Regístrese
Buscar en
Cirugía Española
Toda la web
Inicio Cirugía Española Terapia con presión negativa para el tratamiento de fístula linfática inguina...
Información de la revista
Vol. 92. Núm. 2.
Páginas 133-135 (Febrero 2014)
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 92. Núm. 2.
Páginas 133-135 (Febrero 2014)
Carta científica
DOI: 10.1016/j.ciresp.2013.07.008
Acceso a texto completo
Terapia con presión negativa para el tratamiento de fístula linfática inguinal
Negative pressure therapy for the treatment of inguinal lymphatic fistula
Visitas
7662
Carla Basés Valenzuela??
Autor para correspondencia
carlajcf@hotmail.com

Autor para correspondencia.
, Marcos Bruna Esteban, José Puche Pla
Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo, Consorcio Hospital General Universitario, Valencia, España
Este artículo ha recibido
7662
Visitas
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Figuras (3)
Mostrar másMostrar menos
Texto completo

Las complicaciones linfáticas tras la cirugía de la región inguinal se atribuyen a la lesión inadvertida de pequeños vasos linfáticos y, a pesar de los esfuerzos para prevenirlas, la incidencia de linforrea descrita en la actualidad tras estos procedimientos se encuentra en torno al 2%1. Se han descrito varias opciones terapéuticas con grados variables de éxito, siendo escasa la experiencia de la terapia aspirativa en este campo.

Se presenta el caso de un varón de 75 años, diabético tipo ii, dislipidémico y con hipertrofia benigna de próstata, que consultó por aumento del perímetro abdominal y síndrome poliadenopático. Se procedió a la exéresis bajo anestesia local de una adenopatía inguinal derecha de 4cm de diámetro. El estudio anatomopatológico confirmó el diagnóstico de linfoma B de célula grande difuso, rico en células T y se inició el tratamiento quimioterápico.

A los 7 días de la intervención, se objetivó en la herida quirúrgica una tumoración elástica, no pulsátil y sin signos inflamatorios, que ocasionaba dolor y discreto exudado seroso. Se drenó y se colocó una gasa en la herida que se insinuaba en un bolsa colectora adhesiva. A los 10 días se detectó un débito continuo de unos 300 ml diarios de líquido claro que nos hizo sospechar la presencia de una fístula linfática. Inicialmente se instauró un tratamiento conservador con vendaje compresivo y reposo pero, ante la persistencia del alto débito, transcurridos 40 días de la intervención quirúrgica, se decidió reintervenir al paciente. Durante esta operación no se evidenciaron fugas ni el supuesto conducto linfático lesionado y se procedió a cerrar con puntos transfixiantes totales la herida. A las 48 h de la reintervención, la herida volvió a aparecer tensa y con exudado claro, por lo que se decidió volver a abrirla e instaurar un sistema aspirativo con presión negativa, confeccionado con gasas, sonda de aspiración de 16 French y apósito adhesivo estéril como muestra la figura 1. Se aplicó una aspiración continua a –10mmHg. Tras 6 días de tratamiento con una disminución paulatina del débito hasta el cese del mismo, se retiró el sistema de aspiración, estando la herida casi totalmente cerrada, con un buen tejido de granulación y sin exudar (fig. 2). En el seguimiento posterior al mes, la herida estaba totalmente cerrada y no presentaba complicaciones (fig. 3).

Figura 1.

Sistema de aspiración aplicado en la herida inguinal.

(0,12MB).
Figura 2.

Estado de la herida tras 7 días de terapia con aspiración.

(0,11MB).
Figura 3.

Resultado definitivo.

(0,09MB).

Varias opciones terapéuticas se han descrito para el tratamiento de la fístula linfática y el linfocele tras una cirugía a nivel inguinal, desde curas simples con cambios de apósito2, elevación de miembros3, vendajes compresivos, drenaje, irradiación local3, ligadura quirúrgica del conducto linfático origen de la fuga4 hasta, en el caso de injertos infectados, retirada del mismo y cobertura con colgajos musculares5. Por lo general, las técnicas conservadoras son ineficaces para fugas de alto débito, ya que alargan la estancia hospitalaria, aumentan el riesgo de infección y tienen más tendencia a la recurrencia. Algunos autores respaldan la exploración quirúrgica temprana, identificando la fuga y ligando el conducto linfático, con unas tasas de recurrencia entre el 0 y el 10%4. En la literatura, los estudios que comparan el tratamiento conservador con la exploración quirúrgica describen que la estancia hospitalaria se duplica con la opción conservadora y que las recidivas alcanzan hasta el 27% de los casos con la exploración quirúrgica y hasta el 100% si se manejan de forma conservadora4.

Fleischmann describió en 1993 el empleo de la presión subatmosférica controlada en el tratamiento de heridas infectadas, desarrollándose más adelante el cuidado de las mismas con sistemas de presión negativa6.

Para el tratamiento de las fístulas linfocutáneas, la terapia aspirativa ha sido documentada en pequeñas series de casos7,8, basada en la estimulación del crecimiento del tejido de granulación alrededor del conducto linfático, provocando el sellado del mismo y presentándose como alternativa efectiva y menos invasiva que la exploración quirúrgica y la ligadura del conducto linfático lesionado.

Comparando la terapia aspirativa con vacío (vacuum assisted closure [VAC]) en heridas profundas tras linfadenectomía inguinal, con los cuidados convencionales de estas heridas, Tauber et al. describen que la terapia aspirativa se asocia a un menor número de complicaciones, como la formación de linfoceles (20 vs. 62%), la linforrea persistente (7 vs. 45%) o el linfedema de la extremidad (0 vs. 46%) (p=0,032). Son necesarias reintervenciones en el 23% de los casos tratados de forma convencional, y solo en el 7% de los tratados con VAC (p=0,631)9.

Hamed et al. publican 12 días como tiempo medio transcurrido entre que se diagnostica la existencia de complicaciones linfáticas y se aplica la terapia VAC. El tiempo de estancia hospitalaria media es de 4 días para el tratamiento de las complicaciones linfáticas, permaneciendo el paciente hospitalizado con el sistema VAC una media de un día. La duración total del tratamiento con el VAC es de una media de 18±5 días, incluyendo tanto los días de tratamiento hospitalario como domiciliario. Su tasa de éxito con la terapia VAC es del 100% y no han detectado recurrencias clínicas después de una media de seguimiento de 17±12 meses10.

Con todo esto, el uso de la terapia aspirativa en el tratamiento de las fístulas linfáticas de la región inguinal se presenta como un tratamiento poco agresivo, eficaz, rápido y accesible.

Bibliografía
[1]
V. Lemaire, J. Brilmaker, A. Kerzmann, D. Jacquemin.
Treatment of a groin lymphatic fistula with negative pressure wound therapy.
Eur J Vasc Endovasc Surg, 36 (2008), pp. 449-451
[2]
M. Porcellini, R. Iandoli, F. Spinetti, U. Bracale, D. di Lella.
Lymphoceles complicating arterial reconstructions of the lower limbs: Outpatient conservative management.
J Cardiovasc Surg, 43 (2002), pp. 217-221
[3]
J.H. Kwaan, J.M. Bernstein, J.E. Connolly.
Management of lymph fistula in the groin after arterial reconstruction.
Arch Surg, 114 (1979), pp. 1416-1418
[4]
M. Shermak, K. Yee, L. Wong, C. Jones, J. Wong.
Surgical management of groin lymphatic complications after arterial bypass surgery.
Plast Reconstr Surg, 115 (2005), pp. 1954-1962
[5]
W. Stadelmann, G. Tobin.
Successful treatment of 19 consecutive groin lymphoceles with the assistance of intraoperative lymphatic mapping.
Plast Reconstr Surg, 109 (2002), pp. 1274-1280
[6]
L.C. Argenta, M.J. Morykwas.
Vacuum-assisted closure: A new method for wound control and treatment: Clinical experience.
Ann Plast Surg, 38 (1997), pp. 563-577
[7]
B. Abai, R. Zickler, P. Pappas, B. Lal, F. Padberg Jr..
Lymphorrhea responds to negative pressure wound therapy.
J Vasc Surg, 45 (2007), pp. 610-613
[8]
S. Greer, M. Adelman, A. Kasabian, R. Galiano, R. Scott, M. Longaker.
The use of subatmospheric pressure dressing therapy to close lymphocutaneous fistulas of the groin.
Br J Plast Surg, 53 (2000), pp. 484-487
[9]
R. Tauber, S. Schmid, T. Horn, M. Thalgott, M. Heck, B. Haller, H. Kübler, et al.
Inguinal lymph node dissection: Epidermal vacuum therapy for prevention of wound complications.
J Plast Reconstr Aesthet Surg, 66 (2013), pp. 390-396
[10]
O. Hamed, P. Muck, M. Smith, K. Krallman, N. Griffith.
Use of vacuum-assisted closure (VAC) therapy in treating lymphatic complications after vascular procedures: New approach for lymphoceles.
J Vasc Surg, 48 (2008), pp. 1520-1523
Copyright © 2013. AEC
Opciones de artículo
Herramientas
es en pt

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?

Você é um profissional de saúde habilitado a prescrever ou dispensar medicamentos

es en pt
Política de cookies Cookies policy Política de cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. To improve our services and products, we use "cookies" (own or third parties authorized) to show advertising related to client preferences through the analyses of navigation customer behavior. Continuing navigation will be considered as acceptance of this use. You can change the settings or obtain more information by clicking here. Utilizamos cookies próprios e de terceiros para melhorar nossos serviços e mostrar publicidade relacionada às suas preferências, analisando seus hábitos de navegação. Se continuar a navegar, consideramos que aceita o seu uso. Você pode alterar a configuração ou obter mais informações aqui.