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1516
DOI: 10.1016/j.antro.2017.04.001
Open Access
Disponible online el 16 de Junio de 2017
Valencia sintáctica y morfología verbal en chichimeco-Jonaz
Syntactic valency and verbal morphology in chichimeco Jonaz
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Sara López Reynoso, Francisco Hernández Chincoya
Autor para correspondencia
frchincoya@gmail.com

Autor para correspondencia.
, Armando Mora-Bustos
Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Iztapalapa, Avenida San Rafael Atlixco 186, Leyes de Reforma 1ra Sección, 09310 Iztapalapa, Ciudad de México, México
Recibido 07 septiembre 2016. Aceptado 05 abril 2017
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Tablas (69)
Cuadro 1. Prefijos de verbos transitivos
Cuadro 2. Prefijos de verbos lábiles o ambitransitivos
Cuadro 3. Prefijos de verbos intransitivos I
Cuadro 4. Prefijos de verbos intransitivos II
Cuadro 5. Prefijos de verbos de movimiento/afectados
Cuadro 6. Prefijos de verbos pacientivos
Cuadro 7. Prefijos de verbos estativos
Cuadro 8. Prefijos de verbos climatológicos
Cuadro 9. Comportamiento morfológico la raíz del verbo ditransitivo ??á ‘preguntar
Cuadro 10. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivo té ‘amarrar’
Cuadro 11. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivo pé ‘oler’
Cuadro 12. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivo sir ‘escoger’
Cuadro 13. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivizado ??àn ‘empujar’
Cuadro 14. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivizado ts’ ‘aplastar’
Cuadro 15. Comportamiento morfológico de raíz del verbo transitivizado ŋgwà ‘exprimir’
Cuadro 16. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivos I ??à ‘descansar’
Cuadro 17. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo I è ‘salir’
Cuadro 18. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo ŋgwá ‘abrigarse’
Cuadro 19. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II zì ‘enojarse’
Cuadro 20. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II ŋgwn ‘llorar’
Cuadro 21. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II thr ‘reírse’
Cuadro 22. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II ??ún ‘pintar’
Cuadro 23. Comportamiento morfológico de raíz del verbo inacusativo ú ‘desmayarse’
Cuadro 24. Comportamiento morfológico de la raíz del verbo pacientivo ŋkhá ‘emborracharse’
Cuadro 25. Comportamiento morfológico de raíz del verbo climatológico βés ‘llover’
Cuadro 26. Sufijos de objeto directo
Cuadro 27. Sufijos de objeto indirecto
Cuadro 28. Sufijos de intransitividad escindida y énfasis
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Figuras (113)
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Resumen

El chichimeco-Jonaz es una lengua otomangue en donde la correlación entre sintaxis, semántica y morfología es muy estrecha. La valencia sintáctica de los verbos y su clase semántica están directamente asociadas con los prefijos que codifican al sujeto, con los cambios morfológicos del primer segmento consonántico de la raíz y con la flexión de tercera persona plural. El paradigma del sujeto gramatical está asociado con los verbos transitivos, lábiles, intransitivos, de movimiento y sujeto afectado, pacientivos, estativos y climatológicos. Las mutaciones consonánticas que se generan en el primer segmento de la raíz verbal son básicamente fortificaciones, debilitamientos y prenasalizaciones. Estos procesos, junto al supletivismo y a la marcación por medio del pronombre, aparecen de igual forma en la codificación de la tercera persona plural.

Palabras clave:
Morfología
Chichimeco
Clases verbales
Alternancias
Valencia
Abreviaturas:
1
2
3
am
clf1
clf2
clf3
clim
compl
cont
dat
deb
desnas
du
enf
est
excl
for
glo
incl
intI
intII
mf
mv
n.fut
n.pas
obj
od
oi
pac
pl
pred
prenas
pron
ptl
sam
sg
tr
trz
vel
Abstract

Chichimeco Jonaz is an otomanguean language in which the correlation between syntax, semantics and morphology is clear. The syntactic valency of verbs and their semantic class are directly associated with the prefixes encoding the subject, as well as the morphological changes of the first consonant of the verbal stem and the variation exhibited in the third person plural's prefix. The paradigm of the grammatical subject is associated with seven verb classes: transitive, labile, intransitive, movement and affected subject, stative, patient and weather verbs. The consonant mutations generated on the first segment of the verbal stem are basically fortifications, lenitions and prenasalisations. In addition to these processes, suppletion and personal pronoun also appear encoding the third plural person.

Keywords:
Morphology
Chichimeco
Verb classes
Alternations
Valency
Texto completo
Introducción

El objetivo de este trabajo está relacionado con el hecho de que el repertorio de prefijos verbales que exhiben al sujeto, los cambios generados en el primer segmento de la raíz verbal y las mutaciones consonánticas que codifican el número plural de tercera persona están correlacionados con la valencia sintáctica de los verbos. Los templetes de verbos considerados para el análisis son los ejemplificados en (1): transitivos y ditransitivos (1a), transitivizados o lábiles (1b), intransitivos I y II (1c), verbos de movimiento y afectados (1d), verbos pacientivos (1e), verbos estativos (1f) y verbos climatológicos (1g)1.

Dentro de los estudios del chichimeco-Jonaz se encuentran ya otras propuestas para clasificar los prefijos y las raíces verbales. De Angulo (1933) describe la existencia de cinco grupos de raíces verbales, las cuales están consideradas a partir del repertorio tonal (alto y bajo) y los prefijos que codifican tiempo, aspecto, modo y persona. Lastra (1984), por su parte, reconoce trece patrones, los cuales están asociados a los prefijos y a los cambios que sufren las raíces verbales. Finalmente, Palancar y Avelino (2015) retoman el trabajo de De Angulo (1933) con el fin de desarrollar de una manera más clara y transparente la estructura morfológica del sistema flexivo del verbo. Este análisis incluye siete clases de prefijos que están relacionados con las raíces verbales.

Para dar cuenta del objetivo de este trabajo es importante tener en consideración algunas características generales del chichimeco. Es una lengua otomangue del subgrupo otopame. Exhibe un repertorio tonal formado por un tono alto y otro bajo. Siguiendo el planteamiento de Nichols (1986), es una lengua de marcación en el núcleo. De acuerdo con lo señalado por Dryer (2007), con respecto al orden de constituyentes, el chichimeco presenta un orden SOV, SV, S-OI-OV; dentro del grupo de las lenguas otopames es la única de verbo final. De la misma manera que otras lenguas otomangues, como el otomí, el mazahua o el amuzgo (Smith-Stark y Tapia, 2002), exhibe un sistema de intransitividad escindida en las construcciones intransitivas. Las unidades verbales léxicas son estrictamente monosilábicas.

Con respecto a la definición de sujeto gramatical, en este trabajo se asume el concepto clásico propuesto por Comrie (1978) y Dixon (1979). S representa al argumento de un verbo intransitivo; A representa el argumento de un verbo transitivo con propiedades semánticas propias de un actor, y O da cuenta del argumento de un verbo transitivo con características específicas de un paciente (en la terminología de Comrie O=P). No se debe olvidar que la literatura referente al concepto de sujeto es muy amplia; basta con revisar algunas etiquetas dentro de las cuales se denomina al sujeto; esto es: relación gramatical (Perlmutter, 1980), función sintáctica (Dik, 1997), función gramatical (Bresnan, 2001) o rol sintáctico (Croft, 2001). De igual manera, se pueden revisar los trabajos de Haspelmath (2011) y Bickel (2011), quienes de manera detallada explicitan las propiedades gramaticales del sujeto.

Los temas que se desarrollan en este trabajo son los siguientes: codificación del sujeto gramatical, estructura morfológica del complejo verbal y expresión del número plural.

Prefijos de sujeto

El chichimeco es una lengua que presenta un complejo sistema morfológico para codificar la relación gramatical sujeto. En estudios más recientes se ha propuesto que esta clasificación tiene una motivación sintáctico-semántica2, de tal modo que el repertorio de prefijos está asociado a los siguientes grupos verbales: (a) Transitivos; (b) Lábiles; (c) Intransitivos I e intransitivos II; (d) Movimiento/afectados; (e) Pacientivos; (f) Estativos, y (g) Meteorológicos.

Los prefijos asociados con los verbos transitivos y ditransitivos están presentados en el cuadro 1; estos prefijos3 codifican a los sujetos gramaticales de las construcciones transitivas4, ditransitivas5, de objeto lexicalizado y de posesión externa.

Cuadro 1.

Prefijos de verbos transitivos

  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  è-  tú-  kú  ù-  à- 
2sg/du/pl  kí-  kí-  kí-  ì-  kì- 
3sg/du/pl  é-  ù-  kù-  sú-  à- 

En las construcciones de (2) se ilustran algunos prefijos que exhiben los sujetos gramaticales de los verbos transitivos. Anteriormente se mencionó que el chichimeco es una lengua de marcación en el núcleo; en los ejemplos de (2) los pronombres personales hacen referencia cruzada con el prefijo y el sufijo que codifican el sujeto y el objeto, respectivamente.

En las construcciones de (3) con verbos ditransitivos (Malchukov, Haspelmath y Comrie, 2010), el sujeto gramatical está codificado en el paradigma de prefijos presentado en el cuadro 1. Estos verbos ditransitivos se caracterizan porque demandan tres argumentos: el sujeto, el objeto directo y el objeto indirecto. Morfológicamente, la raíz verbal solo dispone de un hueco o espacio sufijal para anclar a un argumento; en esta lengua, en las construcciones ditransitivas se sufija el objeto indirecto.

Las construcciones de (4) se caracterizan porque en (4a) la frase nominal que está en función de objeto directo, màpá ‘lumbre’, expresa una entidad que no está poseída6, mientras que en la frase nominal de (4b), nà??èpá ‘mi lumbre’ está formada por una entidad poseedora y una entidad poseída. Esta entidad poseedora se encuentra codificada en un dativo, -h

, que se sufija en el verbo. Los participantes con carácter benefactivo o malefactivo, como en (4b), (4c) y (4d), que están exhibidos en un dativo y en consecuencia se encuentran en un contexto de afectación, han sido descritos dentro del proceso de posesión externa (Payne y Barshi, 1999; Aikhenvald y Dixon, 2013; Palancar y Zavala, 2013).

En (5), un grupo de verbos aparece con un complemento lexicalizado, es decir, el complemento aparece de manera obligatoria; contrario a las incorporaciones, los complementos lexicalizados aparecen como unidades léxicas plenas (Brinton y Traugott, 2005); en estos casos, a los verbos matrices de las cláusulas de (5) se les anclan diferentes afijos.

El segundo grupo de prefijos, ilustrado en el cuadro 2, lo constituyen aquellas unidades prefijales que expresan al sujeto de los verbos lábiles o ambitransitivos. Estos verbos tienen la propiedad de presentar un correlato transitivo e intransitivo.

Cuadro 2.

Prefijos de verbos lábiles o ambitransitivos

  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  tú-  tú-  kú-  ú-  ù- 
2sg/du/pl  sú-  kì-  kì-  í-  kí- 
3sg/du  ú-  ú-  kú-  sú-  à- 
3pl  é-  ú-  kú-  sú-  à- 

En los ejemplos de (6a) y de (6b) se presenta el contraste entre la forma flexiva intransitiva y la transitiva del verbo t??ò ‘sentar’; en (6c) y (6d), por su parte, se hace lo mismo con la forma verbal tàn ‘bañar’. Este contraste permite ilustrar la diferencia en la manera de codificación del sujeto gramatical, que se encuentran en los verbos intransitivos y en los transitivos lábiles.

Si bien la lengua presenta un paradigma específico de prefijos para las flexiones de verbos que aquí se han denominado lábiles7, también se han encontrado verbos intransitivos con un correlato transitivo, como en (7a), que morfológicamente no asumen este paradigma de los verbos transitivos lábiles, por el contrario, se flexionan como verbos transitivos plenos; es decir, el verbo de (7b) se flexiona con el paradigma de prefijos presentados en el cuadro 1; este tipo de verbo tiene forma intransitiva y transitiva; las raíces de estos verbos no tienen ningún tipo de relación morfológica.

En los verbos intransitivos, los paradigmas de prefijos que codifican el sujeto son dos: los prefijos del primero subgrupo, verbos intransitivos I, se presentan en el cuadro 3, y los del segundo, los verbos intransitivos II, se ilustran el en el cuadro 4.

Cuadro 3.

Prefijos de verbos intransitivos I

  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg  tí-  tà  sà-  ì-  tà- 
1du/pl  tì-  tì-  sì-  ì-  tì-/ì- 
2sg/du/pl  sì-  sà-  sà-  ì-  sà- 
3sg/du/pl  ì-  tà-  sà-  ì-  tà- 
Cuadro 4.

Prefijos de verbos intransitivos II

  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg  è-  tà-/t
sà-/s
kà-/k
tà-/t
 
1du/pl  ù-  tà-/t
sà-/t
kì-/t
sà-/s
2sg/du/pl  kì-  sà-/s
sà-/s
kì-  sà-/s
3sg/du/pl  è-  tà-/t
sà-/s
ù-  tà-/t

Las diferencias semánticas que se han identificado en los eventos que expresan este tipo de predicado son muy sutiles. Vistos estos verbos intransitivos I a partir de las propiedades semánticas inherentes o modo de acción (Van Valin, 2005), estos se clasifican dentro de las actividades, achievements y accomplishments. El rol temático del sujeto gramatical es de paciente o experimentante, como en (8).

Por otra parte, los verbos intransitivos II se inscriben dentro de las actividades; este modo de acción implica que el participante sujeto asuma un papel de agente o instigador de la acción (Van Valin, 2005). El paradigma de prefijos de este grupo de verbos se presenta en el cuadro 4.

En (9), se muestran ejemplos de los verbos intransitivos II; el sujeto gramatical asume el papel temático de agente o una entidad instigadora de la acción denotada por el verbo.

Los verbos de movimiento y un grupo particular de verbos que involucran a un participante que está altamente afectado por la acción expresada por el verbo (Levin y Rappaport, 2005) generan un paradigma flexivo particular (véase el cuadro 5). Los verbos de movimiento (active accomplishment, Van Valin, 2005) aparecen en una construcción en donde igualmente está expresada una meta o un origen.

Cuadro 5.

Prefijos de verbos de movimiento/afectados

  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg  è-  tà-  kà-  kà-  tà- 
1du/pl  è-  tì-  kì-  kì-  ì- 
2sg/du/pl  kì-  kì-  kì-  kì-  kì- 
3sg/du/pl  è-  ù-  kù-  ù-  à- 

Los verbos de movimiento y de sujeto afectado de (10) presentan el paradigma de prefijos ilustrado en el cuadro 5. En caso de que la forma coincida para todos los contenidos aspectuales, se desambigua con extensiones periféricas adverbiales; si la forma prefijal coincide con diferentes personas, el contraste se realiza con la marca de plural. Este tema se desarrolla más adelante.

En el cuadro 6 se presenta el paradigma de los prefijos que codifican aspecto y modo en los verbos pacientivos (Mithun, 1991; Donohue, 2008). Semánticamente en las construcciones pacientivas se expresa un paciente o un experimentante; este participante está codificado como si se tratara de un objeto directo8.

Cuadro 6.

Prefijos de verbos pacientivos

  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
pac  è-  ù-  kù-  sà-  à- 

En los ejemplos de (11), todos los verbos tienen un sentido pacientivo y se prefija un morfema que únicamente exhibe el aspecto y el modo, ya que el participante aparece codificado en el sufijo. Este alineamiento corresponde a un sistema de intransitividad escindida, fenómeno muy común en las lenguas otomangues (Smith-Stark y Tapia, 2002).

La manera para marcar al único participante en los verbos estativos de (12) es similar a la presentada por los verbos pacientivos de (11). Estos verbos estativos presentan un paradigma de prefijos específicos que codifican el aspecto y el modo (véase el cuadro 7).

Cuadro 7.

Prefijos de verbos estativos

estná- 
má- 
tá- 
pí- 
mé- 
pá- 

Los verbos estativos, como en (12), presentan un sistema de alineamiento escindido, similar al de los verbos pacientivos. Dado que los núcleos de estas construcciones son verbos de estado y verbos incoativos (sentidos que generalmente son expresados en otras lenguas a través de adjetivos), el repertorio de prefijos es muy grande. Estos prefijos tienden a configurarse como conceptos de propiedad, similar a lo que ocurre en otras lenguas otomangues (Smith-Stark, 2004, Palancar, 2006).

Finalmente, en el cuadro 8 se presenta el paradigma de prefijos que se genera con los verbos climatológicos. Estos verbos tienen una configuración gramatical muy particular; en chichimeco, como en otras lenguas originarías de México, los eventos relacionados con factores climatológicos, en muchos casos, son expresados en construcciones complejas; en los casos de (13) se combina un verbo más un objeto lexicalizado.

Cuadro 8.

Prefijos de verbos climatológicos

  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
3sg  è-  tà-  sà-  ù-  tà- 

En (13) se presentan algunos ejemplos de los prefijos de los verbos climatológicos; estos siempre aparecen en tercera persona singular y se flexionan en todos los valores aspectuales.9

Hasta aquí se ha presentado la correlación de los paradigmas prefijales que codifican al sujeto gramatical con la valencia sintáctica de los verbos y con las clases semánticas. Siete son los subgrupos de prefijos que se han identificado para codificar al sujeto gramatical, esto es: verbos transitivos y ditransitivos, verbos con complemento lexicalizados o verbos que aparecen en construcciones de posesión externa; verbos lábiles, verbos intransitivos I y II, verbos de movimiento y de sujeto afectado, verbos pacientivos, verbos estativos y verbos climatológicos.

Estructura morfológica del complejo verbal

En chichimeco existe la tendencia para que en el primer segmento de la raíz verbal se generen cambios morfofonológicos. Estos cambios están asociados con la valencia sintáctica de los verbos y con su semántica; considerando este planteamiento, se encuentran modificaciones específicas en el primer segmento de la raíz de los verbos transitivos y ditransitivos, lábiles, intransitivos I y II, verbos de movimiento, verbos climatológicos y verbos pacientivos (Hernández Chincoya, 2016).

Según la terminología empleada en Grijzenhout (2011) y Gurevich (2011), las mutaciones consonánticas que se generan en el primer segmento de la raíz verbal son básicamente fortificaciones, debilitamientos y prenasalizaciones. Estos procesos no son sistemáticos en todos los verbos. Téngase en cuenta que, como se ilustra en (14), los procesos morfológicos presentan mucha variación a lo largo del conjunto de verbos de la lengua.

Una raíz verbal puede aparecer sin ninguna mutación consonántica, como en (14a), o esta puede aparecer con una, como en (14b), dos, como en (14c), (14d), (14e) y (14f), o tres mutaciones, como en (14g). Las mutaciones no siempre presentan una motivación fonológica o morfológica. A este respecto, Bartholomew (1965) señala que, en algún estado anterior de la lengua, los prefijos contenían segmentos que al estar en adyacencia con las raíces verbales generaron los cambios que hoy en día presenta la lengua. Posteriormente, estas consonantes desaparecieron y los hablantes recodificaron estas mutaciones como el método de marcación de las diferentes personas y aspectos.

Las variaciones de los verbos transitivos y de los ditransitivos son las mismas. En estos verbos, la raíz verbal flexionada en ciertos aspectos y personas no genera variaciones o cambios. En las raíces de verbos transitivos y ditransitivos, como en (15), se han identificado cuatro subgrupos; básicamente aparecen variaciones en las raíces de segunda y tercera persona.

En el cuadro 9 se ilustra la modificación del primer segmento de la raíz del verbo ditransitivo ??á ‘preguntar’; este verbo forma parte del primer subgrupo. En el cuadro 9 solo aparecen las formas de la tercera persona singular y dual10; las formas de la tercera persona plural no son consideradas en la descripción, ya que configuran un paradigma diferente y serán tratadas más adelante.

Cuadro 9.

Comportamiento morfológico la raíz del verbo ditransitivo ??á ‘preguntar

??á ‘preguntar’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ??á  ??á  ??á  ??á  ??á 
2sg/du/pl  ??á  tá  tá  tá  tá 
3sg/du  ??á  ndá  ndá  ??á  ndá 

La raíz de verbos de (15), como se muestra en el cuadro 9, no sufren ninguna modificación en las flexiones aspectuales de primera persona; esta se mantiene sin modificaciones en la segunda persona del aspecto continuo y en la tercera persona del continuo y puntual. El primer segmento de la raíz, en la segunda persona, se fortifica al flexionarse en los aspectos aspectuales de completivo, pasado neutral, puntual y futuro. Este segmento de la raíz se prenasaliza en la tercera persona si se expresan los valores aspectuales de completivo, pasado neutral y futuro.

En el segundo subgrupo, formado por verbos como los de (16), la raíz verbal, ejemplificada en el cuadro 10, de la segunda persona se mantiene sin ningún cambio; esto ocurre en todos los sentidos aspectuales.

Cuadro 10.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivo ‘amarrar’

té ‘amarrar’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  té  té  ndé  té  té 
2sg/du/pl  té  té  té  té  té 
3sg/du  té 
é 
é 
té 
é 

Las raíces verbales del tipo (16a), (16b) y (16c), como se ilustra en el cuadro 10, se mantienen sin cambios en la primera persona con los sentidos aspectuales de continuo, completivo, puntual y futuro; también la raíz se mantiene sin cambios en tercera persona en los aspectos continuo y puntual. Este tipo de raíz se prenasaliza en primera de pasado neutral y se debilita en tercera de completivo, pasado neutral y futuro. En la raíz del verbo de (16d) se mantiene todo el paradigma anterior, con excepción de que aparece la prenasalización para codificar el aspecto puntual de tercera persona.

El tercer subgrupo de raíces verbales, como en (17), se caracteriza porque presenta variación a lo largo de todas las personas, como se ilustra en el cuadro 11. Igualmente, los verbos de este grupo presentan cambios particulares al expresar ciertos aspectos.

Cuadro 11.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivo ‘oler’

pé ‘oler’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  pé  pé  mbé  ŋgwé  pé 
2sg/du/pl  pé  ŋgwé  ŋgwé  ŋgwé  ŋgwé 
3sg/du  pé  βé  βé  ŋgwé  βé 

En las raíces ejemplificadas en (17a) y (17b), el aspecto continuo se codifica en las tres personas sin modificar la raíz; este sistema de codificación se encuentra también en la primera persona en aspecto completivo y futuro. La raíz se prenasaliza en pasado neutral de primera, se velariza en puntual de primera y tercera; esta prenasalización es recurrente en completivo, pasado neutral, puntual y futuro de segunda. La raíz se debilita en completivo, pasado neutral y futuro de tercera. Por su parte, en las raíces ilustradas en (17c) y (17d), en primera persona no se modifica la raíz en continuo, completivo, pasado neutral y futuro. La raíz se desnasaliza en puntual de primera; igualmente la desnasalización aparece en completivo, pasado neutral, puntual y futuro de segunda y tercera.

El cuarto subgrupo lo constituyen las raíces verbales, como en (18), que se tipifican por mantener estabilidad en la codificación del aspecto, esto es, las raíces de los verbos de (18a), (18b) y (18c) no cambian para generar valores aspectuales, como se muestra en el cuadro 12; solo se presenta una excepción en la raíz de (18d); aquí, solo se palataliza el primer segmento del verbo, t??’er ‘tapar’, para denotar todos los valores aspectuales de la segunda persona.

Cuadro 12.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivo sir ‘escoger’

sìr ‘escoger’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  sìr  sìr  sìr  sìr  sìr 
2sg/du/pl  sìr  sìr  sìr  sìr  sìr 
3sg/du  sìr  sìr  sìr  sìr  sìr 

Los verbos transitivos que presentan un correlato intransitivo, es decir, los verbos lábiles, presentan tres subgrupos de formas verbales, esto es: las formas verbales en las que no se genera ningún proceso morfológico; las formas que presentan variación en tercera persona y las formas en las que solo se generan procesos morfológicos en la segunda persona.

Dentro del primer subgrupo de verbos, como en (19), el primer segmento de la raíz verbal no presenta ningún proceso (véase el cuadro 13). Los valores aspectuales en este tipo de raíz son expresados por extensiones adverbiales11.

Cuadro 13.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivizado ??àn ‘empujar’

??àn ‘empujar’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ??àn  ??àn  ??àn  ??àn  ??àn 
2sg/du/pl  ??àn  ??àn  ??àn  ??àn  ??àn 
3sg/du  ??àn  ??àn  ??àn  ??àn  ??àn 

El segundo subgrupo de raíces verbales está formado por aquellas unidades, como en (20), en donde los únicos procesos de variación morfológica aparecen en la segunda persona, como se ilustra en el cuadro 14. El valor aspectual de continuo está codificado en la raíz verbal sin ninguna modificación, mientras que a través de la palatalización del primer segmento de la raíz se codifican los valores de completivo, pasado neutral, puntual y futuro.

Cuadro 14.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo transitivizado ts’

‘aplastar’

ts’
‘aplastar’ 
cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ts’
 
ts’
 
ts’
 
ts’
 
ts’
 
2sg/du/pl  ts’
 
ts’
 
ts’
 
ts’
 
ts’
 
3sg/du  ts’
 
ts’
 
ts’
 
ts’
 
ts’
 

El tercer subgrupo, como en (21), está integrado por las raíces en las que se generan diferentes cambios en la tercera persona del singular y el dual, como se ilustra en el cuadro 15.

Cuadro 15.

Comportamiento morfológico de raíz del verbo transitivizado ŋgwà ‘exprimir’

ŋg??à ‘exprimir’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ŋgwà  ŋgwà  ŋgwà  ŋgwà  ŋgwà 
2sg/du/pl  ŋgwà  ŋgwà  ŋgwà  ŋgwà  ŋgwà 
3sg/du  ŋgwà  pà  pà  ŋgwà  pà 

Los aspectos continuo y puntual se codifican sin cambios en la raíz, mientras que en (21a) la prenasalización se realiza en los aspectos completivo, pasado neutral y futuro. En (21b) un debilitamiento de la raíz codifica los valores completivo, pasado neutral, puntual y futuro; la fortificación en raíces, como las de (21c), exhibe los sentidos aspectuales completivo, pasado neutral y puntual; finalmente, si la primera consonante de la raíz se desnasaliza, se generan los aspectos completivo, pasado neutral y puntual.

Los verbos intransitivos han sido clasificados en dos grupos. Semánticamente, en los verbos etiquetados como intransitivos I, el participante sujeto está en algunos casos afectado por la acción denotada por el verbo (Levin y Rappaport, 2005). Los verbos que pertenecen a este tipo son: khìr ‘peinarse’, gùs ‘resbalarse’, ‘descansar’, t’ìr ‘estornudar’,

è ‘salir’. En los verbos intransitivo II, el participante sujeto asume el rol de un agente prototípico (Van Valin y LaPolla, 1997), los verbos de este tipo son: ‘enojarse’, ŋg??
n ‘llorar’, ??ùn ‘pintar’, β
s ‘volar’, th
r ‘reírse’.

De la misma forma en que los verbos transitivos/ditransitivos y lábiles, en los verbos intransitivos I se generan mutaciones en la raíz verbal. Tres son los subgrupos de verbos intransitivos I. En el primer grupo de verbos, como en (22), el segmento inicial de las raíces verbales no presenta ningún tipo de proceso morfológico (véase el cuadro 16).

Cuadro 16.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivos I ??à ‘descansar’

??à ‘descansar’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg  ??á  ??á  ??á  ??á  ??á 
1du/pl  ??á  ??á  ??á  ??á  ??á 
2sg/du/pl  ??á  ??á  ??á  ??á  ??á 
3sg/du  ??á  ??á  ??á  ??á  ??á 

En el segundo grupo de verbos intransitivos I, como en (23), las raíces verbales sin cambios codifican los valores aspectuales de continuo y puntual (véase el cuadro 17). Si el primer segmento de la raíz de este tipo de verbos se fortifica o se palataliza, se debe a los sentidos aspectuales de completivo, pasado neutral y futuro. La raíz del verbo de (23a) se fortifica; mientras que las raíces de (23b), (23c) y (23d) se palatalizan12.

Cuadro 17.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo I

è ‘salir’

è ‘salir” 
cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl 
è 
tè  tè 
è 
tè 
2sg/du/pl 
è 
tè  tè 
è 
tè 
3sg/du 
è 
tè  tè 
è 
tè 

En el tercer subgrupo aparecen verbos como ŋg??ár ‘abrigarse’. Al inicio de la raíz verbal no se generan mutaciones en la segunda y tercera persona; en consecuencia, los contenidos aspectuales son especificados con adverbios temporales. El primer segmento de esta raíz verbal se fortifica únicamente para denotar el sentido de futuro de la primera persona (véase el cuadro 18).

Cuadro 18.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo ŋgwá ‘abrigarse’

ŋg??á ‘abrigarse”  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár  pár 
2sg/du/pl  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár 
3sg/du  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár  ŋgwár 

Las mutaciones morfológicas registradas en los verbos intransitivos II son tres. El primer subgrupo de raíces verbales está integrado por verbos como los de (24); estas raíces se caracterizan por presentar varios procesos de variación morfológica al interior de cada verbo. En verbos como el de (24a), al fortificarse el primer segmento de la raíz se expresan los valores aspectuales de completivo, pasado neutral, puntual y futuro; esto en primera, segunda y tercera persona. El sentido aspectual continuativo se codifica en la raíz verbal sin ningún proceso morfológico (véase a este respecto el cuadro 19).

Cuadro 19.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II zì ‘enojarse’

zì ‘enojarse’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg  zì  t??ì  t??ì  t??ì  t??ì 
1du/pl  zì  t??ì  t??ì  t??ì  t??ì 
2sg/du/pl  zì  t??ì  t??ì  t??ì  t??ì 
3sg/du  zì  t??ì  t??ì  t??ì  t??ì 

Cuando las raíces no presentan cambios, como las que se muestran en (24b) y (24c), se debe a la expresión del aspecto continuo; al fortificarse se codifica el aspecto completivo, pasado neutral y futuro en las tres personas. Si la raíz se prenasaliza, se exhibe el sentido de puntual en la segunda y la tercera persona (véase el cuadro 20).

Cuadro 20.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II ŋgw

n ‘llorar’

ŋg??
n ‘llorar’ 
cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ŋg??
p
p
p
p
2sg/du/pl  ŋg??
p
p
mb
p
3sg/du  ŋg??
p
p
mb
p

En el segundo subgrupo hacen parte las raíces verbales, como las de (25); estas no experimentan ningún tipo de proceso morfológicos, como se muestra en el cuadro 21; en consecuencia, todos los valores aspectuales de todas las personas son expresados por medio de adjuntos adverbiales.

Cuadro 21.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II th

r ‘reírse’

th
r ‘reírse’ 
cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  th
th
th
th
th
2sg/du/pl  th
th
th
th
th
3sg/du  th
th
th
th
th

Finalmente, en el tercer subgrupo de raíces verbales se encuentran verbos como ??un ‘pintar’, en donde la prenasalización codifica el pasado neutral y el futuro de la tercera persona; la raíz verbal sin modificaciones o variaciones codifica todos los valores aspectuales de la primera y segunda persona. Igualmente, el continuo, el completivo y el puntual de la tercera persona (véase el cuadro 22).

Cuadro 22.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo intransitivo II ??ún ‘pintar’

??ún ‘pintar’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ??ún  ??ún  ??ún  ??ún  ??ún 
2sg/du/pl  ??ún  ??ún  ??un  ??ún  ??ún 
3sg/du  ??ún  ??ún  ŋgún  ??ún  Ŋgún 

Los verbos de movimiento/afectados, como se ilustra en el cuadro 23, los verbos pacientivos del cuadro 24 y los verbos climatológicos del cuadro 25 presentan cambios mínimos en el primer segmento de la raíz verbal. Nótese que dentro de los verbos de movimiento/afectados aparecen verbos que demandan de una meta u origen, como te ‘salir’ o ‘ndi ‘ir’, y verbos que involucran semánticamente a un argumento paciente o experimentante que se encuentra en una situación de afectación generada por el sentido denotado por el verbo, como ‘despertarse’ o

ú ‘desmayarse’.

Cuadro 23.

Comportamiento morfológico de raíz del verbo inacusativo

ú ‘desmayarse’

‘desmayarse’ 
cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl 
 
 
 
 
 
2sg/du/pl 
 
 
 
 
 
3sg/du 
 
 
 
 
 
Cuadro 24.

Comportamiento morfológico de la raíz del verbo pacientivo ŋkhá ‘emborracharse’

ŋkhá ‘emborracharse’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
1sg/du/pl  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá 
2sg/du/pl  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá 
3sg/du  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá  ŋkhá 
Cuadro 25.

Comportamiento morfológico de raíz del verbo climatológico βés ‘llover’

−βés ‘llover’  cont  compl  n.pas  ptl  n.fut 
3sg  βés  pés  pés  pés  mbés 
Cuadro 26.

Sufijos de objeto directo

  Singular  Dual  Plural 
−h
 
   
excl    −mu  −h
 
incl    −??  −?? 
k??
 
−k  −k 
−ø  −ø  *Cambios en la raíz 
Cuadro 27.

Sufijos de objeto indirecto

  Singular  Dual  Plural 
−h
 
   
excl    −mu  −h
 
incl    −??  −?? 
k??
 
−k  −k 
−??
 
−β  −??
 
Cuadro 28.

Sufijos de intransitividad escindida y énfasis

  Singular  Dual  Plural 
−h
 
   
excl    −mu  −h
 
incl    −??  −?? 
k??
 
−k  −k 
−ø  −ø  −ø 

En suma, en este apartado se han presentado las mutaciones que se generan en el primer segmento de la raíz verbal. Estas mutaciones están motivadas por el tipo de valencia sintáctica y los aspectos semánticos de los verbos. Las mutaciones consonánticas que se generan en el primer segmento de la raíz verbal son básicamente fortificaciones, debilitamientos y prenasalizaciones. Estos procesos no son sistemáticos en todos los verbos. Los procesos morfológicos presentan mucha variación a lo largo del conjunto de verbos de la lengua. Dentro del primer grupo, formado por los verbos transitivos y ditransitivos, se encuentran diferentes mutaciones que generan cuatro subgrupos. En el segundo grupo se hallan los verbos lábiles. Dentro de este macrogrupo se han tipificado mutaciones que se clasifican en tres subgrupos. Los verbos intransitivos están organizados en dos grupos: I y II; en ambos aparecen tres subgrupos. Los verbos climatológicos, al flexionarse únicamente en tercera persona, representan un macro grupo específico. Finalmente, los verbos de movimiento/afectados y pacientivos no presentan ninguna mutación en el primer segmento de la raíz verbal.

Alternancias de la tercera persona en plural

Al igual que otras lenguas del subgrupo otopame, el chichimeco presenta un comportamiento especial en la codificación de la tercera persona. Este comportamiento puede observarse tanto en el dominio nominal como en el verbal, creando muchas veces formas especiales para las palabras que codifican el rasgo flexivo de tercera persona plural. En este apartado se describen los mecanismos que la lengua emplea para diferenciar la tercera persona plural en función de sujeto, los cuales se resumen únicamente en tres procesos fonológicos (debilitamiento, fortificación y prenasalización13) y dos procesos morfosintácticos (supletivismo o marcación por medio del pronombre). Debido a que este proceso de la pluralización está condicionado también por la valencia sintáctica del verbo se describirán las tres clases verbales más productivas de la lengua: i) verbos transitivos, ii) verbos lábiles y iii) verbos intransitivos I.

Antes de continuar, es importante mencionar que, independientemente de los procesos mencionados arriba, la lengua posee vestigios de lo que parece un proceso de prefijación de r- que codifica el rasgo flexivo de número, el cual se conserva en las raíces verbales transitivas que poseen una consonante glotal en inicio silábico, como se muestra en (26).

Las prenasalizaciones se presentan en las tres clases verbales cambiando únicamente la consonante inicial a la que afectan; sin embargo, la consonante inicial en las tres clases no es la misma. En los verbos transitivos afectan al siguiente tipo de raíces (27):

En las raíces de los verbos lábiles únicamente las raíces que poseen una vibrante simple nasal [

] o una fricativa velar [??] como inicio de silábica se ven afectadas por la prenasalización, como se muestra en (28).

Finalmente, en los verbos intransitivos de la subclase I, las raíces afectadas por la prenasalización de la tercera persona plural sujeto son la fricativa velar sonora [??] y la bilabial nasal [

], como se muestra (29).

El proceso de debilitamiento (lenition) se presenta en las raíces verbales de la lengua como otro mecanismo por el cual se codifica la tercera persona plural en función de sujeto. En Gurevich (2011) este proceso se ha definido como una reducción del esfuerzo articulatorio; esto puede interpretarse de diferentes maneras: dependiendo del contexto fónico en que se encuentra el elemento debilitado en cuestión, o debido a la naturaleza de la estructura morfológica del verbo. Los debilitamientos considerados en este trabajo se caracterizan a partir de un contexto intervocálico, es decir, como un aumento en la sonoridad o continuidad del segmento, esto es, mientras más sonoro o continuo un segmento, más débil será.

En las raíces de los verbos transitivos se encuentra únicamente un proceso de debilitamiento, en el cual una oclusiva alveolar [t] aumenta su continuidad y se convierte en una vibrante simple o una vibrante múltiple ensordecida14, como se ejemplifica en (30).

Las raíces de los verbos lábiles también sufren debilitamientos, los cuales se presentan en la misma consonante que el grupo anterior: [t] y en su contraparte la aspirada [th]; la primera adquiere un rasgo de continuidad mutando en una vibrante ensordecida, mientras que la segunda pierde su articulación secundaria, como en (31).

De manera similar, las raíces de los verbos intransitivos sufren un proceso de debilitamiento con la oclusiva alveolar aspirada [th], mutando en una vibrante ensordecida, mientras que las raíces que posean una africada como inicio silábico, esta pierde su estridencia y se debilita en una fricativa, como en (32).

Tomando en cuenta el concepto de debilitamiento revisado anteriormente, en un contexto intervocálico un segmento gana sonoridad y/o continuidad al debilitarse; por el contrario, un segmento se fortifica si pierde su sonoridad o su continuidad. Siguiendo este razonamiento, al marcar en el verbo la tercera persona plural sujeto se genera en el chichimeco un proceso de fortificación en las tres clases verbales mencionadas.

En las raíces de los verbos transitivos, la fortificación se presenta a través de una glotalización/aspiración en ciertas consonantes oclusivas y en la nasal bilabial (33).

Por otro lado, la fricativa alveolar muta en una africada alveolar15. Resulta interesante notar cómo se presenta cierta direccionalidad de los procesos; esto si se compara el debilitamiento de las africadas en las raíces de los verbos intransitivos (33b) y (33b’) con el fortalecimiento de las fricativas en las raíces de los verbos transitivos, como en (34).

Con respecto a las raíces de los verbos lábiles, las fortificaciones se presentan en tres formas diferentes: en primer lugar, las raíces que comienzan con una fricativa glotal mutan en una oclusiva alveolar aspirada, como se muestra en (35).

En segundo lugar, y de manera similar a como sucede con las fricativas alveolares de las raíces de los verbos transitivos, las africadas alveolares (glotalizadas, aspiradas o modales) mutan siempre en africadas postalveolares, y esto sin importar que la raíz posea o no una vocal alta; véanse los ejemplos de (36).

Finalizando con las raíces de los verbos lábiles, existe una relación intrínseca entre las obstruyentes labiales y una velar labializada prenasalizada. Esto se ve reflejado también en las mutaciones que sufren las raíces cuando codifican la tercera persona plural, como se ejemplifica en (37).

Para terminar con la descripción de las alternancias generadas por la tercera persona plural quedan por mencionar las raíces de los verbos intransitivos que sufren fortificaciones. En estos únicamente encontramos dos tipos de raíces: las que comienzan con un cierre glotal y las que comienzan con la velar labializada. En ambos casos estos elementos mutan a una oclusiva sorda y se presenta una glotalización; según la escala presentada en Gurevich (2011), en estos procesos se logra el grado mínimo de debilitamiento, como en (38).

Adicionalmente a lo descrito hasta ahora, por un lado se encuentran raíces que no sufren ningún cambio, y por otro hay raíces que cambian completamente; en el primer caso, la pluralidad se marca por medio del pronombre explícito, como en (39); en el segundo, se trata de raíces supletivas, como en (40).

Para concluir este apartado, se hará mención a las clases de verbos restantes que, a pesar de poseer consonantes fácilmente mutables en otras clases, no sufren ningún tipo de proceso morfofonológico al insertarse los rasgos de tercera persona plural en función de sujeto16. Estas clases corresponden a los verbos de movimiento/afectados, climatológicos, estativos y pacientivos.

Como se menciona en Hernández Chincoya (2016), por sus características semánticas y/o sintácticas, estas clases de verbos no presentan ningún tipo de modificación. En las clases verbales mencionadas anteriormente los sujetos pueden sufrir: i) una neutralización de la persona, por lo que únicamente se marcan los aspectos (pacientivos y estativos); ii) un proceso de intransitividad escindida (movimiento/afectados) en el cual el sujeto se marca como objeto, o iii) un fenómeno de defectividad, el cual provoca que únicamente pueda ser marcada la tercera persona singular (climatológicos).

Con respecto a los verbos climatológicos, estos no requieren una explicación muy detallada ya que solo pueden conjugarse en tercera persona singular, lo que inhabilita a priori la posibilidad de que exista alguna alternancia en la distinción singular/plural como ocurre en las demás clases de verbos. Los verbos pacientivos, estativos y de movimiento/afectados sufren únicamente un proceso de sufijación al ser conjugados en tercera persona plural; el sufijo -r17 se inserta inmediatamente después de la raíz verbal sin presentar ningún tipo de modificación interna, como ocurre en las clases verbales de (41).

En este apartado se han presentado los mecanismos que la lengua emplea para flexionar la tercera persona plural en función de sujeto. Los procesos fonológicos implicados son tres: debilitamiento, fortificación y prenasalización, mientras que los procesos morfosintácticos son dos: supletivismo y marcación por medio del pronombre. La pluralización está correlacionada con la valencia sintáctica de los verbos. Aquí también se revisaron las clases verbales más productivas de la lengua, es decir, los verbos transitivos, lábiles e intransitivos I. Los verbos de movimiento/afectados, climatológicos, estativos y pacientivos no sufren ningún tipo de proceso morfofonológico al flexionar el rasgo de tercera persona plural en función de sujeto.

Conclusiones

En este trabajo se ha presentado la correlación de los paradigmas prefijales que codifican al sujeto gramatical con la valencia sintáctica de los verbos y con las clases semánticas. Para codificar al sujeto gramatical se han identificado siete grupos de prefijos que están asociados a clases específicas de verbos; a saber: verbos transitivos, ditransitivos, verbos con complemento lexicalizados y verbos que aparecen en construcciones de posesión externa; verbos lábiles, verbos intransitivos I y II, verbos de movimiento y de sujeto afectado; verbos pacientivos, verbos estativos y verbos climatológicos.

En chichimeco existe la tendencia de que en el primer segmento de la raíz verbal se generen cambios morfofonológicos. Estos cambios están correlacionados, igualmente, con la valencia sintáctica de los verbos y con sus características semánticas, de tal modo que se han encontrado una serie de mutaciones que se generan en el primer segmento de la raíz verbal. Las mutaciones consonánticas encontradas son básicamente fortificaciones, debilitamientos y prenasalizaciones. Los procesos morfológicos presentan mucha variación a lo largo del conjunto de verbos de la lengua. Dentro del primer grupo, formado por los verbos transitivos y ditransitivos, se encuentran diferentes mutaciones que generan cuatro subgrupos. En el segundo grupo se hallan los verbos lábiles. Dentro de este macro grupo se han tipificado mutaciones que se clasifican en tres subgrupos. Los verbos intransitivos están organizados en dos grupos: I y II; en ambos aparecen tres subgrupos. Finalmente, los verbos de movimiento/afectado y pacientivos no presentan ninguna mutación en el primer segmento de la raíz verbal.

Por último, se han presentado los mecanismos que la lengua emplea para flexionar la tercera persona plural en función de sujeto. Los procesos fonológicos implicados son tres: debilitamiento, fortificación y prenasalización, mientras que los procesos morfosintácticos son dos: supletivismo y marcación por medio del pronombre. La pluralización está correlacionada básicamente con la valencia sintáctica de los verbos transitivos, lábiles y verbos intransitivos I. Los verbos de movimiento/afectados, climatológicos, estativos y pacientivos experimentan procesos morfológicos mínimos al ser flexionados en tercera persona plural.

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La revisión por pares es responsabilidad de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los datos de este trabajo fueron documentados directamente por los autores en la comunidad de Misión de Chichimecas, municipio de San Luis de la Paz, Guanajuato, México. El trabajo de campo se inició en el año 2013. Queremos agradecer la hospitalidad de Manuel Martínez López; igualmente, nuestro reconocimiento y gratitud a nuestros colaboradores, hablantes nativos del chichimeco: Cecilia López Mata, Macedonio Mata y Delfina López. De otra parte, este trabajo se mejoró gracias a los comentarios y sugerencias de dos dictaminadores. El contenido de este artículo es responsabilidad exclusiva de los autores.

A partir de la propuesta tempo-aspectual de De Angulo (1933) y de Lastra (2004), los contenidos aspectuales descritos en este trabajo son: continuo, completivo, pasado neutral, puntual y futuro. Los sentidos tempo-aspectuales potencial y contemporáneo que incluye De Angulo (1933) aquí no serán descritos, ya que en el ámbito oracional no han sido plenamente identificados.

Como se mostrará más adelante, tanto en el dominio nominal como en el verbal se generan mutaciones segmentales en las raíces léxicas. En el dominio verbal estas mutaciones pueden ser fácilmente esquematizadas, mientras que en el dominio nominal son más drásticas y obedecen a motivaciones distintas, como por ejemplo la posesión. A menos que el contexto gramatical requiera otras formas, los nominales serán presentados en su forma no marcada, es decir, en una forma de tercera persona plural.

Según la definición de Dixon (1994), los verbos ambitransitivos o lábiles son aquellos verbos que pueden ser usados tanto transitiva como intransitivamente.

Al parecer, no existe una palabra en la lengua para hacer referencia al granizo. La traducción literal fue proporcionada por el hablante.

Dentro del paradigma tercera persona, las raíces verbales se comportan de manera análoga tanto en singular como en dual. En este último, la posición del sufijo marca la distinción. La oposición se genera únicamente en la tercera persona del plural.

El repertorio de adverbios que evidencian los contenidos aspectuales son: màpáu¨ ‘hace rato’ para el completivo; ??ípùrì sá ‘recién’ para el puntual; síní ‘mañana’ para el futuro; ‘ayer’ para el pasado neutral; junto a los anteriores adverbios, el verbo è-βæ?? hace parte del complejo verbal; tiene flexión SAM propia y expresa el aspecto continuo.

Este tipo de mutaciones, como se menciona en Hernández Chincoya (2016), tiene motivaciones más bien fonológicas, ya que el elemento vocálico del prefijo palataliza a las africadas alveolares de determinadas clases verbales.

Según la escala de debilitamiento de Gurevich (2011).

En ocasiones se manifiesta como una fricativa alveopalatal [??].

Igualmente, es posible un sonido postalveolar, esto si la vocal subsecuente es una vocal alta anterior [i].

Estos verbos, en general, no sufren ningún tipo de proceso morfológico a lo largo de los paradigmas.

Este segmento generalmente marca pluralidad en el dominio nominal, mientras que en el dominio verbal marca la pluralidad de tercera persona del objeto directo (Hernández Chincoya, 2016).

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