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Vol. 62. Núm. 4.
Páginas 267-273 (Julio - Agosto 2018)
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Vol. 62. Núm. 4.
Páginas 267-273 (Julio - Agosto 2018)
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DOI: 10.1016/j.recot.2018.01.010
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Tratamiento de las fracturas intraarticulares de calcáneo mediante placa de reconstrucción. Resultados y complicaciones de 86 fracturas
Treatment of intraarticular calcaneal fractures by reconstruction plate. Results and complications of 86 fractures
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J. Diranzo-García
Autor para correspondencia
pdiranzo@gmail.com

Autor para correspondencia.
, X. Bertó-Martí, L. Castillo-Ruiperez, V. Estrems-Díaz, L. Hernández-Ferrando, J. Villodre-Jiménez, A. Bru-Pomer
Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología, Consorcio Hospital General Universitario de Valencia, Valencia, España
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Figuras (2)
Tablas (2)
Tabla 1. Datos demográficos de todos los pacientes
Tabla 2. Asociación entre los resultados funcionales y las variables con relevancia estadísticamente significativa
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Resumen
Objetivo

Evaluar los resultados del tratamiento quirúrgico de las fracturas intraarticulares de calcáneo. Analizar las variables que influyen en el resultado clínico y radiológico final, así como las complicaciones dadas.

Material y métodos

Analizamos de forma retrospectiva 86 fracturas intraarticulares de calcáneo en 78 pacientes, intervenidas en nuestro servicio mediante abordaje lateral extendido y placa de reconstrucción. La edad media fue de 48 años (16-74 años) y el seguimiento medio de 4,6 años (9-99 meses); 54 pacientes (69,2%) sufrieron caídas de menos de 3m de altura o traumatismos banales, y 24 (30,8%) de más de 3m o accidentes de alta energía. Según la clasificación de Sanders, intervinimos 12 fracturas (15%) tipoII, 54 (62,8%) tipoIII y 20 (23,2%) tipoIV.

Resultados

La puntuación AOFAS media postoperatoria fue de 73,9 puntos (42-98 puntos), con resultados buenos o excelentes en el 57% de los casos; 12 casos (14%) presentaron complicaciones a nivel de la herida quirúrgica y 11 (12,8%) precisaron una artrodesis subastragalina. Obtuvimos resultados significativamente mejores en pacientes menores de 30 años, pacientes con caídas de menos de 3m de altura y pacientes con fracturas tipos II y III de Sanders respecto a las tipoIV, asociándose a estas una mayor tasa de artrodesis subastragalina.

Conclusiones

Consideramos la reducción abierta y fijación interna de las fracturas intraarticulares de calcáneo con placa de reconstrucción una alternativa vigente. Dadas las complicaciones descritas y la tasa de artrodesis subastragalina secundaria, recomendamos una técnica meticulosa por parte de cirujanos experimentados.

Palabras clave:
Intraarticular
Fractura de calcáneo
Tratamiento quirúrgico
Osteosíntesis
Abstract
Objective

To evaluate the results of surgical treatment of intraarticular calcaneal fractures, and also to analyze the variables that influence the final clinical and radiological outcomes as well as the complications.

Material and methods

We retrospectively analyzed 86 intraarticular calcaneal fractures in 78 patients, who underwent surgery with an extended lateral approach and reconstruction plate. The mean age was 48 years (16-74 years) and the mean follow-up was 4.6 years (9-99 months); 54 patients (69.2%) suffered falls from less than 3m in height or banal injuries and 24 patients (30.8%) falls from more than 3m in height or high energy-accidents. According to the Sanders classification we operated 12 (15%) typeII, 54 (62.8%) typeIII and 20 (23.2%) typeIV fractures.

Results

The postoperative mean AOFAS score was 73.9 points, with good or excellent results in 57% of the patients. Twelve cases (14%) suffered surgical wound complications and 11 (12.8%) required subtalar arthrodesis. Significantly better results were obtained in the patients younger than 30 years old, patients that fell from less than 3m in height and patients with Sanders fractures types II and III compared to typeIV, which were associated with higher rate of subtalar arthrodesis.

Conclusions

We consider that open reduction and internal fixation of intraarticular fractures of the calcaneus with reconstruction plate is a valid treatment alternative. Given the complications described and the secondary subtalar arthrodesis rate, we recommend a meticulous technique carried out by experienced surgeons.

Keywords:
Intraarticular
Calcaneal fracture
Surgical treatment
Osteosynthesis
Texto completo
Introducción

El hueso más frecuentemente lesionado a nivel del tarso es el calcáneo, comprendiendo entre el 1-2% de todas las fracturas. Aproximadamente el 75% serán intraarticulares, el 10% asociarán fracturas a nivel del raquis y el 26% otras fracturas a nivel de miembros inferiores1,2.

La gran mayoría de estas fracturas se producen en personas jóvenes en un ambiente laboral, frecuentemente por precipitaciones o por accidentes de alta energía, motivando por tanto una larga incapacidad laboral y un importante impacto socioeconómico3,4.

Las fracturas intraarticulares de calcáneo se caracterizan por la controversia existente en cuanto a su tratamiento, ya que para una misma fractura podemos encontrar soluciones y opiniones muy dispares5. Sin embargo, aunque la literatura coincide en que la evidencia disponible es insuficiente para afirmar que el tratamiento quirúrgico es superior al conservador6,7, la tendencia actual es la reducción abierta y fijación interna8-10. Debido al temor de los ortopedas a las complicaciones descritas a nivel de la herida quirúrgica con el «abordaje lateral extendido en L», considerado como gold estándar1, actualmente se encuentran en auge las técnicas mínimamente invasivas, con buenos resultados descritos, aunque técnicamente son más demandantes y suponen una curva mayor de aprendizaje11.

Los objetivos del tratamiento quirúrgico serán restituir la anatomía tridimensional del calcáneo (tanto en su altura como en su longitud y anchura) y la reducción anatómica de las superficies articulares. Finalmente, se buscará restablecer la función lo antes posible con una osteosíntesis estable1,12-14.

Por tanto, dada la gravedad y complejidad de este tipo de lesiones, asociado a la tasa de complicaciones quirúrgicas y de secuelas físicas que suponen, las fracturas de calcáneo siguen siendo un verdadero reto para el cirujano ortopeda. El objetivo de nuestro estudio es evaluar el resultado del tratamiento quirúrgico de las fracturas intraarticulares de calcáneo, así como analizar las variables que influyen en la obtención de dichos resultados. Para ello, realizamos un estudio observacional retrospectivo en pacientes intervenidos quirúrgicamente por fracturas intraarticulares de calcáneo.

Material y métodos

Entre agosto de 2006 y marzo de 2016 se intervinieron en nuestro centro un total de 97 fracturas de calcáneo consecutivas en 88 pacientes (9 fracturas bilaterales) mediante un abordaje lateral en «L» extendido y una placa de reconstrucción de bajo perfil. Excluimos del estudio a todos los pacientes con fracturas que se consideraron conservadoras e incluimos a todos los pacientes intervenidos quirúrgicamente mediante la técnica citada. Obtuvimos una pérdida de seguimiento de 10 pacientes: 2 (2,3%) fallecieron por causas ajenas a la cirugía; 3 (3,4%) eran pacientes internos en centro penitenciario, que fueron trasladados a centros externos a nuestra área de atención, y 5 pacientes (5,7%) fueron ilocalizables. Resultó una muestra de 78 pacientes y 86 fracturas intraarticulares de calcáneo (8 pacientes con cirugía bilateral) cuyo seguimiento clínico y radiológico se ha analizado de manera retrospectiva.

De los 78 pacientes, 56 (71,8%) eran varones y 22 (28,2%) eran mujeres. La edad media en el momento de la cirugía fue de 48±12,24 años. Un total de 53 pacientes (67,9%) presentaban comorbilidad asociada, destacando 38 pacientes (48,7%) con hábito tabáquico, 20 (25,6%) con antecedentes psiquiátricos, 13 (16,7%) con abuso de drogas o alcohol, 13 (16,7%) con toma crónica de corticoides, 8 (10,3%) con diabetes mellitus y 8 (10,3%) con enfermedades infectocontagiosas (VIH o hepatitis B o C).

En cuanto al mecanismo de producción, 44 (56,4%) pacientes sufrieron caídas de menos de 3m de altura y 22 (28,2%) de más de 3m. Diez pacientes (12,8%) presentaron la fractura tras entorsis de tobillo o traumatismos banales, y 2 pacientes (2,6%) tras accidentes de tráfico de alta energía. Diecinueve pacientes (24,4%) presentaban fracturas asociadas: 9 (11,5%) fracturas a nivel de raquis, 9 fracturas (11,5%) en miembros inferiores, 8 (10,3%) en miembros superiores y 3 (3,8%) a nivel pélvico. Diecisiete pacientes (21,8%) tuvieron fracturas de ambos calcáneos, siendo 8 de ellos intervenidos de manera bilateral.

Todas las fracturas fueron clasificadas según la clasificación de Sanders15 basándonos en las imágenes de tomografía computarizada (TAC), resultando 12 fracturas (15%) tipoII, 54 (62,8%) tipoIII y 20 (23,2%) tipoIV (tabla 1). Medimos los ángulos de Böhler y de Gissane en las radiografías laterales, obteniendo un ángulo de Böhler preoperatorio medio de 17,1±7,29° y un ángulo de Gissane preoperatorio medio de 83,3±11,4°.

Tabla 1.

Datos demográficos de todos los pacientes

EdadMedia (años)  Mediana (años)  Rango (años) 
78  48  47  16-74 
SexoFemenino  Masculino  Total 
78  22 (28,2%)  56 (71,8%)  78 
EtiologíaTraumatismo banal  Caída <3Caída >3Accidente tráfico 
10 (12,8%)  44 (56,4%)  22 (28,2%)  2 (2,6%) 
Clasificación de SandersTipo I  Tipo II  Tipo III  Tipo IV 
0 (0%)  12 (15%)  54 (62,8%)  20 (23,2%) 
Fracturas asociadasRaquis  Pelvis  Miembros superiores  Miembros inferiores 
9 (11,5%)  3 (3,8%)  8 (10,3%)  9 (11,5%) 
Patología concomitanteTabaquismo  Alcohol/Drogas  Diabetes mellitus  Antecedentes psiquiátricos 
38 (48,7%)  13 (16,7%)  8 (10,3%)  13 (16,7%) 

n: número de pacientes.

Técnica quirúrgica

Todos los casos fueron intervenidos por el mismo equipo quirúrgico. El 80,2% de los pacientes fueron intervenidos en los primeros 15 días tras la producción de la fractura (rango 4-22 días), siempre y cuando el estado de las partes blandas fuese el óptimo y el signo de la arruga, positivo. El tiempo medio quirúrgico fue de 132±33min. La cirugía fue realizada con el paciente en posición de decúbito lateral, bajo isquemia del miembro colocada a nivel del muslo y con control fluoroscópico intraoperatorio (proyecciones en perfil, axial y Broden). Para ello, utilizamos en todos los casos el «abordaje lateral extendido en L» propuesto por Palmer y Letournel y posteriormente modificado por Benirschke16-18. Realizamos un colgajo completo protegiendo el nervio sural y los tendones peroneos. La fractura fue reducida tras la retirada de la pared lateral (fig. 1A), comenzando por la tuberosidad anterior y siguiendo por las carillas articulares anteromedial y subastragalina, terminando en la tuberosidad posterior, fijándose de manera provisional con agujas Kirschner y comprobándose mediante fluoroscopia la correcta reconstrucción tridimensional del calcáneo así como de las superficies articulares. A continuación, tras posicionar la pared lateral de nuevo en su localización anatómica, realizamos la fijación mediante placas de bajo perfil en todos los casos con tornillos no bloqueados (Synthes Locking Calcaneal Plate®, Synthes USA, Paoli, EE.UU.) (fig. 1B). En todos los pacientes colocamos un sistema de drenaje aspirativo tipo Redon, retirándose tras 48h si no era productivo. No se permitió la carga parcial hasta la sexta semana y la carga completa hasta la duodécima semana.

Figura 1.

A) Reducción de la articulación subastragalina tras exéresis de la pared lateral. B) Fijación de la fractura mediante placa de reconstrucción de bajo perfil.

(0,15MB).
Evaluación postoperatoria

Todos los pacientes fueron evaluados a las 4 semanas, 8 semanas, 3 meses, 6 meses y posteriormente anualmente para examen clínico y seguimiento radiográfico. La evaluación estándar en cada visita incluyó la escala de valoración funcional American Orthopaedic Foot and Ankle Society (AOFAS) de tobillo y retropié19,20, tomándose como referencia para el estudio la puntuación obtenida en el último control del paciente en la última consulta considerando esta como fin del seguimiento. Posteriormente analizamos la relación entre la puntuación en la escala funcional AOFAS y cada una de las diferentes variables: sexo, edad, presencia de comorbilidad (tabaquismo, abuso de drogas o alcohol, antecedentes psiquiátricos, diabetes, toma crónica de corticoides o enfermedades infectocontagiosas), bilateralidad o unilateralidad de las fracturas, la presencia de fracturas concomitantes, el mecanismo lesional y la clasificación de la fractura según Sanders. Finalmente, comparamos los resultados radiológicos posquirúrgicos en el último control respecto a los estudios preoperatorios mediante la medición de los ángulos de Böhler y de Gissane, y analizamos su relación con los resultados funcionales finales.

Análisis estadístico

El análisis de los datos se ha llevado a cabo mediante el programa estadístico SPSS 22 para MAC OS (versión 22; SPSS, Chicago, IL, EE.UU.). Realizamos un análisis descriptivo, expresando las variables cualitativas como frecuencias absolutas y relativas y las variables cuantitativas como media y desviación estándar (DE). Realizamos un estudio bivariante, utilizando para las variables cuantitativas el test paramétrico t de Student Fisher y el test no paramétrico U de Mann-Whitney, en función de la normalidad en la distribución; y utilizando para las variables cualitativas el test paramétrico Chi cuadrado y como test no paramétrico la prueba exacta de Fisher. El nivel de significación se estableció en el 5%.

Resultados

El tiempo medio de seguimiento de los 86 casos (78 pacientes) fue de 55±25 meses.

Resultados clínicos y radiológicos. La puntuación AOFAS media obtenida fue de 73,9±10,2 puntos sobre 100 (IC95%: 74,49-78,95 puntos), con resultados excelentes (90-100 puntos) en 8 casos (9,3%), buenos (75-89 puntos) en 40 (47,7%), aceptables (50-74 puntos) en 35 (39,5%) y pobres (0-49 puntos) en 3 casos (3,5%).

El ángulo de Böhler postoperatorio medio fue de 27,2±9,1°, y el de Gissane de 118,6±12,02°. Conseguimos una restauración del ángulo de Böhler (entre 20 y 40°) en 60 pacientes (69,8%).

Todos los pacientes habían presentado una consolidación completa de la fractura en el control de los 6 meses tras la intervención; 36 casos (42%) desarrollaron una artrosis subastragalina, todos ellos objetivados mediante TAC. En 11 (12,8%), fue necesaria la realización de una artrodesis subastragalina, siendo realizada en uno de los 12 casos con fracturas Sanders tipoII (8%), en 5 de los 54 con fracturas Sanders tipoIII (9%), y en 5 de los 20 casos con fracturas Sanders tipoIV (25%) (fig. 2).

Figura 2.

Progresión de una fractura tipoIV de Sanders a una artrodesis subastragalina tras osteosíntesis primaria.

(0,08MB).

Complicaciones. Trece pacientes (20,5%) presentaron un total de 16 complicaciones; 12 casos (14%) de complicaciones a nivel de la herida quirúrgica, con 5 (5,8%) casos de infección superficial, tratadas con limpieza quirúrgica y extracción del material de osteosíntesis en 4 casos; 3 pacientes (3,4%) desarrollaron una infección profunda u osteomielitis, tratadas todas ellas con desbridamiento agresivo, extracción del material de osteosíntesis y rellenado del defecto con cemento óseo con antibiótico. En 2 de estos 3 pacientes, se realizó una artrodesis en un segundo tiempo. En 4 casos (4,7%) se produjo un defecto en el cierre de la herida sin infección diagnosticada, realizándose el tratamiento en colaboración con la Unidad de Úlceras mediante la aplicación de terapia de vacío. Sin embargo, en un sujeto fue necesaria la retirada del material de osteosíntesis y cierre con colgajo por Cirugía Plástica. Dos pacientes (2,3%) presentaron una neuropatía del nervio sural; un caso (1,2%) de algodistrofia de Sudeck y un caso (1,2%) de calcificación a nivel de los tendones peroneos tratada mediante tenólisis quirúrgica.

Análisis de los resultados

Tras realizar el análisis estadístico, no obtuvimos diferencias estadísticamente significativas (p>0,05) en los resultados funcionales obtenidos en el test de AOFAS respecto al sexo, pacientes con fracturas unilaterales versus bilaterales, pacientes con otras fracturas concomitantes o la cohorte de pacientes menores de 60 años respecto a los mayores de 60 años. Tampoco encontramos una asociación significativa entre los pacientes que presentaban alguna comorbilidad asociada con los resultados funcionales (p>0,05) ni con la aparición de complicaciones durante el seguimiento (p>0,05). Sin embargo, sí que obtuvieron resultados significativamente mejores los pacientes con caídas de menos de 3m de altura respecto a los pacientes con caídas de más de 3m de altura o accidentes de alta energía (p=0,029); la cohorte de pacientes menores de 30 años (p=0,037), y los pacientes con fracturas tipos II y III de Sanders respecto a los tipoIV (p=0,001). En cambio, no encontramos mejores resultados si comparamos a los pacientes con fracturas tipoII de Sanders respecto a los pacientes con fracturas tipoIII (p=0,963). La diferencia media de los ángulos de Böhler y de Gissane fue de 10,1° (IC95%: 4,3 a 12,1°) y de 35,3° (IC95%: 29,4 a 39,1°) respectivamente, siendo esta mejoría significativa (p=0,023 y p=0,014) (tabla 2). No encontramos unos mejores resultados funcionales en la cohorte de pacientes en la que se consiguió una reducción del ángulo de Böhler (20-40°) (p>0,05).

Tabla 2.

Asociación entre los resultados funcionales y las variables con relevancia estadísticamente significativa

  AOFAS 
Global  73,9 
>3m altura/alta energía  75,59±11,5 
<3m altura/banales  73,80±9,42 
Valor de p  0,029 
>30años  72,07±10,1 
<30años  77,06±9,9 
Valor de p  0,037 
Sanders II-III  79,1±9,4 
Sanders IV  67,9±9,1 
Valor de p  0,001 
Böhler preoperatorio  17,1±7,3 
Böhler postoperatorio  27,2±9,1 
Valor de p  0,023 
Gissane preoperatorio  83,3±11,4 
Gissane postoperatorio  118,6±12,02 
Valor de p  0,014 

Valor de p: significación estadística.

Discusión

Actualmente existe una tendencia entre los cirujanos ortopedas a realizar un tratamiento quirúrgico de las fracturas intraarticulares de calcáneo, concretamente mediante la reducción abierta y fijación con placa con un «abordaje lateral extendido en L»1,6,8-10. A pesar de ello, no disponemos de evidencia suficiente en la literatura que respalde los mejores resultados del tratamiento quirúrgico respecto al conservador6,7. En nuestro medio, las fracturas intraarticulares de calcáneo son de las pocas fracturas intraarticulares que tradicionalmente han sido tratadas de manera conservadora en un alto porcentaje de los casos, concretamente un 57,98%, resultado obtenido mediante encuesta realizada en 29 hospitales españoles y un total de 624 fracturas21. Ello es debido a su complejidad técnica y sobre todo al miedo que existe a desarrollar alguna de las complicaciones descritas, sobre todo aquellas relacionadas con la herida quirúrgica21. De esta manera, será inevitable la progresión a una artrosis subastragalina debido a la inaceptable congruencia articular residual, acompañada en muchas ocasiones de una consolidación viciosa con una alteración de la anatomía tridimensional del retropié10,21-23. De este modo, Luo et al.7, en su reciente metaanálisis, concluyen que no existe superioridad del tratamiento quirúrgico respecto al conservador; sin embargo, a pesar de la menor tasa de complicaciones en el tratamiento no quirúrgico, será mucho mayor el riesgo de artrodesis subastragalina. En un estudio controlado, prospectivo y aleatorizado, Buckley et al.9 compararon los resultados del tratamiento quirúrgico frente al conservador, obteniendo mejores resultados clínicos en aquellos pacientes en los que se consiguió una reducción anatómica, especialmente en aquellos que no presentaban litigios laborales. Los pacientes que fueron manejados de manera conservadora fueron 5,5 veces más propensos a ser reintervenidos con una artrodesis subastragalina. De la misma manera, Howard et al.24 demostraron que los pacientes tratados de manera no quirúrgica quintuplicaban el riesgo de artrodesis subastragalina respecto a los intervenidos. En su estudio, Brauer et al.3 demostraron un mejor rendimiento en el análisis coste-efectividad a favor del tratamiento quirúrgico. Por su parte, Radnay et al.22 concluyen que la artrodesis se verá muy dificultada en los casos tratados inicialmente de manera conservadora, demostrando los mejores resultados y menor tasa de complicaciones en pacientes tratados de manera quirúrgica de entrada, siempre y cuando los parámetros anatómicos hayan sido restituidos correctamente.

En nuestra serie, al subdividir la muestra según el tipo de fractura, observamos como los pacientes con fracturas tipoIV de Sanders presentan peores resultados clínicos respecto a los tipos II y III, con puntuaciones en la escala AOFAS postoperatoria de 67,9 puntos para las tipoIV y de 79,5 y 78,1 puntos para las tipo II y III, respectivamente. Una cuarta parte de los casos con fracturas tipoIV de Sanders precisaron de una artrodesis subastragalina respecto al 8 y 9% de las tipo II y III, respectivamente, triplicando por tanto el riesgo de artrodesis. Csziy et al.25 concluyeron en su estudio que las fracturas tipoIV de Sanders tienen 5,5 veces más posibilidades de desarrollar una artrosis subastragalina. El peor pronóstico de las fracturas tipoIV de Sanders, así como de los pacientes que han presentado traumatismos de alta energía, es debido en primer lugar a la mayor complejidad para alcanzar una reducción anatómica de la articulación; y en segundo lugar, a la pobre viabilidad del cartílago articular tras impactos iniciales de alta energía1,12,22,26, responsable de la degeneración postraumática articular, siendo esta irreversible a medio y largo plazo, independientemente de la reducción conseguida.

Hoy en día no existe consenso en el tratamiento de las fracturas tipoIV de Sanders, recomendando algunos autores una artrodesis subastragalina de entrada15,27, y otros una osteosíntesis primaria presentando resultados aceptables22. Schepers28 publica una revisión sistemática de resultados tras artrodesis primaria mostrando resultados excelentes. Sin embargo, Buckley et al.9 comparan los resultados obtenidos tras osteosíntesis primaria frente a la artrodesis primaria, sin obtener una mejoría significativa a favor de ninguna de las dos técnicas. En cambio, sí que recomiendan la artrodesis primaria en pacientes en un ámbito laboral, buscando una recuperación funcional más rápida y evitando una posible cirugía secundaria, con el ahorro económico que conlleva. En nuestro centro, y en consecuencia con los resultados obtenidos en las fracturas tipoIV de Sanders, optamos de entrada por la osteosíntesis dado que 3 de cada 4 pacientes intervenidos no han precisado una artrodesis subastragalina. Además, consideramos de una mayor complejidad técnica realizar una artrodesis primaria como tratamiento definitivo, ya que a la necesidad de reconstruir de manera anatómica el calcáneo con un montaje estable, se añade la utilización de injerto óseo necesario para conseguir la artrodesis, aumentando por tanto el tiempo quirúrgico y las potenciales complicaciones.

El principal problema asociado al «abordaje lateral extendido en L» son las complicaciones a nivel de la herida quirúrgica, con tasas de entre el 19 y 23% en las 3 series más amplias publicadas6,9,29. En su serie, Buckley et al.9 presentan un 17% de complicaciones superficiales de la herida quirúrgica y un 5% de infecciones profundas. Griffin et al.29 reportan problemas a nivel de la herida quirúrgica en un 19% de los casos. Por su parte, Agren et al.6 presentaron complicaciones superficiales en el 19% de los casos e infecciones profundas en el 4% de los casos. En nuestra serie presentamos resultados similares, tratando a estos pacientes en colaboración con la Unidad de Úlceras con la aplicación de terapia de vacío y realizando la cirugía primaria con el menor traumatismo posible hacia las partes blandas, siempre y cuando el estado de las partes blandas sea el óptimo. Al contrario que otros autores24,30, no encontramos una relación directa entre las comorbilidades presentes y los resultados funcionales ni con la aparición de complicaciones, si bien es cierto que el control que se realiza a este tipo de pacientes es mucho más estrecho.

En cuanto a las limitaciones de nuestro estudio, por una parte, se trata de una serie de casos analizada de manera descriptiva y retrospectiva, por lo que está sujeto a las limitaciones que este tipo de estudio produce. El periodo de seguimiento es relativamente corto y heterogéneo entre los distintos pacientes, lo que no permite conocer la evolución a largo plazo. En nuestro estudio no controlamos las variables de interacción y confusión, por lo que las diferencias halladas en los resultados pueden deberse a causas distintas al tratamiento quirúrgico. Por otra parte, no hemos realizado un estudio comparativo con otra técnica quirúrgica, ni hemos identificado tampoco las fracturas intraarticulares de calcáneo tratadas de manera conservadora en este periodo. Como ventajas de este estudio consideramos que el número de casos y su heterogeneidad es representativo para una unidad que atienda este tipo de traumatismos de forma habitual.

Conclusiones

Ante los resultados obtenidos en nuestra serie, concluimos que la reducción abierta y fijación interna de las fracturas intraarticulares de calcáneo mediante el «abordaje lateral extendido en L» es una alternativa vigente, siendo necesaria una técnica quirúrgica meticulosa y un cuidado óptimo de las partes blandas a causa de las frecuentes complicaciones a nivel de la herida quirúrgica. Debido a los resultados obtenidos, consideramos que la osteosíntesis primaria en los pacientes con fracturas tipoIV de Sanders es una opción válida, debiendo ser realizada por cirujanos entrenados y experimentados en dicha técnica.

Consideramos la clasificación de Sanders un importante factor pronóstico, así como el mecanismo lesional y la edad de los pacientes, presentando peores resultados funcionales aquellos pacientes con fracturas tipoIV de Sanders, traumatismos de alta energía y la cohorte de pacientes mayores de 30 años respecto a los menores de 30 años. De la misma manera que Biz et al.31, no obtuvimos una correlación entre la reducción anatómica del ángulo de Böhler y los resultados funcionales. Por este motivo, pensamos que dicho ángulo no es una medida con valor pronóstico para predecir los resultados tras la cirugía.

Nivel de evidencia

Nivel de evidencia IV.

Responsabilidades éticasProtección de personas y animales.

Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.

Confidencialidad de los datos.

Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.

Derecho a la privacidad y consentimiento informado.

Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.

Conflicto de intereses

Los autores no hemos recibido ayuda económica alguna para la realización de este trabajo. Tampoco hemos firmado ningún acuerdo por el que vayamos a recibir beneficios u honorarios por parte de alguna entidad comercial. Por otra parte, ninguna entidad comercial ha pagado ni pagará a fundaciones, instituciones educativas u otras organizaciones sin ánimo de lucro a las que estemos afiliados.

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