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GUÍAS PRÁCTICAS DE ASISTENCIA
DOI: 10.1016/j.pog.2015.06.010
Acceso a texto completo
Disponible online el 9 de Octubre de 2015
Guía de la sistemática de la exploración ecográfica del segundo trimestre
Systematic guide to second-trimester ultrasound examination
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Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia
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Tabla 1. Tasa de detección de anomalías 20-22 semanas. Supplement to Ultrasound Screening for Fetal Abnormalities Report of the RCOG Working Party
Tabla 2. Exploración ecográfica recomendada entre la 18.a-22.a semana
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La necesidad de efectuar una exploración ecográfica alrededor de la semana 20 ya no es motivo de controversia y su transcendencia es reconocida por todas las sociedades científicas. Esta edad gestacional concilia un adecuado desarrollo de los órganos y sistemas fetales (y la posibilidad de detectar anomalías mayores) con los plazos legales de interrupción de la gestación. La mayoría de las anomalías congénitas se presentan en fetos sin factores de riesgo, por lo que hay consenso en que esta ecografía debe ser ofrecida a todas las gestantes1-6. Es importante considerar que si bien la capacidad de detección de las anomalías es elevada, la tasa de detección depende de diferentes factores entre los que destacan: tipo de malformación y su expresión a esta edad gestacional (algunas serán de manifestación tardía), características de la gestante, experiencia del examinador, calidad del ecógrafo, etc., pero varían entre 44-84% para anomalías mayores2,6-8 (tabla 1).

Tabla 1.

Tasa de detección de anomalías 20-22 semanas. Supplement to Ultrasound Screening for Fetal Abnormalities Report of the RCOG Working Party

Anomalía  Tasa de detección (%) 
Espina bífida abierta  90 
Anencefalia  99 
Hidrocefalia  60 
Cardiopatías congénitas severas  25 
Hernia diafragmática  60 
Onfalocele/gastrosquisis  90 
Anomalías nefrourológicas mayores  85 
Anomalías severas de las extremidades  90 
Parálisis cerebral  No detectable 
Autismo  No detectable 
Síndrome de Down  40 

Se dispone de datos que demuestran que el seguimiento de una sistemática protocolizada mejora la tasa de detección. Al igual que para la guía de 1.er trimestre, tomaremos como referencia las recomendaciones de la ISUOG4 sobre las estructuras que deben ser visualizadas pues, además de estar homologada internacionalmente, se correlacionan bien con la práctica habitual de la mayoría de nuestras unidades de ecografía (tabla 2).

Tabla 2.

Exploración ecográfica recomendada entre la 18.a-22.a semana

Cabeza  Integridad ósea y de la línea media. Ventrículos laterales (plexos coroideos). Cavum septum pellucidum. Tálamos. Cerebelo. Cisterna magna. Cisura de Silvio 
Cara  Órbitas con cristalinos. Labio superior. Perfil. Hueso nasal 
Cuello  Excluir masas-colecciones líquidas. Edema nucal 
Columna  Integridad y alineación vertebral. Piel intacta 
Tórax  Pulmones simétricos y de ecogenicidad homogénea. Descartar derrames y tumores. Diafragma íntegro 
Corazón  Ritmo regular. Situs. Tamaño. Eje. Cuatro cámaras. Tractos de salida. Corte de 3VT 
Abdomen  Estómago intraabdominal izquierdo (situs). Vesícula biliar. Intestino delgado y grueso. Riñones y vejiga. Vasos del cordón 
Pared  Inserción umbilical normal, con pared íntegra 
Extremidades  3 segmentos de los 4 miembros: integridad, alineación, movilidad 
Anejos  Localización y ecoestructura placentaria. Cordón con 3 vasos. Líquido amniótico 

Modificado de Salomon et al.4.

La sistemática de la exploración se inicia con la confirmación del latido cardiaco fetal y a continuación se realiza:

  • 1.

    Valoración de la cantidad de líquido amniótico y placenta.

  • 2.

    Estudio exhaustivo y protocolizado de la anatomía fetal.

  • 3.

    Evaluación del crecimiento fetal, en relación con la edad gestacional estimada en el 1.er trimestre.

  • 4.

    Identificación de patología uterina y de los anejos.

  • 5.

    Si no se hubiera realizado la ecografía del 1.er trimestre, habría que añadir: identificación del número de fetos (caso de gestación múltiple, diagnóstico de corionicidad y amnionicidad) y estimar la edad gestacional, a partir de parámetros con unos márgenes de error aceptables.

Edad gestacional

18-22 semanas. La semana 20 permite la detección de anomalías e iniciar los estudios para establecer su origen genético o la etiología más probable a partir de la planificación de pruebas complementarias (análisis genéticos, serologías, etc.), estimar el pronóstico en un número importante de casos y plantear a los padres la opción de tratamiento intrauterino en casos seleccionados. A partir de la información transmitida, los padres pueden optar por solicitar la interrupción de la gestación de acuerdo a la legislación actual.

Vía de exploración

Clásicamente esta ecografía se realizaba exclusivamente por vía abdominal; sin embargo, en la mayoría de centros se hace cribado rutinario del parto pretérmino con la medida de la longitud cervical vía vaginal. Iniciar la exploración por vía vaginal, permite además obtener una valiosa información sobre la anatomía fetal (en función de su presentación) y la placenta.

Tiempo asignado

La SEGO9 en 2011 concedía 20 min y ya consideraba que podría ser un tiempo insuficiente y proponía añadir 10 min si se utilizaba el Doppler. Aunque son escasas las referencias, actualmente se considera que se debe asignar un tiempo no inferior a los 30 min10.

Seguridad de los ultrasonidos

Está descrita la posibilidad de daños tisulares debido al efecto térmico, más elevado con el uso del Doppler, sea color o pulsado. Estos daños serían proporcionales al tiempo de exposición y más preocupantes en edad gestacional muy precoces. Como norma, los ultrasonidos deben considerarse «seguros» para el feto, aunque procede seguir las recomendaciones de la ISUOG y minimizar los tiempos de exposición (especialmente del Doppler), conocer los mecanismos de seguridad de los ecógrafos y aplicar el principio As Low As Reasonably Achievable (ALARA)11,12.

Guía para la exploración anatómica fetal en el segundo trimestreCabezaCráneo

  • 1.

    Morfología. Tiende a ser ovalado. Las alteraciones de su morfología pueden asociarse con diversas patologías: cráneo en «limón» (indicativo de espina bífida) o en «fresa» (indicativo de trisomía 18). La dolicocefalia o braquicefalia llamativa pueden estar presentes en diversos síndromes (utilizar el índice cefálico si hay desviaciones francas de la normalidad).

  • 2.

    Integridad. Descartar la presencia de defectos óseos, así como la protrusión de tejido cerebral (encefaloceles, principalmente occipital y frontal).

  • 3.

    Densidad ósea-mineralización. El cráneo aparece como una línea continua hiperecogénica (solo interrumpida por las suturas craneales) que no se deforma al hacer presión con el transductor sobre el abdomen materno. La pérdida de esta hiperecogenicidad, su deformación con la compresión o una visualización demasiado buena del cerebro fetal puede hacernos sospechar condiciones de mala mineralización.

  • 4.

    Tamaño. Realizar biometrías.

Cerebro

Dado que el objetivo de la exploración básica es confirmar la normalidad de las estructuras, será suficiente hacer el estudio de los 3 planos axiales. Si se detectaran anomalías, sería preceptiva la inclusión de planos sagitales y coronales, realizando una neurosonografía detallada por personal especializado. Los 3 planos axiales son paralelos entre sí en sentido cráneo-caudal, precisándose cierta angulación posterior del transductor para obtener el tercer plano. Los marcadores de referencia para saber que nos encontramos en el plano correcto serían13:

  • 1.

    Plano transventricular: línea media-cavum del septum pellucidum-ventrículos laterales (astas anteriores y posteriores)-cisura parieto-occipital (fig. 1A). Dado que la ventriculomegalia es un marcador de múltiples anomalías del desarrollo cerebral, en este plano se medirán sistemáticamente las astas posteriores de los ventrículos laterales (atrio ventricular) a nivel del glomus14, que es un engrosamiento del plexo coroideo (aparece más brillante y ecogénico), tomando un plano perpendicular a la cavidad ventricular y colocando los calipers on-on. Algunos autores consideran que tomar como referencia el nivel de la cisura parieto-occipital para medir el atrio ventricular, podría ser más reproducible que el nivel del glomus15. Esta medida es estable a lo largo de la gestación y se encuentra entre los 6-8mm de media, considerándose normal por debajo de 10mm. Aunque deben medirse los 2 atrios, en muchas ocasiones solo el hemisferio alejado del transductor es claramente identificado, el proximal se oscurece (artefactos, calota, etc.), por lo que en la exploración básica, se sugiere asumir la simetría.

    Figura 1.

    Planos axiales. A) Transventricular. B) Transtalámico. C) Transcerebeloso.

    (0,13MB).
  • 2.

    Plano transtalámico: astas frontales de los ventrículos laterales-cavum del septum pellucidum-tálamos-gyrus del hipocampo (fig. 1B). Este es el plano de medida para el diámetro biparietal (DBP) y la circunferencia cefálica (CC). Obsérvese que el cerebelo no debe ser visualizado en este plano.

  • 3.

    Plano transcerebelar: astas frontales de los ventrículos laterales-cavum del septum pellucidum-tálamos-cerebelo-cisterna magna-hueso occipital (fig. 1C). En este plano se mediría el diámetro antero-posterior de la cisterna magna, desde el borde posterior del vermis hasta el borde interno del hueso occipital, simulando la continuación del eco medio y considerándose valores normales entre 2-10mm durante toda la gestación. También puede medirse el diámetro transverso del cerebelo. Hay que tener en cuenta que el desarrollo del vermis no se completa hasta la 20.a-22.a semana y sobre todo en exploraciones precoces y/o con basculación excesiva de la sonda puede dar la sensación de comunicación entre iv ventrículo y cisterna magna a través de un defecto del vermis, que en la mayoría de los casos no significará patología.

Estos 3 planos deben permitir estudiar adecuadamente la normalidad de las siguientes estructuras:

  • 1.

    Línea media completa. Los 2 hemisferios cerebrales se encuentran separados en gran parte por una profunda hendidura antero-posterior: fisura longitudinal o interhemisférica, que contiene un pliegue vertical de duramadre denominado hoz del cerebro.

  • 2.

    Ventrículos laterales con los plexos coroideos en su interior (astas anterior y posterior).

  • 3.

    Cavum del septum pellucidum. Aparece como una cavidad econegativa entre 2 membranas finas, interrumpe la línea media y separa medialmente las astas anteriores de los ventrículos laterales. Empieza a ser visible a partir de la 16.ª semana y siempre entre la 18.a-37.a semana.

  • 4.

    Tálamos. En posición central, a ambos lados de la línea media, simétricos y no fusionados.

  • 5.

    Cerebelo. Formado por los 2 hemisferios (morfología, dimensiones y disposición simétricas) y el vermis más ecogénico y de localización central entre ambos.

  • 6.

    Cisterna magna. Habitualmente econegativa, aunque pueden visualizarse unos finos tractos lineales que se corresponden con la membrana aracnoidea y no deben confundirse con anomalías.

  • 7.

    Cisura de Silvio. Permite evaluar el normal desarrollo y el grado de maduración cortical16.

Cara

  • 1.

    Visualización de las órbitas ocupadas por cristalinos y estimación subjetiva de la distancia interorbitaria (fig. 2A).

    Figura 2.

    A) Órbitas con cristalinos. B) Integridad labio superior. C) Perfil y hueso nasal.

    (0,11MB).
  • 2.

    Visualización del labio superior con objeto de descartar fisura labio-palatina (fig. 2B).

  • 3.

    Evaluación del perfil fetal. En este plano también puede valorarse la presencia y desarrollo del hueso nasal (fig. 2C).

Cuello. Nuca

  • 1.

    Descartar la presencia de masas o colecciones líquidas: higromas, teratomas, encefalocele, etc.

  • 2.

    Prestar atención al edema nucal17, como marcador mayor de trisomía 21, que no debería superar los 6mm medidos de borde externo de hueso occipital a borde externo de piel (fig. 3).

    Figura 3.

    Medida del edema nucal.

    (0,08MB).

Columna vertebral

  • 1.

    Estudio en los 3 planos: sagital, coronal y axial para evaluar la integridad y normal alineación vertebral (fig. 4). Aunque el cribado de los DTN se realiza por los signos intracraneales, conviene no olvidar el examen del raquis, que además puede informar de otras patologías: teratomas, hemivértebras, etc.

    Figura 4.

    Exploración de la columna vertebral. A) Plano sagital. B) Plano coronal. C) Plano axial.

    (0,09MB).
  • 2.

    Prestar atención a la normal continuidad de la piel que lo recubre.

Tórax

  • 1.

    Visualizar costillas con curvatura y tamaño normal y sin deformidades.

  • 2.

    Pulmones simétricos, de ecogenicidad homogénea, descartando derrames y masas pulmonares o mediastínicas (fig. 5A).

    Figura 5.

    A) Pulmones simétricos y de ecogenicidad homogénea. B) Diafragma y estómago por debajo. C) Diafragma e hígado por debajo.

    (0,13MB).
  • 3.

    Contrastar la ecogenicidad con la del hígado.

  • 4.

    Integridad diafragmática: línea hipoecogénica que separa el tórax del abdomen (insistir en su visualización a nivel de hígado y estómago, confirmando la normal ubicación intraabdominal de estos órganos) (fig. 5 B y C).

Corazón

Comprende la evaluación del corte de 4 cámaras y de los tractos de salida18-21.

  • 1.

    FCF rítmica de 120-160 lpm.

  • 2.

    Definir situs: corazón en hemitórax izquierdo, alineado con el estómago.

  • 3.

    Evaluar su tamaño (≈ 1/3 del tórax). Biometría únicamente si hay sospecha de anomalía.

  • 4.

    Estimar el eje cardiaco (45° ± 20° a la izquierda). Biometría únicamente si hay sospecha de anomalía.

  • 5.

    Corte de 4 cámaras (fig. 6A). Biometría únicamente si hay sospecha de anomalía. Las estructuras a evaluar son:

    • a.

      Dos aurículas de tamaño similar, separadas por el septum primum, foramen ovale y septum secundum. El foramen oval ocupa un tercio del septo auricular y su válvula aletea hacia la aurícula izquierda, donde debe observarse la entrada de las 4 venas pulmonares (suficiente ver 2).

    • b.

      Dos ventrículos con cavidades de similar tamaño y parecido espesor de sus paredes (observar el moderator band en el ventrículo derecho) y separados por el septo interventricular, que debe mostrase íntegro y de grosor parecido a la pared ventricular.

    • c.

      Las 2 válvulas aurículo-ventriculares tienen apertura y cierre completos y sincrónicos, los anillos valvulares tienen similar diámetro y la inserción de la válvula tricúspide es más apical que el de la mitral.

    • d.

      Crux cordis intacta: valoración de los septos auricular, aurículo-ventricular e interventricular.

    • e.

      Es normal la existencia de una pequeña cantidad de líquido pericárdico.

    Figura 6.

    A) Corte de 4 Cámaras. B) Tracto de salida de la aorta. C) Tracto de salida de la pulmonar.

    (0,14MB).
  • 6.

    Tractos de salida. Solo biometría si hay sospecha de alguna anomalía. Las estructuras a evaluar son:

    • a.

      Tracto de salida aórtico (fig. 6B): origen en ventrículo izquierdo, en el centro del tórax, con dirección izquierda a derecha. La aorta aparece entre las 2 válvulas aurículo-ventriculares, se continúa por detrás con la válvula mitral y por delante con el septo interventricular (porción muscular y perimembranosa deben estar integras) y sigue un trayecto cruzado respecto a la arteria pulmonar. La válvula tiene una apertura normal, con flujo normal y su tamaño es similar o algo menor que el de la arteria pulmonar.

    • b.

      Tracto de salida pulmonar (fig. 6C): origen en ventrículo derecho (moderator band), más anterior en el tórax, con dirección derecha a izquierda y trayecto cruzado con la aorta. La válvula tiene una apertura normal, con flujo normal y su tamaño es similar o algo mayor que el de la aorta. Siempre se bifurca y deben identificarse las ramas pulmonares (la izquierda se continúa con el ductus arterial) (fig. 7A).

      Figura 7.

      A) Detalle rama izquierda (ductal) de la pulmonar conectando con la aorta y la rama derecha. B) Corte de 3V. C) Corte de 3VT.

      (0,14MB).
    • c.

      Corte de 3 vasos/3 vasos-tráquea (3V/3VT) (fig. 7B y C): excluye la mayoría de patologías de los grandes vasos y define la posición del arco aórtico. Debe valorase el número, el tamaño, la alineación y la disposición de los 3 vasos. De izquierda a derecha y de anterior a posterior, bien alineados y de espesor decreciente aparece el corte de 3V: arteria pulmonar, aorta y vena cava superior y basculando discretamente la sonda se llega al corte de 3VT, manteniéndose la alineación y el tamaño de los vasos, que adoptan una morfología en «V» y observándose la conexión de la arteria pulmonar a nivel del ductus con la aorta descendente a nivel del istmo (parte inferior de la «V»). La tráquea, econegativa, se sitúa a la derecha de la rama aórtica de la V y por detrás de la vena cava superior. El Doppler mostrará flujo anterógrado en ambos vasos, que codificarán de igual color; 3VT es un buen corte para la detección de coartación aórtica, arco aórtico derecho, doble arco y anillos vasculares, así como para visualizar el timo.

Es conveniente la aplicación juiciosa del Doppler color en todos los cortes, que además de ser útil para la identificación de las diferentes estructuras, objetivará el flujo aurículo-ventricular, de los tractos de salida a nivel valvular y de la «V» que debe ser anterógrado y unidireccional sin regurgitación.

Abdomen

  • 1.

    Identificar estómago (cuadrante superior izquierdo) y redefinir situs: estómago alineado con el corazón, aorta por delante del cuerpo vertebral y vena cava inferior a la derecha y por delante de la aorta (fig. 8A y B).

    Figura 8.

    A) Estómago en cuadrante superior izquierdo. Aorta por delante del cuerpo vertebral y vena cava inferior a la derecha y por delante de la aorta. B) Situs. El corazón está alineado con el estómago. C) Vesícula biliar en el cuadrante superior derecho, vena umbilical en el centro y estómago en cuadrante superior izquierdo.

    (0,18MB).
  • 2.

    Vesícula biliar en el cuadrante superior derecho (fig. 8C).

  • 3.

    Evaluación de la normal apariencia y ecogenicidad del intestino delgado y grueso. (fig. 9A).

    Figura 9.

    A) Normal apariencia y ecogenicidad del intestino delgado y grueso. B) Riñones en corte axial. C) Doppler de las 2 arterias umbilicales rodeando la vejiga.

    (0,14MB).
  • 4.

    Visualizar riñones y vejiga urinaria. En caso de que las pelvis impresionen dilatadas, realizar su biometría en corte antero-posterior, considerando normales valores inferiores a 4mm (fig. 9B).

  • 5.

    Vasos del cordón: pueden identificarse con Doppler las 2 arterias umbilicales rodeando la vejiga (fig. 9C).

Pared abdominal

Confirmar la integridad de la pared abdominal a nivel de la entrada del cordón, observando la continuidad de éste con la piel fetal (fig. 10).

Figura 10.

Integridad de la pared abdominal a nivel de la entrada del cordón, observando la continuidad de este con la piel fetal. A) Corte axial. B) Corte sagital.

(0,12MB).
Extremidades

  • 1.

    Observar la integridad y adecuada alineación de los tres segmentos de ambas extremidades superiores e inferiores (no es obligado contar los dedos) (fig. 11).

    Figura 11.

    Integridad y adecuada alineación de los tres segmentos de ambas extremidades. Mano abierta.

    (0,11MB).
  • 2.

    Prestar atención a la existencia de movimientos de flexo-extensión.

  • 3.

    Debe visualizarse la mano abierta.

Genitales

Observar la normal apariencia anatómica.

Placenta

  • 1.

    Evaluar su localización (fig. 12A). Si se sospecha excesivamente baja, confirmar por vía vaginal y ver su relación con el orificio cervical interno y seleccionar candidatas para ecografía transvaginal en el 3.er trimestre, donde se valorará la vía de parto, pues si el borde placentario se sitúa a más de 2cm del orificio cervical interno puede ser posible el parto vaginal en más del 60% de los casos22. Para distancias entre 1,1-2cm se comunicaron tasas de cesáreas del 31%23.

    Figura 12.

    A) Placenta de localización previa. B) Ecoestructura placentaria alterada en un caso de triploidía. C) Normal inserción del cordón en la placenta.

    (0,15MB).
  • 2.

    Evaluar su ecoestructura, descartando presencia de formaciones quísticas múltiples que sugieran triploidías, masas (corioangiomas), hemorragias, etc. (fig. 12B).

  • 3.

    En los casos de placentas bajas o previas con antecedentes de cesárea anterior está aumentado el riesgo de acretismo, por lo que dada la transcendencia de esta patología24-26 se sugiere un examen más minucioso en busca de signos: pérdida del normal halo hipoecogénico retroplacentario entre decidua y miometrio, múltiples áreas lacunares que demuestran flujo abundante, hipervascularización de la vejiga y serosa uterina, adelgazamiento llamativo del miometrio, etc.

  • 4.

    Observar la normal inserción del cordón umbilical en la placenta, intentando descartar la inserción velamentosa o marginal, que junto con lóbulos placentarios accesorios y placenta previa son los principales factores de riesgo para buscar y descartar la vasa previa27 (fig. 12C).

Líquido amniótico

Mediante evaluación subjetiva. Solo biometría si se sospechan alteraciones de la cantidad de líquido amniótico. A esta edad gestacional mejor utilizar la medida de la columna máxima (diámetro vertical de la mayor bolsa de líquido amniótico), que es normal entre 2-8cm y tiene un mejor rendimiento que el índice de líquido amniótico28.

Biometría

  • 1.

    Si disponemos de una ecografía del 1.er trimestre es posible valorar adecuadamente el crecimiento fetal. Caso de no disponer de ella, la ecografía del 2.° trimestre también es útil para datar o establecer la edad gestacional, aunque el margen de error será algo mayor que en el 1.er trimestre, variando entre 7-10 días si se utilizan conjuntamente todas las biometrías que se mencionan a continuación6.

  • 2.

    Las biometrías a obtener serán: DBP, CC, longitud femoral (LF) y circunferencia abdominal (CA) (fig. 13).

    Figura 13.

    Biometría. A) Diámetro biparietal y circunferencia cefálica. B) Fémur. C) Circunferencia abdominal.

    (0,12MB).
  • 3.

    Hay que ser estrictos en obtener los planos de referencia adecuados para cada biometría, así como en la correcta colocación de los calipers. El DBP y la CC se medirán en el plano transtalámico (con las referencias descritas previamente) y los calipers se colocarán fuera/dentro o medio/medio para el DBP y rodeando el hueso para la CC. Para medir la LF, los calipers se colocarán a nivel de las diáfisis osificadas, excluyendo la epífisis distal que tiene forma triangular. Para la CA se obtendrá un corte transverso del abdomen fetal, tomando como referencias la vena umbilical a nivel del seno portal y el estómago (la sección será lo más circular posible y los riñones no deben ser visualizados), colocando los calipers alrededor de la superficie más externa.

Movilidad fetal

Mediante valoración subjetiva, pues no hay patrones de referencia. Aunque una disminución «transitoria» de los movimientos no debe ser considerada como un factor de riesgo, sí debemos prestar atención si la disminución-ausencia de movilidad es persistente, pues podría orientarnos hacia síndromes de acinesia fetal.

Marcadores

Tan solo mencionarlos, pues aunque su obtención no se considera rutinaria en el examen ecográfico del 2.° trimestre, puede aprovecharse esta oportunidad para su valoración: Doppler de arterias uterinas para cribado de preeclampsia (aunque se tiende a desplazar al 1.er trimestre), medida de la longitud cervical para cribado de parto pretérmino y marcadores de cromosomopatía para revaluación de riesgo. El estudio de este tipo de marcadores se considera opcional y sujeto a protocolos de cada institución.

Es sabido que la presencia de marcadores ecográficos de cromosomopatía aumenta el riesgo para trisomía 21 y que su ausencia lo disminuye, pero permanece controvertida su utilidad tras la introducción del cribado combinado de cromosomopatías de 1.er trimestre con tasa de detección del 90%, pues significaría aplicar estos marcadores a una población ya seleccionada y cribada por otro método29. Tendrán menor interés todavía si en un futuro se generaliza el test prenatal no invasivo30.

Algunos grupos consideran que los marcadores más sensibles de trisomía 21 serían31: arteria subclavia derecha aberrante (ARSA), ausencia-hipoplasia de hueso nasal, ventriculomegalia y edema nucal. Debe tenerse en cuenta, si se utilizan, que la presencia de un marcador obliga a la búsqueda del resto de marcadores y a la aplicación conjunta de los likelihood ratios positivos y negativos de cada uno para establecer el nuevo riesgo32.

La detección de uno de los siguientes marcadores puede significar el inicio de una anomalía estructural progresiva que establecen la indicación de programar controles ecográficos seriados:

  • Marcadores intracraneales de DTN: signo de la banana y del limón sin detectar defecto vertebral.

  • Marcadores de anomalía intracraneal: ventriculomegalia, biometrías en el límite de la normalidad.

  • Marcadores de cardiopatía.

  • Marcadores de patología digestiva: ausencia de cámara gástrica, dilatación intestinal significativa, hiperrefringencia intestinal.

  • Marcadores de patología nefrourológica. Pielectasia, no identificación de uno o ambos riñones, ecogenicidad renal aumentad/tamaño renal límite, identificación de riñón pélvico, megavejiga.

  • Presencia de marcadores asociados a síndromes genéticos.

  • Cantidad de líquido amniótico en los límites de la normalidad.

Gestación múltiple

Lo habitual en nuestro medio es que la corionicidad y la amnionicidad queden definidas ya en la ecografía de 1.er trimestre. Si esta no se hubiera realizado, se utilizarán los mismos criterios que en el 1.er trimestre: inserción y grosor de la membrana interfetal (signos lambda y T), la localización de las inserciones de los cordones y los sexos fetales (fig. 14).

Figura 14.

A) Bicorial biamniótica. Signo lambda: tejido placentario que se prolonga hacia la membrana intergemelar, esta es gruesa. B) Monocorial biamniótica. Signo T: no hay tejido placentario, la membrana se inserta en forma de T y es más fina.

(0,1MB).
Patología uterina y de los anejos

Si se ha realizado la ecografía del 1.er trimestre y no hay ningún cambio clínico que lo justifique no será precisa una nueva evaluación, aunque sí deben revisarse el útero y los anejos si no hubo exploración ecográfica previa o se detectó patología susceptible de seguimiento.

Consideraciones en cuanto al cumplimiento del protocolo

  • 1.

    Si no fuera posible visualizar todas las estructuras que se considera deben formar parte de esta ecografía, se recomienda completar el examen en una nueva sesión, preferiblemente el mismo día o días más tarde, pero antes de la 22.a semana. Si tras la repetición siguieran estructuras sin visualizarse, se recomienda solicitar la colaboración de otro especialista, del propio equipo o del centro de referencia y esta circunstancia debe quedar reflejada en el informe de la exploración.

  • 2.

    Cualquier condición que dificulte la normal transmisión de los ultrasonidos y la visualización de la anatomía fetal (p. ej., en caso de cicatrices abdominales o elevado índice de masa corporal) puede disminuir la tasa de detección de anomalías de forma significativa, de alrededor del 20% en algunos estudios. Esto deben conocerlo la gestante y su pareja, pues además del impacto sobre el resultado de la exploración, también puede tener implicaciones médico-legales33,34. No se considera adecuado recomendar sucesivas exploraciones con la única intención de mejorar la visualización en gestantes con mala transmisión por obesidad u otros motivos que no se puedan modificar.

Capacitación del explorador

Personal especializado, con dedicación preferente a ecografía fetal/obstétrica y capacidad específica para realizar esta importante ecografía.

Equipo adecuado

Los ecógrafos utilizados deben estar dotados de la adecuada tecnología y renovarse periódicamente. Se ha sugerido la renovación cada 5 años, destinando estas máquinas a otras áreas, donde no se precisen unos niveles máximos de tecnología35.

Informe de la exploración

Debe emitirse un informe de la exploración donde queden detallados los diferentes parámetros biométricos y de la anatomía fetal, bien pormenorizando las diferentes estructuras visualizadas, bien haciendo referencia a que la exploración ha sido efectuada siguiendo un protocolo específico, sea del hospital, de la comunidad autónoma, de la sociedad profesional, etc. Debe quedar constancia de cualquier incidencia significativa de la exploración, así como de las condiciones de visualización. Lo habitual es que cada centro disponga de su propio modelo adaptado a sus protocolos o bien utilice alguno de los diferentes que están disponibles. En cualquier caso es aconsejable que el informe sea comentado con los padres y asegurarse que ha sido interpretado de forma correcta.

Incluir la edad gestacional en la que se recomienda el control sucesivo.

Destacar las limitaciones de la ecografía, incluso en las condiciones más óptimas, para la identificación de todas las anomalías y de aquellas de aparición tardía.

Consentimiento informado

Es muy aconsejable que la gestante y su pareja conozcan los objetivos de la exploración y así lo manifiesten en la preceptiva hoja de consentimiento informado. La SEGO aconseja que el consentimiento para esta ecografía debería ser escrito en todos los casos y ampliado con información verbal de forma comprensible en aquellos casos que la paciente lo solicite9.

Archivo de datos de la historia clínica

Tanto el informe de las ecografías como el documento del consentimiento informado forman parte del contenido mínimo de la historia clínica que debe conservarse [BOE Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica].

A pesar de que esta ley no contempla el archivo de las pruebas complementarias, actualmente que se dispone de soportes electrónicos para la compresión, el archivo y recuperación de imágenes (JPG, vídeo, DICOM, etc. en PACS) es recomendable disponer de un archivo de todas las exploraciones (véase imágenes recomendadas, fig. 15) y muy especialmente las de aquellos casos en los que se haya detectado cualquier tipo de anomalía. En las exploraciones normales la recomendación incluye las imágenes de diferentes estructuras fetales definidas según protocolos hospitalarios y/o de cada comunidad autónoma. El formato y los tiempos que deben permanecer almacenados varían de unos a otros centros e incluso está regulado en algunas comunidades autónomas.

Los Protocolos Asistenciales de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia pretenden contribuir al buen quehacer profesional de todos los ginecólogos, especialmente los más alejados de los grandes hospitales y clínicas universitarias. Presentan métodos y técnicas de atención clínica aceptadas y utilizadas por especialistas en cada tema. Estos protocolos no deben interpretarse de forma rígida ni excluyente, sino que deben servir de guía para la atención individualizada a las pacientes. No agotan todas las posibilidades ni pretenden sustituir a los protocolos ya existentes en Departamentos y Servicios Hospitalarios.

Figura 15.

Selección de imágenes recomendadas para archivo de cada exploración.

(0,29MB).
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