Traducir, adaptar culturalmente y validar al español el instrumento Escala Combinada de Dolor del Policlínico de Indiana (IPCPS) para medición del dolor crónico.
Materiales y métodosSe realizó la traducción al español, la adaptación cultural y la validación de la escala con 154 pacientes con dolor crónico en una clínica de alta complejidad.
ResultadosSe obtuvo un nivel de concordancia del 96% entre la IPCPS y la escala verbal simple, del 93% entre la IPCPS y el índice de Barthel, y del 80 y 84% entre la escala combinada de depresión y ansiedad del IPCPS y la escala de Hamilton, respectivamente.
ConclusionesDespués de concluidas las etapas de traducción y adaptación cultural, la IPCPS es la primera versión validada en el idioma español, en un grupo de pacientes con dolor crónico. Esta herramienta permite evaluar de manera expedita y confiable el dolor crónico, brindándoles a los pacientes la oportunidad de un diagnóstico y tratamiento adecuado.
Translating, culturally adapt, and validate into Spanish the Indiana Polyclinic Combined Pain Scale (IPCPS) instrument for the measurement of chronic pain.
Materials and methodsThe translation into Spanish, the cultural adaptation and validation of the scale were carried out with 154 patients with chronic pain in a highly complex clinic.
ResultsA 96% level of concordance was obtained between the IPCPS and the Simple Verbal Scale, 93% between the IPCPS and the Barthel index, and 80 and 84% between the Depression and Anxiety IPCPS and the Hamilton Scale, respectively.
ConclusionsAfter completing the translation and cultural adaptation stages, the IPCPS is the first version validated in the Spanish language, in a group of patients with chronic pain. This tool allows for an expeditious and reliable assessment of chronic pain, giving patients the opportunity for proper diagnosis and treatment.
La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor en 2020 definió el dolor como «una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada o similar a la asociada a una lesión tisular real o potencial»1,2. Se puede manifestar en forma aguda, como síntoma de un daño tisular recientemente ocurrido, donde tiene un rol de protección, o en forma crónica, donde persiste por más de 3 meses y pasa a ser una enfermedad en sí misma3–5. Según la Revista Mexicana de Anestesiología, a nivel internacional, se ha estimado que afecta a entre el 25 y el 29% de la población general, representando del 15 al 20% de las consultas médicas6. De acuerdo con estudios sobre dolor realizados por la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor en Colombia, cerca del 47% de la población colombiana presenta dolor crónico7.
La gravedad del dolor y su duración eventualmente conducen a algún grado de discapacidad física, acompañada de alteraciones del sueño, disminución del apetito y de la actividad sexual e irritabilidad8,9. En el dolor crónico, el impacto psicológico es más pronunciado que en el dolor agudo, por lo que se asocia a síntomas de ansiedad al inicio y posteriormente a síntomas de depresión8,10,11; consecutivamente, la ansiedad disminuye el umbral y la tolerancia al dolor y ambas se asocian con la magnificación de los síntomas médicos, además la depresión se acompaña de pobre respuesta al tratamiento11,12.
La Escala Combinada de Dolor del Policlínico de Indiana (IPCPS) fue desarrollada por el médico Dmitry Arbuck, y Amber Fleming, en idioma inglés, para la medición del dolor crónico. Consta de 4 instrumentos de prueba de diseño similar, cada uno de los cuales ofrece descripciones verbales y calificaciones numéricas. Los pacientes pueden calificar la intensidad del dolor, la función, la depresión y la ansiedad13. En este estudio se tomaron los conceptos básicos de una escala visual analógica (EVA) y los combinaron con descriptores numéricos y verbales para crear un sistema de calificación único14; la IPCPS califica la intensidad del dolor en la escala de 11 puntos, donde 0 significa «sin dolor» y 10 «el peor dolor posible imaginable». El IPCPS modificó la medida de independencia funcional y la comparó con la misma EVA familiar de 11 puntos, donde 0 significa «función perfecta» y 10 «discapacidad total». Por último, se encuentran las escalas de depresión y ansiedad, donde 0 es sin depresión y sin ansiedad y 10 es la peor imaginable13.
Las escalas no se suman, se debe elegir una única opción por cada escala, simplemente son complementarias entre sí y se deben interpretar cada una por separado.
«El dolor no es fácil de medir y aunque ya existen diversas escalas para su medición, ninguna herramienta hasta la fecha ha logrado realizar esta tarea de manera precisa»13.
La IPCPS tiene la ventaja de que al ser una escala combinada, logra evaluar simultáneamente el dolor, la funcionabilidad, la depresión y la ansiedad, siendo una herramienta útil a la hora de valorar el dolor crónico.
En consecuencia con lo anterior, es imprescindible contar con una herramienta que logre evaluar de manera integral el dolor crónico, por ello, el objetivo de este estudio fue realizar la traducción al español, la adaptación cultural y la validación de la IPCPS para Colombia, ya que es la herramienta «que más se aproxima a la hora de evaluar el dolor crónico en el paciente y que se desarrolló para ofrecer la amplitud requerida por ciertos pacientes con dolor crónico»13.
El objetivo del presente estudio fue traducir, adaptar culturalmente y validar al español el instrumento IPCPS para medición del dolor crónico.
Materiales y métodosSe realizó un estudio instrumental de la escala IPCPS, analizando sus propiedades métricas en términos de fiabilidad intraobservador, consistencia interna, validez de contenido y validez concurrente en pacientes con dolor crónico.
Se realizó un muestreo consecutivo no probabilístico a conveniencia. Se realizó el cálculo del tamaño de la muestra para proporciones con el objetivo de estimar la prevalencia de dolor crónico, considerando los estudios realizados por la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor en Colombia7; se utilizó una prevalencia p=0,47, un error del ɛ=0,08 y un nivel de confianza del α=0,95 para un tamaño de muestra de 150. La muestra se conformó de un total de 154 participantes con dolor crónico, mayores de 18 años, hispanohablantes que asistieron por consulta externa a los servicios de ortopedia, reumatología, cuidados paliativos y oncología, en una institución de salud privada de cuarto nivel de Cali (Colombia), y que aceptaran participar en el estudio. Se excluyen personas con alguna alteración del estado mental. La recogida de datos se realizó entre septiembre y noviembre del año 2022. Este estudio contó con la autorización del autor de la escala IPCPS para su uso, traducción y validación, y el aval de los comités de ética en investigaciones del centro participante y por el Comité de Ética y Bioética de Investigación de la Universidad Libre. Se llevó a cabo según los principios de la Declaración de Helsinki.
La adaptación cultural y la validación se determina siguiendo 2 fases.
Fase 1. Traducción y adaptación culturalEn esta fase es necesario tener en cuenta los giros idiomáticos, el contexto cultural y las diferencias en la percepción de la salud y la enfermedad de las poblaciones15–18. La adaptación transcultural tiene 2 componentes esenciales: la traducción y la adaptación. El uso de uno o ambos componentes dependerá de las diferencias o similitudes entre las poblaciones de origen y destino, como lo describe Beaton19,20.
Se realizó la traducción de la escala original del inglés al español conservando la estructura del cuestionario. El propósito fue lograr la equivalencia semántica, idiomática, conceptual y experiencial con el cuestionario original21–24. Se realizaron 3 traducciones de forma independiente: la primera a cargo de un médico experto en traducciones médicas, la segunda por un docente bilingüe, ajenos al equipo investigador, y la tercera por un médico psiquiatra bilingüe con conocimiento y experiencia en este tipo de estudio, miembro del equipo investigador.
Un comité de revisión compuesto por un epidemiólogo y estadístico, un médico psiquiatra subespecialista en dolor, 3 lingüistas y un profesional de la salud compararon las traducciones al español y discutieron las discrepancias hasta lograr un consenso, consolidando una primera versión del cuestionario en el idioma español.
Esta versión fue, a su vez, retrotraducida al idioma original (inglés) por un traductor profesional de origen británico. La versión original del instrumento y la versión retrotraducida (inglés) fueron sometidas nuevamente a consideración del comité de expertos. Por medio de este procedimiento se logró realizar la comparación de ambas escalas en el idioma original, con el fin de evaluar la equivalencia de contenido, y posteriormente la versión retrotraducida (inglés) se traduce al idioma español obteniendo una segunda versión prefinal, donde además de evaluar si el lenguaje utilizado se adaptaba a la población de pacientes con dolor crónico, se evaluó la comprensión de cada ítem llegando a un consenso de las discrepancias en ambas escalas.
Con estos ajustes se determinó una tercera versión del instrumento adaptado culturalmente al idioma español, donde se modificaron de la herramienta IPCPS 8 ítems (uno de ellos fue el factor tiempo, donde se añadió la representación en horas a los ítems 3, 4, 6, 7, 8 y 9; por ejemplo: 15 a 25% del tiempo [4-6h]) y se retiró la instrucción de llamar al 911 porque no forma parte del sistema de salud en Colombia. Esta última versión se realizó con el fin de asegurar la validez de contenido del instrumento final.
Esta herramienta fue piloteada con 20 pacientes con dolor crónico que asistieron por consulta externa a los servicios de ortopedia, reumatología, cuidados paliativos y oncología, con el fin de identificar errores de traducción, claridad, comprensión de las preguntas e interpretación a la hora de aplicar la herramienta, donde no surgieron nuevas modificaciones por parte de los participantes (ver Material suplementario 1 y 2).
Para la aplicación de los instrumentos, los entrevistadores explicaron la metodología y solicitaron la firma del consentimiento informado. Se entregó a cada participante la herramienta IPCPS, y las 3 escalas de referencia: la escala verbal simple (EVS), el índice de Barthel y la escala de Hamilton, donde se les solicitó a los participantes que respondieran de forma paralela los instrumentos. Este procedimiento se realizó en presencia de los investigadores, quienes estuvieron prestos a resolver cualquier inquietud.
Fase 2. ValidaciónEn esta fase se valida el instrumento en el idioma destino, para evaluar el grado de preservación de las propiedades psicométricas21,25–27.
Con el fin de comprobar la fiabilidad del instrumento se analizó la confiabilidad intraobservador, aquella que ocurre cuando un observador individual efectúa mediciones repetidas en un grupo de sujetos21,28; para ello se midió el grado de concordancia de los instrumentos que fueron aplicados de manera simultánea.
La consistencia interna mide el grado de concordancia y correlación de los instrumentos21,29,30, y se obtuvo por medio del método del coeficiente de correlación de concordancia (CCC) de Lin y el coeficiente de correlación de Spearman. La fiabilidad de la escala se validó a través del uso del alfa de Cronbach.
La validez de contenido se obtuvo mediante las observaciones y opiniones del comité de expertos31 durante el proceso de traducción y adaptación cultural, donde se modificaron algunos ítems de las escalas de función, depresión y ansiedad de la IPCPS. Este proceso permitió obtener la equivalencia semántica, idiomática, conceptual y experiencial. Por otro lado, los resultados de la prueba piloto permitieron confirmar que se contaba con una herramienta clara y consistente.
Se evaluó la validez concurrente siguiendo 5 pasos: selección de las pruebas de referencia, selección de una muestra de sujetos representativa de la población, administración del cuestionario, comparación de los resultados obtenidos con el cuestionario y el gold standard21.
Para calcular la validez concurrente se comparó la IPCPS con 3 herramientas de referencia: la EVS, que mide la intensidad del dolor32,33, el índice de Barthel, que mide las actividades básicas de la vida diaria34,35, y la escala de Hamilton, que mide la depresión, con el fin de determinar el grado de correlación entre un instrumento y otro.
El análisis de la validez concurrente se desarrolló con el fin de examinar la fuerza de la correlación existente entre el resultado del cuestionario y las herramientas de referencia21,36. Se compararon instrumentos que medían las mismas dimensiones de la siguiente manera: la IPCPS vs. EVS; la escala de función del IPCPS vs. el índice de Barthel; la escala de ansiedad del IPCPS vs. la escala de Hamilton, y por último, la escala de depresión del IPCPS vs. la escala de Hamilton y se estimó la correlación de Spearman37.
Análisis estadísticoEl análisis estadístico se llevó a cabo con el programa R 4.2.2. Los datos fueron resumidos mediante frecuencias absolutas y relativas; las variables cuantitativas, en promedio y desviación estándar. El grado de fiabilidad de las pruebas se midieron a través del coeficiente alfa de Cronbach, la correlación por medio del coeficiente de correlación de Spearman y el nivel de concordancia a través del uso del CCC de Lin. Cada escala objetiva de la traducción se validó a través de las escalas de referencias de los métodos anteriormente descritos. Se consideraron diferencias significativas para valores p<0,05 y concordancia aceptable entre las pruebas valores del coeficiente superior a 0,8038.
ResultadosParticiparon 154 personas con una edad promedio de 49 años (IC 95%: 21 y 77 años), la mayoría mujeres (n=107; 79,5%), que asistieron a la consulta externa de oncología (n=82; 53%), ortopedia (n=42; 27,3%), reumatología (n=20; 13%) y cuidados paliativos (n=10; 6,5%) (tabla 1).
Características sociodemográficas de pacientes que padecen enfermedades que generan dolor y asisten a consulta externa 2022 (n=154)
| Variable | Total |
|---|---|
| Años cumplidos, media±DE | 49±14 |
| Sexo, n (%) | |
| Femenino | 107 (69,5) |
| Masculino | 47 (30,5) |
| Especialidad, n (%) | |
| Oncología | 82 (53,2) |
| Ortopedia | 42 (27,3) |
| Reumatología | 20 (13) |
| Cuidados paliativos | 10 (6,5) |
DE: desviación estándar.
El análisis de la consistencia interna mostró que la IPCPS tiene una buena concordancia entre las pruebas para medir el nivel de acuerdo que tienen estas, por medio del CCC de Lin, obteniendo resultados por encima del 90% para la IPCPS-Dolor vs. EVS e IPCPS-Función vs. el índice de Barthel, mientras que se tienen valores inferiores para la IPCPS-Depresión vs. escala de Hamilton 80% e IPCPS-Ansiedad vs. escala de Hamilton 84% (tabla 2).
Coeficiente de correlación y alfa de Cronbach entre los instrumentos de medición, adaptación IPCPS frente a las escalas de dolor, función, depresión y ansiedad
| Instrumentos de medición | CCC (IC 95%) | Alfa de Cronbach (IC 95%) |
|---|---|---|
| IPCPS-Dolor/Escala verbal simple del dolor | 0,96 (0,95-0,97) | 0,98 (0,97-0,99) |
| IPCPS-Función/Índice de Barthel | 0,93 (0,90-0,95) | 0,96 (0,93-0,98) |
| IPCPS-Depresión/Escala de Hamilton | 0,80 (0,74-0,85) | 0,89 (0,80-0,94) |
| IPCPS-Ansiedad/Escala de Hamilton | 0,84 (0,79-0,88) | 0,91 (0,84-0,96) |
CCC: coeficiente de correlación de concordancia de Lin; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; IPCPS: Escala Combinada de Dolor del Policlínico de Indiana.
La consistencia interna y la validez concurrente se obtuvieron por medio del coeficiente de correlación de Spearman, donde se obtuvieron resultados satisfactorios superiores al 80% en el grado de similitud en los puntajes entre las escalas, la IPCPS-Dolor vs. la EVS, la IPCPS-Función vs. el índice de Barthel, y la IPCPS-Ansiedad vs. la escala de Hamilton, mientras que se obtuvo un porcentaje más bajo (73%) con una correlación moderada de la IPCPS-Depresión vs. la escala de Hamilton, encontrando una herramienta válida y consistente. Se obtuvieron también las correlaciones entre todas las pruebas, arrojando valores superiores al 50% para la IPCPS-Dolor y EVS vs. la IPCPS–Función, y también en la IPCPS-Depresión vs. la IPCPS-Ansiedad, indicando cierta correlación entre estas, a pesar de que miden diferentes manifestaciones de dolor (fig. 1).
El grado de homogeneidad entre la IPCPS-Dolor y la EVS fue del 98%, y entre la IPCPS-Función y el índice de Barthel del 96%. Sin embargo, para la IPCPS-Depresión y la IPCPS-Ansiedad frente a la escala de Hamilton se obtuvieron niveles inferiores (89 y 91%, respectivamente); a nivel general se considera una consistencia interna aceptable en todas las pruebas (tabla 2).
El tiempo promedio de aplicación de la herramienta fue de 3-6min, lo que también determina una ventaja si se compara con la utilización de varias escalas para tener una respuesta integral.
Respecto a la comparación que se realizó de las evaluaciones obtenidas a través de la IPCPS, con los resultados de las evoluciones de la EVS, el índice de Barthel y la escala de Hamilton se logró una correlación significativa (p<0,01). Durante la aplicación de la prueba piloto, las escalas de depresión combinada vs. la escala de Hamilton arrojaron una baja concordancia, ya que la primera herramienta mide discapacidad ocasionada por depresión y la segunda solo síntomas depresivos; por la misma razón, el CCC de la de ansiedad combinada vs. la escala de Hamilton no es óptimo. En el caso del índice de Barthel vs. la IPCPS-Función, son escalas que miden aspectos similares con ópticas diferentes.
DiscusiónEste estudio indica que la escala IPCPS es un instrumento con una aceptable consistencia interna en todas las pruebas, siendo una herramienta válida y confiable en pacientes con dolor crónico. Además, es el primero en realizar la traducción al español, adaptación cultural y validación de la escala original IPCPS para poblaciones hispanohablantes, obteniendo como resultado una herramienta equivalente a la escala original.
En nuestro estudio se aplicó la IPCPS en pacientes con dolor crónico, y se correlacionó cada una de las escalas del dolor, función, ansiedad y depresión con una herramienta par, obteniendo una correlación moderada en todas las herramientas. El resultado es un instrumento de fácil entendimiento y aplicación orientado a valorar de forma integral el dolor crónico.
El estudio «Comparison of Visual Analog Scale and Indiana Polyclinic Combined Pain Scale as pain-assessment tools among general practitioners in Indonesia», publicado en el año 2020, tenía como objetivo ver qué herramienta preferían los médicos y si ambas herramientas tenían correlación entre sí. La prueba de Spearman mostró que la EVA y la IPCPS tenían una correlación moderada entre la puntuación de la EVA y la del IPCPS (r=0,78; p<0,05), donde los médicos preferían la EVA para evaluar el dolor del paciente porque es más familiar y requiere menos tiempo, pero la IPCPS tenía más ítems para describir el dolor39. Además, se correlacionó la EVA con la IPCPS, obteniendo una correlación moderada. También, en este estudio no se tuvieron en cuenta las escalas de función, depresión y ansiedad y se aplicó a una muestra formada por 51 residentes de Medicina Física y Rehabilitación, es decir, en ambos estudios comparados con otras escalas se logró obtener una correlación moderada.
El artículo «Pain assessment: Review of current tools», publicado originalmente en el año 2016 y actualizado en el año 2019, establece que las descripciones más largas y completas del dolor pueden ser más fáciles de comprender y categorizar para el paciente que las descripciones del dolor, como «dolor moderado» o «dolor que está empeorando»13. De acuerdo con el estudio que se realizó, se pudo evidenciar que, gracias a las especificaciones en cada ítem de la IPCPS, el paciente logra tener una mejor comprensión en el momento de categorizar.
El artículo «Assessment and monitoring of pain: Current tools», publicado en el año 2019, establece que «Cada paciente completa el informe inicial sin la ayuda del equipo de atención médica»40; haciendo una correlación de nuestro estudio en relación con el punto anterior, es de considerar contar con asistencia del personal de salud, ya que al ser una herramienta nueva puede ser de gran utilidad para guiar a los pacientes, y en el rellenado se identificó la necesidad de familiarizar al participante con el instrumento.
En el año 2020 se publicó el estudio «A pain assessment primer», donde proporcionan una actualización de los trabajos previos sobre herramientas de evaluación y monitorización del dolor; este artículo indica que la construcción de escalas y cuestionarios que midan adecuadamente todos los aspectos, lamentablemente no existen14. Teniendo presente lo anterior, podemos concluir que efectivamente no se identificaron estudios que midan adecuadamente todos los aspectos relacionados con el dolor, ya que se realizó una revisión sistemática en las bases de datos tales como PubMed, Medline, Dialnet, Redalyc, ScienceDirect y SciELO.
LimitacionesPor ser una herramienta nueva, las personas no estaban familiarizadas con ella. En la revisión de estudios de adaptación y validación no se cuenta con investigaciones que documenten el desempeño psicométrico en idioma español para la IPCPS, por lo que se recomienda continuar con más estudios.
ConclusiónDespués de concluidas las etapas de traducción y adaptación cultural, la herramienta IPCPS es la primera versión validada en el idioma español en un grupo de pacientes con dolor crónico de consulta externa de una clínica de alta complejidad. Esta herramienta permite evaluar de manera expedita y confiable el dolor crónico, brindándoles a los pacientes la oportunidad de un diagnóstico y tratamiento adecuados. Es de fácil aplicación y tiene como requisito ser diligenciado bajo la supervisión de un observador clínico tras un mínimo entrenamiento.
FinanciaciónNinguna.
Conflicto de interesesNo hay conflicto de intereses.
Al Doctor Dmitry Arbuck por permitir usar la escala para su traducción y validación, y a todos los colaboradores de la Clínica Imbanaco Grupo QuirónSalud que ayudaron al desarrollo de este estudio.






