Improvisational theatre is an activity that combines many of the recommendations that promote healthy aging: physical exercise, cognitive stimulation, socialization, meditation and music therapy. The purpose of the study is to assess whether improvisational theatre can enhance physical and cognitive function, as well as quality of life and emotional status of older adults.
DesignA quasi-experimental study was conducted in five groups (two from residential facilities and three comprising community dwelling older adults), utilizing a convenience-based sample size.
Sample and settingFifty-six participants were recruited, with a mean age of 76.6 (9.3), of whom 73% were women, 34% lived in residential facilities, and 66% lived in the community.
ResultsWhile Barthel Index and Lawton Index remained stable along the intervention period, we found statistically significant changes in all the other physical-related assessed variables (SPPB, hand-grip strength, FRAIL index). There was also significant improvement in the MoC@ scale, verbal and semantic fluency, EuroQol, loneliness and depression. Sensitivity analyses indicated that some effects may be context-dependent and influenced by subgroup composition (Visual Analogue Scale, MoC@, FRAIL, and verbal fluency).
ConclusionImprovisational theatre enhanced physical, mental, social, and emotional well-being of participants. Incorporating improvisational theatre training is a valuable addition to interventions aimed at addressing the challenges posed by an aging population on a broader scale.
El teatro de improvisación combina muchas de las recomendaciones que promueven el envejecimiento saludable: ejercicio físico, estimulación cognitiva, socialización, meditación y musicoterapia. El objetivo del estudio es evaluar si el teatro de improvisación puede mejorar la función física y cognitiva, así como la calidad de vida y el estado emocional de las personas mayores.
Materiales y métodosSe realizó un estudio cuasi-experimental en cinco grupos (dos de residencias y tres compuestos por personas mayores que residen en la comunidad), utilizando un muestreo por conveniencia.
ResultadosSe reclutaron 56 participantes, con una edad media de 76.6 años (SD=9.3), de los cuales el 73% eran mujeres, el 34% residían en medio residencial y el 66% vivían en la comunidad. Mientras que el Índice de Barthel y el Índice de Lawton se mantuvieron estables durante el periodo de intervención, encontramos cambios estadísticamente significativos en todas las demás variables físicas evaluadas (SPPB, fuerza de prensión manual, índice FRAIL). También se observaron mejoras significativas en la escala MoC@, fluidez verbal y semántica, EuroQol, soledad y depresión. Los análisis de sensibilidad sugirieron que algunos de los efectos observados podrían ser dependientes del contexto (escala visual analógica, MoC@, escala FRAIL y fluidez verbal).
ConclusionesEl teatro de improvisación mejoró el bienestar físico, mental, social y emocional de los participantes. Incorporar el entrenamiento en teatro de improvisación constituye un aporte valioso a las intervenciones destinadas a afrontar los retos que plantea el envejecimiento de la población a gran escala.
