La colaboración entre la Radiología Vascular e Intervencionista (RVI) y la Medicina de Familia en España es limitada, pese al papel central del médico de familia como puerta de entrada al sistema sanitario. Este trabajo analiza la percepción de los radiólogos intervencionistas (RI) sobre esa relación, las barreras que la condicionan y su disposición a colaborar más estrechamente.
Material y métodosEstudio observacional transversal mediante encuesta online de 10 ítems elaborada por la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), distribuida en 2025 a RI a través de SERVEI. Se analizaron percepción de la comunicación, frecuencia de derivaciones, barreras e interés en la colaboración mediante estadística descriptiva y cruce de variables.
ResultadosRespondieron 91 RI de 15 comunidades autónomas. El 87,9% valoró la comunicación con los médicos de familia como deficiente o muy deficiente, sin que esta percepción mejorara con los años de ejercicio. El 85,7% refirió no recibir nunca o casi nunca derivaciones directas. La calidad de la comunicación mostró una asociación marcada con la frecuencia de derivaciones: el 81,8% de los RI que la percibían como positiva las recibía habitualmente, frente al 95% que no las recibía cuando era negativa. Las barreras más frecuentes fueron el desconocimiento de la RVI (81,3%), la ausencia de protocolos de derivación (71,4%) y la falta de información sobre procedimientos disponibles (68,1%). El 80,2% consideró la colaboración beneficiosa para pacientes y profesionales.
ConclusiónLa relación entre la RVI y la Medicina de Familia en España sigue siendo una asignatura pendiente. El problema no es la falta de voluntad ni de capacidad asistencial, sino la ausencia de formación y de circuitos organizativos. Reducir el desconocimiento de la especialidad y establecer vías de derivación estructuradas son las prioridades más urgentes para mejorar el acceso de los pacientes a procedimientos mínimamente invasivos.
Collaboration between vascular and interventional radiology (VIR) and general practice (GP) in Spain is limited, despite the central role of general practitioners (GPs) as the gateway to the healthcare system. This study analyses the perceptions of interventional radiologists (IRs) regarding this relationship, the barriers and the level of their willingness to collaborate more closely.
Materials and methodsCross-sectional observational study using a 10-item online survey developed by Spanish Society of Vascular and Interventional Radiology (SERVEI), Spanish Society of Primary Care Physicians (SEMERGEN) and Spanish Society of General and Family Physicians (SEMG), distributed in 2025 to IRs through SERVEI. It analysed perceptions concerning communication, frequency of referrals, barriers and interest in collaboration using descriptive statistics and cross-tabulation of variables.
ResultsA total of 91 IRs from 15 Spanish autonomous regions responded. Communication with GPs was rated as poor or very poor by 87.9%, with no variation of perception according to years of practice. Direct referrals were never or almost never received by 85.7%. The quality of communication showed a marked association with referral frequency: 81.8% of IRs who perceived it as positive received referrals routinely. In contrast, 95% of those who perceived it as negative did not receive referrals. The most frequent barriers were lack of awareness of VIR (81.3%), absence of referral protocols (71.4%) and lack of information about available procedures (68.1%). Collaboration was considered beneficial for both patients and professionals by 80.2%.
ConclusionThe relationship between VIR and GP in Spain remains an unresolved issue. The problem is neither a lack of willingness nor of clinical capacity, but rather the absence of training and organisational pathways. Reducing the lack of awareness of the specialty and establishing structured referral pathways are the most urgent priorities to improve patient access to minimally invasive procedures.


