Evaluar el impacto de un programa de detección e intervención sobre el tabaquismo en una población rural mayor de 14 años, atendida en el Centro de Salud de Caspe (Aragón, España).
Material y métodosEstudio cuasi-experimental, prospectivo y observacional, entre junio de 2023 y diciembre de 2024, en una zona básica de salud rural (n=11.680 habitantes). Se incluyeron pacientes de ≥ 15 años atendidos en consultas ordinarias y de atención continuada. Se interrogó de forma sistemática sobre el consumo de tabaco y, en caso afirmativo, se realizó la intervención apropiada. Esta se ajustó según la motivación del paciente (test de Richmond) y su nivel de dependencia (test de Fagerström), incluyendo consejo breve o intervención intensiva con posible tratamiento farmacológico.
ResultadosSe evaluaron 1.159 pacientes (59,96% hombres). La cobertura del registro del consumo de tabaco fue del 59,5% en 2023 y del 60,2% en 2024, superando ampliamente los estándares establecidos. La prevalencia de tabaquismo registrada aumentó del 18,12% al 41,63% entre los dos periodos. El 67% de los fumadores registrados presentaban algún tipo de intervención registrada al menos un año antes del periodo de evaluación, cumpliéndose los estándares de calidad en todos los indicadores.
ConclusionesLas intervenciones breves e intensivas aplicadas sistemáticaticamente en Atención Primaria rural son efectivas para la detección y tratamiento del tabaquismo. El cumplimiento de los estándares y los resultados obtenidos respaldan la viabilidad de replicar esta estrategia en otras zonas rurales, contribuyendo a la reducción del consumo de tabaco y sus consecuencias en la salud pública.
To evaluate the impact of a smoking screening and intervention program in a rural population aged 14 years and older, treated at the Caspe Health Center (Aragón, Spain).
Materials and methodsA quasi-experimental, prospective and observational study was conducted between June 2023 and December 2024 in a rural primary health care area (n=11,680 inhabitants). Patients aged 15 years and older, seen in routine and continuing care consultations, were included. Patients were systematically questioned about tobacco use, and if they responded positively, appropriate intervention was provided. This intervention was tailored to patient motivation (Richmond test) and dependence level (Fagerström test), including brief counseling or intensive intervention with possible pharmacological treatment.
ResultsA total of 1,159 patients (59.96% men) were evaluated. Tobacco use registration coverage was 59.5% in 2023 and 60.2% in 2024, far exceeding established standards. Recorded smoking prevalence increased from 18.12% to 41.63% between the two periods. Sixty-seven percent of registered smokers had some type of intervention recorded at least one year prior to the evaluation period, meeting quality standards for all indicators.
ConclusionsBrief and intensive interventions systematically applied in rural Primary Care are effective for the detection and treatment of tobacco use. Compliance with standards and the results obtained support the feasibility of replicating this strategy in other rural areas, contributing to the reduction of tobacco use and its consequences on public health.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el tabaquismo como una enfermedad crónica y adictiva. Es la principal causa de muerte de más de 8 millones de personas cada año, de los cuales cerca de 1,3 millones son no fumadores que están expuestos al humo ajeno1,2. Su abordaje requiere una estrategia integral que combine intervenciones farmacológicas y no farmacológicas, adaptadas a las características y necesidades de cada población3.
El tabaquismo constituye una de las principales causas prevenibles de morbilidad y mortalidad en España, responsable de aproximadamente 54.000 muertes anuales. Su prevalencia se mantiene elevada, con un 22,1% de fumadores adultos según la Encuesta Europea de Salud de 2020, por lo que sigue siendo un desafío significativo para la salud pública4,5.
En este contexto, la Atención Primaria emerge como el ámbito idóneo para la detección, prevención y tratamiento del tabaquismo6. En este ámbito sanitario se han identificado intervenciones efectivas para la cesación tabáquica. Las intervenciones breves, que consisten en una identificación rápida del hábito tabáquico y un consejo motivacional, han demostrado ser efectivas en la población general. Sin embargo, en fumadores con alta dependencia, se recomienda una intervención más intensiva que combine terapia cognitivo-conductual y tratamiento farmacológico7,8.
En el medio rural, la implementación de estas estrategias enfrenta desafíos específicos, como la escasez de recursos, la dispersión geográfica, la accesibilidad limitada a servicios especializados y las características socioculturales de la población. La prevalencia del tabaquismo tiende a ser igual o incluso superior a la de las zonas urbanas, influida por factores como el menor acceso a recursos sanitarios, menores niveles educativos y una cultura más tolerante con el consumo de tabaco. Se ha demostrado que los hábitos relacionados con el tabaquismo en zonas rurales están más arraigados, especialmente entre hombres adultos y personas con baja percepción del riesgo asociado al consumo9–11. En muchas áreas rurales, los centros de salud presentan una menor dotación de personal, escasez de programas específicos de deshabituación, acceso limitado a tratamientos farmacológicos para dejar de fumar y falta de formación específica del personal sanitario en técnicas de intervención breve o terapia conductual, lo cual puede disminuir la eficacia de los programas cuando se implementan de manera no adaptada12–15.
No obstante, en la Atención Primaria rural la cercanía entre el profesional sanitario y el paciente y la continuidad asistencial favorecen la confianza y la adherencia a los programas de cesación tabáquica, en intervenciones personalizadas que abordan el consumo de tabaco y sus determinantes sociales y culturales, tanto a nivel de intervención temprana como en seguimiento personalizado. Además, el enfoque comunitario y la colaboración con agentes locales de salud pueden potenciar el éxito de los programas de deshabituación16,17.
La detección e intervención del tabaquismo en centros de salud rurales representa una oportunidad para mejorar la salud de la población, reduciendo la prevalencia de esta adicción y sus consecuencias asociadas. Para ello, es fundamental contar con estrategias basadas en la evidencia, adaptadas al contexto local y apoyadas por políticas sanitarias que prioricen el control del tabaquismo como un objetivo de salud pública15,18,19.
Objetivos- 1.
Objetivo general: evaluar el impacto de un programa de detección e intervención en población mayor de 14 años con hábito tabáquico en una zona básica de salud rural, durante el periodo de junio de 2023 a diciembre de 2024.
- 2.
Objetivos específicos:
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Determinar la prevalencia del consumo de tabaco en la población mayor o igual a 14 años de una zona básica de salud rural.
- -
Aumentar la detección de tabaquismo en personas mayores de 14 años en la zona básica de salud y realizar consejo breve a los fumadores.
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Evaluar la cobertura y el cumplimiento de los estándares de los indicadores de impacto relacionados con la detección del consumo de tabaco en la población fumadora mayor de 14 años.
Se llevó a cabo un estudio prospectivo, observacional y de intervención, de tipo cuasi-experimental sin grupo control, centrado en la detección del consumo de tabaco y la realización de intervenciones breves o intensivas en función de la motivación del paciente. La investigación se enmarcó en los proyectos de mejora del Servicio Aragonés de Salud en el año 2023.
El estudio se desarrolló en el Centro de Salud de Caspe, Aragón, España, centro de Atención Primaria de carácter rural, que atiende una zona básica de salud con una población asignada de 11.680 usuarios, de los cuales 10.369 están empadronados en el municipio de Caspe y 515 en el de Chiprana. Como característica importante de este centro hay que destacar que atiende a un 30% de población migrante, formada por 59 nacionalidades entre las que destacan: marroquí (12,36%), paquistaní (7%) y rumana (4,5%), pero también son frecuentes la inglesa y la senegalesa, entre otras. La población objetivo estuvo compuesta por todas las personas de más de 14 años, atendidas en dicho centro, durante el periodo comprendido entre junio de 2023 y diciembre de 2024.
La detección del consumo de tabaco se integró de forma sistemática tanto en las consultas habituales (programadas o demandas) como en las consultas de Atención Continuada de Medicina y Enfermería. En todas ellas, se incorporó la pregunta directa sobre consumo de tabaco y, en caso afirmativo, se registró la condición de fumador en el campo Datos Generales del Paciente (DGP) «TABACO» del programa informático OMI-AP, integrado en la historia clínica electrónica del Servicio Aragonés de Salud. Previo al inicio del proyecto se realizó una sesión clínica con todo el equipo para informarles sobre el proyecto y capacitarles para el desempeño de las tareas indicadas de manera adecuada.
Para los pacientes identificados como fumadores, se recopiló la siguiente información:
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Edad de inicio del consumo de tabaco
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Años como fumador
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Número de cigarrillos diarios
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Índice tabáquico: (número de cigarrillos/día×años que lleva fumando)/20
Además, se realizó el test de Richmond20,21 para evaluar la motivación para abandonar el hábito tabáquico:
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Si se obtenía una puntuación entre 0-6 puntos, el paciente tenía baja motivación para el abandono y se realizaba una intervención breve, basada en consejo médico/enfermero personalizado, información sobre los riesgos del tabaquismo, beneficios del cese y refuerzo de la motivación para futuros intentos.
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En caso de obtener una puntuación entre 7 y 10 puntos, se consideraba que el paciente tenía media o alta motivación para el abandono y se realizaba una intervención intensiva, que incluía:
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Aplicación del test de Fagerström20,21 para valorar la dependencia a la nicotina (0-1 puntos: muy baja; 2-3 puntos: baja; 4-5 puntos: moderada; 6-7 puntos: alta; 8-10 puntos: muy alta).
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Propuesta de una fecha para dejar de fumar.
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Prescripción farmacológica (tratamiento sustitutivo con nicotina, Bupropión o Citisiniclina), si la puntuación del test de Fagerström era mayor a 4 puntos o si existían fracasos previos de intento de abandono.
Para evaluar el impacto de la intervención se definieron los siguientes indicadores de seguimiento, establecidos como estándares de calidad en la cartera de servicios de Atención Primaria del Sistema Nacional de Salud:
- 1.
Pacientes ≥ 15 años a quienes se ha preguntado por el consumo de tabaco (registro en DGP «TABACO») en los últimos dos años del periodo de estudio.
- 2.
Pacientes ≥ 15 años registrados como fumadores (FUMADOR=SÍ) con algún registro en DGP «INTERVENCIÓN» al menos un año antes del inicio del periodo de evaluación22–24.
Se establecieron dos periodos de evaluación del proyecto: de junio a diciembre de 2023 y de enero a diciembre de 2024, teniendo en cuenta las fases de evaluación establecidas en el programa de proyectos de mejora del Sistema Aragonés de Salud. Esto supuso la diferencia de estándares mínimos para los indicadores en dependencia del periodo de evaluación:
- 1.
Pacientes ≥ 15 años a quienes se ha preguntado por el consumo de tabaco (registro en DGP «TABACO») en los últimos dos años del periodo de estudio:
- •
De junio a diciembre de 2023: estándar mínimo de 10-15%.
- •
De enero a diciembre de 2024: estándar mínimo del 20%.
- 2.
Pacientes ≥ 15 años registrados como fumadores (FUMADOR=SÍ) con algún registro en DGP «INTERVENCIÓN» al menos un año antes del inicio del periodo de evaluación:
- •
De junio a diciembre de 2023: estándar mínimo de 30-40%.
- •
De enero a diciembre de 2024: estándar mínimo de 50-60%.
Los datos fueron recogidos de forma sistemática en el programa informático OMI-AP integrado en historia clínica electrónica del Servicio Aragonés de Salud y se analizaron utilizando un enfoque descriptivo.
Cuestiones éticasEste estudio fue aprobado por la Dirección Médica y Enfermera de Atención Primaria del Sector Sanitario de Alcañiz, por ser este último el referente para la zona básica de salud en la que se aplicó el estudio, en el marco de proyectos de mejora del año 2023. Todos los profesionales evaluados prestaron su consentimiento informado para su participación en el estudio.
ResultadosDurante el periodo de estudio comprendido entre junio de 2023 y diciembre de 2024, se evaluó un total de 1.159 pacientes con edad igual o superior a 15 años, de los cuales 695 eran hombres (59,96%) y 464 mujeres (40,03%). No se dispone de los datos individuales de edad para el cálculo de la media, aunque todos los participantes cumplían el criterio de inclusión de tener al menos 15 años.
Se registraron 42 pérdidas durante el seguimiento, debidas a abandono del hábito tabáquico: 19 en el 2023 y 23 en el 2024. Todos estos pacientes se siguieron de manera periódica para evitar nuevas recaídas y, en el momento actual, continúan sin fumar.
La tabla 1 describe las características obtenidas de la población analizada.
En relación con los indicadores de impacto, se observaron los siguientes resultados:
- •
Indicador 1: pacientes ≥ 15 años a quienes se ha preguntado por consumo de tabaco (registro en DGP «TABACO») en los últimos dos años.
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Del 1 de junio de 2023 al 31 de diciembre de 2023:
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Total de pacientes ≥ 15 años: 3.557.
- ∘
Número de pacientes registrados en DGP «TABACO»: 2.117.
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Cobertura de detección: 59,5%.
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Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2024:
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Total de pacientes ≥ 15 años: 8.083.
- ∘
Número de pacientes registrados en DGP «TABACO»: 4.863.
- ∘
Cobertura de detección: 60,2%.
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En ambos periodos se superó ampliamente el estándar mínimo establecido para este indicador, que exigía una cobertura de detección entre el 10 y el 20%.
- -
A partir de estos resultados se constató que, en el Centro de Salud de Caspe, en el primer periodo de observación, existía una prevalencia registrada de tabaquismo del 18,12% y, en el segundo periodo de observación, existía una prevalencia registrada del 41,63%. Este aumento se derivó de una mejor detección del hábito tabáquico derivada de este proyecto. Estos datos se reflejan en la tabla 2.
- •
Indicador 2: Pacientes ≥ 15 años registrados como fumadores (FUMADOR=SÍ) con algún registro en DGP «INTERVENCIÓN» al menos un año antes del inicio del periodo de evaluación.
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Del 1 de junio de 2023 al 31 de diciembre de 2023:
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Total de pacientes ≥ 15 años con registro histórico disponible: 617.
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Número de pacientes registrados como fumadores con algún registro en DGP «INTERVENCIÓN» desde al menos un año antes: 418.
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Proporción registrada: 67,7%.
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Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2024:
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Total de pacientes ≥ 15 años con registro histórico disponible: 1.331.
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Número de pacientes registrados como fumadores con algún registro en DGP «INTERVENCIÓN» desde al menos un año antes: 896.
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Proporción registrada: 67,3%.
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Ambas proporciones superaron el estándar de calidad previsto para este indicador, que establecía un mínimo del 30% de pacientes con registro histórico de tabaquismo en el primer periodo de evaluación y un 50% en el segundo periodo.
La tabla 3 resume los resultados obtenidos de los indicadores de impacto.
Resultados de los indicadores de impacto
| Indicador | Periodo evaluado | Pacientes ≥ 15 años | Casos registrados | % Cobertura / Proporción | Estándar mínimo | Cumplimiento del estándar |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Consumo de tabaco en los últimos 2 años (DGP «TABACO») | 1/6/2023 – 31/12/2023 | 3.557 | 2.117 | 59,5% | 10-15% | Sí |
| Consumo de tabaco en los últimos 2 años (DGP «TABACO») | 1/1/2024 – 31/12/2024 | 8.083 | 4.863 | 60,2% | ≤ 20% | Sí |
| Fumador con algún registro en DGP «INTERV.» al menos un año antes del periodo de evaluación | 1/6/2023 – 31/12/2023 | 617 | 418 | 67,7% | 30-40% | Sí |
| Fumador con algún registro en DGP «INTERV.» al menos un año antes del periodo de evaluación | 1/1/2024 – 31/12/2024 | 1.331 | 896 | 67,3% | ≤ 60% | Sí |
La detección temprana del tabaquismo y la intervención breve en Atención Primaria son estrategias ampliamente recomendadas en la literatura médica actual debido a su efectividad en la reducción del consumo de tabaco y la mejora de la salud pública. El presente estudio, realizado en una zona básica de salud rural de Caspe, con una población de 11.680 usuarios, evaluó la prevalencia del consumo de tabaco y las tasas de intervención en función de las respuestas iniciales de los pacientes, un enfoque que ha demostrado ser eficaz en diferentes contextos geográficos y demográficos.
El presente estudio muestra una tasa de cobertura superior a los estándares establecidos para la detección del consumo de tabaco, alcanzando una cobertura del 59,5% en el primer periodo (1/6/2023 – 31/12/2023) y 60,2% en el segundo periodo (1/1/2024 – 31/12/2024), lo que supera el estándar mínimo del 20% para el segundo periodo de evaluación. Estos resultados son comparables con los reportados en estudios recientes que abordan intervenciones en poblaciones rurales y semi-rurales. Un estudio realizado en el área rural de Delhi, India, evaluó la eficacia de una intervención conductual breve mediante mensajes de texto para fomentar la inscripción en programas de cesación del tabaquismo. Los resultados de este estudio reportaron una tasa de inscripción de aproximadamente el 31,2%, lo que sugiere que las intervenciones simples y accesibles en zonas rurales pueden lograr un impacto significativo en la reducción del consumo de tabaco, similar a los resultados alcanzados en nuestro estudio25. Por otro lado, un metaanálisis realizado en 2020 en el cual se revisaron estudios sobre intervenciones breves y entrevistas motivacionales en pacientes adultos sanos mostró que el 58,3% de los estudios incluyeron resultados positivos en la reducción del consumo de tabaco, especialmente aquellos que utilizaron intervenciones que combinan asesoramiento y apoyo farmacológico, como la terapia de reemplazo de nicotina26.
El test de Richmond y el test de Fagerström son herramientas de evaluación validadas para medir la dependencia al tabaco. En este estudio, aquellos pacientes que alcanzaron una puntuación ≥ 7 en el test de Richmond recibieron una intervención intensiva, que incluyó el test de Fagerström y, si era necesario, la prescripción de fármacos. Esta estrategia de intervención intensiva ha demostrado ser efectiva en la reducción de la dependencia en diferentes contextos20,21.
Un estudio reciente realizado en Boston, que investigó intervenciones intensivas telefónicas proactivas en fumadores de bajos recursos socioeconómicos, encontró que las tasas de cesación fueron dobles en el grupo que recibió intervención intensiva comparado con el grupo de atención habitual. Este enfoque incluye una combinación de asesoramiento telefónico, terapia de reemplazo de nicotina y derivaciones a recursos comunitarios, lo cual aumentó las tasas de éxito significativamente en comparación con las intervenciones estándar27.
En el contexto de este estudio, las intervenciones intensivas pueden ser vistas como cruciales para lograr un cambio sostenido en el comportamiento del paciente, especialmente en aquellos con alta dependencia al tabaco. La combinación de asesoramiento conductual, modificación del estilo de vida y el uso de fármacos, como la terapia de reemplazo de nicotina, el Bupropión o la Citisiniclina, han mostrado aumentar las tasas de cesación28–32.
El cumplimiento de los estándares fue notable en todos los indicadores evaluados. En cuanto a la cobertura de la detección del consumo de tabaco, se cumplió con los estándares mínimos establecidos: el 20% en el segundo periodo de seguimiento, superando el umbral del 10-15% en el primer periodo de seguimiento. Este logro es consistente con lo reportado en otros estudios de Atención Primaria que señalan que el cumplimiento de los objetivos en cuanto a la detección del tabaquismo es clave para la identificación temprana de los fumadores y la posterior intervención o derivación a programas de cesación33–36.
La proporción de pacientes con consumo de tabaco registrado al menos un año antes del inicio del periodo de evaluación también cumplió con el estándar del 60% en el segundo periodo de seguimiento, lo que se considera un indicador de éxito en términos de seguimiento y registro sistemático de los hábitos de consumo de tabaco en una población amplia. Estos resultados coinciden con los reportados en otros estudios, donde se observó que el registro de la dependencia tabáquica y la información continua sobre el consumo de tabaco mejoran las tasas de éxito en las intervenciones de cesación37–39.
El abordaje del tabaquismo requiere una intervención integral desde Atención Primaria, basada en la coordinación entre profesionales y en la aplicación de estrategias clínicas estructuradas. Es fundamental contar con personal sanitario capacitado, utilizar guías prácticas basadas en la evidencia y ofrecer un seguimiento adaptado a cada paciente. La reorganización de los recursos y la homogeneización de protocolos contribuyen a mejorar la efectividad del tratamiento. Además, es importante un enfoque sostenido y centrado en el paciente para lograr una reducción real del consumo de tabaco en la población3,40,41.
A pesar de los resultados positivos, el estudio tiene varias limitaciones que deben ser consideradas. En primer lugar, aunque el Centro de Salud de Caspe es representativo de una zona rural, los resultados pueden no ser completamente extrapolables a áreas urbanas o zonas con diferente nivel socioeconómico. Además, no se realizaron mediciones de marcadores bioquímicos, como los niveles de monóxido de carbono (CO) en el aliento o la nicotina en sangre, lo que podría haber proporcionado una medición más precisa de la abstinencia y la dependencia. Asimismo, aunque el estudio demostró una buena tasa de cobertura y cumplimiento de los estándares, no se evaluaron a fondo otros factores como la adherencia a la medicación o los factores sociales que pueden influir en la efectividad de las intervenciones, como la baja disponibilidad de servicios de apoyo en zonas rurales. Como dificultades a destacar, la zona básica de salud de Caspe consta con una gran población migrante, muchos de ellos trabajadores temporales que no tienen facilidad para acceder al sistema sanitario. La barrera idiomática también supone una limitación para abordar la intervención correctamente.
ConclusionesLos resultados de este estudio respaldan la efectividad de las intervenciones breves en el contexto de la atención primaria rural, especialmente cuando se implementan de manera sistemática en Centros de Salud. La detección precoz del consumo de tabaco, junto con intervenciones breves o intensivas basadas en la evaluación de la dependencia y el uso de medicamentos, ha mostrado ser un enfoque efectivo para reducir el tabaquismo. Las tasas de cumplimiento de los estándares alcanzadas en este estudio sugieren que estos métodos pueden ser replicados en otras zonas rurales con características similares, contribuyendo a una mejora en la salud pública, la reducción de las enfermedades asociadas al tabaquismo y, en consecuencia, una reducción en la morbimortalidad.
Por todo ello, se deberían implementar las políticas activas que institucionalicen estas estrategias en la red de Atención Primaria, asegurando su sostenibilidad y replicabilidad en otras zonas, con el objetivo de mejorar la salud pública y reducir la carga de enfermedad asociada al tabaquismo.
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.




