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Vol. 23. Núm. 10.
Páginas 76-82 (Noviembre 2004)
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Cosmética de estilo
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Antonieta Garrote, Ramón Bonet
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Requerimientos y propiedadesde los productos utilizados

Los productos cosméticos de estilo son a menudo considerados como los «parientes pobres» de la cosmética capilar. En contraposición con los llamados cosméticos de higiene o los de tratamiento, los productos cosméticos de estilo no tienen una función higiénica, nutritiva ni sanitaria, no obstante, su utilización resulta imprescindible para definir y personalizar un determinado peinado, para alisar cabellos rebeldes, para definir rizos, para direccionar las puntas, en resumen, para hacer que el peinado transmita de una persona la imagen que ésta desea.

La fuerza mediática de la comunicación ha llevado hoy día a la globalización y la evolución constante de los cánones estéticos. Los usos y costumbres suelen cambiar caprichosamente y con una gran celeridad, también en lo que a acabados capilares se refiere. Ello hace que las grandes firmas cosméticas estén dedicando ingentes cantidades de dinero y esfuerzos en el desarrollo de nuevos productos que, combinando arte y tecnología, den respuesta a las necesidades de la moda.

Las cabezas encrespadas, rígidas y brillantes de los años cincuenta y las hippies melenas de los sesenta han dejado paso a la libertad y dinamismo actuales. A los productos de styling se les exige que doten al cabello de ligereza, suavidad y libertad, creando un look despeinado, moderno, que sea capaz de mantener la soltura del cabello sin que se deshaga el peinado.

Definición

Si bien no existe una definición oficial de este concepto, se incluye dentro de los cosméticos de estilo (también llamados productos de styling, de acabado o de terminación) los que se aplican sobre la porción aérea del cabello con la finalidad de mejorar su control y manejabilidad y proporcionarle unas determinadas características de brillo. La aplicación de cosméticos de estilo permite, además, definir y personalizar un determinado peinado y fijarlo durante un período más o menos prolongado, a pesar del movimiento asociado a las actividades diarias o a las variadas condiciones ambientales a las que está sometido el pelo.

Una de las características de este tipo de productos, y que los convierte en una herramienta de gran utilidad para los estilistas capilares, es lo efímero de su efecto, ya que éste desaparece con el simple cepillado o lavado del cabello.

Otra de las características de los productos de acabado es que, aunque su función principal y forma de utilización es la que indica cada fabricante, dejan el campo libre a la imaginación a la hora de su aplicación, lo que permite conseguir, en función de la habilidad del estilista, el acabado deseado.

Requerimientos de los productos de estilo

Lacas, ceras, espumas, gominas y geles son cosméticos que cubren el cabello con una capa de agente fijador que es el que ayuda a conseguir la forma y el aspecto deseado. Son, por tanto, productos destinados a crear un determinado look que debe poder ser capaz de mantenerse inalterado el máximo tiempo posible.

Puesto que son productos que van a permanecer sobre el cabello durante bastantes horas, es especialmente importante escoger las opciones con una mayor calidad, ya que un producto inadecuadamente formulado puede llegar a producir rotura cuticular y cortical, con la consecuente debilidad, aumento de absorción y electricidad estática y falta de brillo.

Una tercera propiedad exigible a este tipo de productos es la de ser inodoros o bien poseer un olor muy ligero: la aplicación de estos productos no debe interferir con la fragancia que la persona haya escogido como complemento de su imagen visual.

Una característica fundamental en los productos en forma semisólida y en forma de gel es que tengan una correcta extensibilidad (para evitar la formación de grumos), que no dejen el pelo ni untuoso ni pegajoso al tacto y que, al secarse o con el paso del tiempo, no adquieran un aspecto desagradable.

Para concluir, cabe mencionar que una de las características que hace suspender a muchos de estos preparados es que dejen residuos blanquecinos en el momento de ser eliminados mediante peinado o friccionando con las manos una vez han sido eliminados.

Propiedades capilares y styling

Los productos de acabado, en sentido estricto, tienen por objetivo sólo la parte aérea del cabello y, por tanto, únicamente deben ser consideradas en detalle las características del tallo piloso y las estructuras que lo componen: la cutícula, la cortical y la medular.

De entre las múltiples propiedades físicas de los cabellos, se pueden destacar 3 por servir de base para explicar el modo de acción de los cosméticos de acabado.

Propiedades de superficie

Si fuera posible extender la superficie de los cabellos, se estima que ésta cubriría aproximadamente un área equivalente a 5 m2. Ello convierte en determinantes las propiedades superficiales de esta estructura cutánea.

Por un lado, el elevado contenido en queratina hace que el pelo sea un elemento con una elevada resistencia específica y unas óptimas propiedades aislantes. Por otro lado, es bien sabido que los cabellos poseen propiedades triboeléctricas, es decir, son capaces de liberar electricidad con el frotamiento (cepillado, peinado), cargándose de electricidad estática.

La humedad capilar hace disminuir su resistencia, mientras que el efecto triboeléctrico está normalmente neutralizado por el emuntorio sebáceo, fosfolípidos y otros cuerpos grasos que se hallan normalmente recubriendo la superficie capilar y que proceden de las glándulas sebáceas de secreción externa anexas a los cabellos.

Lacas, ceras, espumas, gominas y geles son cosméticos que cubren el cabello con una capa de agente fijador que es el que ayuda a conseguir la forma y el aspecto deseado

CONSEJOS DESDE LA FARMACIA

Prevenir los abusos

* Cualquier tratamiento capilar debe partir de un pelo limpio y sano. Deben utilizarse para ello champús, mascarillas y acondicionadores adecuados a cada tipo de cabello.

* Debe recomendarse la aplicación de preparados de terminación en cantidades discretas, para evitar que el cabello se endurezca o se vuelva áspero y difícil de peinar.

* En personas con pelo muy castigado y con tendencia a abusar de productos de styling es muy importante aplicar periódicamente mascarillas capilares que rehidraten en profundidad el cabello, lo nutran y le devuelvan el brillo natural.

* Puede reforzarse el efecto hidratante y nutritivo de una mascarilla alargando el tiempo de exposición y envolviendo el cabello en una toalla húmeda y caliente o cubriéndolo con un gorro de plástico para que el calor y la humedad abran las escamas de la cutícula y el activo penetre mejor.

* Se intentará recomendar siempre productos que no incluyan alcohol para evitar el excesivo resecamiento que provoca su evaporación.

* El secador o la plancha capilar pueden dañar mucho el cabello si no se utilizan a la temperatura adecuada. El secador debe utilizarse a temperatura media y sin dejar de moverlo. Es recomendable la aplicación de un producto capilar antitérmico que envuelva la cutícula y la proteja del calor excesivo.

Grado de hidratación

Como el resto de las producciones córneas cutáneas, los cabellos están formados esencialmente por una proteína fibrosa: la queratina. Si bien ello hace del cabello una estructura relativamente inerte, no es menos cierto que un pelo es capaz de absorber hasta una cuarta parte de su peso en agua. El grado de hidratación del cabello está fuertemente influenciado por la humedad relativa del entorno. Se sabe que parte del agua se encuentra en forma libre, aunque hay una cantidad muy importante ligada mediante puentes de hidrógeno a los radicales hidrofílicos de la queratina.

Una consecuencia directa del grado de hidratación capilar es la variación de las propiedades mecánicas y eléctricas del cabello. Al aumentar el grado de humedad ambiental de 0 a 100, el tallo capilar experimenta una hinchazón de tipo anisótropo. Así, mientras que el diámetro puede experimentar un aumento del 15%, la elongación concomitante es exclusivamente del 1-2%.

Un factor condicionante de la absorción capilar de agua es el pH. Así, ésta se ve favorecida a pH alcalino, mientras que la afinidad del cabello por retener, tanto moléculas hídricas como otras moléculas polares formadoras de puentes de hidrógeno se ve sensiblemente disminuida a pH ácido.

En personas con pelo muy castigado y con tendencia a abusar de productos de styling es muy importante aplicar periódicamente mascarillas capilares que rehidraten en profundidad el cabello, lo nutran y le devuelvan el brillo natural

Propiedades físicoquímicas

Al aplicar sobre el cabello una tracción dinamométrica, éste sufre un alargamiento proporcional a la fuerza aplicada. El estiramiento provoca la rotura de los puentes de hidrógeno de la queratina y, paralelamente, la transformación reversible de su forma alfa normal en queratina beta. Ello explicaría que para conseguir una determinada elongación, la fuerza a aplicar sea muy inferior si el pelo está mojado.

Si una vez que se ha conseguido una determinada elongación en mojado, el pelo es secado bajo tensión y luego se relaja bruscamente se consigue una mayor elongación y una deformación temporal más intensa y duradera. Si como auxiliar de esta operación se aplica sobre el cabello algún producto capaz de establecer uniones con los grupos reactivos amínicos o carboxílicos libres en la escleroproteína cuticular, lo que se consigue es enlentecer la reversión de la queratina beta en alfa y, por tanto, la tendencia natural del cabello deformado a volver a su estado primitivo.

Clasificación de los productos de acabado

Son varias las circunstancias que hacen muy difícil una clasificación de los productos de acabado. La propia definición del concepto deja la puerta abierta para que se puedan considerar una gran diversidad de preparados, cuya inclusión o no en este grupo dependerá de la fuente consultada. La segunda dificultad a la hora de establecer una clasificación es que al ser una familia muy estrechamente vinculada a los cambios de las modas y estar sujeta a la vorágine creativa de los especialistas de marketing, está generando con un cierto dinamismo productos nuevos e híbridos difíciles de incluir dentro de los cosméticos capilares en uno u otro grupo.

Dentro de los productos destinados a mantener el orden en el cabello y conferirle un determinado aspecto final se encuentran como 6 grandes grupos: lacas capilares, espumas moldeadoras, preparados fijadores semisólidos, brillantinas y pomadas, líquidos fijadores (mis en plis) y alisadores temporales y antifrizz.

Lacas capilares

La finalidad de este tipo de preparados es depositar sobre el pelo, una vez que se ha finalizado el peinado, una película fina e invisible que lo proteja de cualquier agente externo que pueda cambiar sus características deseables. Se recurre para ello a los envases a presión, cuyo sistema de pulverización permite un control preciso de las características de la descarga.

El resultado final de la aplicación de una laca capilar y el grado de satisfacción del usuario final requiere un ajuste cuidadoso entre las características de la formulación y las cualidades tecnológicas del sistema de pulverización (válvula, pulsador, atomizador).

Los «principios activos» más utilizados actualmente en la formulación de las lacas capilares son las resinas copolímeras de vinilpirrolidona y acetato de vinilo (PVP-VA), ya que son capaces de generar películas transparentes con excelentes propiedades fijadoras del peinado. La proporción de VA en el copolímero determinará sus propiedades fijadoras, así, a mayor proporción de acetato de vinilo, la película formada es más dura y menos sensible a la humedad atmosférica, no obstante, también resulta más difícilmente eliminable mediante el lavado con champú.

Recientemente se empezaron a utilizar resinas carboxiladas (copolímeros de VA y ácido crotónico, copolímeros de ácidos y ésteres acrílicos, polímeros de metilviniléter). Una característica inherente a esta familia de fijadores es que al controlar el grado de neutralización de los grupos ácidos libres se puede monitorizar la dureza, solubilidad e higroscopicidad de la película formada. La incorporación de polímeros catiónicos (copolímeros de polivinilpirrolidona y dialquilamino-alquilacrilato cuaternizado) permite obtener productos fijadores fortalecedores y acondicionadores que proporcionan al mismo tiempo fijación del peinado, manejabilidad y brillo.

Además de las resinas, un elemento importante a incluir en la formulación de las lacas capilares son los agentes plastificantes (lanolina, siliconas, ésteres, polioles, polisiloxanos), cuya finalidad es hacer más flexible la película, modificando la adhesión y previniendo la fragilidad.

Las lacas suelen incluir además disolventes, suavizantes abrillantadores, principios protectores y nutritivos. Al tratarse de formulaciones presurizadas requieren la inclusión de propelentes en su formulación. Los más comúnmente empleados son el dimetiléter o la combinación butano-propano-isobutano.

Espumas moldeadoras

Contrariamente a lo que pudiera parecer por las características del producto, las espumas comparten una gran cantidad de similitudes con las lacas. Ambos son preparados fijadores envasados en un recipiente a presión y que son dispensados a través de una válvula, gracias a la existencia de un gas propulsor.

En general, los ingredientes de una espuma moldeadora de cabello son: resinas poliméricas, propulsor, neutralizador, agente acondicionador (para favorecer el desenredo del pelo y aumentar su brillo), perfume, aditivos (vitaminas, proteínas o derivados de extractos marinos) y, en ocasiones, conservantes.

La principal diferencia entre lacas y espumas es que mientras las primeras son soluciones alcohólicas, las segundas suelen ser emulsiones de fase externa acuosa (el propulsor licuado se halla emulsionado en la fase oleosa). Una vez en el exterior, el gas propelente se evapora y abandona las gotas oleosas, dejando burbujas gaseosas rodeadas de la solución acuosa del agente fijador, como consecuencia la emulsión adopta la forma de una espuma de mayor o menor consistencia.

Un componente especialmente importante en la formulación de las espumas es el agente emulgente, que tiene una función importante, tanto en el interior del envase (permite la integración entre el propelente y la fase oleosa de la emulsión) como en el exterior (permite que la espuma no se rompa antes de su aplicación).

Al tratarse de emulsiones, es importante que la espuma sea lo suficientemente hidrófila para ser fácilmente eliminada al lavar los cabellos con un champú. Pero, al mismo tiempo, debe ser hidrófoba para resultar compatible con los propulsores hidrocarbonados utilizados como aerosol.

Preparados fijadores semisólidos

Dentro de este grupo se han incluido todas las formas fijadoras cuya característica común es la de ser productos semisólidos no oleosos. Desde el punto de vista de su composición, pueden definirse como formulaciones de consistencia variable (geles, cremas, lociones) que incluyen agentes velógenos coloidales vehiculizados en un excipiente de naturaleza acuosa o hidroalcohólica.

Dentro de este tipo de preparados fijadores, desempeñan un papel importante 2 grandes tipos de activos: los fijadores y los plastificantes higroscópicos. Dentro de los primeros, se encuentran éteres celulósicos (carboximetilcelulosa, hidroxipropilcelulosa, carbopol), mucílagos (alginatos, carragenatos), gomas naturales (tragacanto, karaya, guar) o sintéticas (poliacrilatos, alcohol polivinílico), coloides gelificantes, lisados de escleroproteínas y prolaminas. Confieren buenas propiedades fijadoras sin manchar la ropa y sin conferir al pelo un aspecto untuoso. No obstante, formulados en solitario formarían películas demasiado rígidas que se desprenderían al cepillar en forma de escamas dando la sensación de que es caspa.

Los plastificantes higroscópicos son complementarios a los agentes anteriormente citados, ya que permiten obtener sobre los cabellos películas resistentes y no descamantes, capaces de controlar el grado de humectación del cabello y fácilmente eliminables mediante el lavado. Dentro de este grupo encontramos poliglicoles y derivados de lanolina hidrosolubles.

Brillantinas y pomadas

A diferencia de los grupos anteriores, las brillantinas no son auténticos fijadores, sino que su finalidad principal es la de dar flexibilidad y brillo al cabello. Si bien, se emplean para mantener los cabellos ordenados, son un tipo de emolientes capilares con un cierto efecto acondicionador, pero cuya finalidad principal es puramente estética. Están elaboradas a base de grasas minerales o vegetales adecuadamente coloreadas y perfumadas. Su consistencia es variable, básicamente para permitir su presentación en forma de tubo o de tarro.

Entre los principales inconvenientes de su uso es que son oclusivas, proporcionan un brillo graso y manchan la ropa. Hoy día están casi en desuso, ya que el público prefiere la utilización de productos sintéticos que aporten al cabello un brillo no graso.

Hay actualmente corrientes estéticas que proponen los «despeinados» con acabado mate. Ello ha puesto de moda las pomadas capilares, formas pastosas constituidas por una mezcla de grasas y fracciones oleosas de diversos orígenes que contienen los principios fijadores. Suelen difundirse fácilmente sobre el cuero cabelludo, lo que se consigue regulando su punto de fusión a 35-37 ºC.

Líquidos fijadores (plis)

Son soluciones en cuya fórmula interviene un polímero ácido disuelto en agua o en solución hidroalcohólica y que, a menudo, incluyen un agente acondicionador. Suelen tener un pH neutro o muy ligeramente alcalino (7,5-8-0).

Alisadores temporales y antifrizz

La falta de humedad en el pelo, la ausencia de lípidos capilares o la falta de proteínas capilares provoca lo que en peluquería es conocido como frizz (pelo encrespado por la acumulación de electricidad estática). Como activo principal en este tipo de preparados encontramos una amplia variedad de derivados silicónicos.

Los tratamientos antifrizz no se enjuagan, ya que basan su acción en que generan sobre el cabello una placa protectora que los aísla del medio ambiente e impide que entre una humedad excesiva. Su aplicación debe realizarse sobre el pelo mojado y completarse con peinado y secador, ya que de esta forma se consigue alisar el pelo y sellar la cutícula del cabello, evitando la aparición de las cargas electrostáticas.

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