Presentamos el caso clínico de una mujer de 78 años con antecedentes personales de hipertensión arterial, dislipemia, diabetes mellitus tipo 2, hipotiroidismo y fibrilación auricular. Consulta por lesiones cutáneas pruriginosas de 2 meses de evolución que aparecieron 2 semanas después de la primera dosis de la vacuna frente al herpes zóster (HZ). A la exploración presenta placas de hasta 15cm de coloración blanco marfil con borde activo eritematovioláceo localizadas en flancos, región submamaria y espalda (fig. 1). Con la sospecha clínica de morfea-liquen escleroso extragenital se realiza biopsia cutánea. El resultado histológico muestra aplanamiento epidérmico con pérdida de crestas, engrosamiento fibroso de la dermis a expensas de haces gruesos de colágeno e infiltrado inflamatorio crónico perivascular superficial. Hallazgos compatibles con morfea-liquen escleroso extragenital. Se solicita analítica con perfil de autoinmunidad y serología para Borreliaburgdorferi que resulta negativa. Actualmente la paciente se encuentra en tratamiento con hidroxicloroquina 250mg/día y metotrexate 12,5mg/semana con resolución del prurito y estabilización de las placas morfeiformes.
IntroducciónLa morfea o esclerodermia localizada es un trastorno inflamatorio idiopático caracterizado por cambios escleróticos en piel y tejidos subyacentes. En su etiopatogenia pueden influir factores genéticos, autoinmunes, infecciosos y ambientales.
DiscusiónSe han descrito reacciones esclerodermiformes localizadas o generalizadas en asociación con la vacunación, ya sea por su relación temporal con la administración o por su aparición en el sitio de inoculación. Esta asociación sugiere que la inoculación podría actuar como desencadenante en individuos predispuestos.
Se han comunicado casos puntuales tras vacuna contra neumococo1, difteria-tétanos-pertussis y triple vírica2, SARS-CoV-2 (vacunas de ARN mensajero)3, virus hepatitis B4, tuberculosis (BCG)5 e influenza6. Bajo nuestro conocimiento no se han publicado casos hasta la fecha en relación con la vacuna frente al HZ.
En la etiopatogenia, los mecanismos propuestos son; activación inmunológica inducida por la vacuna, con respuesta dirigida tanto a antígenos específicos como a epítopos inespecíficos3; o bien, daño endotelial e hipoxia tisular secundarias al traumatismo de la inoculación2.
En nuestra paciente, la aparición de las lesiones 15 días después de la vacuna del HZ establece una relación temporal clara, aunque no permite demostrar una causalidad directa.
ConclusiónPresentamos un nuevo caso de morfea generalizada tras vacunación, en este caso por HZ; se trata del primer caso descrito bajo nuestro conocimiento en la literatura médica. Aporta evidencia sobre la posible relación entre vacunación y morfea, destacando la necesidad de vigilancia clínica y registro de eventos cutáneos poco frecuentes tras la inmunización.
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.
Consideraciones éticasEl presente trabajo no implica la realización de experimentos con seres humanos. Se ha seguido el protocolo del centro de trabajo con relación a la publicación de datos de pacientes, se ha respetado la privacidad y se cuenta con el consentimiento informado del paciente para su publicación.


