El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune multisistémica de elevada morbimortalidad, pese a los avances diagnósticos y terapéuticos recientes.
ObjetivoCaracterizar las causas de hospitalización y las variables clínicas asociadas en pacientes con LES hospitalizados en un centro universitario de referencia, y comparar los hallazgos con la literatura internacional.
MétodosEstudio retrospectivo de 119 pacientes hospitalizados con LES. Se analizaron las características demográficas, las causas de ingreso, la estancia hospitalaria, el tratamiento recibido y los desenlaces clínicos.
ResultadosPredominó el sexo femenino (82,4%), con una media de hospitalización de 13días, superior a la de otras series (6-8,5días). La principal causa de ingreso fue la actividad lúpica (81,5%), seguida por las infecciones (20,2%). El ingreso a la unidad de cuidados intensivos (UCI) fue requerido en el 23,5%, cifra mayor que la reportada internacionalmente (8-13%), asociado a trombocitopenia y síndrome antifosfolípido (OR=7,385). La tasa de reingreso a 30días fue del 13,4%, vinculada a brotes, infecciones y deficiencias en la educación y en la adherencia terapéutica. El diagnóstico de novo se observó en el 31,9%, lo que superó ampliamente el de otras cohortes (11,1%). Se observó una subutilización de antimaláricos (42,7%) y un uso elevado de corticoides durante la hospitalización (44,5% de los pulsos).
ConclusiónLos pacientes hospitalizados con LES en este centro presentaron mayor gravedad, mayor necesidad de cuidados intensivos y una prolongación de la estancia hospitalaria, condicionada por la actividad lúpica severa, las comorbilidades y la falta de continuidad del tratamiento ambulatorio. Se requieren estrategias enfocadas en la educación, la adherencia terapéutica y la optimización del manejo ambulatorio para mejorar los desenlaces clínicos y reducir la carga del sistema de salud.
Systemic lupus erythematosus (SLE) is a chronic multisystem autoimmune disease with significant morbidity and mortality, despite recent diagnostic and therapeutic advances.
ObjectiveTo characterize hospitalization causes and associated clinical variables in SLE patients admitted to a tertiary rheumatology referral center and to compare findings with international cohorts.
MethodsA retrospective study of 119 hospitalized SLE patients. Demographic data, causes of admission, length of stay, treatments, and clinical outcomes were analyzed.
ResultsFemale predominance was noted (82.4%), with a mean hospital stay of 13days, longer than reported in other series (6-8.5days). The main cause of admission was SLE flare (81.5%), followed by infections (20.2%). ICU admission was required in 23.5% of cases, higher than reported internationally (8-13%), and was associated with thrombocytopenia and antiphospholipid syndrome (OR=7.385). The 30-day readmission rate was 13.4%, linked to flares, infections, and gaps in patient education and treatment adherence. De novo diagnoses occurred in 31.9%, exceeding those in other cohorts (11.1%). Antimalarial use was suboptimal (42.7%), and corticosteroid pulses were used in 44.5% of hospitalized patients.
ConclusionHospitalized SLE patients in this referral center exhibited more severe disease activity, higher ICU admission rates, and prolonged hospital stays, driven by active disease, comorbidities, and deficiencies in outpatient treatment continuity. Targeted strategies in patient education, therapeutic adherence, and optimized outpatient management are needed to improve clinical outcomes and reduce healthcare burden.
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune de presentación variable que cursa con episodios de remisión y recaídas. Ciertas manifestaciones clínicas y hallazgos de laboratorio pueden poner en duda el diagnóstico clínico e inmunoserológico según el perfil poblacional [1]. Se estima que en Estados Unidos existen aproximadamente 161.000 casos de LES definitivo y 322.000 casos de sospecha de LES [2,3]. En el Reino Unido, entre 1999 y 2012, la incidencia fue de 4,91/100.000 personas, mientras que la prevalencia aumentó de 64,99/100.000 en 1999 a 97,04/100.000 en 2012 [4]. El lupus es más común en mujeres en edad fértil, con una relación mujer:hombre de 8-15:1 [5], que se reduce durante el periodo prepúber y posmenopáusico a 2-6:1 y 3-8:1, respectivamente. Se ha observado un aumento en la supervivencia a 5años durante las últimas décadas (51% en 1950 a más del 90% en el año 2000), debido principalmente al diagnóstico temprano y a la intervención terapéutica [6]; sin embargo, la mortalidad sigue siendo 3veces mayor en pacientes con LES en comparación con la población general, mortalidad principalmente atribuida a condiciones comórbidas relacionadas con el LES y secundarias a los tratamientos suministrados [7].
Los costos de un paciente con lupus son altos, estimándose un costo anual promedio por paciente y hospitalización de US$51.808,41 [8]. Las manifestaciones del LES y las complicaciones potenciales derivadas de la terapia pueden llevar a hospitalizaciones frecuentes, con 140.000 ingresos hospitalarios anuales reportados en Estados Unidos [9]. Los costos directos corresponden al 50% del total, sin olvidar los costos indirectos (pérdida de empleo, disminución de la productividad) derivados de la morbilidad y la mortalidad [10,11].
Las causas de hospitalización más frecuentes son el brote lúpico (40,2%-45,1%), seguido de la infección (19,2%-44%), de los procedimientos diagnósticos (18,8%), de los eventos trombóticos [2] y de la presentación inicial del LES (6,4%) [12]. Por otro lado, las infecciones continúan siendo la principal causa de muerte (del 12% al 60%) y son responsables de hasta el 50% de las hospitalizaciones [13]. En ciertos escenarios clínicos no es sencillo diferenciar entre brote lúpico e infección, ya que uno de los factores de riesgo de infección es la actividad lúpica elevada [14,15]. El reconocimiento del lupus como enfermedad variable y dependiente de características propias de la población obligó a los investigadores de este estudio a caracterizar a los pacientes lúpicos que ingresan al área hospitalaria, incluyendo las causas de hospitalización, los factores de riesgo, las comorbilidades y los posibles factores favorecedores de la admisión y la readmisión hospitalaria.
Materiales y métodosEstudio descriptivo de corte transversal que incluyó a pacientes atendidos en el área de hospitalización de una Unidad de Reumatología de la ciudad de Bogotá. El objetivo principal fue identificar los hallazgos clínicos e inmunológicos en pacientes con diagnóstico de LES que ingresaban en esta área. Se evaluaron la actividad de la enfermedad, la observación durante la estancia hospitalaria y las causas de hospitalización, así como los desenlaces de esta. Los criterios de inclusión fueron: pacientes mayores de 16años que ingresaron al área de hospitalización durante un período de seguimiento de 3años, que cumplieran 4 o más criterios clasificatorios de la SLICC 2012 (Systemic Lupus International Collaborating Clinics) para LES, o que tuvieran el diagnóstico de nefritis lúpica confirmada por biopsia renal en presencia de ANAS o de anti-dsDNA positivos. No se incluyeron mujeres embarazadas, ni las hospitalizaciones para infusiones de medicamentos, ni las de duración menor a 48horas.
Los datos se recogieron en un formulario creado en el software RedCap, y posteriormente se exportaron mediante el programa Excel para Windows 2016 para la agrupación y codificación de variables, y se analizaron en el paquete estadístico Stata13.0. Se realizó un análisis univariado en el que se calcularon las frecuencias relativas y absolutas de las variables cualitativas. Para las variables cuantitativas se determinó inicialmente su patrón de distribución mediante métodos gráficos y la prueba de Shapiro-Wilk. Se calcularon medias y medianas, con sus respectivas desviaciones estándar o rangos intercuartílicos, según el caso. Posteriormente se realizó un análisis bivariado; en función de la normalidad de las variables cuantitativas, se establecieron los valores de significancia estadística mediante las pruebas de chi-cuadrado y de Student, según fuera el caso.
ResultadosSe incluyeron 119 pacientes, de los cuales el 82,4% fueron de sexo femenino, con una relación mujer:hombre de 4,6:1. La edad promedio al momento del primer ingreso hospitalario fue de 38,69años. Diecisiete casos (14,3%) fueron clasificados como LES de inicio tardío (debut>50años). La edad de inicio de los síntomas osciló entre 9 y 71años, con una media de 33,02años. El tiempo promedio desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico definitivo fue de 6,81meses (DE±15,62). La estancia hospitalaria tuvo una media de 13,02días (DE±10,28), con un rango de 2 a 62días.
Durante el período de estudio el 23,5% de los pacientes requirieron ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI). La mayoría (66,4%) fue hospitalizada una única vez, mientras que el 24,4% registró un segundo ingreso. Se observó que el 13,4% reingresó antes de 30días, principalmente por un nuevo brote lúpico (n=12), infección (n=1), cistitis hemorrágica posterior a ciclofosfamida (n=1) y hemorragia subaracnoidea (n=1). Las características generales de los pacientes hospitalizados se presentan en la tabla 1.
Características generales de los pacientes hospitalizados con LES
| Género femenino, n (%) | 98 (82,4) |
| Edad al diagnóstico de LES, promedio±DE | 33,6±15,6 |
| Edad en hospitalización, promedio±DE | 38,69±15,1 |
| Duración del LES al ingreso (meses), promedio ±DE | 50,9±76,3 |
| Días de estancia hospitalaria, promedio±DE | 13,01±10,3 |
| Tipo de estancia, n (%) | |
| Pisos | 91 (76,5) |
| UCI | 2 (1,7) |
| Ambas (UCI y piso) | 26 (21,9) |
| Número de ingresos durante el estudio, n (%) | |
| 1 | 79 (66,4) |
| 2 | 29 (24,4) |
| 3 | 9 (7,6) |
| 4 | 1 (0,84) |
| 5 | 1 (0,84) |
| Factores asociados a riesgo cardiovascular, n (%) | |
| Hipertensión | 44 (36,97) |
| Tabaquismo | 6 (5,04) |
| Dislipidemia | 2 (1,7) |
| Diabetes mellitus | 0 |
| Enfermedades autoinmunes asociadas, n (%) | |
| Síndrome antifosfolípido | 24 (20,3) |
| Síndrome de Sjögren | 11 (9,3) |
| Esclerosis sistémica | 6 (5,1) |
| Vasculitis ANCA | 1 (0,8) |
| Antecedentes, n (%) | |
| Extabaquismo | 16 (13,4) |
| Nefritis lúpica | 33 (27,7) |
| Lupus neuropsiquiátrico | 4 (3,4) |
| Lupus cutáneo | 9 (7,6) |
| SLICC al ingreso, mediana (RIQ) | 5 (4-6) |
| SLEDAI al ingreso, mediana (RIQ) | 11 (5-15) |
| Hipocomplementemia, n (%) | |
| C3 | 33 (30,6) |
| C4 | 55 (50,5) |
| Patrón ANAS, n (%) | |
| Homogéneo | 35 (29,4) |
| Granular grueso | 25 (21,0) |
| Granular fino | 3 (2,52) |
| Centrómero | 2 (1,7) |
| Nucleolar | 2 (1,7) |
| Granular fino denso | 1 (0,84) |
ANAS: anticuerpos antinucleares; ANCA: anticuerpos antineutrófilo; RIQ: rango intercuartílico; UCI: unidad de cuidados intensivos.
Se realizaron 38 diagnósticos de novo de LES, correspondientes al 31,9% de los casos. Las causas de hospitalización más frecuentes fueron: brote lúpico (81,5%), compromiso renal (43,3%), síndrome febril (35,3%), artritis con compromiso hematológico (22,7%), poliserositis (13,4%) y manifestaciones neuropsiquiátricas (5,2%). Además, se identificaron infecciones en 24 pacientes (20,2%), de las cuales el 38,7% fueron respiratorias, el 25,8% urinarias y el 25,8% cutáneas. Los eventos trombóticos se presentaron en 13 pacientes (10,9%), predominando la trombosis venosa profunda (TVP). En el 9,2% de los casos estos eventos se asociaron con el síndrome antifosfolípido (SAF). Las causas de hospitalización se detallan en la tabla 2.
Causas de hospitalización
| Brote lúpico, n (%) | 97 (81,5) |
| Fiebre origen desconocido | 42 (35,3%) |
| Compromiso renal | 42 (43,3) |
| Artritis con compromiso hematológico | 22 (22,7) |
| Compromiso mucocutáneo | 12 (12,4) |
| Poliserositis | 13 (13,4) |
| Lupus neuropsiquiátrico | 5 (5,2) |
| Infección, n (%) | 24 (20,2) |
| Respiratoria | 12 (38,7) |
| Urinaria | 8 (25,8) |
| Cutánea | 8 (25,8) |
| Gastrointestinal | 4 (12,9) |
| Neurológica | 1 (3,2) |
| Evento trombótico, n (%) | 13 (10,9) |
| Arterial | 2 (1,7) |
| Venoso | 11 (9,2) |
| Diagnóstico de novo, n (%) | 38 (31,9) |
| Condición al egreso, n (%) | |
| Vivo | 115 (96,6) |
| Muerto | 4 (3,4) |
Las manifestaciones clínicas más prevalentes durante la hospitalización fueron las musculoesqueléticas (artralgias y fatiga, 52,1%), seguidas de las alteraciones hematológicas (linfopenia, 48,7%), la hipertensión arterial (43,7%) y la fiebre (35,3%). Entre las comorbilidades registradas al ingreso se encontraron lupus cutáneo (7,6%), lupus neuropsiquiátrico (3,4%) y nefritis lúpica (27,7%). El antecedente de tabaquismo se observó en el 13,4%.
Diecisiete pacientes (14,3%) reportaron antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes en primer grado, distribuidos de la siguiente manera: LES (5,0%), artritis reumatoide (5,9%), esclerosis sistémica (0,8%), síndrome de Sjögren (0,8%) y psoriasis (0,8%). Las manifestaciones clínicas al ingreso se describen en la tabla 3.
Manifestaciones clínicas durante la hospitalización en 119 pacientes con LES
| Manifestaciones | n | % |
|---|---|---|
| Generales | ||
| Fiebre | 42 | 35,3 |
| Pérdida de peso | 29 | 24,4 |
| Adenopatías | 11 | 9,2 |
| Hipertensión arterial | 52 | 43,7 |
| Fatiga | 22 | 18,5 |
| Musculoesqueléticas | ||
| Artralgias | 62 | 52,1 |
| Artritis | 32 | 26,9 |
| Mialgias | 8 | 6,7 |
| Miositis | 1 | 0,8 |
| Cutáneas | ||
| Alopecia | 23 | 19,3 |
| Fotosensibilidad | 17 | 14,3 |
| Rash malar | 15 | 12,6 |
| Lupus discoide | 5 | 4,2 |
| Livedo reticularis | 2 | 1,7 |
| Úlceras orales | 21 | 17,6 |
| Úlceras nasales | 1 | 0,8 |
| Fenómeno de Raynaud | 14 | 11,8 |
| Otra | 25 | 21 |
| Oculares | ||
| Xeroftalmia | 9 | 7,6 |
| Epiescleritis | 1 | 0,8 |
| Respiratorias | ||
| Pleuritis | 12 | 10,1 |
| Derrame pleural | 22 | 18,5 |
| Enfermedad pulmonar intersticial | 5 | 4,2 |
| Hemorragia pulmonar | 3 | 2,5 |
| Embolismo pulmonar | 6 | 5 |
| Hipertensión pulmonar | 8 | 6,7 |
| Neumonitis lúpica | 1 | 0,8 |
| Cardiovasculares | ||
| Dolor torácico | 21 | 17,6 |
| Derrame pericárdico | 16 | 13,4 |
| Miocarditis | 1 | 0,8 |
| Trombosis vascular | 8 | 6,7 |
| Renales | ||
| Síndrome nefrótico | 15 | 12,6 |
| Insuficiencia renal aguda | 7 | 5,9 |
| Insuficiencia renal crónica | 15 | 12,6 |
| GNRP | 7 | 5,9 |
| Nefritis lúpica | 34 | 28,6 |
| Neurológicas | ||
| Convulsiones | 3 | 2,5 |
| ECV isquémico / hemorrágico | 1 | 0,8 |
| Cefalea por lupus | 2 | 1,7 |
| Depresión | 2 | 1,7 |
| Digestivas | ||
| Xerostomía | 6 | 5 |
| Serositis peritoneal | 2 | 1,7 |
| Diarrea crónica | 3 | 2,5 |
| Hematológicas | ||
| Anemia hemolítica | 11 | 9,2 |
| Anemia normocrómica | 46 | 38,7 |
| Anemia microcítica | 14 | 11,8 |
| Leucopenia | 25 | 21 |
| Leucocitosis | 2 | 1,7 |
| Linfopenia | 58 | 48,7 |
| Trombocitopenia | 18 | 15,1 |
ECV: enfermedad cerebrovascular; GNRP: glomerulonefritis rápidamente progresiva.
Se registraron cuatro muertes intrahospitalarias (3,4%), todas en mujeres. Las causas de fallecimiento fueron: choque hemorrágico posterior a la biopsia renal (n=1), disfunción multiorgánica por sepsis (n=2) y tromboembolismo pulmonar masivo (n=1).
En cuanto al patrón de tratamiento (tabla 4), el 42,7% de los pacientes recibía antimaláricos en domicilio. La azatioprina fue el inmunomodulador más utilizado (23,5%). El uso de corticoides orales se reportó en el 48,7% de los ingresos, mayoritariamente en dosis bajas o intermedias (≤7,5mg y entre 7,5mg y 30mg). Tras el alta hospitalaria, un porcentaje importante de pacientes (52,9%) no continuó con el tratamiento prescrito, cuyas principales causas fueron la información y la educación deficientes sobre la enfermedad, lo que contribuyó al 45% de los reingresos.
Uso de medicamentos en domicilio y hospital
| Medicamentos | Domicilio, n (%) | Hospital, n (%) |
|---|---|---|
| Corticoides | ||
| Pulsos | − | 53 (44,5) |
| Oral | 68 (48,7) | 63 (52,9) |
| Ninguno | 51 (42,9) | 3 (2,5) |
| Prednisolona oral, dosis | ||
| Menos igual 7,5 mg | 28 (23,5) | 7 (5,9) |
| > 7,5mg - menor o igual a 30 mg | 28 (23,5) | 47 (39,8) |
| > 30 mg | 12 (10,1) | 62 (52,5) |
| Antimaláricos | ||
| Cloroquina | 29 (24,8) | 28 (23,5) |
| Hidroxicloroquina | 21 (17,9) | 81 (68,1) |
| Ninguno | 67 (57,3) | 10 (8,4) |
| Inmunomoduladores | ||
| Metotrexato | 11 (9,2) | 8 (6,7) |
| Azatioprina | 28 (23,5) | 29 (24,4) |
| Ciclofosfamida | 3 (2,5) | 31 (26,1) |
| Micofenolato | 14 (11,8) | 21 (17,6) |
| Rituximab | 1 (0,8) | 2 (1,7) |
| Belimumab | 0 | 0 |
| Gammaglobulina | − | 3 (2,5) |
| Ninguno | 63 (52,9) | 34 (28,6) |
| Calcio/vitamina D | 32 (26,9) | − |
| Anticoagulación | 12 (10,2) | 28 (23,5) |
Se evaluaron las asociaciones entre variables clínicas y diagnósticos de egreso hospitalario. Se determinó que el número de criterios SLICC2012 cumplidos, la actividad lúpica medida por SLEDAI-2K, la trombocitopenia, el antecedente de nefritis lúpica y el SAF probablemente se asocian con el brote lúpico. Se encontraron asociaciones estadísticamente significativas entre SAF y trombosis. La trombocitopenia (p=0,001) y el SAF (p=0,019) se plantean como factores asociados al ingreso en la UCI. Estas asociaciones se presentan en la tabla 5.
Asociación probable entre los diagnósticos de egreso y las variables independientes
| Variable | Brote lúpico | Infección | Trombosis | Brote + infección | Brote + trombosis |
|---|---|---|---|---|---|
| Edad del paciente | p=0,6100 | p=0,1771 | p=0,3284 | p=0,0422 | p=0,8608 |
| Criterios cumplidos SLICC 2012 | p=0,0237 | p=0,9687 | p=0,6169 | p=0,2414 | p=0,8007 |
| SLEDAI 2K | p=0,0000 | p=0,666 | p=0,6124 | p=0,0043 | p=0,2630 |
| Trombocitopenia | p=0,028 | p=0,814 | p=0,537 | p=0,236 | p=0,048 |
| Extabaquismo | p=0,035 | p=0,879 | p=0,069 | p=0,364 | p=0,491 |
| Antecedente de nefritis lúpica | p=0,001 | p=0,665 | p=0,228 | p=0,395 | p=0,872 |
| Síndrome antifosfolípido | p=0,036 | p=0,072 | p=0,000 | p=0,879 | p=0,516 |
| Uso de antimaláricos | p=0,127 | p=0,311 | p=0,806 | p=0,016 | p=0,615 |
| Administración de medicamentos en casa | p=0,207 | p=0,077 | p=0,002 | p=0,011 | p=0,000 |
| Vacunación posterior al diagnóstico | p=0,094 | p=0,877 | p=0,820 | p=0,578 | p=1,000 |
p<0,05 (en negrita): significativa.
El LES es una enfermedad autoinmune de curso crónico y carácter multisistémico, y la sospecha oportuna, la intervención precoz y el manejo integral son determinantes para modificar su pronóstico. Los avances en la comprensión de sus mecanismos fisiopatológicos, epidemiología, características clínicas, diagnóstico y tratamiento han permitido reducir progresivamente la mortalidad [6,16]. Sin embargo, la carga de morbimortalidad persiste, dado que los pacientes con LES presentan un riesgo de muerte tres veces mayor que el de la población general [7].
Este estudio analizó una cohorte de pacientes hospitalizados en un centro universitario de referencia en enfermedades reumatológicas con el objetivo de caracterizar las variables asociadas a las causas de hospitalización y compararlas con la literatura internacional. Se revisaron 119 historias clínicas, observándose un marcado predominio femenino (82,4%; n=98), con una relación mujer:hombre de 4,6:1, comparable a lo reportado por Gu et al. (87,4% mujeres) [17] y ligeramente inferior a la proporción descrita por Anandarajah et al. (92%) [8].
La estancia hospitalaria, indicador directo de la carga económica y del consumo de recursos sanitarios, tuvo una media de 13días en nuestra cohorte, cifra que duplica lo reportado en estudios internacionales (6días [18] y 8,5días [17]). Este hallazgo se atribuye principalmente a la elevada actividad lúpica, acompañada de infecciones concomitantes, y al alto número de comorbilidades, entre las que destacan la hipertensión arterial (55%), el hipotiroidismo (17%), el SAF (15%), la diabetes mellitus (13%) y la dislipidemia (12%) [12]. Adicionalmente, factores inherentes a la estructura y organización del sistema de salud colombiano, como los retrasos en las autorizaciones y las limitaciones en la disponibilidad de recursos especializados, contribuyen a la prolongación de las estancias. A modo de contraste, en un estudio realizado en África subsahariana la media de hospitalización fue de 26,1días, atribuida a deficiencias en el sistema de salud, a la alta prevalencia de infecciones y a la limitada experiencia médica en el manejo del LES [19].
En cuanto a las causas de hospitalización, el brote lúpico constituyó la indicación principal (81,5%), seguido por las infecciones (20,2%). Ambas condiciones coexistieron en el 13,4% de los casos. Estos resultados son consistentes con lo descrito por Dzifa et al., quienes reportaron una exacerbación de la actividad lúpica en el 86,3% de los pacientes e infecciones en el 56,9% [19]. Sin embargo, en otras series, como la de Pires da Rosa et al., se documentaron brotes (40,2%), infecciones (19,2%), procedimientos diagnósticos (18,8%) y eventos trombóticos (5,4%) [18]. De manera relevante, el LES de inicio tardío se identificó en el 14,3% de nuestros pacientes, lo que supera el 6,9% reportado en la cohorte GLADEL [20]. Esta categoría presenta desafíos diagnósticos particulares debido a manifestaciones atípicas, como fiebre prolongada y fatiga, lo que puede retrasar su reconocimiento clínico.
El ingreso a la UCI fue requerido en el 23,5% de los pacientes, cifra sustancialmente mayor que la reportada en otras series (8% [20] o 13% [17]). Las indicaciones predominantes fueron brote lúpico (37,5%), infecciones graves (28,1%) y SAF catastrófico (9,4%). La asociación con trombocitopenia y SAF constituye un factor predictor relevante de ingreso en la UCI, corroborado por una odds ratio de 7,385 (IC95%: 1,910-28,556; p<0,04) [20].
El reingreso hospitalario dentro de los primeros 30días ocurrió en el 13,4% de los casos, principalmente por brote lúpico, infecciones, cistitis hemorrágica posciclofosfamida y hemorragia subaracnoidea. Esta proporción es superior al 5,8% descrito por Pires da Rosa et al. [18] y al 16% reportado por Gu et al. [17]. Un hallazgo especialmente relevante en nuestra cohorte fue que el 45% de los reingresos se relacionó con deficiencias en la educación y en la información del paciente sobre su enfermedad, así como la falta de adherencia al tratamiento, ya que el 52,9% (n=63) no retiró o no recibió los medicamentos formulados para la continuidad del manejo ambulatorio, lo que impacta directamente en los costos y la carga del sistema de salud.
El diagnóstico de novo de LES durante la hospitalización se realizó en el 31,9% de los pacientes, proporción considerablemente superior a la del 11,1% reportada en otras series [18]. Esto se explica por la naturaleza de nuestro hospital como centro de referencia nacional en reumatología. El tiempo promedio para el diagnóstico definitivo fue de 6,8meses, lo cual es consistente con lo documentado en la literatura, donde más del 80% de los pacientes son diagnosticados dentro de los dos primeros años tras el inicio de los síntomas [21].
En términos de tratamiento farmacológico, el uso de antimaláricos fue menor en nuestra cohorte (42,7% en manejo domiciliario) que en otras series (63% [12]). La prescripción de glucocorticoides domiciliarios fue del 48,7%, de los cuales el 10,1% correspondía a dosis altas (>30mg/día de prednisona o equivalente). Durante la hospitalización, el 44,5% recibió pulsos de corticoesteroides, el 52,5% recibió dosis altas de prednisona, y el inmunosupresor más utilizado fue la ciclofosfamida (28%). Estos datos contrastan con el estudio de Jordán-González et al., en el que el 78% de los pacientes tomaban glucocorticoides antes de la hospitalización [12]. Este patrón terapéutico en nuestra cohorte resalta la necesidad de revisar las indicaciones y optimizar el uso racional de los esteroides, dada la conocida asociación con el daño orgánico acumulado.
Finalmente, al contrastar nuestros hallazgos con los reportados en la cohorte GLADEL, donde la edad media al inicio de los síntomas fue de 28años, y al diagnóstico, de 30años [20], observamos patrones demográficos similares. Sin embargo, nuestra cohorte mostró tasas significativamente más altas de hospitalización, en especial en pacientes con diagnóstico de novo e ingresos a la UCI por recaídas consideradas graves. Estos resultados refuerzan la complejidad clínica del LES en nuestra población. Estudios previos realizados en Colombia han documentado el elevado costo del tratamiento del LES para el sistema de salud [22] y han subrayado que la carga de esta enfermedad es particularmente alta en la población en edad productiva. En este contexto, nuestro estudio enfatiza la necesidad urgente de fortalecer la educación del paciente, garantizar un seguimiento clínico riguroso y priorizar estrategias efectivas para prevenir recaídas. Solo así será posible limitar su progresión y mitigar el impacto clínico, social y económico.
ConclusiónNuestros hallazgos evidencian que los pacientes con LES hospitalizados en un centro de referencia presentan una mayor frecuencia de actividad lúpica grave, de comorbilidades y de ingresos a la UCI que en otras series internacionales. Factores como el retraso en el diagnóstico, la subutilización de antimaláricos, la alta carga de infecciones concomitantes y las deficiencias en la continuidad del tratamiento ambulatorio condicionan hospitalizaciones prolongadas, reingresos y un mayor consumo de recursos. Estos resultados subrayan la necesidad de estrategias de educación al paciente, de optimización terapéutica y de fortalecimiento del sistema de referencia y contrarreferencia para mejorar los desenlaces clínicos y económicos en el LES.
FinanciaciónEsta investigación contó con el apoyo financiero de la Asociación Colombiana de Reumatología.
Consideraciones éticas y consentimiento informadoEste estudio contó con la aprobación del Comité de Ética Hospitalaria Nacional (HUN) y el consentimiento informado de los pacientes, en cumplimiento de la Declaración de Helsinki sobre principios éticos para la investigación médica con participantes humanos.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificialLos autores manifestamos que no hicimos uso de herramientas de IA para el análisis de los resultados ni para la edición del presente manuscrito.
Contribución de los autoresLos autores contribuyeron al desarrollo de la propuesta, al análisis epidemiológico de esta, al análisis de los resultados y a la edición del manuscrito para su sometimiento a la revista.
Conflicto de interesesLos autores no declaran ningún conflicto de intereses.
Al Grupo de Investigación en Biología Celular y Autoinmunidad de la Universidad Nacional de Colombia, al Semillero de Investigación ID34 HERMES de la Universidad Nacional de Colombia, al Hospital Universitario Nacional (HUN) y a la Asociación Colombiana de Reumatología.





