Frailty is a clinically recognizable state of increased vulnerability in older adults, marked by diminished physiological reserves before the onset of disability. Although multiple assessment tools exist, their inconsistent use across clinical specialties often leads to confusion and inappropriate decision-making. The objective is to describe the prevalence of frailty and its association with clinical outcomes according to different frailty assessment tools, in adults aged 65 years and older, across key clinical scenarios: acute myocardial infarction (AMI), chronic coronary artery disease (CCAD), heart failure (HF), diabetes mellitus (DM), transcatheter aortic valve implantation (TAVI), emergency departments (ED), intensive care units (ICU), and hip fracture. A systematic review with narrative synthesis was conducted in accordance with PRISMA 2020 guidelines. Searches were performed in PubMed covering the last 10 years. Included studies involved adults ≥65 years, used validated frailty tools, and reported outcomes such as mortality, rehospitalization, complications, or functional decline. A total of 626 articles were reviewed, of which 158 met the inclusion criteria. Prevalence varied according to the assessment tool used (4.4–90%) across all clinical settings. In AMI, the CFS (13 studies), Fried phenotype (9) and FI (8) were the most frequently used; the CFS was associated with 6–12 month mortality (HR 3.32; HR 1.90), readmissions and bleeding. In CCAD, the Fried phenotype and the CFS were associated with post-PCI mortality (HR 2.78 vs. 5.99). In HF, the Fried scale was predominant; frailty was associated with increased mortality (adjusted RR 2.04), readmissions and functional decline. In DM, Fried was the most commonly used tool. In TAVI, the CFS and Fried were associated with mortality, acute kidney injury and bleeding. In ED settings, the CFS and PRISMA-7 were associated with mortality, prolonged length of stay and readmissions. In ICU settings, the CFS was the most frequently used and was associated with mortality and complications. In hip fracture, the CFS and FI were associated with mortality, delirium and functional impairment. As conclusion frailty is highly prevalent in older adults across diverse clinical contexts, but its outcomes and prognostic value depend on the tool and definition used. Different frailty assessment tools appear to be associated with distinct clinical outcomes depending on the context in which they are applied. Meta-analyses should avoid merging studies that apply conceptually different frailty instruments.
La fragilidad es un estado clínico reconocible de vulnerabilidad aumentada en personas mayores, caracterizado por la disminución de las reservas fisiológicas antes del inicio de la discapacidad. Existen múltiples herramientas de evaluación, como el fenotipo de Fried, la Clinical Frailty Scale (CFS) o los índices multidominio, cuyo uso heterogéneo entre especialidades clínicas genera confusión y decisiones inapropiadas. Los objetivos fueron evaluar y comparar la prevalencia y los resultados clínicos asociados a diferentes instrumentos de valoración de la fragilidad en adultos ≥65 años en distintos escenarios clínicos: infarto agudo de miocardio (IAM), cardiopatía isquémica crónica (CCAD), insuficiencia cardiaca (IC), diabetes mellitus (DM), implante percutáneo de válvula aórtica (TAVI), servicios de urgencias (SU), unidades de cuidados intensivos (UCI) y fractura de cadera. Se realizó una revisión sistemática conforme a la guía PRISMA, con búsqueda en PubMed (2014-2024). Se incluyeron estudios en adultos ≥65 años que utilizaran herramientas validadas de fragilidad y analizaran mortalidad, reingresos, complicaciones o deterioro funcional. Se revisaron 626 artículos, de los cuales 158 cumplieron criterios de inclusión. La prevalencia varió según la escala utilizada (4,4%-90%) en todos los contextos clínicos. En el IAM, el CFS (13 estudios), Fried (9) y FI (8) fueron las más utilizadas; el CFS se asoció con mortalidad a 6-12 meses (HR: 3,32; 1,90), reingresos y sangrado. En la CCAD, el fenotipo de Fried y el CFS se asociaron con mortalidad post-PCI (HR: 2.78; 5,99). En la IC, la escala Fried fue la predominante; la fragilidad se asoció con mayor mortalidad (RR: 2,04), reingresos y declive funcional. En la DM, Fried fue la más empleada. En TAVI, el CFS y Fried se asociaron con mortalidad, lesión renal y sangrado. En los SU, el CFS y PRISMA-7 se asociaron con mortalidad, estancias prolongadas y reingresos. En la UCI, el CFS fue el más utilizado, asociado a mortalidad y complicaciones. En la fractura de cadera, el CFS y el FI se asociaron con mortalidad, delirium y deterioro funcional. Como conclusión, la fragilidad es altamente prevalente en los distintos contextos clínicos, pero su valor pronóstico depende de la herramienta y la definición empleadas. Diferentes herramientas de evaluación de la fragilidad parecen estar asociadas a distintos desenlaces clínicos dependiendo del contexto en el que se aplican. Los metaanálisis no deben combinar estudios que utilicen herramientas conceptualmente distintas.
