El lupus eritematoso cutáneo crónico (LECC) representa un subtipo de lupus con manifestaciones dermatológicas específicas, frecuentemente asociado a morbilidad significativa (alopecia cicatricial, desfiguración) y potencial progresión a lupus sistémico (LES). Su diagnóstico es complejo debido a la heterogeneidad clínica y solapamiento con otras dermatosis.
ObjetivoSintetizar los criterios diagnósticos para el LECC mediante un análisis crítico de hallazgos clínicos, histopatológicos y dermatoscópicos, enfatizando subtipos atípicos (verrugoso, paniculitis).
MétodosRevisión narrativa en PubMed, Scopus, Cochrane y SciELO (términos: “chronic cutaneous lupus erythematosus”, “manifestaciones cutáneas”). Se incluyeron estudios clínicos, revisiones sistemáticas y meta-análisis (excluyendo casos aislados y modelos animales).
Análisis y síntesisLas formas de LECC (discoide, verrugoso, paniculitis) comparten cronicidad, fotosensibilidad y lesiones destructivas. Clínicamente presentan placas eritemato-escamosas (discoides), nódulos hiperqueratósicos (verrugoso) o depresiones lipoatróficas (paniculitis). Histopatológicamente muestran infiltrado linfocitario perianexial, degeneración de la membrana basal y taponamiento folicular, generando secuelas irreversibles como alopecia cicatricial.
ConclusionesLa evaluación integrada (clínica, dermatoscopia, histopatología) es crucial para diagnosticar subtipos de LECC y evitar errores. Persiste la necesidad de algoritmos estandarizados que incorporen técnicas emergentes (biomarcadores cutáneos). El diagnóstico temprano previene secuelas irreversibles y orienta el pronóstico sistémico.
Chronic cutaneous lupus erythematosus (CCLE) represents a lupus subtype with specific dermatological manifestations, frequently associated with significant morbidity (scarring alopecia, disfigurement) and potential progression to systemic lupus erythematosus (SLE). Its diagnosis is complex due to clinical heterogeneity and overlap with other dermatoses.
ObjectiveTo synthesize diagnostic criteria for CCLE through critical analysis of clinical, histopathological, and dermoscopic findings, emphasizing atypical subtypes (verrucous, panniculitis).
MethodsNarrative review in PubMed, Scopus, Cochrane, and SciELO using terms: “chronic cutaneous lupus erythematosus”, “dermatologic manifestations”. Included clinical studies, systematic reviews, and meta-analyses (excluded isolated case reports and animal models).
Analysis and SynthesisCCLE variants (discoid, verrucous, panniculitis) share chronicity, photosensitivity, and destructive lesions. Clinically, they present as erythematosquamous plaques (discoid), hyperkeratotic nodules (verrucous), or lipoatrophic depressions (panniculitis). Histopathology reveals periadnexal lymphocytic infiltrate, basal membrane degeneration, and follicular plugging, leading to irreversible sequelae like scarring alopecia.
ConclusionsIntegrated assessment (clinical, dermoscopy, histopathology) is essential for accurate CCLE subtyping and diagnostic precision. A need persists for standardized algorithms incorporating emerging techniques (cutaneous biomarkers). Early diagnosis prevents irreversible sequelae and informs systemic prognosis.
El lupus es una enfermedad autoinmunitaria, crónica e inflamatoria que incluye el lupus eritematoso sistémico (LES) y el lupus eritematoso cutáneo (LEC)1. A diferencia del LES, que posee un compromiso multiorgánico, el LEC tiene afectación predominante en piel y mucosas con cambios clínicos, histopatológicos y serológicos diferenciadores que permiten clasificarlo en subtipos2.
Las manifestaciones cutáneas se dividen en específicas e inespecíficas para el lupus. Gilliam et al.2 propuso dividir las lesiones específicas en tres patrones temporales: LEC agudo, subagudo y crónico (LECC).
Su clasificación resulta compleja debido a la baja incidencia de muchos subtipos, lo cual dificulta un diagnóstico certero del LEC. Esto es más notable con algunos de sus subtipos menos comunes, haciendo este diagnóstico un desafío en la clínica para dermatólogos y otros especialistas que atienden pacientes con lupus3. El LEC tiene importancia clínica debido a su heterogeneidad clínica –que incluye desde manifestaciones agudas como el eritema malar y la fotosensibilidad hasta crónicas como lesiones cicatrizantes y alopécicas– conlleva una morbilidad significativa, que engloba desfiguración facial, alopecia irreversible, ulceraciones dolorosas e impacto psicológico profundo3,4.
Dentro de esta diversidad clínica se encuentra el LECC, que destaca por sus rasgos dermatológicos en forma de lupus eritematoso discoide, dado que se presenta con lesiones de cuero cabelludo cicatriciales y otras formas atípicas tales como el lupus verrugoso y la paniculitis lúpica. Estos rasgos son relevantes porque suelen relacionarse con la actividad patológica del LES e imitan otras enfermedades dermatológicas. Conocer estas manifestaciones es esencial para alcanzar un diagnóstico certero y tratamiento oportuno5,6.
Se ha considerado que la evaluación dermatológica rigurosa es el fundamento del manejo de la enfermedad, ya que su abordaje requiere caracterización precisa de las lesiones, porque diferenciar variantes es clave para el pronóstico y tratamiento. La biopsia con inmunofluorescencia directa (BIFD) e histopatología sigue siendo el estándar de oro en su diagnóstico, aunque técnicas complementarias como la dermatoscopia o los biomarcadores cutáneos son útiles, aunque muchos de ellos requieren de validación5,6.
En el caso de la BIFD, los hallazgos característicos incluyen depósitos granulares de inmunoglobulinas, principalmente IgM, y complemento C3 a lo largo de la membrana basal y en las unidades folículo-sebáceas y glándulas sudoríparas, lo que es altamente sugestivo de lupus eritematoso. En el LECC, la DIF suele mostrar un patrón granular típico en contraste con patrones lineales observados en otras enfermedades autoinmunes5,6. Por otro lado, en esta condición se cuentan con escalas validadas que permiten cuantificar actividad y daño de la enfermedad, lo que orienta decisiones terapéuticas7,8.
No hay aún consenso sobre algoritmos diagnósticos basados en la clínica, histología y nuevas tecnologías. Es necesario elaborar una revisión narrativa centrada en criterios clínico-dermatológicos con el propósito de estandarizar la evaluación inicial y de seguimiento con intervención oportuna a fin de reducir secuelas discapacitantes.
MétodosSe realizó una revisión narrativa de la literatura mediante búsqueda en PubMed, Scopus, Cochrane Library y SciELO. La estrategia combinó términos clave con operadores booleanos:
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Términos en español: lupus eritematoso cutáneo crónico, manifestaciones cutáneas.
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Términos en inglés: chronic cutaneous lupus erythematosus, dermatologic manifestations.
Inicialmente se revisaron los resúmenes de 217 artículos que surgieron de la búsqueda inicial, y luego se priorizaron los artículos publicados entre el 1 de enero del 2000 a 31 de diciembre del 2025 a partir de los siguientes criterios:
Criterios de inclusión:
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Estudios clínicos, revisiones sistemáticas y meta-análisis.
Criterios de exclusión:
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Modelos animales, reportes de caso aislados, literatura no arbitrada.
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Estudios centrados exclusivamente en lupus sistémico sin evaluación específica de manifestaciones cutáneas crónicas.
El LCE se clasifica en cuatro categorías principales según sus manifestaciones clínicas, características histopatológicas y anomalías serológicas: LEC agudo, subagudo, crónico e intermitente. Entre ellos, el LECC incluye varios subtipos como1,2:
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Lupus eritematoso discoide (LED),
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Lupus eritematoso verrugoso (LEV),
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Lupus eritematoso profundo o paniculitis lúpica,
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Lupus eritematoso pernio (CHLE)
A continuación, se describen las características clínicas de las formas de presentación principales del LEC:
Lupus eritematoso discoide (LED) con alopecia cicatricialLED es la forma más común de LECC, afectando entre el 50 y el 85% de los pacientes con LECC; a menudo se presenta como un compromiso del cuero cabelludo que conduce a una alopecia cicatricial9. Las lesiones se caracterizan por escamas queratósicas y eritematosas adherentes en forma de cúpula que se fusionan en placas que representan una morfología elevada similar a una moneda, así como por tapones foliculares y lesiones cicatriciales. Estos cambios ocurren predominantemente en la región de la cabeza y el cuello, tardando meses a años, lo que resulta en una pérdida irreversible de cabello. Otras áreas pueden verse involucradas y la condición puede volverse generalizada9,10 (figura 1).
Lupus eritematoso discoide (LED) generalizado con alopecia cicatricial. A: Placa eritemato-descamativa en cuero cabelludo con alopecia cicatricial irreversible. Se observa hiperqueratosis folicular y áreas de atrofia dérmica. B,C,D,E: Lesiones discoides generalizadas: placas eritematosas en fase activa (B,C) y residual (D,E) con despigmentación central, bordes hiperpigmentados y cicatrización atrófica. Nótese la distribución característica en áreas fotoexpuestas. F: Fotografía dermatoscópica de las lesiones.
Las lesiones del LED presentan hallazgos histopatológicos característicos con tinción de hematoxilina-eosina. Se observa hiperqueratosis, atrofia epidérmica, engrosamiento de la membrana basal y vacuolización de las células basales en la unión dermoepidérmica. Además, hay un infiltrado inflamatorio denso, principalmente linfocítico, que se localiza en la dermis superficial y perivascularmente, con daño a la interfase dermoepidérmica. También es común encontrar fibrosis dérmica y depósitos de mucina en la dermis papilar. Las tinciones especiales pueden ayudar a identificar depósitos inmunes en la membrana basal y confirmar la presencia de mucina intersticial, lo que contribuye al diagnóstico diferencial con otras dermatosis. Estos hallazgos permiten distinguir el LED de otras formas de lupus cutáneo y son fundamentales para un diagnóstico preciso11.
En el LED, las lesiones suelen comenzar como manchas o pequeñas pápulas de color violáceo. Con el tiempo, estas evolucionan hasta formar placas redondeadas -como monedas- con los bordes más oscuros. Un signo característico es la obstrucción de los folículos pilosos: al retirar las escamas adheridas, se observan puntas queratósicas que recuerdan a las tachuelas de una alfombra. Este proceso progresivo termina destruyendo los folículos de forma irreversible, lo que puede derivar en alopecia cicatricial. En fases avanzadas, la piel afectada muestra atrofia con zonas centrales despigmentadas y bordes pigmentados, generando alteraciones permanentes en la estructura cutánea1,12.
Entre los desencadenantes que pueden reactivar o empeorar el LED destacan la radiación UV, las bajas temperaturas, traumatismos, infecciones y quemaduras. Esta condición afecta principalmente a adultos entre 20 y 40 años, con una incidencia dos veces mayor en mujeres que en hombres13.
El LED puede manifestarse en áreas esperadas como rostro, orejas y cuello, donde su presentación a veces se solapa con condiciones como la dermatitis facial. Estas lesiones suelen aparecer como placas eritematosas bien delimitadas con descamación periférica, cuyo patrón anular puede semejar traumatismos mecánicos u otras dermatosis (figura 2A). Curiosamente, en localizaciones no capilares, la dermatoscopia revela con mayor frecuencia tapones hiperqueratósicos y puntos rojos comparado con lesiones del cuero cabelludo14,15.
Lupus eritematoso Localizaciones del Lupus eritetamoso discoide (LED) con lesiones anulares eritemato-escamosas con descamación periférica en surco nasogeniano y región supraciliar, simulando dermatitis facial (A); Lupus verrugoso/hipertrófico. Placas nodulares hiperqueratósicas con superficie verrucoide, induración marcada y base eritematosa en región malar (B) y mentoniana (C). Notorio patrón de infiltración dérmica.
Esta forma menos común se distingue por lesiones engrosadas de superficie irregular, similares a verrugas, que predominan en zonas de extensión de brazos y rostro. Su similitud con otras patologías hiperqueratósicas supone un desafío diagnóstico3. Apareciendo solo en el 2% de pacientes con LECC, se manifiesta como placas pruriginosas intensamente eritematosas con induración marcada, descamación e infiltración16 (figuras 2B-C). Estas lesiones se localizan principalmente en extremidades superiores, y con menor frecuencia en cara y torso superior. Es importante destacar que suelen evolucionar a partir de lesiones discoides crónicas no tratadas, asociándose a mayor riesgo de transformación maligna16.
Las lesiones verrugosas se caracterizan histopatológicamente por una reacción celular lichenoide con hiperqueratosis y pseudoepiteliomatosa hiperplasia, que puede simular queratoacantomas o carcinoma de células escamosas. La membrana basal muestra engrosamiento, gapping y reduplicación, y se encuentran queratinocitos apoptóticos e infiltración intraepidérmica de linfocitos. La inmunofluorescencia revela depósitos discontinuos de IgG e IgM en la zona de la membrana basal, confirmando el componente autoinmune. Estas características ultrastructurales y clínicas distinguen al lupus verrugoso como una forma rara, pero definida del lupus discoide crónico16.
Paniculitis lúpicaConocido también como lupus profundo, este subtipo afecta a las capas subcutáneas profundas. Sus lesiones suelen avanzar con rapidez, dejando tras de sí atrofia del tejido graso, cicatrices y pérdida de pigmentación. Una característica distintiva son las depresiones cutáneas que aparecen sobre piel aparentemente sana, acompañadas de nódulos palpables bajo la piel. Estas manifestaciones pueden coexistir con placas típicas de LED y erosiones en la superficie cutánea.
Predominan en zonas proximales de extremidades, torso y rostro, siendo menos frecuentes en áreas distales12,13 (figura 3). Aunque no es la forma más común, plantea importantes retos diagnósticos: su afectación de tejidos profundos puede llevar a confundirlo con otras paniculitis12.
Paniculitis lúpica. Depresión cutánea lipoatrófica en región cigomática, con piel suprayacente aparentemente sana. Asociada a nódulos subepidérmicos palpables (A); Lipoatrofia en forma de “hoyuelo” en brazo proximal, secundaria a resolución de nódulos inflamatorios (B); Lesión activa en muslo: placa eritematosa sobre paniculitis con signos de atrofia grasa periférica (C).
Las lesiones en la paniculitis lúpica muestran en el análisis con hematoxilina-eosina un infiltrado inflamatorio lobulillar denso en el tejido adiposo subcutáneo, compuesto principalmente por linfocitos y células plasmáticas. Se observa necrosis de adipocitos con formación de cuerpos lipídicos y fibrosis variable en la grasa subcutánea. La membrana basal puede presentar engrosamiento y se detectan depósitos de mucina en la dermis profunda. Las tinciones especiales e inmunohistoquímica, como CD123 e IRF8, ayudan a diferenciar la paniculitis lúpica de otras entidades similares como el linfoma T subcutáneo, destacando la presencia de células dendríticas plasmacitoides que son características del lupus profundus. Además, los agregados linfocitarios B (CD20 positivos) en la dermis pueden apoyar el diagnóstico12,13.
Los traumatismos físicos suelen ser el principal desencadenante. La enfermedad sigue un curso crónico con brotes intermitentes y periodos de calma. Cuando las lesiones finalmente remiten, dejan zonas de lipoatrofia bien definidas. Estas depresiones características -especialmente en hombros y región superior de brazos- suelen ser tan reveladoras que permiten confirmar el diagnóstico sin necesidad de pruebas adicionales12,13.
Otras formas de LECCEl lupus eritematoso túmido (TLE) es una forma rara de LECC que se manifiesta con pápulas o placas induradas, eritematosas y bien delimitadas, principalmente en áreas fotoexpuestas como la cara, el pecho y los brazos. Histológicamente, el TLE muestra infiltrados linfocíticos perivascular y periadnexal en la dermis profunda con depósito intersticial de mucina, pero típicamente carece de cambios epidérmicos o daño en la unión dermoepidérmica, que son comunes en otras formas de lupus cutáneo17. La inmunohistoquímica revela predominancia de linfocitos T CD4+ sobre CD8+, con un curso generalmente benigno y crónico. Clínicamente, el TLE afecta mayormente a mujeres alrededor de los 56 años y puede coexistir o preceder a otras formas de lupus como el sistémico o discoide. En contraste con otras variantes del lupus cutáneo, el TLE no suele presentar descamación ni cicatrices y responde a tratamientos tópicos o sistémicos como esteroides e inmunosupresores17.
Por otro lado, el lupus eritematoso pernio se caracteriza por lesiones inflamatorias en áreas acrales expuestas al frío, con una presentación clínica de pápulas o placas eritematosas y dolorosas, a menudo asociadas a fenómenos vasculares. Estas lesiones pueden estar asociadas a lupus eritematoso sistémico o discoide, y suelen presentar un curso crónico con episodios recurrentes. Histopatológicamente, muestra inflamación lobulillar del tejido adiposo con infiltrado linfocítico denso, necrosis grasa y fibrosis, lo que distingue esta forma de otras variantes cutáneas del lupus. La afectación profunda del tejido subcutáneo es una característica clave que diferencia el lupus pernio de otras formas de LECC. Además, puede coexistir con manifestaciones cutáneas más superficiales o sistémicas del lupus. El diagnóstico se apoya en la correlación clínica e histológica debido a la presentación atípica y profunda de las lesiones18.
Diagnóstico y evaluación clínica del LECCEl diagnóstico de LECC se basa en datos de la anamnesis y el examen físico, junto con los hallazgos histopatológicos y, eventualmente, la inmunohistopatología de las lesiones cutáneas (Tabla 1). El tipo y alcance de la investigación de laboratorio deben adaptarse a cada paciente individual, dependiendo del subtipo de LECC que se define según los hallazgos clínicos e histopatológicos. Se deben realizar pruebas bioquímicas de rutina para identificar una posible enfermedad sistémica, además de pruebas específicas, según el tratamiento propuesto, antes de iniciar la medicación y para monitorear sus posibles efectos adversos1,19,20.
Subtipos de Lupus Eritematoso Cutáneo Crónico (LECC): características clínicas, hallazgos diagnósticos y diagnósticos diferenciales
| Subtipo de LECC | Características clínicas clave | Hallazgos histopatológicos/dermatoscópicos distintivos | Diagnósticos diferenciales críticos |
|---|---|---|---|
| Lupus Eritematoso Discoide (LED) | - Placas eritematosas, hiperqueratósicas, con escamas adherentes y taponamiento folicular.- Localización: Cuero cabelludo (50-85%), cara, cuello.- Alopecia cicatricial irreversible.- Signo de la “tachuela de alfombra” (escamas con espículas queratósicas). | Histopatología:- Hiperqueratosis, taponamiento folicular.- Degeneración vacuolar de la capa basal.- Infiltrado linfocítico perianexial. Dermatoscopia:- Puntos rojos/glomérulos vasculares.- Estructuras queratósicas amarillentas.- Ausencia de orificios foliculares. | - Liquen plano pilaris.- Sarcoidosis.- Queratosis actínica.- Linfoma cutáneo de células T. |
| Lupus Verrugoso/Hipertrófico | - Lesiones nodulares o placas verrugosas, hiperqueratósicas.- Localización: Superficies extensoras (brazos), cara.- Relación con LED crónico no tratado.- Mayor riesgo de carcinoma espinocelular (SCC). | Histopatología:- Hiperqueratosis pseudoepiteliomatosa.- Infiltrado linfocítico denso en dermis superior.- Degeneración de la membrana basal. Dermatoscopia:- Estructuras en “panal de abejas” (quistes córneos).- Vasos en horquilla y puntos rojos. | - Queratosis seborreica.- Carcinoma espinocelular (SCC).- Queratoacantoma.- Cromomicosis. |
| Paniculitis Lúpica (Lupus Profundo) | - Nódulos subcutáneos profundos, dolorosos.- Resolución con lipoatrofía y depresiones en piel.- Localización: Hombros, brazos proximales, muslos, tronco. | Histopatología:- Infiltrado linfocítico lobulillar en tejido graso.- Hialinización de la grasa.-Membranas eosinofílicas en vasos. Dermatoscopia:- Áreas blanco-amarillentas (atrofia).-Vasos ramificados en periferia. | - Paniculitis pancreática.- Eritema nudoso.- Sarcoidosis subcutánea.- Linfoma subcutáneo. |
| Lupus Pernio-like (CHLE) | - Pápulas o nódulos violáceos en zonas acrales (dedos, orejas, nariz).- Agravado por frío.- Ulceración frecuente. | Histopatología:- Vasculitis linfocítica.- Infiltrado perivascular y perianexial.- Depósitos de mucina. Dermatoscopia:- Patrón vascular glomerular.- Escamas adherentes. | - Sarcoidosis (lupus pernio).- Crioglobulinemia.- Perniosis idiopática.- Vasculitis. |
| Lupus Lineal (BLLE) | - Lesiones anulares o discoides siguiendo líneas de Blaschko.- Más común en niños.- Localización: Tronco, extremidades. | Histopatología:- Similar a LED clásico.- Distribución lineal en biopsia. Dermatoscopia:- Mismos hallazgos que LED, pero en patrón lineal. | - Liquen estriado.- Nevus epidérmico.- Morfea lineal.- Dermatomiositis. |
SCC: Carcinoma espinocelular. CHLE: Chilblain lupus erythematosus (Lupus pernio-like). BLLE: Blaschko linear lupus erythematosus.
Tras confirmar el diagnóstico y definir el subtipo de LECC, podrían ser necesarias pruebas adicionales, incluyendo pruebas serológicas para caracterizar el perfil de autoanticuerpos y pruebas para evaluar la actividad sistémica de la enfermedad, así como pruebas complementarias para investigar la afectación de órganos específicos, lo que puede ayudar a determinar el pronóstico19.
El cuadro histopatológico para el diagnóstico de LECC se considera el estándar de oro, junto con el cuadro clínico y serológico. En los subtipos de las formas menos comunes de LEC crónica, especialmente la túmida y la paniculitis, se han debatido ampliamente diferentes características histopatológicas1,4,7,11.
Los pacientes con diagnóstico de LECC deben someterse a un examen dermatológico completo, no sólo durante los episodios de exacerbación de la enfermedad sino también a intervalos regulares, con el objetivo de evaluar la actividad y progresión de la enfermedad, así como identificar posibles daños resultantes de la afectación cutánea13,16.
Riesgo de progresión a LES de los distintos subtipos de LECCEl riesgo de progresión a LES varía según el subtipo de LECC. En el LED, factores como la edad menor de 25 años al diagnóstico, fototipo V a VI y títulos elevados de anticuerpos antinucleares (≥1:320) aumentan significativamente el riesgo de desarrollar LES severo, con un riesgo aproximado del 40% en pacientes con puntajes altos basados en estos factores. Para otras formas como lupus verrugoso/hipertrófico, paniculitis lúpica, lupus pernio-like y lupus lineal, la evidencia específica sobre su riesgo de progresión a LES es limitada o no está bien establecida en los estudios disponibles. Sin embargo, la paniculitis lúpica puede asociarse con LES sistémico debido a su afectación profunda y posible coexistencia con manifestaciones sistémicas21.
En general, la predisposición genética juega un papel importante en la severidad y manifestaciones del LES, y perfiles genéticos elevados se asocian con mayor daño orgánico y peor pronóstico. Por lo tanto, aunque el LED tiene un riesgo documentado de progresión a LES, para otros subtipos de LECC el riesgo es menos claro y requiere más investigación para definirlo con precisión22.
ConclusionesEsta revisión consolida avances significativos en la caracterización del LECC, destacando patrones clínicos, dermatoscópicos e histopatológicos clave para sus subtipos (discoide, verrugoso, paniculitis). Aporta una visión integrada que refuerza el valor de la evaluación multinivel –desde la identificación de signos clínicos distintivos hasta la correlación con hallazgos de biopsia e inmunofluorescencia– para reducir diagnósticos erróneos. Pese a los desafíos inherentes a la heterogeneidad de la enfermedad, el trabajo establece correlaciones relevantes entre manifestaciones cutáneas específicas y riesgo de progresión sistémica, subrayando el rol pronóstico de la dermatología en el manejo temprano. Como proyección, se identifica la necesidad prioritaria de protocolos estandarizados que incorporen técnicas emergentes: dermatoscopia digitalizada, biomarcadores cutáneos y escalas de daño validadas en poblaciones diversas. Estas innovaciones, articuladas con estudios multicéntricos, permitirán no solo optimizar la precisión diagnóstica, sino también personalizar terapias para prevenir secuelas discapacitantes.
Conflictos de interésLos autores no declaran conflictos de interés.
Consentimiento informadoSe obtuvo consentimiento informado por escrito de todos los pacientes cuyas imágenes clínicas o dermatoscópicas aparecen en este trabajo. Los documentos, aprobados por el Comité de Ética del Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, detallan la cesión de derechos para reproducción, publicación académica y difusión con fines educativos. Se garantizó el anonimato mediante desidentificación de datos sensibles, ofreciéndose la opción de enmascaramiento facial según preferencia individual. Los pacientes confirmaron comprensión sobre el uso no comercial de las imágenes y su disponibilidad permanente en la literatura médica.
Declaración sobre uso de Inteligencia Artificial (IA)Durante la preparación de este trabajo, los autores utilizaron herramientas de inteligencia artificial (GPT-4, DeepSeek-R1, Grammarly) exclusivamente con fines de optimización lingüística en español e inglés (Abstract) y comprobación de normativa bibliográfica. La IA asistió en tareas de corrección gramatical, estandarización de terminología médica, y verificación de congruencia en citas. Los autores supervisaron y validaron críticamente todo contenido generado, manteniendo plena responsabilidad sobre la integridad científica, interpretación clínica y originalidad intelectual del manuscrito. Este uso se alinea con las pautas de transparencia del COPE (Committee on Publication Ethics) y la Declaración de Shanghai sobre IA en Investigación.




