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Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología

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Disponible online el 14 de julio de 2026

Actualización en infecciones asociadas a implantes en cirugía de raquis

What's new in spinal instrumentation-related infections
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A. Ortega-Yago
Autor para correspondencia
ortegayago94@gmail.com

Autor para correspondencia.
, P. Rubio, P. Ulldemolins, J. Baeza-Oliete, P. Bas, T. Bas
Departamento de Cirugía Ortopédica, Hospital Universitari i Politècnic la Fe, Valencia, España
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Tabla 1. Tipo de características de las infecciones superficiales y profundas
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Tabla 2. Tipo de infección y tiempo asociado
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Tabla 3. Técnica y aplicación para diagnóstico
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Tabla 4. Resumen del tratamiento de las infecciones del raquis e indicaciones
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Resumen

Las infecciones asociadas a la instrumentación representan una de las complicaciones más complejas en la cirugía de columna, y con frecuencia involucran patógenos formadores de biofilm que comprometen la eficacia de los tratamientos antimicrobianos. El diagnóstico —especialmente en los casos crónicos— requiere el uso de técnicas microbiológicas avanzadas, como la sonicación de implantes, la secuenciación metagenómica de nueva generación y los cultivos prolongados. Las estrategias terapéuticas dependen de la cronicidad de la infección y de la estabilidad del implante, y abarcan desde el desbridamiento quirúrgico con retención del material de osteosíntesis hasta la reinstrumentación diferida en múltiples tiempos. El tratamiento antibiótico empírico debe iniciarse y ajustarse posteriormente según los resultados microbiológicos. La prevención continúa siendo un pilar fundamental e incluye una estricta optimización perioperatoria. Los resultados favorables dependen de la detección temprana, el comité multidisciplinar y la individualización del manejo quirúrgico y antimicrobiano, basados en una correcta evaluación clínico-radiológica.

Palabras clave:
Infecciones
Raquis
Infección asociada a material de osteosíntesis
Abstract

Infections associated with spinal instrumentation represent one of the most complex complications in spine surgery and frequently involve biofilm-forming pathogens that compromise the effectiveness of antimicrobial therapies. Diagnosis — particularly in chronic cases — requires the use of advanced microbiological techniques, such as implant sonication, next-generation metagenomic sequencing, and prolonged culture incubation. Therapeutic strategies depend on the chronicity of the infection and the stability of the implant, ranging from surgical debridement with retention of osteosynthesis material to staged delayed re-instrumentation. Empirical antibiotic therapy should be initiated promptly and subsequently adjusted according to microbiological results. Prevention remains a fundamental pillar and includes strict perioperative optimization. Favorable outcomes rely on early detection, a multidisciplinary team approach, and individualized surgical and antimicrobial management based on accurate clinical and radiological assessment.

Keywords:
Infection
Spine
Spinal instrumentation related infections
Texto completo
Introducción

Las infecciones asociadas a material de osteosíntesis en la columna constituyen una de las complicaciones más desafiantes para el cirujano. Su manejo requiere de una aproximación y abordaje multidisciplinar y debe realizarse un diagnóstico preciso microbiológico, un tratamiento quirúrgico con desbridamiento exhaustivo, terapia antibiótica prolongada y medidas preventivas prequirúrgicas y posquirúrgicas.

A diferencia de otras infecciones osteoarticulares y debido a la importante musculatura y fascia presente en la columna, en la cirugía de columna es importante diferenciar las infecciones superficiales, limitadas a la piel y al tejido celular subcutáneo y con una frecuencia aproximada del 6-8%, de las infecciones profundas, mucho menos frecuentes (1,3%) y que involucran la fascia, los músculos, el disco intervertebral, la vértebra o el propio material implantado (tabla 1). Esta diferenciación puede condicionar la actitud quirúrgica, de ahí la importancia de identificarlas correctamente1,2.

Tabla 1.

Tipo de características de las infecciones superficiales y profundas

Características  Superficial  Profunda 
Localización  Piel, tejido subcutáneo  Fascia, músculos, espacio espinal 
Tiempo de aparición  <7 días  >7 días 
Síntomas  Eritema, dolor leve  Dolor severo, fiebre, secreción profunda 
Imagen (RMN)  Normal  Absceso, edema profundo 
Manejo  Conservador ±antibióticos  Quirúrgico +antibióticos 

El objetivo de esta revisión es proporcionar un enfoque práctico y actualizado del diagnóstico y tratamiento de las infecciones asociadas a la instrumentación en cirugía de raquis, integrando las técnicas microbiológicas emergentes y las estrategias terapéuticas actuales, con especial énfasis en la toma de decisiones clínicas y el manejo multidisciplinar.

Epidemiología

Las tasas de infección postoperatoria en cirugía de columna instrumentada varían ampliamente en función de factores como la técnica quirúrgica, la duración de la cirugía, la localización anatómica, el estado inmunológico del paciente y la indicación quirúrgica. En términos generales, las cirugías electivas instrumentadas tienen una tasa de riesgo de entre un 1 y el 4%, que puede aumentar hasta un 10% cuando se trata de cirugías por traumatismo o reintervenciones1.

La tasa global de infección postoperatoria tras cirugía de columna oscila entre el 1,7% y el 6,6%, situándose la mayoría de los grandes estudios entre el 2-3%. Esta tasa varía significativamente en función del tipo de procedimiento, el abordaje quirúrgico y los factores del paciente3-6.

En 2011, Zhou et al. publicó un metaanálisis con 22.475 pacientes en el describió una incidencia global de infección postoperatoria del 3,1%, con infecciones superficiales en el 1,4% y profundas en el 1,7% de los casos5.

Sin embargo, las tasas de infección varían según el tipo de procedimiento y el abordaje, siendo de mayor riesgo los procedimientos en escoliosis neuromuscular (13%) y las cirugías con abordaje posterior en comparación con el anterior (5% vs 2,3%). Las cirugías de menor riesgo son aquellas que no se asocian a instrumentación (1,4%)7.

Etiología

El microorganismo causal más frecuente es Staphylococcus aureus (38-46%), seguido de Staphylococcus epidermidis (23%)8. Globalmente, predominan los microorganismos grampositivos, fundamentalmente especies del género Staphylococcus, mientras que entre los gramnegativos destacan Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa, especialmente en infecciones nosocomiales. Entre los anaerobios, Cutibacterium acnes es particularmente relevante en la columna cervical y torácica2,9.

El proceso infeccioso se inicia con la colonización bacteriana del implante, que puede producirse intraoperatoriamente, por contaminación hematógena tardía o por extensión de una infección adyacente.

El material implantado actúa como superficie propicia para la formación de biofilm.

Un biofilm es una comunidad estructurada de microorganismos que se adhieren a superficies y se encuentran encapsulados en una matriz extracelular polimérica (EPS) producida por ellos mismos, la cual protege a las bacterias frente a los mecanismos de defensa del huésped y a los agentes antimicrobianos. Esta matriz está compuesta principalmente por polisacáridos, proteínas, lípidos y ADN extracelular1,6,7.

Esta estructura tridimensional ofrece protección frente a condiciones ambientales adversas, antimicrobianos y mecanismos de defensa del paciente. Su desarrollo comprende varias etapas: adhesión inicial, formación de microcolonias, maduración y dispersión celular. La presencia de biofilms está asociada a infecciones persistentes y a dificultad de erradicación de la infección10,11.

Factores de riesgo de la infección

Existen unos factores de riesgo intrínsecos del paciente que predisponen a las infecciones de material de osteosíntesis, y factores extrínsecos que tienen que ver directamente con el tipo de procedimiento realizado12-16.

Paciente

  • Hipoalbuminemia (< 3,5g/dl).

  • Prealbúmina <15mg/dl.

  • Diabetes mellitus mal controlada. Niveles de glucosa perioperatoria >140mg/dl aumentan significativamente el riesgo de infección17. También se han asociado niveles ≥115mg/dl postoperatorios con un mayor riesgo de infección16. Una HbA1c preoperatoria >7,5% constituye el umbral crítico asociado a un mayor riesgo de infección y de reintervención tras cirugía de columna. Se recomienda que los pacientes diabéticos candidatos a cirugía de raquis se sometan a determinación preoperatoria de HbA1c y sean informados del incremento de riesgo cuando los valores superan el 7,5%. A partir de este umbral, el riesgo de infección profunda del sitio quirúrgico aumenta casi tres veces (OR: 2,9)18.

  • Obesidad (IMC>30).

  • Tabaquismo.

  • Inmunosupresión.

  • VIH.

  • Colonización nasal por S. aureus (MRSA o MSSA).

  • Historia previa de infección quirúrgica.

  • Politraumatismos.

Procedimiento

  • Cirugías prolongadas. Un tiempo quirúrgico >350minutos (aproximadamente 6horas) se asocia con un incremento del riesgo de infección de 2,4 veces19.

  • Alta pérdida sanguínea. Una pérdida sanguínea estimada >400-500ml aumenta significativamente el riesgo de infección del sitio quirúrgico tras cirugía de columna, duplicándose aproximadamente el riesgo a partir de estos umbrales20.

  • Reintervenciones.

  • Instrumentación extensa o en múltiples niveles. El número de niveles fusionados también constituye un predictor independiente para la predicción de infección20. El riesgo de infección es aproximadamente un 42% mayor en las fusiones multinivel vs. un solo nivel (1,52% vs. 1,07% a los 90días)21. La fusión de ≥9vértebras incrementa el riesgo de infección en 2,4 veces, y la fusión de >12 niveles eleva la tasa de infección hasta el 10,4%22.

  • Extensión hasta el sacro/pelvis. La tasa de infección del sitio quirúrgico en fusiones que incluyen el sacro alcanza aproximadamente el 9,6%, más del triple de la tasa basal en cirugía de columna. Se recomienda una profilaxis antibiótica con un espectro más amplio frente a bacilos gramnegativos en procedimientos que se extienden a la región sacra23.

  • Realización de osteotomías. Las osteotomías vertebrales aumentan el riesgo de infección del sitio quirúrgico principalmente debido a una mayor pérdida sanguínea, un tiempo quirúrgico prolongado y una disección más extensa de los tejidos blandos, todos ellos factores de riesgo independientes para infección1-2. La tasa global de infección del sitio quirúrgico en procedimientos con osteotomía se sitúa aproximadamente entre el 5,5% y el 6,5%, más del doble de la tasa basal en cirugía de columna. La osteotomía de Smith-Petersen es la de menor riesgo, ya que implica una resección menos extensa (limitada a elementos posteriores). La tasa de infección de la osteotomía de sustracción pedicular es aproximadamente del 12,5-13,5%, con una tasa de infección profunda del 7,3%. Las resecciones vertebrales tienen una tasa de infección profunda del 11,1%23-25.

  • Técnica quirúrgica deficiente (contaminación, cierre a tensión).

Clínica

La clínica de infección puede variar dependiendo del tiempo de evolución y del tipo de infección que presente el paciente.

Es importante destacar que se ha visto que la secreción de la herida quirúrgica se observa en un 68,2% de los pacientes, asociándose un 64,6% a infecciones superficiales y un 68% a infecciones profundas. El dolor está presente en un 28% de los pacientes y el momento medio de aparición de los síntomas está en torno a los 28,7días26-28.

En líneas generales y dependiendo del inicio de los síntomas, se suele dividir en:

  • Infección aguda (< 30 días): cuando existe una infección aguda tras la implantación del material de osteosíntesis previo. Puede haber fiebre, dolor localizado, edema e incluso secreción purulenta. Muchos pacientes suelen tener problemas en la herida quirúrgica con signos de celulitis local o bien dehiscencia de la misma. En la analítica se suele observar leucocitosis, elevación de VSG y PCR.

  • Infección subaguda (30-90 días): la clínica suele ser más larvada, con dolor persistente, y en raras ocasiones se presenta fiebre. Puede haber problemas de cicatrización en la herida.

  • Infección crónica (> 90 días): en estos casos la clínica es muy sutil, con dolor lumbar de tipo crónico y signos sistémicos ausentes. Puede haber aflojamiento o bien seudoartrosis del material, y en algunos casos puede existir fistulización con salida de material purulento26-28 (tabla 2).

    Tabla 2.

    Tipo de infección y tiempo asociado

    Tipo de infección  Tiempo desde la cirugía  Características 
    Aguda  0-30 días  Dolor severo, fiebre, secreción purulenta 
    Subaguda  1-3 meses  Dolor persistente, sin fiebre, secreción serosa 
    Crónica  >3 meses  Fístulas, aflojamiento, síntomas mínimos 

Diagnóstico

El diagnóstico de infección siempre supone un reto para el cirujano, dado que la mayoría de infecciones existentes son de carácter crónico, con clínica larvada de años de duración. Es por ello que, ante una evolución tórpida en el postoperatorio o ante toda seudoartrosis existente, debe sospecharse un origen séptico hasta que se demuestre lo contrario. Por ello, siempre se deberá descartar la infección1,2,11.

Para el diagnóstico se suelen emplear los criterios diagnósticos de los Centers for Diseases Control and Prevention (CDC) modificados según Kowalski et al. En ellos se incluye un criterio clínico de los descritos previamente (presencia de fístula, pus intraoperatorio o exposición del material de osteosíntesis), microbiológico (dos o más cultivos positivos para el mismo microorganismo o uno cuando el patógeno es primario, sonicación con >50UFC/mil) o bien histológico29.

Entre los diferentes métodos diagnósticos de infección están:

Métodos convencionales

  • Hemograma, PCR, VSG. Exceptuando en infecciones agudas, los pacientes suelen tener valores normales y rara vez están elevados. Aun así, son los parámetros más empleados para el diagnóstico de infección en el raquis. Además, es un método de cribado excelente para evaluar la respuesta a la infección28-30.

  • Cultivos intraoperatorios múltiples (mínimo 4-6 muestras) que se enviarán tanto a microbiología como también a anatomía patológica. Lo mejor es la toma de 5 muestras, dado que disminuye los falsos negativos y ayuda a descartar falsos positivos31.

  • Aspiración y cultivo de la herida quirúrgica: presenta una tasa de éxito del 40%32,33.

  • Hemocultivos si existe fiebre o bacteriemia sospechada en las infecciones agudas.

  • Imagen:

    • Radiografía: se precisan aproximadamente 10-14 días para observar cambios en la radiografía.

    • Resonancia magnética con contraste: sensible para abscesos y edema en tejidos blandos, aunque en muchas ocasiones es difícil discriminar entre la infección y los cambios posquirúrgicos. Además, muchas veces se ve artefactado por el propio material de osteosíntesis.

    • Tomografía computarizada, útil para evaluación ósea, colecciones o aflojamiento de implantes. También sirve para realizar drenajes guiados.

    • FDG PET (desoxifluoroglucosa marcada con flúor18): presenta una precisión del 86% con un valor predictivo negativo del 100%34.

    • Gammagrafía con leucocitos: no es útil por la alta captación de los leucocitos marcados en la médula ósea hematopoyética.

Nuevas técnicas diagnósticas (tabla 3)

  • mNGS (metagenomic Next-Generation Sequencing). La mNGS ha emergido como una herramienta diagnóstica altamente sensible en las infecciones del raquis. Estudios recientes describen en la mNGS una sensibilidad del 81-86% y una especificidad del 75-90%, frente al cultivo tisular convencional, cuya sensibilidad es únicamente del 27-34%35. Sus principales ventajas incluyen:

    • Mayor tasa de detección: la mNGS identifica patógenos en el 77-88% de los casos, frente al 27-43% del cultivo convencional35.

    • Resultados más rápidos: disponibles en 24-48horas, en comparación con 2-7días del cultivo35.

    • No afectada por antibioterapia previa: el uso de antibióticos reduce la positividad del cultivo pero no afecta significativamente a los resultados de mNGS35.

    • Detección de microorganismos raros o de difícil cultivo, como Aspergillus fumigatus, Brucella, Coxiella burnetii y anaerobios35.

    • Infecciones con cultivos negativos: la mNGS detecta patógenos en el 73-86% de estos casos35.

    Tabla 3.

    Técnica y aplicación para diagnóstico

    Técnica  Aplicación  Ventaja principal 
    mNGS  Diagnóstico en cultivos negativos  Detecta ADN bacteriano directo 
    Sonicación  Implantes extraídos  Rompe biopelículas 
    Cultivos prolongados  C. acnes, infecciones de bajo grado  Aumenta la sensibilidad 
    PCR  Gérmenes lentos o difíciles de cultivar  Rápida y específica 

La mNGS es más eficaz cuando se emplea de forma complementaria a los métodos convencionales, debido a su menor especificidad en comparación con el cultivo36.

  • Sonicación del material. Consiste en el empleo de ultrasonidos de baja frecuencia, que permiten liberar el biofilm del material adherido, sin matar a las bacterias. Aumenta el rendimiento microbiológico en infecciones de bajo grado. La IDSA y AO Spine recomiendan sonicar implantes retirados incluso cuando la infección no es evidente clínicamente, ya que puede detectar infecciones asintomáticas o «asépticas». La sensibilidad de la sonicación es de un 78,5%, comparado con el cultivo convencional de microorganismos (60,8%), siendo mayor la diferencia cuando se ha recibido antibiótico en los 14días previos (75% de la sonicación frente al 45% del cultivo tradicional)37,38.

  • PCR específica para gérmenes. Los métodos basados en PCR proporcionan un diagnóstico molecular rápido con alta sensibilidad. Es especialmente útil en muestras con cultivos negativos cuando existe sospecha clínica de infección, pacientes con antibioterapia previa y microorganismos de difícil cultivo, incluidos anaerobios39.

Un enfoque multimodal que combine estas técnicas optimiza el rendimiento diagnóstico. La sonicación debe realizarse de forma rutinaria cuando se retira el material implantado. La mNGS es especialmente útil en casos con cultivos negativos, exposición previa a antibióticos o sospecha de infecciones por micobacterias o patógenos poco frecuentes. La PCR actúa como una herramienta complementaria rápida cuando se sospechan patógenos específicos o para confirmar hallazgos obtenidos mediante técnicas de amplio40.

Medidas para prevención de la infección en el raquisOptimización del paciente prequirúrgicamente

Se deben seguir una serie de medidas prequirúrgicas con el fin de disminuir la probabilidad de infección de material de osteosíntesis en la cirugía. Entre las medidas a adoptar se encuentra:

  • Optimización del estado nutricional (prealbúmina >20mg/dl ideal).

  • Control glucémico riguroso (HbA1c <7%).

  • Supresión de focos sépticos a distancia (dental, urinario).

  • Decolonización nasal preoperatoria en pacientes portadores de S.aureus (mupirocina).

  • Baños con clorhexidina 2% durante 3-5 días preoperatorios41.

Medidas intraoperatoriasProfilaxis antibiótica

  • Cefazolina 2g i.v. (30-60minutos antes de incisión).

  • Vancomicina en pacientes con riesgo de MRSA o alergia, 2horas previo a la cirugía y de forma lenta para prevenir el síndrome del hombre rojo.

Se debe repetir la dosis del antibiótico en intervenciones de más de 4horas o si existe una pérdida sanguínea superior a 1.500ml9,42.

Antibiótico local

  • Vancomicina en polvo. La evidencia actual apoya considerar el uso de vancomicina en polvo local como complemento a la profilaxis sistémica, especialmente en procedimientos instrumentados de alto riesgo, aunque su uso rutinario sigue siendo controvertido a la espera de ensayos clínicos aleatorizados de mayor tamaño. El metaanálisis más reciente, que incluye 12 ensayos clínicos aleatorizados (4.366 pacientes), demuestra una reducción del 40% en la incidencia global de infecciones y del 34% en las infecciones profundas43. Sin embargo, un metaanálisis previo de 6 ensayos clínicos aleatorizados no encontró diferencias39. Dosis ≤1g parecen especialmente eficaces para reducir infecciones globales, profundas y superficiales44. No se ha identificado un efecto dosis-dependiente en metaanálisis comparando 1g vs. 2g vs. dosis combinadas45.

  • Vehículos como sulfato de calcio impregnados con antibióticos (gentamicina, vancomicina)43.

    • Actúan como sistema de liberación prolongada local.

    • Resorbibles, no requieren retirada.

Lavado

  • Lavado abundante (mínimo 3 l)1,26.

  • Soluciones con povidona o clorhexidina diluida. La OMS y los CDC recomiendan la irrigación profiláctica de la herida quirúrgica con povidona yodada acuosa para reducir las infecciones del sitio quirúrgico, mientras que el uso de irrigación con antibióticos no se recomienda debido al riesgo de generar resistencias antimicrobianas. Las guías de la IDSA respaldan el uso de clorhexidina-alcohol para la antisepsia cutánea, destacando su mayor actividad residual y su eficacia incluso en presencia de sangre46.

Drenajes

Se debe minimizar en la medida de lo posible su uso ante la falta de evidencia; debe ser individualizado según el paciente y el tipo de cirugía, dado que el mantenimiento prolongado del drenaje puede aumentar el riesgo de infección47,48.

Instrumentación

Ahora está en debate el uso de material de osteosíntesis con cubierta de plata para prevenir las infecciones, dado que se ha visto que estos implantes biodegradables con cubierta de hidroxiapatita previenen y disminuyen la tasa de infecciones en el raquis49.

Medidas postoperatorias

Existe un amplio arsenal disponible a la hora de realizar un correcto cuidado de la herida quirúrgica en cuanto a apósitos y diferentes técnicas de vacío. Entre ellas se encuentra:

  • Terapia VAC (Vacuum-Assisted Closure). La terapia de presión negativa incisional reduce las infecciones del sitio quirúrgico en cirugía de columna en aproximadamente un 60%, con un beneficio especialmente relevante en los casos instrumentados. Promueve angiogénesis, controla exudado y reduce la biocarga bacteriana50,51.

  • Apósitos impregnados en plata. Aunque la evidencia siempre ha sido no concluyente, el metaanálisis de Yusuf et al. del 2026 afirma que los apósitos impregnados en plata reducen el riesgo de infección del sitio quirúrgico en un 22-40%47.

  • Los antibióticos sistémicos prolongados no se recomiendan. La profilaxis antibiótica prolongada no reduce las infecciones del sitio quirúrgico en cirugía de columna en comparación con la profilaxis perioperatoria estándar. La OMS, la IDSA y la North American Spine Society (NASS) recomiendan no prolongar la profilaxis antibiótica más allá de 24horas52.

Tratamiento médico de la infección de material de osteosíntesis

El tratamiento antibiótico suele ser inicialmente empírico, luego dirigido según antibiograma y las muestras remitidas a microbiología. En líneas generales:

  • Inicio: tras la toma de cultivos intraquirúrgicos siempre que se pueda, si el estado del paciente lo permite. Si el paciente llevaba previamente antibiótico debe intentar retirarse mínimo dos semanas previas a la cirugía.

  • Antibióticos empíricos iniciales recomendados. El tratamiento empírico debe cubrir estafilococos (incluyendo MRSA) y bacilos gramnegativos, generalmente mediante la combinación de vancomicina con una cefalosporina de tercera o cuarta generación (p.ej., cefepima o ceftriaxona)53.

  • Terapia dirigida: basada en el antibiograma.

  • Duración. Al menos 6-12 semanas54.

Es fundamental el empleo de rifampicina y quinolonas, dado que son útiles contra el biofilm (en infecciones por S.aureus)55.

En todos los casos es importante contar con un equipo multidisciplinar a la hora de manejar a estos pacientes debido a la alta complejidad que presentan.

Tratamiento quirúrgico de la infección de material de osteosíntesis

Para el manejo de la infección se requiere un abordaje quirúrgico diferente dependiendo de si estamos frente a una infección aguda, subaguda o bien crónica. Así mismo, deberemos tener en cuenta la estabilidad del material presente56.

Retención del material de osteosíntesis

La retención del material de osteosíntesis puede considerarse una estrategia óptima en casos de infección aguda, definidos generalmente como aquellos ocurridos en un plazo menor a 30días desde la intervención quirúrgica. Esta conducta está indicada únicamente si:

  • El implante permanece estable, sin evidencia de aflojamiento mecánico.

  • En ausencia de fístulas o colecciones profundas.

  • Asimismo, el estado general del paciente debe ser favorable para tolerar el tratamiento conservador.

El manejo en estos casos incluye un desbridamiento quirúrgico amplio con limpieza exhaustiva del foco infeccioso, irrigación a presión con soluciones antisépticas y la administración de terapia antibiótica dirigida, ajustada al microorganismo causal57,58.

Recambio del material de osteosíntesis

El recambio del material de osteosíntesis debe plantearse en situaciones de:

  • Infección subaguda o crónica, especialmente cuando existen signos clínicos o radiológicos de aflojamiento del implante.

  • Inestabilidad biomecánica o cuando ha fracasado un intento previo de tratamiento con retención del material. En estos casos, la presencia de biofilm disminuye significativamente la posibilidad de erradicar la infección.

n estos casos se puede optar por una reinstrumentación inmediata, o la reinstrumentación diferida en dos tiempos, que se realiza tras haber logrado el control adecuado del foco séptico mediante tratamiento antimicrobiano y estabilidad clínica del paciente. La elección entre ambas opciones dependerá de múltiples factores, incluyendo el microorganismo causal, la extensión de la infección, la calidad del hueso remanente y las condiciones generales del paciente59,60.

Recambio completo sin reinstrumentación

La retirada completa del material sin reinstrumentación constituye una opción excepcional, indicada exclusivamente en aquellos casos en los que se han logrado los siguientes requisitos:

  • Una fusión ósea completa, comprobada mediante estudios de imagen.

  • Estabilidad de la columna.

Esta conducta solo es viable si no se requiere soporte biomecánico adicional, ya que la retirada del implante podría comprometer la integridad estructural en ausencia de una consolidación adecuada57 (tabla 4).

Tabla 4.

Resumen del tratamiento de las infecciones del raquis e indicaciones

Cirugía  Indicaciones  A considerar 
Desbridamiento con retención del material  Infección aguda, implante estable, sin fístulas  Requiere inicio rápido de antibióticos, riesgo de recurrencia 
Desbridamiento con recambio del material  Implante inestable o infección persistente  Nuevos implantes en el mismo acto quirúrgico 
Recambio completo del material sin nueva instrumentación  Fusión ósea completa, columna estable  Requiere evaluación radiológica cuidadosa para asegurar la completa consolidación 
Reinstrumentación diferida  Infección severa con necesidad de control diferido  Intervención en dos tiempos, opción segura en infecciones extensas 

En la figura 1 se presenta el algoritmo terapéutico de las infecciones asociadas a cirugía de columna.

Figura 1.

Algoritmo terapéutico de las infecciones en cirugía de columna.

Pronóstico

La tasa de erradicación de la infección puede alcanzar el 70-90% si el diagnóstico es precoz y el tratamiento es intensivo y realizado por un equipo de expertos. El seguimiento clínico y radiológico debe mantenerse durante un periodo prolongado de tiempo (mínimo 1año), valorando signos de recurrencia o fallo de fusión.

En cuanto a la progresión de la deformidad, diversos estudios han observado que en el plano coronal no progresa, pero sí que sucede si se retira la instrumentación previa a los 2años, pudiendo llegar hasta un 88% de progresión de la deformidad (30° durante el primer año y posteriormente 20°). Cuando existe una seudoartrosis séptica tras la cirugía de raquis instrumentada, la deformidad progresa 22° posteriormente si no existe reinstrumentación.

Conclusiones

Existen aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta en el manejo de infecciones relacionadas con material de osteosíntesis. Es fundamental sospechar infección ante una evolución tórpida del paciente tras el postoperatorio o ante cualquier seudoartrosis. Así mismo es importante la sonicación del material retirado, incluso en revisiones que inicialmente se consideren «asépticas», dado que esta técnica aumenta significativamente la sensibilidad diagnóstica al detectar bacterias adheridas en forma de biopelículas.

Asimismo, cualquier bacteria identificada debe ser tratada, incluso si el cuadro clínico ha sido atribuido a un fallo mecánico puro. No debe descartarse la posibilidad de una infección crónica por Cutibacterium acnes en presencia de cultivos con crecimiento lento. Finalmente, antes de proceder a la retirada definitiva de los implantes, resulta importante determinar la estabilidad ósea mediante estudios por imágenes, a fin de garantizar que no se comprometa la integridad biomecánica del segmento afectado.

Por tanto, el éxito del manejo de las infecciones del material de osteosíntesis en el raquis depende de una correcta identificación del microorganismo causal, una evaluación minuciosa de la estabilidad del raquis y un enfoque multidisciplinar. La prevención sigue siendo la piedra angular de todo protocolo.

Nivel de evidencia

Nivel de evidencia IV.

Financiación

No se ha recibido financiación para este artículo.

Consideraciones éticas

Los autores declaran que no hay conflictos éticos.

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no tienen conflicto de intereses.

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