While autopsies are the gold standard for investigating infectious diseases, their use is limited by infrastructure, staffing, or safety concerns during outbreaks. Post-mortem ultrasound-guided biopsies offer a practical, minimally invasive alternative for tissue sampling.
MethodsThis case series included 60 deceased COVID-19 patients from Intensive Care Units (ICUs) and hospital wards (HWs). A total of 108 post-mortem specimens were obtained, including five necropsies, three of which were complemented by post-mortem biopsies. Percutaneous biopsies were performed at bedside within the first hour post-mortem, while necropsies were performed between 3h and 3 days after death. Samples were analysed using morphological, immunohistochemical (IHC), and ultrastructural techniques, including Transmission Electron Microscopy (TEM). Epidemiological and clinical data were collected prior to death.
ResultsNecropsies provided lung, heart, kidney, liver, spleen, bone marrow, and testicular samples, with procedure durations ranging from 3 to 5h. Tru-cut biopsies were faster, less invasive, and more cost-effective, with an average cost of €180 compared to €1500–€3000 for autopsies. High-quality samples for IHC and TEM analysis were obtained, with a success rate of 83% for lung biopsies, 100% for liver, 79% for kidney, and 67% for spleen samples. The minimally invasive nature of biopsies improved acceptance by families, particularly in cases when full autopsies were not feasible.
ConclusionsPost-mortem biopsies represent a valuable alternative to autopsies, providing high-quality samples, improved accessibility, lower costs, and faster processing. Their minimally invasive nature and ability to obtain key organ samples enhance feasibility in both clinical and research settings, supporting broader application in the investigation of emerging diseases.
Las autopsias constituyen el procedimiento de referencia en la investigación de enfermedades infecciosas, pero su uso puede verse limitado por restricciones logísticas, de personal o bioseguridad, especialmente durante brotes epidémicos. Las biopsias post mortem guiadas por ecografía ofrecen una alternativa práctica y mínimamente invasiva para la obtención de muestras tisulares.
MétodosEsta serie de casos analítica incluyó a 60 pacientes con COVID-19 fallecidos en unidades de cuidados intensivos (UCI) o plantas de hospitalización. Se recogieron 108 muestras post mortem, que incluían cinco necropsias (tres de ellas complementadas con biopsias). Las biopsias percutáneas se realizaron a pie de cama en la primera hora tras el fallecimiento; las necropsias, entre las 3horas y los 3días post mortem. Las muestras se analizaron mediante técnicas morfológicas, inmunohistoquímicas (IHQ) y ultraestructurales, incluida la microscopia electrónica de transmisión (MET). Se recogieron datos clínicos y epidemiológicos previos al fallecimiento.
ResultadosLas necropsias permitieron obtener muestras de múltiples órganos (pulmón, corazón, riñón, hígado, bazo, médula ósea y testículo), con una duración de 3-5horas por procedimiento. Las biopsias con Tru-cut fueron más rápidas, menos invasivas y más rentables (180€ frente a 1.500-3.000€ por autopsia). Se lograron muestras válidas para IHQ y MET, con tasas de éxito del 83% en pulmón, del 100% en hígado, del 79% en riñón y del 67% en bazo. Su carácter mínimamente invasivo favoreció la aceptación por parte de las familias.
ConclusionesLas biopsias post mortem constituyen una herramienta eficaz para investigar enfermedades emergentes, al permitir obtener muestras de calidad de órganos clave, con menor coste y mayor viabilidad que las autopsias convencionales.

