Las rondas de seguridad (RS) se han consolidado como estrategia eficaz para mejorar la cultura de seguridad en diversos contextos asistenciales. Las unidades de reanimación (REA) representan entornos clínicos de alta vulnerabilidad, donde la vigilancia activa y la identificación temprana de riesgos son esenciales para garantizar una atención segura. El objetivo del estudio es evaluar la aplicabilidad y efectividad de las RS en REA, aportando evidencia sobre su impacto en la mejora de la calidad y la seguridad asistencial.
MétodosEstudio cuasiexperimental realizado en un hospital de tercer nivel español, con participación multidisciplinar. Se diseñó un procedimiento estructurado en 4 fases para la implementación de RS en REA y se evaluaron 12 indicadores clave mediante observación directa y revisión documental, utilizando muestreo por lotes.
ResultadosEntre 2022 y 2024 se llevaron a cabo 6 RS. Se observó una mejora progresiva en el cumplimiento de los indicadores, con una reducción de los incumplimientos del 45% en la primera ronda al 0% en la cuarta. Indicadores como «Neumonía Zero» y «Resistencia Zero» presentaron dificultades recurrentes, evidenciando áreas críticas que requieren intervenciones específicas.
ConclusionesLas RS son una herramienta eficaz y adaptable para mejorar la seguridad en las REA. Su éxito depende de un enfoque estructurado, liderazgo visible y participación activa del equipo asistencial, consolidándose como una estrategia sostenible de mejora continua.
Safety rounds (SR) have become an effective strategy to enhance safety culture across various healthcare settings. Surgical critical care units (SCCUs) and postanesthesia care units (PACUs) are high-risk environments where active surveillance and early risk identification are essential to ensure safe care. This study aims to evaluate the applicability and effectiveness of SR in SCCUs and PACUs, providing evidence of their impact on quality and patient safety improvement.
MethodsA quasi-experimental study was conducted in a tertiary-level Spanish hospital with multidisciplinary participation. A structured four-phase procedure was designed for SR implementation in SCCUs and PACUs. Twelve key safety indicators were assessed through direct observation and document review using lot quality assurance sampling.
ResultsSix SRs were conducted between 2022 and 2024. A progressive improvement in indicator compliance was observed, with non-compliance decreasing from 45% in the first round to 0% in the fourth. Indicators such as “Zero Pneumonia” and “Zero Resistance” showed recurrent difficulties, highlighting critical areas requiring targeted interventions.
ConclusionsSRs are an effective and adaptable tool to improve safety in SCCUs and PACUs. Their success relies on a structured approach, visible leadership, and active staff engagement, establishing them as a sustainable strategy for continuous improvement.



