La conducta suicida es el espectro de eventos que pueden o no conllevar suicidio; aproximadamente, una persona comete suicido cada 40 segundos en el mundo. Entender el perfil clínico y sociodemográfico de esta conducta es vital para generar rutas anticipatorias u otras medidas preventivas por parte de los prestadores de salud.
ObjetivosIdentificar el perfil clínico y social de la población con conducta suicida y estimar la frecuencia del evento en dos centros médicos de atención primaria.
Materiales y métodosEstudio de corte transversal descriptivo basado en registros de notificación SISVECOS diligenciados en dos centros médicos de Javesalud en Bogotá. Se usaron frecuencias absolutas y relativas o medidas de tendencia central y dispersión según la naturaleza de las variables; la frecuencia se estimó con base a la población anualmente asignada a los centros médicos. La recolección y protección de datos se realizó en REDCap y el análisis estadístico en STATA 18.
ResultadosSe identificaron 103 fichas, 28 en el centro médico N.o 1 y 75 en el centro médico N.o 2. Un total de 71 casos fueron mujeres y 15 eventos fueron catalogados como intento suicida. El año 2022 fue en el que se reportaron más casos (8) y tuvo la mayor incidencia (8,9/100.000).
ConclusiónEste estudio aporta el perfil de riesgo en conducta suicida y estima la frecuencia del evento en un escenario de atención primaria.
Suicidal behavior is the spectrum of events that may or may not lead to suicide, approximately 1 person commits suicide every 40seconds worldwide. Understanding the clinical and sociodemographic profile of this behavior is vital to generate anticipatory routes or other preventive measures by health care providers.
ObjectivesIdentify the clinical and social profile of the population with suicidal behavior and estimate the frequency of the event in two primary care medical centers.
Materials and methodsA descriptive cross-sectional study based on SISVECOS notification records completed at two medical centers of Javesalud in Bogotá. Absolute and relative frequencies or measures of central tendency and dispersion were used depending on the nature of the variables; frequency was estimated based on the population annually assigned to the medical centers. Data collection and protection were conducted in REDCap and statistical analysis in STATA 18.
ResultsA total of 103 records were identified, 28 at medical center No.1 and 75 at medical center No.2. Of these, 71 cases were women and 15 events were classified as suicide attempts. The year 2022 had the highest number of cases reported (8) and the highest incidence rate (8.9/100,000).
ConclusionThis study provides the risk profile of suicidal behavior and estimates the frequency of the event in a primary care setting.
La conducta suicida es el espectro de eventos que comprende ideas, gestos, planes e intentos que pueden o no conllevar suicidio1,2. De acuerdo con el observatorio global de salud, 703.000 personas cometen suicido cada año, aproximadamente una persona cada 40 segundos3. El 77% de los casos se presentan en países de ingresos bajos y medianos, donde vive la mayor parte de la población. Los métodos más utilizados son intoxicación, ahorcamiento y uso de armas de fuego3,4. Más de la mitad de los suicidios se presentan antes de los 50 años4.
El intento suicida ha presentado una tendencia al incremento en la incidencia por año desde 2016, y de las 15 entidades territoriales con una tasa de incidencia superior a la nacional está Bogotá5. En la capital, el subsistema de vigilancia epidemiológica de la conducta suicida (SISVECOS), dependiente de la Secretaría Distrital de Salud, es el ente encargado de la vigilancia de eventos prioritarios en salud mental mediante la identificación y captura de casos de ideación, intento suicida y amenaza, así como la muerte por suicidio, e incluye la notificación por parte de las unidades primarias generadoras de datos (UPGD)6,7.
La Estrategia Nacional para la Prevención de la Conducta Suicida en Colombia define unos componentes básicos y elementos diferenciales para la prevención por curso de vida, género y etnia y responsabiliza a los actores del sistema en su adopción. Es responsabilidad de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) garantizar la prestación de servicios, brindar atención integral, participar en la construcción y seguimiento de la Estrategia Nacional y caracterizar su población para definir enfoques diferenciales8.
El intento suicida representa una carga social y económica para pacientes, familiares y sistemas de salud9. La conducta suicida es un problema de salud pública pues a nivel nacional, y específicamente en Bogotá, la incidencia ha incrementado en el último lustro. La prevención del suicidio se rige bajo la Estrategia Nacional en la cual una de las responsabilidades de los prestadores es la caracterización de su población. El objetivo de este artículo es describir el comportamiento de la conducta suicida a partir de los registros del sistema de vigilancia distrital en dos prestadores primarios de Bogotá y con ello mejorar el entendimiento del evento de manera que se puedan generar rutas anticipatorias u otras medidas preventivas por parte de este prestador y generar estímulos de investigación en otros.
Materiales y métodosSe diseñó un estudio observacional descriptivo de corte transversal basado en registros de notificación SISVECOS de dos prestadores primarios adscritos a Javesalud en Bogotá. Se incluyeron todos los registros desde el 1 de enero de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2022; no se aplicó criterio de exclusión por datos faltantes.
Las variables incluidas en la descripción fueron todas las que proporcionan datos en la ficha de notificación, cuyas categorías son: información general, identificación del paciente, notificación y datos complementarios; por su pertinencia clínica, se incluyeron también «número de consultas previas al evento reportado», «comorbilidad no psiquiátrica» y «tratamiento para comorbilidad psiquiátrica». Los datos se extrajeron mediante la revisión de historias clínicas. El diagnóstico clínico se obtuvo usando la Clasificación Internacional de Enfermedades en su décima edición (CIE-10).
Se usaron frecuencias absolutas y relativas para describir las variables cualitativas y se describieron las variables cuantitativas bajo medianas y rangos intercuartílicos a partir de la identificación de una distribución no normal mediante la prueba de Shapiro-Wilk, tomando como valor de significación estadística p<0,05. La variable edad se categorizó a partir de la definición de ciclo vital. La frecuencia de evento suicida se determinó como la proporción de personas en que se reportó intento suicida de acuerdo con la clasificación de la conducta inicial, sobre la población promedio anual asignada a los centros médicos. Por la naturaleza del evento y al no haber reportes repetidos, se estimó la tasa de incidencia anual por 100.000 afiliados.
El proyecto fue avalado por el Comité de Investigaciones y Ética Institucional del Hospital Universitario San Ignacio. La recolección de datos se realizó en la plataforma REDCap, la cual garantizó la privacidad y protección de datos de los sujetos. El análisis estadístico se realizó en el paquete STATA 18.
ResultadosCaracterísticas sociodemográficasSe revisaron 103 fichas SISVECOS, de las cuales 28 corresponden al centro médico N.o 1 y 75 al centro médico N.o 2. Del total de sujetos, 71 (68,93%) fueron mujeres; 34 casos correspondieron a menores de edad, de los cuales 31 (91,18%) se identificaron en el centro médico N.o 2.
Respecto al municipio, 99 (96,12%) residían en Bogotá, 2 (1,94%) residían en Chía, uno (0,97%) en la Calera y otro (0,97%) en Sopó. De los residentes en Bogotá, 59 (59,6%) lo hacían en Usaquén, 26 (26,26%) en Suba, hubo 5 (5,05%) de Engativá, 2 (2,2%) de Chapinero, y en las localidades San Cristóbal, Usme, Kennedy, Fontibón, Barrios Unidos, Los Mártires y Puente Aranda residía un paciente en cada una de ellas.
En relación con el grupo poblacional, 97 (94,17%) sujetos pertenecían a «otros». Hubo 3 migrantes (2,91%), 2 en el centro médico N.o 2 y uno en el centro médico N.o 1; 2 gestantes (1,94%), ambas en el centro médico N.o 2, representando el 2,67% de los casos; la mediana de edad gestacional fue de 28 semanas, y ambas asistían a controles prenatales. De la población diferencial, 2 (1,94%) personas se identificaron como madres cabezas de hogar, 5 (4,85%) como miembros de la población LGTBI, 81 (78,64%) y 14 (13,59%) a ninguna u otra categoría, respectivamente.
Las demás características sociodemográficas se describen en la tabla 1.
Características sociodemográficas
| Características sociodemográficas | Centro médico N.o 1n=28 | Centro médico N.o 2n=75 | Totaln=103 |
|---|---|---|---|
| Edad± | 26 (21-35,5) | 22 (14-30) | 22 (15-33) |
| Sexo | |||
| Mujer | 19 (67,86) | 52 (69,33) | 71 (68,93) |
| Estrato | |||
| 1 | 1 (3,57) | 10 (13,33) | 11 (10,68) |
| 2 | 7 (25) | 8 (10,67) | 15 (14,56) |
| 3 | 14 (50) | 27 (36) | 41 (39,81) |
| 4 | 5 (17,86) | 22 (29,33) | 27 (26,21) |
| 5 | 0 | 3 (4) | 3 (2,91) |
| Sin dato | 1 (3,57) | 5 (6,66) | 6 (6,18) |
| Estado civil | |||
| Soltero(a) | 18 (64,29) | 54 (72) | 72 (69,9) |
| Casado(a) | 2 (7,14) | 7 (9,33) | 9 (8,74) |
| Unión libre | 1 (3,57) | 4 (5,33) | 5 (4,85) |
| Separado(a) | 4 (14,29) | 4 (5,33) | 8 (7,77) |
| Divorciado(a) | 1 (3,57) | 0 | 1 (0,97) |
| Viudo(a) | 1 (3,57) | 1 (1,33) | 2 (1,94) |
| Sin dato | 1 (3,57) | 5 (6,66) | 6 (5,82) |
| Orientación sexual | |||
| Heterosexual | 23 (82,14) | 53 (70,67) | 76 (73,79) |
| Bisexual | 1 (3,57) | 2 (2,67) | 3 (2,91) |
| Gay | 0 | 1 (1,33) | 1 (0,97) |
| Lesbiana | 0 | 1 (1,33) | 1 (0,97) |
| Sin dato | 4 (14,29) | 18 (24) | 22 (21,36) |
| Nivel educativo | |||
| Preescolar | 0 | 1 (1,33) | 1 (0,97) |
| Primaria incompleta | 1 (3,57) | 2 (2,67) | 3 (2,91) |
| Primaria completa | 0 | 3 (4) | 3 (2,91) |
| Secundaria incompleta | 4 (14,29) | 27 (36) | 31 (30,1) |
| Secundaria completa | 8 (28,57) | 8 (10,67) | 16 (15,53) |
| Técnico postsecundaria completa | 6 (21,43) | 5 (6,67) | 11 (10,68) |
| Universidad incompleta | 3 (10,71) | 13 (17,33) | 16 (15,53) |
| Universidad completa | 4 (14,29) | 9 (12) | 13 (12,62) |
| Posgrado completo | 1 (3,57) | 2 (2,67) | 3 (2,91) |
| Sin dato | 1 (3,57) | 5 (6,66) | 6 (5,82) |
| Aseguramiento | |||
| Contributivo | 26 (92,86) | 67 (89,33) | 93 (90,29) |
| Subsidiado | 2 (7,14) | 4 (5,33) | 6 (5,83) |
| Sin dato | 0 | 4 (5,33) | 4 (3,88) |
| Ocupacióna | |||
| G-1Directores y gerentes | 2 (7,14) | 2 (2,67) | 4 (3,88) |
| G-2Profesionales, científicos e intelectuales | 3 (10,71) | 9 (12) | 12 (11,65) |
| G-3Técnicos y profesionales del nivel medio | 2 (7,14) | 3 (4) | 5 (4,85) |
| G-4Personal de apoyo administrativo | 0 | 3 (4) | 3 (2,91) |
| G-5Trabajadores de los servicios y vendedores de comercios mercados | 4 (14,29) | 3 (4) | 7 (6,8) |
| G-7Oficiales, operarios, artesanos y oficios relacionados | 0 | 1 (1,33) | 1 (0,97) |
| G-8Operadores de instalaciones y máquinas y ensambladores | 0 | 2 (2,67) | 2 (1,94) |
| G-9Ocupaciones elementales | 0 | 1 (1,33) | 1 (0,97) |
| Otros | 16 (57,14) | 46 (61,33) | 62 (60,19) |
| Estudiante (NEb) | 3 (18,75) | 4 (8,7) | 7 (11,29) |
| Estudiante de primaria | 1 (6,25) | 2 (4,35) | 3 (4,84) |
| Estudiante de bachillerato | 3 (18,75) | 25 (54,35) | 28 (45,16) |
| Estudiante universitario | 2 (12,5) | 10 (21,74) | 12 (19,35) |
| Hogar | 3 (18,75) | 3 (6,52) | 6 (9,68) |
| Cesante | 4 (25) | 2 (4,35) | 6 (9,68) |
| Sin dato | 1 (3,57) | 5 (6,66) | 6 (5,82) |
| Consumo de SPA | |||
| Sí | 4 (14,29) | 10 (13,33) | 14 (13,59) |
| No | 19 (67,86) | 53 (70,67) | 72 (69,9) |
| Si determinar/sin dato | 5 (17,8) | 12 (16) | 17 (16,50) |
±Mediana y rango intercuartílico.
En 81 sujetos se obtuvo una fecha de notificación y fecha de inicio de síntomas confiable, es decir, con día, mes y año que permitió calcular la diferencia en días de tiempo de síntomas. Por centros médicos, este cálculo del tiempo mediano se realizó con base en los sujetos reportados: 23/28 en el centro médico N.o 1 y 58/75 en el centro médico N.o 2. A medida que el tiempo de síntomas aumentaba, era más frecuente que se reportara solo el año, haciendo inviable el cálculo para esta investigación. Al evaluar el número de consultas registradas en un periodo de 12 meses antes del evento de notificación, el 18,45% acudió a los centros médicos al menos una vez por motivos de consulta distintos a conducta suicida; al ajustar por sede, en el centro médico N.o 2 el 20% consultó dos veces y en el centro médico N.o 1 el 25% consultó una vez. Las demás características se reportan en la tabla 2.
Descripción de la conducta suicida
| Características relacionadas con el evento | Centro médico N.o 1n=28 | Centro médico N.o 2n=75 | Totaln=103 |
|---|---|---|---|
| Año de notificación | |||
| 2018 | 4 (14,29) | 14 (18,67) | 18 (17,48) |
| 2019 | 2 (7,14) | 15 (20) | 17 (16,50) |
| 2020 | 3 (10,71) | 9 (12) | 12 (11,65) |
| 2021 | 11 (39,29) | 13 (17,33) | 24 (23,3) |
| 2022 | 8 (28,57) | 24 (32) | 32 (31,07) |
| Clasificación inicial del caso | |||
| Sospechoso | 5 (17,86) | 12 (16) | 17 (16,50) |
| Confirmado por clínica | 15 (53,57) | 53 (70,67) | 68 (66) |
| Probable | 0 | 4 (5,33) | 4 (3,88) |
| Sin dato | 8 (28,57) | 6 (8) | 14 (13,59) |
| Clasificación de la conducta inicial | |||
| Ideación suicida | 20 (71,43) | 64 (85,33) | 84 (81,55) |
| Amenaza | 1 (3,57) | 3 (4) | 4 (3,88) |
| Intento suicida | 7 (25) | 8 (10,67) | 15 (14,56) |
| Plan estructurado de suicidio | |||
| Sí | 10 (35,71) | 15 (20) | 25 (24,27) |
| Intentos previos | |||
| Sí | 14 (50) | 35 (46,67) | 49 (47,57) |
| Número de intentos previos | |||
| Una vez | 7 (25) | 8 (10,67) | 15 (14,56) |
| Dos veces | 0 | 3 (4) | 3 (2,91) |
| Tres veces | 0 | 1 (1,33) | 1 (0,97) |
| Más de 3 veces | 6 (21,43) | 21 (28) | 27 (26,21) |
| Sin dato | 1 (7,14) | 2 (5,71) | 3 (6,12) |
| Tiempo de síntomas (en días)± | 34 (9-301) | 105,5 (25-231) | 90 (21-231) |
| Paciente viene acompañado | |||
| Sí | 10 (35,71) | 37 (49,33) | 47 (45,63) |
±Media y rango intercuartílico.
SISVECOS tiene dos categorías para clasificar los factores asociados con la conducta suicida: factores de riesgo y factores desencadenantes. El formato de notificación permite elegir uno o más ítems por categoría, según sean identificados.
Los factores de riesgo engloban los antecedentes personales y familiares de conducta suicida, los trastornos de la salud mental y los trastornos por el consumo de sustancias psicoactivas. Por otra parte, los factores desencadenantes reflejan estresores personales o sociales diversos. El 85,4% de la población registró por lo menos un factor de riesgo o un factor desencadenante.
La tabla 3 registra la frecuencia de ocurrencia de cada factor para toda la población y por centro médico.
Frecuencia de factores asociados con la conducta suicida
| Factores asociados | Centro médico N.o 1 | Centro médico N.o 2 | Total | |
|---|---|---|---|---|
| De riesgo | Consumo de SPA | 11 | 4 | 7 |
| Antecedente de trastornos mentales y del comportamiento | 17 | 4 | 13 | |
| Antecedente familiar de conducta suicida | 10 | 2 | 8 | |
| Trastorno depresivo | 47 | 8 | 39 | |
| Antecedente de violencia o abuso | 11 | 1 | 10 | |
| Ideación suicida persistente | 32 | 4 | 28 | |
| Abuso de alcohol | 3 | 0 | 3 | |
| Plan organizado de suicidio | 5 | 1 | 4 | |
| Trastorno bipolar | 1 | 0 | 1 | |
| Ninguno registrado | 15 | 4 | 11 | |
| Desencadenantes | Conflictos con la pareja | 4 | 14 | 18 |
| Problemas jurídicos | 0 | 3 | 3 | |
| Enfermedad crónica dolorosa o discapacitante | 0 | 4 | 4 | |
| Suicidio de un amigo | 1 | 2 | 3 | |
| Problemas económicos | 4 | 7 | 11 | |
| Maltrato físico psicológico o sexual | 5 | 15 | 20 | |
| Muerte de un familiar | 1 | 8 | 9 | |
| Problemas laborales, escolar o educativo | 8 | 31 | 39 | |
| Ninguno registrado | 5 | 12 | 17 |
Complementando la información obtenida de la ficha SISVECOS se incluyeron características relevantes desde el punto de vista clínico como comorbilidades psiquiátricas y tratamiento, así como comorbilidades no psiquiátricas.
Comorbilidades psiquiátricasEn total se registraron 17 diagnósticos diferentes y hubo un registro diagnóstico en 93 sujetos (90,29%). El trastorno mixto de ansiedad y depresión (F412) fue la comorbilidad más frecuente en los dos centros médicos con un total de 43 casos (41,75%), seguido de episodio depresivo moderado (F312), episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos (F322), episodio depresivo, no especificado (F329) y trastornos del inicio y del mantenimiento del sueño (insomnios) (G470), con un total de 12 (11,65%), 11 (10,68%), 9 (8,74%) y 6 (5,83%) casos, respectivamente. Hubo 12 diagnósticos diferentes que se registraron una sola vez, y por centro médico se distribuyeron de la siguiente forma:
Centro médico N.o1: trastorno afectivo bipolar, no especificado (F319), trastorno depresivo recurrente, no especificado (F339) y trastorno de ansiedad, no especificado (F419).
Centro médico N.o2: otros episodios depresivos (F328), trastorno depresivo recurrente, episodio leve presente (F330), trastorno depresivo recurrente, episodio moderado presente (F331), otros trastornos depresivos recurrentes (F338), trastorno de pánico (ansiedad paroxística episódica) (F410), trastorno de ansiedad generalizada (F411), otros trastornos de ansiedad mixtos (F413), trastornos de adaptación (F432) y anorexia nerviosa (F500).
Comorbilidades no psiquiátricasLas más frecuentemente reportadas fueron obesidad (E669), migraña (G439) y asma (J459). Del total, no se registró comorbilidad en 75 sujetos (72,81%).
Caracterización del intento suicidaEn el periodo comprendido de enero el 1 de 2018 y el 31 de diciembre de 2022 se reportaron 15 intentos de suicidio. En el centro médico N.o 1 se reportaron 2 casos en 2021 y 5 en 2022; en el centro médico N.o 2 se reportaron 3 casos en 2018 y 2022 y un caso en 2020 y 2021.
Las mujeres, en proporción, ejecutaron más intentos suicidas en el total de la población (80%). Por centro médico, todos los sujetos fueron mujeres en el centro médico N.o 1 en comparación con el 62,5% (5 mujeres) en el centro médico N.o 2. El 73% de los sujetos pertenecen a los estratos 1, 2 o 3. El 73,33% lo realizaron individuos solteros y por nivel educativo, el 40% de los casos se presentaron en individuos con secundaria completa; por ciclo vital individual, el 60% de los casos ocurrieron en jóvenes (9 sujetos): 6 en el centro médico N.o 1 y 3 en el centro médico N.o 2. El 26,67% en menores de edad, todos en la adolescencia y reportados en el centro médico N.o 2. El restante 13,33% ocurrió en adultos, uno en cada centro médico. Los mecanismos del intento suicida fueron ahorcamiento o asfixia, elemento cortopunzante e intoxicación. La tabla 4 describe la distribución de frecuencias de las demás características.
Caracterización del intento suicida
| Variable | Centro médico N.o 1n=7 | Centro médico N.o 2n=8 | Totaln=15 |
|---|---|---|---|
| Estrato | |||
| 1 | 1 (14,29) | 3 (37,5) | 4 (26,67) |
| 2 | 1 (14,29) | 1 (12,5) | 2 (13,33) |
| 3 | 4 (57,14) | 1 (12,5) | 5 (33,33) |
| 4 | 1 (14,29) | 1 (12,5) | 2 (13,33) |
| Sin dato | - | 2 (25) | 2 (13,33) |
| Estado civil | |||
| Soltero | 4 (57,14) | 7 (87,5) | 11 (73,33) |
| Unión libre | 1 (14,29) | 1 (12,5) | 2 (13,33) |
| Separado | 1 (14,29) | - | 1 (6,67) |
| Sin dato | 1 (14,29) | - | 1 (6,67) |
| Nivel educativo | |||
| Primaria completa | - | 2 (25) | 2 (13,33) |
| Secundaria incompleta | 1 (14,29) | 2 (25) | 3 (20) |
| Secundaria completa | 4 (57,14) | 2 (25) | 6 (40) |
| Técnico postsecundaria completa | - | 1 (12,5) | 1 (6,67) |
| Universidad incompleta | 1 (14,29) | - | 1 (6,67) |
| Universidad completa | 1 (14,29) | - | 1 (6,67) |
| Sin dato | - | 1 (12,5) | 1 (6,67) |
| Mecanismo del intento suicida | |||
| Ahorcamiento o asfixia | 1 (14,28) | 0 | 1 (6,66) |
| Elemento cortopunzante | 2 (28,5) | 6 (75) | 8 (53,33) |
| Intoxicación | 4 (57,14) | 2 (25) | 6 (40) |
La tabla 5 muestra la incidencia anual por 100.000 afiliados integrando los centros médicos; el número de sujetos en riesgo se calculó como el promedio de la población asignada por mes para cada uno de los años.
Tasa de incidencia de intento suicida anual
| Año de notificación | Centro N.o 1 | Centro N.o 2 | Tasa de incidencia de intento suicida anual (por 100.000) | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Número de intentos | Promedio de población asignada | Número de intentos | Promedio de población asignada | ||
| 2018 | 0 | 34.629 | 3 | 48.232 | 3,6 |
| 2019 | 0 | 38.321 | 0 | 45.637 | - |
| 2020 | 0 | 40.043 | 1 | 45.994 | 1,2 |
| 2021 | 2 | 37.952 | 1 | 48.372 | 3,4 |
| 2022 | 5 | 39.603 | 3 | 49.429 | 8,9 |
La identificación de conducta suicida señalará la necesidad de explorar diversas variables asociadas con el proceso suicida. Generalmente, los pacientes comienzan por presentar pensamientos e ideas que conducen a la generación de planes que pueden materializarse en intentos suicidas o suicidios consumados1,2. En Colombia, el estudio de la conducta suicida se ha centrado en el suicidio consumado y el intento suicida5, situación que generalmente excluye la ideación suicida y por ende limita la evidencia que permita generar estrategias de prevención.
En este estudio, de forma consistente para los dos centros médicos incluidos, la mayor proporción de reportes corresponden a ideación suicida (81,55%), seguidos en orden de frecuencia por intento suicida (14,56%) y amenaza suicida (3,88%). Estos datos son consistentes con las frecuencias reportadas en la Encuesta Nacional de Salud Mental 201510.
Ahora bien, en lo referente a aspectos particulares de la conducta suicida, en el 24,27% de los reportes se encontró la referencia de un plan estructurado de suicidio, y el 47,57% refirió haber presentado un intento suicida previo a la fecha de notificación, situación relevante dado que en la literatura uno de los principales factores de riesgo para el suicidio consumado es la historia de intentos previos5,10–14.
El 55,33% de los reportes de ideación suicida corresponden a mujeres, situación que también fue más frecuente en la Encuesta Nacional de Salud Mental 201510,15. El 79,71% de los adultos que reportan conductas suicidas son solteros, separados, divorciados o viudos.
El 33% de los reportes se presentaron en menores de edad, y de estos el 82,4% correspondieron a adolescentes. La conducta suicida en adolescentes es un fenómeno bien caracterizado a nivel nacional5,15. Diez de cada 100 adolescentes que presentan un intento suicida consumarán el suicidio en los siguientes 10 años15.
De los factores de riesgo identificados en el registro, el trastorno depresivo es el más frecuentemente encontrado (37,86%), mientras que en las comorbilidades mentales asociadas el trastorno mixto de ansiedad y depresión resulta ser el más frecuente (41,74%). La comorbilidad depresión-ansiedad es determinante para la presentación de conducta suicida, y según algunos autores, es más importante que la historia familiar del evento o situaciones desfavorables en edad temprana5,10,16. Adicionalmente, la presencia de depresión, sobre todo si esta no ha sido diagnosticada o tratada de forma adecuada, constituye un factor de riesgo significativo5,10,15,17,18.
El incremento de los reportes de conducta suicida durante los años 2021 y 2022 podría asociarse con las consecuencias de la pandemia por COVID-19, de igual forma que el aumento reportado de trastornos de ansiedad y depresión en la población general11,19.
La falta de empleo, el consumo reciente de tabaco y alcohol, la percepción de una salud mental regular o deficiente, bajos recursos económicos y la experiencia de una crisis financiera significativa en los últimos 2 años se han señalado como factores de riesgo de ideación suicida entre las personas con depresión en Colombia10.
En términos generales, los acontecimientos vitales con impacto negativo, como la soledad, viudez, problemática familiar, reclusión en centros residenciales geriátricos, pérdida de la independencia funcional y deterioro en la salud constituyen factores de riesgo para la conducta suicida en los adultos15,17, mientras que en adolescentes se identifican el consumo de sustancias psicoactivas, el acoso escolar y el uso patológico de internet20.
Respecto a los factores desencadenantes, el más reportado fue «problemas laborales, escolar o educativo». La mayoría de la población (31,96%) refirió como nivel educativo secundaria incompleta y pertenecer a los estratos 1, 2 y 3 (69,07%).
Las deudas, el desempleo y pertenecer a familias con un bajo nivel económico son factores asociados a ideación suicida18. En Colombia, en un estudio propuesto por Campo et al., de acuerdo con el índice de Gini, se estableció relación entre la incidencia del suicidio y la desigualdad económica18.
Un nivel educativo bajo es un factor asociado con la conducta suicida tanto en jóvenes como en adultos17. Según la Encuesta Nacional de Salud Mental 2015, el 6,6% de los adultos que han considerado suicidarse no eran escolarizados o solo cursaron hasta primaria10.
Como factores protectores para la conducta suicida, el rol de la familia en la prevención del suicidio en niños y adolescentes es fundamental21. En la población general, disminuyen la prevalencia de conducta suicida una red social fuerte, las dinámicas familiares que favorezcan la autoestima de sus miembros, tener hijos y relaciones estables de pareja, la aceptación de defectos propios en el caso de los hombres y la ausencia de percepción de rechazo en las mujeres15,16, las creencias y las prácticas religiosas diferentes al catolicismo10, así como un mayor nivel de escolarización18.
Los trastornos del inicio y del mantenimiento del sueño fueron las comorbilidades no psiquiátricas más frecuentemente reportadas (5,83%); sin embargo, solamente el 33,01% de los registros tienen esta información. No obstante, los trastornos del sueño son factores de riesgo para la ideación suicida y su abordaje podría incluirse como una estrategia preventiva22.
Un intento suicida es el principal predictor de nuevos intentos y de suicidio consumado11. De los 15 casos de intento suicida, el 80% ocurrieron en mujeres, la predominancia en este sexo concuerda con los hallazgos a nivel nacional y distrital11,23. Los estratos 1 al 3 concentraron el 73,33% de los registros. La tasa de incidencia de intento de suicidio por 100.000 habitantes por grupos de edad y sexo fue mayor en mujeres jóvenes. El 60% de los casos ocurrieron en individuos entre 14 y 26 años, que según el ciclo de vida corresponde a la etapa de juventud. El suicidio es la segunda causa de muerte en personas con edades entre 15 y 29 años5.
Respecto a los mecanismos del intento, el más frecuentemente reportado fue el uso de elementos cortopunzantes (53,33%), frecuencia que es consistente con los datos reportados por el Sistema de Vigilancia de Salud Pública en Bogotá23 y que puede ser diferente a nivel nacional, donde el uso de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas fueron los métodos más utilizados5.
Las tasas de intento suicida fluctuaron, en los años estudiados, entre 0 y 8,9 por 100.000 para el año 2022. Este dato llama la atención por ser la más alta y registrarse en el año pospandemia. Sin embargo, esta tasa es muy inferior a la reportada por el Sistema de Vigilancia en Salud Pública, que para 2022 reportó una tasa de incidencia anual de 72,4 por 100.00011 con 37.359 casos en Colombia y 5.554 de ellos en la ciudad de Bogotá23.
La marcada diferencia entre los resultados de las investigaciones nacionales y el presente estudio probablemente obedezca al subregistro, dado que las fichas SISVECOS se elaboran cuando los médicos identifican la conducta suicida, sumado al hecho de que las instituciones incluidas en el estudio son prestadores primarios.
LimitacionesSon múltiples las limitaciones para que los resultados de este estudio sean extrapolables a la población general y por tanto servirán de mejor manera como insumo para la interpretación y análisis de la conducta suicida de los usuarios asignados a los centros estudiados.
A la vez, la utilización de fuentes secundarias de información (fichas SISVECOS e historias clínicas correspondientes a la notificación del evento) favorecen la identificación de las variables incluidas, pero a su vez limitan aquellas no consideradas en los formatos. Así, no podemos excluir sesgos de información de la frecuencia de la conducta suicida.
La tasa de frecuencia de intento suicida se podría extrapolar solamente hacia instituciones que tengan el rol de prestadores primarios. No es posible, con esta metodología, identificar el espectro de la conducta suicida, dado que los casos más graves o aquellos consumados no tienen la misma probabilidad de ser atendidos a nivel de prestadores primarios.
Implicaciones de este estudio para el conocimientoEste estudio aporta información correspondiente al reporte de la conducta suicida en los dos centros incluidos, de forma tal que puedan ser comparables con otros estudios en diferentes instituciones o poblaciones.
Implicaciones de este estudio para el proceso de investigaciónAl establecer el estado actual, esperamos que los resultados motiven a los centros incluidos en el estudio a profundizar en la exploración de la conducta suicida y utilizar esta información para diseñar estrategias de intervención preventiva.
Puede servir de estímulo para que otras instituciones prestadoras de servicios de salud indaguen en estos aspectos.
FinanciaciónNinguna.
Conflicto de interesesNinguno declarado por los autores.
Tesis académica: «Caracterización sociodemográfica y clínica de la población con conducta suicida reportada en fichas SISVECOS en Javesalud del 2018 al 2022». Pontificia Universidad Javeriana; 2024.





