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Vol. 26. Núm. 10.
Páginas 64-67 (Noviembre 2007)
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Higiene bucodental. Productos utilizados y recomendaciones básicas
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Ángela Boscha
a Doctora en Farmacia.
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Los cuidados e higiene de la boca engloban dos conceptos: salud y belleza. La higiene bucodental es indispensable para mantener una boca sana y prevenir enfermedades. Además, una boca y unos dientes sanos ofrecen una buena imagen estética, ya que es un punto clave donde se fija la atención a primera vista. En el presente artículo se abordan las características de la higiene bucodental en las distintas etapas de la vida, se revisan los principales productos dentales de consumo y se ofrecen unas recomendaciones básicas para mantener una boca y unos dientes sanos.

La higiene bucodental es compleja y engloba distintos tipos de autocuidados básicos y generales y otros específicos y personales.

Es importante realizar visitas periódicas una o dos veces al año al dentista para realizar revisiones que descarten cualquier incidencia. Es conveniente también aprovechar la visita para realizar una higiene o limpieza dental. En el caso de aparecer la gingivitis, es importante un seguimiento periódico y un tratamiento adecuado.

Los cuidados incluyen una dieta adecuada que evite productos cariogénicos como la sacarosa y glucosa presente en los dulces, caramelos y golosinas infantiles, así como en ciertos alimentos. Los caramelos blandos aumentan el riesgo de tener caries. La caries en niños es producto de una higiene deficiente y una dieta inadecuada.

Hay una relación directa entre la ingesta de hidratos de carbono y la aparición de caries.

Higiene bucal en las distintas etapas de la vida

Bebés y niños

La higiene bucodental debe empezar en la primera etapa de la vida y es necesario proteger al bebé de la aparición de caries precoces debido a la ingesta de azúcares presentes en la leche del biberón o en productos azucarados.

En el primer año de vida es recomendable limpiar las encías y los primeros dientes con una gasa húmeda, especialmente después de la última toma de leche materna o biberón.

A partir del primer año de vida hay que empezar a educar a los niños para una correcta higiene bucodental. Puede convertirse en un divertido juego enseñarles a cepillarse los dientes antes de ir a dormir, al principio con un cepillo dental adecuado y agua y, más adelante, cuando lo aconseje el pediatra, añadir una pasta dental infantil.

Adolescentes

El cuidado de la boca en la adolescencia es de especial importancia para la conservación futura de los dientes.

Es necesario cepillar bien los dientes después de cada comida y especialmente antes de dormir, así como usar hilo dental.

Para evitar la caries es aconsejable reducir el consumo de almidones y azúcares. La visita periódica al odontólogo es clave para el control de los dientes y encías. En el caso de tratamientos y ortodoncia hay que poner una atención especial en la higiene dental.

Hay que evitar el consumo de tabaco, ya que además de causar graves problemas de salud, mancha los dientes y encías y causa mal aliento.

Adultos

En la fase adulta de la vida se han de extender y ampliar los cuidados habituales. Con la edad pueden aparecer problemas de encías y de sensibilidad dental, ya que las encías tienden a retraerse y a exponer zonas del diente no protegidas por esmalte.

Se aconseja visitar regularmente al odontólogo para realizar higienes dentales, además de cepillar los dientes tras cada comida y usar hilo dental y cepillos interdentales.

Hay que evitar el consumo de alimentos ricos en azúcares y almidón y aumentar el consumo de frutas, vegetales y alimentos fibrosos.

Personas mayores

Con la edad pueden presentarse alteraciones que requieran cuidados especiales, como en el caso de utilizar prótesis dentales, el uso de ciertos medicamentos o trastornos generales de la salud.

Se refuerza la necesidad de una cuidadosa higiene bucodental con visitas periódicas al odontólogo.

Puede aparecer un aumento de la sensibilidad dental debido a la retracción de las encías, aparición de sequedad de boca debida a ciertos medicamentos o problemas derivados de diversas enfermedades, como diabetes o afecciones cardíacas.

CONSEJOS DESDE LA FARMACIA

Recomendaciones básicas

Fomentar la higiene bucodental desde la infancia.

− Cepillar los dientes al menos 2 veces al día o después de cada comida.

− Potenciar la limpieza dental con el uso de seda dental y colutorios.

− Reducir los alimentos azucarados de la dieta y no ingerirlos antes de ir a dormir.

− No tomar alimentos demasiado ácidos.

− Incrementar la ingesta de alimentos ricos en calcio y flúor.

− Comer alimentos sólidos y duros para fortalecer las encías y limpiar los dientes (p. ej., manzanas).

− Realizar una higiene dental cada 6 meses.

Productos para la higiene bucodental

La higiene bucodental supone realizar autocuidados de las distintas partes de la boca y para ello disponemos de diversos productos adecuados para cada caso:

Pasta de dientes

La pasta de dientes o dentífrico se utiliza para la higiene de los dientes con un cepillo de dientes.

Hay muchos tipos de dentífricos con diversas fórmulas para proteger de la caries, la gingivitis y otras dolencias. Algunos llevan franjas de colores con productos especiales y todos llevan aditivos, generalmente mentolados para conseguir un sabor agradable.

Por lo general, su composición se basa en los siguientes productos: detergentes, humectantes, aromatizantes, sustancias antiplaca, sustancias que aumentan la resistencia del esmalte, conservantes, enzimas, sustancias vegetales, desensibilizantes, abrasivos y blanqueadores. El consejo del odontólogo ayudará a elegir el dentífrico adecuado a cada persona.

La pasta de dientes utilizada para un buen cepillado ayuda a eliminar la placa dental, combatir la caries, limpiar y pulir los dientes, remineralizarlos, eliminar manchas y refrescar el aliento.

El flúor puede evitar la aparición de caries, ya que aumenta la resistencia del esmalte al ataque bacteriano.

Blanqueadores dentales

El odontólogo debe decidir si una persona requiere o no un tratamiento de blanqueo dental. En caso afirmativo, puede realizarse un tratamiento en la consulta del odontólogo o en casa con productos blanqueadores existentes en el mercado, siempre con supervisión del dentista.

Hay pastas de dientes blanqueadoras que pueden utilizarse durante períodos cortos. Su uso continuado puede causar hipersensibilidad dental e irritación gingival. Por lo general, contienen peróxido de carbamida y peróxido de hidrógeno. Otras se fabrican a partir de plantas, son naturales y no perjudican a la salud de los dientes. Conviene evitar las que contienen bicarbonato, muy perjudicial para la dentadura.

Cepillos dentales

Una buena higiene dental requiere un buen cepillado durante al menos 2 min 2-3 veces al día e indispensablemente antes de acostarse.

El cepillo dental debe ser suave y agradable de usar. Las cerdas rígidas son incómodas y producen molestias al insistir en el cepillado. Por lo general, los cepillos pequeños son más manejables, aunque hay cepillos para todas las circunstancias: dientes sensibles, ortodoncia, con sabores, plegables etc.

Es necesario cambiar de cepillo de dientes periódicamente, cada vez que se note usado, sin rigidez y con las cerdas curvadas. Deben cepillarse todas las caras de dientes y muelas y también muy suavemente pueden cepillarse las encías y la lengua.

Los cepillos eléctricos son muy útiles para las personas que suelen acumular sarro, pues el cepillado más enérgico ayuda a eliminarlo. Deben cepillarse todos los dientes y muelas por todas sus caras, deteniéndose en cada uno.

Se comercializan cepillos de dientes especiales para niños de todas las edades.

Colutorios

El uso de colutorio en forma de enjuague tras el cepillado de los dientes contribuye a una buena higiene bucal, ya que elimina gérmenes, actúa contra la placa y refresca la boca y el aliento. Por lo general, tienen la misma composición que las pastas dentales, excepto abrasivos y blanqueadores.

El colutorio sirve también para realizar ligeros masajes en las encías con un algodón impregnado. Limpia y refresca las encías y deja una agradable sensación de boca limpia.

Hay colutorios de todo tipo de sabores, predominantemente menta. En ocasiones, el sabor es demasiado fuerte y pueden diluirse con agua.

Los colutorios son muy eficaces en la prevención y tratamiento de la enfermedad periodontal.

Cepillos interdentales

Son pequeños cepillos redondos de diferentes tamaños, adecuados para limpiar los espacios interdentales donde suele acumularse la placa dental y los cepillos convencionales no llegan. Pueden usarse también con implantes, prótesis y aparatos de ortodoncia.

Son muy útiles para limpiar perfectamente los espacios entre los dientes de restos de comida que pueden contribuir a formar placa dental. Son fáciles de usar y crean hábito.

Hilo dental

El uso del hilo dental es un complemento del cepillado de los dientes. Se usa para limpiar restos de alimentos de los espacios entre los dientes y muelas, introduciendo el hilo y limpiando de arriba abajo las caras de las piezas dentales. En la actualidad, los odontólogos insisten en el uso del hilo dental como elemento preventivo de problemas dentales y, especialmente, periodontales.

Se comercializan diversos tipos de hilo dental:

Hilo dental de sección redonda. Es el más común y puede ser con cera o sin cera, además de incorporar sabor a menta, que lo hace más agradable.

Hilo dental tipo cinta, de sección más cuadrada o rectangular. Es más difícil de usar, pero limpia más efectivamente por su mayor capacidad de arrastre.

Hilo dental con nylon o espuma, con espacios libres para poder introducirlo entre los dientes. Tienen una gran capacidad de arrastre y son muy útiles en caso de prótesis o implantes.

Protectores labiales

La piel de los labios es muy sensible y necesita cuidados especiales para protegerlos de agentes agresivos como el frío, el sol, la contaminación, etc. La sequedad labial es un problema muy común que, además de afectar a la mucosa labial por falta de hidratación, es molesta y puede causar grietas y quemaduras.

Los protectores labiales actúan formando una película de protección sobre los labios, con lo que se evita la sequedad y los efectos nocivos de los agentes climáticos. Hay una gran diversidad de protectores labiales, con o sin protección solar, sabores, texturas, etc.

Es muy importante su uso cuando se está al aire libre practicando deportes, haciendo excursiones, viajes o simplemente paseos.

En el caso de presentar herpes labial, normalmente recurrente, debe evitarse el sol, el frío y el estrés, y utilizar siempre un protector labial con factor de protección elevado. Cuando aparece el herpes, debe utilizarse una pomada antirretroviral y evitar el contagio hasta que desaparece.

Halitosis

El mal aliento o halitosis es un problema de causas diversas e indeterminadas. En general, el mal aliento se produce por cambios en el pH de la saliva, muchas veces causados por la sequedad de la boca.

Una completa higiene bucal es la mejor prevención del mal aliento. La menta tiene propiedades bactericidas que eliminan el mal aliento. Puede utilizarse en forma de pastillas, chicles, infusiones o aerosoles.

Dentaduras postizas

El uso de dentaduras postizas requiere cuidados de higiene muy especiales y visitas periódicas al odontólogo.

La higiene de la dentadura postiza es muy importante para evitar infecciones, halitosis y mal sabor de boca.

Es necesario cepillar a diario la dentadura y retirarla por las noches para que descansen las encías, conservándola en productos especiales.

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