Choosing a treatment for end-stage kidney disease (ESKD) is particularly challenging for older, frail patients, since dialysis can be burdensome and negatively impact their quality of life. Conservative care (CC) is a viable alternative for patients who may not benefit from dialysis.
MethodsWe conducted a single-center, retrospective, observational, cohort study including patients aged over 80 years who attended an ESKD treatment modalities consultation between July 2015 and December 2021. Demographic and clinical characteristics were collected, including treatment modality choice, time to treatment initiation, and time until death.
ResultsOne hundred thirteen patients were included, with a median age of 84 years (IQR 82–86). Most patients (54.9%) opted for hemodialysis (HD), followed by CC (38.9%). Among those who chose HD, 65.6% began treatment, and 32.2% died before starting. In the CC group, 50% began CC consultations, and 34.1% died before initiation. Among patients who initiated treatment, those who chose and received hemodialysis showed longer observed median survival than those managed conservatively (3.5 vs 0.7 years; HR 3.8, 95% CI 2.02–7.2; p<0.001). However, these findings should be interpreted cautiously, as this observational comparison is highly susceptible to indication bias and residual confounding due to unmeasured differences in frailty, functional status, and baseline vulnerability.
ConclusionsMost patients over 80 years of age chose HD over CC. Both treatment groups showed high early mortality, with nearly one-third of patients dying before starting their selected treatment modality. Among patients who initiated treatment, longer survival was observed among patients who chose and were treated with HD, although these comparisons are highly susceptible to residual confounding. These findings highlight the extreme vulnerability of older patients with ESKD and reinforce the importance of timely prognostic assessment and individualized treatment planning.
La elección del tratamiento en los pacientes ancianos con enfermedad renal terminal (ERT) representa un desafío particular, ya que la diálisis puede suponer una elevada carga terapéutica y afectar negativamente a la calidad de vida. El tratamiento conservador (TC) constituye una alternativa válida para los pacientes que podrían no beneficiarse de la diálisis.
MétodosSe realizó un estudio observacional, retrospectivo y unicéntrico, que incluyó a los pacientes mayores de 80 años atendidos en una consulta de modalidades de tratamiento para ERT entre julio de 2015 y diciembre de 2021. Se recogieron características demográficas y clínicas, incluida la elección de modalidad terapéutica, el tiempo hasta el inicio del tratamiento y la supervivencia.
ResultadosSe incluyeron 113 pacientes, con una mediana de edad de 84 años (RIC: 82-86). La mayoría de los pacientes (54,9%) eligió hemodiálisis (HD), seguida de TC (38,9%). Entre quienes eligieron HD, el 65,6% inició tratamiento y el 32,2% falleció antes de comenzarlo. En el grupo de TC, el 50% inició seguimiento en consulta de TC y el 34,1% falleció antes del inicio del tratamiento. Entre los pacientes que iniciaron tratamiento, aquellos que eligieron y recibieron HD presentaron una mayor supervivencia mediana observada en comparación con los tratados de forma conservadora (3,5 frente a 0,7 años; HR: 3,8; IC 95%: 2,027,2; p<0,001). Sin embargo, estos hallazgos deben interpretarse con cautela, ya que esta comparación observacional es altamente susceptible al sesgo de indicación y a la confusión residual derivada de diferencias no medidas en la fragilidad, la situación funcional y la vulnerabilidad basal.
ConclusiónLa mayoría de los pacientes mayores de 80 años eligió HD frente a TC. Ambos grupos presentaron una elevada mortalidad precoz, con aproximadamente un tercio de los pacientes falleciendo antes de iniciar la modalidad terapéutica seleccionada. Entre los pacientes que iniciaron tratamiento, se observó una mayor supervivencia en aquellos que eligieron y recibieron HD, aunque estas comparaciones están sujetas a importante confusión residual. Estos hallazgos resaltan la extrema vulnerabilidad de los pacientes mayores con ERT, y refuerzan la importancia de una evaluación pronóstica precoz y de una planificación terapéutica individualizada.
