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FI 2016

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© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2016

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Allergol Immunopathol (Madr) 2002;30:114-20
Implicación etiológica de los alimentos en la dermatitis atópica: datos a favor
Etiologic implication of foods in atopic dermatitis: evidence in favor
M. Fernández-Beníteza
a Consultora del Departamento de Alergolog??a e Inmunolog??a Cl??nica de la Cl??nica Universitaria. Profesora Adjunta de la Facultad de Medicina. Universidad de Navarra.
Resumen
Actualmente se van conociendo algunos de los mecanismos inmunopatológicos implicados en la respuesta IgE; sabemos que en los pacientes con dermatitis atópica existe una activación de los linfocitos Th2 con la producción subsecuente de citocinas IL-4, IL-5, responsables éstas de la producción de IgE y del reclutamiento de eosinófilos. No obstante, la activación de las células T en esta enfermedad se desencadena en dos fases. En una primera fase se activan los Th2 y se producen la IL-4, IL-5, IL-13; esta primera fase se produce cuando se pone de manifiesto la activación inicial inducida por el antígeno. Y una segunda fase característica, cuando existen lesiones crónicas en la que se activan los linfocitos Th1 y se produce IFg. Esta fase crónica se asocia con la presencia de eosinófilos y macrófagos que expresan y producen IL-12. Numerosos artículos que ponen de manifiesto la sensibilización alimentaria como factor etiopatogénico de la dermatitis atópica, siendo la prevalencia de la sensibilización variable, dependiendo de la edad del paciente y de la gravedad de la enfermedad. Se ha podido observar cómo niños con dermatitis atópica moderada/grave tienen tests cutáneos positivos y niveles de IgE elevados frente a diferentes alimentos. No obstante, somos conscientes de que no siempre los test cutáneos positivos frente a alimentos en niños con dermatitis atópica indican la responsabilidad de esos alimentos en las manifestaciones clínicas; es más, en ocasiones, en niños con tolerancia posterior a los alimentos, persisten positividades en los tests cutáneos, e IgE específica elevada. Ahora se sabe que la IgE no sólo participa en la degranulación de las células mastocitarias, sino también en las reacciones mediadas por células T, y otras células presentadoras de antígeno (células dendríticas) con receptores de alta afinidad para la IgE. Es conocida la respuesta inmediata IgE, pero se sabe que no sólo es la respuesta inmediata la que está implicada, sino también la tardía, puesta de manifiesto por la presencia de células T antígeno específicas frente a alimentos u otros alergenos como los inhalantes. Está demostrado que niños con dermatitis atópica y sensibilización alimentaria frente a un tipo de alimentos como leche, huevo, harina de trigo y soja, tras una dieta de exclusión estricta, pueden llegar a desarrollar una tolerancia; de ahí que sea importante volver a provocar con el alimento cada 2-3 años. En niños con sensibilización a otros alimentos, como frutos secos, pescados y mariscos, en ocasiones persiste la sensibilización en la edad adulta, no llegando a hacer una tolerancia. En conclusión, pueden existir dos grupos de niños con dermatitis atópica. Uno con dermatitis atópica «enfermedad alérgica» que se caracteriza por aparición temprana, clínicamente moderada/grave, con tasas de IgE alta, presencia de IgE antígeno específica frente a alergenos y antecedentes familiares atópicos. A estos niños es necesario diagnosticarlos precozmente, e instaurar el tratamiento, así como prevenir la evolución de su enfermedad alérgica hacia el asma bronquial. El otro grupo sería aquel con dermatitis clínicamente «atópica» por su localización y morfología, en la que no podemos demostrar enfermedad alérgica, y cuyo control será diferente de los que presentan enfermedad alérgica.
Resumen
Some of the immunopathologic mechanisms involved in IgE responses are currently being identified; Th2 lymphocytes are known to be activated in patients with atopic dermatitis with subsequent production of the cytokines interleukin (IL)-4 and IL-5, which are responsible for IgE production and eosinophil recruitment. Nevertheless, T cell activation in this disease takes place in two phases. In the first phase, Th2 cells are activated and IL-4, IL-5 and IL-13 are produced; this first stage is produced with the initial activation induced by the antigen. In the second phase there are chronic lesions, Th1 lymphocytes are activated and IFg is produced. This chronic phase is associated with the presence of eosinophils and macrophages that produce IL-12. Numerous articles have demonstrated food sensitization to be an etiopathogenic factor in atopic dermatitis. The prevalence of sensitization varies, depending on the patient's age and the severity of the disease. Children with moderate-to-severe atopic dermatitis have been observed to have a positive skin test and high IgE concentrations to various foods. Nevertheless, a positive skin test to foods in such children does not always implicate these foods as the cause of the clinical manifestations; moreover, in children showing subsequent tolerance to these foods, skin tests can sometimes remain positive and high levels of specific IgE can persist. It is now known that IgE not only participate in the degranulation of mastocyte cells but also in reactions mediated by T cells and other antigen-presenting cells (dendritic cells) which have high-affinity receptors for IgE. The immediate IgE response is well known but it is also known that in addition to the immediate response, a delayed response is also involved, evidenced by the presence of antigen-specific T cells to foods or other allergens such as inhalant allergens. After a strict exclusion diet, children with atopic dermatitis and sensitivity to foods such as milk, egg, flour and soya can develop tolerance; for this reason provocation tests with the food in question should be repeated every 2-3 years. In children with sensitivity to other foods such as dried fruits, fish, and shellfish, sensitivity can sometimes persist into adulthood without tolerance being achieved. In conclusion, there are two groups of children with atopic dermatitis. One group consists of those with atopic dermatitis («allergic disease»), which is characterized by early development, high IgE titers, the presence of antigen-specific IgE to allergens and a family history of atopy and which is clinically moderate or severe. Early diagnosis and treatment are important in these children, as is the prevention of progression of the disease to bronchial asthma. The other group consists of children whose dermatitis is clinically «atopic» in terms of its localization and morphology, who have no demonstrable allergic disease and whose management differs from that in children presenting allergic disease
Palabras clave
Atopic dermatitis, Atopic eczema, Food allergy
Keywords
Dermatitis atópica, Eccema atópico, Alergia alimentaria
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Artículo

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