Brevibacterium casei es un bacilo grampositivo, aerobio estricto, no formador de esporas e inmóvil1. A pesar de su bajo potencial de virulencia y su estilo de vida comensal como miembro de la microbiota de la piel2, en los últimos años ha aumentado su interés como microorganismo oportunista, asociado a infecciones tales como bacteriemia y peritonitis3,4, especialmente en pacientes inmunocomprometidos. Presentamos un caso de bacteriemia relacionada con catéter por B. casei en un paciente hematológico de edad pediátrica.
Varón de 11 años, diagnosticado en noviembre de 2023 de leucemia linfoblástica aguda tipo B (LLA-B) común de riesgo intermedio. El paciente comenzó terapia de inducción combinada con pegaspargasa, metotrexato semanal, mercaptopurina diaria y terapia intratecal, por lo que se le implantó un catéter venoso central (CVC) con reservorio subcutáneo con buena tolerancia.
A inicios de 2024 ingresó en el servicio de Hematología por fiebre no neutropénica, en posible contexto de infección asociada a CVC. Ante este hallazgo, se decidió iniciar tratamiento empírico con ceftazidima (150mg/kg/día) y vancomicina (40mg/kg/día) intravenosa. Se tomó un hemocultivo de extracción periférica en frasco aerobio y se analizó mediante el sistema BACT/ALERT® VIRTUO® (bioMérieux, Francia), detectándose crecimiento a las 15h. La muestra fue cultivada en agar sangre y agar chocolate y a las 24h se observaron colonias de morfología corineforme identificadas mediante MALDI-TOF Vitek®MS (bioMérieux, Francia) como Brevibacterium casei (fig. 1), interpretado como posible comensal de la piel. Se suspendió la antibioterapia al tercer día y el paciente fue dado de alta.
En julio del mismo año el paciente ingresó para administración de terapia antineoplásica, presentando náuseas, vómitos y un pico febril de 38°C. Los parámetros de laboratorio reflejaban una moderada neutropenia (550 neutrófilos/μL), proteína C reactiva 0,51mg/dL y procalcitonina 0,51ng/mL. Se extrajo un hemocultivo periférico y uno del reservorio en frasco aerobio, observándose crecimiento de B. casei en ambos. En este caso, se pautó sellado del reservorio con vancomicina durante 10 días, con resolución del cuadro y sin recurrencias en los 6 meses posteriores.
El estudio de sensibilidad del aislado se realizó mediante método de difusión Epsilon test en medio de agar Mueller-Hinton BD® con sangre de caballo al 5% (MH-F). No existen puntos de corte estandarizados para este microorganismo, así que para la interpretación de la sensibilidad se utilizaron los puntos de corte de EUCAST v.14.0 para Corynebacterium spp., según lo descrito en la literatura2 (tabla 1).
Perfil de sensibilidad para Brevibacterium casei utilizando los puntos de corte de EUCAST para Corynebacterium spp
| Antibiótico | CMI | Interpretación | Punto de corte EUCAST (S) |
|---|---|---|---|
| Ciprofloxacino | 0,38 | I | ≤0,001 |
| Penicilina | 1 | I | ≤0,001 |
| Rifampicina | 0,006 | S | ≤0,06 |
| Tetraciclina | 0,064 | S | ≤2 |
| Vancomicina | 0,094 | S | ≤2 |
| Linezolid | 0,19 | S | ≤2 |
| Meropenem | 0,12 | S | ≤0,25 |
CMI: concentración mínima inhibitoria; EUCAST: European Committee on Antimicrobial Susceptibility Testing; I: sensible a dosis incrementada; S: sensible.
Para el estudio de los determinantes de resistencia, completamos el análisis mediante secuenciación del genoma completo (WGS) en formato Illumina MiSeq 2×300-pb paired-end (número de acceso de GenBank: PRJNA1174675). Posteriormente, se llevó a cabo el ensamblado de-novo con Unicycler v.0.5.1 y se investigaron los genes de resistencia mediante CARD5(Comprehensive Antibiotic Resistance Database), observándose dos genes predichos implicados en la resistencia a vancomicina (vanR, vanW).
Las bacterias del género Brevibacterium no se consideraron patógenas hasta la aparición de los primeros informes de casos2,3,6. La presencia de CVC, prótesis cardiacas o catéter de diálisis peritoneal se han descrito como los principales factores de riesgo6. En los casos publicados, el tratamiento se basó en una combinación de antibióticos (preferiblemente glucopéptidos y/o quinolonas) y la retirada del catéter7.
Sin embargo, Bal et al.8 informaron de un paciente de 6 años con LLA-B que presentó una bacteriemia relacionada con el catéter tratada con vancomicina durante 10 días sin retirada del catéter. No observaron recaídas en los meses posteriores.
Así, aunque en infecciones graves del torrente sanguíneo la retirada del dispositivo implantado es la mejor opción, el sellado antibiótico con vancomicina descrito en nuestro informe supone una alternativa en los casos leves, especialmente en aquellos pacientes que requieran un tratamiento continuo6.
Por otro lado, es importante realizar estudios de sensibilidad para monitorizar la aparición de resistencias. Los genes vanR y vanW, genes accesorios encontrados en los operones de resistencia a la vancomicina9, no son capaces de disminuir la afinidad al antibiótico por sí mismos, lo que explica la sensibilidad encontrada al fármaco. La presencia de estos genes se ha observado en otros aislados de B. casei2 sin repercusión en la sensibilidad a la vancomicina.
En nuestro caso, el aislado no presentó resistencia a ninguno de los antibióticos testados. La sensibilidad disminuida a betalactámicos se ha descrito en publicaciones anteriores10, en algunos casos relacionada con la producción de betalactamasas tipo TEM2. En este contexto, el análisis del genoma completo es una herramienta fundamental para dilucidar los mecanismos causantes de resistencia.
En definitiva, B. casei es un patógeno oportunista que debe ser vigilado como causante de bacteriemia relacionada con el catéter en pacientes inmunodeprimidos.
FinanciaciónLos autores declaran que no han recibido ninguna subvención de organismos de financiación públicos, privados o sin ánimo de lucro para esta investigación.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses en relación con este manuscrito.



