La resonancia magnética (RM) con secuencias de contraste de fase permite evaluar de forma no invasiva la dinámica del líquido cefalorraquídeo (LCR) mediante el análisis de los cambios de fase generados por el movimiento del fluido a lo largo del ciclo cardíaco. Aunque inicialmente se planteó como una herramienta cuantitativa con potencial valor diagnóstico, la variabilidad técnica y fisiológica ha limitado la aplicabilidad de puntos de corte universales en la práctica clínica. En la actualidad, su principal utilidad radica en complementar la resonancia magnética morfológica mediante la aportación de información funcional sobre el patrón de flujo de LCR. Esta revisión ofrece una actualización práctica sobre los fundamentos técnicos de la técnica y revisa sus principales aplicaciones clínicas, incluyendo la hidrocefalia normotensiva, la estenosis del acueducto, la malformación de Chiari tipoI, la siringomielia y la evaluación de procedimientos neuroquirúrgicos como la ventriculostomía o los sistemas de derivación. Utilizada con criterio, la RM con contraste de fase puede aportar información relevante en escenarios clínicos seleccionados.
Phase-contrast magnetic resonance imaging (MRI) allows non-invasive evaluation of cerebrospinal fluid dynamics by analysing phase shifts generated by fluid motion throughout the cardiac cycle. Although initially proposed as a quantitative technique with potential diagnostic value, technical and physiological variability has limited the applicability of universal cut-off values in clinical practice. At present, its principal utility lies in complementing conventional structural MRI by providing functional information on cerebrospinal fluid flow patterns. This review provides a practical update on the technical principles of the technique and discusses its main clinical applications, including normal pressure hydrocephalus, aqueductal stenosis, Chiari typeI malformation, syringomyelia and the evaluation of neurosurgical procedures such as ventriculostomy or shunt systems. When used appropriately and interpreted within the clinical context, phase-contrast MRI can provide valuable functional information in selected clinical scenarios.


