La fractura de pene es una urgencia urológica infrecuente, pero con una presentación clínica característica que incluye dolor brusco, chasquido audible, detumescencia inmediata y deformidad peneana. La ecografía de alta resolución constituye la técnica de imagen de primera línea, ya que permite identificar de forma rápida la disrupción de la túnica albugínea y valorar la posible afectación asociada del cuerpo esponjoso o de la uretra. Un diagnóstico preciso resulta esencial, dado que el manejo difiere de forma sustancial: la fractura de pene verdadera requiere tratamiento quirúrgico urgente, mientras que otras entidades que la simulan —como los hematomas intracavernosos, extraalbugíneos o del septo intercavernoso, las lesiones venosas y la afectación del ligamento suspensorio— suelen tratarse de forma conservadora. En este trabajo se presentan varios casos de nuestro centro con correlación ecográfico-quirúrgica, ilustrando los hallazgos clave para el diagnóstico diferencial. Un reconocimiento adecuado evita intervenciones innecesarias y reduce la aparición de secuelas funcionales a largo plazo.
Penile fracture is an uncommon urological emergency with a characteristic clinical presentation that includes sudden pain, a popping or snapping sound, immediate loss of erection and penile deformity. High-resolution ultrasound is the first-line imaging technique, as it allows rapid identification of rupture of the tunica albuginea and assessment of possible associated involvement of the corpus spongiosum or urethra. Accurate diagnosis is essential, as management differs substantially. While true penile fracture requires urgent surgical treatment, other mimicking conditions (such as, intracavernosal, intercorporeal septal or extra-albugineal haematomas, venous injuries or suspensory ligament involvement) are usually managed conservatively. We present several cases from our centre with ultrasound-surgical correlation, illustrating the key findings for differential diagnosis. Accurate recognition avoids unnecessary intervention and reduces the development of long-term functional sequelae.


