
Editado por: Dolors Manau - Assisted Human Reproduction Unit Institute of Gynecology, Spain
César Díaz García - IVIRMA London, UK
Última actualización: Enero 2025
Más datosEl embarazo o el deseo gestacional en personas con antecedentes oncológicos son situaciones clínicas de frecuencia creciente que requieren un abordaje global.
El consejo preconcepcional es básico en estos casos, y debe incluir una valoración conjunta y una coordinación multidisciplinar entre los especialistas de oncología o del proceso de base, de fertilidad o reproducción, y obstetricia o medicina maternofetal. El objetivo de esta valoración incluye consensuar el momento óptimo para asumir una gestación de forma segura sin empeorar el pronóstico de su enfermedad y planificar el seguimiento de la gestación de acuerdo con las posibles complicaciones maternas o perinatales.
En la presente revisión se detallan los aspectos reproductivos más relevantes de tres de los tipos de cáncer más frecuentes en la edad reproductiva: el cáncer de mama, el cáncer de cérvix y los cánceres hematológicos.
Pregnancy or reproductive desire in people with a previous cancer represents a clinical situation of increasing frequency that requires a global approach.
Preconceptional counseling is mandatory in these cases and should include a global assessment and multidisciplinary coordination between specialists in oncology, fertility and obstetrics or maternal-fetal medicine. The objective of this assessment includes determining the optimal time-to-pregnancy safe for the mother, without worsening the prognosis of the disease and planning the pregnancy follow-up according to possible maternal or perinatal complications.
This review details the most relevant reproductive aspects of three of the most frequent types of cancer during reproductive age: breast cancer, cervical cancer and hematological cancers.
Epidemiológicamente, los procesos oncológicos en mujeres en edad reproductiva son poco frecuentes. Según estimaciones de la Sociedad Americana de Cáncer y del Instituto Nacional de Cáncer en Estados Unidos para el año 2022, las mujeres menores de 40años representaban el 4% del total de casos de supervivientes de cáncer femeninos, aumentando al 10% cuando se incluían también las pacientes entre 40 y 49años1.
Se estima que los cánceres más comunes en mujeres de entre 20 y 39años a nivel mundial son el cáncer de mama (CM), que representa el 30,2% de los casos, seguido de los cánceres de cérvix, de tiroides, de ovario y la leucemia. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la incidencia y las tasas de supervivencia pueden variar según la región geográfica y el nivel de desarrollo económico (tabla 1)2.
El embarazo o el deseo gestacional en personas con antecedentes oncológicos son situaciones clínicas de frecuencia creciente que requieren un abordaje global.
Por un lado, existe actualmente una mayor frecuencia de aparición de cáncer en edades precoces3. Este hecho, sumado al aumento de la edad materna y al retraso global en la maternidad, produce que cada vez sea más habitual la atención a pacientes gestantes o en búsqueda gestacional que presentan antecedentes personales de procesos oncológicos. Además, en los últimos años el cáncer infantil y en adultos en edad reproductiva ha presentado de forma general una mejoría en el pronóstico y en la morbilidad secundaria, lo que permite que el deseo reproductivo en estas pacientes sea una realidad creciente3.
Es en este contexto en el que surgen nuevas preguntas importantes para el personal sanitario en cuanto al consejo pregestacional, el momento a partir del cual podrían quedar gestantes de forma segura sin empeorar el pronóstico de su enfermedad de base y el seguimiento de la gestación de estas pacientes.
Varios estudios poblacionales han evidenciado un mayor riesgo de complicaciones durante la gestación, destacando principalmente la restricción de crecimiento intrauterino y el parto pretérmino en pacientes supervivientes de cáncer en edad reproductiva en comparación con gestantes sin antecedentes oncológicos4-6.
De forma independiente al tipo de cáncer, la terapia oncológica con agentes quimioterápicos y radioterápicos se ha asociado a mayor incidencia de patología materna durante la gestación, incluyendo trastornos hipertensivos del embarazo, diabetes gestacional, anemia, así como parto por cesárea6-8.
En este capítulo se pretende realizar una revisión de forma clara y objetiva de la evidencia científica actual en relación con el manejo de la gestación tras el cáncer.
Valoración preconcepcionalLa valoración preconcepcional en pacientes con antecedente oncológico se recomienda en todos los casos. Es por ello que, en una paciente en edad fértil con antecedente oncológico, los aspectos reproductivos y el deseo gestacional deben estar incluidos en la anamnesis habitual y en la información transmitida en los controles periódicos. En muchos casos las pacientes pueden desconocer las implicaciones de una gestación y requieren información previa para evitar riesgos innecesarios.
En ocasiones se habrá realizado preservación de la fertilidad antes del inicio del tratamiento oncológico, hecho que debe ser conocido por el equipo de oncología. El hecho de disponer de gametos criopreservados no implica que se recomiende la gestación en cualquier momento. Por tanto, la paciente debe ser informada de ello y consensuar el inicio de técnicas de reproducción asistida.
Los principales objetivos de la valoración preconcepcional se detallan en la tabla 2.
Objetivos del consejo preconcepcional
| Informar | • Informar a la paciente sobre el estado de la patología oncológica: situación y pronóstico, respuesta al tratamiento, uso de tratamientos adyuvantes y necesidad de seguimiento. |
| • Tiempo de espera mínimo recomendable antes de quedar gestante. | |
| • Comunicar si no se considera apta para gestación. Derivar a ginecología para asesoramiento anticonceptivo. | |
| Coordinar | • Valoración y coordinación multidisciplinar entre oncología, reproducción y obstetricia. |
| ∘ Valoración oncológica. Valoración de la patología y de cuál sería el eventual momento adecuado para plantear una gestación. | |
| ∘ Valoración reproductiva | |
▪ Opciones reproductivas. | |
▪ Estudio de fertilidad. | |
▪ Asesoramiento genético. | |
| ∘ Valoración obstétrica. Valoración de riesgo de complicaciones maternas y obstétricas. Informar del manejo de gestación de alto riesgo. | |
| Evaluar | • Actualizar exploraciones complementarias de seguimiento previo a la gestación. |
| • Contracepción efectiva hasta alta para gestación. |
A continuación se exponen los aspectos reproductivos de los principales tipos de cáncer.
Cáncer de mamaEpidemiologíaEl CM es el cáncer más prevalente a nivel global, representando el 17,7% de todos los casos de cáncer3,9. Asimismo, el CM es la neoplasia más común en mujeres menores de 40años, representando aproximadamente 1 de cada 3 casos de cáncer2.
El manejo terapéutico del CM requiere un enfoque multidisciplinario y varía según el perfil inmunohistoquímico/molecular, así como el estadio de la enfermedad. Se basa principalmente en la cirugía y la radioterapia en las zonas mamaria y axilar, la quimioterapia sistémica, el tratamiento hormonal en tumores receptores hormonales positivos (RH+) y el uso de fármacos biológicos anti-HER2.
Las tasas de supervivencia a 5años han mejorado para todos los subtipos de CM. Cabe destacar que varios estudios han demostrado que el embarazo después del CM, independientemente del perfil de receptores hormonales, no reduce la supervivencia ni aumenta el riesgo de recurrencia a largo plazo10-12. Según un estudio realizado en Canadá, incluso se encontró una mayor supervivencia en las mujeres supervivientes de CM que tuvieron un embarazo 6meses o más después del diagnóstico respecto a las mujeres que no tuvieron un embarazo (96,7% vs 87,5%; hazard ratio ajustado por edad, 0,22; IC95%: 0,10-0,49; p<0,001)12.
Objetivos de la visita preconcepcionalLa visita preconcepcional en pacientes con antecedentes de CM es crucial para aclarar dudas y planificar el momento más apropiado para iniciar la búsqueda gestacional, así como evaluar la necesidad de recurrir a terapias de reproducción asistida (tabla 2).
De forma general, se recomienda esperar al menos 2años después de finalizar el tratamiento del CM antes de iniciar la búsqueda gestacional. Sin embargo, existe una situación particularmente compleja en el caso del CM RH+, en el que clásicamente se ha considerado que podía existir un mayor riesgo de recurrencia en caso de embarazo. Además, el tratamiento hormonal en estos casos habitualmente se extiende entre 5 y 10años. En este sentido, un estudio poblacional americano mostró que mujeres con CM RH+ tenían una menor probabilidad de parto a los 5años del diagnóstico. En cambio, la incidencia acumulada de parto se iguala a la de mujeres con tumores no hormono-dependientes una vez han pasado 10años13.
Recientemente se ha publicado el estudio POSITIVE, un estudio de cohortes no aleatorizado para valorar el riesgo de recurrencia en pacientes que interrumpen el tratamiento hormonal adyuvante para concebir. Para ello, se incluyeron un total de 516 pacientes menores de 43años con CM RH+ (excluyendo el estadioIV de la enfermedad) que habían recibido entre 18 y 30meses de tratamiento hormonal adyuvante e interrumpieron el tratamiento durante un máximo de 2años para cumplir el deseo reproductivo. Un total de 1.499 pacientes que no interrumpieron el tratamiento se incluyeron como grupo control. De mediana, el tiempo de seguimiento fue de 3,4años.
Los resultados obtenidos no mostraron un mayor riesgo de recurrencia en el grupo de intervención (8,9% vs 9,2%; hazard ratio 0,81 [IC95%: 0,57-1,15]). Por tanto, el estudio concluye que la interrupción del tratamiento hormonal adyuvante a partir de los 18meses de tratamiento y durante un período de hasta 2años para buscar un embarazo en mujeres con CM RH+ parece ser seguro y no aumentar el riesgo de recurrencia14.
En pacientes positivas para HER2 que han recibido y completado el tratamiento con agentes biológicos, como lapatinib y trastuzumab, la gestación posterior parece ser segura y no empeora el pronóstico materno ni los resultados perinatales. Se recomienda esperar al menos 7días tras la última dosis de lapatinib y 7meses después de la última dosis de trastuzumab antes de buscar el embarazo15.
La gestación tras el CM en pacientes con mutación germinal de BRCA es segura, sin empeorar aparentemente el pronóstico materno en cuanto a supervivencia global y supervivencia libre de enfermedad, y se asocia con resultados perinatales favorables16,17. El riesgo de transmisión a la descendencia es del 50%, por lo que resulta imprescindible un asesoramiento genético adecuado en el período preconcepcional. El diagnóstico genético preimplantacional (DGP) está aprobado para esta indicación desde el año 2006. Sin embargo, no existen guías que orienten hacia una propuesta sistemática o individualizada según los parámetros de reserva ovárica. El diagnóstico genético prenatal no está sistemáticamente indicado en estos casos. Toda esta información debe ser transmitida cuidadosamente a la paciente dadas las posibles implicaciones éticas y personales18.
Riesgos maternos o de recidivaVarios estudios poblacionales han mostrado que la gestación tras el CM no empeora19 o incluso mejora el pronóstico materno en cuanto a supervivencia global y tiempo libre de enfermedad20. Aun así, la tasa de embarazo en mujeres con antecedente de CM es menor en comparación con la población general20, y la incidencia acumulada de hijos vivos después del CM a los 10años es aproximadamente del 8%, siendo los nacimientos menos frecuentes en mujeres que han recibido quimioterapia13.
Complicaciones obstétricas y perinatalesEl antecedente de CM en mujeres en edad reproductiva parece no incrementar significativamente el riesgo de complicaciones obstétricas17,21 ni de malformaciones congénitas u otras complicaciones reproductivas20. Por tanto, los resultados perinatales parecen ser comparables a los de la población general. Sin embargo, algunos estudios poblacionales han descrito un pequeño incremento de riesgo de feto pequeño para la edad gestacional, pérdida de bienestar fetal, parto por cesárea y parto pretérmino, este último especialmente si han recibido quimioterapia y si el tumor era no hormono-dependiente4,13,20. De todas formas, este incremento de riesgo puede estar asociado a otros factores que pueden comportarse como factores de confusión, como la paridad, la presencia de comorbilidades como la diabetes, y la edad (presentando de mediana una mayor edad en el momento de la gestación en comparación con la población general)21.
Manejo de la gestaciónLas pacientes con antecedente de CM requieren un seguimiento gestacional multidisciplinar que incluya, entre otros, profesionales de obstetricia y oncología. Se debe considerar una gestación de alto riesgo y realizar un control del crecimiento fetal (sobre todo si hay otros factores de riesgo asociados, como la edad materna o la gestación por fecundación in vitro [FIV]), así como mantener los controles maternos en relación con la vigilancia de la recidiva. En general, durante la gestación se recomienda seguir los controles previstos, adaptándolos a la situación de estar gestante. En cuanto a pruebas complementarias, se debería priorizar la ecografía mamaria, puesto que es una técnica no ionizante, pero la mamografía sería una técnica aceptable por su riesgo de radiación fetal negligible en caso de protección abdominal adecuada22. La resonancia magnética nuclear (RMN) sin contraste de gadolinio es también una prueba segura durante la gestación, así como la tomografía axial computarizada con o sin contraste yodado, en casos muy seleccionados. El antecedente de CM no modifica la conducta obstétrica habitual al final de la gestación ni durante el parto.
Control pospartoLa lactancia materna no está contraindicada en pacientes con antecedente de CM, y es posible una lactancia mixta o exclusiva incluso en mujeres con mastectomía unilateral, aunque la producción de leche puede estar disminuida a consecuencia de la radioterapia y/o quimioterapia23. Sin embargo, en ocasiones es necesario reanudar el tratamiento adyuvante, como en el caso de las pacientes con tumores RH+, en las que se recomienda completar 5-10años de tratamiento19. En estos casos, la lactancia estaría contraindicada.
En los casos en los que es posible, la lactancia materna no parece incrementar el riesgo de recurrencia24.
De la misma forma que durante la gestación, es importante mantener durante el posparto los controles oncológicos habituales.
Cáncer de cérvixEpidemiologíaEl cáncer de cérvix representa el segundo cáncer más frecuente en mujeres en edad reproductiva y el cuarto en la mujer a nivel mundial, presentando una incidencia estimada de 604.000 nuevos casos en el año 2020. Es una de las enfermedades malignas con un mayor impacto en la fertilidad de la mujer. Cerca de una de cada tres mujeres con diagnóstico de cáncer de cérvix tiene una edad de 40años o menos, no habiendo cumplido su deseo genésico en una proporción importante25.
Según las guías clínicas actuales, la cirugía preservadora de la fertilidad (CPF) puede ser considerada en mujeres jóvenes que no han cumplido su deseo genésico ante el diagnóstico de carcinoma escamoso de cérvix o adenocarcinoma relacionado con el virus del papiloma humano (VPH), en tumores ≤2cm sin afectación ganglionar ni linfovascular en estadio IA1-IB1. El objetivo es resecar el tumor invasivo con márgenes libres preservando la porción superior del cérvix, empleando la conización o la traquelectomía vaginal simple para los estadios IA1-IA2 y la traquelectomía simple o radical para los estadios IB1 con tumores <2cm y ganglios negativos26. Recientemente se han iniciado estudios que valoran la posibilidad de administrar quimioterapia neoadyuvante para realizar posteriormente una CPF en pacientes con tumores en estadio IB2 entre 2 y 4cm27, pero se precisa de más evidencia para comprobar la seguridad oncológica y reproductiva de este manejo.
Visita preconcepcional (tabla 2)Todas las mujeres con antecedente de cáncer de cérvix a las que se realiza CPF deben ser remitidas para la realización de una visita preconcepcional en la que sean adecuadamente asesoradas respecto al mayor riesgo de problemas de fertilidad y de complicaciones relacionadas con la gestación.
No hay recomendaciones claras respecto al tiempo de espera mínimo para quedar gestante. Este deberá valorarse conjuntamente con la paciente en función de sus características individuales, del tipo de tumor y del esquema de tratamiento. En los casos que se considere adecuada la gestación, no se recomienda demorar en exceso el proceso reproductivo para no retrasar el tratamiento en caso de detectar una recidiva o una mala evolución. Puede plantearse la realización de tratamientos de fertilidad para disminuir el tiempo hasta la concepción.
Debe considerarse que existe una disminución de la fertilidad tras la realización de cualquier tipo de tratamiento quirúrgico del cáncer de cérvix, siendo la estenosis cervical el principal factor causal a consecuencia de la cirugía28. El grado de afectación varía en función de la radicalidad de la técnica quirúrgica, siendo superior en aquellos casos con mayor intervención sobre los parametrios29.
En el caso de requerir técnicas de reproducción asistida, se debe minimizar la probabilidad de gestación múltiple debido al mayor riesgo de prematuridad.
Complicaciones obstétricas y perinatalesEn el primer trimestre de la gestación la tasa de abortos tras CPF en el cáncer de cérvix no difiere de la población general, encontrándose en torno al 14%.
Los principales riesgos de la gestación en mujeres con CPF por cáncer de cérvix son los relacionados con la prematuridad espontánea28,30.
Las pérdidas gestacionales de segundo trimestre se reportan en el 8% al 10% de estas pacientes, lo que supone aproximadamente el doble de la tasa observada en la población general.
En la revisión sistemática realizada por Bentivegna et al.28 en 2016 que incluía 944 gestaciones tras CPF, se reporta una incidencia de parto prematuro entre el 15% y el 57%, con tasas decrecientes a medida que disminuye la radicalidad de la cirugía previa.
Manejo de la gestaciónEl seguimiento gestacional debe realizarse en centros o en unidades de referencia en el manejo de la gestación con riesgo de parto prematuro, por parte de personal experimentado, efectuando una valoración seriada de la longitud cervical desde el segundo trimestre. En la tabla 3 se recogen las principales recomendaciones de seguimiento durante la gestación31-34.
Recomendaciones para el manejo de la gestación en pacientes con cirugía preservadora de la fertilidad (CPF) en cáncer de cérvix
| Control gestacional en unidad de prematuridad | • Controles gestacionales bisemanales a partir de las 14-16 semanas.• Valoración de la longitud cervical mediante ecografía transvaginal en cada visita.• Recomendar evitar el uso de tabaco durante la gestación.• Corrección de la anemia.• Restricción de la actividad física y abstinencia de relaciones sexuales32.• Cribado de infecciones urinarias y vaginosis bacteriana en cada trimestre. Tratamiento específico en caso de positividad32.• Tratamiento vaginal con progesterona 200 mg/24 h (controvertido)32. |
| Finalización de la gestación | • Opción a parto vaginal en caso de conización26.• Cesárea electiva a las 37-38 semanas en pacientes asintomáticas con traquelectomía. |
En las pacientes con traquelectomía o conizaciones repetidas, el cerclaje abdominal profiláctico realizado en el mismo acto quirúrgico se considera una opción segura y efectiva para la prevención del riesgo de prematuridad. El procedimiento clásico de la traquelectomía radical vaginal, descrita por Dargent et al.35 en 1994, ya incluye la realización de un cerclaje profiláctico. En la serie publicada por Li et al.36 en 2020, incluyendo 30 gestaciones tras traquelectomía radical abdominal, se describe que tres de las cinco pacientes a las que no se realizó cerclaje sufrieron pérdidas de segundo trimestre o tuvieron un parto prematuro. Sin embargo, entre las 20 pacientes con cerclaje, en 14 el parto se produjo después de las 36 semanas de gestación. Acorde a estos resultados, el cerclaje profiláctico se considera uno de los puntos más importantes en la prevención de complicaciones obstétricas tras CPF.
Durante el seguimiento de estas pacientes es importante tener en cuenta la posibilidad de recurrencia de su proceso oncológico, aunque actualmente no existe un consenso sobre en qué momento realizar los controles. Ma et al. realizaron citología cervical a todas las pacientes con antecedente de cáncer cervical a las 24 semanas de gestación37, mientras que Kasuga et al.33 realizaron el control citológico en primer trimestre, a las 30 semanas de gestación y a los 3 meses posparto, sin detectar ningún caso de citología anómala en las 89 pacientes estudiadas.
Finalización de la gestaciónEn cuanto al método de finalización de la gestación, debemos diferenciar entre pacientes tratadas mediante conización y pacientes tratadas con traquelectomía simple o traquelectomía radical. En el caso de la conización, se considera razonable la opción de parto vaginal siempre que no se sospeche una enfermedad activa. Aunque es poco frecuente, se han descrito casos de distocia de dilatación en pacientes con conización previa debido a la presencia estenosis cervical38.
En las pacientes sometidas a traquelectomía y portadoras de cerclaje abdominal, el parto vaginal debe ser evitado dado el riesgo de lesiones cervicales que además podrían extenderse lateralmente hacia los vasos uterinos provocando una hemorragia severa25,31,39. Knight et al.39 propusieron la realización de cesárea electiva a las 34 semanas de gestación, pero posteriormente diversos autores han considerado posponer el parto a las 37 semanas en pacientes asintomáticas, dado el riesgo de morbilidad neonatal asociado a la prematuridad32. Algunos autores sugieren que la histerotomía en el segmento bajo podría aumentar el riesgo de lesión de las arterias uterinas40, hecho que debe tenerse en cuenta durante la cesárea.
Control pospartoTras el posparto la paciente deberá continuar los controles oncológicos y el seguimiento específico de su proceso de base. Como se ha mencionado anteriormente, algunos autores recomiendan realizar la primera citología tras el parto a los 3meses33. No se recomienda la realización de histerectomía sistemática tras la gestación, dado que la CPF presenta resultados oncológicos similares a la histerectomía radical en los estadios precoces en los que está indicada26. La lactancia materna no está contraindicada en las pacientes con antecedente de cáncer de cérvix.
Cáncer hematológicoEpidemiologíaEl cáncer hematológico (CH) engloba varias neoplasias con una incidencia y una prevalencia relativamente altas en la población joven. De hecho, la leucemia es el tipo de cáncer más diagnosticado en personas de hasta 14años, aunque la mayoría se diagnostican a partir de los 20años1.
Dentro de este grupo, es importante destacar dos grandes entidades. Por un lado, la leucemia linfocítica aguda (LLA), un tipo de cáncer más frecuente en la infancia y la adolescencia, que presenta una mediana de edad al diagnóstico alrededor de los 17años. El tratamiento principal para la LLA consiste en quimioterapia sistémica. Además, aquellos pacientes que son positivos para el cromosoma Filadelfia también se benefician de inhibidores específicos de la tirosina quinasa (BCR-ABL TKI). En casos de mayor agresividad o alto riesgo de recidiva puede emplearse el alotrasplante de progenitores hematopoyéticos y la terapia CAR-T. Es importante señalar que la LLA muestra una tasa de remisión del 95% en la infancia y del 78-92% en la edad adulta. Las tasas de supervivencia han mejorado de forma constante en las últimas décadas, alcanzando alrededor del 54-89% en la infancia y aproximadamente el 40% en adultos1.
Por otro lado, debemos mencionar el linfoma de Hodgkin (LH), con casi el 50% de los casos diagnosticados antes de los 40años, y una mediana de edad al diagnóstico de 39años. El tratamiento para el LH incluye quimioterapia sistémica, radioterapia e inmunoterapia con fármacos como rituximab y brentuximab vedotin. En casos seleccionados, también se considera el trasplante de progenitores hematopoyéticos. Actualmente el LH presenta una tasa de supervivencia global a los 5años del 88%, siendo aún mayor (96%) en el subtipo nodular de predominio linfocítico1.
Así pues, el CH puede afectar a personas jóvenes, y estas suelen alcanzar buenas tasas de supervivencia, lo que plantea el deseo gestacional y la gestación como una situación que el personal sanitario debe conocer y manejar de forma multidisciplinar.
Objetivos de la visita preconcepcionalEs altamente recomendable que las personas con antecedente de CH que tengan deseo reproductivo realicen una visita preconcepcional para recibir asesoramiento, coordinación y evaluación adecuada según su situación particular (tabla 2). Durante esta visita, es crucial recopilar información sobre el tipo específico de neoplasia, las terapias previamente realizadas y el tiempo transcurrido desde la remisión.
El tiempo recomendado desde la finalización del tratamiento oncológico a la gestación no está establecido, pero de forma similar a otros procesos neoplásicos, se recomienda esperar entre 2 y 5años en función del tipo de tumor y del estadio. Asimismo, se recomienda esperar al menos 12meses desde la última infusión de rituximab para buscar gestación41. Mientras tanto, se aconseja utilizar un método anticonceptivo efectivo.
Riesgos maternos o de recidivaLa gestación no parece aumentar el riesgo de recurrencia de la enfermedad, e incluso podría mejorar ligeramente el pronóstico, aunque de forma no significativa42.
El tratamiento antineoplásico puede aumentar la morbilidad materna, como sería el caso de afectación cardíaca secundaria al uso de antraciclinas o a la radioterapia torácica. Además, la radioterapia abdominal y pélvica se ha asociado a un menor volumen uterino y ovárico, a una menor distensibilidad uterina y a un aumento del índice de pulsatilidad medio de las arterias uterinas (IPmAUt), lo que podría asociarse a complicaciones obstétricas43,44.
Manejo de la gestaciónLas pacientes con antecedente de CH requieren un seguimiento gestacional multidisciplinar que incluya, entre otros, profesionales de obstetricia y oncología. Debe considerarse una gestación de alto riesgo y realizar un control del crecimiento fetal (sobre todo si hay otros factores de riesgo asociados, como la edad materna o la gestación por FIV), así como mantener los controles maternos en relación con la vigilancia de la recidiva. En cuanto a pruebas complementarias, estas deberían adecuarse a la situación de la gestación, recomendando la RMN como alternativa a la tomografía por emisión de positrones-tomografía computarizada (PET-TC). La gestación no contraindica la realización de analíticas sanguíneas ni el aspirado o la biopsia de médula ósea.
Complicaciones obstétricas y perinatalesSe ha descrito que las pacientes con antecedente de CH podrían tener una tasa de recién nacido vivo menor que la población general42,43, aunque otros estudios no encuentran diferencias45.
En general, no hay un mayor riesgo de complicaciones obstétricas asociadas43, si bien es cierto que en algunos estudios poblacionales se ha objetivado un ligero incremento de riesgo de parto pretérmino y bajo peso al nacer46,47. Un estudio caso-control en pacientes con antecedente de trasplante de médula ósea en la edad pediátrica mostró una reducción media del volumen uterino del 64% y un incremento del IPmAUt del 30,3%, sobre todo en aquellas pacientes en las que se realizó régimen de acondicionamiento (irradiación corporal total y/o busulfán)44.
Otro estudio caso-control vio que la incidencia acumulada de complicaciones obstétricas en conjunto (restricción de crecimiento intrauterino, preeclampsia y parto pretérmino) era significativamente mayor en las gestaciones tras trasplante de progenitores hematopoyéticos en comparación con el grupo control, pero no se estudiaron por separado45. Según otro estudio poblacional, podría haber un riesgo incrementado de trastornos hipertensivos de la gestación en este grupo de pacientes48, pero existe poca literatura al respecto.
Control posparto y lactanciaLa lactancia materna no está contraindicada en las pacientes con antecedente de cáncer hematológico, aunque la producción de leche puede estar disminuida a consecuencia de las terapias previamente realizadas, destacando la radioterapia torácica49.
De la misma forma que durante la gestación, es importante seguir los controles oncológicos habituales durante el posparto y, si fuese necesario, reanudar la terapia y considerar si contraindica la lactancia materna. En el caso concreto del tratamiento con rituximab, la lactancia estaría contraindicada hasta completar 6meses tras la última administración del fármaco41.
Otros cánceresEn esta revisión se han incluido algunos de los cánceres más frecuentes en mujeres en edad reproductiva, pero es importante remarcar la importancia de individualizar el manejo en función del tipo de cáncer, el estadio y las terapias realizadas. Por este motivo, es crucial la visita preconcepcional y el manejo multidisciplinar. Cada tipo de cáncer puede presentar peculiaridades específicas. Por ejemplo, en las pacientes con antecedente de cáncer de tiroides que han realizado tratamiento con yodo radioactivo se recomienda posponer la gestación entre 6 y 12meses50. En otros casos, como el cáncer de ovario o el de endometrio, puede plantearse la gestación antes de realizar el tratamiento oncológico completo, finalizando el mismo tras haber cumplido el deseo genésico51.
Responsabilidades éticasProtección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.
Derecho a la privacidad y consentimiento informado. Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.
FinanciaciónLos autores no presentan intereses comerciales ni beneficios financieros por la publicación.
Conflicto de interesesLos autores no presentan conflicto de intereses en relación con el contenido de la publicación.




