Objetivo: El Urology Simulation Bootcamp Course (USBC) se desarrolló para suplir la necesidad de un programa nacional estructurado de formación práctica en habilidades urológicas. En su retroalimentación sobre el curso, especialistas y residentes de urología pusieron de manifiesto la necesidad formación centrada en procedimientos, particularmente en técnicas de urología reconstructiva. En respuesta a esta necesidad, en 2015 se estableció un módulo específico de técnicas de cirugía reconstructiva dentro del USBC. Se presenta un informe descriptivo de un módulo formativo estructurado.
Métodos: El módulo se centró en cuatro procedimientos clave de cirugía reconstructiva urológica: anastomosis del intestino delgado, formación de estoma, anastomosis ureteroileal y reparación de lesiones ureterales y vesicales. La formación práctica se impartió con una elevada ratio docente-alumno, lo que permitió una tutoría individualizada. La selección de los docentes se basó en su experiencia como subespecialistas y su interés por la educación médica, lo que garantizó una docencia de alta calidad y una formación individualizada. La evaluación continua y la retroalimentación de los participantes dieron lugar a mejoras iterativas en el contenido y la impartición del curso. A partir de 2016, se recopiló de forma sistemática la retroalimentación de los participantes, lo que facilitó la revisión del curso en iteraciones posteriores.
Resultados: A lo largo de ocho años han pasado 378 alumnos por el curso, y de forma consistente se han mostrado satisfechos con el programa, particularmente con la tutoría individualizada y la calidad de los modelos de tejidos utilizados. El currículo, que ha evolucionado en base a la retroalimentación sistemática, garantizó su relevancia y sostenibilidad. Una adaptación relevante fue la reducción del tiempo dedicado a la anastomosis del intestino delgado para ampliar la formación en reimplante ureteral y reparación vesical, en consonancia con las preferencias de los participantes y la relevancia clínica.
Conclusión: Nuestro enfoque de entrenamiento basado en simulación para la enseñanza de habilidades en cirugía urológica reconstructiva ha demostrado de forma reiterada resultados altamente positivos según la valoración de los participantes a lo largo de un periodo de ocho años. La tutoría específica y las modificaciones basadas en la retroalimentación han sido fundamentales para garantizar un alto grado de satisfacción durante la evolución del curso.
Objective: The Urology Simulation Bootcamp Course (USBC) was developed to address the lack of a structured national programme for practical urological skills training. Feedback from urology colleagues and trainees highlighted the need for focused procedural teaching, particularly in reconstructive urology. In response, a dedicated reconstructive skills module was established within the USBC in 2015. A descriptive report of a structured educational module is presented.
Methods: The module concentrated on four key reconstructive procedures: small bowel anastomosis, stoma formation, uretero-ileal anastomosis, and repair of ureteric and bladder injuries. This hands-on training was delivered with a high faculty-to-trainee ratio, allowing one-to-one mentorship. Faculty recruitment was based on subspecialist expertise and enthusiasm for medical education, ensuring high-quality instruction and one-to-one training. Continuous evaluation and feedback from participants shaped iterative improvements to course content and delivery. Feedback was collated from 2016 onwards, which facilitated the revision of the course over subsequent iterations.
Results: Over eight years, 378 trainees participated in the course. Delegates consistently praised the programme, particularly the individualised mentoring and the quality of tissue models used. The evolving curriculum, informed by systematic feedback, ensured relevance and sustainability. One notable adaptation was reducing the time devoted to small bowel anastomosis in order to expand training on ureteric reimplantation and bladder repair, reflecting delegate preferences and clinical relevance.
Conclusion: Our simulation-based approach to teaching reconstructive urological skills has demonstrated extremely positive results from the delegates consistently over the eight-year period. Focused mentorship and amendments based on feedback have been vital in ensuring a high degree of satisfaction throughout the evolution of the course.






