El dedo en resorte es una afección frecuente para la que se emplean distintas opciones conservadoras. El objetivo fue comparar la eficacia de las ondas de choque extracorpóreas radiales (OCER) frente a la infiltración de triamcinolona (INF) en el tratamiento del dedo en resorte de moderada gravedad.
Material y métodosEstudio comparativo prospectivo no aleatorizado con asignación por muestreo secuencial de 42 pacientes con dedo en resorte QuinnellII-III a dos grupos de tratamiento (OCER vs INF). Se evaluaron dolor (EVA), funcionalidad (DASH y Roles & Maudsley), rigidez/gravedad (Quinnell) y fuerza de prensión (dinamometría) en tres momentos: basal, 6semanas y 6meses. La variable principal fue la mejoría media del dolor a 6meses. El análisis incluyó pruebas no paramétricas (Wilcoxon, U de Mann-Whitney), chi-cuadrado/Fisher para cualitativas y regresión emparejada para evolución temporal; α=0,05.
ResultadosAmbos grupos mostraron mejorías significativas en todas las variables. A corto plazo (6semanas), INF consiguió una reducción del dolor más rápida. A medio plazo (6meses), OCER evidenció beneficios sostenidos en dolor, rigidez y funcionalidad, con una mayor proporción de resultados «excelente-bueno» en Roles & Maudsley (p<0,05). La fuerza de prensión aumentó de forma comparable en ambos grupos. No se registraron eventos adversos relevantes.
ConclusionesOCER e INF son tratamientos eficaces para el dedo en resorte. INF puede priorizarse si se busca analgesia rápida, mientras que OCER ofrece beneficios mantenidos y constituye una alternativa no invasiva útil en pacientes con contraindicaciones para corticoides.
Trigger finger is a common condition managed through various conservative approaches. This study aimed to compare the short- and mid-term efficacy of radial extracorporeal shock wave therapy (rESWT) versus corticosteroid injection (INF) in patients with moderate trigger finger.
Material and methodsA non-randomized prospective comparative study was conducted with 42 patients diagnosed with Quinnell gradeII-III trigger finger, assigned to treatment groups (rESWT vs INF) by sequential sampling. The following outcomes were assessed at baseline, 6weeks, and 6months: pain (VAS), functionality (QuickDASH and Roles & Maudsley), stiffness/severity (Quinnell), and grip strength (hand dynamometry). The primary variable was main pain improvement at 6months. Statistical analysis included nonparametric tests (Wilcoxon, Mann-Whitney U), chi-square/Fisher tests for qualitative variables, and paired regression for temporal changes (α=0.05).
ResultsBoth groups showed significant improvements in all evaluated parameters. At short-term follow-up (6 weeks), INF achieved a faster pain reduction, whereas at mid-term (6months), rESWT demonstrated sustained benefits in pain, stiffness, and functionality, with a higher proportion of «excellent-good» outcomes on the Roles & Maudsley scale (P<.05). Grip strength increased similarly in both groups. No major adverse events were reported.
ConclusionsrESWT and INF are both effective treatments for trigger finger. INF may be preferred for rapid pain relief, while rESWT provides longer-lasting benefits and represents a useful non-invasive alternative for patients with contraindications to corticosteroids.
La tenosinovitis estenosante o dedo en resorte es una afección común que afecta a los tendones flexores de la mano. Su prevalencia es del 2-3% en adultos, siendo más frecuente en mujeres mayores de 50años, con riesgo 2-3veces mayor respecto a hombres1,2. Está asociada a enfermedades metabólicas, reumatológicas, insuficiencia renal y diabetes mellitus, aumentando su prevalencia hasta un 15% en estos grupos3-7.
La causa es una disfunción del sistema de poleas y tendones flexores, especialmente la poleaA1, cuyo engrosamiento inflamatorio genera fricción y atrapamiento tendinoso, provocando bloqueo digital2,8,9. A nivel celular, hay proliferación fibroblástica, aumento en la producción de colágeno e implicación de mediadores inflamatorios como IL-1, IL-6 y TNF-α1. En diabéticos, la acumulación de productos avanzados de glicación aumenta la rigidez de la polea5.
Comúnmente afecta al tercer y cuarto dedos y puede ser bilateral, predominando en la mano dominante. El uso repetitivo y factores ocupacionales son determinantes clave10-12, pudiendo limitar actividades cotidianas, como la escritura o el uso de dispositivos electrónicos13.
Debido al envejecimiento poblacional y al incremento de la diabetes tipo2, se anticipa un aumento de la incidencia, destacando la importancia de optimizar tratamientos conservadores para mejorar calidad de vida y reducir morbilidad14-16.
Este estudio compara la eficacia de dos tratamientos conservadores: infiltraciones de triamcinolona (INF) y terapia con ondas de choque extracorpóreas radiales (OCER), evaluando objetivamente dolor, funcionalidad, fuerza de prensión y gravedad clínica.
Materiales y métodosPoblación del estudioLa población del estudio fue reclutada por dos de los investigadores entre 2021 y 2022, a partir de pacientes derivados desde atención primaria a las consultas externas de cirugía ortopédica y traumatología de un hospital de tercer nivel. Se incluyeron pacientes adultos, previa firma de consentimiento informado, que cumplieran criterios clínicos para dedo en resorte (dolor sobre la poleaA1, bloqueo doloroso y/o nódulo en el tendón flexor) y aceptaran tratamiento conservador. Se seleccionaron únicamente casos con afectación de un solo dedo, sin bilateralidad, sin tratamientos previos y sin patologías asociadas que comprometieran la funcionalidad manual, en gradosII (bloqueo con flexión, corregible activamente) o III (bloqueo con flexión, corregible pasivamente) según la clasificación de Quinnell.
Diseño del estudioSe diseñó un estudio comparativo prospectivo para valorar cambios en dolor (EVA), funcionalidad (escalas DASH estandarizada y Roles & Maudsley), fuerza de prensión (dinamometría) y gravedad de la enfermedad (Quinnell) en pacientes INF o OCER, aprobado por el comité de ética de nuestro hospital.
Tras el reclutamiento, se administró un cuestionario para recoger datos demográficos, antecedentes médicos y sintomatología. Se realizó un examen físico, se registraron datos clínicos, puntuación EVA y fuerza de prensión basal mediante dinamómetro analógico. Los pacientes se dividieron en dos grupos de tratamiento por muestreo secuencial: primero se completó el grupo OCER, seguido del grupo INF, con 21 pacientes por grupo.
La variable principal del estudio fue el dolor, medido mediante EVA a los seis meses de seguimiento, definida a priori como el desenlace principal de eficacia. Dado el carácter prospectivo y comparativo del diseño, tras la recogida de datos se realizó un análisis de potencia post hoc con el fin de comprobar la suficiencia del tamaño muestral. Con un total de 42 pacientes (21 por grupo), un nivel de significación bilateral α=0,05 y una reducción media de EVA de 4,33 puntos en el grupo OCER y 4,00 puntos en el grupo INF, con desviaciones estándar de 2,0-2,5, se obtuvo un tamaño del efecto (Cohen's d) de 1,7-1,8, correspondiente a un efecto muy grande según los criterios de Cohen. Este valor se asoció a una potencia estadística (1-β) de 0,95, lo que confirma que el tamaño muestral fue adecuado para detectar diferencias clínicamente relevantes en la variable principal de dolor a medio plazo.
Las infiltraciones fueron realizadas por el investigador principal tras obtener consentimiento informado. Se utilizó acetónido de triamcinolona (10mg/ml) con mepivacaína al 1% sin vasoconstrictor (10mg/ml), en proporción 1:1 (volumen total 2ml), bajo estrictas condiciones asépticas. Se aplicaron tres infiltraciones por vía volar con técnica supratendinosa y aguja 25G (más habitual)17, con intervalos de 10días18,19.
La OCER fue administrada por un investigador colaborador del servicio de rehabilitación, también previa obtención de consentimiento. Se realizaron cuatro sesiones con un intervalo semanal, aplicando 1.500 impulsos, frecuencia de 20Hz y presión de 1,5bares20,21.
La evaluación clínica inicial incluyó dinamometría basal. Los seguimientos se realizaron a las seis semanas y a los seis meses del inicio del tratamiento.
VariablesEl dolor se midió mediante la escala EVA (0 sin dolor, 10 dolor máximo). Se consideró respuesta clínica positiva una reducción ≥60% en EVA22. Además, los pacientes fueron estratificados en: sin dolor, leve, moderado o severo.
La evaluación dinamométrica fue realizada por el investigador principal y dos colaboradores. Se usó la fuerza máxima de prensión para valorar la gravedad de la patología23 y la eficacia del tratamiento24. Las mediciones se realizaron con un dinamómetro analógico, con el brazo junto al cuerpo, codo a 90° y antebrazo en posición neutra. Cada paciente realizó cuatro prensiones máximas de 3-4segundos, con media de los valores registrados en kilogramos como criterio de análisis13,25,26.
La funcionalidad se valoró mediante el cuestionario DASH y la escala de Roles & Maudsley, que clasifica los resultados en: 1, excelente; 2, bueno; 3, aceptable, y 4, pobre. Se consideraron «éxito» las categorías excelente o buena, y «fracaso» las aceptables o pobres.
Se definió «curación» como grado 0 en la clasificación de Quinnell. Se consideró «bloqueo patológico» a grados >I.
Análisis de datosLa recogida de datos fue ciega, realizada por uno de los colaboradores del estudio, quien compiló la base de datos anonimizada. El análisis estadístico fue efectuado por un investigador de la unidad de investigación.
Se calcularon medias, desviaciones estándar y cuartiles para variables cuantitativas. La normalidad se comprobó con el test de Shapiro-Wilk, y Fisher para frecuencias pequeñas. Para variables cualitativas se utilizaron frecuencias absolutas y relativas.
Se aplicaron las pruebas de McNemar para variables cualitativas en dos momentos, y U de Mann-Whitney para comparar medianas entre grupos. Para comparar diferencias intragrupo entre tiempos se utilizó la prueba de Wilcoxon. Se aplicó regresión lineal emparejada para analizar la evolución de variables numéricas.
La prueba de chi-cuadrado se utilizó para variables categóricas independientes con frecuencia esperada >5; para frecuencias menores se utilizó Fisher. Se emplearon matrices de contingencia para visualizar cambios en las categorías funcionales (Roles & Maudsley).
El análisis estadístico se realizó con R Core Team 2024, versión 4.3.3.
ResultadosEl análisis estadístico se realizó sobre una muestra final de 42 pacientes, distribuidos equitativamente en dos grupos de tratamiento mediante un muestreo secuencial: uno tratado con terapia OCER y otro con INF. Los resultados fueron evaluados en tres momentos: basal (primera entrevista), a las seis semanas y a los seis meses, mediante el cuestionario DASH, la escala EVA para dolor, la escala de Roles & Maudsley, la clasificación de Quinnell y la fuerza de prensión mediante dinamometría.
El análisis se estructuró en dos secciones principales: estadística descriptiva y comparativa. Además, se evaluaron los cambios intragrupo e intergrupo a lo largo del tiempo, así como la relación entre variables clínicas.
Datos generales de la muestraNo se observaron diferencias estadísticamente significativas entre las características basales de los grupos de tratamiento (tabla 1). Estos resultados confirman la comparabilidad inicial entre grupos, lo que refuerza la validez de los análisis posteriores sobre los efectos del tratamiento, al minimizar posibles sesgos relacionados con variables de confusión.
Comparación de características basales entre los grupos de tratamiento
| Variable | Total (42) | Grupo OCER (21) | Grupo INF (21) | p |
|---|---|---|---|---|
| Edad (años), media (DE) | 63,86 (10,68) | 62,71 (11,23) | 65 (10,21) | 0,47 |
| Sexo (n) | ||||
| Femenino | 26 | 14 | 12 | 0,51 |
| Masculino | 16 | 7 | 9 | |
| IMC (kg/m2), media (DE) | 27,17 (3,53) | 27,24 (3,69) | 27,1 (3,41) | 0,87 |
| Duración de síntomas (días), media (DE) | 450,12 (379,16) | 437,29 (368,75) | 463,14 (392,41) | 0,79 |
| Lateralidad, n | ||||
| Diestro | 37 | 19 | 18 | 0,65 |
| Zurdo | 5 | 2 | 3 | |
| Mano afectada, n | ||||
| Derecha | 29 | 15 | 14 | 0,74 |
| Izquierda | 13 | 6 | 7 | |
| Dedo afectado, n | ||||
| Pulgar (1.°) | 4 | 2 | 2 | 1 |
| Índice (2.°) | 5 | 2 | 3 | 0,64 |
| Medio (3.°) | 18 | 10 | 8 | 0,52 |
| Anular (4.°) | 14 | 6 | 8 | 0,54 |
| Meñique (5.°) | 1 | 1 | 0 | 0,31 |
La intensidad del dolor se evaluó mediante la escala EVA en los tres momentos del estudio: basal, seis semanas y seis meses. Se realizaron comparaciones tanto entre los grupos de tratamiento como dentro de cada grupo a lo largo del tiempo.
En la evaluación basal, la puntuación media de EVA para la muestra total fue de 5,29 (DE: 2,35), indicando un nivel moderado de dolor. A las seis semanas, se observó una reducción significativa, con una media de 2,05 (DE: 2,14), y a los seis meses, los valores disminuyeron aún más, hasta una media de 1,12 (DE: 2,05), reflejando una mejoría sostenida en ambos grupos.
La comparación intergrupal en cada momento mostró niveles iniciales de dolor similares (EVA basal: 5,14 [DE: 2,54] en el grupo OCER y 5,43 [DE: 2,2] en el grupo INF), sin diferencias estadísticamente significativas. A las seis semanas, ambos grupos presentaron una reducción notable del dolor: 2,52 (DE: 2,36) para OCER y 1,57 (DE: 1,83) para INF, sin diferencias significativas entre tratamientos. A los seis meses, los valores de EVA continuaron descendiendo, alcanzando 0,81 (DE: 1,54) en el grupo OCER y 1,43 (DE: 2,46) en el grupo INF, nuevamente sin diferencias estadísticamente significativas entre grupos.
En el análisis intragrupo, mediante regresión lineal emparejada, se evidenció una mejoría significativa en todas las comparaciones entre los tres momentos evaluados, salvo entre las seis semanas y los seis meses en el grupo INF (tabla 2 y fig. 1).
Comparación intragrupo de la EVA a lo largo del tiempo
| Comparación temporal | Grupo | Diferencia media (puntos) (IC95%) | p |
|---|---|---|---|
| Basal vs 6 semanas | OCER | −2,62 (−3,66 a −1,57) | <0,001 |
| INF | −3,86 (−4,9 a −2,81) | <0,001 | |
| 6 semanas vs 6 meses | OCER | −1,71 (−2,76 a −0,67) | 0,001 |
| INF | −0,14 (−1,19 a 0,9) | 0,789 | |
| Basal vs 6 meses | OCER | −4,33 (−5,38 a −3,29) | <0,001 |
| INF | −4 (−5,04 a −2,96) | <0,001 |
Además, la escala EVA fue subdividida en cuatro categorías: sin dolor (puntuación0), dolor leve (1-3), moderado (4-6) y severo (7-10). En la evaluación basal, la distribución del dolor fue similar entre ambos grupos, sin diferencias estadísticamente significativas (p>0,05). En el grupo OCER, dos pacientes estaban sin dolor, cuatro presentaban dolor leve, siete tenían dolores moderados y ocho, dolores severos. En el grupo INF, un paciente no tenía dolor, tres presentaban dolor leve, nueve, dolor moderado, y ocho, dolor severo.
A las seis semanas, ambos tratamientos lograron una reducción notable del dolor severo y un aumento en la proporción de pacientes sin dolor o con dolor leve, con diferencias estadísticamente significativas entre grupos (p<0,05). En el grupo OCER, siete pacientes estaban sin dolor, siete con dolor leve, seis con dolor moderado y uno con dolor severo. En el grupo INF, los resultados fueron aún más favorables a corto plazo: 11 pacientes estaban sin dolor, siete con dolor leve y tres con dolor moderado, sin casos de dolor severo.
A los seis meses, en el grupo OCER, 15 pacientes estaban sin dolor, cinco presentaban dolor leve y uno moderado, sin recurrencias de dolor severo. En el grupo INF, 13 pacientes estaban sin dolor, cuatro con dolor leve, tres con dolor moderado y uno con dolor severo. La prueba de chi-cuadrado indicó diferencias estadísticamente significativas a favor del grupo OCER en esta evaluación (p<0,05) (fig. 2).
El análisis del número de pacientes que alcanzaron una reducción ≥60% en la EVA evidenció diferencias en la evolución del dolor entre los grupos de tratamiento. A las seis semanas, el grupo INF presentó una mayor proporción de pacientes con mejoría clínicamente significativa, con un total de 14 pacientes, mientras que en el grupo OCER esta reducción se observó en 7 pacientes.
Sin embargo, a los seis meses la tendencia se invirtió, observándose una mayor tasa de mejoría en el grupo OCER, que ascendió a 15 pacientes, mientras que el grupo INF se mantuvo estable, con 14 pacientes. No obstante, los análisis estadísticos no mostraron diferencias significativas entre los grupos (p>0,05).
Resultados de funcionalidad (DASH y escala Roles & Maudsley)Los valores del cuestionario DASH fueron estandarizados (0-100) y evaluados en tres momentos: basal, seis semanas y seis meses, para valorar la evolución funcional intragrupo y las diferencias intergrupales. Para el análisis estadístico se utilizó la prueba t de Student para comparaciones intragrupo y la prueba U de Mann-Whitney para comparaciones entre grupos. Asimismo, se aplicó regresión lineal emparejada para analizar la evolución de variables numéricas por grupo.
Inicialmente, las puntuaciones medias del DASH estandarizado fueron similares entre ambos grupos: 33,5 (DE: 23,4) en el grupo OCER y 37,5 (DE: 17,2) en el grupo INF. A las seis semanas, ambas terapias mostraron una mejoría funcional significativa, con descensos a 18,5 (DE: 15,3) y 20,9 (DE: 20,4), respectivamente (p<0,01 intragrupo). A los seis meses, las puntuaciones continuaron disminuyendo hasta 15,0 (DE: 14,9) en OCER y 16,0 (DE: 18,5) en INF, reflejando una discapacidad leve residual y una recuperación funcional mantenida, sin diferencias significativas entre grupos (p>0,05) (fig. 3).
Las comparaciones intragrupo mostraron diferencias significativas entre el inicio y seis semanas, y entre el inicio y seis meses, pero no entre seis semanas y seis meses (tabla 3).
Comparación intragrupo de los puntuaciones DASH a lo largo del tiempo
| Comparación temporal | Grupo | Diferencia media (puntos) (IC95%) | p |
|---|---|---|---|
| Basal vs 6 semanas | OCER | −15,0 (−22,4 a −7,6) | 0,002 |
| INF | −16,6 (−25,1 a −8,1) | 0,002 | |
| 6 semanas vs 6 meses | OCER | −3,5 (−9,9 a +2,9) | 0,331 |
| INF | −4,9 (−12,6 a +2,8) | 0,167 | |
| Basal vs 6 meses | OCER | −18,5 (−26,1 a −10,9) | 0,001 |
| INF | −21,5 (−29,9 a −13,1) | <0,001 |
No se hallaron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en ninguno de los momentos evaluados (tabla 4).
Se analizó la evolución funcional mediante la escala Roles & Maudsley, evaluando a los participantes en ambos grupos a las seis semanas y a los seis meses. Para facilitar el análisis, se agruparon las categorías «excelente» y «bueno» como «excelente-bueno», y «aceptable» y «pobre» como «aceptable-pobre».
A las seis semanas, ambos grupos presentaron 17 pacientes en la categoría «excelente-bueno» y cuatro en «aceptable-pobre».
A los seis meses, el grupo OCER mostró una mejoría notable: 20 pacientes en «excelente-bueno» y uno en «aceptable-pobre». En el grupo INF, la distribución se mantuvo igual que a las seis semanas (17 «excelente-bueno» y cuatro «aceptable-pobre»). La comparación intergrupal, mediante prueba de chi-cuadrado, mostró diferencias estadísticamente significativas a favor del grupo OCER tanto a las seis semanas como a los seis meses (p<0,05).
Las matrices de contingencia reflejaron los cambios entre categorías. En el grupo OCER, los cuatro pacientes inicialmente en «aceptable-pobre» pasaron a «excelente-bueno». En cambio, el grupo INF mostró menor movilidad entre categorías (fig. 4).
Matriz de contingencia (escala de Roles y Maudsley, grupo y tiempo). Grupo OCER (izquierda): la mayoría de los pacientes se mantuvieron en categorías superiores («excelente» y «bueno»), con mejoras notables desde categorías inferiores. Grupo INF (derecha): aunque varios pacientes permanecieron en «excelente», se observó un mayor desplazamiento hacia categorías inferiores, como «aceptable» y «pobre».
Se evaluó la evolución de la fuerza de prensión media (kg) en la mano afectada. Las mediciones se realizaron al inicio, a las seis semanas y a los seis meses. No se hallaron diferencias estadísticamente significativas entre grupos en ninguno de los momentos (p>0,05) (tabla 5).
El análisis intragrupo mostró una mejora significativa de la fuerza media desde el inicio hasta las seis semanas y los seis meses en ambos grupos. Sin embargo, entre seis semanas y seis meses no hubo diferencias significativas (tabla 6).
Comparación intragrupo de la dinamometría a lo largo del tiempo
| Comparación temporal | Grupo | Diferencia media (kg) (IC95%) | p |
|---|---|---|---|
| Basal vs 6 semanas | OCER | 2,84 (1,35 a 4,29) | <0,001 |
| INF | 3,26 (1,89 a 4,63) | <0,001 | |
| 6 semanas vs 6 meses | OCER | 1,22 (−0,24 a 2,7) | 0,1 |
| INF | 0,96 (−0,52 a 2,43) | 0,199 | |
| Basal vs 6 meses | OCER | 4,06 (2,59 a 5,52) | <0,001 |
| INF | 4,22 (2,76 a 5,68) | <0,001 |
El grupo OCER mostró una mejora significativa en la proporción de pacientes con al menos un grado de reducción en la clasificación de Quinnell. A las seis semanas, 17 pacientes lograron dicha mejoría, aumentando a 21 pacientes a los seis meses (p<0,05). El grupo INF también mostró mejoría: 19 pacientes mejoraron a las seis semanas y 18 a los seis meses, manteniéndose la significación estadística (p<0,05).
En el análisis intergrupal no se hallaron diferencias significativas en la tasa de mejora entre grupos, ni a las seis semanas ni a los seis meses (p>0,05).
La curación, definida como grado 0 de Quinnell, mostró aumentos significativos en ambos grupos. En el grupo OCER, el número de pacientes curados pasó de cuatro (a las seis semanas) a 15 (a los seis meses) (p<0,05). En el grupo INF, se incrementó de tres a 12 pacientes (p<0,05). No obstante, las diferencias entre grupos no fueron estadísticamente significativas en ningún momento (p>0,05).
Finalmente, en el análisis intragrupal, el grupo OCER mostró un aumento significativo de pacientes sin bloqueo (Quinnell ≤1), de 13 a 19 entre seis semanas y seis meses (p<0,05). En el grupo INF, esta proporción pasó de 15 a 16 pacientes, sin alcanzar significación estadística (p>0,05). El análisis intergrupal no reveló diferencias significativas en ninguno de los dos puntos temporales (p>0,05).
DiscusiónTanto las ondas de choque extracorpóreas (OCER) como las infiltraciones de corticosteroides (INF) han demostrado superioridad frente al placebo en estudios controlados. En el caso de la OCER, ensayos clínicos aleatorizados doble ciego han evidenciado una reducción significativa del dolor y una mejora funcional sostenida en pacientes con dedo en resorte tratados con ondas de choque de alta energía, con beneficios mantenidos a los seis meses21,27. Por su parte, las infiltraciones con corticosteroides también han mostrado ser efectivas frente a placebo28, con resultados positivos tanto en la disminución del bloqueo digital como en el alivio del dolor desde las primeras semanas. Estos hallazgos refuerzan el papel de ambas terapias como opciones válidas y respaldadas por evidencia para el manejo conservador del dedo en resorte.
Nuestro estudio amplía la línea de investigación iniciada por Yildirim et al.29, siendo uno de los pocos trabajos que comparan directamente la efectividad de la OCER frente a las infiltraciones de corticosteroides. Entre sus principales ventajas destaca un protocolo terapéutico actualizado, con tres infiltraciones seriadas de triamcinolona y mepivacaína frente a una única dosis de betametasona y lidocaína, y un tratamiento con OCER más intensivo (cuatro sesiones de 1.500 impulsos a 20Hz), ajustado a la evidencia reciente20,21. Además, al incluir pacientes con gradosII yIII de Quinnell, se refleja con mayor fidelidad la casuística habitual en consulta. La evaluación multidimensional mediante DASH, EVA, Roles & Maudsley, Quinnell y dinamometría aporta una visión más integral de la evolución funcional.
Los resultados de este estudio confirman que tanto OCER como INF son terapias eficaces para el tratamiento conservador del dedo en resorte de gravedad moderada, logrando reducciones significativas del dolor, mejorías funcionales, aumento de la fuerza de prensión y reducción de la clasificación de Quinnell, en línea con estudios previos sobre la eficacia de estos tratamientos en patologías tendinosas4,21,23,30. Aunque no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre grupos, se identificaron diferencias clínicas relevantes, con una mejoría más rápida con INF y efectos más sostenidos con OCER, lo que sugiere mecanismos de acción y tiempos de respuesta distintos.
Dolor (EVA)Ambos tratamientos produjeron una reducción significativa del dolor en todos los momentos evaluados. Las infiltraciones de corticosteroides ofrecieron un alivio más rápido en las primeras semanas, mientras que las ondas de choque mostraron una mejoría progresiva y sostenida a medio plazo. Aunque las diferencias intergrupales no fueron significativas, la evolución temporal respalda la existencia de mecanismos diferenciados: el efecto analgésico inmediato de los corticosteroides se debe a su potente acción antiinflamatoria3,6, mientras que la mejoría retardada asociada a la OCER se ha vinculado con procesos neurogénicos, angiogénicos y regenerativos20,21,23. Estos resultados confirman la eficacia de ambas estrategias, con dinámicas de respuesta complementarias según el objetivo clínico: alivio rápido (INF) o efecto mantenido (OCER).
Funcionalidad (DASH y Roles & Maudsley)Ambos tratamientos se asociaron a una mejoría funcional significativa, evidenciada por la reducción de las puntuaciones DASH y la progresión en la escala Roles & Maudsley27. Aunque las diferencias entre grupos no fueron relevantes, el seguimiento a seis meses mostró una tendencia a mejor mantenimiento funcional con OCER, con mayor proporción de pacientes en categorías «excelente» o «buena». Este hallazgo sugiere que las ondas de choque podrían favorecer una recuperación funcional más estable, en consonancia con estudios que describen su efecto prolongado sobre la reorganización tendinosa y la calidad del tejido.
Fuerza de prensión (dinamometría)Ambos tratamientos lograron una mejoría significativa de la fuerza de prensión a los seis meses, sin diferencias relevantes entre grupos, lo que indica una eficacia comparable en la recuperación biomecánica. Esta mejoría parece relacionada con la disminución del bloqueo mecánico y del dolor14,24,25, factores determinantes en la restitución funcional de la mano. La ausencia de diferencias intergrupales contrasta con algunos estudios que sugieren un mayor impacto de la OCER en la recuperación de la fuerza13,25,26, posiblemente debido a la influencia de factores individuales, como la severidad inicial o la fibrosis, en la respuesta terapéutica. En cambio, la acción de los corticosteroides puede ser menos duradera en casos de fibrosis crónica6,16.
Gravedad y curación (clasificación de Quinnell)Ambos tratamientos mostraron una mejoría sustancial en la clasificación de Quinnell, con una alta proporción de pacientes libres de bloqueo funcional al final del seguimiento. Aunque las diferencias entre grupos no alcanzaron significación estadística, el grupo OCER presentó una tendencia a mayor tasa de curación completa, lo que refuerza su posible efecto beneficioso sostenido a medio plazo20,21,27. Estos resultados concuerdan con estudios que relacionan la OCER con procesos de reparación tendinosa y reducción de la fibrosis, favoreciendo una recuperación funcional más estable.
LimitacionesEste estudio presenta varias limitaciones. El tamaño muestral reducido puede haber limitado la detección de diferencias significativas en algunos análisis. El muestreo secuencial podría haber introducido sesgo en la asignación, aunque se confirmó la comparabilidad inicial entre grupos. Serán necesarios estudios con mayor tamaño muestral, seguimientos más prolongados y diseños aleatorizados para confirmar estos hallazgos y profundizar en los mecanismos biológicos de la OCER.
ConclusiónEste estudio demuestra que tanto la terapia de ondas de choque extracorpóreas radiales (OCER) como las infiltraciones de corticosteroides (INF) son tratamientos eficaces para el manejo conservador del dedo en resorte de moderada severidad. Ambas terapias ofrecieron mejoras significativas en dolor, funcionalidad y fuerza de prensión, con tasas de curación elevadas y resultados clínicos favorables a los seis meses de seguimiento.
La INF mostró una acción más rápida en el alivio del dolor, mientras que la OCER evidenció una respuesta más sostenida, con mayor proporción de pacientes sin dolor y con funcionalidad óptima en el seguimiento medio. Dada su seguridad y carácter no invasivo, la OCER representa una alternativa especialmente adecuada en pacientes con contraindicaciones para corticosteroides o que prioricen opciones conservadoras.
Este trabajo aporta valor añadido al comparar directamente ambas intervenciones con un protocolo terapéutico y evaluativo más completo que estudios previos, incluyendo seguimiento a medio plazo y escalas funcionales validadas. En un contexto de creciente incidencia por envejecimiento poblacional y enfermedades metabólicas, la elección individualizada del tratamiento y la investigación futura en subgrupos clínicos, combinaciones terapéuticas, análisis coste-efectividad y resultados con mayor seguimiento, serán claves para optimizar el abordaje de esta patología.
Nivel de evidenciaNivel de evidencia: II.
FinanciaciónNinguna.
Consideraciones éticasEl estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación con medicamentos del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín (CEIm HUGCDN) con número de referencia 2020-190-1, y se desarrolló conforme a los principios éticos de la Declaración de Helsinki y la legislación vigente.
Consentimiento informadoTodos los participantes fueron informados sobre los objetivos y procedimientos del estudio y firmaron el consentimiento informado por escrito antes de su inclusión. El estudio no contiene datos identificativos de pacientes.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificialSe utilizó inteligencia artificial generativa (ChatGPT, OpenAI) de forma limitada para corrección gramatical y ajuste del lenguaje durante la redacción del manuscrito. Todo el contenido científico, análisis y conclusiones fueron elaborados exclusivamente por los autores.
Contribución de los autoresTodos los autores han contribuido sustancialmente en: 1)la concepción, diseño del estudio o adquisición y análisis de datos; 2)la redacción o revisión crítica del manuscrito, y 3)la aprobación final de la versión enviada.
Adrián Hermenegildo Suárez Cabañas: conceptualización, investigación, redacción del manuscrito y análisis de datos.
José Manuel García Castellano: supervisión y revisión crítica del manuscrito.
Margarita Ramírez Sánchez: investigación y recogida de datos.
Jesús María González Martín: análisis estadístico.
Alberto Álvarez Jiménez: investigación y recogida de datos.
Milán Santana Bañolas: investigación y recogida de datos.
Disponibilidad de datosLos datos utilizados en este estudio están disponibles previa solicitud razonable a los autores de correspondencia, cumpliendo con las políticas de confidencialidad y ética de investigación.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses en relación con la autoría, desarrollo, financiación o publicación del presente trabajo.
Los autores desean expresar su sincero agradecimiento al Dr. Vicente Vera por su valiosa contribución en la captación de pacientes para este estudio. Su dedicación y compromiso con la investigación fueron fundamentales para la realización de este trabajo. Lamentablemente, el Dr. Vera falleció durante el transcurso del estudio. Honramos su memoria y su significativa aportación a la comunidad médica y científica.
