avances en las terapias sistémicas y el uso de herramientas como la RM están mejorando la predicción de la respuesta tumoral en el cáncer de mama, las tasas de pCR continúan variando dependiendo del subtipo molecular del tumor. A medida que se perfeccionen las herramientas predictivas y los protocolos de tratamiento, es posible que en el futuro se pueda evitar la cirugía en las pacientes con respuesta clínica o radiológica completa, siempre que se logren mayores niveles de certeza en la predicción de la respuesta tumoral.
Conclusiones- 1.
El análisis de los factores que influyen en la respuesta al tratamiento neoadyuvante indicó que los tumores Her2+ Luminal B mostraron una mayor probabilidad de pCR. Esto refuerza la importancia de evaluar los subtipos biomoleculares para anticipar la eficacia del tratamiento y orientar las decisiones terapéuticas.
- 2.
En el análisis univariante, se identificaron varios factores relacionados con la ausencia de tumor residual. El tamaño tumoral menor de 2cm y la presencia de ILV fueron particularmente relevantes, con esta última mostrando una asociación fuerte con una menor probabilidad de alcanzar una respuesta completa al tratamiento. Además, el subtipo Luminal B y la afectación de GC también se vincularon con la presencia de tumor residual, lo que sugiere que estos factores deben ser considerados en la evaluación de la respuesta al tratamiento.
- 3.
En el análisis multivariante, la ILV fue el único factor que permaneció estadísticamente significativo en relación con la ausencia de tumor residual. Este hallazgo refuerza el papel de la ILV como un factor predictivo clave, sugiriendo que su presencia aumenta el riesgo de no lograr una respuesta completa al tratamiento y podría ser indicativa de un mayor riesgo de recurrencia local y metástasis.
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.







