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Vol. 24. Núm. 5.
Páginas 523-531 (Septiembre - Octubre 2017)
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Vol. 24. Núm. 5.
Páginas 523-531 (Septiembre - Octubre 2017)
Prevención Cardiovascular
DOI: 10.1016/j.rccar.2017.05.013
Open Access
Estudio transversal sobre estilos de vida saludable y su relación con el colesterol HDL en la población adulta
Cross-sectional study of healthy lifestyles and their effect on HDL cholesterol in the adult population
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Héctor E. Palmett-Ríos
Grupo de Investigación Observatorio de Salud Pública, Universidad CES, Medellín, Colombia
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Tablas (6)
Tabla 1. Distribución de frecuencias de las características sociodemográficas de las personas entre 18 y 65 años de la ciudad de Medellín en el año 2011
Tabla 2. Distribución de frecuencias de consumo de frutas y verduras de acuerdo con el nivel de colesterol HDL
Tabla 3. Descriptivos de la actividad física en el trabajo según nivel de colesterol HDL
Tabla 4. Descriptivos de la actividad física en el tiempo libre según nivel de colesterol HDL
Tabla 5. Razón de disparidad de las variables sociodemográficas y de comportamiento en alimentación y actividad física relacionadas con niveles bajos de colesterol HDL
Tabla 6. Variables asociadas a colesterol HDL bajo en población entre 18 y 65 años en Medellín en el año 2011
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Resumen
Introducción

la patología cardiovascular es la principal causa de muerte en Colombia y en el mundo y los estilos de vida saludables constituyen factores protectores ante esta. No se ha estudiado en Medellín el efecto de los estilos de vida saludable sobre el colesterol HDL.

Objetivo

Establecer la relación entre los niveles de colesterol HDL y la actividad física y alimentación en población de 18 a 65 años en Medellín.

Métodos

Estudio descriptivo transversal analítico de la base de datos de la aplicación del método STEPS de la Organización Mundial de la Salud hecho en Medellín en el año 2011 a personas entre 18 y 65 años. La evaluación de la relación entre colesterol HDL y los estilos de vida saludable se hizo a través de regresión logística.

Resultados

Se analizaron datos de 1.300 adultos con medición de colesterol HDL, con una edad promedio de 40,6±13,5 años. El 50% tenía el colesterol HDL por debajo de 36,7mg/dl (RI 31,2–43,5). El nivel socioeconómico alto (OR 0,168; IC95% 0,064 - 0,442) y medio (OR 0,154; IC95% 0,084 - 0,282) así como la actividad física intensa en el tiempo libre (OR 0,600; IC95% 0,383–0,939) constituyen un factor protector frente a un HDL bajo.

Conclusión

Los bajos niveles de colesterol HDL tienen alta prevalencia en población adulta de Medellín y se requieren políticas administrativas y de salud pública que promuevan estilos de vida saludable para modificarlos.

Palabras clave:
Colesterol HDL
Estilo de vida
Enfermedad cardiovascular
Abstract
Introduction

Cardiovascular disease is the primary cause of death in Colombia and in the world, and healthy lifestyles are protective factors against this. The effect of healthy lifestyles on HDL cholesterol has not been studied in Medellin.

Objective

To establish the relationship between HDL cholesterol levels and physical activity and diet in the population aged 18 to 65 in Medellín.

Methods

A cross-sectional, descriptive and analytical study was carried out by applying the World Health Organisation STEPS method on a data base gathered in Medellin in the year 2011 on individuals between 18 and 65 years. The evaluation of the relationship between HDL cholesterol and healthy lifestyles was made using logistic regression.

Results

The data were analysed from 1,300 adults, with a mean age of 40.6±13.5 years, and with an HDL measurement. Half of them (50%) had an HDL cholesterol below 36.7mg/dL (RI 31.2–43.5). Protective factors against a low HDL were a high (OR 0.168; 95% CI; 0.064–0.442) and medium socio-economic level (OR 0.154; 95% CI; 0.084–0.282), as well as the carrying out intense physical activity in their free time (OR 0.600; 95% CI; 0.383–0.939).

Conclusion

Low HDL levels are highly prevalent in the adult population of Medellin, and require governmental and public health policies that promote health lifestyles in order to modify them.

Keywords:
HDL Cholesterol
Lifestyle
Cardiovascular disease
Texto completo
Introducción

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Colombia y en el mundo pues generan alto impacto para los sistemas de salud y un efecto negativo en la calidad de vida de las personas que las padecen. En el año 2008, el 63% de las muertes alrededor del mundo se atribuyeron a patologías cardiovasculares, con una afectación económica adversa para países en vía de desarrollo como Colombia1. En un estudio de análisis económico realizado por Díaz et al. acerca de la mortalidad prevenible en Colombia entre el año 1998 y 2011, se estimó que el costo por patología isquémica del corazón estuvo entre los 2,6 y 4,8 billones de dólares y que las muertes se dieron principalmente en población en edad laboral2. Esta condición mórbida está fuertemente relacionada con factores de riesgo modificables como el sedentarismo y la alimentación inadecuada, que, a través de un cambio a estilos de vida saludables, permite, a muy bajo costo, impactar de manera positiva la misma. La Encuesta Nacional de Salud 2007 encontró que solo el 14,1% de los colombianos realizaba actividad física con la intensidad necesaria para obtener un efecto benéfico cardiovascular y en otros estudios además reportan porcentajes de dislipidemias en ciudades como Bogotá tan altos como del 66,7% en personas mayores de 18 años3.

Los hallazgos actuales apuntan a que el determinante con mayor peso para mantener la salud son los estilos de vida saludables. Entre estos se encuentran la práctica de actividad física regular, la alimentación sana y la abstención frente al hábito de consumo de tabaco4. En el año 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó las recomendaciones mundiales sobre actividad física; para el grupo entre 18 y 64 años consideraron que el mayor efecto benéfico cardiovascular se daba con 75 minutos de actividad física vigorosa o 150 minutos de actividad física moderada a la semana5,6. En cuanto a la alimentación, el mismo organismo recomienda consumir diariamente cinco porciones de frutas y verduras.

La actividad física y la alimentación saludable han demostrado tener un efecto benéfico sobre el colesterol HDL, lipoproteína cuya principal función es el transporte reverso del colesterol desde los tejidos periféricos hacia el hígado para su excreción a través de la bilis, aunque también se le atribuyen otras acciones importantes (antioxidantes, antiapoptóticas y antiinflamatorias)7,8. Entre el 40 y el 60% de la variación del colesterol HDL está determinado genéticamente y más de cincuenta genes podrían participar en la variación del rasgo fenotípico. Se ha descrito que mutaciones heterocigóticas en el gen de la apolipoproteína A1 pueden reducir hasta en un 80% los niveles de colesterol HDL9. En la cohorte de Framingham se encontró que esta disminución de colesterol HDL contribuye al desarrollo de enfermedad coronaria sin importar los niveles de colesterol LDL; lo cual se relacionan de forma inversa con enfermedades cardiovasculares. Es decir, a menor colesterol HDL mayor riesgo de patología cardiovascular10. Por esta razón se hace importante evaluar la relación de los niveles de colesterol HDL con la actividad física y la alimentación en la población de 18 a 65 años de la ciudad de Medellín como componentes de un estilo de vida saludable y factores de protección frente a las patologías cardiovasculares.

Métodos

Se trata de un estudio retrospectivo transversal analítico, con fuente secundaria de información de la base de datos de la encuesta realizada por la Universidad CES utilizando el Método STEPS v2.1 de la OMS en el año 2011 en la ciudad de Medellín a personas entre los 18 y 65 años y que recibió el apoyo económico del municipio de Medellín para la realización del componente ampliado del STEP 3. Esta encuesta contiene una muestra de 3.145 personas que se obtuvo a través del cálculo de la población proyectada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) para el año 2011 de 1.601.934 personas. Posteriormente, aplicaron un diseño probabilístico multietapas que comprende los distintos niveles socioeconómicos y las 16 comunas y 5 corregimientos de la ciudad. De la muestra obtenida se descartaron 1.789 unidades de análisis por no contar con la medición de colesterol HDL y 56 por consumo de hipolipemiantes orales. Se analizaron las variables de acuerdo con los STEPS: El STEP 1 brindó información sobre características sociodemográficas y de comportamiento (dieta y actividad física), el STEP 2 no tiene variables sobre el objeto principal de este estudio y de los resultados del STEP 3 se obtuvieron los valores del colesterol HDL. La variable dependiente (colesterol HDL) fue dicotomizada y ajustada por la variable sexo en nivel bajo que se definió como <40mg/dl para hombres y <50mg/dl para mujeres y normal los valores por encima de estos. Las variables independientes relacionadas con la actividad física y el consumo de frutas y verduras fundamentaron su categorización en las recomendaciones de la OMS7–11. La significancia estadística estuvo dada por un valor de p <0,05 y para ello se utilizó la prueba de Chi cuadrado de independencia de Pearson. La estimación del efecto se analizó a través de razones de disparidad (OR) con un intervalo de confianza del 95%. Las variables que cumplieron el criterio de Hosmer y Lemeshow (p <0,25) fueron incluidas en el modelo de regresión logística para ajuste y evaluación del modelo. De este modo se incluyó lugar de residencia, nivel socioeconómico, consumo semanal tanto de frutas como verduras, porciones consumidas de las mismas y actividad física intensa en el trabajo y tiempo libre. Finalmente, el modelo tuvo tres variables explicativas: lugar de residencia, nivel socioeconómico y actividad física intensa en el tiempo libre. Para dicho análisis se utilizó el software SPSS versión 21 (Licencia Universidad CES) en los modelos univariado, bivariado y multivariado, y Microsoft Excel 2016 para ajustar la variable dependiente por sexo.

Se tuvo en cuenta la protección de datos personales y los nombres y documentos de identidad fueron reemplazados por un código de identificación distinto. Las 1.300 personas de la muestra autorizaron su participación en la encuesta y posterior análisis a través de consentimiento informado por escrito.

Resultados

Se incluyeron para el estudio los datos de 1.300 encuestados, con un promedio de edad de 40,6±13,5 años. Dentro de la distribución geopolítica se encontró que 8 de cada 10 personas residían en comunas y más de la mitad del total pertenecía a un nivel socioeconómico bajo (tabla 1). El 80,5% tenía un colesterol HDL bajo con un promedio de 39,11±11,47mg/dl y una prevalencia mayor en mujeres respecto a los hombres (85,3% vs. 69,34%).

Tabla 1.

Distribución de frecuencias de las características sociodemográficas de las personas entre 18 y 65 años de la ciudad de Medellín en el año 2011

Características sociodemográficas 
Sexo
Hombre  398  30,6 
Mujer  902  69,4 
Edad por grupos
13 a 18 años  30  2,3 
19 a 29 años  321  24,7 
30 a 44 años  412  31,7 
45 a 65 años  537  41,3 
Nivel de escolaridad
Ninguno  28  2,2 
Primaria  301  23,2 
Secundaria  535  41,2 
Técnica - Tecnológica  237  18,2 
Universitaria  153  11,8 
Posgrado  46  3,5 
Lugar de residencia
Comuna  1031  79,3 
Corregimiento  269  20,7 
Nivel socioeconómico
Bajo  776  59,7 
Medio  447  34,4 
Alto  77  5,9 

En el componente de hábitos de alimentación la proporción de personas que consumían diariamente verduras en relación con aquellas que consumían frutas en una semana, era superior. Sin embargo, en ambos casos no alcanzó el 15% de la población encuestada. No se registraron diferencias respecto al nivel de colesterol HDL (tabla 2).

Tabla 2.

Distribución de frecuencias de consumo de frutas y verduras de acuerdo con el nivel de colesterol HDL

Consumo de frutas y verduras  Nivel de colesterol HDL
  BajoNormalTotal   
  n (%)  p* 
En una semana normal ¿Cuántos días consume fruta?            0,096 
Ningún día  207  20,4  50  21,6  257 (20,7)   
De 1 a 3 días  448  44,2  117  50,6  565 (45,4)   
De 4 a 6 días  241  23,8  48  20,8  289 (23,2)   
Diariamente  117  11,5  16  6,9  133 (10,7)   
En una semana normal ¿Cuántos días consume verduras?            0,025 
Ningún día  54  5,2  2,8  61 (4,8)   
De 1 a 3 días  427  41,3  108  43,2  535 (41,7)   
De 4 a 6 días  399  38,6  112  44,8  511 (39,8)   
Diariamente  154  14,9  23  9,2  177 (13,8)   
En un día normal ¿Cuantas porciones de fruta consume?            0,002 
No come  206  19,7  50  19,7  256 (19,7)   
De 1 a 4 porciones  797  76,2  180  70,9  977 (75,2)   
5 porciones o más  43  4,1  24  9,4  67 (5,2)   
En un día normal ¿Cuántas porciones de verdura consume?            0,240 
No come  54  5,2  2,8  61 (4,7)   
De 1 a 4 porciones  967  92,4  242  95,3  1209 (93)   
5 porciones o más  25  2,4  2,0  30 (2,3)   
*

Prueba de Chi2 de Pearson

Sólo 5 de cada 100 personas encuestadas consumía diariamente 5 o más porciones de frutas con una diferencia estadísticamente significativa de este hábito respecto al nivel de colesterol HDL tanto en hombres como en mujeres (p <0,05). Casi la totalidad de las personas consumía aceite de origen vegetal para la preparación diaria de sus alimentos.

La actividad física intensa y moderada durante la jornada laboral se observó en un 9,8 y 14,3% respectivamente y más de la mitad lo hacía por encima de los 75 y 150 minutos para cada caso. Cerca del 50% de las personas caminaban o usaban bicicleta menos de 10 minutos consecutivos en sus desplazamientos dentro de la rutina diaria (tabla 3). La práctica de deportes, tanto intensos como moderados en el tiempo libre, fue similar, observándose en 1 de cada 3 personas. Aquellos que realizaron ejercicio físico intenso superaron con mayor frecuencia el tiempo ideal que los que realizaban ejercicio físico moderado (tabla 4).

Tabla 3.

Descriptivos de la actividad física en el trabajo según nivel de colesterol HDL

Actividad física en el trabajo  Nivel de colesterol HDL
  BajoNormalTotal   
  n (%)  p* 
¿Exige su trabajo una actividad física intensa?            0,004 
Sí  148  14,1  38  15,0  127 (9,8)   
No  898  85,9  216  85,0  1171 (90,2)   
¿Exige su trabajo una actividad física moderada?            0,740 
Sí  148  14,1  38  15,0  186 (14,3)   
No  898  85,9  216  85,0  1114 (85,7)   
Tiempo en la semana que realiza actividad física intensa en el trabajo            0,324 
Menos de 150 minutos  10,0  16,2  15 (11,8)   
150 minutos o más  81  90,0  31  83,8  112 (88,2)   
Tiempo en la semana que realiza actividad física moderada en el trabajo            0,468 
Menos de 300 minutos  48  32,4  10  26,3  58 (31,2)   
300 minutos o más  100  67,6  28  73,7  128 (68,8)   
Camina o usa una bicicleta al menos 10 minutos consecutivos en sus desplazamientos            0,360 
Sí  630  60,2  145  57,1  775 (58,6)   
No  416  39,8  109  42,9  525 (40,4)   
Tiempo en la semana que camina o utiliza bicicleta para sus desplazamientos            0,506 
Menos de 300 minutos  489  77,7  109  75,2  598 (77,3)   
300 minutos o más  140  22,3  36  24,8  176 (22,7)   
*

Prueba de Chi2 de Pearson

Tabla 4.

Descriptivos de la actividad física en el tiempo libre según nivel de colesterol HDL

  Nivel de colesterol HDL
Actividad física en el tiempo libre  RiesgoBajo riesgoTotal   
  n (%)  p* 
Práctica deporte que requiera actividad física intensa en el tiempo libre            0,094 
Sí  244  23,3  72  28,3  316 (24,3)   
No  802  76,7  182  71,7  984 (75,7)   
Dedicación en la semana a la actividad física intensa en el tiempo libre            0,427 
Menos de 150 minutos  99  40,6  33  45,8  132 (41,8)   
150 minutos o más  145  59,4  39  54,2  184 (58,2)   
Práctica deporte que requiera actividad física moderada en el tiempo libre            0,999 
Sí  243  23,2  59  23,2  302 (23,2)   
No  803  76,8  195  76,8  998 (76,8)   
Dedicación en la semana a la actividad física moderada en el tiempo libre            0,564 
Menos de 300 minutos  185  76,1  47  79,7  232 (76,8)   
300 minutos o más  58  23,9  12  20,3  70 (23,2)   
*

Prueba de Chi2 de Pearson

Al evaluar las características de la población estudiada, su comportamiento en el consumo de frutas y verduras, la realización de actividad física y su relación con el nivel de colesterol HDL se encontró que los hombres tenían menor probabilidad de tener niveles de colesterol HDL bajos respecto a las mujeres (OR 0,388; IC95% 0,293–0,514). De igual forma, el hecho de residir en corregimientos constituyó un factor protector (OR 0,021; IC95% 0,014–0,030) para presentar un nivel de colesterol HDL bajo. Para el 5,2% que representaban las personas que consumían frutas cinco o más veces en el día de forma regular se encontró una reducción de la probabilidad de presentar niveles bajos de colesterol HDL (OR 0,435; IC95% 0,242–0,782). La probabilidad del riesgo de niveles inadecuados de colesterol HDL observados en las personas que realizaban actividad física intensa en el trabajo fue menor (OR 0,553; IC95% 0,367–0,834) que en aquellas cuyo trabajo no lo exigía. Paradójicamente, el nivel socioeconómico alto en el resultado de análisis de razones de disparidad se comporta como factor de riesgo y en ausencia de otras variables no se aprecia una asociación entre la actividad física intensa en el tiempo libre respecto a los niveles de colesterol HDL. Para todas estas consideraciones hubo diferencias estadísticamente significativas, a excepción de la actividad física intensa en el tiempo libre (tabla 5). Como se verá a continuación estas últimas tienen un comportamiento distinto en el análisis multivariado.

Tabla 5.

Razón de disparidad de las variables sociodemográficas y de comportamiento en alimentación y actividad física relacionadas con niveles bajos de colesterol HDL

    IC 95%
Características sociodemográficas y de comportamientos en alimentación y actividad física  OR  Inferior  Superior 
Sexo
Hombre  0,388  0,293  0,514 
Mujer     
Lugar de residencia
Comuna       
Corregimiento  0,021  0,014  0,030 
Nivel socioeconómico     
Bajo     
Medio  0,846  0,635  1,127 
Alto  2,376  1,071  5,274 
En un día normal ¿Cuantas porciones de fruta consume?
No come     
De 1 a 4 porciones  1,075  0,758  1,523 
5 porciones o más  0,435  0,242  0,782 
¿Exige su trabajo una actividad física intensa?
Sí  0,553  0,367  0,834 
No     
¿En su tiempo libre, practica usted deporte que requiera actividad física intensa?
Sí  0,769  0,565  1,047 
No     

Los resultados del ajuste se pueden ver en la tabla 6 dónde el nivel socioeconómico alto presenta un cambio en su efecto (OR 0,168; IC95% 0,064 - 0,442) y el nivel medio también se convierte en factor de protección (OR 0,154; IC95% 0,084 - 0,282) al controlarse por el lugar de residencia, consumo semanal de frutas y verduras, porciones de frutas y verduras consumidas diariamente y actividad física intensa en el trabajo y tiempo libre. Respecto a la actividad física intensa en el tiempo libre se encontró que por cada 10 personas que no la realizan solo hay 6 que sí lo hacen y presentan niveles bajos de colesterol HDL. El planteamiento de este modelo es adecuado para explicar la probabilidad del riesgo de un colesterol HDL bajo ajustado por el sexo. El lugar de residencia (corregimientos), el nivel socioeconómico (alto) y la actividad física intensa en el tiempo libre como ejemplos de estilo de vida saludable, explican en un 56,1% la probabilidad de tener un colesterol HDL en un nivel normal. El 43,9% restante está explicado por variables no tenidas en cuenta en el modelo y que probablemente no guarden relación con estilos de vida saludable sino con factores de riesgo modificables. También se tuvo en cuenta un análisis del no consumo de tabaco, pero no hubo diferencias estadísticamente significativas respecto a los niveles de colesterol HDL.

Tabla 6.

Variables asociadas a colesterol HDL bajo en población entre 18 y 65 años en Medellín en el año 2011

Variables asociadas al colesterol HDL bajo  Probabilidad del riesgo para colesterol HDL bajo
    IC 95%
  OR*  Inferior  Superior 
Lugar de residencia
Comuna     
Corregimiento  0,009  0,005  0,016 
Nivel socioeconómico
Bajo     
Medio  0,154  0,084  0,282 
Alto  0,168  0,064  0,442 
¿En su tiempo libre, practica usted deporte que requiera actividad física intensa?
Sí  0,600  0,383  0,939 
No     
*

OR ajustado por lugar de residencia, nivel socioeconómico y actividad física en el tiempo libre.

Discusión

Las enfermedades isquémicas cardiacas y cerebrovasculares continúan siendo un problema de salud pública mundial alarmante y tienen su origen en el desarrollo de placas ateroscleróticas, directamente relacionadas con alteraciones del perfil lipídico. La OMS ha establecido que son la principal causa de muerte y discapacidad prematura en países desarrollados. Su origen es multicausal y el impacto de los factores de riesgo clásicos y emergentes sobre la génesis de la enfermedad cardiovascular, cada vez presenta una evidencia más contundente. Al respecto, aquí se plantean los resultados más destacados en una ciudad principal de un país en vía de desarrollo como Colombia12.

Este es el segundo estudio a nivel de las Américas que, basado en el método STEPS de la OMS, describe los niveles de colesterol HDL en población de 18 a 65 años y el primero que busca medir la asociación de este con estilos de vida saludable. Se parte del hallazgo de una prevalencia muy alta de bajos niveles de colesterol HDL en la población encuestada, que para el año 2009 en la misma ciudad fue aún superior en población general, convirtiéndose en un hallazgo persistente y que invita a la necesidad de identificar su causa13. En una población similar en la ciudad de Bogotá se valoró el riesgo cardiovascular global y la prevalencia de dislipidemia encontrándose que sujetos con riesgo latente presentaban un HDL bajo en un 50% sin asociación con otra alteración en el perfil lipídico. Para otros países de América Latina como Paraguay, la prevalencia de colesterol HDL bajo solo se reporta en un 48% y es mucho menor para el caso de Argentina14, en tanto que estudios en población adulta asiática reportan una prevalencia de HDL bajo inferior al 60%15,16. Para el caso de países europeos como España el estudio DRECE II encontró que el promedio de colesterol HDL era de 53mg/dl, muy por encima del hallado en este caso, y concluía que no podía atribuirse exclusivamente a un efecto de la dieta en dicho país17,18. Un referente fundamental en las Américas es la Panamerican Steps Chronic Non-Communicable Disease Risk Factor Survey realizada por el Ministerio de Salud del gobierno de Trinidad y Tobago basada igualmente en el STEPS v2.1 cuyos resultados son netamente descriptivos y reportan una prevalencia inferior a la de la población estudiada en Medellín de bajos niveles de colesterol HDL para ambos sexos (9,9% para hombres y 34,7% en mujeres). Este hecho sugiere analizar con detenimiento los estilos de vida y políticas de salud pública de ese país19.

Contrario a lo reportado por Rozowski et al. quienes no encontraron asociación entre el nivel socioeconómico en población femenina de Chile y el nivel de colesterol HDL, este estudio encontró que el nivel socioeconómico medio y alto en virtud del lugar de residencia (comuna o corregimiento) y la actividad física en el tiempo libre, disminuyen la probabilidad del riesgo de presentar bajos niveles de colesterol HDL20. Esto podría deberse al acceso a una forma más balanceada de alimentación y disponibilidad de tiempo para realización de actividad física, así como un mayor acceso a información sobre estilos de vida saludable.

A pesar de que el lugar de residencia es una condición que se ha estudiado dentro de los factores de riesgo cardiovascular, este ha sido analizado sobre perfiles lipídicos en general o definiciones de síndrome metabólico y en pocos casos se evalúa su relación directa sobre el colesterol HDL. En Costa Rica en el año 2006 se llevó a cabo un estudio sobre dislipidemias en instituciones de primer nivel de salud, y se concluyó que las concentraciones de lípidos eran independientes del lugar de residencia21. Según el método STEPS, por el contrario en Medellín se encuentra un claro y fuerte factor protector en las personas que viven en corregimientos respecto a los niveles de colesterol HDL bajo. Esto puede estar favorecido por un mayor consumo de frutas y verduras y a menor costo, a menor uso del transporte motorizado y más desplazamientos caminando o en bicicleta.

Tal y como lo plantea la OMS, el consumo de frutas y verduras reduce el riesgo de desarrollar enfermedades no trasmisibles y se estima que una ingesta adecuada podría salvar 1,7 millones de vidas anualmente. Para el caso de Medellín, en el año 2009 no se encontró una asociación entre el consumo de frutas y verduras respecto a los niveles de colesterol HDL. En esta ocasión se analizó el consumo de cada una de ellas tanto en su frecuencia, como en las porciones que se consumían al día, y resulta de gran interés que consumir cinco o más porciones de frutas diariamente reduce en más de la mitad la probabilidad del riesgo de presentar bajos niveles de colesterol HDL. En el año 2013, la Universidad de Antioquia desarrolló un estudio en población joven (prepúberes y adolescentes) en la ciudad de Medellín e identificó que el 66,6% reportaba no ingesta de frutas y uno de cada 10 presentaba colesterol HDL bajo 22. Según los resultados reportados por el Observatorio de Salud Pública del Santander basado igualmente en el método STEPS en el año 2010 donde el 95% de la población presentaba un consumo inferior de cinco porciones de frutas o verduras al día, se identifica que la población, no sólo desde edades tempranas sino también en diferentes áreas geográficas y en gran proporción, presenta un factor de riesgo que de ser intervenido por políticas de salud pública de acuerdo con los hallazgos aquí reportados modificaría los niveles de colesterol HDL de forma favorable y por ende representaría una disminución del riesgo cardiovascular23.

Por su parte, la actividad física como factor protector ha sido estudiada ampliamente, sin embargo, la importancia de determinar si el comportamiento es similar cuando se realiza durante la jornada laboral o en el tiempo libre, sirve para fundamentar la necesidad de integrarla en el campo de trabajo. De la aplicación del método STEPS en el departamento del Santander se puede rescatar la prevalencia de actividad física intensa en el trabajo en un 5,36%, menor a la observada en Medellín en el año 2011 (9,8%) y la cual representa un factor protector ante un bajo nivel de colesterol HDL. No se encontró en cambio una relación con la actividad física moderada en el trabajo o el caminar o desplazarse en bicicleta de forma regular. La actividad física intensa en el tiempo libre no solo es un factor protector al evaluar su relación con el colesterol HDL bajo, sino que conserva su asociación a diferencia de la actividad física intensa en el trabajo en presencia de otras variables. El resultado de esta asociación al revisar otros estudios varía según los diseños y las intervenciones planteadas. Por ejemplo, en un estudio realizado en voluntarias universitarias la aplicación de tres tipos distintos de programas de actividad física no modificó el perfil del colesterol HDL y tampoco se encontraron diferencias respecto al grupo control que solo realizó la actividad física propuesta por la universidad durante 47 minutos de forma regular24. Caro et al., por otra parte, reportan en población europea entre los 30 y 70 años donde se compara la conducta sedentaria con la actividad física regular, una diferencia estadísticamente significativa respecto a los niveles de colesterol HDL (47,3±10,2 vs. 51,6±9,2mg/dl; p=0,03)25.

Pese a que las metas actuales y el enfoque del tratamiento del riesgo cardiovascular se ven más abocados al colesterol no HDL y al LDL, no se debe perder de vista que el colesterol HDL es un factor de riesgo independiente que siempre debe tenerse en cuenta26,27. Es momento de definir políticas universales de salud pública que faciliten el aumento del colesterol HDL a través de estilos de vida saludable y disminuyan, de forma consecuente, el riesgo cardiovascular, pues la alta prevalencia de bajos niveles de HDL en Medellín resulta preocupante. En la actualidad se tiene un punto de referencia, pero sería conveniente, en un país pluricultural como Colombia, el que se realice una encuesta nacional basada en el STEPS acompañada de las mediciones en sangre de su componente ampliado, y donde también se destinen recursos para profundizar en investigaciones que determinen el peso de las alteraciones genéticas en este grupo poblacional dado el c-HDL y su actividad, son el resultado de múltiples expresiones génicas, así como su interacción con el ambiente y los estilos de vida9. Con el apoyo del sector público y privado se podría llevar a cabo la implementación de esta metodología y así tener un panorama global de los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares en nuestro país.

Se debe dar claridad que el diseño del estudio condiciona los resultados a una relación y no una asociación causa efecto, pero se puede observar concordancia con otros resultados reportados en la literatura. La proporción superior de mujeres respecto a hombres podría tener un efecto sobre los resultados, sin embargo, la variable dependiente se parametrizó de forma distinta para ambos sexos. La ausencia en el STEPS de la etapa fértil de la población femenina, limita el análisis de una posible variable conflictiva como lo es el estado posmenopáusico.

Conclusión

El colesterol HDL, una importante molécula protectora contra el desarrollo de aterosclerosis y en consecuencia de sus desenlaces clínicos, se asoció de forma positiva con la residencia en corregimientos, el nivel socioeconómico alto y medio y la actividad física intensa en el tiempo libre en la población entre los 18 y 65 años de la ciudad de Medellín para el año 2011. Se hace necesario realizar una encuesta nacional que permita contrastar las características genéticas, de estilos de vida y bioquímicas de las distintas regiones, pues de ser similar a lo reportado previamente en Bogotá y Medellín, estaríamos enfrentados a un futuro con riesgo altísimo de patología cardiovascular. La actividad física es potenciable desde la salud pública, pero el nivel socioeconómico solo puede ser impactado con políticas administrativas que permitan que las personas de un nivel bajo tengan mejores garantías de una buena calidad de vida.

Responsabilidades éticasProtección de personas y animales

Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.

Confidencialidad de los datos

Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.

Derecho a la privacidad y consentimiento informado

Los autores han obtenido el consentimiento informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el artículo. Este documento obra en poder del autor de correspondencia.

Conflicto de intereses

Ninguno.

Agradecimientos

Al Centro de Excelencia en Investigación en Salud Mental (CESISM) de la Universidad CES, por permitir el acceso a tan importante información y apoyar esta hipótesis de investigación.

Al Municipio de Medellín que financió en primera instancia las mediciones bioquímicas de la población encuestada en el año 2011. No hubo ningún apoyo económico ni relación con este estudio en particular.

A la docente Alejandra Agudelo, por su apoyo metodológico y consejería.

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