x

¿Aún no está registrado?

Cree su cuenta. Regístrese en Elsevier y obtendrá: información relevante, máxima actualización y promociones exclusivas.

Registrarme ahora
Ayuda - - Regístrese - Teléfono 902 888 740
Buscar en

FI 2016

1,125
© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2016

Indexada en:

Current Contents/Clinical Medicine, Journal Citation Reports, SCI-Expanded, Index Medicus/Medline, Excerpta Medica/EMBASE, IBECS, IME, MEDES, PASCAL, SCOPUS, ScienceDirect

Métricas

  • Factor de Impacto: 1,125(2016)
  • 5-años Factor de Impacto: 1,292
  • SCImago Journal Rank (SJR):0,221
  • Source Normalized Impact per Paper (SNIP):0,385

© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2016

Med Clin 2007;129:297-8 - DOI: 10.1157/13109704
Síndrome de ovario poliquístico y riesgo cardiovascular
Polycystic ovary syndrome and cardiovascular risk
Gemma Sesmiloa, Francesc Gonzàlez-Sastreb
a Servei d??Endocrinologia. Institut Universitari Dexeus. Barcelona.
b Servei de de Bioqu??mica, Hospital de Sant Pau. Barcelona y Departament de Bioqu??mica i Biologia Molecular. Universitat Aut??noma de Barcelona. Barcelona. Espa??a.
El síndrome del ovario poliquístico (SOP) es probablemente la endocrinopatía más frecuente de la mujer en edad fértil. Su prevalencia se estima en un 6-7% de la población general 1. En los últimos años, tras un intenso debate entre expertos, se han revisado los criterios diagnósticos y se han adoptado los establecidos en la reunión de consenso de Rotterdam del 2003 2. Desde entonces, el SOP se diagnostica en mujeres con cualquier combinación de 2 de los 3 criterios siguientes: a) oligo o anovulación; b) hiperandrogenismo clínico y/o bioquímico, y c) morfología de ovarios poliquísticos en la ecografía, siempre que se excluyan otros transtornos de hiperandrogenismo. Los nuevos criterios diagnósticos sustituyeron a los previos, elaborados en 1990 por los National Institutes of Health, que no incluían el subgrupo de pacientes sin hiperandrogenismo y con evidencia morfológica de ovario poliquístico. En definitiva, el consenso de Rotterdam amplió el espectro fenotípico de un síndrome muy heterogéneo, en el que confluyen probablemente distintas bases fisiopatológicas y, por tanto, es importante reconocer que no todas las características descritas en el SOP se encuentran en todas las pacientes afectadas.

Dentro de la heterogeneidad del síndrome y de las distintas poblaciones incluidas en los distintos estudios, de modo constante se observa una prevalencia elevada de factores de riesgo cardiovascular en pacientes con SOP3,4. Dicho esto, es importante puntualizar que ningún estudio prospectivo, incluidos 2 estudios retrospectivos con gran número de pacientes, hasta la fecha ha demostrado la asociación independiente del SOP con la mortalidad cardiovascular5,6, por lo que se ha recomendado cautela en la consideración a priori del SOP como equivalente a enfermedad cardiovascular7.

Entre los factores de riesgo cardiovascular descritos en pacientes con SOP, destacan la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes mellitus tipo 28. En los últimos años, el tratamiento con fármacos sensibilizantes a la insulina se ha postulado como la base del tratamiento del SOP, por delante del tratamiento con estrogestágenos9. Sin embargo, la resistencia a la insulina no es un criterio indispensable para el diagnóstico, y se presenta en un porcentaje variable de pacientes afectadas (40-60%), según las series estudiadas10. La obesidad es otra característica prevalente en el SOP, aunque su frecuencia también varía según las series, y en la mayoría de ellas afecta a más del 50% de las pacientes7. Numerosos estudios han mostrado una prevalencia elevada de síndrome metabólico en las pacientes con SOP, casi el doble de la población general similar por edad11. La concentración plasmática de adiponectina, inversamente relacionada con la resistencia a la insulina, es inferior en estas pacientes12. También es frecuente la diabetes mellitus tipo 2, así como una prevalencia más elevada de familiares afectados de diabetes13. La dislipemia es otro hallazgo común, con un perfil aterogénico de partículas de lipoproteínas de baja densidad pequeñas y densas, aunque, en muchos estudios, los valores de lípidos en la mayoría de pacientes están dentro de la normalidad, y la dislipemia se encuentra sobre todo en las pacientes que, además, presentan obesidad14.

El estudio de De la Calle et al15, publicado en el presente número de la revista MEDICINA CLÍNICA, evalúa las concentraciones de homocisteína en una población de 39 pacientes con SOP, en comparación con una población control. Destacan diversos hallazgos: una prevalencia similar de síndrome metabólico entre los 2 grupos (aunque la significación estadística muestra un tendencia a presentarse con más frecuencia en el SOP, p = 0,07), una glucemia superior en el grupo de pacientes, así como una prevalencia más elevada de hiperglucemia en ayunas, unas concentraciones inferiores de folato, y unos valores promedios de homocisteinemia elevados en pacientes con SOP solo, con respecto a los valores hallados en los controles. La hiperglucemia en ayunas podría indicar una resistencia más elevada a la insulina. Las concentraciones de folato se relacionan inversamente con las de homocisteína y, por tanto, la observación de una concentración más elevada de homocisteína concuerda con las concentraciones inferiores de folato, aunque no se discute qué otras variables podrían explicar los valores más bajos de folato en esta población.

La hiperhomocisteinemia intensa (concentraciones superiores a 100 µmol/l) se asocia a aterotrombosis, y la elevación moderada (> 16 µmol/l o > 10 µmol/l en algunos ensayos) se ha considerado un exponente de trombofilia y, por tanto, un marcador indirecto «no clásico» de riesgo cardiovascular. No obstante, aún se debate el significado de la hiperhomocisteinemia moderada y su papel exacto en la valoración del riesgo cardiovascular16. En cualquier caso, la hiperhomocisteinemia se suma a las distintas alteraciones de la fibrinólisis halladas en el SOP.

Diversos estudios han investigado la relación entre la homocisteína y el SOP. En la mayoría de ellos se ha hallado una elevación de la homocisteinemia en el SOP y, de forma constante, se observa una relación entre homocisteína y resistencia insulínica, que es superior a la que se encuentra con otras variables, como el índice de masa corporal17. El grupo de Carmina et al18 estudió la homocisteinemia en pacientes con SOP y distinguieron, entre distintos fenotipos, SOP clásico, SOP ovulatorio e hiperandrogenismo idiopático. La homocisteína sólo se halló elevada en el grupo de pacientes con SOP clásico; asimismo, este grupo presentó una prevalencia más elevada de otros factores de riesgo cardiovascular, como obesidad, resistencia a la insulina, elevación de la proteína C reactiva y dislipemia18, lo que indica que, dentro de la variedad fenotípica del SOP, hay un fenotipo con mayor expresión de factores de riesgo cardiovascular.

También se ha estudiado el efecto del tratamiento del SOP en las concentraciones de homocisteína. Así, el tratamiento con fármacos sensibilizantes a la insulina, tanto metformina como rosiglitazona, se ha asociado con un incremento de la homocisteinemia19. Por otra parte, si el tratamiento con metformina se asocia a vitaminas del grupo B, la concentración de homocisteína disminuye20. Desde hace tiempo se conoce la asociación entre tratamiento con metformina y déficit de vitamina B12, por malabsorción de este factor, lo cual podría explicar la elevación observada de homocisteína tras metformina21. El tratamiento estrogestágeno con etinilestradiol más acetato de ciproterona (Diane) disminuye las concentraciones de homocisteína, mientras que asociaciones de etinilestradiol con desogestrel las aumenta22. El ejercicio físico en pacientes con SOP también ha demostrado disminuir la homocisteinemia23.

En resumen, las pacientes con SOP presentan elevación de las concentraciones de homocisteína. La hiperhomocisteinemia se suma a otros factores de riesgo cardiovascular que se presentan con más frecuencia en este grupo de pacientes. Se desconoce el valor de las concentraciones de homocisteína en la predicción del riesgo cardiovascular en el SOP, al igual que el riesgo cardiovascular no relacionado con los factores de riesgo clásicos. Para precisar la relación entre estos factores, serán necesarios estudios prospectivos con un número de pacientes elevado y un seguimiento a largo plazo. Mientras tanto, es importante identificar de forma temprana y actuar sobre los factores de riesgo cardiovascular clásicos, cuando estén presentes. Es importante definir el significado de las concentraciones de homocisteína en el contexto del SOP y, especialmente, su relación con el tratamiento con fármacos sensibilizantes a la insulina muy utilizados en la actualidad.

Bibliografía
1
Prevalencia, definici??n y manifestaciones cl??nicas del s??ndrome del ovario poliqu??stico. Endocrinol Nutr. 2006;53 Suppl 1:15-24.
2
The Rotterdam ESHRE/ASRM-Sponsored PCOS consensus workshop group.
Revised 2003 consensus on diagnostic criteria and long-term health risks related to polycystic ovary syndrome (PCOS).
Hum Reprod, 19 (2004), pp. 41-7
3
Meyer C,McGrath BP,Teede HJ.
Overweight women with polycystic ovary syndrome have evidence of subclinical cardiovascular disease.
J Clin Endocrinol Metab, 10 (2005), pp. 5711-6
4
Pasquali R,Patton L,Pagotto U,Gambineri A.
Related Articles. Metabolic alterations and cardiovascular risk factors in the polycystic ovary syndrome.
Minerva Ginecol, 57 (2005), pp. 79-85
5
Pierpoint T,McKeigue PM,Isaacs AJ,Wild SH,Jacobs HS.
Mortality of women with polycystic ovary syndrome at long-term follow-up.
J Clin Epidemiol, 51 (1998), pp. 581-6
6
Wild S,Pierpoint T,McKeigue P,Jacobs H.
Cardiovascular disease in women with polycystic ovary syndrome at long-term follow-up: a retrospective cohort study.
Clin Endocrinol (Oxf), 52 (2000), pp. 595-600
7
Legro RS.
Polycystic ovary syndrome and cardiovascular disease:a premature association? Endocr Rev, 24 (2003), pp. 302-12
8
Insulin resistance in women with polycystic ovary syndrome. Fertil Steril. 2006;86 Suppl 1:S13-4.
9
Lord JM,Flight IH,Norman RJ.
Insulin-sensitising drugs (metformin, troglitazone, rosiglitazone, pioglitazone, D-chiro-inositol) for polycystic ovary syndrome.
Cochrane Database Syst Rev, (2003), pp. CD003053
10
DeUgarte CM,Bartolucci AA,Azziz R.
Prevalence of insulin resistance in the polycystic ovary syndrome using the homeostasis model assessment.
Fertil Steril, 83 (2005), pp. 1454-60 http://dx.doi.org/10.1016/j.fertnstert.2004.11.070
11
Apridonidze T,Essah PA,Iuorno MJ,Nestler JE.
Prevalence and characteristics of the metabolic syndrome in women with polycystic ovary syndrome.
J Clin Endocrinol Metab, 90 (2005), pp. 1929-35 http://dx.doi.org/10.1210/jc.2004-1045
12
Escobar-Morreale HF,Villuendas G,Botella-Carretero JI,Álvarez-Blasco F,Sanchon R,Luque-Ramírez M,et al.
Adiponectin and resistin in PCOS: a clinical, biochemical and molecular genetic study.
Hum Reprod, 21 (2006), pp. 2257-65 http://dx.doi.org/10.1093/humrep/del146
13
Legro RS,Kunselman AR,Dodson WC,Dunaif A.
Prevalence and predictors of risk for type 2 diabetes mellitus and impaired glucose tolerance in polycystic ovary syndrome: a prospective, controlled study in 254 affected women.
J Clin Endocrinol Metab, 84 (1999), pp. 165-9 http://dx.doi.org/10.1210/jcem.84.1.5393
14
Legro RS,Kunselman AR,Dunaif A.
Prevalence and predictors of dyslipidemia in women with polycystic ovary syndrome.
Am J Med, 111 (2001), pp. 607-13
15
Las concentraciones de homociste??na est??n elevadas en el s??ndrome de ovario poliqu??stico. Med Clin (Barc). 2007.129:292-4.
16
Llevadot J,Blanco Vaca F,González Sastre F.
Determinación y utilización de la concentración plasmática de homocisteína en la práctica clínica.
Med Clin (Barc), 124 (2005), pp. 544-53
17
Badawy A,State O,El Gawad SS.h,El Aziz OA.
Plasma homocysteine and polycystic ovary syndrome: The missed link.
Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol, 131 (2007), pp. 68-72 http://dx.doi.org/10.1016/j.ejogrb.2006.10.015
18
Carmina E,Chu MC,Longo RA,Rini GB,Lobo RA.
Phenotypic variation in hyperandrogenic women influences the findings of abnormal metabolic and cardiovascular risk parameters.
J Clin Endocrinol Metab, 90 (2005), pp. 2545-9 http://dx.doi.org/10.1210/jc.2004-2279
19
Kilicdag EB,Bagis T,Zeyneloglu HB,Tarim E,Aslan E,Haydardedeoglu B,et al.
Homocysteine levels in women with polycystic ovary syndrome treated with metformin versus rosiglitazone: a randomized study.
Hum Reprod, 20 (2005), pp. 894-9 http://dx.doi.org/10.1093/humrep/deh700
20
Kilicdag EB,Bagis T,Tarim E,Aslan E,Erkanli S,Simsek E,et al.
Administration of B-group vitamins reduces circulating homocysteine in polycystic ovarian syndrome patients treated with metformin: a randomized trial.
Hum Reprod, 20 (2005), pp. 1521-8 http://dx.doi.org/10.1093/humrep/deh825
21
Tomkin GH,Hadden DR,Weaver JA,Montgomery DA.
Vitamin-B12 status of patients on long-term metformin therapy.
Br Med J, 2 (1971), pp. 685-7
22
Cagnacci A,Tirelli A,Renzi A,Paoletti AM,Volpe A.
Effects of two different oral contraceptives on homocysteine metabolism in women with polycystic ovary syndrome.
23
Randeva HS,Lewandowski KC,Drzewoski J,Brooke-Wavell K,O??Callaghan C,Czupryniak L,et al.
Exercise decreases plasma total homocysteine in overweight young women with polycystic ovary syndrome.
J Clin Endocrinol Metab, 87 (2002), pp. 4496-501 http://dx.doi.org/10.1210/jc.2001-012056