Buscar en
Medicina de Familia. SEMERGEN
Toda la web
Inicio Medicina de Familia. SEMERGEN Rotura del tendón extensor del dedo de la mano. ¿Un efecto secundario del trat...
Información de la revista
Vol. 46. Núm. 3.
Páginas e21-e22 (Abril 2020)
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 46. Núm. 3.
Páginas e21-e22 (Abril 2020)
Carta clínica
DOI: 10.1016/j.semerg.2019.08.005
Acceso a texto completo
Rotura del tendón extensor del dedo de la mano. ¿Un efecto secundario del tratamiento con estatinas?
Finger extensor tendon tear. A secondary effect of treatment with statins?
Visitas
...
J. Morera Montes
Autor para correspondencia
joaqmorera@telefonica.net

Autor para correspondencia.
, M.J. Lucena Martín, A. Muñoz Núñez, M. Gómez García
Medicina de Familia, Centro de Salud Mirasierra, Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), Madrid, España
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Figuras (1)
Texto completo

Las estatinas son fármacos ampliamente utilizados en prevención cardiovascular, tanto primaria como secundaria. Son conocidos diversos efectos secundarios, entre ellos son destacables la hepatotoxicidad, la rabdomiólisis, que puede dar lugar a fracaso renal, la inducción de diabetes mellitus y, en pacientes con enfermedad cerebrovascular, pueden incrementar el riesgo de accidente hemorrágico1. Asociados con el uso de estatinas, pero sin buena evidencia de relación causal, se incluyen el cáncer, las cataratas, el deterioro cognitivo, la disfunción eréctil, la tendinosis y las roturas tendinosas de mayor o menor gravedad dependiendo de la extensión y localización de las mismas2.

Presentamos el caso de una rotura del extensor del 4.° dedo de la mano durante el tratamiento con simvastatina, pautada para prevención primaria en un varón de 53 años. Posteriormente analizamos, tras revisión de la bibliografía, la posible relación causal del tratamiento.

Se trata de un varón de 53 años que acude a consulta por imposibilidad para extender la falange distal del 4.° dedo de la mano desde hace 2 meses. La lesión se produjo al cargar, sin esfuerzo, una bolsa de viaje. Fue tratado de forma conservadora (inmovilización en extensión de la interfalángica distal con férula de Stack durante 6 semanas). En la exploración se aprecia la limitación total para la extensión de la interfalángica distal del dedo, compatible con la rotura del extensor (cintilla terminal) del 4.° dedo (fig. 1). Entre sus antecedentes solo destaca el presentar dislipemia, con un score del 4%, por lo que lleva 2 años en tratamiento con simvastatina 20mg/día.

Figura 1.

Rotura del tendón extensor largo del 4.° dedo.

(0,14MB).

Tras la rotura tendinosa se decidió suspender el tratamiento con estatinas. El paciente ha tenido una recuperación lenta quedando una mínima limitación para la extensión completa que no condiciona limitación funcional. Actualmente se encuentra en tratamiento exclusivamente dietético para su dislipemia.

La toxicidad tendinosa es un efecto secundario ya conocido en tratamientos con quinolonas, corticoides, inhibidores de las aromatasas3, y desde hace años se ha descrito su posible asociación con el uso de estatinas, tanto tenosinovitis como roturas tendinosas1.

La tendinopatía inducida por fármacos generalmente es rara, aunque posiblemente la declaración de efectos secundarios articulares o tendinosos sin afectación muscular, en especial con relación al uso de estatinas, esté infraestimada4.

Los estudios que han valorado posibles cambios en la ecoestructura del tendón aquíleo entre pacientes tratados con estatinas durante un año y grupo control no han encontrado diferencias en la misma5 aunque, sin embargo, sí se ha visto el depósito de calcio en tendón aquíleo comparado con grupo control en ratones, para cualquier tipo de estatina6.

Hay estudios de casos y controles que solo encuentran la asociación con la rotura tendinosa en mujeres7. La única revisión sistemática que analiza la rotura tendinosa y la tendinopatía asociada al uso de estatinas, pero que solo incluye 3 estudios de cohorte y un estudio de casos y controles, no encuentra ninguna relación causal8.

El mecanismo fisiopatológico es desconocido. Se ha observado que tanto las fluoroquinolonas como las estatinas aumentan la actividad de la metaloproteasa de la matriz y la actividad de la colagenasa, produciendo así una mayor degradación extracelular. Por el contrario, el factor de crecimiento derivado de las plaquetas (PDGF) administrado por los neovasos promueve la diferenciación de los tenoblastos en tenocitos, lo que conduce a una sobreproducción local posterior de colágeno, no regulado, lo que altera la composición de la matriz extracelular (a favor del colágeno tipo III) y la organización tendinosa9.

Hay algunos factores que aumentan el riesgo de rotura tendinosa como la edad mayor de 60 años, la diabetes, la hiperuricemia, la tendinopatía previa, el tratamiento con otros fármacos con riesgo potencial para producir daño en los tendones y la realización de deportes extenuantes durante el tratamiento.

Esta descrita la afectación con mayor frecuencia de los tendones de miembros inferiores, sobre todo del tendón de Aquiles, aunque cualquier tendón puede verse afectado. En los artículos revisados solo hemos encontrado un caso de tenosinovitis del extensor de la mano, aunque sin rotura del mismo10.

El daño sobre el tendón se puede manifestar a los días de iniciado el tratamiento (fluoroquinolonas), semanas, meses o incluso años (corticoides). No existe información clara sobre el mínimo tiempo necesario para el daño tendinoso con el uso de estatinas.

Podemos concluir que podría existir una asociación entre estatinas y toxicidad tendinosa, aunque con poca evidencia de su relación causal. Se aconseja informar a los pacientes de todos los posibles efectos secundarios antes de iniciar el tratamiento, vigilar durante el primer año del mismo, especialmente si existen otros factores que aumenten el riesgo de tendinopatía y, en este caso, realizar tratamientos discontinuos, a dosis menores, usar estatinas hidrofílicas (pravastatina) con menor toxicidad tendinosa, o añadir ezetimiba para conseguir los objetivos de LDL.

A pesar de los posibles efectos secundarios, en general infrecuentes, hay que destacar el alto número de pacientes en tratamiento con estatinas, y los importantes beneficios de su tratamiento en cuanto a reducción de la enfermedad arterioesclerótica y riesgo cardiovascular.

Solo se han utilizado datos clínicos e imágenes de un paciente, no realizando intervenciones sobre el mismo, y se ha recogido el consentimiento informado y seguido los protocolos del centro de trabajo.

Bibliografía
[1]
C.B. Newman, D. Preiss, J.A. Tobert, T.A. Jacobson, R.L. Page, L.B. Goldstein, et al.
Statin Safety and Associated Adverse Events: A Scientific Statement From the American Heart Association.
Arterioscler Thromb Vasc Biol, 39 (2018), pp. e38-e81
[2]
I. Marie, H. Delafenêtre, N. Massy, C. Thuillez.
Tendinous disorders attributed to statins: A study on ninety-six spontaneous reports in the period 1990-2005 and review of the literature.
Arthritis Rheum, 59 (2008), pp. 367-372
[3]
T. Kirchgesner, A. Larbi, P. Omoumi, J. Malghem, N. Zamali, J. Manelfe, et al.
Drug-induced tendinopathy: From physiology to clinical applications.
Joint Bone Spine, 81 (2014), pp. 485-492
[4]
J. Auer, H. Sinzinger, B. Franklin, R. Berent.
Muscle and skeletal related side effects of statins: Tip of the iceberg?.
Eur J Prev Cardiol, 23 (2016), pp. 88-110
[5]
A. de Sá, D.A. Hart, K. Khan, A. Scott.
Achilles tendon structure is negatively correlated with body mass index, but not influenced by statin use: A crosssectional study using ultrasound tissue characterization.
PLoS One, 13 (2018), pp. e0199645
[6]
F. Kaleağasıoğlu, E. Olcay, V. Olgaç.
Statin-induced calcific Achilles tendinopathy in rats: comparison of biomechanical and histopathological effects of simvastatin, atorvastatin and rosuvastatin.
Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc, 25 (2017), pp. 1884-1891
[7]
A. Beri, F.C. Dwamena, B.A. Dwamena.
Association between statin therapy and tendon rupture: A case-control study.
J Cardiovasc Pharmacol., 53 (2009), pp. 401-404
[8]
A.J. Teichtahl, S.R. Brady, D.M. Urquhart, A.E. Wluka, Y. Wang, J.E. Shaw, et al.
Statins and tendinopathy: A systematic review.
Med J Aust, 204 (2016), pp. 115-121
[9]
B. Bolon.
Mini-Review: Toxic Tendinopathy.
Toxicol Pathol, 45 (2017), pp. 834-837
[10]
P. Chazerain, G. Hayem, S. Hamza, C. Best, J.M. Ziza.
Four cases of tendinopathy in patients on statin therapy.
Joint Bone Spine, 68 (2001), pp. 430-433
Copyright © 2019. Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN)
Opciones de artículo
Herramientas
es en pt

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?

Você é um profissional de saúde habilitado a prescrever ou dispensar medicamentos

es en pt
Política de cookies Cookies policy Política de cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. To improve our services and products, we use "cookies" (own or third parties authorized) to show advertising related to client preferences through the analyses of navigation customer behavior. Continuing navigation will be considered as acceptance of this use. You can change the settings or obtain more information by clicking here. Utilizamos cookies próprios e de terceiros para melhorar nossos serviços e mostrar publicidade relacionada às suas preferências, analisando seus hábitos de navegação. Se continuar a navegar, consideramos que aceita o seu uso. Você pode alterar a configuração ou obter mais informações aqui.