Evaluar de forma sistemática la evidencia disponible sobre el valor pronóstico de la radiómica basada en PET/TC con 18F-FDG en el linfoma de Hodgkin (LH), sus limitaciones metodológicas y las implicaciones clínicas potenciales.
Material y métodosSe realizó una búsqueda sistemática en PubMed siguiendo la guía Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses (PRISMA). Se incluyeron estudios observacionales o análisis radiómicos dentro de ensayos clínicos que evaluaran pacientes con LH y evaluaban el valor pronóstico de los parámetros radiómicos extraídos del PET/TC, analizando su asociación con la supervivencia, la respuesta o la refractariedad al tratamiento. Se excluyeron revisiones, metaanálisis y estudios sin resultados clínicos. La calidad se evaluó mediante la Radiomics Quality Score (RQS). Dada el escaso número de estudios, se efectuó una síntesis narrativa.
ResultadosDe 53 referencias iniciales, nueve estudios retrospectivos cumplieron los criterios de inclusión. En siete estudios, los modelos radiómicos o multimodales mostraron mayor capacidad pronóstica para supervivencia libre de progresión (SLP) y global (SG) que los modelos clínicos o volumétricos, con área bajo la curva (AUC) entre 0,86–0,92. Parámetros de segundo orden que cuantifican la relación espacial entre vóxeles fueron predictores independientes de desenlaces adversos, con hazard ratios elevados. Dos estudios evidenciaron alta capacidad para identificar enfermedad refractaria primaria (AUC> 0,95). La integración de múltiples lesiones incrementó la precisión respecto a analizar una sola diana. Persistió una elevada variabilidad en segmentación, extracción y estandarización de características.
ConclusionesLa radiómica basada en PET/TC basal aporta información pronóstica complementaria relevante en el LH, especialmente para predecir supervivencia y refractariedad. Sin embargo, la heterogeneidad metodológica, el reducido tamaño muestral y la falta de validación externa limitan su implementación clínica por ahora. Para que la radiómica pueda incorporarse de forma realista a la práctica clínica se necesitan más estudios, validados externamente en cohortes amplias y multicéntricas, reproducibles y disponibles para su utilización y validación.
To systematically evaluate the available evidence on the prognostic value of 18F-FDG PET/CT–based radiomics in Hodgkin lymphoma (HL), its methodological limitations, and potential clinical implications.
Materials and methodsA systematic search was conducted in PubMed following PRISMA guidelines. Observational studies or radiomic analyses within clinical trials were included if they evaluated patients with HL and assessed the prognostic value of radiomic features extracted from PET/CT by analyzing their association with survival, treatment response, or treatment refractoriness. Reviews, meta-analyses, and studies without clinical outcomes were excluded. Study quality was assessed using the Radiomics Quality Score (RQS). Given the limited number of studies, a narrative synthesis was performed.
ResultsOf the 53 initially identified references, 9 retrospective studies met the inclusion criteria. In 7 studies, radiomic or multimodal models showed greater prognostic performance for progression-free survival and overall survival than clinical or volumetric models, with AUC values ranging from 0.86 to 0.92. Textural features derived from GLRLM, GLSZM, and NGTDM were independent predictors of adverse outcomes, with high hazard ratios. Two studies demonstrated a high ability to identify primary refractory disease (AUC> 0.95). Integrating multiple lesions increased predictive accuracy compared with the analysis of a single target lesion. Substantial variability persisted in feature segmentation, extraction, and standardization.
ConclusionsBaseline 18F-FDG PET/CT–based radiomics provides relevant complementary prognostic information in HL, particularly for predicting survival and treatment refractoriness. However, methodological heterogeneity, small sample sizes, and the lack of external validation currently limit its clinical implementation. For radiomics to be realistically incorporated into clinical practice, further studies are needed that are externally validated in large, multicenter cohorts, methodologically reproducible, and widely available for use and validation.
