«Nunca es tarde si la dicha es buena» Refranero popular
En junio de 2023 nuestra revista Radiología obtuvo su primer factor de impacto, cumpliéndose así uno de los objetivos más anhelados por nuestra comunidad radiológica, logro que refleja el trabajo conjunto que se ha venido llevando a cabo desde hace muchos años por parte de la SERAM, los distintos comités editoriales que lideraron la revista y por todos los radiólogos que de una forma u otra, como editores, revisores, autores o lectores contribuyeron al desarrollo y evolución de nuestra revista hasta su estado actual.
Radiología, heredera de la Revista Española de Electrología y Radiología Médicas, fundada en 1912, existe como tal desde 1963. Desde entonces ha sido el vehículo de transmisión del conocimiento e investigación relacionados con la radiología en nuestra lengua, así como el foro de opinión y debate de nuestra comunidad radiológica.
Clarivate Analytics mide el impacto de una revista en función de las citas recibidas por los artículos publicados y recogidos en la Web of Science, a través del «factor de impacto», que básicamente mide el número promedio de citas recibidas en un año determinado por los artículos publicados en la revista durante los 2 años anteriores. Es el indicador más conocido, no el único, pero sí el oficialmente utilizado para definir la importancia de una revista, comparar la calidad de las revistas científicas, evaluar su importancia relativa y valorar la calidad científica de sus contenidos.
De ahí la importancia de este logro, un criterio de calidad que toda revista que se precie debe poseer, que constituye una garantía del buen hacer de esa revista y un estímulo para que los autores envíen sus artículos a la misma.
Enhorabuena, pues, a los editores que nos precedieron, nombres tan significados y que tanto han hecho por la revista como son: César Pedrosa, Juan Ramón Jiménez, Pepe Cáceres, Luis Ramos, Daniel Tejedor, Joaquín Ferreirós y José María García Santos.
Llevando la vista atrás, entre los hitos de nuestra revista que han supuesto un avance cualitativo de gran magnitud, que sin duda marcaron la evolución hacia el «anhelado factor de impacto», cabe destacar entre los más recientes, la inclusión en Medline, a partir de 2006, siendo director el Dr. Ferreirós, y en años ulteriores bajo la batuta del Dr. García Santos, la mejora del circuito editorial con la implantación del actual sistema electrónico, el aumento de la entrada y calidad de los artículos y su publicación adelantada (ahead of print), así como la puesta en marcha de la versión online, y la convocatoria de la primera beca editorial en marzo de 20121. En los últimos tiempos la traducción al inglés de la totalidad de contenidos de la revista (2019) ha contribuido a la internacionalización de la misma, logrando una mayor difusión y visibilidad, aumentando exponencialmente la descarga de sus artículos en las distintas plataformas; la progresiva «profesionalización» mediante una formación cada vez más específica y reglada en editorialismo de los componentes del equipo editorial y la promoción de la revista entre las jóvenes generaciones de radiólogos, el cuidado de la cantera, en clara apuesta por el futuro, han sido estrategias que también han contribuido al logro que se comenta.
Por otra parte, la mejora del mecanismo de acreditación de las actividades de formación continuada de la revista, que en el año 2021 pasó a depender de SEAFORMEC, con una más efectiva valoración de esas actividades: (9 créditos), hace que sean seguidas por un gran número de radiólogos justificando que Radiología sea considerada como un instrumento de formación continuada extraordinariamente útil2.
Cabe destacar que el análisis bibliométrico correspondiente al periodo 2010-2019 en el que se evaluaron el número, el tipo y la procedencia de los artículos, así como el número de citas y descargas, publicado en 2021, aportó información interesante sobre la evolución y la situación de la revista, permitiendo plantear modificaciones y mejoras en la estrategia editorial3.
Cada nuevo editor jefe ha ido apoyándose en los logros del comité editorial previo; de un modo coordinado las medidas y mejoras efectuadas por un comité editorial van adquiriendo su máxima expresión en los años ulteriores, todo va concatenado, es así como esta gran familia que es nuestra revista: editores, revisores, autores, becarios en formación, lectores… progresa y evoluciona, en una palabra: funciona.
La trascendencia de la revista es grande, no solo por ser el órgano de expresión de la SERAM, sino porque define el nivel, la calidad de la sociedad científica a la que pertenece. Radiología es la tarjeta de presentación de nuestra Sociedad. Es un escaparate que debemos aprovechar, utilizándolo para publicar con calidad, y además difundir mediante nuestras citas. A este respecto cabe considerar el importante papel que los radiólogos españoles han desempeñado, apostando por la publicación de sus mejores artículos en esta revista en lugar de publicarlos en otras con factor de impacto. Podemos decir que ese sacrificio, esa renuncia personal de muchos radiólogos españoles, ha contribuido al posicionamiento de nuestra revista en el escenario que merece la radiología española1.
Escribo estas líneas como editor jefe de la revista durante el periodo elegido por Clarivate Analytics para el cálculo del factor de impacto. Como ya se ha comentado, en junio de 2023 Radiología obtuvo su primer factor de impacto: 1,3, superior al previsto por nuestras estimaciones más optimistas, que estaban en torno a 0,8.
Este factor de impacto es el correspondiente al año anterior, 2022, y está en relación con el número de citas obtenido por nuestra revista durante los 2 años previos: 2020 y 2021.
Constituye, pues, una conquista importante que no solo hay que mantener sino incrementar en el próximo factor de impacto de la revista, correspondiente al año 2023, que verá la luz en junio de este año 2024. Se elaborará a partir de las citas recibidas durante los años 2021 y 2022, pero a partir de ahí ya se contabilizarán las citas del año 2023 y posteriores, por lo que animo a todos los radiólogos implicados a seguir trabajando con tesón para incrementar el factor de impacto de modo acorde a la calidad de la revista.
Este resultado viene como un regalo, como un soplo de aire fresco tras una etapa editorial dura, la que transcurrió bajo la pandemia COVID, en la que, con la mayor parte de los editores y revisores implicados en misiones asistenciales más perentorias, estos supieron conciliar ambas tareas a base de un importante esfuerzo y compromiso personal, logrando que el dinamismo editorial de la revista no se resintiese sobremanera. Es este un aspecto que se debe agradecer a estos compañeros.
Radiología estuvo diseñada en su inicio como una revista orientada a los radiólogos españoles y latinoamericanos; progresivamente ha ido cambiando su orientación: la traducción al inglés de la totalidad de su contenido la ha convertido en una revista de proyección más internacional, si cabe. Asistimos también a un cambio progresivo en la fisonomía de la revista, que cada vez con mejores indicadores objetivos de calidad, se está transformando en un foro donde aparecen originales de investigación de gran nivel junto a artículos dedicados a la formación continuada. Aun cuando en 2020 se instituyeron los premios a los editores y revisores más distinguidos y al artículo con mayor número de citas, siempre estaremos en deuda con la inestimable y altruista cooperación de todos los radiólogos implicados en esas tareas editoriales.
Aspecto importante para el futuro es no solo el factor de impacto, sino también la implicación de las nuevas y jóvenes generaciones, en una evolución que permite que ya se hable de «editorialismo» como una nueva disciplina en la que formar a nuestros residentes inculcándoles desde el principio de su periodo de formación las nociones básicas de esta parcela, despertando su interés por publicar y guiándoles por esta nueva senda4.
Quedan otros retos importantes por asumir, como el papel de la inteligencia artificial, que debemos vislumbrar como una oportunidad a asumir en un futuro inmediato, futuro en manos de esas nuevas generaciones de radiólogos cada vez mejor preparados, que, liderados por la actual editora jefe, la Dra. García Villar, sabrán impulsar nuestra revista y nuestra especialidad hasta límites insospechados.
Como visión global actual: El mayor aliciente que tiene Radiología es ofrecer a los autores prestigio, visibilidad y reconocimiento, no solo dentro de la radiología española, sino también de la internacional, gracias a la versión en inglés de la revista, fuente importante de las citas que reciben los trabajos publicados en ella. Pero además Radiología es un medio ideal para que los radiólogos de habla hispana se inicien en el campo de las publicaciones científicas y para la publicación de artículos de revisión que contribuyan en su formación5.
Poder servir a la SERAM y a sus socios ha sido siempre un honor y un privilegio; por ello, cuando la Dra. García Villar me propuso escribir un editorial sobre el tema del factor de impacto, no dudé. La revista, la tarjeta de visita de nuestra Sociedad, refleja lo que somos los radiólogos españoles, y es, junto con el Congreso Nacional, la máxima actividad científica de nuestra Sociedad, por ello qué mejor tarea en la que involucrarse.
Véase este editorial como un canto a la integración, al trabajo en equipo y a la implicación de las nuevas generaciones en el mismo, así como a una formación cada vez más profesionalizada en el campo del editorialismo, lo que en conjunto nos hará alcanzar cotas cada vez más altas en la valoración de la revista. El factor de impacto es un buen inicio, pero no debemos quedarnos ahí. Debemos ser ambiciosos.
Como decía William Shakespeare: «Sabemos lo que somos, pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser».
Ánimo.
Conflicto de interesesEl autor declara no tener ningún conflicto de intereses.




