
Editado por: Dolors Manau - Assisted Human Reproduction Unit Institute of Gynecology, Spain
César Díaz García - IVIRMA London, UK
Última actualización: Enero 2025
Más datosLa preservación de la fertilidad por causa no médica o social es uno de los tratamientos reproductivos que ha experimentado mayor incremento de demanda en los últimos años. Es bien conocido el impacto de la edad en la reserva ovárica de la mujer y en la calidad ovocitaria. Esto impacta negativamente en las tasas de gestación espontánea, riesgo de aneuploidía, aborto y complicaciones maternas y fetales.
La criopreservación ovocitaria, llevada a cabo principalmente por una población sana, pretende mitigar el impacto de la edad en el envejecimiento ovárico y en las probabilidades futuras de gestación, aunque no se exime de otras consecuencias negativas a nivel de salud materna y fetal debido a un retraso de la maternidad.
Este manuscrito pretende revisar los pilares del tratamiento de congelación de óvulos en cuanto a eficacia, seguridad y coste-efectividad, ya que el incremento de demanda responde a un cambio de tendencia social y un incremento de mujeres que deciden posponer su maternidad, sobre todo por ausencia de pareja.
Asimismo, se hace hincapié en los aspectos éticos de un tratamiento, principalmente privatizado, al cual solo tiene acceso una minoría de la población y que además presenta ciertas limitaciones en mujeres que, a pesar de tener buen pronóstico reproductivo por edad, podrían encontrarse ya en situación de insuficiencia ovárica prematura.
Fertility preservation for social or non medical reasons is one of the reproductive treatments that has experienced the greatest increase in demand in recent years. The impact of age on a woman's ovarian reserve and oocyte quality is well known. This negatively impacts the rates of spontaneous pregnancy, risk of aneuploidy, miscarriage, and maternal and fetal complications.
Oocyte cryopreservation, carried out mainly by a healthy population, aims to mitigate the impact of age on ovarian aging and future chances of pregnancy, although it does not exempt itself from other negative consequences from the maternal and fetal health perspective, due to a delay in motherhood.
This manuscript aims to review the egg freezing treatment in terms of efficacy, safety and cost-effectiveness, since the increase in demand is an indirect reaction to a change in social trend and an increase in women who decide to postpone their motherhood, especially due to the absence of a partner.
It also emphasizes the ethical aspects of a treatment that only a minority of the population can benefit from due to its private access in most cases. This encounters certain limitations, especially for women who, despite having a good reproductive prognosis due to age, could already be in a situation of premature ovarian insufficiency.
Cada vez son más las mujeres que, por motivos socioeconómicos, recurren a la vitrificación ovocitaria o congelación de óvulos por causa no médica o social. La introducción de la mujer en el mundo laboral ha sido uno de los factores que más ha motivado el retraso de la edad en la que las mujeres intentan un primer embarazo, principalmente por la búsqueda de estabilidad económica, así como por la dificultad de conciliación entre la vida laboral y la vida familiar1. Sin embargo, otros estudios apuntan a la falta de pareja o de pareja adecuada como una de las causas sociales más importantes de este cambio de tendencia2,3. Según una encuesta publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2018, el 88% de las mujeres españolas de 18 a 30 años y el 52% de las mujeres de 30 a 34 años no han tenido aún hijos4.
El envejecimiento ovárico se caracteriza por un descenso de la reserva ovárica debido a una disminución del número y de la calidad de los folículos primordiales. A pesar de que es un proceso multifactorial, se han descrito algunos de los mecanismos moleculares que contribuyen a este proceso fisiológico. Entre ellos se encuentran la falta de cohesión entre cromátidas hermanas en la meiosis ovárica, alteraciones en la recombinación genética entre cromosomas homólogos y errores en la regulación del huso durante la meiosis. Estas alteraciones contribuyen a una meiosis defectuosa que incrementa el riesgo de aneuploidía. Asimismo, con la edad, los mecanismos de reparación del ADN celular se vuelven más defectuosos, lo que implica una mayor acumulación de mutaciones genéticas, incrementando así la apoptosis celular. Por otro lado, el acortamiento de los telómeros y la actividad de la telomerasa, el exceso de estrés oxidativo y la alteración del ADN mitocondrial son mecanismos que también contribuyen al envejecimiento ovárico. Todo ello resulta en un mayor número de embriones aneuploides5. Estos factores reducen de forma significativa la probabilidad de conseguir un embarazo, aumentan el riesgo de aborto e impactan negativamente en los resultados perinatales de aquellas mujeres que lo consiguen6-8.
El incremento de edad no solo repercute en las tasas de gestación espontánea, sino que este efecto es también tangible en aquellas mujeres que conciben a través de técnicas de reproducción asistida. En este contexto, la vitrificación de ovocitos surge como una estrategia para minimizar los efectos deletéreos de la edad sobre la calidad ovocitaria y, por lo tanto, sobre los efectos adversos ligados al avance de la edad materna9. Edades maternas por encima de 35 años en el momento de la vitrificación de los ovocitos impactarán negativamente sobre los resultados de los protocolos de estimulación y las tasas de recién nacido tras el uso de gametos vitrificados9.
La constante evolución de la medicina y la tecnología en la reproducción asistida ofrece cada vez mejores resultados a las pacientes que recurren a las técnicas de vitrificación. La transición de la congelación lenta a la vitrificación ovocitaria ha sido sin duda uno de los avances más revolucionarios de este campo10. No obstante, otras estrategias, como la maduración in vitro de ovocitos o la preservación de corteza ovárica, aún en estudio, podrían llegar a ser otras alternativas preventivas a considerar en un futuro y minimizar el impacto de la edad en el pronóstico reproductivo11.
El objetivo de este manuscrito es ofrecer una actualización sobre el abordaje de la preservación de la fertilidad por causa social, los resultados reproductivos conseguidos a partir de esta técnica, así como el impacto real de la congelación de óvulos por causa no médica en las tasas de recién nacido vivo.
Impacto de la edad en la tasa de embarazo espontáneo, tras técnicas de reproducción asistida y resultados perinatalesEl envejecimiento ovárico consiste en la pérdida progresiva de la capacidad reproductiva de la mujer debido a una disminución de la cantidad y la calidad de los ovocitos.
El potencial reproductivo se establece ya desde la vida intrauterina, con un pool total de ovocitos disponibles desde las 16-20 semanas de gestación12. A partir de entonces la dotación folicular empieza a descender de forma progresiva, principalmente durante el periodo prenatal, y posteriormente tras la menarquia, lo que se traduce en una alteración de los parámetros de reserva ovárica (como el recuento de folículos antrales y niveles de hormona antimülleriana [AMH]) debido a la ausencia de neo-oogénesis y pérdida progresiva de ovocitos13-15.
Por otro lado, la primera división meiótica ocurre tras la ovulación y extrusión del primer corpúsculo polar, mientras que la segunda sucede tras la fertilización y extrusión del segundo corpúsculo. El avance de la edad incrementa el tiempo para reanudar esta segunda meiosis debido a alteraciones tales como la disfunción mitocondrial, el acortamiento de telómeros, disfunciones en el complejo de la cohesina y afectación del huso meiótico5,16,17. Esto genera errores en la segregación cromosómica y un incremento significativo de la proporción de embriones con aneuploidía y riesgo de aborto18.
Una reserva ovárica disminuida de forma aislada no parece guardar relación con la tasa de embarazo espontáneo y riesgo de aneuploidía en mujeres jóvenes con buen pronóstico reproductivo19,20. De hecho, un metaanálisis que incluía 11 estudios diferentes determinó que el área bajo la curva (ABC) de la AMH para predecir una gestación espontánea era de 0,5932. Cuando se analizaron los resultados por subgrupos, el ABC de la AMH en mujeres <35años fue de 0,6355, frente a un ABC de 0,5536 en mujeres >35años19. A pesar de que la reserva ovárica no tenga un impacto sobre el potencial reproductivo de una mujer, la edad sí que lo tiene, a través de su efecto sobre la disminución de la tasa de concepción espontánea y el incremento de la tasa de aborto. Así se documentó en un registro nacional de Dinamarca, en el que la tasa de aborto espontáneo se incrementaba hasta 10 veces entre mujeres de 22 y 48años21.
En el contexto de tratamientos de fecundación in vitro (FIV), sin embargo, el descenso de la reserva ovárica tiene un impacto directo sobre el número de ovocitos medios recuperados en los ciclos de estimulación ovárica, y por lo tanto, de forma indirecta, en el número de blastocitos disponibles para transferencia22. Morin et al.22 describieron que, en mujeres menores de 38años con AMH <0,5ng/ml, el número absoluto de ovocitos y blastocitos fue significativamente menor que aquellas con AMH 1,1-4,5ng/ml, disminuyendo así la tasa de recién nacido22. Este estudio presenta ciertas limitaciones, como la edad de las pacientes y el hecho de ser retrospectivo. Sin embargo, la edad avanzada no parece tener un impacto en la maduración ovocitaria (80% de metafase II [MII] en los diferentes grupos etarios) ni en las tasas de fertilización con la presencia de dos pronúcleos (2PN) o la proporción de preembriones generados en los tratamientos de FIV e ICSI (aunque se haya descrito que estos puedan ser más propensos a bloquearse con el incremento de la edad)23,24.
Estudios de biopsia de trofoectodermo para el análisis genético de embriones han permitido asimismo estratificar la tasa de aneuploidía por grupo de edad, revelando la menor prevalencia en mujeres de 26 a 30años (<30%), con un incremento progresivo de ese riesgo de hasta el 85% a los 43años (momento a partir del cual parece estabilizarse)25. Sin embargo, en mujeres de edad avanzada con transferencias embrionarias de embriones euploides la tasa de implantación es equiparable a aquellas de mujeres de menor edad, sugiriendo que la edad tiene un impacto mucho menor sobre el factor uterino que sobre el ovárico26. Igualmente, en los tratamientos realizados con óvulos de donante no se observan diferencias a nivel de resultados reproductivos independientemente de la edad de la receptora, lo que también sugiere que el principal efecto de la edad es sobre el factor ovocitario27.
Aunque sobre el plano reproductivo la edad materna tiene un evidente impacto sobre la probabilidad de gestación, no hay que olvidar que la edad materna avanzada también supone un factor de riesgo independiente para los resultados obstétricos y perinatales28. Un metaanálisis que incluyó 10 estudios comparó los resultados obstétricos y perinatales en gestaciones espontáneas entre mujeres <35años y mujeres de edad materna avanzada (35-40años y >40años), objetivándose una asociación entre mujeres de edad avanzada y mayor riesgo de presentar complicaciones relacionadas con hipertensión arterial (HTA), diabetes pregestacional y diabetes gestacional. Se objetivó que el riesgo de hipertensión gestacional fue mayor entre mujeres de 35-40años frente a <35 (35-40años, OR: 1,06; IC95%: 0,95-1,18), así como en mujeres >40años frente a mujeres de 35-40años (>40 años, OR: 1,30; IC95%: 1,23-1,37). En cuanto a la diabetes gestacional, el riesgo también se vio aumentado con la edad (OR entre mujeres de 35-40años frente a <35: 1,81; IC95%: 1,39-2,37, y OR entre mujeres de 35-40 y >40años: 1,38; IC95%: 1,31-1,46). Además, se vio que una mayor edad materna conllevaba un riesgo incrementado de tener un parto por cesárea o una inducción de parto28.
Estos riesgos han sido descritos en distintas poblaciones29 y son significativos independientemente de que el ovocito utilizado sea propio o de donante30.
Protocolos de estimulación en vitrificación ovocitaria por causas socialesEn el contexto de la vitrificación ovocitaria se ha demostrado que la tasa de recién nacido vivo aumenta cuando el número de ovocitos recuperados y congelados es mayor31. Es por ello que los principios que deberían regir un protocolo de estimulación en la paciente vitrificadora de ovocitos son dos: maximizar el número de ovocitos y minimizar los efectos secundarios de la estimulación y la punción, evitando así las complicaciones derivadas de ellas. La AMH y el recuento de folículos antrales (AFC), con una precisión diagnóstica del 85%31 no solo permiten individualizar los protocolos de estimulación en base a las características de la paciente y probabilidad de respuesta en el ámbito clínico, sino que además permiten aconsejar y manejar las expectativas de las pacientes que recurren a las técnicas de congelación.
Los datos en la literatura científica sobre la comparación de protocolos de estimulación específicamente en vitrificadoras de ovocitos son escasos o inexistentes. En la reciente guía sobre estimulación ovárica publicada por la ESHRE32 Se aconseja categorizar a las pacientes en tres subcategorías de respuesta en función de parámetros de predicción baja, normo y hiper-respondedora, y utilizar dichas categorías como base para decidir el protocolo de estimulación óptimo. Hay que tener en cuenta, no obstante, que dichas guías han sido específicamente diseñadas para la estimulación ovárica en el contexto de FIV.
En las pacientes normo-respondedoras no se recomienda el uso de estimulación con dosis reducidas de gonadotropinas, puesto que puede tener un impacto negativo en el número total de ovocitos recuperados. Así se mostró en un metaanálisis con 5 ensayos clínicos aleatorizados que compararon el efecto de 100 frente a 200IU/día de rFSH. Las pacientes con una menor dosis de gonadotropinas obtuvieron un menor número de ovocitos (MD: −3,5; IC95%: −4,86 a −2,27)33.
Existe un tema de controversia relacionado con la suplementación con gonadotropinas con actividad LH en los protocolos de estimulación ovárica. Algunos apoyan que la introducción de actividad LH, especialmente en mujeres de edad avanzada, entre 35-39años, puede ser beneficiosa al incrementar la tasa de implantación. Sin embargo, no parece incrementar el número de ovocitos maduros34,35.
Por otro lado, al no existir fecundación ni transferencia por estimulación, el riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) es virtualmente inexistente si se desencadena la ovulación con análogos de la GnRH36,37. Para ello, el protocolo de control hipofisario debe realizarse con antagonista de la GnRH o con acetato de medroxiprogesterona38.
Existen al menos dos estudios aleatorizados que demuestran que el efecto a nivel hipofisario de la medroxiprogesterona (10mg/día) frente al efecto de ganirelix (0,25mg/día) en ciclos de ovodonación de mujeres entre 18 y 35años, en los que se desencadenaba la ovulación con triptorelina 0,3 o 0,2mg, es similar, no encontrándose diferencias en cuanto a la duración de la estimulación (11,2 días de media en los dos grupos), ni en el número de ovocitos recuperados (15,1 y 14,7, respectivamente), ni en la tasa de maduración ovocitaria [88,9% vs 88,5%])38.
En un estudio prospectivo en el que se analizaron los resultados en ciclos de donantes (población comparable a la que preserva su fertilidad, puesto que son por lo general jóvenes) en función del tipo de trigger utilizado, se vio que el número de ovocitos metafaseII (MII) recuperados (12,9 vs 14,7) entre el grupo de triptorelina y la gonadotropina coriónica humana (hCG) fue similar39. También fueron equiparables el número de embriones de buena calidad creados. En el grupo de triptorelina ninguna paciente tuvo SHO, mientras que 8 del grupo de hCG desarrollaron SHO39. Estos resultados se han visto corroborados en grandes series retrospectivas. En un estudio publicado por Bodri et al.40 que incluyó 4.052 ciclos de donantes, todas las pacientes que desarrollaron SHO (n=22) habían recibido trigger con hCG, mientras que no hubo ningún caso de SHO en pacientes que recibieron trigger con análogos de la GnRH. Estos resultados soportan la hipótesis de que el trigger con hCG no es una opción razonable en pacientes que vitrifican ovocitos por motivos sociales, salvo que existan patologías de base que puedan condicionar que el trigger con GnRH no sea efectivo, por ejemplo hipogonadismo hipogonadotrópico.
Por último, es importante mencionar el uso de estrategias adyuvantes para maximizar los resultados de estimulación, como el priming ovárico, ya sea mediante el uso de anticonceptivos orales combinados, progestágenos o estrógenos naturales41. Aunque estas estrategias no parecen aumentar el número final de ovocitos recuperados en pacientes con reservas foliculares normales, pueden ser opciones a considerar en la práctica clínica habitual para la planificación de ciclos de tratamiento y la mayor comodidad de los pacientes42.
Resultados de preservación de la fertilidad por casusas socialesLas mujeres que recurren a la preservación de la fertilidad por causa social tienen una edad mayor a las que lo hacen por causa médica (37,2±4,9 vs 32,3±3,5), por lo que no sorprende que, en comparación con las mujeres que preservan su fertilidad por causas oncológicas, la proporción de ovocitos extraídos sea menor (8,7±6,9 vs. 7,3±5,6), el tiempo de congelación más corto (2,1±1,6 vs 4,1±0,9), la tasa de utilización más elevada (12,1% vs 7,4%) y la tasa de transferencia embrionaria por ciclo menor (1,1±0,8 vs 1,4±0,1)43.
Aparte de la edad, hay dos aspectos que vale la pena mencionar cuando se analizan los resultados reproductivos que ofrecen las técnicas de preservación de la fertilidad de causa social: por un lado, la supervivencia ovocitaria tras la descongelación, y por otro, la probabilidad de gestación o descendencia a través del uso de gametos congelados.
Las técnicas de vitrificación han mejorado significativamente la supervivencia ovocitaria respecto a las técnicas de congelación lenta, con tasas de supervivencia global del 85,2% en mujeres con preservación electiva de la fertilidad o por causa médica no oncológica y supervivencias por encima del 94% en pacientes de menos de 35años44.
Una pregunta habitual de las mujeres que exploran congelar óvulos sin causa médica es el número de ovocitos necesarios para conseguir un determinado número de recién nacidos vivos. Existen al menos tres estudios en la literatura en que dichas probabilidades se han estratificado por grupo etario y número de ovocitos43,45,46. Dicha información, junto con la reserva ovárica de la propia paciente, es tremendamente útil a la hora de decidir el número de ciclos que deben incluirse en un plan de vitrificación social (tabla 1).
Probabilidad de uno, dos y tres recién nacidos vivos tras utilización de ovocitos vitrificados por grupo de edad
| 1 recién nacido | 2 recién nacidos | 3 recién nacidos | |
|---|---|---|---|
| Grupo < 35 años | |||
| 5 | 15-22% | 8% | 0% |
| 10 | 42,80-60% | 20% | 5% |
| 15 | 69,80-72% | 47% | 12% |
| 20 | 77,60-82% | 50% | 25% |
| Grupo 38-40 años | |||
| 5 | 20% | 3% | 0% |
| 10 | 35% | 8% | 0% |
| 15 | 50% | 15% | 0% |
| 20 | 60% | 22% | 8% |
| Grupo 41-42 años | |||
| 5 | 11% | 1% | 0% |
| 10 | 22% | 3% | 0% |
| 15 | 32% | 15% | 0% |
| 20 | 40% | 10% | 1% |
Probabilidad de uno, dos y tres recién nacidos vivos tras utilización de ovocitos vitrificados por grupo de edad. Datos adaptados de los estudios de Cobo y Doyle43,46. Probabilidad de tener uno, dos o tres recién nacidos vivos en función del número de ovocitos criopreservados y la edad en la que estos fueron vitrificados (< 35 años, 38-40 años, 41-42 años).
Goldman et al.45 diseñaron otro modelo predictivo a partir de pacientes normo-respondedoras que recurrieron a técnicas de FIV-ICSI por factor tubárico o masculino además de ciclos de ovodonación. El modelo tenía en cuenta la edad en el momento de la vitrificación y el número de ovocitos congelados, y permitía calcular la tasa de blastulación o probabilidad de que un ovocito dé lugar a un blastocito utilizable o transferible, así como la probabilidad de generar blastocitos euploides en base a la edad (57,4% en mujeres de 35años o menos frente a 12,7% a los 44años), asumiendo una tasa de recién nacido vivo del 60% a partir del uso de los mismos47-49. Según este grupo y a partir de esta combinación de datos, la probabilidad esperada de un recién nacido a los 34, 37 y 42años a partir de 20 ovocitos es del 90, del 75 y del 37%, respectivamente, mientras que las probabilidades se reducen al 66, al 39 y al 7% para dos hijos y al 38, al 15 y al 1% para tres hijos. Sin embargo, una de las principales limitaciones del modelo predictivo de Goldman et al.45 es el carácter retrospectivo de los datos utilizados en el mismo, ya que no provienen de ciclos de preservación social y están sujetos al desempeño del centro en cuanto al ratio de formación de blastocito y las tasas de supervivencia a la descongelación.
Tasa de utilización de ovocitosA pesar del aumento significativo en el número de procedimientos de vitrificación de ovocitos por causas sociales, las bajas tasas de utilización hacen que aún existan dudas sobre su impacto real a nivel poblacional y si dichos tratamientos son realmente coste-efectivos50-52.
En una de las series más grandes publicadas hasta la fecha, con 1.468 mujeres que vitrificaron sus ovocitos por edad o motivos médicos distintos de cáncer, Cobo et al.44 describieron una tasa de utilización del 9,3% tras una media de 2años desde el momento de la congelación. Datos similares han sido posteriormente descritos por otros grupos. Yang et al.50 publicaron un estudio en 2022 donde describían la tasa de utilización ovocitaria entre mujeres que habían congelado sus ovocitos entre 2002 y 2020. Describieron 840 ciclos de vitrificación ovocitaria entre 645 mujeres. Entre ellas, solo el 8,4% descongelaron sus ovocitos tras una media de 3años (IC95%: 1,4- 4,7). Por otro lado, Loreti et al.53 también recogieron información sobre la tasa de utilización de ovocitos tras 10años de su congelación. Entre las 843 mujeres que inicialmente habían preservado su fertilidad, 231 volvieron al centro con deseo genésico tras 39,9±23,4 meses desde el ciclo de vitrificación ovocitaria. Entre ellas, 110 optaron por la descongelación de ovocitos, mientras que el resto prefirieron otras opciones terapéuticas.
Dos de los factores que van a tener un impacto en la tasa de utilización de los ovocitos serán la edad de la paciente y su estatus marital o de pareja. Loreti et al.53 documentaron el porcentaje de mujeres con pareja en el momento de la vitrificación de ovocitos (20,6%). Por el contrario, entre las mujeres que volvieron al cabo de los años, el 68,3% tenían pareja. Probablemente la incertidumbre ante la posibilidad de encontrar pareja con la que formar una familia influya en la toma de decisión de congelar ovocitos. En un estudio hipotético de toma de decisiones, Mesen et al.51 valoraron el coste-beneficio de congelar ovocitos entre los 25-40años frente a no congelarlos en función de la tasa de recién nacido vivo a los 2,5 y 7años de vitrificación. En este estudio se tomó en consideración la posibilidad de que hubiese mujeres que no intentarían concebir antes de haberse casado. En primer lugar, se objetivó que los resultados eran mejores entre mujeres que no esperan a casarse para intentar buscar embarazo. Por otro lado, Mesen et al. concluyeron que la edad óptima desde el punto de vista de coste-efectividad para congelar los ovocitos frente a no congelarlos es a los 37años, especialmente si no se utilizan hasta 7años después. Esto se debe a que mujeres que intenten realizar un tratamiento con ovocitos frescos a los 44años tienen mucha menor tasa de éxito que aquellas que con 44años utilicen ovocitos congelados.
Aunque tras la descongelación el coste total de un recién nacido puede llegar a los 35.642 dólares estadounidenses a los 40años50, modelos predictivos de la tasa de utilización de ovocitos estiman que en mujeres que criopreservan a los 35años con la intención de posponer la búsqueda gestacional a los 40 se benefician de este tipo de tratamientos, donde el coste total de un recién nacido se reduce de 55.060 a 39.946 dólares estadounidenses, y la probabilidad de RN vivo se incrementa del 42% al 62%. Por lo tanto, la congelación de óvulos podría ser una estrategia coste-efectiva siempre que el momento de la congelación no exceda los 38años. Obviamente, cualquier estudio de coste-efectividad está limitado por las características particulares de cada modelo socio-económico-demográfico al que pretenda extrapolarse, y hay que ser extremadamente cuidadosos al hacer generalizaciones.
Aspectos éticosEl debate ético alrededor de las técnicas de vitrificación ovocitaria sigue abierto54. La congelación de óvulos ofrece la posibilidad de anticiparse a las consecuencias del envejecimiento ovárico e incrementar las probabilidades de una descendencia genética, velando por la igualdad de género tanto a nivel social como laboral, al poder prolongar el potencial reproductivo de la mujer, y la posibilidad de encontrar la pareja deseada con la que tener descendencia en un momento de mayor estabilidad económica. Además, evita el conflicto moral de congelación de embriones que podrían no llegar a utilizarse o forzar a mujeres sin pareja a hacer uso de sus óvulos con esperma de donante55. Pero un cambio de tendencia en el que se retrase la edad materna a la que se empieza a tener descendencia implica también un mayor riesgo de complicaciones maternas y fetales que no puede obviarse6.
Por otro lado, cada vez son más las empresas que financian tratamientos de congelación de óvulos51. Se debate si esta iniciativa promueve o limita la autonomía reproductiva de las mujeres, ya que para promover una libre toma de decisiones a nivel reproductivo las mujeres deben ser correctamente informadas de los riesgos-beneficios de la preservación de la fertilidad, sin sentirse presionadas a aceptar dicha oferta (la cual no debería impactar negativamente en otras políticas sobre el ámbito familiar). Escenarios como estos podrían forzar a mujeres a posponer un intento gestacional y ser vistos como una maniobra de coerción per parte de las empresas56.
En un estudio realizado en una población de estudiantes danesas e israelíes se observó que la mayoría de ellas estaban a favor de la autofinanciación de la preservación social de la fertilidad, manteniéndola ajena al Estado y a la empresa57. Sin embargo, es importante recordar que la posibilidad de recurrir a las técnicas de reproducción asistida con este fin está limitada a una minoría de la población58. Según el INE59, en 2021 la ganancia media anual de una mujer de 30 a 34años fue de 20.089,61 euros. Teniendo en cuenta que según la SEF el coste promedio de un ciclo de FIV en España oscila entre los 4.000 y los 6.000 euros60, la utilización de ovocitos congelados en un ciclo posterior de FIV sería equivalente al 25% del salario anual de una mujer menor de 35años en el sistema español.
ConclusionesLa preservación social es actualmente una estrategia preventiva segura frente al envejecimiento ovárico, dados los resultados descritos en la literatura, con la existencia de protocolos adaptados a las necesidades y características de las pacientes que minimizan de forma significativa el riesgo de complicaciones severas como el SHO. Aunque aún hoy en día existe un debate abierto sobre la coste-efectividad de este tipo de tratamiento y los distintos aspectos éticos relacionados con la financiación, la igualdad respecto al acceso de servicios sanitarios y la igualdad de género y la independencia individual, es indiscutible que la vitrificación ovocitaria es una potente herramienta preventiva frente a los efectos del envejecimiento ovárico, independientemente de que haya otras intervenciones a nivel de política sanitaria para promover la maternidad a edades más tempranas. La explicación de todos estos aspectos, así como una adecuada y detallada información sobre tasas de éxito a nivel de recién nacido vivo, son los pilares para que cualquier paciente pueda tomar una decisión informada de forma correcta; por lo tanto, es fundamental que el profesional médico, tanto de reproducción asistida como ginecólogo general, esté familiarizado con los mismos.
Responsabilidades éticasProtección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.
Derecho a la privacidad y consentimiento informado. Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.
FinanciaciónNo se ha requerido ninguna financiación.
Contribución de los autoresMG, MD y CDG han contribuido en la escritura y revisión del manuscrito.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.


