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Vol. 28. Núm. 2.
Páginas 137-138 (Febrero 2010)
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Vol. 28. Núm. 2.
Páginas 137-138 (Febrero 2010)
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DOI: 10.1016/j.eimc.2009.02.017
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Bacteriemia por Ochrobactrum anthropi en un niño con fibrosis quística
Ochrobactrum anthropi bacteremia in a child with cystic fibrosis
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Alberto Yagüe-Muñoza,??
Autor para correspondencia
yague_alb@gva.es

Autor para correspondencia.
, Pascual Gregori-Roigb, Sonia Valls-Lópezc, Jorge Pantoja-Martínezb
a Servicio de Microbiología, Hospital La Plana, Villarreal, Castellón, España
b Servicio de Pediatría, Hospital La Plana, Villarreal, Castellón, España
c Servicio de Urgencias, Hospital La Plana, Villarreal, Castellón, España
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Sr. Editor:

El género Ochrobactrum y su especie tipo Ochrobactrum anthropi1 se crearon en 1988 para incluir los organismos anteriormente conocidos como CDC Group Vd. Los Ochrobactrum son bacilos gramnegativos, aerobios estrictos, móviles, oxidasa-positivos e indol-negativos. Se los encuentra en una gran variedad de hábitats clínicos y ambientales, incluyendo el suelo, el agua, los catéteres insertados en pacientes, los cuerpos extraños retenidos y los productos farmacéuticos contaminados, por lo que parece ocupar un nicho ecológico similar a Pseudomonas sp.2. En cuanto a su sensibilidad a los antibióticos, O. anthropi se describe como resistente a todos los betalactámicos, salvo carbapenémicos (debido a la expresión de una betalactamasa AmpC) y, en general, sensible a fluorquinolonas, asimismo su sensibilidad es variable a aminoglucósidos3.

La taxonomía molecular sitúa al género Ochrobactrum en el subgrupo α de las proteobacterias, en estrecha relación con el género Brucella. Dos especies de las 6 caracterizadas en este género (O. anthropi y Ochrobactrum intermedium) se consideran en la actualidad como patógenos oportunistas4.

El primer aislamiento de O. anthropi en muestras clínicas se comunicó en 19805. En los últimos años se ha comunicado su aislamiento en relación con diversos cuadros clínicos, como osteocondritis, fasciitis necrosante, endoftalmitis, celulitis, sepsis, osteomielitis, endocarditis y absceso pélvico2. En España se han publicado 4 casos de aislamiento de O. anthropi, 3 de éstos en bacteriemias (en un paciente con sida6, asociado a un catéter en un niño inmunodeprimido7 y en el curso de una neumonía en un niño de 3 años de edad e inmunocompetente8), mientras que el cuarto fue un aislamiento en un caso de endocarditis9.

Se presenta el caso de un paciente varón de 8 años de edad, diagnosticado de fibrosis quística a los 4 meses de edad por presentar problemas respiratorios y deposiciones grasas; de genotipo delta-F508 y otra mutación desconocida. Presenta insuficiencia pancreática moderada tratada con tratamiento enzimático sustitutivo. A los 9 meses de edad se detecta por primera vez colonización por Pseudomonas aeruginosa. En los 2 últimos años presenta reiterados ingresos hospitalarios debido a exacerbaciones de su enfermedad respiratoria, con aislamientos repetidos de P. aeruginosa de fenotipo mucoso en esputo, en los que se aplica pauta antibiótica intravenosa (i.v.) con ceftazidima y tobramicina durante 14–21 días. Se adiestra a la madre para poder finalizar el tratamiento en el domicilio cuando su situación basal mejora, a través de vía venosa periférica que se sustituye en caso de flebitis. En su última reagudización, con aislamiento en esputo de P. aeruginosa, tras 5 días de hospitalización, se le da el alta para continuar el tratamiento antibiótico domiciliario; esa misma tarde acude al Servicio de Urgencias del hospital por presentar un cuadro de fiebre (38°C), temblores, piel reticulada y mala perfusión periférica, que se inician coincidiendo con el comienzo de la perfusión i.v. de tobramicina. Se constata mal aspecto general, con dolor a la palpación en el vacío y la fosa ilíaca derechos y con ecografía abdominal indicativa de colecistitis alitiásica. Se toman muestras para hemocultivo y analítica sanguínea general, en la que los hallazgos más notables son leucopenia (3.380leucocitos/μl; el 70% de neutrófilos), glucemia (142mg/dl), transaminasa glutámico oxalacética (GOT) (584mU/ml) y transaminasa glutámico pirúvica (GPT) (246mU/ml) (en la analítica de 4 días antes, las aminotransferasas presentaban cifras normales). Se traslada al hospital de referencia, en el que se le da el alta con el diagnóstico de colecistitis alitiásica, probablemente relacionada con administración repetida de ceftazidima. En el frasco de hemocultivo pediátrico (BactTAlert 3D, BioMérieux, Marcy l’Étoile, Francia) se detecta a las 24h de incubación el crecimiento de un bacilo gramnegativo que 24h más tarde crece en subcultivo en agar-chocolate y en McConkey. Tras 72h de incubación, las colonias tienen 2–3mm de diámetro, y son mucosas y de color crema. Las colonias corresponden a un bacilo gramnegativo oxidasa-positivo, móvil, que se identifica con una tarjeta GN (sistema Vitek 2, BioMérieux, Marcy l’Étoile, Francia) como O. anthropi con un 99% de probabilidad (nivel de confianza: excelente); la identificación se repite usando una galería API 20 NE (BioMérieux, Marcy l′Étoile, Francia), con el resultado de O. anthropi con un 99,9% de probabilidad; finalmente, la cepa se caracteriza en el Laboratorio de Taxonomía del Instituto de Salud Carlos III mediante la secuenciación de un fragmento de 1.381 pb del gen 16S ribosómico, con el resultado de O. anthropi, con una similitud del 99,7% con otras secuencias de esta especie en Gene Bank. El antibiograma, también realizado con el sistema Vitek 2, muestra sensibilidad a todos los aminoglucósidos (concentración inhibitoria mínima [CIM] amikacina [16μg/ml], gentamicina [2μg/ml], netilmicina [2μg/ml] y tobramicina [≤1μg/ml]), y a las quinolonas (CIM ciprofloxacino [0,5μg/ml] y levofloxacino [0,5μg/ml]), así como a la colistina (CIM ≤0,5μg/ml) y al cotrimoxazol (CIM ≤20μg/ml) y resistencia a todos los betalactámicos, salvo los carbapenémicos (CIM ampicilina/sulbactam [≥32μg/ml], aztreonam [≥64μg/ml], ceftazidima [≥64μg/ml], piperacilina, ticarcilina y piperacilina/tazobactam [≥128μg/ml], imipenem 2μg/ml y meropenem [1μg/ml]).

En resumen, puede decirse que O. anthropi es un microorganismo que se halla raramente en muestras clínicas, y, aunque en ocasiones se encuentra en pacientes previamente sanos2,8, lo más habitual es que se halle en pacientes inmunodeprimidos o debilitados, y con frecuencia asociado a la presencia de catéteres permanentes y material protésico10. En el caso que se presenta, la presencia de un catéter venoso periférico continuo para la administración domiciliaria de antibióticos ha podido ser el origen de la bacteriemia detectada. Cabe resaltar que no se han hallado en la revisión de la literatura médica ningún caso de infección por O. anthropi asociado a fibrosis quística, pese a que estos pacientes presentan un perfil con frecuencia propenso a la infección por este microorganismo.

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