x

¿Aún no está registrado?

Cree su cuenta. Regístrese en Elsevier y obtendrá: información relevante, máxima actualización y promociones exclusivas.

Registrarme ahora
Solicitud de permisos - Ayuda - - Regístrese - Teléfono 902 888 740
Buscar en

Indexada en:

Emerging Sources Citation Index (Thomson Reuters), Bibliomed, Biosis, Cab Health, Embase Alert, EMBASE/Excerpta Médica, Energy Science and Technology, IME, MEDES, Medline, Nuclear Science Abstracts, Scisearch, IBECS

Métricas

  • SCImago Journal Rank (SJR):0,189
  • Source Normalized Impact per Paper (SNIP):0,311
Radiologia 2016;58:366-72 - DOI: 10.1016/j.rx.2016.05.001
Original
Utilidad de la elastografía semicuantitativa para predecir la malignidad de los nódulos tiroideos
Usefulness of semiquantitative elastography in predicting malignancy in thyroid nodules
C. Franco Uliaquea,, , F.J. Pardo Berdúna, R. Laborda Herrerob, C. Pérez Lórenza
a Servicio de Radiodiagnóstico, Centro Médico de Especialidades Ramón y Cajal, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España
b Centro Universitario de la Defensa, Zaragoza, España
Recibido 04 enero 2016, Aceptado 06 mayo 2016
Resumen
Objetivo

Evaluar retrospectivamente la capacidad diagnóstica de la elastografía semicuantitativa para diferenciar entre nódulos tiroideos benignos y malignos.

Pacientes y métodos

Se analizaron 314 nódulos tiroideos de 295 pacientes consecutivos remitidos por el Servicio de Endocrinología del Centro Médico de Especialidades para estudio citológico; a todos ellos se les realizó ecografía convencional, elastografía y punción aspirativa con aguja fina. Disponemos de una elastosonografía semicuantitativa que mediante un mapa de colores refleja la elasticidad de los tejidos. Elaboramos una clasificación propia de los nódulos tiroideos basándonos en sus características de elastografía, distinguiendo tres grupos: predominantemente blandos, predominantemente rígidos y en mosaico. Se realizó un análisis estadístico mediante regresión logística para investigar la relación entre la elastografía y el cáncer de tiroides.

Resultados

Obtuvimos un resultado definitivo de malignidad después de la cirugía en 19 nódulos, de los cuales 8 presentaron un patrón en mosaico en la elastografía, 6 fueron predominantemente rígidos y 5 predominantemente blandos. En ninguno de los modelos estimados obtuvimos que el patrón de elastografía analizado estuviera significativamente relacionado con la probabilidad de malignidad del nódulo tiroideo.

Conclusión

La probabilidad de malignidad de un nódulo tiroideo, según nuestro estudio, no está relacionada con los resultados de la elastografía. Por consiguiente, la elastografía semicuantitativa, tal y como nosotros la hemos definido, no permite reducir el número de punciones aspirativas con aguja fina realizadas.

Abstract
Objective

To retrospectively review the diagnostic capacity of semiquantitative elastography in differentiating between benign and malignant thyroid nodules.

Patients and methods

We analyzed 314 thyroid nodules in 295 consecutive patients referred to the endocrinology department for cytological study, studying all by conventional ultrasonography, elastography, and fine-needle aspiration cytology (FNAC). Using a semiquantitative elastography system that portrays tissue stiffness through a color map, we designed our own classification system for thyroid nodules based on their characteristics on elastography. We classified nodules into three groups: predominantly soft, predominantly stiff, and mosaic patterned. We used logistic regression analysis to investigate the relation between elastography and thyroid cancer.

Results

We obtained a definite diagnosis of malignancy after surgery in 19 nodules, of which on elastography 8 had the mosaic pattern, 6 were predominantly stiff, and 5 were predominantly soft. We found no significant association between the pattern on elastography and the probability of malignancy in any of the models.

Conclusion

According to our study, la probability of malignancy in a thyroid nodule is not related to the findings at elastography. Therefore, semiquantitative elastography as used in this study cannot obviate FNAC.

Palabras clave
Nódulo tiroideo, Elastografía, Biopsia
Keywords
Thyroid nodule, Elastography, Biopsy
Introducción

El incremento del número de exploraciones ecográficas de cuello ha dado lugar a un importante aumento del número de nódulos tiroideos diagnosticados1,2 y consecuentemente ha provocado la necesidad de realizar numerosas punciones aspirativas con aguja fina (PAAF) para poder diferenciar entre nódulos benignos y malignos, dado que esta es la prueba de elección para este fin. Sin embargo, la PAAF es un procedimiento invasivo que no proporciona información inmediata y está sujeto a incertidumbres o errores del muestreo y análisis1,3,4, de forma que se necesitan pruebas que determinen qué nódulos deben de ser biopsiados y cuáles son susceptibles de seguimiento. La elastografía podría ser esa herramienta que nos ayudara a disminuir el número de pacientes sometidos a PAAF.

La elastosonografía es una técnica diagnóstica no invasiva que emplea los ultrasonidos para proporcionar una estimación de la consistencia del tejido, y aporta información sobre la estructura interna del tejido a través de la medición del grado de deformidad que aparece ante la aplicación de una fuerza externa5. Se basa en el principio de que los tejidos blandos se deforman más fácilmente que los tejidos duros, y estas diferencias pueden reflejarse mediante imágenes, llamadas elastogramas, que representan la distribución de la deformación en el tejido mediante un mapa de colores. En general, el tejido de los tumores malignos es más rígido que el tejido normal circundante. De esta forma, cuando se aplica una compresión mecánica, la tensión en el tumor es menor que en el tejido sano adyacente y, consecuentemente, se deforma menos3,5.

El objetivo de este estudio es analizar la capacidad diagnóstica de la elastografía para diferenciar nódulos tiroideos benignos y malignos. Para ello se ha usado como prueba estándar de referencia el análisis anatomopatológico de la pieza tras la exéresis quirúrgica, y en los casos no operados, el estudio citológico obtenido mediante PAAF.

Material y métodos

Declaramos expresamente nuestra adhesión a la declaración de Helsinki. Se obtuvieron los consentimientos informados necesarios para realizar las exploraciones de todos los pacientes.

Pacientes

Se incluyeron en el estudio 295 pacientes consecutivos, con 314 nódulos tiroideos, de los cuales 257 correspondían a mujeres, con una media de edad de 57 años (rango de edad entre 21 y 87), y 57 a varones, con una media de edad de 56 años (rango de edad entre 23 y 79 años), remitidos por el Servicio de Endocrinología del Centro Médico de Especialidades para realizar PAAF ecodirigida durante un período de 3 años, desde enero de 2012 hasta diciembre de 2014. Para determinar los criterios de inclusión, seguimos las recomendaciones de la Guía de la Asociación Americana de Endocrinología Clínica y de la Asociación Americana del Tiroides6–8.

Se excluyeron del estudio 7 pacientes en los que la elastografía quedaba artefactada, por las siguientes causas: que el nódulo tiroideo fuese muy superficial o muy profundo y no se pudiera comparar adecuadamente con el tejido de alrededor, que el nódulo a examinar no se distinguiera claramente del resto de nódulos en el contexto de un BMN, o que la lesión fuese tan pequeña o grande que no permitiese comparar con el tejido adyacente9. En estas situaciones no se logra definir el nódulo mediante elastografía, motivo por el cual descartamos estas observaciones en nuestro estudio.

A todos los pacientes se les realizó ecografía convencional, elastografía y PAAF ecodirigida. El anatomopatólogo se basa en la clasificación Bethesda-200710 para realizar el diagnóstico citológico. En los casos en los que se obtuvo una citología de tipo I o no diagnóstica se repitió la PAAF, y en el caso de obtener el mismo resultado se realizó control ecográfico en 6 meses con nueva valoración. Todos los pacientes cuya segunda PAAF fuera nula tras repetirla fueron excluidos del estudio. Cuando se obtuvo una citología benigna o de tipo II se les realizó seguimiento clínico. En las categorías III o indeterminado, IV o proliferación/neoplasia folicular, V o sospechoso de malignidad y VI o maligno se realizó cirugía, sometiéndose a tiroidectomía parcial o total.

Ecografía y elastografía

Los estudios fueron realizados por dos radiólogos, con 35 y 12 años de experiencia respectivamente en ecografía, utilizando un ecógrafo Siemens Acuson Antares (Siemens Medical Solutions, Mountain View, CA, USA) equipado con transductor lineal multifrecuencia de 8 a 12MHz, con Doppler color y elastografía. Todas las PAAF fueron practicadas por el mismo radiólogo, con una experiencia de 25 años en dicha técnica. Se empleó aguja de calibre 21-22 G conectada a una jeringa de 20cm3 y un mecanismo de aspiración (Cameco Medical Ltd London NW6 2BP). Se realizaron bajo control ecográfico porque es más eficaz que la PAAF dirigida por palpación, porque disminuye los resultados no diagnósticos y los falsos negativos al localizar mejor el nódulo2.

Se distinguen dos tipos de elastografía5,11,12: la semicuantitativa (strain elastography) y la cuantitativa (shear-wave elastography). La elastografía semicuantitativa obtiene la información de la elasticidad de los tejidos, adquiriendo inicialmente los datos correspondientes a la composición tisular antes de la deformación, en situación neutra, y posteriormente se adquiere otro mapa tras ejercer una ligera compresión mediante el transductor o con los movimientos respiratorios del paciente. El desplazamiento del tejido deformado se calcula en tiempo real, mediante la comparación de estos dos mapas, y se obtiene un elastograma. La elastografía cuantitativa mide la elasticidad de los tejidos calculando la velocidad de propagación de la onda transversal (shear wave). No requiere ejercer compresión, mide el desplazamiento independientemente de la presión aplicada, al enviar microimpulsos acústicos con niveles mínimos de energía hacia los diferentes tejidos. En este caso, la elasticidad se expresa en unidades de velocidad en m/s o como presión en kilopascales (kPa)5.

Nosotros disponemos de una elastografía semicuantitativa, que nos muestra un mapa de colores de los diferentes tejidos, según sean más o menos elásticos. En la escala de colores, tenemos cuatro tonos, que en orden decreciente de elasticidad son azul, verde, amarillo y rojo. El color azul corresponde a un tejido muy elástico, generalmente de naturaleza líquida, que traduce sustancias como material coloide, sangre, necrosis. El siguiente nivel, el color verde, corresponde a tejido elástico. El amarillo traduce tejidos rígidos y el rojo, muy rígidos.

Nosotros hemos utilizado una clasificación propia y muy sencilla, diferenciando tres grupos: lesiones con predomino de tejidos blandos o elásticos (fig. 1); lesiones con predominio de tejidos rígidos o duros (fig. 2) y lesiones con tejidos mixtos (fig. 3), en los que encontramos en proporciones similares áreas de tejido blando y duro que muestran un patrón en mosaico.

Figura 1.
(0.14MB).

Elastograma: lesión con predominio de tejidos elásticos.

Figura 2.
(0.13MB).

Elastograma: lesión con predominio de tejidos rígidos.

Figura 3.
(0.13MB).

Elastograma: lesión mixta o en mosaico, con áreas rígidas y elásticas, sin claro predominio.

El radiólogo lleva a cabo en tiempo real la elastografía, tras realizar la ecografía en modo B y Doppler color. Durante la prueba, se coloca el transductor perpendicular a la piel, y debe entrar suavemente en contacto con esta, porque si ejercemos una compresión inicial fuerte se incrementa el riesgo de falsos negativos. La región de interés (ROI) se centra en la lesión, y se incluye suficiente tejido tiroideo alrededor, de manera que el margen superior incluya el tejido graso subcutáneo y el margen inferior llegue hasta el plano muscular, evitando, en la medida de lo posible, incluir los grandes vasos cervicales4,13,14. Se ejercen repetidas y ligeras compresiones sobre el nódulo. El monitor despliega una imagen del ultrasonido en modo B y otra de la elastografía.

Métodos de análisis estadístico

Analizamos la probabilidad de que un nódulo tiroideo sea maligno en función del patrón obtenido en el análisis de la elastografía, conforme a la clasificación expuesta en el apartado anterior. Para ello, estimamos un modelo de regresión logística que proporciona un coeficiente β que relaciona cada variable con la probabilidad de que el nódulo analizado sea maligno, así como el valor de la p. Asimismo, se calculan los odds ratios y una medida del ajuste total del modelo (pseudo R2).

En nuestro análisis empírico hacemos especial hincapié en la capacidad de los modelos estimados de clasificar correctamente los nódulos en malignos o benignos. Para ello calculamos la sensibilidad y especificidad de cada modelo.

Resultados

El estudio incluye 314 nódulos tiroideos, de los cuales 194 obtuvieron un resultado citológico de benignidad (Bethesda II) en la PAAF, y no se realizó ninguna prueba diagnóstica más. En 32 ocasiones recibimos un resultado no diagnóstico (Bethesda I) en las dos punciones realizadas, que fueron eliminados del análisis para no alterar los resultados. En ninguno de ellos se observaron cambios significativos en el control ecográfico llevado a cabo a los 6 meses, y posteriormente se realizó un control evolutivo anual. Los 88 nódulos restantes fueron intervenidos quirúrgicamente. De ellos, 3 nódulos fueron clasificados como Bethesda III en la PAAF, y su diagnóstico final tras la cirugía fue de hiperplasia nodular tiroidea; 67 nódulos se clasificaron como Bethesda IV tras la PAAF, de los cuales solamente 6 fueron cáncer en el diagnóstico definitivo; 9 nódulos obtuvieron un resultado de sospecha de malignidad en la PAAF y de ellos la cirugía confirmó la malignidad en 4 casos; y 9 nódulos se clasificaron como Bethesda VI o malignos en la PAAF y se confirmaron todos ellos tras la cirugía.

En total, 295 nódulos tiroideos fueron benignos, de los cuales, mediante elastografía, 134 presentaron un patrón rígido, 83 un patrón blando y 78 un patrón en mosaico. De los 19 nódulos diagnosticados como malignos (12 carcinomas papilares, 3 variantes foliculares de carcinoma papilar, 2 carcinomas foliculares y 1 carcinoma pobremente diferenciado), 8 mostraron un patrón en mosaico en la elastografía, 6 un patrón rígido y 5 un patrón blando. La aplicación de la elastografía arroja alguna diferencia en la comparativa de los nódulos tiroideos malignos frente a los benignos, como muestra el incremento del porcentaje de casos clasificados bajo el patrón en mosaico.

En la tabla 1 se detalla la frecuencia absoluta y relativa de las características de los pacientes (sexo y edad) y de los resultados de la elastografía para el total de la muestra, así como en función de la malignidad o benignidad de los nódulos tiroideos analizados.

Tabla 1.

Frecuencias absolutas y relativas de variables explicativas en función del diagnóstico de los nódulos

Variable explicativa  Categoría  Nódulo tiroideo maligno  Nódulo tiroideo benigno  Total 
Sexo  Hombre  4 (1,27%)  53 (16,73%)  57 (18%) 
  Mujer  15 (4,77%)  242 (75,23%)  257 (80%) 
Edad  Media  50,42  57,15  56,74 
Elastografía  Blando  5 (1,59%)  83 (26,43%)  88 (28,02%) 
  Rígido  6 (1,91%)  134 (42,67%)  140 (44,58%) 
  Mosaico  8 (2,54%)  78 (24,84%)  86 (27,38%) 
Análisis univariante de la malignidad de los nódulos tiroideos

La tabla 2 presenta los resultados obtenidos para el análisis de regresión logística univariante.

Tabla 2.

Resultados del análisis de regresión logística para la detección de nódulos de tiroides malignos*

Elastografía  β  Odds ratio  Valor de p  Likelihood ratio modelo
χ2(1) 
Valor de p  Pseudo R2 
Blando  –0,29  0,74  0,61  0,26  0,61  0,00 
Rígido  –0,33  0,72  0,50  0,46  0,50  0,00 
Mosaico  0,67  1,96  0,16  1,86  0,17  0,01 
*

Presenta los resultados de la regresión logística que relaciona la probabilidad de malignidad de un nódulo tiroideo con la categorización de los nódulos tiroideos realizada conforme a la prueba de elastografía: 1) lesiones con predomino de tejidos blandos o elásticos (blando), 2) lesiones con predominio de tejidos rígidos o duros (rígido) y 3) lesiones con tejidos mixtos con un patrón en mosaico (mosaico).

En ninguna de las estimaciones realizadas obtenemos que el patrón analizado (de predominio de tejidos blandos, de predominio de tejidos rígidos o patrón en mosaico) esté significativamente relacionado con la probabilidad de malignidad del nódulo tiroideo. De esta forma, el pseudo R2 de los modelos estimados es 0 y los odds ratios no son tampoco significativos. El estudio de la capacidad predictiva de los modelos estimados también refleja que la elastografía no es capaz de predecir adecuadamente la malignidad de un nódulo tiroideo. Todos los modelos estimados tienen una sensibilidad igual al 0% y una especificidad del 100% para un valor de corte de la probabilidad de malignidad igual al 50%. Asimismo, la posibilidad de alcanzar una sensibilidad igual al 100% es a costa de obtener una especificidad igual al 0%.

Discusión

Los resultados obtenidos en nuestro estudio y posterior análisis estadístico concuerdan con parte de la evidencia empírica de estudios anteriores13,15,16, aunque también presenta discrepancias con parte de la bibliografía previa3,4,11,17.

Bajo la hipótesis de que el cáncer de tiroides es más rígido que los nódulos benignos, la elastografía se postulaba como una posible herramienta en el diagnóstico diferencial de los nódulos tiroideos benignos y malignos. Múltiples estudios3,4,11,17 avalan la elastografía como una prueba fiable y con gran potencial en el diagnóstico del cáncer de tiroides. Varios autores afirman4,9,18 que su mayor utilidad diagnóstica reside en los nódulos con citología indeterminada en la PAAF. En nuestro estudio, y basándonos en los resultados negativos obtenidos en el análisis estadístico, no encontramos evidencia empírica que apoye la utilización de la elastografía semicuantitativa con fiabilidad para diferenciar entre nódulos benignos y malignos, al igual que otros autores13,15,16. Kagoya et al.1 afirman en su artículo que la elastografía tiene un papel importante exclusivamente en el diagnóstico de lesiones benignas, y siempre en combinación con la ecografía convencional.

Nosotros hemos empleado una clasificación de los patrones de elastografía, de elaboración propia, que se caracteriza por ser más sencilla, rápida y reproducible que otras clasificaciones descritas en la literatura especializada y consideradas por otros autores en sus estudios4,13. Las clasificaciones más utilizadas son las de: a) Ueno19, que distingue 5 grados: grado 1 si existe elasticidad en todo el nódulo, grado 2 si la elasticidad predomina en el centro y hay zonas periféricas de rigidez, grado 3 si la elasticidad se encuentra en el centro y la rigidez en la periferia, grado 4 si todo el nódulo es rígido y grado 5 si además hay una zona de rigidez rodeando al nódulo; b) Rago4 clasifica los nódulos en cuatro grupos: grupo 1 si existe elasticidad en todo el nódulo, grupo 2 si hay elasticidad en la mayor parte del nódulo, grupo 3 cuando la elasticidad solo se localiza en la periferia, grado 4 si se trata de un nódulo sin elasticidad y grado 5 cuando se añade rigidez alrededor del nódulo y c) Asteria20, que describe cuatro niveles: niveles 1, 2 y 4 iguales que los descritos por Rago4, y nivel 3 cuando existe rigidez en la mayor parte del nódulo.

También existen diferencias en los resultados obtenidos descritos por los distintos autores según el tipo de elastografía empleada, dado que ambas presentan ventajas e inconvenientes. La elastografía cuantitativa presenta como ventaja la disminución de la variabilidad inter e intraobservador, aunque algunos artículos indican que si bien su especificidad es mayor, su sensibilidad es menor que la semicuantitativa11. Samir et al.21 defiende en su artículo la elastografía cuantitativa o shear-wave como herramienta útil en el diagnóstico preoperatorio para detectar malignidad en lesiones foliculares. Slapa et al.22 comparan la elastografía semicuantitativa (strain elastography) con la nueva generación de elastografías cuantitativas (supersonic shear wave elastography, SSWE) en el diagnóstico diferencial de nódulos tiroideos. Dichos autores afirman que la SSWE supone una gran mejoría en la evaluación mediante elastografía de los nódulos tiroideos dada su elevada reproducibilidad, con independencia de la habilidad de los radiólogos que realizan la prueba, de forma que supera las limitaciones de la elastografía semicuantitativa. Incluso afirman que permite identificar microcalcificaciones no visibles mediante el modo B de ecografía.

Entre las causas que justifican las diferencias observadas entre nuestro estudio y el de otros autores podríamos considerar el tamaño de la muestra, muy superior en nuestro estudio, donde contamos con 314 nódulos tiroideos frente a los 52 nódulos analizados en el estudio de Lyschchilk et al.3 y los 92 nódulos examinados en el artículo de Rago et al.4, Por lo tanto, nuestra muestra de análisis es más representativa y menos expuesta a observaciones aisladas o errores de medición, sobre todo teniendo en cuenta la baja prevalencia observada. Otra fuente de discrepancia podría obedecer al tipo de elastografía utilizada. Cierta evidencia empírica17,21,22 apoyaría que una elastografía basada en métodos analíticos cuantitativos en lugar de una elastografía basada en una escala de colores es más objetiva y reproductible.

En nuestro estudio nos hemos enfrentado con limitaciones de la elastografía que describimos a continuación. Existen varias circunstancias que alteran la elasticidad de los tejidos, y por tanto pueden modificar el elastograma de los nódulos tiroideos que se van a estudiar, tales como la presencia de calcificaciones, que pueden estar presentes en un nódulo benigno y aumentar considerablemente su rigidez, interpretándose como un hallazgo maligno. La dureza de los nódulos tiroideos podría verse disminuida en el caso de presentar áreas de sangrado o de degeneración coloide. En pacientes con tiroiditis y/o bocio multinodular (BMN), el parénquima tiroideo presenta una mayor dureza que en condiciones normales, por lo que un nódulo maligno en el seno de estas dos patologías podría no presentar erróneamente un patrón rígido al compararse con el parénquima tiroideo adyacente11. Por otra parte, Xu et al.23 describen en su artículo una limitación técnica a tener en cuenta, consistente en que las pulsaciones de la arteria carótida común afectan a la medición de la elasticidad cuando el nódulo se encuentra cerca de esta. Otro factor negativo de nuestro estudio es la variabilidad inter e intraobservador en la obtención del elastograma, lo que disminuye la reproducibilidad, limitación que también describen otros autores16,22–24. Esta variabilidad se debe a que en la elastografía semicuantitativa utilizada es necesario realizar una compresión extrínseca. Según la fuerza que ejerzamos al comprimir sobre el nódulo tiroideo podemos obtener elastogramas diferentes, por lo que es necesario mantener un nivel de presión constante a lo largo de la exploración de un mismo paciente, y además realizar una presión de similar intensidad en todos los pacientes, lo que resulta difícil. Esta limitación podría minimizarse en el caso de existir un sistema que otorgase a las compresiones un valor numérico y una escala gráfica en tiempo real, como describe Kura et al. en su artículo11. Otra posibilidad para evitar este problema es emplear una elastografía cuantitativa, que no necesita realizar compresión con el transductor, lo que reduce la dependencia del operador y aumenta la reproducibilidad. Otra limitación de la elastografía se debe a que la profundidad límite registrada depende de la profundidad de penetración del ultrasonido en modo B. Si la calidad de la imagen en modo B es baja, el cálculo de la imagen por elastografía será prácticamente imposible.

Otra de las limitaciones del estudio que podría afectar a la robustez de nuestras conclusiones es la reducida prevalencia observada, que condiciona los valores predictivos. En este sentido, una extensión de la muestra permitiría incrementar la confianza en las estimaciones obtenidas.

Conclusiones

Nuestro análisis estadístico determina que la elastografía semicuantitativa, tal y como la hemos aplicado en nuestro estudio, no es útil como instrumento para recomendar o desaconsejar la realización de PAAF, dado que no se ha encontrado una asociación estadísticamente significativa entre los patrones de elastografía y la malignidad/benignidad de los nódulos tiroideos.

Responsabilidades éticasProtección de personas y animales

Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.

Confidencialidad de los datos

Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.

Derecho a la privacidad y consentimiento informado

Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.

Autoría

  • 1.

    Responsable de la integridad del estudio: CFU.

  • 2.

    Concepción del estudio: CFU, JPB.

  • 3.

    Diseño del estudio: CFU.

  • 4.

    Obtención de los datos: CFU, JPB.

  • 5.

    Análisis e interpretación de los datos: CFU, JPB, RLH.

  • 6.

    Tratamiento estadístico: CFU, RLH.

  • 7.

    Búsqueda bibliográfica: CFU, JPB, CPL.

  • 8.

    Redacción del trabajo: CFU, JPB, RLH, CPL.

  • 9.

    Revisión crítica del manuscrito con aportaciones intelectuales relevantes: JPB, CPL.

  • 10.

    Aprobación de la versión final: CFU, JPB, RLH, CPL.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

Bibliografía
1
R. Kagoya,H. Monobe,H. Tojima
Utility of elastography for differential diagnosis of benign and malignant thyroid nodules
Otolaryngol Head Neck Surg., 143 (2010), pp. 230-234 http://dx.doi.org/10.1016/j.otohns.2010.04.006
2
S. Manso,M.J. Velasco
Valor actual de la ecografía en la caracterización de los nódulos tiroideos. Revisión de las últimas guías clínicas de actuación
Radiología., 57 (2015), pp. 248-258 http://dx.doi.org/10.1016/j.rx.2014.03.001
3
A. Lyshchik,T. Higashi,R. Asato,S. Tanaka,J. Ito,J.J. Mai
Thyroid gland tumor diagnosis at US elastography
Radiology., 237 (2005), pp. 202-211 http://dx.doi.org/10.1148/radiol.2363041248
4
T. Rago,F. Santini,M. Scutari,A. Pinchera,P. Vitti
Elastography: New developments in ultrasound for predicting malignancy in thyroid nodules
J Clin Endocrinol Metab., 92 (2007), pp. 2917-2922 http://dx.doi.org/10.1210/jc.2007-0641
5
F. Guzman,D. Abellán,M. Reus
La elastografía: una nueva aplicación de la ecografía
¿Cuál es su utilidad clínica?. Radiología., 56 (2014), pp. 290-294
6
H. Gharib,E. Papini,R. Valcavi,H.J. Baskin,A. Crescenzi,M.E. Dottorini
American Association of Clinical Endocrinologists and Associazione Medici Endocrinologi medical guidelines for clinical practice for the diagnosis and management of thyroid nodules
Endocrinol Pract., 12 (2006), pp. 63-102
7
D.S. Cooper,G.M. Doherty,B.R. Haugen,R.T. Kloos,S.L. Lee,S.J. Mandel
Revised American Thyroid Association management guidelines for patients with thyroid nodules and differentiated thyroid cancer
Thyroid., 19 (2009), pp. 1167-1214 http://dx.doi.org/10.1089/thy.2009.0110
8
2015 American Thyroid Association Management Guidelines for adult patients with thyroid nodules and differentiated thyroid cancer. Thyroid. 2016;26:1-13. doi:10.1089/thy.20150020.
9
T. Rago,P. Vitti
Role of thyroid ultrasound in the diagnostic evaluation of thyroid nodules
Best Pract Res Clin Endocrinol Metab., 22 (2008), pp. 913-928 http://dx.doi.org/10.1016/j.beem.2008.09.016
10
E.S. Cibas,S.Z. Ali
The Bethesda System for reporting thyroid cytopathology
Am J Clin Pathol., 132 (2009), pp. 658-665 http://dx.doi.org/10.1309/AJCPPHLWMI3JV4LA
11
M. Kura,C. Ballarino,F. Tamagnone,B. Campagno,K. Bertini,J. Gómez
Relación entre el valor del ratio elastográfico y la clasificación citológica de Bethesda en la patología tiroidea
Rev Argent Radiol., 78 (2014), pp. 128-137
12
A.S. Klauser,H. Miyamoto,Bellmann-Wiler,G.M. Feuchtner,M.C. Wick,W.R. Jaschke
Sonoelastography: musculoskeletal applications
Radiology., 272 (2014), pp. 622-633 http://dx.doi.org/10.1148/radiol.14121765
13
H.J. Moon,J.M. Sung,E.K. Kim,J.H. Yoon,J.H. Youk,J.Y. Kwak
Diagnostic performance of gray-scale US and elastography in solid thyroid nodules
Radiology., 262 (2012), pp. 1002-1013 http://dx.doi.org/10.1148/radiol.11110839
14
H.L. Wang,S. Zhang,X.J. Xin,L.H. Zhao,C.X. Li,J.L. Mu
Application of real-time ultrasound elastography in diagnosing benign and malignant thyroid solid nodules
15
A. Rivo Vázquez,A. Rodríguez Lorenzo,J.E. Rivo Vázquez,Páramo Fernández C.,F. García Lorenzo,H. Pardellas Rivera
The use of ultrasound elastography in the assessment of malignancy risk in the thyroid nodules and multinodular goitres
Clin Endocrinol., 79 (2013), pp. 887-891
16
P.V. Lippolis,S. Tognini,G. Materazzi,A. Polini,R. Mancini,C.E. Ambrosini
Is elastography actually useful in the presurgical selection of thyroid nodules with indeterminate cytology?
J Clin Endocrinol Metab., 96 (2011), pp. 1826-1830
17
S. Luo,E.H. Kim,M. Dighe,Y. Kim
Thyroid nodule classification using ultrasound elastography via linear discriminant analysis
Ultrasonics., 51 (2011), pp. 425-431 http://dx.doi.org/10.1016/j.ultras.2010.11.008
18
P. Mehrotra,A. McQueen,S. Kolla,S.J. Johnson,D.L. Richardson
Does elastography reduce the need for thyroid FNAs?
Clin Endocrinol., 78 (2013), pp. 942-949
19
A. Itoh,E. Ueno,E. Tohno,H. Kamma,H. Takahashi,T. Shiina
Breast disease: clinical application of US elastography for diagnosis
Radiology., 239 (2006), pp. 341-350 http://dx.doi.org/10.1148/radiol.2391041676
20
C. Asteria,A. Giovanardi,A. Pizzocaro,L. Cozzaglio,A. Morabito,F. Somalvico
US-elastography in the differential diagnosis of benign and malignant thyroid nodules
Thyroid., 18 (2008), pp. 523-531 http://dx.doi.org/10.1089/thy.2007.0323
21
A.E. Samir,M. Dhyani,A. Anvari,J. Prescott,E.F. Halperm,W.C. Faquin
Shear-Wave elastography for the preoperative risk stratification of follicular-patterned lesions of the thyroid: diagnostic accuracy and optimal measurement plane
Radiology., 277 (2015), pp. 565-573 http://dx.doi.org/10.1148/radiol.2015141627
22
R.Z. Slapa,A. Piwowonski,W.S. Jakubowski,J. Bierca,K.T. Szopinki,J. Slowinska-Srzednick
Shear wave elastography may add a new dimension to ultrasound evaluation of the thyroid nodules: case series with comparative evaluation
J Thyroid Res., 2012 (2012), pp. 657147 http://dx.doi.org/10.1155/2012/657147
23
J.M. Xu,X.H. Xu,H.X. Xu,Y.F. Zhang,J. Zhang,L.H. Guo
Conventional US, US elasticity imaging, and acoustic radiation force impulse imaging for prediction of malignancy in thyroid nodules
Radiology., 272 (2014), pp. 577-586 http://dx.doi.org/10.1148/radiol.14132438
24
S.H. Park,S.J. Kim,E.K. Kim,M.J. Kim,E.J. Son,J.Y. Kwak
Interobserver agreement in assessing the sonographic and elastographic features of malignant thyroid nodules
AJR Am J Roentgenol., 193 (2009), pp. 416-423
Autor para correspondencia. (C. Franco Uliaque caroluliaque@hotmail.com)
Copyright © 2016. SERAM