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Psiquiatr Biol 2017;24:1-2 - DOI: 10.1016/j.psiq.2017.01.003
Editorial
Formación en investigación durante el mir
Training in research as part of the specialist training programme
Ana González-Pinto Arrillagaa,b,c,
a Servicio de Investigación en Psiquiatría, Hospital Universitario de Álava, Vitoria-Gasteiz, Álava, España
b IPG 10, Centro de Investigación en Salud Mental (CIBERSAM), Universidad del País Vasco (UPV/EHU), BIOARABA, Vitoria-Gasteiz, Álava, España
c Presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica

Los psiquiatras que hemos accedido a nuestra titulación a través de una durísima oposición denominada mir, sabemos que la formación en psiquiatría de nuestro país es excelente. La formación la realizamos a lo largo de 4 años, con un trabajo que contiene más luces que sombras, y que va, progresivamente, dejando un poso en nuestro interior que nos convierte en profesionales con una visión de la realidad más completa y compleja, y con una capacidad para ayudar a las personas que sufren por la enfermedad y sus consecuencias. A diferencia de otras especialidades médicas, el desarrollo y la revolución tecnológica aún no han llegado a la psiquiatría, por lo que la formación del residente tiene que ser especialmente cuidadosa, ya que tendrá poca ayuda de aparatos y análisis en los que apoyarse para el diagnóstico. Su pericia se basará en la realización de magníficas historias clínicas que generan admiración de otros especialistas, en la precisa exploración psicopatológica, y en las intervenciones psicofarmacológicas y psicológicas.

Como en el resto de la medicina, el psiquiatra debe estar al día, y necesita ser curioso, y despertar la curiosidad en los demás. Para ello, la formación mir, que se regula mediante el programa formativo publicado en el BOE 224, ORDEN SCO/2616/2008, contempla que el futuro psiquiatra adquiera competencias vinculadas a la investigación. Al fin y al cabo, la investigación es la curiosidad organizada. Esta organización se adquiere después de mucho trabajo, y mediante años de aprendizaje.

¿Cómo contempla la Orden del Ministerio que el futuro psiquiatra adquiera las competencias y habilidades para la investigación? Esta pregunta me la he hecho muchas veces a lo largo de los últimos 15 años, y muy especialmente desde la publicación de la Orden del 2008. Cada vez que un residente se acercaba a mí pidiéndome formación en investigación, yo intentaba hacerlo, pero me encontraba de frente con que la formación no estaba diseñada adecuadamente para adquirir estas competencias. Por otro lado, he aprendido que cuando se trata de formar al mir, y muy especialmente cuando se trata de formar a todos los mires, hay que ir dando pasos lentos y seguros, que deben comenzar no más tarde del segundo año de residencia.

Cuando hace 2 años me comprometí con la docencia pasando a ser tutora de residentes junto con Purificación López, que tenía mucha más experiencia que yo en esta tarea, decidimos, que un aspecto pendiente para la mejora contínua era desarrollar un programa formativo en investigación. Analizando la Orden de 2008, vimos que contenía indicaciones que incluyen por ejemplo «Integrar la investigación «básica-preclínica» en la solución de los problemas concretos que incumben a los clínicos», «potenciar la investigación «clínica-aplicada» por sus implicaciones clínicas y como avance del conocimiento», y «contribuir al desarrollo de nuevos conocimientos y a la formación de otros profesionales de la salud». A esto se añaden otras frases que afirman que el psiquiatra debe «Contribuir al desarrollo de nuevos conocimientos y facilitar el aprendizaje de otros profesionales sanitarios», «adquirir formación en metodología de la investigación» y «obtener formación nuclear de carácter longitudinal a impartir a lo largo de todo el periodo de residencia en actividades científicas e investigadoras».

Leer la Orden supuso un reto de futuro, ya que la impresión que teníamos es que estos contenidos se cumplen de forma muy desigual entre unos residentes y otros, por culpa probablemente de la organización asistencial y de la docencia de otras materias fundamentales, que dejan poco tiempo a la investigación. Sin embargo, el desarrollo de la curiosidad en el residente, y el que sea capaz de formular preguntas, diseñar un método adecuado para contestarlas, y revisar la bibliografía sobre el tema, discutiendo sus hallazgos en comparación con los de otros investigadores, va a ayudar sin ninguna duda a que sea mejor psiquiatra asistencial y mejor docente. Esto también debía ser la opinión del legislador, que incluía en la Orden «Metodología de la investigación y docencia. Durante su formación el residente debe iniciarse en el conocimiento de la metodología de la investigación. Debe adquirir los conocimientos necesarios para realizar un estudio de investigación ya sea de tipo observacional o experimental. También debe saber evaluar críticamente la literatura científica relativa a las ciencias de la salud, siendo capaz de diseñar un estudio, realizar la labor de campo, la recogida de sus datos, el análisis estadístico, así como su discusión y elaboración de conclusiones que debe saber presentar como comunicación o publicación». «Actividades científicas e investigadoras: La formación del especialista en psiquiatría como futuro investigador ha de irse realizando a medida que avanza su maduración durante los años de especialización sin menoscabo de que pueda realizar una formación adicional al finalizar su periodo de residencia para capacitarse en un área concreta de investigación. A este respecto, el médico residente debe: a) Participar activamente en el desarrollo de sesiones clínicas, tanto las propias del servicio como las generales del hospital; b) Tomar parte activa en revisiones bibliográficas periódicas, actualización de temas monográficos, conferencias y cursos a estudiantes y residentes más jóvenes; c) Ser capaz de hacer revisiones retrospectivas de datos clínicos y de realizar trabajos prospectivos y retrospectivos, que debe presentar en reuniones y congresos científicos; d) Iniciar o incorporarse a una línea de investigación que ya esté en desarrollo en su centro, en un área concreta de la psiquiatría. Para ello ha de comprender la importancia de conseguir recursos externos mediante la solicitud de ayudas y becas de investigación, y e) Resulta aconsejable que la línea de investigación antes citada pueda culminar con la presentación de un proyecto para obtener el grado de doctor en medicina. Por otra parte, el residente debe tomar conciencia de la importancia de la formación continuada y de la necesidad de perfeccionar sus conocimientos de la lengua inglesa y de informática, al objeto de poder estudiar la literatura internacional y poder comunicarse con colegas de otros países».

En esta nueva etapa que iniciamos en la revista de Psiquiatría Biológica, hemos decidido incorporar al Comité Editorial a tutores de psiquiatría. Con ello, vamos a publicar artículos que ayuden a la formación de los mires en aspectos necesarios para su formación, y muy especialmente en aquellos a los que el día a día no permite llegar.

Por ello iniciamos un track de investigación que esperamos que pueda contribuir a la mejora del desarrollo investigador en España.

Bibliografía recomendada

ORDEN SCO/2616/2008. Programa formativo de la Especialidad de Psiquiatría. BOE 224, 16 septiembre 2008.

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