El síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS) es una complicación frecuente y crítica tras la cirugía cardíaca, en particular en pacientes intervenidos mediante circulación extracorpórea (CEC). Aunque se ha asociado a una mayor morbimortalidad, su impacto sobre la estabilidad hemodinámica y los resultados postoperatorios permanecen poco claros. Este estudio tuvo como objetivo determinar la prevalencia del SRIS en pacientes intervenidos mediante cirugía cardíaca con CEC en el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez y explorar su asociación con comorbilidades preoperatorias, factores intraoperatorios, alteraciones hemodinámicas, requerimientos de fármacos vasoactivos y complicaciones adversas.
MétodosSe realizó un estudio retrospectivo, observacional, en 546 pacientes adultos intervenidos por cirugía cardíaca con CEC. Los pacientes se clasificaron en 2grupos (SRIS y no SRIS) con base en criterios clínicos estándar. El análisis estadístico incluyó prueba de normalidad (Shapiro-Wilk), comparación de variables continuas y categóricas (U de Mann-Whitney, χ2, exacta de Fisher) y regresión logística para identificar predictores de resultados.
ResultadosEl SRIS se presentó en el 31,86% de los pacientes al ingreso en la UCI. El criterio más frecuente fue leucocitosis (69,05%), seguido de taquicardia (33,88%). Los pacientes con SRIS mostraron elevación de marcadores inflamatorios y mayores requerimientos de fármacos vasoactivos. El SRIS se asoció significativamente a un mayor riesgo de complicaciones posoperatorias: sangrado mediastínico (OR 2,08; IC 95%: 1,24-3,48), síndrome vasopléjico (OR 1,79; IC 95%: 0,92-3,49), síndrome de bajo gasto cardíaco (OR 1,71; IC 95%: 1,02-2,85), lesión renal aguda (OR 1,69; IC 95%: 1,15-2,48) y mortalidad intrahospitalaria (OR 1,83; IC 95%: 0,90-3,72).
ConclusiónEl SRIS es una condición prevalente y clínicamente relevante tras cirugía cardiaca en el periodo postoperatorio. El puntaje de SRIS constituye una herramienta valiosa para la estratificación del riesgo. La identificación temprana y las intervenciones dirigidas podrían mejorar los resultados clínicos. Se requieren estudios prospectivos adicionales para perfeccionar los modelos predictivos y las estrategias terapéuticas.
Systemic inflammatory response syndrome (SIRS) is a frequent and critical complication following cardiac surgery, particularly in patients undergoing cardiopulmonary bypass (CPB). Although SIRS is associated with increased morbidity and mortality, its impact on hemodynamic stability and postoperative outcomes remains unclear. This study aimed to determine the prevalence of SIRS in patients undergoing cardiac surgery with CPB at the Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez and to explore its association with preoperative comorbidities, intraoperative factors, hemodynamic alterations, vasoactive drug requirements, and adverse outcomes.
MethodsA retrospective, observational study was conducted on 546 adult patients who underwent cardiac surgery with CPB. Patients were classified into SIRS and non-SIRS groups based on standard clinical criteria. Statistical analysis included normality testing (Shapiro-Wilk), comparisons of continuous and categorical variables (Mann-Whitney U test, χ2, and Fisher's exact test), and logistic regression to identify predictors of outcomes.
ResultsSIRS was present in 31.86% of patients upon ICU admission. The most frequent criterion was leukocytosis (69.05%), followed by tachycardia (33.88%). Patients with SIRS exhibited elevated inflammatory markers and increased requirements for vasoactive drugs. SIRS significantly increased the odds of several postoperative complications: mediastinal bleeding (OR 2.08, 95%CI: 1.24-3.48), vasoplegic syndrome (OR 1.79, 95%CI: 0.92-3.49), low cardiac output syndrome (OR 1.71, 95%CI: 1.02-2.85), acute kidney injury (OR 1.69, 95%CI: 1.15-2.48), and in-hospital mortality (OR 1.83, 95%CI: 0.90-3.72).
ConclusionSIRS is a prevalent and clinically significant condition in postoperative cardiac surgery patients. The SIRS score serves as a valuable tool for risk stratification. Early identification and targeted interventions may improve patient outcomes. Further prospective studies are needed to refine predictive models and optimize management strategies.



