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Vol. 20. Núm. 3.
Páginas 144-150 (Marzo 2001)
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El insomnio. Plantas medicinales con efecto sedante
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MARÍA TRÁNSITO LÓPEZ LUENGO
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Valeriana (Valeriana officinalis L.).

La falta de descanso físico y mental que supone padecer insomnio se traduce en una serie de consecuencias negativas para el bienestar del individuo. El cansancio y el deterioro de la actividad diurna, la pérdida de atención y de concentración, así como un aumento de la irritabilidad del carácter,

son algunas manifestaciones de un deficiente descanso nocturno. Para combatirlo, la fitoterapia ofrece el uso de plantas eficaces y seguras sin los efectos secundarios que presentan los fármacos hipnóticos de síntesis.

El sueño es considerado como un estado fisiológico, caracterizado por una disminución del nivel de vigilancia durante el cual el individuo descansa. Es un proceso activo en el que se produce una disminución de las secreciones basales, de la frecuencia cardíaca y respiratoria, se ralentiza el metabolismo y se reduce la temperatura corporal. Además, tiene lugar el procesamiento de la información y de las emociones diurnas.

La función del sueño es permitir que el sistema nervioso se recupere de su fatiga durante el estado de vigilia. Es indispensable para el desarrollo de la actividad normal, hasta el punto que la privación del sueño por espacio superior a las 55-60 horas provoca irritabilidad, incapacidad para concentrarse, visión borrosa y alucinaciones.

Fases del sueño

El sueño fisiológico tiene una estructura específica, que se caracteriza por la sucesión de 4 o 5 ciclos de 90 a 120 minutos cada uno. Un ciclo se compone, en función de las ondas rítmicas emitidas por el cerebro, de 5 fases de duración desigual. Las fases comprendidas entre la I y la IV corresponden al sueño lento y la fase V corresponde al sueño rápido.

La etapa más profunda es el sueño rápido o REM (rapid eye movement), también llamado paradójico, que presenta una actividad EEG similar a la del estado de vigilia, hipotonía muscular y movimientos oculares rápidos. Durante el sueño REM se produce estimulación de los órganos sexuales y se desarrollan los sueños.

El sueño lento o NREM (non rapid eye movement), con diversos escalones (fases de I a IV), presenta un enlentecimiento progresivo del electroencefalograma (EEG), pero persiste el tono muscular.

Se estima que la fase REM del sueño ocupa, en término medio en una persona adulta sana, un 20-25% del total del sueño. Al final de la fase V la persona dormida ha cerrado un ciclo. A partir de aquí puede aparecer otra fase I, dando comienzo al ciclo siguiente. Las diferentes fases del sueño tienen una duración variable, en función del ciclo durante el cual se desarrollan.

Con la edad se observan cambios en la duración total de sueño, el tiempo de sueño NREM y el sueño REM.

El tiempo de sueño total es más elevado en la infancia, disminuyendo progresivamente y alcanzando una media de 7-9 horas a los 18 años, que se mantiene hasta los 60-65, en que comienza a disminuir.

Insomnio

El insomnio se caracteriza por la perturbación de la calidad o de la cantidad de sueño lo que provoca la ausencia involuntaria de descanso reparador. La consecuencia de la falta de un buen descanso nocturno es la aparición de diversos trastornos durante la actividad diurna tales como sensación de fatiga, disforia, ansiedad, falta de energía y disminución del nivel de alerta conductual.

La aparición de episodios de insomnio es extremadamente frecuente entre la población adulta siendo más frecuente en el sexo femenino y entre los ancianos. Los cuadros prolongados o permanentes de insomnio son bastante menos comunes.

Tipos de insomnio

La clasificación más sencilla es la que distingue entre insomnio primario y secundario. Según ésta, la mayoría de las veces el insomnio es una manifestación secundaria de una causa subyacente, y sólo en un pequeño porcentaje de los casos (10-20%) puede ser catalogado como trastorno primario del sueño, en el que no puede detectarse ninguna patología médica o causa psicológica que lo pueda justificar.

Por otro lado, en función del momento del sueño en el que se presente el insomnio, se puede clasificar en:

­ Insomnio inicial o de primera hora. Es la dificultad para conciliar el sueño. A menudo, este tipo de insomnio se debe a un estado de hipervigilia o a una ansiedad ligada a causas exógenas.

­ Insomnio medio o de sueño interrumpido. Con despertares frecuentes durante la noche con dificultad para continuar el sueño. Puede tener relación con una ansiedad aguda o con un estado depresivo camuflado.

­ Insomnio terminal o de segunda hora. Con un despertar demasiado pronto por la mañana, sin posibilidad de conciliar el sueño de nuevo. Suele estar ligado a menudo a la ingestión excesiva de somníferos.

Otra clasificación a tener en cuenta es la que distingue los diferentes tipos de insomnio en función de la duración de los síntomas. Según este criterio se distingue:

­ Insomnio transitorio (2-3 días).

­ Insomnio a corto plazo (3 días-3 semanas).

­ Insomnio a largo plazo o crónico (> 3 semanas).

El insomnio transitorio y el insomnio a corto plazo están relacionados con un factor de estrés agudo, como podrían ser problemas laborales, emocionales, cambios de turno de trabajo, viajes transoceánicos, etc. Sin embargo, el insomnio a largo plazo exige un estudio de los posibles factores etiológicos, entre los que se podrían encontrar: causas de origen psiquiátrico como depresión, ansiedad, crisis psicóticas y anorexia; causas toxicológicas siendo las más comunes el consumo de alcohol, tabaco, estimulantes del sistema nervioso central (cafeína, anfetaminas) y, en general, los simpáticomiméticos o agonistas adrenérgicos, que van desde simples descongestivos nasales hasta broncodilatadores. Además, existen otras muchas posibles causas de insomnio crónico, aunque minoritarias (distrés respiratorio, mioclonía nocturna, etc.).

Medidas preventivas

Con independencia de seguir un tratamiento farmacológico o no, para combatir el insomnio es importante adoptar una serie de hábitos que permitan llevar una correcta higiene de vida, tales como los siguientes:

­ Cuando se sienten los primeros síntomas del sueño (bostezos, disminución de la capacidad de atención, párpados pesados, adormecimiento, etc.), es el momento de acostarse. Estos síntomas son anunciadores de la iniciación del primer ciclo del sueño. Si no se toma entonces la decisión de ir a la cama, media hora más tarde será difícil conciliar el sueño, ya que el organismo estará de nuevo en plena actividad, y el sueño habrá desaparecido.

­ El ambiente del dormitorio no ha de ser ni muy cálido ni muy frío, ha de estar bien ventilado y, en la medida de lo posible, es necesario aislarlo de los ruidos externos.

­ La cena debe ser ligera, completa y equilibrada. Es recomendable ingerir alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción lenta y pobres en grasas para facilitar la digestión. Los cuerpos grasos persisten durante más tiempo en el estómago, produciendo sensación de pesadez. Se deben evitar los azúcares de absorción rápida por ocasionar hipoglucemia que puede ser motivo de insomnio a mitad de la noche.

­ Las bebidas excitantes (café, té, sodas a base de cafeína) y el alcohol están completamente desaconsejados en personas que padecen insomnio.

­ El ejercicio físico practicado durante el día tiene efectos positivos en el sueño, aunque deben evitarse los deportes violentos durante la tarde-noche ya que provocan excitación. Sin embargo, un paseo relajante a última hora de la tarde favorecerá la conciliación del sueño.

Tratamiento con plantas medicinales

Las plantas medicinales que se utilizan en el tratamiento del insomnio son plantas con acción neurosedante. Éstas se utilizan en estados de ansiedad y tensión nerviosa, ya que provocan una sedación gracias a que atenúan la hiperexcitabilidad nerviosa. La acción se acompaña de cierto embotamiento de la conciencia y tendencia al sueño, incluso con las dosis usuales. Al contrario que muchos de los somníferos de síntesis química, las plantas medicinales sedantes y tranquilizantes son capaces de inducir el sueño natural y reparador, sin provocar somnolencia residual a la mañana siguiente y sin riesgo de crear dependencia.

La consecuencia de la falta de un buen descanso nocturno es la aparición de diversos trastornos durante la actividad diurna

Siempre que existan es recomendable utilizar aquellas plantas que se encuentren registradas como especialidades farmacéuticas o, en su defecto, aquellas que posean un registro de planta medicinal.

Son numerosas las drogas con actividad sedante, siendo algunas de las más utilizadas en fitoterapia el lúpulo (Humulus lupulus L.), la pasiflora (Passiflora incarnata L.), la valeriana (Valeriana officinalis L.)y la amapola de California (Eschscholzia californica Cham.).

Lúpulo (Humulus lupulus L.)

El lúpulo es una planta vivaz, trepadora que se da en los bosques caducifolios de las regiones templadas.

La droga está constituida por las inflorescencias femeninas enteras (conos o estróbilos) desecadas.

Sus principales principios activos son principios amargos resinosos (15-30%), concretamente derivados prenílicos del floroglucinol (lupulonas y humulonas), aceite esencial (0,3-1%), glucósidos flavónicos, principios estrogénicos, ácidos fenil-carboxílicos (clorogénico, ferúlico), aminas (trazas de histamina), sales minerales y taninos.

Presenta acción hipnótico-sedante y depresora del sistema nervioso por lo que se utiliza en el caso de malestar asociado a estados de ansiedad e intraquilidad, hiperexcitabilidad e insomnio de origen nervioso, generalmente en combinación con otras drogas sedantes. Por otro lado, también tiene propiedades amargo-eupépticas, por lo que se emplea en forma de infusión para estimular el apetito y para aumentar la secreción de jugo gástrico.

En nuestro país, los conos de lúpulo se encuentran principalmente en asociación con otras drogas sedantes para infusión.

El empleo de lúpulo está contraindicado en síndromes que cursen con hiperestrogenia, embarazo y lactancia.

Pasiflora (Passiflora incarnata L.)

La pasiflora también conocida como pasionaria, flor de la pasión o rosa de la pasión es una planta trepadora originaria de Ámerica tropical y subtropical. En España se cultiva como planta ornamental.

La droga está constituida por las partes aéreas de la planta, especialmente las hojas y las flores.

Entre sus principales principios activos se encuentran alcaloides indólicos derivados de la (ß-carbolina, flavonoides, maltol en pequeña cantidad, fitosteroles, umbeliferona, ácidos fenólicos, escopoletol y heterósidos cianogenéticos.

Proporciona un efecto sedante que favorece y prolonga el sueño, por lo que está indicada como tranquilizante especialmente en caso de insomnio, ansiedad, intranquilidad y trastornos nerviosos, sobre todo en niños.

Además, la pasiflora también presenta propiedades espasmolíticas con actuación periférica sobre el intestino, de hecho, en los países de origen se utiliza, además de como sedante, como espasmolítico.

Se suele administrar en dosis de 2-3 g de droga, 2 o 3 veces al día. En nuestro país está muy difundida pudiéndose encontrar como droga simple para infusión, en comprimidos y cápsulas, y en suspensión integral de planta fresca. También se puede encontrar en asociación a otras drogas de acción sedante formando parte de numerosas especialidades tranquilizantes y antiespasmódicas. Además, se comercializan diversos tipos de extractos estandarizados para formulación magistral.

La amapola de California es una planta con propiedades hipnótico-sedantes, muy utilizada para ombatir el insomnio en niños y ancianos

A dosis razonables carece de toxicidad, sin embargo, dosis elevadas de la droga o de sus derivados galénicos, pueden ocasionar vómitos por su intenso sabor amargo.

Está contraindicado en el embarazo y en la lactancia, por la presencia de alcaloides.

Valeriana (Valeriana officinalis L.)

La valeriana es una planta herbácea de gran talla que se da en la mayor parte de Europa, en bosques húmedos, prados y márgenes de ríos.

La droga está constituida por las partes subterráneas de la planta que incluyen el rizoma, la raíz y los estolones, generalmente desecados. Ésta desprende un olor nauseabundo muy característico, debido fundamentalmente al ácido isovaleriánico y derivados.

Sus principales principios activos son los valepotriatos (0,5-2%) que son ésteres de iridoides bicíclicos, destacando el valtrato, acompañado de varios derivados como el dihidrovaltrato. También contiene aceite esencial (0,3-0,7%) y otros componentes menos importantes desde el punto de vista farmacológico tales como alcaloides (trazas), ácidos fenólicos, flavonoides y taninos.

Tiene acción sedante sobre el sistema nervioso central, favorece la inducción del sueño y mejora su calidad, por lo que se utiliza como tranquilizante suave en casos de nerviosismo generalizado, intranquilidad, insomnio y en estados de ansiedad y tensión. La raíz de valeriana también presenta una actividad fuertemente antiespasmódica en la musculatura lisa administrándose en caso de dolores espásticos gastrointestinales de origen nervioso.

La raíz de valeriana se administra a dosis de 2-3 g, de 1 a 3 veces durante el día. Es una droga muy difundida en nuestro país, donde cuenta con numerosos preparados comercializados. Se puede encontrar en forma de droga triturada para infusión, grageas, comprimidos, cápsulas y suspensión integral de droga fresca. También están disponibles diferentes tipos de extractos para formulación magistral. Por otra parte, son frecuentes las asociaciones con otras drogas sedantes y con drogas espasmolíticas, tanto en mezclas para infusión como en otras presentaciones.

Carece de toxicidad a dosis razonables, sin embargo su uso prolongado crea dependencia (especialmente habitual en casos de automedicación), debiendo por tanto prescribirse en tratamientos discontinuos.

Frecuentemente, cuando se toma inmediatamente antes de acostarse, como inductor del sueño, produce una cierta ansiedad inicial o sueño intranquilo. Para evitar estos efectos desagradables, se recomienda tomarla al menos una hora antes de la cena.

Por su contenido en aceite esencial está contraindicada en el embarazo y lactancia.

Amapola de California (Eschscholzia californica Cham.)

La amapola califórnica es una planta herbácea anual que puede alcanzar los 40­50 cm de altura, originaria de California, donde vive en suelos secos y arenosos.

La droga está constituida por la sumidad florida. Sus principios activos fundamentales son alcaloides isoquinoleínicos diversos, heterósidos cianogenéticos (linamarina), flavonoides (rutósido), carotenoides (escolzantina, responsable de la coloración amarilla intensa de los pétalos).

Es una planta con propiedades hipnótico-sedantes, muy utilizada para combatir el insomnio en niños y ancianos, porque posee una acción persistente sin provocar estados de depresión.

En el mercado, se suele encontrar asociada a otras plantas sedantes para tratar casos de insomnio.

Carece de toxicidad y no presenta riesgos de farmacodependencia.

Está contraindicada en casos de glaucoma. *

 

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