La «histeria» y la «hipocondría» constituyen los precedentes de los síntomas y trastornos funcionales. Inicialmente, Whytt las categorizó como «enfermedad nerviosa» y, más tarde, Cullen las incluyó en las «neurosis», un concepto amplio y no necesariamente mental. Con Freud pasaron a considerarse neurosis desde un paradigma psicológico. Más recientemente, el término «neurosis» desapareció y la histeria se clasificó en trastornos de conversión, disociativos y somatomorfos.
En la era de la medicina moderna (Sydenham, Willis), la histeria se atribuyó a mecanismos basados en humores o espíritus animales. Durante la Ilustración, empezó a relacionarse con alteraciones en los nervios o el cerebro. Más tarde, en la medicina anatomoclínica, se buscaron lesiones estructurales, pero al no encontrarlas, se sugirieron causas funcionales. Charcot popularizó conceptos como «lesión funcional» o «lesión dinámica», al principio estrechamente relacionados con la fisiología, pero con una deriva psicológica posterior. Las explicaciones de Charcot no convencieron, y figuras como Janet, que propuso el mecanismo de la «disociación», y Freud, con la «conversión», jugaron papeles clave en esta transición. El psicoanálisis surgió en torno a la histeria, y las interpretaciones psicológicas de la histeria o del trastorno de conversión dominaron la psiquiatría durante décadas.
En la actualidad, el término «conversión» empieza a desaparecer de los manuales psiquiátricos principales, mientras que el trastorno neurológico funcional (TNF) ha sido incorporado en la última versión del DSM, que clasifica los trastornos mentales. Es importante analizar el origen y la evolución de los conceptos presentados para comprender el origen del TNF y sus connotaciones psicológicas o psiquiátricas actuales.
“Hysteria” and “hypochondria” constitute the precedents of functional symptoms and disorders. Initially, Whytt categorized them as “nervous diseases,” and later, Cullen included them in “neurosis,” a broad concept not necessarily mental. With Freud, they became neurosis from a psychological paradigm. More recently, the term “neurosis” disappeared, and hysteria was classified into conversion, dissociative and somatoform disorders.
In the era of modern medicine (Sydenham, Willis), hysteria was attributed to mechanisms based on humors or animal spirits. During the Enlightenment, it began to be associated with alterations in the nerves or brain. Later, in anatomo-clinical medicine, structural lesions were sought, but in their absence, functional causes were suggested. Charcot popularized concepts such as “functional lesion” or “dynamic lesion,” initially closely related to physiology but later with a psychological drift. Charcot's explanations were not convincing, and figures like Janet, who proposed the mechanism of “dissociation,” and Freud, with “conversion”, played key roles in this transition. Psychoanalysis emerged around hysteria, and psychological interpretations of hysteria or conversion disorder dominated psychiatry for decades.
Currently, the term “conversion” is beginning to disappear from the main psychiatric manuals, while functional neurological disorder (FND) has been incorporated into the latest version of the DSM, which classifies mental disorders. It is crucial to analyze the origin and evolution of the presented concepts to understand the origin of FND and its current psychological or psychiatric connotations.
