La planificación anticipada de cuidados (PAC) es un proceso deliberativo que ayuda a los pacientes a definir objetivos y preferencias sobre la atención y tratamientos futuros en momentos que tengan limitada su capacidad de decisión. Este estudio tiene como objetivo analizar los modelos de PAC en residencias. Hemos examinado los trabajos publicados en Cochrane, PubMed y Embase. Se incluyeron un total de 26 artículos, con un sumatorio de personas mayores que asciende hasta 44.131. Se identificaron los tipos de intervención (entrevistas, videos, talleres, documentación, etc.) y sus resultados derivados de la aplicación. En conclusión, ninguno de los trabajos implementa un modelo de intervención estandarizado. Las intervenciones incluyen la toma de decisiones sobre traslados, órdenes de reanimación y la adecuación de esfuerzo terapéutico (antibioterapia [ATB], nutrición, sueroterapia, etc). Otros resultados incluyen las barreras de implementación de tiempo y formación.
Advance care planning is a deliberative process that aims to help patients define goals and preferences for future care and treatment at a times when they have limited decision-making capacity. This study aims to analyze models of advance care planning in elderly individuals living in nursing homes. We reviewed papers published in Cochrane, PubMed and Embase. A total of 26 studies were selected, including a total of 44,131 people over 65 years of age. We analyzed the types of intervention (interviews, videos, workshops, documentation, etc.) and their results derived from the application. We conclude that no study implements a standardized intervention model. These interventions include decision-making (transfers to hospital, resucitation orders) and the adequacy of therapeutic effort (antibiotherapy, nutrition, serotherapy, etc.). Other outcomes are implementation barriers (time and training).
La sociedad europea actual se enfrenta a un creciente desafío sanitario, económico y social debido al aumento de personas con enfermedades crónicas. Este grupo etario experimenta un elevado número de hospitalizaciones y riesgos asociados a procesos clínicos crónicos1.
En la década de 1960, los legisladores reconocieron la necesidad de crear leyes y documentos que garantizaran el respeto a la autonomía y la expresión de decisiones relacionadas con el tipo de tratamiento y cuidados deseados en diversos contextos clínicos2. Surgieron términos como «limitación del esfuerzo terapéutico», «muerte digna» y «testamento vital». Posteriormente, entraron en escena los «documentos de voluntades anticipadas», aunque inicialmente se encontraban fuera del ámbito clínico3.
El estudio SUPPORT2 ofreció una incuestionable evidencia con respecto a la escasa atención que los clínicos prestan a los deseos y a la trayectoria biográfica de los pacientes con enfermedades avanzadas. Esto llevó a irrupción de la planificación anticipada de cuidados (PAC) como un instrumento clínico en nuestros días3.
La PAC es un proceso deliberativo en el cual una persona expresa sus valores, preferencias y deseos4. La persona, en colaboración con su entorno afectivo y su equipo asistencial, formula y planifica cómo desea recibir la atención sanitaria en situaciones clínicas graves o al final de la vida, que se prevé probable en un plazo de tiempo determinado4. Este concepto también se conoce con los sinónimos: «planificación anticipada de la atención», «planificación de decisiones anticipadas» y «planificación compartida de la atención»4,5.
En 2017, la European Association for Palliative Care (EAPC) definió la PAC como una herramienta que puede utilizarse en diversas poblaciones, enfermedades y culturas. Aborda aspectos físicos, psicológicos, sociales y espirituales, permite identificar un representante y es revisable periódicamente6,7.
La evidencia científica reciente ha demostrado que la PAC aumenta la realización de voluntades anticipadas, promueve la discusión sobre la atención sanitaria, mejora la calidad de la comunicación, reduce las hospitalizaciones no deseadas y aumenta el uso de atención paliativa8,9.
En los últimos años, numerosos grupos científicos han diseñado modelos de realización de PAC desde un planteamiento general (orientado a amplias poblaciones) o desde abordajes más específicos para distintas enfermedades o colectivos, especialmente en fases más avanzadas10. También se han publicado resultados de la aplicación de la PAC en diferentes contextos clínicos.
A pesar de que un número importante de personas mayores vive en entornos residenciales, y teniendo en cuenta la elevada prevalencia de residentes que tienen enfermedades avanzadas con pronóstico vital limitado11, sorprende la escasez de estudios sobre PAC centrados en esta población8,9. Cada vez es mayor el número de personas que muere en el entorno residencial en España (hasta 15% de las muertes registradas según algunos estudios), y parece obvia la necesidad de trabajos que aporten mejoras en el proceso de morir dentro de estos centros.
En esa línea de mejora del conocimiento, este trabajo tiene como objetivo revisar el estado de la literatura científica publicada sobre la implementación de la PAC en residencias de mayores, con la descripción de sus principales características, resultados y posibles barreras. Esta revisión se propone responder a la siguiente pregunta de investigación: «¿cuáles son las características y modelos de PAC para adultos mayores que viven en residencias? y ¿qué resultados se obtienen?».
Material y métodoSe realizó una revisión narrativa. Un estudio diseñado para identificar el alcance y la amplitud del tema, siguiendo un proceso metodológico de búsqueda cuidadosa de la literatura relevante en múltiples bases de datos.
Criterios de inclusión y exclusiónLos documentos seleccionados deben cumplir los siguientes criterios:
- -
Población: los estudios deben incluir a personas institucionalizadas en residencias de mayores.
- -
Intervención: debe haberse llevado a cabo una intervención de PAC.
- -
Contexto: la intervención debe haberse realizado en un entorno residencial, excluyendo las intervenciones de PAC en hospitales y domicilios particulares.
- -
Diseño del estudio: se incluyen estudios experimentales y estudios observacionales analíticos.
- -
Idioma: se consideraron trabajos escritos en inglés o español.
La búsqueda de literatura se llevó a cabo en las bases de datos PubMed, Embase y Cochrane en el mes de marzo de 2023.
Los términos utilizados en la búsqueda incluyeron:
- -
elderly o aged
- -
residential homes o nursing homes
- -
advance care planning o living wills
Estos términos se utilizaron para identificar estudios relevantes relacionados con la PAC en personas de edad avanzada que viven en residencias.
En la tabla 1 se encuentra la estrategia completa de búsqueda en las tres bases de datos.
Estrategia de búsqueda
| Fuente | Registros | Estrategia de búsqueda |
|---|---|---|
| PubMed | 33 | (aged [MeSH Terms] o aged [tiab] o elderly [términos MeSH] o elderly [tiab]) y (residential homes [tiab] o institutionalisation [tiab] o institutionalised [tiab] o institutionalization [términos MeSH] o institutionalization [tiab] o nursing homes [términos MeSH] o nursing homes[tiab] o nursing home [tiab]) y (advance care planning [términos MeSH] o advance care planning [tiab] o advanced care planning [tiab]) o (living wills [términos MeSH] o living wills [tiab] o living will [tiab]) |
| Embase | 22 | #5 #4 y ([controlled clinical trial]/lim o [randomized controlled trial]/lim)#4 #1 y #2 y #3#3 aged/exp o aged o elderly/exp o elderly#2 residential home/exp o residential home o institutionalization o nursing home/exp o nursing home#1 advanced care planning/exp o advanced care planning o living will/exp o living will |
| Cochrane | 53 | #1 (elderly): ti, ab, kw (se buscaron variaciones de palabras)#2 descriptor MeSH: [aged] explode all trees#3 #1 o #2#4 (residential homes o institutionalisation o institutionalised o institutionalization o nursing homes o nursing home): ti, ab, kw (se buscaron variaciones de palabras)#5 descriptor MeSH: (nursing homes) explode all trees#6 descriptor MeSH: (institutionalization) explode all trees#7 #4 o #5 o #6#8 #7 y #3#9 (advance care planning o advanced care planning o living wills o living will): ti, ab, kw (se buscaron variaciones de palabras)#10 descriptor MeSH: (advance care planning) explode all trees#11 descriptor MeSH: (living wills) explode all trees#12 #9 o #10 o #11#13 #12 y #8 |
| Registros únicos, una vez eliminados los duplicados | 62 |
Elaboración propia.
Inicialmente, se identificaron 108 artículos en las bases de datos utilizadas. Posteriormente, se excluyeron los estudios con citación duplicada, lo que resultó en la eliminación de 46 artículos. A partir de los títulos, resúmenes y palabras clave, se seleccionaron 62 artículos para su revisión más detallada (fig. 1).
No se incluyeron estudios en otros idiomas que no fueran los especificados en los criterios de selección (dos artículos) ni aquellos que no se centraban en la PAC en el contexto de residencias de mayores (24). Además, se excluyeron estudios que carecían de resultados o que no proporcionaban acceso a información relevante para responder a la pregunta de investigación planteada (10 artículos).
La selección de estudios se llevó a cabo en varias fases y fue realizada por pares, con la colaboración de dos investigadores (M. Forcano-García y R. Altisent-Trota). Los investigadores realizaron la selección de artículos teniendo en cuenta el título, el resumen y los criterios de elegibilidad. Finalmente, después de revisar minuciosamente los estudios seleccionados, los investigadores llegaron a un consenso sobre la inclusión final de 26 artículos. En los casos en los que surgieron discrepancias, se resolvieron a través de la intervención de un tercer investigador (J. Rocafort-Gil).
Análisis de datosEl proceso de extracción de datos implicó recopilar información sobre el tipo de estudio, la ubicación geográfica y los resultados principales. Los datos extraídos se organizaron y sintetizaron de forma descriptiva.
Se utilizó un enfoque narrativo para resumir y presentar los hallazgos de manera clara y coherente. No era objetivo del estudio la realización de un metaanálisis ni el uso de métodos analíticos.
ResultadosEsta revisión incluyó un total de 26 estudios después de aplicar los criterios de inclusión y exclusión (tabla 2). La muestra resultó ser heterogénea en cuanto a los tipos de intervención, los resultados medidos y las características de las residencias de mayores.
Datos seleccionados de los estudios
| Autor | País | Diseño | N | Intervención | Resultado principal |
|---|---|---|---|---|---|
| Mitchell12 | EE. UU. | Ensayo clínico | 30.016 | Video | Toma de decisiones y AET |
| Cohen13 | EE. UU. | Ensayo clínico | 328 | Video/entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Aasmul14 | Noruega | Ensayo clínico | 297 | Entrevista | Barreras de implementación |
| Husebø15 | Noruega | Ensayo clínico | 723 | Entrevista | Toma de decisiones, AET y calidad vida |
| Morrison16 | EE. UU. | Ensayo clínico | 139 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Hanson17 | EE. UU. | Ensayo clínico | 302 | Video/entrevista | Toma de decisiones, AET y calidad vida |
| Brazil18 | Reino Unido | Ensayo clínico | 695 | Entrevista | Comunicación y mejora documentación |
| Sæveraid19 | Noruega | Ensayo clínico | 120 | Entrevista | Comunicación y mejora documentación |
| Schmitten20 | Alemania | Ensayo clínico | 575 | Entrevista | Comunicación y mejora documentación |
| Fischer21 | EE. UU. | Ensayo clínico | 118 | Entrevista | Comunicación y mejora documentación |
| Gilissen22 | Bélgica | Ensayo clínico | 658 | Formación | Comunicación y mejora documentación |
| Hendriks23 | Holanda | Observacional | 372 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Klemmt24 | Alemania | Observacional | 32 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| O’Brien25 | Reino Unido | Observacional | 31 | Entrevista | Barreras de implementación |
| Garden26 | EE. UU. | Observacional | 107 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Loomer27 | EE. UU. | Observacional | 119 | Video | Toma de decisiones y AET |
| Ampe28 | Bélgica | Observacional | 18 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Sarabia29 | España | Observacional | 84 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Fan30 | Taiwán | Observacional | 28 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Reinhardt31 | EE. UU. | Observacional | 110 | Entrevista | Comunicación y mejora documentación |
| Molloy32 | Canadá | Ensayo clínico | 1.292 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Bavelaar33 | EE. UU. | Ensayo clínico | 429 | Entrevista | Toma de decisiones y AET |
| Garland34 | Canadá | Ensayo clínico | 713 | Entrevista | Toma decisiones y barrera implementación. |
| Mitchell35 | EE. UU. | Ensayo clínico | 402 | Video | Toma de decisiones y AET |
| Deng36 | EE. UU. | Ensayo clínico | 306 | Video | Toma de decisiones y AET |
| McCreedy37 | EE. UU. | Ensayo clínico | 6.117 | Video | Toma de decisiones y AET |
AET: adecuación del esfuerzo terapéutico.
Elaboración propia.
Se analizaron 17 ensayos clínicos12,32–37 y nueve estudios observacionales23–31, que se llevaron a cabo en diversos países, incluyendo EE. UU. (12 estudios)12,13,16,17,21,26,27,31,33,35–37, Noruega (tres)14,15,19, Reino Unido18,25, Alemania20,24, Bélgica22,28 y Canadá32,34 (dos), y en Holanda23, España29 y Taiwán30 (uno).
Con relación al tamaño muestral, el estudio con el mayor número de participantes incluyó a 30.016 residentes12. La media de participantes en los estudios fue de 129,5. La recopilación de datos sobre el sexo no siempre estuvo disponible en los estudios incluidos. La edad media de los participantes fue de 84,23 años.
Formato de la intervenciónLa intervención se realizó mediante entrevista clínica en 19 de los estudios14,18–34, grabación de video en cinco estudios12,27,35–37 y utilizando ambas formas en otros dos13,17.
Es importante destacar que ningún estudio implementó un modelo estandarizado de PAC, ya que en todos los casos se trataba de modelos propios diseñados por los autores con fines de investigación. Estos modelos se pueden agrupar en función de los medios empleados:
- 1)
Soporte audiovisual: estos estudios tenían como objetivo facilitar el entendimiento de diferentes formas de cuidados a través de explicaciones con material audiovisual, lo que ayudaba a los participantes a expresar sus preferencias en cuanto a órdenes de reanimación, traslados hospitalarios, formas de alimentación, antibioterapia (ATB), entre otros. En general, se mostraban viñetas de traslados hospitalarios, tratamientos parenterales, sondajes, procedimientos invasivos y se proporcionaban definiciones de conceptos como cuidados paliativos y adecuación de esfuerzo terapéutico, etc.12,13,17,27,35–37.
- 2)
Entrevistas: las entrevistas se realizaban en los primeros meses de ingreso en la residencia, dependiendo del autor se iniciaban a los primeros días de la llegada del residente o una vez integrado en la residencia pasadas unas semanas, y se reevaluaban trimestral o semestralmente y/o tras cualquier cambio clínico. Durante estas entrevistas, se recopilaban decisiones sobre el deseo de ser reanimado, trasladado a un centro hospitalario, tipos de tratamientos parenterales, etc. Además, se reflexionaba sobre los valores y creencias de los residentes, así como las opciones de atención al final de la vida13,28–34.
En relación con la orden de no reanimar (ONR), el estudio de Cohen et al.13 observó que esta fue la directiva más prevalente (89,3%) en comparación con la alimentación por sonda y la hospitalización. Hendriks et al.23 informaron que la ONR constituía 73% del total de decisiones y esta proporción aumentaba tras un ingreso hospitalario o en situaciones de final de vida. Por otro lado, McCreedy et al.37 encontraron que la PAC aumentaba la documentación de ONR en comparación con la atención habitual, aunque no se evidenciaba una influencia significativa en las hospitalizaciones.
Garden et al.26 investigaron las preferencias de lugar de fallecimiento y encontraron que solo 4% prefería morir en un hospital. Además, observaron una disminución de ingresos hospitalarios entre los pacientes que habían completado la PAC, con una reducción de 55% en comparación con aquellos que no habían participado en el proceso. La proporción de pacientes con órdenes para evitar traslados hospitalarios desde la residencia aumentó de 28 a 76% en la etapa final de vida26. Hanson et al.17 también observaron diferencias significativas entre los grupos de intervención y control ya que, en el grupo de intervención de PAC, los residentes tenían la mitad de las probabilidades de experimentar traslados al hospital. Sin embargo, en los estudios de Mitchell et al.12,35, no se encontraron reducciones significativas en los traslados hospitalarios entre los grupos de residentes que realizaron PAC y los que no lo hicieron.
Adecuación del esfuerzo terapéutico: uso de antibioterapia, nutrición, sueroterapia, etc.En el estudio de Morrison et al.16, los residentes en el grupo de intervención tenían una mayor probabilidad de expresar sus preferencias sobre la reanimación cardiopulmonar (RCP) (40 vs. 20%), nutrición e hidratación artificial (47 vs. 9%), antibióticos intravenosos (44 vs. 9%) y hospitalización (49 vs. 16%) en comparación con el grupo de control. Brazil et al.18, también encontraron diferencias significativas entre los grupos de intervención (PAC) y control (sin PAC). El grupo de intervención tenía una mayor proporción de residentes que expresaban deseos de priorizar el confort, evitar el dolor, suspender medicación no esencial, elegir fallecer en la residencia, evitar hospitalizaciones innecesarias y evitar medidas para prolongar la vida. No obstante, al igual que con las ONR y los traslados hospitalarios, Mitchell et al.12, observaron que no había diferencias significativas en la proporción que experimentó algún tratamiento gravoso entre los grupos de intervención y control.
En la cohorte de intervención del estudio de Cohen et al.13, la ONR (89,3%) fue la decisión tomada más frecuente; sin embargo, las órdenes de renunciar al uso de antibióticos intravenosos (8,2%) y el uso de antibióticos en todas sus formas (4%) fueron las decisiones menos frecuentes entre las diferentes directrices de planificación. En el estudio de Husebø et al.15, en total, 68% de los residentes recibía antidepresivos y 14% antipsicóticos. Tras la intervención, en la cual también se revisaron las indicaciones farmacológicas por diagnóstico, observaron una reducción del uso de antidepresivos en el grupo de intervención en comparación con el control (26 vs. 10%, p<0,001). Sin embargo, la prescripción de antipsicóticos no se redujo significativamente debido a una prevalencia de prescripción relativamente baja. Se midieron las consecuencias de la revisión farmacológica y entre estas no hubo empeoramiento afectivo ni en la función.
Calidad de vidaÚnicamente el estudio de Husebø et al.15 aborda y mide los efectos sobre la calidad de vida de forma específica. Ellos refieren que la intervención de planificación mejoraba la calidad de vida medida por los cuestionarios European Quality - Visual Analogy Scale (EQ-VAS) (8,6; p<0,003) y Quality of life in dementia (QUALIDEM) (2,1; p<0,012) desde el cuarto mes. Entre los subdominios de QUALIDEM se observaron mejores puntuaciones en el dominio «cuidado personal» que aborda la percepción del individuo sobre la calidad de los cuidados que recibe (0,4; p<0,016); el dominio «bienestar emocional» que evalúa la percepción de bienestar general y la satisfacción con la vida (0,6 p<0,035); y el dominio «participación», que se refiere a la capacidad del individuo para participar en actividades sociales y su grado de interacción con el entorno (0,5; p<0,010).
Barreras de implementaciónEl tiempo se identificó como la principal barrera en los estudios de Aasmul et al.14, Garland et al.34 y O’Brien et al.25. Estos estudios destacaron que, a menudo, el personal no disponía del tiempo que los gerentes habían prometido inicialmente, o subestimaba la cantidad de trabajo. In der Schmitten et al.20 registraron la mediana del número de conversaciones, con un valor de 2,5 (rango de 2 a 5), y la mediana del tiempo total de dedicación medida en minutos con un valor de 100 (rango de 60 a 240).
El estudio de Fan et al.30 resalta que la incertidumbre y la falta de información por parte de los familiares representan barreras significativas. Este estudio de metodología cualitativa recoge la siguiente frase resumida: «la muerte plantea incertidumbre ya que nadie sabe el momento de la muerte y pueden ocurrir eventos impredecibles». Los participantes expresaron preocupación por el papel de sus familiares en la toma de decisiones, mostrando reticencia a cargarles con «sus problemas» y que no todos los familiares se sentirían cómodos debido a tener opiniones y actitudes diferentes. Otras barreras incluyeron la falta de cultura para discutir asuntos delicados como la atención al final de la vida. Generalmente, la edad de los familiares es inferior a la de la persona implicada en PAC y tienen un mejor estado de salud14.
Comunicación y documentaciónDurante el periodo de observación, In der Schmitten et al.20 muestran que 36% de los participantes en el grupo de intervención completaron nuevos planes de tratamientos y deseos, en comparación con 4,1% del grupo control. Se observó una mejora significativa en cuanto a la documentación para la elección de tutor (94,7 vs. 50%), la creación de planes de emergencia (98 vs. 44,4%) y la ONR claramente definida (95,9 vs. 38,9%).
Otros estudios, como los de Morrison et al.16 y Hanson et al.17, demostraron que la intervención PAC mejoraba significativamente la documentación y registro de los deseos de los pacientes, y dio como resultado un mayor compromiso entre los deseos declarados y los planes de tratamientos recibidos al final de la vida. Además, Aasmul et al.14 declararon que la PAC ayudaba al personal a mantener a las familias actualizadas sobre la situación clínica, lo que mejoró sustancialmente el contacto.
FormaciónEn el estudio de Garden et al.26, se proporcionó formación en pequeños grupos a 250 trabajadores, sobre la demencia en estado avanzado y sus complicaciones, lo que resultó en mejoras significativas en el reconocimiento (64%), la prevención (67%) y el tratamiento (60%) del delirio. Se impartió formación sobre alimentación, hidratación y disfagia. Los participantes contaban con asesoría permanente de un médico consultor. Al final del estudio se observaron mejoras en el conocimiento general sobre enfermedades avanzadas y demencia, deshidratación, inmovilización y discapacidad, así como en el reconocimiento y manejo de la disfagia.
DiscusiónEs una realidad que la población está envejeciendo y continuará haciéndolo con rapidez en los próximos años38,39. Se ha escrito y estudiado ampliamente este escenario desde el punto de vista sanitario, social y económico.
Conforme avanza el tiempo, los médicos y trabajadores sociales perciben cada vez más la siguiente certeza: a pesar de la considerable proporción de personas mayores que preferirían vivir y recibir cuidados en casa el mayor tiempo posible, las circunstancias a veces les obligan a trasladarse a una residencia de ancianos40–42. Este hecho subraya la necesidad de mejorar las condiciones de atención y salud, así como de crear y validar herramientas que protejan el principio de autonomía en las residencias de mayores41.
En apariencia, la producción científica ofrece respuestas esta necesidad en el aspecto cuantitativo y cualitativo, pero sin mostrar modelos estandarizados ni exclusivamente adaptados a una población especial, como son las personas institucionalizadas en residencias de mayores. Además, queda por definir cuáles son los momentos más idóneos para realizar esta intervención de PAC que, según varios estudios5,6,8, se realizaban al ingreso, cuando aparecen complicaciones, traslados hospitalarios, en situación final de vida o de forma programada cada cierto número de meses. Parece prudente, a la vista de los efectos de las hospitalizaciones en mayores, retomar esta intervención tras cada proceso agudo o complicación con hospitalización, además de la programación semestral o anual9.
Se ha observado un incremento de cuidados paliativos entre la proporción de pacientes implicados en la PAC, habiendo mayor elaboración de voluntades anticipadas, mayor percepción de cuidados adaptados y control de síntomas en los grupos de intervención24,32. Entre los grupos a los que se aplicaba un modelo de PAC, fue mucho más frecuente la designación de un tutor, finalización de un documento de deseos y un plan para emergencias20,21.
Es destacable la participación de los familiares en los estudios de Cohen et al.13, Brazil et al.18, Hendriks et al.23, Ampe et al.28, Fan et al.30, Reinhardt et al.31, Bavelaar et al.33 y Mitchell et al.35, ya que son fundamentales para llevar a cabo este tipo de intervención en las personas con demencia, facilitando la interacción con la residencia. En España, la familia y las residencias son los principales defensores de la actual ley de protección a la discapacidad43, donde se debe prestar más atención al respeto de los valores de la persona discapacitada.
Tras la revisión actual, hemos observado que con una intervención de PAC en residencias es posible lograr una disminución en la administración de fármacos (a menudo ineficientes y con posibles efectos adversos) y un menor número de traslados hospitalarios, que son especialmente perjudiciales para los adultos mayores13,16,23,37.
La probable sobrecarga actual de trabajo y cuidados en las residencias de mayores, donde generalmente hay poco personal para el número de residentes, puede suponer la principal barrera de implementación. Puede ocurrir que exista falta de tiempo para realizar entrevistas clínicas extensas durante la jornada habitual. También, la falta de formación en cuidados paliativos e incluso la falta de formación conceptual y el desconocimiento de los términos25,31,33, puede originar dificultades.
Los revisores de este trabajo consideramos que la información y el debate sobre el tratamiento futuro específico y los distintos escenarios clínicos son importantes. Una comunicación deficiente al final de la vida puede causar angustia, tanto al paciente como a sus seres queridos, y repercutir negativamente en los resultados posteriores al duelo en la familia43. Por lo tanto, se debe incidir en la revisión de la ratio personal sanitario-paciente en los centros sociosanitarios y aumentar la oferta formativa en cuidados paliativos.
Hemos encontrado una ausencia de métodos estandarizados a nivel global para realizar PAC con residentes mayores institucionalizados. Esta ausencia afecta especialmente a nuestro idioma y a la cultura mediterránea, donde los modelos de comunicación son en líneas generales diferentes a los promovidos en el Norte de Europa y América. Además, se observa una falta de investigación sobre la aplicabilidad clínica de ciertos modelos propuestos por expertos. Para abordar esta situación, es crucial considerar la adaptación de estos modelos de PAC a las particularidades regionales o fomentar estudios de aplicabilidad que involucren la colaboración entre diferentes países para poder comparar y estandarizar resultados.
Nuestro estudio tiene algunas limitaciones que deben tenerse en cuenta al interpretar los resultados. Se ha podido producir un sesgo de selección incluyendo únicamente estudios observacionales analíticos y estudios experimentales. Esta elección se realizó con el propósito de tener unos criterios de inclusión intencionalmente estrechos para mantener un criterio metodológico y facilitar la capacidad de establecer relaciones claras entre las variables. Por ello, es posible que hayamos omitido estudios potencialmente relevantes como estudios cuasiexperimentales, estudios de casos, etc. De forma similar ha podido ocurrir con los estudios publicados en idiomas o en fuentes no consultadas. La extracción de datos de los artículos también requirió un juicio humano considerable, y este juicio es falible.
Estamos ante un área de investigación prioritaria que requiere invertir esfuerzos con urgencia. En los próximos años, debemos ser capaces de definir las metodologías más apropiadas para elaborar la PAC y los mejores sistemas de aprendizaje e implementación en la práctica clínica.
Conclusión- -
Se han identificado 26 estudios sobre la PAC en residencias de mayores.
- -
Los modelos actuales de intervención se basan principalmente en entrevistas clínicas, a menudo complementadas con soporte audiovisual. Estas intervenciones se centran en la AET y la toma de decisiones sobre los cuidados de los residentes.
- -
Se han identificado dos barreras significativas para la implementación de un modelo de PAC en residencias: la falta de tiempo para llevar a cabo entrevistas clínicas extensas y la necesidad de una mayor formación del personal en cuidados paliativos y conceptos relacionados.
- -
Es importante destacar que no existe un modelo estandarizado de PAC específicamente diseñado para residencias de mayores.
- -
Esta revisión resalta la necesidad de desarrollar y adaptar modelos de intervención específicos para este entorno.
Este estudio no hay recibido financiación.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.



